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Solo 4 de las 110 principales marcas de ropa divulgan los salarios de sus trabajadores

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Detrás de las prendas que llegan a millones de consumidores existe una realidad que pocas marcas hacen visible: las condiciones económicas de quienes las confeccionan. Un informe de Clean Clothes Campaign revela que, de las 110 principales empresas de moda analizadas, solo cuatro afirman que algunas de las fábricas de sus proveedores pagan un salario digno. Además, apenas el 3% divulga los niveles salariales en sus cadenas de suministro, una brecha que evidencia los desafíos de transparencia y responsabilidad social de la industria.

El estudio Fashion Checker incluyó marcas internacionales como Adidas, Chanel, Nike, Uniqlo y Zara. Aunque las empresas han avanzado en la divulgación de información sobre sus proveedores, conocer dónde se fabrican las prendas no significa saber cuánto reciben las personas que las confeccionan. Esta falta de información dificulta evaluar si los compromisos corporativos se traducen en mejores condiciones laborales y plantea una pregunta fundamental: ¿por qué sigue siendo tan difícil conocer los ingresos de quienes producen la ropa?

¿Qué revela Fashion Checker sobre la transparencia salarial en la industria de la moda?

La última edición de Fashion Checker, proyecto de seguimiento salarial de Clean Clothes Campaign, encontró que el 41% de las marcas analizadas divulga al menos algunos datos sobre las instalaciones de sus cadenas de suministro. Esto representa un avance frente al 28% registrado en la primera edición del proyecto, publicada en 2020. Sin embargo, solo el 3% de las empresas evaluadas reveló los niveles salariales en esas instalaciones.

La diferencia evidencia que informar dónde se fabrican las prendas no garantiza conocer las condiciones económicas de quienes las confeccionan. El informe también señala que el 32% de las marcas asumió públicamente el compromiso de trabajar para garantizar un salario digno a todos los trabajadores de su cadena de suministro, pero apenas el 3% publicó un plan de acción con plazos definidos para lograrlo.

Estos resultados muestran que la transparencia sigue siendo una asignatura pendiente para buena parte del sector. Sin información salarial y objetivos verificables, resulta difícil evaluar si las políticas de responsabilidad social de las marcas producen cambios concretos en sus cadenas de suministro.

¿Por qué los salarios de trabajadores textiles no alcanzan para vivir dignamente?

Clean Clothes Campaign define un salario digno como una remuneración suficiente para cubrir las necesidades básicas de una persona trabajadora y su familia, además de permitir ciertos gastos discrecionales. Por ello, recibir el salario mínimo establecido por la legislación local no significa necesariamente contar con ingresos suficientes para vivir adecuadamente.

Los datos recopilados de forma independiente por la organización mediante encuestas a trabajadores muestran la magnitud de la brecha: en Bangladesh, las remuneraciones de la industria textil se sitúan un 73% por debajo del salario digno de referencia. En Pakistán, la diferencia alcanza el 74%; en Serbia, el 63%, y en Turquía, el 66%.

De acuerdo con la información proporcionada por la campaña, el 96,4% de las marcas encuestadas no paga un salario digno a los trabajadores de la confección. Estas cifras reflejan un problema que va más allá del cumplimiento legal: cuando los ingresos no cubren las necesidades básicas, las personas pueden verse obligadas a trabajar horas extra para llegar a fin de mes. Sin embargo, la organización sostiene que una remuneración digna debería obtenerse durante una semana laboral normal.

Devold y Puma: ¿qué marcas reportan avances en el pago de salarios dignos?

Aunque el panorama general es preocupante, Fashion Checker identificó diferencias entre los resultados declarados por las marcas. Devold, fabricante noruego de ropa deportiva y para actividades al aire libre, afirmó que el 50% de las fábricas de sus proveedores paga un salario digno. Fue el porcentaje más alto reportado entre las 110 empresas analizadas.

Puma, por su parte, señaló que entre el 1% y el 25% de sus fábricas proveedoras paga una remuneración de este tipo. Zeeman y Schijvens reportaron porcentajes dentro del mismo rango, según el informe.

Estas cifras permiten comparar los resultados declarados por las empresas, pero no significan que todas sus fábricas paguen salarios dignos. Incluso en el caso de Devold, el porcentaje reportado deja fuera a la mitad de sus instalaciones proveedoras. La comparación evidencia la importancia de divulgar información que permita conocer el alcance real de los avances y las condiciones laborales en cada cadena de suministro.

H&M en Bangladesh: ¿superar el salario mínimo garantiza un ingreso digno?

El caso de H&M muestra la diferencia entre cumplir con el salario mínimo y ofrecer una remuneración suficiente para cubrir las necesidades básicas. Ante los resultados del informe, Pernille Skanvig Schønau, responsable de prensa global de la empresa, sostuvo que sus proveedores pagan un salario bruto promedio superior al mínimo legal en muchos países. También destacó la participación de H&M en ACT Cambodia, una iniciativa entre marcas y sindicatos que, según la compañía, permitió alcanzar un acuerdo vinculante con IndustriALL Global Union para respaldar la negociación colectiva y mejorar las condiciones laborales.

