La sostenibilidad, el nuevo pulso de la atención sanitaria 

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Por Guillermo Murra, CEO y General Manager GE HealthCare México 

Cuidar la salud de las personas implica, inevitablemente, cuidar el planeta. El sistema sanitario, que nació para preservar la vida, también genera una huella ambiental importante: la organización Health Care Without Harm 1estima que es el quinto mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta, más que la aviación o el transporte marítimo. En México, el estudio Climate Action for Health muestra que las emisiones del sector salud en nuestro país representan el 3.4 % del total nacional.

A su vez, estimaciones de BBVA Research3 indican que, en 2021, las emisiones locales superaron las 714 millones de toneladas de CO₂ equivalente, por lo que avanzar hacia una atención médica más sostenible ya no es una opción, sino una responsabilidad compartida.  

El reto es grande: ofrecer diagnósticos y tratamientos cada vez más precisos, pero hacerlo de forma más eficiente, humana y respetuosa con el entorno. En los últimos años, la tecnología se ha convertido en una aliada clave de esa transformación. Hoy vemos cómo la digitalización, la automatización y el análisis inteligente de datos están ayudando a optimizar los recursos hospitalarios, reducir el consumo energético y hacer más ágiles los flujos de trabajo clínico. 

Al hablar de sostenibilidad en el sector sanitario también implica el diseño con conciencia. Cada avance técnico puede y debe nacer con una mirada responsable: usar materiales reciclables, prolongar la vida útil de los equipos, facilitar su actualización o reacondicionamiento y minimizar residuos. Un ejemplo para remarcar a nivel global es el programa GoldSeal, de GE HealthCare, que reacondiciona aproximadamente el 95% de la mayoría de los sistemas. En un año típico, GoldSeal recicla aproximadamente 8.000 piezas de equipos de imagen y ecografía, permitiendo que hospitales y clínicas en distintos países accedan a tecnología de última generación con menor huella ambiental y menor costo. 

También existen innovaciones que impactan directamente la huella de carbono sin comprometer la calidad diagnóstica. Algunos sistemas de imagen, por ejemplo, permiten conservar componentes magnéticos existentes mientras se actualizan las partes electrónicas del equipo. Este tipo de modernización ha demostrado evitar hasta 100 toneladas de emisiones de CO₂ por instalación en comparación con un reemplazo completo, al reducir la producción y transporte de imanes de gran tamaño.  

La innovación no solo mejora resultados, también aligera la carga de los equipos médicos y multiplica su impacto. Esa lógica circular, que ya inspira muchas iniciativas del sector, demuestra que cuidar el planeta no es incompatible con ampliar el acceso a la tecnología médica, sino todo lo contrario: es lo que la hace verdaderamente accesible y duradera. 

atención sanitaria

La innovación cobra sentido cuando mejora la vida de las personas. Aunque muchas empresas del sector son jóvenes en su estructura, llevan más de un siglo impulsando descubrimientos que han transformado la práctica médica. Esa experiencia ha demostrado que el futuro del cuidado de la salud no depende solo de la tecnología, sino de cómo la ponemos al servicio de las personas. Hoy la meta es construir un sistema sanitario sin límites, donde cada diagnóstico, tratamiento y recuperación sean más precisos, conectados y compasivos. 

La sostenibilidad es parte de ese propósito. En los últimos años, hemos avanzado en la reducción de emisiones operativas y en el uso de energías renovables, alcanzando niveles de hasta 27% de consumo proveniente de fuentes limpias gracias a la generación in situ, la compra de energía verde y los certificados renovables. Pero más allá de los porcentajes, lo relevante es la manera en que estos cambios comienzan a transformar la cultura operativa de la salud. 

A su vez, se está produciendo un cambio cultural que empieza a permear la forma de comprender la atención sanitaria desde un propósito compartido de reducir la huella ambiental del sector salud y contribuir a mejorar la salud ambiental pública. En México, por ejemplo, centros sanitarios públicos y privados ya se han unido a la iniciativa Global Green & Healthy Hospitals (GGHH), una comunidad internacional de más de 2.000 miembros y 87 países que representan los intereses de más de 70.000 hospitales y centros de salud.5  

Al observar cómo todos los actores del sector unen esfuerzos en pro de la atención sostenible a los usuarios y después de más de 125 años acompañando a médicos y pacientes, hay una certeza: la tecnología por sí sola no basta. Lo que realmente transforma la atención sanitaria es la capacidad de escuchar, colaborar y adaptarse. Por eso, el futuro del sector no solo se medirá en avances científicos, sino en cómo éstos contribuyen a un planeta más sano, a profesionales más motivados y a comunidades más resilientes. 

En última instancia, la sostenibilidad es una forma de entender el cuidado: una en la que la precisión y la humanidad laten al mismo ritmo. Y ese ritmo —cada vez más consciente y colaborativo— es el nuevo pulso vital de la atención sanitaria. 

El impacto del acoso callejero en la libertad femenina en espacios públicos

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La calle, que debería ser un espacio de libre tránsito y encuentro ciudadano, se ha convertido para miles de mujeres, niñas y adolescentes en México, en una zona donde las mujeres transitan las vías públicas en un estado de alerta constante. Lo que debería ser cotidiano y seguro se ha convertido, para las mujeres, en vigilancia constante, incomodidad e incluso miedo.

El acoso callejero, es la violencia de género más naturalizada y normalizada que viven todas las mujeres, manifestándose a través de miradas lascivas, comentarios sexuales indeseados, persecuciones, exhibicionismo o tocamientos en lugares públicos, generando consecuencias profundas que van mucho más allá del incidente inmediato.

Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la violencia comunitaria es una de las modalidades más frecuentes de agresión contra las mujeres.

El 45.6% de las mujeres de 15 años y más ha enfrentado algún tipo de violencia comunitaria a lo largo de su vida, que incluye intimidación, acoso y/o abuso sexual. De aquellas que han experimentado esta violencia, el 70.3% fue víctima de actos de intimidación (como miradas lascivas, silbidos o piropos), siendo esta la manifestación más común.

Estas cifras demuestran que el acoso no es un evento aislado, sino una alarmante y lamentable experiencia común entre la población femenina. Siendo una de las consecuencias más graves la violación a sus derechos, así como la restricción de la autonomía y la libertad.

impacto del acoso callejero

Cuando una mujer es constantemente sometida a este tipo de violencia, comienza a modificar su comportamiento y sus hábitos, lo cual se conoce como estrategias de evitación y autoprotección. Esta no es una elección libre, sino una adaptación forzosa ante la inseguridad. Estas estrategias incluyen:

●     Cambio de rutas y horarios: Evitar transitar por ciertas calles, parques o zonas consideradas “peligrosas” o con escasa iluminación, incluso si son las más directas o convenientes. También implica evitar salir a ciertas horas, limitando actividades nocturnas, deportivas o de ocio.

●     Modificación de la vestimenta: La mujer puede optar por ropa que la haga “menos visible” para evitar la mirada y el comentario ajeno, internalizando la culpa por la agresión.

Uso de acompañantes: Depender de la compañía de otra persona (un amigo, familiar o pareja) para realizar trayectos que podría hacer sola, perdiendo independencia.

Samantha Báez, Co fundadora de Casa Gaviota, Asociación civil mexicana dedicada a la prevención y erradicación de las violencias contra mujeres y niñas, señala que “este conjunto de modificaciones significa que el espacio público deja de ser un espacio de todos para convertirse en un territorio hostil del cual las mujeres deben protegerse constantemente. La energía mental que dedican las mujeres a la vigilancia de su entorno es un costo emocional y psicológico que viven diariamente”.

impacto del acoso callejero

El acoso callejero no debe ser minimizado bajo la etiqueta de “piropos” o “halagos”. Es una forma de violencia de baja intensidad que opera como puerta de entrada a otras violencias y normaliza la cosificación de los cuerpos. Al ser tolerado socialmente, y a que las autoridades no tomen acciones al respecto para la protección de las mujeres y las niñas.

