
La noticia cayó como alcohol sobre herida abierta: Wal-Mart, la cadena de supermercados más grande del mundo, inició en Estados Unidos, un abierto cabildeo entre sus trabajadores para advertirles del riesgo de un eventual triunfo de Barack Obama.
Wal-Mart es, o al menos lucha por ser, un modelo de RS, tal como lo demuestran sus políticas sobre medio ambiente, incluyendo las regulaciones a proveedores sobre sus empaques; pero también es un hecho que, al menos en Norteamérica, su cuna, tienen fuertes problemas de tipo social, específicamente en el ámbito laboral.
Hoy, el tema vuelve a ser del más alto interés, ya que al parecer, en una serie de reuniones, gerentes y jefes de departamento fueron advertidos de que que el eventual triunfo de Obama favorecería la sindicalización de los trabajadores y obligaría a la empresa a cerrar sucursales y a despedir a miles de personas.
La pregunta vueleve a ser: Wal-Mart ¿Y la responsabilidad social?








