Los bancos de Wall Street están sumidos en una intensa pelea con el gobierno de Estados Unidos sobre su «agresiva» interpretación de las leyes de sobornos en el extranjero, lo que ha desatado una ola de disputas legales en una investigación con amplias implicaciones sobre la forma en que las empresas estadounidenses hacen negocios en otros países, según personas al tanto.

La campaña de los bancos, que no había sido reportada, va al corazón de una extensa investigación sobre si violaron una ley anticorrupción estadounidense al ofrecer empleos a familiares de gerentes de empresas estatales y otros funcionarios de gobiernos extranjeros, particularmente en China, presuntamente para ganarse el favor en la obtención de contratos.

En una serie de reuniones, llamadas y cartas a autoridades y fiscales estadounidenses, los bancos han acusado al gobierno de ir demasiado lejos al amenazar con penalizar prácticas empresariales estándar en algunos países, de acuerdo con personas cercanas a las entidades. La resistencia se diferencia de los usuales tire y afloje sobre los términos de una conciliación, en parte porque el desenlace probablemente servirá de modelo para casos futuros, según fuentes al tanto. El gobierno sostiene que su enfoque, que los bancos han calificado en privado como «agresivo», está dentro de los límites de la ley.

Entre los bancos bajo escrutinio están algunos de los grandes nombres de Wall Street, como J.P. Morgan Chase & Co., Bank of New York Mellon Corp., Citigroup Inc., Credit Suisse Group AG, Deutsche Bank AG, Goldman Sachs Group Inc., Morgan Stanley y UBS AG, según documentos presentados ante los reguladores. Representantes de los bancos declinaron hacer comentarios.

J.P. Morgan Chase & Co., que está bajo investigación por contrataciones realizadas en Asia, prepara un documento que presentará ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) y el Departamento de Justicia en el que plantea sus preocupaciones sobre la estrategia, dijeron las fuentes.

Otros bancos bajo escrutinio han pedido a las autoridades de forma separada que cambien de postura, agregaron estas personas.

La investigación sobre las prácticas de J.P. Morgan es una de las más avanzadas, dijeron personas al tanto. Entre las contrataciones bajo la lupa están la de Gao Jue, el hijo del ministro de Comercio de China, cuya incorporación fue apoyada por el entonces banquero y luego jefe de gabinete de la Casa Blanca, William M. Daley, según informes previos de The Wall Street Journal.

El documento del banco está siendo redactado por Mark Mendelsohn, un ex fiscal que supervisó la investigación de casos de corrupción en el extranjero por el Departamento de Justicia de EE.UU. entre 2005 y 2010 y que ahora representa a J.P. Morgan, dijo una persona cercana a la pesquisa.

Mendelsohn no respondió a solicitudes de comentarios.

En los últimos meses, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York se unió a la investigación de sobornos, según fuentes.

La decisión de la Fed de Nueva York de participar complica las negociaciones formales necesarias para resolver la investigación, que se esperan se inicien con J.P. Morgan en unos meses, dijeron fuentes al tanto. Representantes de la Fed de Nueva York, el Departamento de Justicia, la SEC y J.P. Morgan no quisieron hacer comentarios.

El resultado de la disputa entre los bancos y el gobierno será observado desde sectores ajenos a la banca, ya que tiene implicaciones para muchas empresas estadounidenses con operaciones fuera de ese país. Muchos banqueros dicen que ya se han enfriado las contrataciones del sector financiero en el extranjero.

La investigación es una de las primeras en Wall Street bajo la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero, que prohíbe a empresas estadounidenses dar cualquier cosa de valor a funcionarios extranjeros a cambio de negocios o una ventaja injusta. Los dos lados están de acuerdo en que un ejecutivo de una empresa estatal sea considerado un funcionario oficial, pero existe desacuerdo sobre qué tipo de conducta es considerada legalmente corrupta en culturas donde es común contratar a individuos con buenas conexiones.

Representantes del gobierno estadounidense han dicho a los bancos que la contratación de alguien con la intención de obtener contratos es, por sí sola, una violación de la ley, incluso si nunca se da un quid pro quo explícito, dijeron las fuentes.

Varios bancos disputan esta interpretación, diciendo que la ley sólo prohíbe contrataciones hechas con el único propósito de obtener acuerdos específicos, dijeron las fuentes. El enfoque de la SEC estaría redefiniendo la ley contra sobornos al castigar a firmas por contratar a individuos calificados pero bien conectados que luego son vinculados con ciertos contratos, agregaron personas al tanto.

Los bancos también argumentan que la contratación de personas con buenas conexiones es sólo una parte de una amplia y compleja relación con los clientes, que no otorgan contratos meramente como resultados de dichas contrataciones, señalaron fuentes.

Fuente: Negocios Reforma

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