TIME y Statista dieron a conocer este 9 de septiembre su cuarta edición de World’s Best Companies 2026, un ranking que reconoce a 1,000 compañías a escala global a partir de tres dimensiones: satisfacción de los empleados, crecimiento de ingresos y transparencia en sostenibilidad. La lista llega en un momento particularmente marcado por la inteligencia artificial: Nvidia ocupa nuevamente el primer lugar, mientras que empresas vinculadas con la infraestructura de IA, los semiconductores, las telecomunicaciones y hasta la industria de defensa ganan posiciones.
Pero el listado tiene un dato especialmente interesante para quienes siguen la responsabilidad social empresarial: la sostenibilidad no es un elemento decorativo, sino una de las tres variables que determinan la posición final. TIME y Statista incorporaron indicadores ambientales, sociales y de gobernanza para construir un índice específico de Sustainability Transparency y de hecho informan que cuestiones como la sostenibilidad/transparencia ESG representan un tercio de la puntuación final. No obstante, esto quiere decir que ser una de las mejores empresas del mundo en 2026 no necesariamente significa ser una de las compañías con mejor desempeño en sostenibilidad. Por eso, a continuación, Expok revisa precisamente esta brecha.
¿Cómo se construyó el ranking de las mejores empresas del mundo en 2026?
El estudio de TIME y Statista evaluó a las compañías mediante tres grandes dimensiones, cada una con el mismo peso en la puntuación final. La primera fue satisfacción de los empleados, a partir de información de más de 200,000 trabajadores en todo el mundo, incluyendo recomendaciones de empleados verificados y evaluaciones indirectas de pares de la industria.
La segunda dimensión fue crecimiento de ingresos. Statista utilizó su base de datos financiera y consideró compañías que, entre otros criterios, generaron al menos 100 millones de dólares en ingresos en 2024 o 2025 y registraron crecimiento positivo durante los últimos tres años. Se analizaron tanto el crecimiento absoluto como el relativo.
La tercera fue transparencia en sostenibilidad, calculada mediante información ESG de la base de datos de Statista y una investigación específica. En materia ambiental se consideraron la intensidad de emisiones de carbono de 2024, la reducción frente a 2022 y la calificación de CDP. En el componente social se evaluó, entre otros aspectos, la proporción de mujeres en el consejo y la existencia de una política de derechos humanos. En gobernanza se revisó la existencia de un reporte de responsabilidad social alineado con GRI y de políticas de cumplimiento o anticorrupción.
Los resultados de las tres dimensiones se consolidaron en un modelo de puntuación de hasta 100 puntos y, con base en él, se seleccionaron las 1,000 compañías reconocidas como World’s Best Companies 2026.
Esto es importante: la clasificación general no es un ranking exclusivamente financiero ni de reputación corporativa. La sostenibilidad forma parte de la fórmula. Sin embargo, que tenga un peso equivalente no significa que una compañía que lidera el ranking general tenga necesariamente un desempeño sobresaliente en ESG.
¿Cuáles son las mejores empresas del mundo en 2026?
La composición del listado resulta reveladora. Seis de las diez primeras compañías están directamente relacionadas con tecnología, plataformas digitales, inteligencia artificial o infraestructura tecnológica, mientras que las otras cuatro pertenecen a sectores financieros, telecomunicaciones, automotriz y aeroespacial.

NVIDIA, además, mantiene el liderazgo por segundo año consecutivo. TIME señala que el crecimiento de la economía de IA continúa siendo uno de los grandes motores detrás del desempeño de las compañías que aparecen en los primeros lugares.
Pero ¿qué tan responsables son realmente estas empresas? Veámos:
1. NVIDIA: innovación en IA con un desafío energético creciente
NVIDIA, número uno del ranking de TIME y Statista, ocupa el lugar 43 en el subranking de Sustainability Transparency, una diferencia que resulta especialmente interesante para analizar su liderazgo corporativo. En materia ambiental, la compañía reporta que en su año fiscal 2025 compró o generó suficiente electricidad renovable para igualar el 100% de su consumo global de electricidad. También señala que sus GPU Blackwell pueden alcanzar más de 50 veces la eficiencia energética de CPU tradicionales para determinadas cargas de inferencia de IA.
En el ámbito social, NVIDIA también desarrolla iniciativas de inclusión y oportunidades laborales, mientras que su fundación canaliza recursos hacia las comunidades. El reto ESG de la compañía está en que la eficiencia tecnológica ocurre en paralelo con una expansión acelerada de la inteligencia artificial y de la infraestructura que la sostiene. Así, su caso plantea una pregunta relevante: ¿cuánto puede compensar la eficiencia de cada generación de chips cuando la demanda total de cómputo crece a una velocidad mucho mayor?