“Para contrarrestar esta problemática, se requiere una perspectiva integral que involucre no solo la legislación y la tipificación del acoso como delito (algo que varias entidades mexicanas ya han adoptado), sino también campañas de sensibilización masivas que desnormalicen estas conductas y eduquen sobre el respeto en el espacio común”, añade la Cofundadora de Casa Gaviota A.C.

La libertad no es simplemente la ausencia de cadenas; es la capacidad de decidir, de moverse y de actuar sin temor. Mientras la mujer tenga que calcular la hora, la ruta y la vestimenta para evitar la agresión, su libertad será incompleta. Abordar este problema es un paso fundamental para garantizar que el espacio público sea, finalmente, un lugar seguro e igualitario para todas y todos.

Mondelēz en México enfrenta un conflicto laboral bajo el T-MEC: qué es el caso, qué implica y qué enseña a las empresas responsables

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La solicitud del gobierno de Estados Unidos, emitida el 12 de diciembre de 2025, para que México investigue un conflicto laboral en una planta de Mondelez México mediante el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (MLRR) del T-MEC activó un proceso formal previsto dentro del tratado comercial para atender presuntas violaciones a derechos laborales fundamentales.

El caso es relevante no solo por la empresa involucrada —fabricante de marcas como Oreo, Trident y otros productos de confitería—, sino porque ilustra cómo los compromisos laborales incluidos en acuerdos comerciales están siendo aplicados a través de procedimientos concretos, con implicaciones directas para compañías que operan en México y forman parte de cadenas de valor regionales.

El caso: una revisión laboral en una instalación específica

De acuerdo con un comunicado oficial de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), la solicitud de revisión se deriva de una petición presentada el 12 de noviembre de 2025 por el sindicato independiente Unión General de México (UGM). La organización alega presuntas interferencias a la libertad de asociación y a la negociación colectiva en una planta de Mondelez México ubicada en Puebla, dedicada a la producción de confitería, bebidas y otros alimentos.

Entre las prácticas señaladas se incluyen amenazas, negación de acceso a la instalación, reasignaciones consideradas discriminatorias, despidos y recortes dirigidos a trabajadores que intentaban organizar un sindicato independiente.

Tras una evaluación preliminar, el gobierno estadounidense concluyó que existía evidencia suficiente y creíble para invocar el MLRR. Como medida inicial prevista en el tratado, se ordenó la suspensión temporal de la liquidación de entradas aduaneras de productos provenientes de esa instalación específica.

Este procedimiento no constituye un fallo previo ni una sanción automática. Se trata de un proceso de revisión, con etapas definidas, plazos estrictos y la posibilidad de resoluciones negociadas.

Mondelēz en México

Qué es el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida

El MLRR, incorporado en el T-MEC, permite revisar instalaciones concretas cuando existen denuncias de negación de derechos laborales clave, principalmente la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva.

A diferencia de otros instrumentos internacionales, el mecanismo se distingue por su enfoque expedito: México cuenta con 10 días para aceptar la revisión y hasta 45 días para realizar la investigación. El análisis se centra en hechos verificables ocurridos en un sitio específico y contempla consecuencias comerciales directas si se confirman violaciones que no sean remediadas.

El mecanismo no evalúa políticas generales ni compromisos corporativos en abstracto, sino prácticas laborales reales en un lugar y momento determinados.

Qué implica para una empresa involucrada

Cuando se activa el MLRR, la empresa enfrenta una serie de implicaciones operativas y de cumplimiento, entre ellas la revisión detallada de contratos colectivos y procesos sindicales, investigaciones conducidas por autoridades mexicanas y requerimientos formales de información y documentación.

En caso de acreditarse irregularidades, la compañía puede estar obligada a implementar medidas de remediación. Si estas no se concretan, el tratado prevé impactos comerciales relevantes, como la suspensión de beneficios arancelarios preferenciales, restricciones a las exportaciones de la instalación afectada o, en casos reiterados, el bloqueo de acceso al mercado estadounidense.

No se trata de multas monetarias directas, pero sí de afectaciones significativas en la operación y la cadena de suministro.

Mondelēz en México

Qué hacen las empresas responsables ante estos procesos

Para compañías con prácticas laborales sólidas, el MLRR funciona como un mecanismo de contraste. En este tipo de escenarios, las empresas suelen colaborar con las autoridades investigadoras, presentar evidencia documental de cumplimiento con estándares laborales, identificar y corregir áreas de mejora y, en caso de confirmarse impactos negativos, remediarlos conforme a lo establecido.

En este contexto, Mondelez ha declarado públicamente que está al tanto del proceso y que colabora con las autoridades correspondientes.

El mecanismo no niega la responsabilidad corporativa; la somete a un escrutinio objetivo y procedimental.

El perfil responsable de Mondelez a nivel global y local

A nivel global, Mondelēz International comunica compromisos públicos en materia de derechos humanos, libertad de asociación y negociación colectiva, alineados con los convenios de la Organización Internacional del Trabajo y con marcos internacionales de sostenibilidad.

En México, la empresa ha destacado su adhesión a principios de responsabilidad social corporativa, bienestar laboral y cumplimiento normativo como parte de su operación local.

El proceso activado bajo el T-MEC no cuestiona estas declaraciones generales, sino si dichos compromisos se reflejan efectivamente en la práctica de una instalación específica, conforme a los estándares laborales asumidos por los países signatarios.

Qué lecciones deja este caso para otras empresas

Independientemente de su resolución final —el caso se encuentra aún en una fase inicial al 15 de diciembre de 2025—, el proceso deja aprendizajes relevantes para empresas que operan en México y se asumen responsables.

Los compromisos laborales han dejado de ser únicamente reputacionales: hoy son verificables y exigibles. La coherencia entre políticas globales y ejecución local se vuelve crítica. La gestión laboral se integra al análisis de riesgos comerciales y operativos. Y la sostenibilidad social requiere evidencia concreta, gobernanza robusta y capacidad de respuesta ágil.

Mondelēz en México

Un caso que ilustra la evolución del T-MEC

El conflicto laboral en una planta de Mondelez México no define el desempeño global de la empresa, pero sí refleja cómo están evolucionando los estándares que vinculan comercio, trabajo y sostenibilidad en América del Norte.

Para las compañías que operan bajo el T-MEC, el mensaje es claro: las organizaciones responsables responden con transparencia, demuestran cumplimiento, mejoran cuando es necesario y asumen consecuencias si corresponde. Esa es la nueva lógica del cumplimiento laboral en las cadenas de valor regionales.

La respuesta de Mondelēz México

En respuesta a la solicitud de comentarios, Mondelēz señaló que “está al tanto de la solicitud de los gobiernos estadounidense y mexicano con respecto a nuestra planta en Puebla, y estamos cooperando con las autoridades”.

La compañía no ofreció comentarios adicionales sobre el fondo del proceso, señalando que, por el momento, esa es la información que compartirá con medios.

