Veinte años de espera para prohibir el comercio con animales en extinción – ExpokNews

Las especies amenazadas tienen que esperar dos décadas para que las protejan del tráfico internacional, ¡entérate!

El impacto que tiene el ser humano en el planeta afecta tanto a la atmósfera del planeta como a cada uno de los ecosistemas que hay en la Tierra.

A nuestro alrededor se encuentran diferentes especies que se han visto amenazadas por la actividad del hombre o por el cambio climático. Esto ha traído consecuencias, como por ejemplo, la extinción de diversas especies.

Durante varios años, una de las actividades que ha tenido el hombre es el tráfico internacional de diversas especies que han sido declaradas en peligro de extinción, esto es posible debido a que cada especie tiene alguna remuneración económica dentro del mercado negro.

Veinte años de espera para prohibir el comercio con animales en extinción

Cabe mencionar que las especies amenazadas por los humanos tienen que esperar dos décadas a que las protejan del tráfico internacional.

Veinte años de espera para prohibir el comercio con animales en extinción

De acuerdo con un estudio, que cita El País, un millar de animales y plantas en peligro de extinción muestra además que un tercio ni siquiera están protegidas por la convención que obliga a los países a vigilar y combatir el comercio de la vida salvaje. En mucho menos tiempo algunas especies han sido llevadas al borde de la extinción.

Cualquier dato que se sabe sobre la conservación de una especie termina en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Un listado recoge la población que queda y su distribución geográfica.

En él también incluyen las amenazas que la acechan, desde la deforestación hasta los distintos apetitos humanos por su carne, pieles, cuernos.

Además, también habla sobre las medidas que se están tomando para conservar a dicha especie.

Cabe mencionar que la Lista Roja cataloga la vida salvaje en siete estados, desde el de preocupación menor hasta el de extinta. A las amenazadas las clasifica como vulnerable, en peligro de extinción o en peligro crítico de extinción, según lo extrema que sea su situación.


Las especies amenazadas por los humanos tienen que esperar dos décadas a que las protejan del tráfico internacional.

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Sin embargo, de nada sirve que todos estos datos estén dentro de la lista roja si no se hace algo para protegerlas legalmente. Por ello, las
las legislaciones nacionales y, en especial, el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES) ha regulado el tráfico de vida salvaje.

“Según el grado de amenaza en la que se encuentren, entran en uno de los tres apéndices de CITES . El Apéndice I, por ejemplo, prohíbe salvo rigurosas excepciones el tráfico de ejemplares de las especies más comprometidas. La prohibición afecta al ser vivo y a cualquier parte o derivado de él, desde pieles a pociones hechas con sus huesos. Operaciones como la desarrollada esta semana en Alicante, con la incautación de leones, rinocerontes y ejemplares de otras especies protegidas disecados, se realizan al amparo de CITES”.

Entre los años 2010 y 2017 se han confiscado casi 2 mil 900 picos de cálaos de yelmo y solo en Indonesia. Se desconoce los ejemplares que quedan.

Veinte años de espera para prohibir el comercio con animales en extinción

El problema no es solamente que el hombre intervenga en la extinción de animales, sino que las comisiones que regulan dicha situación no tienen la suficiente comunicación. Por esa razón, casi un tercio de las especies que aparecen en la Lista Roja como amenazadas por la presión humana aún no están protegidas por CITES, según el estudio recién publicado en Science.

En ese mismo estudio se muestra que 958 especies incluidas en una de las tres categorías de amenaza de la UICN, muestra que el lapso medio entre esta catalogación y la protección contra el tráfico internacional es de 10,3 años.

Pero en un centenar de ellas, el tiempo se alarga hasta los 15 años y en 58 especies llega a los 19 años.

De acuerdo con el profesor de la Universidad de Chicago y coautor de la investigación, Eyal Frank, «pueden surgir nuevas tendencias en el comercio de vida salvaje en muy poco tiempo, con algunas especies pasando de ser comunes a casi la extinción», advierte.

El problema se repite en sentido contrario: 353 especies fueron incluidas antes en los apéndices de CITES que en la Lista Roja. De hecho, la UICN tarda una media de 19,8 años en catalogar una especie que ya está protegida por CITES.

Para Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México, el trabajo destaca el desfase de años entre que una especie es considerada en riesgo de extinción y que sea incluida en los tratados internacionales de tráfico de especies.

«En promedio más de 10 años. Esto evidentemente se convierte en un severo problema para la sobrevivencia de las especies», comenta Ceballos, que no está relacionado con el estudio.

Para él, la crisis de la pérdida de especies y poblaciones actual es de tal proporciones que ya la llaman la aniquilación de la naturaleza.

«Las tasas de extinción actuales de vertebrados son hasta 100 veces más altas que las tasas en los dos últimos millones de años. Las especies que perdimos en 100 años deberían haberse perdido hasta en 10.000 años», comenta el científico mexicano. Por ello cree urgente «mejorar los procedimientos para incluir a especies en CITES».

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.