2. Cigna: hacer de la salud y la equidad el centro de su estrategia ESG
Cigna ocupa el segundo lugar general y el 15 en Sustainability Transparency, uno de los desempeños más altos de este top cinco. Su estrategia ESG se estructura alrededor de cuatro pilares: sociedad saludable, fuerza laboral saludable, ambiente saludable y compañía saludable. Esto incluye acciones de equidad en salud, desarrollo del capital humano, cambio climático, operaciones sostenibles, ética empresarial, protección de datos y cadena de suministro responsable.
Su dimensión social resulta particularmente vinculada con el propio negocio: Cigna utiliza análisis de datos para identificar desigualdades relacionadas con determinantes sociales de la salud y diseñar respuestas para poblaciones vulnerables. En materia ambiental, trabaja en la reducción de emisiones, eficiencia de edificios y uso de renovables, con el objetivo de alcanzar 100% de electricidad renovable para 2030. La compañía también ha presentado objetivos de reducción de emisiones a corto plazo ante SBTi para su validación.
3. Apple: materiales reciclados y descarbonización de la cadena de suministro
Apple aparece en el tercer lugar del ranking general y en el 24 de Sustainability Transparency. Su estrategia ambiental está concentrada en Apple 2030, cuyo objetivo es reducir 75% sus emisiones respecto de la línea base de 2015 antes de compensar las emisiones restantes con créditos de carbono de alta calidad. En 2025, Apple reportó una reducción superior al 60% de sus emisiones globales frente a 2015.
La compañía también ha incrementado el uso de materiales reciclados: en 2026 informó que 30% de los materiales utilizados en todos sus productos vendidos durante 2025 fueron reciclados, además de utilizar cobalto 100% reciclado en sus baterías diseñadas por Apple y tierras raras 100% recicladas en sus imanes. Otro avance es la eliminación del plástico de sus empaques. Estos resultados muestran una estrategia que intenta trasladar el ESG al propio diseño del producto y a la cadena de suministro, aunque la escala de fabricación de Apple mantiene abierta la discusión sobre el impacto total de su modelo de consumo tecnológico.
4. Meta: clima, agua y derechos humanos en una compañía digital de gran escala
Meta ocupa el cuarto puesto general, pero aparece mucho más abajo, en el 271 de Sustainability Transparency. La compañía centra actualmente su estrategia de sostenibilidad en clima, agua, abastecimiento responsable y biodiversidad. Entre sus objetivos se encuentra alcanzar emisiones netas cero en toda su cadena de valor y ser positiva en agua para 2030, además de reducir 42% sus emisiones de alcance 1 y 2 para 2031 respecto de 2021.
Meta también reporta que en 2024 igualó el 100% de su consumo eléctrico con energía limpia y renovable, apoyando proyectos que incorporan casi 29 GW de nueva capacidad. En el ámbito de cadena de suministro, señala que 48% de sus proveedores ya habían establecido objetivos de reducción de emisiones basados en ciencia y que más de 60,000 trabajadores de manufactura habían recibido capacitación relacionada con derechos humanos y cumplimiento ambiental. El contraste entre su cuarto lugar general y el 271 en transparencia de sostenibilidad resulta, por ello, especialmente interesante para analizar la brecha entre éxito empresarial y desempeño ESG.
5. AstraZeneca: salud, acceso y reducción de emisiones
AstraZeneca ocupa el quinto lugar del ranking general y el 23 en Sustainability Transparency, lo que la coloca, junto con Cigna y Apple, entre las compañías del top cinco con posiciones relativamente fuertes en esta dimensión. Su estrategia ESG se articula alrededor de clima y naturaleza, equidad en salud y resiliencia de los sistemas sanitarios. En 2025, la farmacéutica reportó una reducción de 88.1% de sus emisiones de alcance 1 y 2 respecto de 2015.
La dimensión social es especialmente relevante: AstraZeneca señala que sus medicamentos llegan a más de 100 millones de vidas cada año y que desde 2024 ha impactado positivamente a 320 millones de personas, incluidas 156 millones pertenecientes a grupos desatendidos. Además, mantiene programas de equidad sanitaria y alianzas para fortalecer sistemas de salud en distintos países. Su caso muestra cómo el ESG puede integrarse directamente con el propósito y la actividad principal de una empresa: reducir su huella ambiental mientras intenta ampliar el acceso a soluciones de salud.