Fuentes

  • Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). United States Seeks Mexico’s Review of Alleged Denial of Workers’ Rights at a Mondelēz Facility, comunicado oficial, 12 de diciembre de 2025.
  • Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Capítulo 31 y Anexo 31-A (Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida).
  • Secretaría de Economía / Gobierno de México. Comunicados y notas informativas sobre la operación del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida del T-MEC.
  • Organización Internacional del Trabajo (OIT). Convenios sobre libertad de asociación y negociación colectiva.
  • Comunicaciones públicas y políticas de derechos humanos y laborales de Mondelēz International.
  • Reforma, sección Negocios, cobertura del caso Mondelez y del uso del MLRR en México.

Cuando “excepcional” deja de ser una palabra y empieza a ser un estándar

“Excepcional” es una palabra ambigua. Puede referirse a algo admirable… o simplemente a algo distinto. A veces se asocia con el talento. Otras, con una oportunidad aislada. En muchos casos, con un golpe de suerte. También puede describir a empresas que hacen muchas cosas bien, todos los días, sin necesariamente ocupar los reflectores.

Porque no todas las organizaciones que transforman su operación, cuidan a su gente, innovan procesos, reducen impactos o redefinen su relación con clientes, son las más visibles. Algunas operan desde la discreción, pero con una consistencia que, vista de cerca, termina siendo más contundente que cualquier campaña.

Pero recientemente, en el mundo empresarial mexicano, la palabra “excepcional” ha empezado a adquirir otro significado. Uno menos ligado a lo extraordinario y más cercano a lo estructural. Menos asociado al aplauso y más a la forma en que una organización decide operar. Así se está leyendo hoy el Premio Empresas Excepcionales.

Impulsado por el Instituto para el Fomento a la Calidad junto con el Consejo Coordinador Empresarial y el Consejo de la Comunicación, el premio cerró su edición 2025 con 88 prácticas reconocidas provenientes de 54 empresas e instituciones, trazando una radiografía inédita del nuevo rostro empresarial en México.

El reconocimiento no evalúa trayectorias completas ni reputaciones de marca. Evalúa prácticas específicas: 

  • Cómo operan.
  • Cómo se sostienen.
  • Cómo se miden. 
  • Qué tan integradas están a la vida real de la empresa. 

Lo que se observa no es el discurso, sino el sistema. Como lo expresó Erika Quevedo, directora general del Consejo de Empresas Globales:

“Ser una empresa excepcional no es solo un reconocimiento. Es una declaración de una forma de ser empresa en México: una forma que decide avanzar incluso en los momentos más complejos, que pone a las personas en el centro y que eleva sus propios estándares”.

Un premio que observa cómo funcionan las empresas por dentro

Durante años, la conversación sobre excelencia empresarial se apoyó en rankings de reputación, campañas visibles o liderazgos mediáticos. El enfoque de Empresas Excepcionales se mueve en otra dirección. No revisa lo que las empresas dicen ser, sino lo que ya están haciendo de forma estructural.

Las prácticas reconocidas en 2025 provienen de empresas industriales, firmas de servicios, compañías tecnológicas, instituciones financieras, universidades, fundaciones, organizaciones sociales y entidades públicas. Lo que las conecta no es su tamaño ni su visibilidad, sino el nivel de formalización, medición y consistencia de lo que hacen.

La evaluación abarca ocho territorios que hoy definen el pulso de la empresa contemporánea: 

  1. Bienestar de las personas.
  2. Transformación digital.
  3. Solidez de la cultura organizacional.
  4. Relación con el entorno y ODS
  5. Experiencia del cliente.
  6. DEI
  7. innovación.
  8. Desarrollo de ecosistemas de valor.

Leído en conjunto, el premio funciona menos como una ceremonia de reconocimientos y más como un mapa del punto de madurez que ha alcanzado hoy la empresa mexicana.

¿En qué se está concentrando actualmente la excelencia?

Los datos de la edición 2025 permiten leer con claridad hacia dónde se está moviendo el corazón de la transformación empresarial. Casi una cuarta parte de las prácticas reconocidas (24%) está vinculada a la contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, lo que confirma la centralidad que ha tomado la agenda ambiental y social dentro de los modelos de negocio.

Le siguen la personalización y experiencia del cliente (15%) y la transformación digital y tecnológica (13%). El bienestar de los colaboradores y la diversidad, equidad e inclusión concentran cada uno el 11% de las prácticas. La innovación representa el 10%, mientras que la cultura con propósito alcanza el 9% y el ecosistema de valor compartido, el 7%.

Más que una dispersión de esfuerzos, el mapa muestra una agenda muy clara de prioridades empresariales, donde el impacto, personas, tecnología y cliente se entrelazan.

Premio Empresas Excepcionales

Una radiografía que cruza industrias, tamaños y modelos

Los resultados confirman que la transformación empresarial dejó de ser patrimonio exclusivo de un solo sector. En el mismo tablero aparecen corporativos industriales, empresas de consumo, firmas financieras, tecnológicas y de servicios, junto con organizaciones educativas, fundaciones y dependencias públicas.

Figuran compañías ampliamente conocidas por su liderazgo público en estos temas, como Grupo Bimbo. También están empresas de escala global como Heineken México, Toyota Motor de México, Grupo México o Industrias Peñoles, junto con firmas de servicios como Deloitte y GNP Seguros.

Por tamaño, el 70% de las organizaciones reconocidas son empresas grandes, mientras que el 17% corresponde a empresas pequeñas y el 13% a medianas. La lectura es doble: las grandes compañías siguen marcando el ritmo, pero la excelencia comienza a permear también en estructuras mucho más compactas.

Por sector, el 63% de las empresas pertenece al ámbito de los servicios y el 37% a la industria. En el desglose por actividad destacan alimentos y bebidas (15%); minería (9%); automotriz, educación y financiero (7% cada uno); y organizaciones de la sociedad civil (6%). El resto se distribuye entre múltiples giros productivos, reforzando la diversidad del ecosistema.

Dos empresas destacan en ocho categorías: la excepción dentro de lo excepcional

En la edición 2025, solo dos empresas lograron algo que permanece fuera del alcance de la mayoría de los participantes: ser reconocidas de manera transversal en las ocho categorías del premio. Una es la Embotelladora Niagara de México y la otra es Grupo Bimbo. 

En ambos casos, el reconocimiento no responde a un proyecto emblemático aislado, sino a modelos de operación donde el bienestar, la cultura, la digitalización, la sostenibilidad, la orientación al cliente, la diversidad y la innovación avanzan en conjunto como parte de un mismo sistema.

Niagara 

En el caso de Niagara —una embotelladora que opera en el competitivo sector de bebidas—, su reconocimiento proviene de la sincronía con la que ha logrado alinear un modelo de gestión integral. La compañía combina el cuidado del bienestar físico y emocional de sus colaboradores con la automatización avanzada de procesos, impulsando mayor eficiencia y seguridad operativa.

Al mismo tiempo, fortalece una cultura organizacional viva basada en liderazgo, responsabilidad y colaboración; reduce su impacto ambiental con innovaciones como la botella más ligera del mercado; y consolida prácticas tecnológicas de punta que anticipan fallas y optimizan decisiones en tiempo real. Todo ello se complementa con un fuerte enfoque al cliente y con políticas formales de diversidad e inclusión, configurando una empresa moderna, sostenible y orientada al alto desempeño.

Grupo Bimbo

Por su parte, Grupo Bimbo fue distinguida gracias a su enfoque integral en el bienestar de sus colaboradores, la transformación digital, la agricultura regenerativa y el impulso a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. También destacó por su cultura de ética y transparencia, su compromiso con la diversidad, la equidad y la inclusión, su innovación constante y la creación de experiencias personalizadas para consumidores basadas en ciencia y nutrición.

