Empresas retroceden en incentivos salariales vinculados a objetivos climáticos

En medio de una creciente presión política y económica, diversas empresas han comenzado a desmontar los incentivos salariales vinculados al clima en sus estructuras de pago ejecutivo. Organizaciones como UBS, HSBC, BP y Starbucks han reducido o eliminado métricas climáticas y sociales de sus planes de bonificaciones. Esta tendencia marca un giro preocupante en los compromisos de sostenibilidad del sector privado, especialmente frente al acelerado avance del cambio climático.

Los incentivos ligados a metas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) habían ganado fuerza en los últimos años. No obstante, el endurecimiento del discurso anti-ESG, particularmente en Estados Unidos, y el creciente escrutinio sobre la efectividad de estos mecanismos han llevado a muchas empresas a replantearse su uso. Mientras tanto, el calentamiento global no da tregua y los instrumentos corporativos para frenarlo se debilitan.

Este retroceso ocurre cuando más se necesita una acción coordinada. La desconexión entre las metas climáticas y los sistemas de remuneración de altos directivos puede debilitar el compromiso real de las empresas con la sostenibilidad. De no corregirse esta tendencia, corremos el riesgo de convertir la transición verde en una narrativa sin impacto tangible.

incentivos salariales vinculados al clima

Menos compromiso, más presiones: ¿por qué las empresas están retrocediendo?

El informe anual de UBS eliminó referencias claras a incentivos salariales vinculados al clima, en especial a la reducción de emisiones en sectores clave como bienes raíces, energía y cemento. Standard Chartered, por su parte, eliminó de sus planes de bonificación anual para 2025 los objetivos relacionados con la reducción de emisiones financiadas. En ambos casos, las empresas alegan que mantienen su compromiso, pero sin plasmarlo con la misma fuerza en la compensación ejecutiva.

HSBC también suavizó su enfoque. Redujo del 25% al 20% la ponderación de los objetivos ambientales en sus planes de incentivos a largo plazo, tras recibir retroalimentación de accionistas. Además, eliminó una métrica de sostenibilidad de sus bonificaciones anuales. Esta medida refleja una creciente tensión entre las metas ambientales y las demandas inmediatas de rentabilidad.

El argumento recurrente es que algunas métricas eran difíciles de medir, poco exigentes o poco relevantes para la estrategia corporativa. Pero al debilitarlas o eliminarlas, las empresas también eliminan uno de los pocos mecanismos que alinean los intereses ejecutivos con la acción climática. Esto podría socavar la seriedad con la que se asumen los compromisos de sostenibilidad.

Incentivos salariales vinculados al clima: un modelo en crisis

El estancamiento de las empresas estadounidenses en la adopción de incentivos salariales vinculados al clima sugiere una “recalibración” de prioridades. Según el grupo de expertos Conference Board, esto puede reflejar tanto una maduración de los mecanismos ESG como una respuesta al rechazo político en EE. UU. Sin embargo, esta estabilización podría ser también una señal de retroceso.

Andrew Page, de PwC, destaca la bifurcación en las expectativas de los inversores: mientras en Europa se presiona por métricas más robustas, en EE. UU. el escepticismo gana terreno. En este escenario, las empresas globales enfrentan una disyuntiva: escuchar las voces más conservadoras o mantener un enfoque coherente con sus compromisos climáticos.

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Además, los datos revelan que las métricas cualitativas —más abiertas a manipulación— generan mayores pagos que las cuantitativas, como las metas de descarbonización. Esto ha llevado a críticas de que los incentivos no están motivando a las empresas rezagadas a mejorar, sino simplemente aumentando la remuneración sin mejoras ESG reales.

Del “greenwashing” al desinterés: consecuencias del abandono

BP eliminó recientemente un objetivo que vinculaba bonificaciones al crecimiento de su negocio de transición energética, apenas un año después de haberlo establecido. El resultado fue nulo: la métrica no logró generar impacto, ni en la compensación ni en la estrategia. Starbucks también anunció que eliminará su objetivo de reducción de emisiones del plan de incentivos a largo plazo.

Aunque algunas empresas conservan elementos de sostenibilidad en sus planes salariales, muchas han optado por eliminar otras métricas como diversidad, equidad e inclusión. Esto representa un paso atrás no solo en materia ambiental, sino también social, y debilita los avances logrados en la última década en prácticas empresariales responsables.

La desconexión entre desempeño climático y retribución ejecutiva genera un vacío de liderazgo. Si los líderes no están motivados por resultados sostenibles, el mensaje hacia el resto de la organización se diluye. Esto podría traducirse en menores inversiones en innovación verde y menor capacidad de respuesta ante los desafíos ambientales del futuro cercano.

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Incentivos salariales vinculados al clima: ¿cambio estratégico o simple retroceso?

La retirada de las métricas ESG no necesariamente implica el abandono completo de la sostenibilidad. Algunas compañías afirman que están reformulando sus estrategias para lograr un mejor alineamiento entre metas e impacto. No obstante, la falta de transparencia y de estándares comunes dificulta evaluar si se trata de un cambio estratégico o simplemente una retirada camuflada.

