Entendiendo la Responsabilidad Social Género

6 formas de sexismo que las mujeres viven en el gimnasio

¿Has experimentado alguna de estas situaciones en el gimnasio?

Todos necesitamos por lo menos una hora para descansar de las actividades laborales y despejar la mente de todos aquellos problemas personales. Muchas personas deciden aprovechar esta tiempo para meterse a distintas actividades como el yoga, la natación o a cualquier clase, que les ayude de manera física y emocional.

Esta comprobado que hacer actividad física ayuda liberar estrés además de tener múltiples beneficios en nuestra salud. Es por esto que es importante destinar aunque sea media hora a caminar o alguna otra sana distracción, sobretodo si pasas más de nueve horas sentado enfrente de un monitor. De hecho, algunos estudios indican que solo necesitas 16 minutos de movimiento extra para contrarrestar los efectos de estar sentado o parado, así que no hay pretexto alguno para no meterse al gimnasio y desestresarse mientras cuidamos nuestro cuerpo y salud.

Lamentablemente todos estamos expuestos a sufrir violencia y/o acoso en cualquier lugar donde nos encontremos, incluso en el gimnasio. Si has frecuentado estos centros deportivos muy probablemente has sido testigo o peor, víctima de ello… y aunque no distingue género, esto es más notorio hacia a las mujeres.

De acuerdo con una investigación realizada por Cosmopolitan Body in 2014, alrededor del 14% de las mujeres compartieron la idea de sentirse intimidadas por los hombres que asistían al mismo gimnasio, sobretodo cuando les tocaba ir al área de pesas.

Dentro del portal Reddit y el foro Fitness Discussion existe un gran porcentaje de usuarios que realizan la misma pregunta: ¿cómo tratar con los hombres en el gimnasio? Las respuestas han sido un tanto deprimentes, ya que los usuarios han respondido a esta pregunta con soluciones como acosarlos de igual forma, tener una actitud grosera, otros simplemente comparten la idea de que los reporten con los las autoridades del lugar.

Evan Porter, colaborador del portal Upworthy, señala que las mujeres no tendrían que estar buscando una solución al acoso, ya que los hombres deberían aprender a respetar y dejar de sentirse dueños y comportarse como machos.

Para concientizar a los hombres sobre esta situación, Porter convocó a través de su twitter a que todas las mujeres compartieran sus historias de miedo y acoso que viven cada que visitan un gimnasio y encontró seis formas en que las mujeres son acosadas y experimentan el sexismo en estos lugares.

1-. Las mujeres se percatan cuando las están mirando y no es nada halagador

Para la mayoría de las mujeres no es nada cómodo percatarse de que un hombre las esta mirando mientras hacen ejercicio.

Los sujetadores, leggings y otro tipo de prendas deportivas que se utilizan en el gimnasio no están relacionadas con querer conquistar a un hombre, sino con estar cómodos y poder realizar de manera correcta los ejercicios.

No obstante una gran parte de los asistentes miran de manera ofensiva e irrespetuoso a todos aquellas que utilizan prendas muy ajustadas, incluso algunos hombres han sido victimas de esta situación.

Para solucionar esta situación muchas mujeres han preferido inscribirse en gimnasios más inclusivos. Porter recomienda a los chicos que simplemente respeten y dejen de observar a las mujeres de una forma obscena.


2-. Las mujeres van al gimnasio a trabajar no hacer citas entres series

Evan comparte la idea de que puedes conocer gente especial en los gimnasios pero eso no quiere decir que tienes que coquetear y acosar todo el tiempo a una mujer.

Algunas de las lectores compartieron que además de ser incomodo, es bastante grosero interrumpir a una persona cuando esta se encuentra ocupada, sin embargo les sucede todo el tiempo.

No puedes coquetear con una mujer en el gimnasio cuando esta levantando pesas o en alguna otra actividad, simplemente no es el momento ni el lugar.

Una buena regla de oro según Porter es que cuando alguien este usando auriculares, por lo general significa que no quiere hablar con nadie y cuando es nadie, ¡es nadie!


3-. Cuando una mujer levanta más peso y los hombres se molestan

La lectora Emma Johnson del portal Upworthy escribe que mientras trabajaba con su entrenador y logró cargar 250 kilogramos en sus piernas, un hombre se mostró molesto y decidió interrumpirla constantemente y mostrarle como debía hacerse de forma “correcta”.


4-. Consejo no solicitado no es útil, ¡es un insulto!

En los gimnasios se encuentran personas profesionales que se dedican a resolver y apoyar las dudas de los asistentes, sin embargo algunos hombres deciden aconsejar a las mujeres sin que ellas se lo pidan.

Laura Roberston y Sophia Bromfield comparten que dentro del gimnasio tienen un lugar especial para esconderse de los hombres y sus consejos y pode rrealizar tranquilamente su rutina.