6. Microsoft: descarbonización, agua y gobernanza responsable de la IA
Microsoft ocupa el sexto lugar del ranking general y el 691 en Sustainability Transparency. En materia ambiental, la compañía mantiene su objetivo de ser carbono negativa, positiva en agua y cero residuos para 2030. En su reporte de 2026 informó que durante el ejercicio fiscal 2025 logró igualar el 100% de su consumo anual de electricidad con energía renovable y repuso más de 14.2 millones de m³ de agua, superando el volumen que retiró. También alcanzó una tasa de reutilización y reciclaje de 92% de su hardware cloud retirado.
El componente social y de gobernanza adquiere especial relevancia por el crecimiento de la IA. Microsoft cuenta con una estrategia de Responsible AI basada en seis principios: equidad, seguridad y confiabilidad, privacidad y seguridad, inclusión, transparencia y rendición de cuentas. En 2026 publicó además un nuevo reporte de transparencia sobre IA responsable, que documenta cómo está fortaleciendo la evaluación de riesgos, la gobernanza y la supervisión de sistemas de IA. Así, su estrategia ESG no se limita a la huella ambiental de sus centros de datos, sino que también aborda los impactos sociales de la tecnología que está expandiendo.
7. Deutsche Telekom: neutralidad climática y transformación digital inclusiva
Deutsche Telekom ocupa el séptimo lugar del ranking general y el 59 en Sustainability Transparency. La empresa alcanzó a finales de 2025 la neutralidad neta de carbono en sus propias operaciones, después de reducir en más de 94% sus emisiones de alcance 1 y 2 respecto de 2017. Además, utiliza electricidad proveniente de fuentes renovables desde 2021 y busca reducir 55% sus emisiones de alcance 1, 2 y 3 para 2030, como paso hacia la neutralidad climática de toda su cadena de valor en 2040.
Su estrategia también incorpora circularidad y acceso digital. Deutsche Telekom reporta que desde 2022 logró enviar cero residuos electrónicos a rellenos sanitarios en Alemania y Europa y que utiliza empaques sin plástico para sus nuevos equipos y smartphones. En el frente social, la compañía coloca la inclusión digital, la privacidad y la seguridad como parte de su responsabilidad empresarial. El caso resulta relevante porque vincula la sostenibilidad ambiental con el propio negocio de telecomunicaciones: mejorar la eficiencia de las redes y ampliar el acceso digital forman parte de su propuesta ESG.
8. Accenture: reducción de emisiones y una apuesta por la IA sostenible
Accenture aparece en el octavo lugar del ranking general y en el 4 de Sustainability Transparency, el mejor resultado de transparencia en sostenibilidad entre las empresas ubicadas del sexto al décimo lugar. La consultora mantiene objetivos climáticos aprobados por la SBTi y, durante el ejercicio fiscal 2025, consiguió que el 100% de la electricidad consumida en sus instalaciones estuviera cubierta por contratos de electricidad renovable. También redujo 91% sus emisiones de alcance 1 y 2 respecto de 2019, mientras que la intensidad de sus emisiones de alcance 3 disminuyó 61% frente a su objetivo para 2030.
La empresa está intentando llevar esta estrategia al terreno de la inteligencia artificial, un punto especialmente relevante para su negocio. Accenture trabaja en herramientas para medir las emisiones y costos asociados al uso de IA y promueve prácticas de IA sostenible entre sus equipos y clientes. También reconoce que el crecimiento del negocio y de la IA puede aumentar sus emisiones, particularmente por viajes, proveedores y consumo energético. Esa consideración resulta importante porque muestra una estrategia ESG que no presenta la tecnología únicamente como solución, sino también como una fuente de nuevos impactos que deben gestionarse.
9. McKesson: metas climáticas y responsabilidad en la cadena de suministro
McKesson ocupa el noveno lugar del ranking general y el 75 en Sustainability Transparency. La compañía cuenta con objetivos climáticos aprobados por la Science Based Targets initiative para reducir 50.4% sus emisiones absolutas de alcance 1 y 2 para el ejercicio fiscal 2032, tomando 2020 como año base. También busca que 70% de sus proveedores, calculado por gasto en bienes y servicios adquiridos, tengan objetivos climáticos basados en ciencia para 2027. Para avanzar en estas metas trabaja en eficiencia energética, adquisición de energía renovable, eficiencia de su flota y colaboración con proveedores.