En conjunto, Niagara y Grupo Bimbo muestran que la excelencia no es producto del azar, sino de una visión estratégica que integra todas las dimensiones del negocio. Ambas compañías demuestran que cuando bienestar, sostenibilidad, innovación, cultura y enfoque al cliente se desarrollan de forma articulada, es posible construir organizaciones resilientes, competitivas y con un impacto positivo real. 

Cuando la exigencia cambia de nivel

Uno de los patrones más claros que deja el Premio Empresas Excepcionales 2025 es que la sostenibilidad ya no aparece como un departamento aislado. En los casos reconocidos, los temas ambientales están conectados con rediseño de productos, automatización y eficiencia operativa. El bienestar laboral se relaciona con productividad, atracción de talento y experiencia del cliente. La transformación digital se integra directamente a la relación con usuarios, comunidades y cadena de valor.

La innovación deja de ser un laboratorio separado y se vuelve una función permanente de la operación. La diversidad y la inclusión dejan de ser programas paralelos para convertirse en políticas de gobierno interno. Y la experiencia del cliente se redefine como una extensión natural del propósito empresarial.

Más allá de los nombres propios, el Premio Empresas Excepcionales se ha convertido en un termómetro del cambio empresarial en México. No solo señala quiénes destacan, sino también hacia dónde se está desplazando la expectativa del mercado, de los colaboradores, de los consumidores y de la sociedad.

Durante la entrega de reconocimientos, René Freudenberg, presidente del Instituto para el Fomento a la Calidad, lo expresó así:

“las empresas excepcionales comparten tres espíritus poco obvios: el de superación, el de la humildad y el de compartir. Hoy no estamos aquí por competir, sino por mostrar prácticas para que otros también puedan transformar”.

Quizá la señal más profunda que deja esta edición no sea únicamente quiénes fueron reconocidos, sino cómo cambió la vara con la que ahora se mide a las empresas. Lo que hace algunos años se consideraba excepcional —automatizar procesos con enfoque humano, rediseñar productos para reducir impacto ambiental, institucionalizar la diversidad, medir la cultura, profesionalizar el bienestar— hoy empieza a ser leído como un umbral mínimo de competitividad.

Premio Empresas Excepcionales

En ese nuevo terreno, lo excepcional deja de ser una anécdota para convertirse en una forma de operar. Y el mensaje de fondo es claro: la empresa que no logre integrar estas dimensiones de manera estructural no solo quedará fuera de los reconocimientos, sino fuera de la conversación del futuro empresarial. Como afirmó René Freudenberg al cierre de la ceremonia:

“Las empresas excepcionales tienen un espíritu de superación, un espíritu de humildad y un espíritu de compartir las prácticas de las que nos sentimos orgullosos, no se guardan como un secreto para competir, se comparten porque sabemos que el ecosistema es importante, con el agradecimiento a las empresas que nos muestran el camino de la transformación que queremos ver”.

¿Por qué cambios en el ADN de osos polares están abriendo una esperanza frente al calentamiento global?

El calentamiento global ha colocado al oso polar en el centro de una de las crisis ambientales más simbólicas de nuestro tiempo. La pérdida acelerada del hielo marino no solo reduce su territorio, también altera su acceso a alimento, sus patrones de movilidad y su supervivencia a largo plazo. Frente a este escenario, la ciencia busca respuestas que permitan entender si la especie tiene algún margen de adaptación real.

En este contexto, un reciente estudio abre una conversación inesperada al vincular directamente el aumento de la temperatura con cambios en el ADN de osos. Se trata de una investigación pionera que conecta el estrés climático con modificaciones genéticas observables en una población silvestre, ofreciendo una nueva narrativa: la de una especie que intenta ajustarse biológicamente a un entorno que cambia más rápido que nunca.

El hallazgo científico detrás de los cambios en el ADN de osos

Según un artículo de The Guardian, investigadores de la Universidad de East Anglia analizaron muestras de sangre de osos polares en dos regiones de Groenlandia con condiciones climáticas muy distintas. El objetivo era observar cómo se comportaban ciertos fragmentos del genoma conocidos como “genes saltarines”, capaces de influir en la activación de otros genes.

Al cruzar los datos genéticos con información climática local, los científicos detectaron patrones claros: en las zonas más cálidas, estos genes mostraban una actividad mucho mayor. El resultado fue un vínculo estadísticamente significativo entre el aumento de temperatura y la expresión genética, algo nunca antes documentado en mamíferos salvajes.

cambios en el ADN de osos polares

Clima extremo en Groenlandia

El contraste entre el noreste y el sureste de Groenlandia fue clave para entender el fenómeno. Mientras el norte presenta temperaturas más frías y estables, el sureste experimenta un ambiente menos gélido y con fluctuaciones térmicas intensas, lo que somete a los osos a un estrés ambiental constante.

En esta región más cálida, los investigadores observaron que los genes relacionados con el metabolismo, el envejecimiento y el manejo del estrés térmico se activaban de manera distinta. Esto sugiere que los osos no solo enfrentan el cambio climático de forma pasiva, sino que su biología podría estar respondiendo activamente al desafío.

Genes saltarines: una respuesta acelerada al estrés ambiental

El ADN no es un sistema rígido; puede cambiar con el tiempo, especialmente bajo condiciones extremas. Los llamados genes saltarines son fragmentos móviles que, al activarse, pueden modificar cómo se expresan otros genes dentro del genoma.

Según la investigadora principal, la Dra. Alice Godden, el aumento de temperatura parece estar impulsando una actividad drástica de estos genes en los osos del sureste de Groenlandia. Este proceso podría interpretarse como un intento rápido de adaptación frente a la desaparición del hielo marino, una suerte de “reescritura” genética en tiempo real.

Alimentación, metabolismo y supervivencia en un entorno cambiante

Uno de los hallazgos más relevantes se relaciona con el procesamiento de grasas y la dieta. Los osos de regiones más cálidas mostraron adaptaciones genéticas vinculadas a una alimentación más diversa y basada parcialmente en plantas, muy distinta a la dieta rica en focas del norte.

Estas modificaciones podrían ayudarles a sobrevivir en periodos de escasez alimentaria. La genética, en este caso, parece reflejar la presión de un ecosistema transformado, donde las presas tradicionales son menos accesibles y la flexibilidad metabólica se vuelve crucial.

cambios en el ADN de osos polares

Conservación basada en ciencia y responsabilidad climática

Los autores del estudio señalan que comprender estos procesos genéticos puede ser clave para identificar qué poblaciones están en mayor riesgo y cómo priorizar esfuerzos de conservación. Analizar otras 20 poblaciones de osos polares en el mundo será el siguiente paso para confirmar si este patrón se repite.

Sin embargo, los científicos son claros: la capacidad de adaptación no garantiza la supervivencia. Estos hallazgos no sustituyen la urgencia de frenar el calentamiento global mediante la reducción de emisiones y el abandono progresivo de los combustibles fósiles.

La evidencia científica muestra que la naturaleza intenta responder a una crisis provocada por la actividad humana. La adaptación genética de algunos osos polares ofrece una señal de resiliencia, pero también subraya la magnitud del estrés al que están sometidos los ecosistemas.

Esta esperanza, aunque valiosa, no debe interpretarse como una solución definitiva. Para quienes trabajan en responsabilidad social, sostenibilidad y conservación, el mensaje es claro: la ciencia puede ayudarnos a entender y proteger, pero la acción climática sigue siendo insustituible si queremos evitar que esta adaptación sea, en palabras de los investigadores, un último recurso frente a la extinción.