Sin embargo, los datos salariales publicados por H&M para Bangladesh muestran una brecha respecto al salario digno de referencia. Según la información citada por Clean Clothes Campaign, el salario bruto promedio mensual reportado por la empresa era de 18,000 takas, frente a una referencia de 30,000 takas. La organización también cuestionó que el promedio pudiera incluir horas extra, lo que dificulta determinar si los ingresos se obtienen durante una jornada laboral normal.

Paul Roeland, coordinador de transparencia de Clean Clothes Campaign, señaló que muchos trabajadores en Bangladesh recurren a las horas extra para llegar a fin de mes. También cuestionó los resultados del acuerdo de ACT en Camboya y afirmó que había generado un aumento mensual de seis dólares en unas pocas fábricas. H&M, por su parte, sostuvo que Fashion Checker no ofrece una imagen precisa de su trabajo y defendió los avances derivados de su participación en la iniciativa.

El contraste pone de relieve un punto central: superar el mínimo legal o participar en acuerdos sectoriales no demuestra por sí solo que los ingresos sean suficientes. Para evaluar los avances, es necesario considerar las remuneraciones reportadas frente al costo de cubrir las necesidades básicas.

¿Cómo afectará la regulación europea a los salarios en las cadenas de suministro de moda?

A partir de 2029, las grandes empresas sujetas a la Directiva de la Unión Europea sobre la Debida Diligencia en Materia de Sostenibilidad Corporativa (CSDDD) deberán responder por sus obligaciones relacionadas con los impactos sobre los derechos humanos en sus cadenas de actividad, incluidos los esfuerzos para contribuir a condiciones de vida adecuadas y salarios dignos.

Clean Clothes Campaign estima que alrededor de 30 de las 110 marcas evaluadas estarán sujetas a esta normativa. Según la información proporcionada, el alcance contempla empresas de la Unión Europea con más de 5,000 empleados y 1,500 millones de euros en ingresos, así como entidades de fuera del bloque que superen ese umbral de ingresos dentro del mercado europeo.

Sin embargo, los resultados de Fashion Checker sugieren que muchas empresas todavía tienen trabajo pendiente. La escasez de planes de acción públicos con plazos definidos dificulta demostrar cómo pretenden cerrar las brechas salariales y cumplir sus compromisos de responsabilidad social.

Desigualdad salarial de género y falta de mecanismos de denuncia en la industria textil

La brecha salarial también tiene una dimensión de género. El 60% de los trabajadores de la industria textil son mujeres y, habitualmente, reciben salarios inferiores a los de sus compañeros varones. Según la información proporcionada, esta desigualdad está profundamente arraigada en los desequilibrios de poder del sector y tiene una relación directa con la agresión verbal, física y sexual.

La problemática no se limita, por tanto, al monto que reciben las personas trabajadoras, sino que también involucra las condiciones en las que desempeñan sus labores. Analizar la responsabilidad social de las marcas exige considerar tanto las remuneraciones como las desigualdades que afectan a las mujeres en las cadenas de suministro.

A ello se suma que el 25% de las empresas evaluadas no cuenta con un mecanismo de quejas de acceso público para que los trabajadores comuniquen sus inquietudes, incluidas las relacionadas con posibles vulneraciones salariales. Sin canales accesibles para denunciar problemas, resulta más difícil identificar abusos y exigir medidas correctivas.

¿Qué deben hacer las marcas de moda para garantizar salarios dignos?

Los resultados de Fashion Checker muestran que la transparencia y los compromisos públicos todavía son insuficientes para garantizar condiciones económicas dignas en la industria de la moda. Según la información de Clean Clothes Campaign, el 96,4% de las marcas encuestadas no paga un salario digno a los trabajadores de la confección, mientras que las brechas documentadas en distintos países evidencian la distancia entre los ingresos y las necesidades básicas.

Los casos de Devold, Puma y H&M ilustran distintos escenarios declarados, desde porcentajes de fábricas proveedoras que pagan un salario digno hasta diferencias entre el ingreso promedio y la remuneración necesaria para vivir adecuadamente. A esto se suman las desigualdades de género y las limitaciones para denunciar vulneraciones laborales.

Para avanzar, las empresas necesitan divulgar información salarial, establecer objetivos medibles y demostrar resultados en sus cadenas de suministro. La sostenibilidad de la moda no depende únicamente de cómo se diseñan o producen las prendas, sino también de las condiciones laborales de quienes las hacen posibles. Un salario digno debe ser una condición fundamental de la responsabilidad empresarial, no solo un compromiso público.

Conoce el listado completo de la empresas aquí.

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