En su dimensión social, McKesson vincula ESG con su actividad central: el acceso y los resultados de salud. Su reporte de impacto FY2025 documenta iniciativas relacionadas con pacientes, trabajadores de la salud y comunidades, mientras que su gobernanza incorpora la supervisión del consejo sobre sostenibilidad y métricas no financieras dentro de los incentivos ejecutivos. El enfoque es relevante porque busca conectar la reducción de emisiones con el impacto social de una compañía cuya operación está directamente relacionada con medicamentos, atención sanitaria y cadenas de suministro.
10. AMD: eficiencia energética para enfrentar el impacto ambiental de la IA
Advanced Micro Devices ocupa el décimo lugar del ranking general y el 48 en Sustainability Transparency. Su estrategia ambiental tiene un desafío particularmente ligado a su negocio: contener el creciente consumo energético de la inteligencia artificial y la computación de alto rendimiento. Entre 2020 y 2025, AMD aumentó de 22% a 58% la electricidad procedente de fuentes renovables y redujo 30% sus emisiones operativas. En el mismo periodo consiguió una mejora de 38 veces en la eficiencia energética de nodos utilizados para entrenamiento de IA y HPC, superando su objetivo original de 30 veces.
La empresa también está trasladando sus compromisos a la cadena de suministro: en 2025, 100% de sus proveedores de manufactura contaban con objetivos públicos de reducción de GEI y 82% utilizaban energía renovable. Para 2030, AMD busca reducir 25% la intensidad de carbono de su cadena de suministro y mejorar 20 veces la eficiencia energética de los racks destinados a entrenamiento e inferencia de IA respecto de 2024. Esto convierte la eficiencia del producto y la gestión de proveedores en elementos centrales de su estrategia ESG, especialmente ante el aumento de la demanda energética asociada con la expansión de la IA.
¿Cuáles son las compañías que destacan en sostenibilidad aunque no lideren el ranking general?
Aquí se encuentra quizá la parte más interesante para el público corporativo: las empresas que no necesariamente aparecen entre las primeras posiciones generales, pero sí sobresalen cuando se aísla la dimensión de sostenibilidad. Estas son las diez mejores en ese rubro:

No todas las mejores empresas del mundo en 2026 están lejos de la sostenibilidad
La lectura tampoco debe ser exclusivamente crítica. El hecho de que una compañía no ocupe el primer lugar en la dimensión ESG no significa que carezca de avances relevantes. Precisamente porque la metodología incorpora la sostenibilidad como uno de sus tres pilares, algunas empresas logran combinar un desempeño empresarial destacado con una posición relativamente sólida en transparencia.
Además, el ranking muestra que la sostenibilidad está adquiriendo una importancia estructural en la evaluación empresarial. Statista señala que sus rankings de sostenibilidad consideran indicadores de desempeño corporativo y ambiental, así como información pública y percepciones, y que la transparencia se ha convertido en una dimensión cada vez más relevante para distinguir a las compañías.
En términos de RSE, esto cambia la conversación: ya no basta con tener una estrategia ESG. La capacidad de demostrarla mediante datos comparables también forma parte del desempeño corporativo.
¿Qué lecciones deja el ranking sobre sostenibilidad y éxito corporativo?
La primera es que ser una de las mejores empresas del mundo en 2026 no equivale automáticamente a ser una de las más sostenibles. El caso Nvidia lo demuestra de forma contundente: el primer lugar general convive con una posición 43 en sostenibilidad.
La segunda es que la sostenibilidad ya está integrada en la definición de excelencia empresarial. TIME y Statista no la trataron como un reconocimiento adicional, sino como uno de los tres componentes con el mismo peso que la satisfacción de los empleados y el crecimiento de ingresos.
La tercera es quizá más importante para los consejos de administración: la transparencia ESG puede convertirse en un diferenciador competitivo, pero no sustituye al desempeño real. La metodología combina indicadores ambientales, sociales y de gobernanza; por tanto, publicar información no es suficiente si esa información no refleja avances concretos en emisiones, derechos humanos, diversidad o cumplimiento.
Y finalmente está la lección más incómoda. Las mejores empresas del mundo en 2026 son, en buena medida, un reflejo de las fuerzas económicas que están dominando el mercado: inteligencia artificial, infraestructura digital, semiconductores, telecomunicaciones y defensa. Pero precisamente esas industrias enfrentan algunos de los debates ESG más complejos de la actualidad.
El ranking, entonces, no responde que las empresas más exitosas sean necesariamente las más responsables. Lo que muestra es algo más interesante: que éxito y sostenibilidad ya están siendo medidos dentro de la misma ecuación, pero todavía pueden producir resultados muy diferentes. Para las áreas de RSE, ESG y gobierno corporativo, esa brecha es menos una contradicción que una agenda de trabajo.