Demandan a Shell por incrementar intensidad de tormenta severa

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En diciembre de 2021, el tifón Rai —conocido localmente como Odette— golpeó Filipinas con una fuerza devastadora. Más de 400 personas murieron, alrededor de 1,400 resultaron heridas y miles de familias perdieron sus hogares en cuestión de horas. Lo que para muchos fue una tragedia climática más, para otras personas se convirtió en el punto de partida de una batalla legal sin precedentes.

De acuerdo con un artículo de edie, hoy, más de 100 sobrevivientes de aquel fenómeno extremo buscan justicia fuera de su país. Su argumento es tan contundente como complejo: la quema de combustibles fósiles ha intensificado eventos meteorológicos como el que destruyó sus vidas. Bajo esta lógica, demandan a Shell en los tribunales del Reino Unido, señalando una responsabilidad directa en el agravamiento de la tormenta.

El tifón Rai y las vidas que cambió para siempre

El impacto del tifón Rai no se midió solo en infraestructura destruida, sino en historias truncadas. Comunidades enteras quedaron arrasadas, con familias separadas y medios de vida perdidos. Para quienes sobrevivieron, la reconstrucción ha sido lenta y profundamente desigual.

Muchos de los demandantes no solo perdieron sus casas, sino también a seres queridos. La magnitud del desastre evidenció la vulnerabilidad de regiones que, aunque contribuyen mínimamente a las emisiones globales, enfrentan de manera desproporcionada los efectos del cambio climático.

Ciencia climática y atribución de responsabilidades

Las investigaciones en atribución climática han avanzado de forma significativa en los últimos años. En el caso del tifón Rai, diversos estudios concluyen que el cambio climático inducido por la actividad humana más que duplicó la probabilidad de que ocurriera un evento de esta magnitud.

Este tipo de análisis ha transformado el debate público y legal. Ya no se trata solo de si el cambio climático existe, sino de identificar quiénes han contribuido de manera sustancial a intensificar sus impactos y cómo esa contribución puede traducirse en responsabilidades concretas.

Por qué demandan a Shell en tribunales del Reino Unido

La elección del Reino Unido como sede judicial no es casual. Shell tiene ahí su domicilio social, lo que abre la puerta a que el caso sea escuchado por tribunales británicos, aun cuando los daños ocurrieron en Filipinas.

La estrategia legal busca aplicar la legislación filipina, argumentando que el perjuicio se produjo en ese país. Esta combinación refleja una tendencia creciente en litigios climáticos: utilizar jurisdicciones corporativas para exigir rendición de cuentas por impactos globales.

 Demandan a Shell

El peso histórico de las emisiones corporativas

Uno de los ejes centrales del caso es el historial de emisiones de la compañía. Los demandantes sostendrán que Shell no puede alegar desconocimiento, ya que ha sido responsable de más del 2% de las emisiones energéticas globales históricas, colocándola entre los diez mayores emisores del mundo.

Desde esta perspectiva, la demanda no busca atribuirle toda la culpa del cambio climático, sino reconocer su contribución significativa. El argumento ético es claro: quienes más han contaminado deben asumir una mayor responsabilidad frente a los daños que hoy enfrentan comunidades vulnerables.

Lo que implica que demandan a Shell para la justicia climática

Shell, por su parte, ha anticipado su defensa. La empresa sostiene que no tenía conocimiento exclusivo sobre los efectos de las emisiones y que no sería justo imponerle sanciones legales sin hacer lo mismo con otras compañías similares.

Este punto abre un debate clave para la justicia climática: ¿es válido señalar a una empresa cuando el problema es sistémico? Para las personas demandantes, la respuesta es sí, especialmente cuando el impacto de esa empresa ha sido tan relevante y documentado.

Demandan a Shell

Antecedentes legales y giros estratégicos de la empresa

El caso se da en un contexto legal complejo. En 2024, Shell ganó una apelación contra un fallo previo de un tribunal holandés que le ordenaba reducir sus emisiones absolutas en un 45% durante esta década. El juez concluyó que no era justo imponer una obligación específica a una sola empresa.

Desde entonces, la compañía ha dado marcha atrás en algunos de sus objetivos climáticos y planes de inversión en energías renovables, particularmente tras la llegada de Wael Sawan como director ejecutivo en 2023. Estos cambios han generado cuestionamientos sobre la coherencia entre su discurso y sus decisiones estratégicas.

La demanda presentada por los sobrevivientes del tifón Rai no es solo un proceso legal; es un símbolo del creciente reclamo global por justicia climática. Historias como la de Trixy Elle, quien afirma que su motivación es proteger el futuro de sus hijos, ponen rostro humano a debates que suelen quedarse en cifras y compromisos corporativos.

Más allá del fallo que eventualmente emitan los tribunales, este caso marca un precedente importante. Plantea preguntas incómodas para las grandes corporaciones y para el sistema económico en su conjunto: ¿quién asume los costos reales del cambio climático y hasta dónde llega la responsabilidad empresarial en un mundo cada vez más afectado por eventos extremos?

12 ejemplos de desigualdad en México que aún persisten

La desigualdad en México no se limita a brechas económicas visibles; se expresa en trayectorias de vida marcadas por el origen, el territorio y las condiciones estructurales que definen quién accede a oportunidades y quién queda sistemáticamente fuera. Más que un problema aislado, se trata de un entramado de factores sociales, históricos y económicos que se refuerzan entre sí.

Analizar estos ejemplos de desigualdad en México implica reconocer que las brechas no se corrigen con acciones aisladas ni soluciones de corto plazo. Entender dónde persisten, cómo se conectan y a quiénes afectan es clave para diseñar estrategias con impacto real y sostenible.

12 ejemplos de desigualdad en México que aún persisten

1. Acceso a la educación de calidad

El sistema educativo mexicano refleja profundas diferencias entre contextos urbanos y rurales, así como entre escuelas públicas y privadas. La infraestructura, el acceso a tecnología y la capacitación docente siguen estando distribuidos de manera desigual, afectando los procesos de aprendizaje desde edades tempranas.

Estas condiciones influyen directamente en la permanencia escolar. Para muchas infancias y juventudes, estudiar compite con la necesidad de trabajar o asumir responsabilidades familiares, lo que limita la educación como verdadera palanca de movilidad social.

2. Acceso a servicios de salud

La atención médica oportuna sigue dependiendo del lugar donde se vive. En comunidades alejadas, la falta de centros de salud, personal especializado y medicamentos convierte la prevención en un privilegio y no en un derecho garantizado.

Esta situación provoca que enfermedades tratables se agraven y que los costos emocionales y económicos recaigan en las familias. El territorio, más que la necesidad, determina la calidad de la atención recibida.

ejemplos de desigualdad en México

3. Brecha salarial entre mujeres y hombres

A pesar de avances normativos, las mujeres continúan percibiendo menores ingresos que los hombres, incluso cuando desempeñan funciones equivalentes. Esta diferencia afecta su independencia económica y su capacidad de toma de decisiones a lo largo de la vida.

Además, la sobrecarga de trabajo de cuidados no remunerado limita su desarrollo profesional. La falta de corresponsabilidad sigue siendo un obstáculo estructural para cerrar esta brecha.

4. Acceso a vivienda digna

Contar con una vivienda adecuada sigue siendo un desafío para millones de personas. La expansión de asentamientos informales y la falta de servicios básicos evidencian un modelo urbano que excluye a quienes tienen menos recursos.

El alto costo de la renta y la escasez de opciones accesibles obligan a muchas familias a destinar gran parte de sus ingresos a la vivienda, reduciendo su capacidad de ahorro y bienestar.

5. Conectividad y acceso a tecnología

La digitalización ha profundizado brechas existentes. El acceso limitado a internet y dispositivos tecnológicos afecta la educación, el empleo y la participación social, especialmente en zonas rurales y comunidades marginadas.

