Durante años, Abercrombie & Fitch construyó una identidad asociada con juventud, atractivo y exclusividad. Ahora, uno de sus antiguos máximos ejecutivos enfrenta un proceso judicial por acusaciones de trata de personas con fines sexuales y prostitución. Mike Jeffries, quien dirigió la compañía entre 1992 y 2014, fue considerado inicialmente incapaz de ser juzgado debido a un diagnóstico de demencia y Alzheimer de aparición tardía. Una nueva evaluación, sin embargo, cambió el rumbo del caso.
La jueza federal Nusrat Choudhury determinó que Jeffries cuenta con las capacidades necesarias para comprender el proceso y colaborar con sus abogados. Para llegar a esta conclusión, revisó su historial médico y más de 21 horas de grabaciones correspondientes a 109 llamadas telefónicas. El juicio está programado para comenzar el 26 de octubre en Central Islip, Nueva York, con medidas especiales para facilitar su participación debido a su edad y condición cognitiva.
¿Quién es Mike Jeffries y de qué se le acusa?
En octubre de 2024, el exdirector de Abercrombie & Fitch, Mike Jeffries, su pareja Matthew Smith y James Jacobson fueron acusados de dirigir una presunta red global de trata de personas con fines sexuales y prostitución. Los tres se declararon inocentes y, de ser encontrados culpables, podrían enfrentar una pena máxima de cadena perpetua.
De acuerdo con los fiscales, jóvenes eran atraídos mediante promesas de oportunidades como modelos y posteriormente involucrados en encuentros sexuales. Las autoridades sostienen que el grupo pagó cientos de miles de dólares para trasladar a hombres a propiedades en los Hamptons y hoteles en Inglaterra, Francia, Italia, Marruecos y el Caribe. El caso cobró notoriedad después de una investigación de la BBC publicada en 2023 y una serie de podcasts posteriores.
¿Por qué el exdirector de Abercrombie & Fitch puede ser juzgado?
La capacidad mental de Jeffries se convirtió en un elemento determinante del proceso. En 2025, médicos habían concluido que no estaba en condiciones de enfrentar un juicio. Posteriormente, un examen forense realizado en una prisión federal de Carolina del Norte determinó que podía comprender el procedimiento y colaborar con su defensa.
Las grabaciones telefónicas fueron especialmente relevantes para la jueza. Tras revisar más de 21 horas de conversaciones, concluyó que Jeffries se expresaba con fluidez, podía aprender información nueva y demostraba una comprensión racional del proceso. También consideró que conserva capacidades suficientes para recordar información, pensar estratégicamente y participar en su defensa.
¿Qué pruebas determinaron que Jeffries es competente para el juicio?
Además de su historial médico, la jueza Choudhury analizó las capacidades cognitivas actuales del acusado durante una audiencia de cuatro días celebrada en marzo. La evaluación posterior contradijo la conclusión médica previa de que no estaba en condiciones de ser juzgado.
Las conversaciones telefónicas tuvieron un peso particular porque, según la jueza, mostraron que Jeffries podía mantener conversaciones fluidas, procesar información y comprender de manera racional los procedimientos relacionados con su caso. Con base en el conjunto de evidencias, determinó que puede consultar con sus abogados con un grado suficiente de comprensión.
¿Qué medidas especiales tendrá el juicio?
Debido a su edad y dificultades cognitivas, las audiencias tendrán un formato especial. Las sesiones se realizarán de 13:00 a 17:00 horas, permitiéndole utilizar las mañanas para revisar las transcripciones y preparar sus comentarios. También habrá al menos dos o tres recesos de 15 minutos durante cada jornada.
Las partes deberán proporcionar transcripciones completas de las sesiones para facilitar su seguimiento. Estas medidas no modifican la conclusión de la jueza: Jeffries es competente para enfrentar el proceso y cuenta con una comprensión suficiente para consultar con sus abogados.

Poder corporativo, abuso y responsabilidad social
El caso también plantea preguntas sobre la relación entre poder, reputación y responsabilidad. Las acusaciones describen una presunta operación que habría utilizado contactos, viajes internacionales y promesas relacionadas con el modelaje para captar a jóvenes, mientras Jeffries estaba al frente de Abercrombie & Fitch.
Para las empresas, el episodio recuerda que la responsabilidad social también pasa por la gobernanza. Controles internos, canales de denuncia, prevención de abusos y límites al poder ejecutivo son fundamentales para evitar que las posiciones de autoridad se conviertan en espacios de impunidad.
¿Cómo impacta el caso en la reputación de Abercrombie & Fitch?
Las acusaciones contra un antiguo CEO no implican por sí mismas responsabilidad corporativa de Abercrombie & Fitch. Sin embargo, muestran cómo las acciones de figuras de alto nivel pueden trascender su trayectoria individual y repercutir en la percepción de una organización.
Por ello, una cultura empresarial responsable necesita mecanismos para detectar y atender posibles conductas indebidas, sin importar el nivel jerárquico de las personas involucradas. La reputación no depende únicamente de lo que una compañía comunica, sino también de cómo responde cuando surgen situaciones que ponen a prueba sus principios.

¿Cuándo comienza el juicio contra Mike Jeffries?
El juicio está programado para comenzar el 26 de octubre en Central Islip, Nueva York. Jeffries, Smith y Jacobson mantienen su declaración de inocencia, mientras el jurado tendrá la responsabilidad de valorar las pruebas presentadas por ambas partes.
Más allá del resultado, el proceso deja una reflexión para el ámbito empresarial: la ética y la gobernanza no pueden ser elementos secundarios. Contar con controles efectivos, canales de denuncia y mecanismos de rendición de cuentas es parte de la responsabilidad de cualquier organización que busque construir una cultura basada en la confianza.
El caso de Mike Jeffries aún no tiene un veredicto. Lo que sí ha puesto sobre la mesa es una pregunta difícil para las empresas: ¿qué sucede cuando el poder no encuentra límites efectivos? Prevenir abusos, escuchar las alertas y garantizar que nadie esté por encima de los mecanismos de control también forma parte de la responsabilidad social.