5-. Algunos hombres no saben respetar

Existen algunos que simplemente les fastidia compartir el mismo espacio que las mujeres y deciden abarcar todas las maquinas posibles para impedir tener contacto con las mujeres y evitar que ellas continúen con su rutina.

El gimnasio es un espacio compartido. Otras personas pagan dinero para ir allí, al igual que usted. Si no quiere estar cerca de otros seres humanos, comprar un gimnasio en casa.

Es importante tener un comportamiento adecuado y respetuoso en este tipo de lugares y si no se puede comportar, Porter recomienda adaptar un gimnasio en su propio hogar.


6-. Comportamientos inadecuados e intimidantes

La mayoría de las veces, todos los anteriores puntos cruzan la línea y se convierten en una situación completamente atemorizante.

Muchas asistentes han decidió dejar el gimnasio y jamas regresar a uno por el acoso constante que sufren.

Para terminar con esta situación Porter extiende una invitación ara que todos los usuarios comiencen a respetar y a crea un espacio más saludables y respetuoso. Si embargo, existen gimnasios que reconocen que es muy complicado que un hombre deje de acosar y ser violento con las mujeres por las que han decidió empoderarlas a través de la actividad física y un espacio en el cual pueden desarrollarse sin sentirse acosadas.

Combatir el acoso con ejercicio

La organización ONU Mujeres comparte que 1 de cada tres mujeres sigue sufriendo algún tipo de violencia sexual o física, por lo que algunas personas han decidió abrir gimnasios en donde as mujeres puedan tomar la actividad física como terapia y aprendan a defenderse.

A continuación te compartiremos dos de ellos:

1-. She Fighter

Las personas que habitan a lo largo del territorio del suroccidente de Asia, son sumamente religiosas y tienen tradiciones y costumbres demasiadas radicales. La calidad de vida que llevan las mures gira entorno a la prohibición y a castigos que pueden costarles la vida.

Actualmente existen mujeres que habitan en estos territorios y están rompiendo con todas estas barreras y jugándose hasta su propia vida por salir adelante y cumplir sueños a pesar de que representen una prohibición en su país.

Un ejemplo de ello es Lina Khalifeh, quien desde pequeña se enfrentó alas criticas de su padre quien la llamaba constantemente una alborotadora por pelear con los niños y defender la idea de que ella era igual o más fuerte que ellos.

She Fighter es le primer gimnasio en el Medio Oriente y ayuda a empoderar a las mujeres en materia de artes marciales. Para acceder a el tienes que tocar el timbre de una forma especial, ya que este tipo de lugares aún no son bien vistos en el este territorio.

Khalifeh tomó taekwondo desde pequeña, incluso ganó campeonatos pero el impulso para comenzar a dar clases fue una amiga quien llego un día con moretones en la cara y confesó ser víctima de abuso. En este momento ella sabía que debía hacer algo para ayudarla ella y a todas las mujeres.

“Fue un reto al principio,” dice, “no todo el mundo estaba interesado en todo el sistema. Me tomó un año hasta que decidí dejar el sótano y empezar a asociarse con diferentes gimnasios en Jordania “.

El crecimiento del gimnasio fue tanto que Lina fue invitada por Obama a la Casa Blanca,donde reconoció y aplaudió los esfuerzos de ella.

Actualmente Lina da clases a refugiados sirios y está expandiendo She Fighter a lugares como Arabia Saudita y posiblemente a Kuwait, incluso ha compartido en diferentes medios que padres de medio oriente están inscribiendo a sus hijas para prepararlas para los momentos más difíciles a los que se puedan enfrentar.


2-. Newsgirls Boxing Club

Savoy Howe abrió un club de boceo especial para víctimas de abuso, discriminación y o que hayan experimentado algún tipo ve violencia física o emocional.

Este espacio está lleno bolsas, cuerdas y un aire de inclusividad. Lo que era un antiguo almacén hoy alberga a muchas personas con ganas de superarse, aprender a defenderse y luchar contra los fantasmas que los acosan.

Savoy Howe ofrece un programa y terapias por medio de un deporte, que de acuerdo con ella solo era destinado para hombres.

Siempre digo que tener acceso a una bolsa pesada es más económico y funcional que ir a terapias, comentó Howe mientras reía.

De acuerdo con Amanda Dale, directora ejecutivo de la Clínica conmemorativa Barbra Schlifer, para las mujeres que han sido victimas, este gimnasio se convierte en un reto para ellas y las ayuda a dejar de sentir que están indefensas.

Newgirls también ha sido reconocido por ser de los pocos gimnasios que realmente son inclusivos y ayudan a cualquier persona a enfrentar sus miedos y retos por miedo del deporte.

Ambas iniciativas son un gran ejemplo de inclusión y empoderamiento, este tipo de lugares deberían extenderse en todo el mundo ya que ayudarían a muchas mujeres y victimas y de violencia.

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.

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