Cuando la conectividad no está garantizada, la tecnología deja de ser una herramienta de inclusión y se convierte en un nuevo factor de exclusión estructural.

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6. Empleo formal y seguridad social

Una proporción significativa de la población económicamente activa se encuentra en la informalidad. Esta condición implica ingresos inestables, ausencia de prestaciones y alta vulnerabilidad ante crisis económicas o de salud.

La falta de empleo formal limita la posibilidad de construir proyectos de vida a largo plazo y perpetúa ciclos de precariedad difíciles de romper.

7. Desigualdad entre los pueblos indígenas

Las comunidades indígenas continúan enfrentando barreras estructurales en educación, salud, empleo y participación política. Su riqueza cultural contrasta con condiciones de exclusión persistentes y falta de acceso a servicios básicos.

El origen étnico sigue influyendo en las oportunidades disponibles, evidenciando que el desarrollo no ha sido incluyente ni equitativo para todos los sectores del país.

8. Acceso a la justicia

El sistema de justicia resulta inaccesible para muchas personas debido a costos, falta de información y desconfianza institucional. Defender derechos sigue siendo un proceso complejo, especialmente para quienes viven en contextos de vulnerabilidad.

Esta situación contribuye a la impunidad y debilita el Estado de derecho, afectando de manera desproporcionada a quienes tienen menos recursos.

ejemplos de desigualdad en México

9. Movilidad social limitada

En México, el lugar de nacimiento continúa siendo un factor determinante del futuro económico. Las oportunidades de mejorar las condiciones de vida no están distribuidas de manera equitativa y la movilidad social es reducida.

Este fenómeno refuerza la transmisión intergeneracional de la pobreza y cuestiona la narrativa del mérito individual como único motor de progreso.

10. Acceso al agua y saneamiento

El acceso continuo a agua potable sigue sin estar garantizado en múltiples regiones. La escasez, la mala calidad del agua y la falta de infraestructura de saneamiento afectan la salud y la calidad de vida de millones de personas.

Estas carencias evidencian una brecha básica en condiciones de vida y una gestión de recursos que no prioriza la equidad.

11. Desarrollo económico regional

El crecimiento económico se concentra en ciertas zonas del país, mientras otras permanecen rezagadas. Esta falta de equilibrio limita las oportunidades locales y fomenta la migración forzada hacia grandes ciudades.

Sin inversión, infraestructura y empleo local, las brechas regionales continúan ampliándose.

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12. Acceso a la cultura y el espacio público

La oferta cultural y la calidad de los espacios públicos varían según el nivel socioeconómico de las comunidades. En muchas zonas, el acceso a actividades culturales, recreativas y seguras es limitado o inexistente.

Esta exclusión impacta la cohesión social, el desarrollo comunitario y las oportunidades de expresión, especialmente entre jóvenes.

Estos ejemplos de desigualdad en México muestran que las brechas sociales no son accidentales, sino el resultado de estructuras históricas que siguen reproduciéndose. Para las y los profesionales de la responsabilidad social, el desafío no es solo visibilizarlas, sino intervenir de manera estratégica, con enfoque sistémico, territorial y de largo plazo. Comprender estas realidades es el punto de partida para impulsar transformaciones que realmente contribuyan a un desarrollo más justo e incluyente.

¿Cambio auténtico? Prada afirma dejar atrás la apropiación cultural para ser responsable

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Cuando las sandalias masculinas de Prada desfilaron en la Semana de la Moda de Milán, pocas personas imaginaron que ese modelo “aparentemente inocente” desataría un debate global. Sin embargo, la semejanza con las chappals kolhapuri de India —un diseño artesanal con raíces en el siglo XII— encendió alarmas, protestas y una conversación urgente sobre ética, reconocimiento y justicia cultural. Lo que parecía una presentación más en el calendario de moda pronto se convirtió en un caso mundial de escrutinio.

En cuestión de días, la indignación de comunidades artesanas llegó al centro de decisiones de la firma italiana. Así comenzó un giro inesperado en la narrativa: de una acusación por apropiación cultural de Prada a un intento de reconstruir confianza a través del diálogo, la colaboración y la promesa de un diseño más responsable. Pero la pregunta persiste: ¿es esto una transformación genuina o una respuesta estratégica ante la presión reputacional?

Controversia con historia

El punto de partida fue simple: unas sandalias planas llamadas “sandalias de cuero”, cuya silueta imitaba sin matices a las tradicionales kolhapuri. Mientras que un par auténtico puede costar diez euros en mercados locales, el modelo de lujo insinuaba un precio superior a los mil euros. La industria artesanal india reaccionó de inmediato.

El reclamo central no era solo el precio, sino la falta de reconocimiento. Para los artesanos y las comunidades que han preservado este oficio durante siglos, las kolhapuri son un símbolo cultural y un legado identitario que no puede reducirse a un accesorio de pasarela.

Prada responde: un reconocimiento tardío

La Cámara de Comercio de Maharashtra intervino rápidamente, exigiendo a Prada reconocer el origen del diseño. Lorenzo Bertelli, responsable de marketing y sostenibilidad de la marca, emitió una carta en la que admitía la inspiración en la artesanía india y su “rica historia cultural”.

Aun así, el reconocimiento llegó después de la presión pública. Y aunque Prada aseguró que el modelo estaba en fase de diseño y podría no comercializarse, el incidente abrió la puerta a cuestionamientos mayores sobre la apropiación cultural de Prada y el rol de las casas de moda en proteger —y no explotar— la herencia cultural.

No es la primera vez: un patrón en la industria

La historia del lujo y la apropiación cultural no es nueva. Paul Smith enfrentó críticas similares en 2014 cuando replicó el calzado peshawari pakistaní con un precio hasta veinte veces mayor. Tras la presión social, el diseñador tuvo que aclarar públicamente la inspiración de su modelo.

Este tipo de episodios confirma una tendencia problemática: el uso de diseños tradicionales sin reconocimiento ni beneficio para sus comunidades de origen. El caso reciente volvió a colocar el foco en la apropiación cultural de Prada y en la urgencia de prácticas más éticas en la moda global.

Mientras el debate internacional crecía, en India surgía otra tensión: la producción de las kolhapuri enfrenta desafíos políticos y religiosos. Las restricciones y violencia relacionadas con el comercio de cuero han afectado directamente a artesanos —muchos de ellos pertenecientes a comunidades dalit— que han transmitido estas técnicas por generaciones.

La organización Dalit Voice recordó que estas sandalias no son solo moda: representan identidad, dignidad y resistencia.

Su mensaje fue contundente: “Respeta las raíces”. Esta llamada amplificó la discusión más allá del diseño, llevándola al terreno de los derechos humanos y la justicia social.

De la apropiación cultural de Prada a un modelo inclusivo

De acuerdo con Forbes, seis meses después de la controversia inicial, Prada anunció un acuerdo histórico: la creación de una colección de sandalias Made in India, fabricadas en Maharashtra y Karnataka, con 2,000 piezas elaboradas por artesanos locales. Cada par se venderá en 40 tiendas globales por alrededor de 800 euros.

La marca firmó alianzas con LIDCOM y LIDKAR, organizaciones que preservan el patrimonio del cuero en India. Este proyecto incluye formación, intercambio cultural y oportunidades de capacitación en la Academia Prada en Italia. Para muchos artesanos, esta colaboración promete ingresos más dignos y la posibilidad de atraer a nuevas generaciones al oficio.

¿Reparación o estrategia? El impacto y las dudas

La colección costará “varios millones de euros”, según Bertelli, quien asegura que los artesanos recibirán una remuneración justa. El movimiento ha sido celebrado como un ejemplo de reparación cultural que podría impulsar la demanda por las auténticas kolhapuri y contribuir a preservar su tradición.

Sin embargo, el debate no termina ahí. Muchos se cuestionan si el cambio responde a una convicción profunda o a un manejo reputacional.

En un mercado de lujo que busca legitimidad ética, este tipo de colaboraciones pueden ser un avance… o un mecanismo para limpiar la imagen sin transformar las prácticas estructurales.

Desde la perspectiva de responsabilidad social empresarial, el caso Prada es un ejemplo claro de cómo la presión social puede acelerar procesos de corrección ética. La reacción inicial —reconocimiento tardío, aclaraciones y revisión del diseño— muestra que la empresa no anticipó los riesgos culturales asociados a su creatividad, lo que evidencia una falta de diligencia debida en derechos culturales y prácticas de diseño responsable. La apropiación cultural de Prada sirvió como catalizador para replantear su relación con las comunidades que inspiran sus colecciones.

El paso hacia la colaboración con artesanos indios representa un esfuerzo positivo, especialmente al incluir formación, remuneración justa y participación activa de instituciones locales. Este enfoque va más allá de la simple atribución simbólica: crea valor compartido, preserva técnicas tradicionales y reconoce inequidades históricas. Sin embargo, también plantea un desafío: garantizar que este modelo no quede aislado como una respuesta reactiva, sino que se convierta en un estándar permanente dentro de la empresa.

Finalmente, el caso subraya una lección clave para el sector del lujo: la sostenibilidad cultural es tan relevante como la ambiental o social. Las marcas deben integrar análisis de riesgo cultural, mecanismos de consulta con comunidades y políticas claras de respeto patrimonial. Solo así podrán evitar repetir episodios como el de la apropiación cultural de Prada y avanzar hacia prácticas que valoren genuinamente la herencia, la identidad y la dignidad de quienes mantienen vivo el arte detrás de cada pieza.

6 razones por las que Grupo Restaurantero Gigante es un líder responsable

Dentro del sector de los servicios alimentarios, Grupo Restaurantero Gigante ha destacado como uno de los principales promotores de una gastronomía que logra no sólo ser sostenible en lo económico, sino también en lo ambiental y en lo social. Desde su fundación, la compañía ha trabajado bajo una visión empresarial alineada con los criterios ASG, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y los Principios del Pacto Mundial, lo que le ha permitido construir operaciones más eficientes y transparentes, así como adoptar prácticas que reducen su huella ambiental e impulsan el desarrollo social y económico de las comunidades donde opera. 

El grupo, conocido por cadenas como Panda Express, Toks, Shake Shack y El Farolito, ha logrado posicionarse como un ejemplo de responsabilidad corporativa debido a su modelo de liderazgo humano, el cual coloca a las personas en el centro y fomenta una cultura organizacional basada en la solidaridad, la inclusión y la corresponsabilidad, pero también debido a la implementación de acciones y programas como los que se presentan a continuación: 

6 razones por las que Grupo Restaurantero Gigante es un líder responsable

1. Apoyo estratégico a pequeños productores

GRG impulsa el desarrollo económico de comunidades vulnerables mediante una cadena de abasto responsable que prioriza la compra local. Tan solo en 2023, la compañía destinó más de 34.6 millones de pesos al apoyo a Proyectos Productivos, los cuales tienen como objetivo ayudar a los pequeños productores a escalar sus negocios y que estos puedan integrarse a la cadena de suministro del grupo mediante un esquema que promueve el comercio justo y el consumo local.

Gracias a estas acciones, 6,560 personas fueron beneficiadas a través de 17 proyectos acompañados técnica y comercialmente por el grupo, demostrando que una cadena de suministro sostenible puede generar prosperidad compartida y reafirmando el liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante como uno de los más responsables dentro del sector.

liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante

2. Regeneración de ecosistemas forestales

A través de su colaboración con Reforestalia, que brinda la oportunidad de adoptar árboles en maceta durante la temporada decembrina, GRG impulsa la conservación de una zona boscosa ubicada en los límites entre la CDMX y Morelos que ha sido nombrada como Bosque Toks. Esto ha sido posible gracias a que, cada año, mediante campañas de voluntariado, los colaboradores del grupo participan en la reintegración de los árboles navideños utilizados en sus sucursales a su hábitat natural.

La reintegración y adaptación de estos árboles al bosque contribuye a la salud del suelo, mejora la biodiversidad y promueve la participación comunitaria y es una prueba más del liderazgo responsable de Grupo Restaurantero Gigante y su compromiso frente a los desafíos ambientales. 

liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante

3. Acceso a servicios médicos para colaboradores y comunidades

GRG realiza jornadas médicas que benefician no solo a sus colaboradores, sino también a productores de su cadena responsable. Uno de sus más recientes esfuerzos en materia se llevó a cabo en Xochistlahuaca, Guerrero, donde la compañía brindó servicios de odontología, ginecología, optometría, audiología y medicina general a la comunidad amuzga vinculada a la producción de la miel que se sirve en Toks.

Estas acciones fortalecen la salud integral de las familias productoras, mejoran su calidad de vida y refuerzan un modelo de negocio que pone a las personas en el centro y busca impulsar el bienestar, la equidad y la cohesión social en toda su cadena de valor.

liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante

4. Gestión y reciclaje de residuos

El grupo ha desarrollado un programa robusto de reciclaje que no solo reduce su impacto ambiental, sino que financia el Fondo Verde, un programa que apoya a sus colaboradores en servicios médicos no cubiertos por los seguros tradicionales. 

Solo en 2023, GRG recolectó 86,668 litros de aceite vegetal usado, generando más de 813 mil pesos para el fondo. Además, recicló más de 63 toneladas de residuos orgánicos, 572 tóneres vacíos y más de 10 toneladas de bagazo, así como el PET, cartón, tarimas y latas que se generan en sus centros de distribución, materiales por los que se logró obtener 205,743 pesos destilados en totalidad a Fondo Verde. Este modelo circular confirma por qué el liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante es un referente en gestión de residuos y bienestar interno.

liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante

5. Uso de empaques biodegradables en todas sus marcas

Con una inversión de más de 35.9 millones de pesos en empaques biodegradables, GRG demuestra su compromiso con la reducción de plásticos de un solo uso. Todas sus marcas utilizan platos, vasos y cubiertos biodegradables, disminuyendo significativamente la contaminación asociada al consumo de alimentos.

Este esfuerzo, alineado con las mejores prácticas globales de sostenibilidad, reemplaza materiales tradicionales por opciones amigables con el planeta y fomenta hábitos más responsables entre consumidores y colaboradores.

liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante

6. Prevención del desperdicio de alimentos

A través del programa Al Rescate, en alianza con BAMX, GRG logró recuperar alimentos en perfecto estado para destinarlos a organizaciones que apoyan a personas en situación vulnerable. 

En 2023, Panda Express rescató 529 kg de alimentos y Shake Shack 4,676 kg, lo que permitió donar 17,351 comidas a 8 fundaciones y 4 bancos de alimentos, además de contribuir a la reducción de emisiones asociadas al desperdicio, mejorar la seguridad alimentaria de grupos vulnerables y contribuir a la consolidación de un sistema de consumo más consciente.

liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante

Un modelo de responsabilidad que transforma

La suma de estas acciones demuestra que Grupo Restaurantero Gigante no solo opera bajo principios ASG, sino que los convierte en una estrategia integral capaz de generar impactos positivos en el ambiente, en sus colaboradores y en las comunidades del país. Desde el fortalecimiento de cadenas productivas hasta la reducción de residuos y la restauración ambiental, el grupo ha construido un enfoque sólido y coherente que impulsa una transformación profunda en la industria restaurantera.

El liderazgo de Grupo Restaurantero Gigante se evidencia en su capacidad de innovar, adoptar buenas prácticas globales y desarrollar programas que generan valor compartido. En una época en la que los sistemas alimentarios enfrentan enormes desafíos, GRG demuestra que es posible operar con responsabilidad, fortalecer el bienestar de las personas y contribuir al cuidado del planeta mientras se mantiene un modelo de negocio exitoso y sostenible.

¿Censura masiva? Meta restringe información de salud reproductiva y grupos LGBTQ+

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En las últimas semanas, una ola de inquietud ha recorrido a organizaciones que trabajan en salud reproductiva, acceso al aborto y derechos LGBTQ+ alrededor del mundo. Lo que empezó como casos aislados se convirtió en un patrón: Meta restringe cuenta tras cuenta, afectando a grupos que dependen de estas plataformas para brindar información vital a miles de personas. Para muchas de estas comunidades, las redes sociales no son un canal más, sino su principal puente hacia recursos, acompañamiento y seguridad.

Este escenario ha levantado alarmas entre activistas y especialistas, quienes consideran estas acciones como una de las “mayores olas de censura” de los últimos años. Mientras Meta insiste en que sus políticas no han cambiado, los testimonios de organizaciones bloqueadas, suspendidas o con visibilidad reducida apuntan en otra dirección. La tensión crece: ¿estamos ante decisiones aisladas de moderación o frente a una tendencia global que impactará directamente en el derecho a la información?

Un patrón global que despierta sospechas

De acuerdo con The guardian, la eliminación o restricción de más de 50 cuentas en Facebook, Instagram y WhatsApp comenzó en octubre, afectando a organizaciones de Europa, Reino Unido, Asia, América Latina y Medio Oriente. Aunque Meta sostiene que solo aplica sus normas, activistas señalan que Meta restringe cuenta incluso de grupos que operan legalmente en sus países y cuyos contenidos cumplen funciones educativas.

Repro Uncensored, organización que monitorea la censura digital, registró este año 210 incidentes de eliminación y restricciones severas, comparados con 81 el año pasado. Para su directora, Martha Dimitratou, el incremento no es casualidad: responde a un enfoque globalizado que limita voces disidentes en temas de salud reproductiva y diversidad sexual.

Meta restringe cuentas

La negación oficial frente a la evidencia

Meta ha rechazado que exista un patrón de censura y asegura que aplica las mismas reglas para todos los usuarios. Según la compañía, sus políticas sobre contenido relacionado con el aborto se mantienen sin cambios y cualquier acusación basada en afinidades políticas o ideológicas es “infundada”. Sin embargo, los casos siguen multiplicándose.

Activistas denuncian que Meta restringe cuenta sin explicar razones claras, afectando incluso a organizaciones cuya labor consiste en proveer información médica esencial.

Reuniones a puerta cerrada, respuestas a medias

En un correo compartido con The Guardian, un consultor de Meta invitó a varias organizaciones a una reunión informativa privada sobre moderación de contenido. El mensaje insistía en que no sería un espacio para críticas ni para solicitar modificaciones de políticas, lo cual generó molestia entre los grupos afectados.

Dimitratou aseguró que estos encuentros ya han ocurrido en el pasado y solo refuerzan la asimetría de poder entre plataformas y organizaciones sociales. Sin retroalimentación real, las comunidades sienten que deben adaptarse a decisiones unilaterales sin alternativas claras.¿

Women Help Women, que recibe 150 mil correos al año de mujeres que buscan información sobre aborto seguro, fue una de las organizaciones más afectadas. Tras 11 años en Facebook, su página fue eliminada con la explicación de que violaba normas relacionadas con medicamentos recetados.

Meta restringe cuentas

Su directora, Kinga Jelinska, advirtió que este tipo de medidas puede ser “potencialmente mortal”, pues obliga a mujeres a buscar fuentes menos fiables. La opacidad —no saber qué publicación provocó la sanción— deja a las organizaciones sin herramientas para corregir o prevenir futuros bloqueos.

Casos en América Latina: incertidumbre y fragilidad

Jacarandas, fundada tras la despenalización del aborto en Colombia, ha visto su línea de ayuda en WhatsApp bloqueada y reactivada tres veces desde octubre. A pesar de que su labor es legal y está protegida por el marco normativo colombiano, la organización sigue sin respuestas claras de Meta sobre la continuidad del servicio.

Para su directora, Viviana Monsalve, trabajar en estas condiciones implica planear en la incertidumbre total. “No sabemos si la prohibición llegará mañana o pasado”, señala. Y aunque Meta insiste en que permite contenido educativo sobre aborto, los hechos parecen contradecir su postura.

Restricciones silenciosas: el prohibicionismo digital

No todas las organizaciones enfrentan eliminaciones completas: algunas denuncian disminución drástica de alcance o prohibiciones parciales, un fenómeno conocido como “shadow banning” o prohibicionismo. Este mecanismo reduce la visibilidad del contenido sin notificar al usuario, dificultando detectar el problema.

Carolina Are, investigadora del Centro para Ciudadanos Digitales, afirma que el problema se agrava porque los sistemas de apelación no funcionan adecuadamente. Sin procesos eficaces, las afectaciones se mantienen, aun cuando Meta admite haber cometido errores.

Meta restringe cuentas

Un enfoque culturalmente limitado

Sex Talk Arabic, con sede en Reino Unido, recibió casi semanalmente mensajes indicando que su contenido no sería sugerido a nuevos usuarios. La plataforma finalmente eliminó una publicación por supuesta infracción de políticas de desnudez, aunque se trataba de una ilustración artística cubierta por corazones.

Su directora, Fatma Ibrahim, sostiene que la moderación de Meta carece de sensibilidad cultural y perspectiva contextual. Para ella, la empresa obtiene beneficios económicos de regiones que no entiende, mientras aplica criterios pensados desde una lógica estadounidense que no se ajusta a realidades diversas.

El futuro incierto de la moderación

Meta afirmó que trabaja para reducir errores, aunque reconoce que el proceso de apelaciones se ha vuelto más lento y frustrante. La empresa también sostiene que más de la mitad de las cuentas reportadas por Repro Uncensored han sido restauradas, incluyendo Women Help Women, supuestamente eliminada “por error”.

Aun así, el mensaje no tranquiliza a las organizaciones. Para muchas, la repetición de bloqueos temporales indica un problema sistémico, no episodios aislados. En este contexto, cada vez más voces se preguntan qué sucederá cuando Meta restringe cuenta de proyectos que dependen de la plataforma para proteger derechos fundamentales.

Meta restringe cuentas

La ola de eliminaciones y restricciones no solo afecta a organizaciones puntuales: abre un debate crucial sobre el papel de las plataformas tecnológicas en temas de salud, derechos reproductivos y diversidad sexual. Para quienes trabajan en estos ámbitos, la falta de claridad y consistencia en la moderación representa una amenaza directa a la difusión de información confiable en contextos donde esta puede salvar vidas.

Meta, por su parte, sostiene que actúa bajo un marco normativo uniforme, pero mientras los bloqueos continúan, la percepción de censura crece. Ante ello, la discusión no puede centrarse únicamente en errores técnicos: debe abrirse un diálogo transparente, participativo y con equilibrio de poder para asegurar que la defensa de derechos humanos no quede a merced de algoritmos opacos y decisiones unilaterales.