El hecho de que muchas de estas decisiones estén influenciadas por presiones políticas o costos operativos demuestra que aún falta institucionalizar la sostenibilidad como parte del ADN empresarial. En lugar de fortalecer los incentivos salariales vinculados al clima, muchas empresas optan por ocultarlos o diluirlos, perdiendo la oportunidad de convertirlos en motores de transformación.

Más preocupante aún es que las bonificaciones por logros ESG rara vez penalizan el incumplimiento. Si el único escenario es ganar más o no ganar nada, el incentivo se convierte en un lujo opcional. Esto refuerza la percepción de que la sostenibilidad sigue siendo un accesorio, y no un pilar central de la gobernanza empresarial.

Incentivos salariales

Entre el retroceso y la oportunidad

El retiro paulatino de los incentivos salariales vinculados al clima marca una etapa de incertidumbre para la gobernanza corporativa sostenible. En un contexto donde la acción climática es más urgente que nunca, desmantelar estos mecanismos no solo debilita las políticas ESG, sino también la credibilidad de las empresas frente a inversionistas y sociedad civil.

Este momento representa también una oportunidad para rediseñar incentivos más rigurosos, transparentes y verdaderamente alineados con la descarbonización. Las empresas que logren mantener coherencia y ambición en sus sistemas de retribución estarán mejor preparadas para liderar una transición verde efectiva.

En un entorno donde el “greenwashing” es cada vez más fácil de detectar, vincular el salario a resultados climáticos cuantificables sigue siendo una herramienta poderosa. Si bien algunos retroceden, quienes apuesten por profundizar su compromiso podrían marcar la diferencia entre el liderazgo climático real y la inercia corporativa.

LATAM en deuda con la Agenda 2030: solo cumplirá el 23% de las metas

La región de América Latina y el Caribe se encuentra en un punto crítico respecto al cumplimiento de la Agenda 2030. A menos de cinco años del plazo establecido por Naciones Unidas, apenas un 23% de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se lograrían en tiempo y forma. Así lo advierte un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), presentado recientemente en Santiago de Chile.

De acuerdo con ONU Noticias, este panorama revela que, pese a algunos avances, la región avanza con lentitud y de forma desigual. Mientras un 41% de las metas sigue una trayectoria positiva pero insuficiente, un preocupante 36% se encuentra estancado o en retroceso. El informe no solo expone la situación actual, sino que propone transformaciones estructurales que deben implementarse con urgencia si se desea revertir esta tendencia.

Cumplimiento de la Agenda 2030: un reloj que corre en contra

Los datos de la CEPAL son contundentes: de mantenerse el ritmo actual, América Latina no logrará cumplir ni una cuarta parte de las metas globales para 2030. La región ha vivido una década marcada por desafíos estructurales y coyunturales que han frenado el avance en múltiples frentes, desde la pobreza y la desigualdad hasta el cambio climático y la gobernanza.

Aun cuando algunos ODS muestran señales alentadoras —como los relacionados con salud, energía limpia o alianzas—, los más urgentes siguen rezagados. La erradicación de la pobreza, la reducción de las desigualdades y la construcción de ciudades sostenibles son objetivos donde los indicadores muestran retrocesos alarmantes.

cumplimiento de la Agenda 2030

Este incumplimiento no solo pone en entredicho el compromiso político de los países, sino que deja expuesta la fragilidad institucional y la falta de una visión integral para el desarrollo sostenible. El cumplimiento de la Agenda 2030 en Latinoamérica es, cada vez más, una deuda social y ambiental con su población.

Barreras más profundas que el tiempo

Uno de los principales obstáculos señalados por la CEPAL es la debilidad institucional. La implementación efectiva de políticas públicas requiere capacidades técnicas, recursos financieros y una voluntad política sostenida, aspectos que se han visto deteriorados en la última década. Indicadores como la calidad regulatoria o el control de la corrupción han sufrido un retroceso en varios países de la región.

Otro factor clave es la falta de alineación entre los ODS y los planes nacionales de desarrollo. En muchos casos, los compromisos asumidos a nivel internacional no se reflejan en presupuestos, programas ni prioridades internas. Esto ha generado una desconexión entre el discurso oficial y la acción concreta.

Finalmente, la disponibilidad de financiamiento es crítica. Las elevadas deudas públicas y el limitado espacio fiscal impiden a muchos gobiernos invertir en las transformaciones necesarias. Sin recursos, incluso las estrategias mejor diseñadas se quedan en el papel. Para lograr el cumplimiento de la Agenda 2030 en Latinoamérica, se requiere una visión de largo plazo que supere la lógica del corto plazo electoral.

Desigualdad entre países y dentro de ellos

El avance hacia los ODS no solo es lento: es profundamente desigual. Según el estudio, México y Centroamérica podrían alcanzar un 24% de las metas, mientras que Sudamérica se ubica en 23% y el Caribe apenas en 13%. Estas diferencias reflejan no solo capacidades institucionales distintas, sino también prioridades políticas y grados de vulnerabilidad económica.

Dentro de cada país, las desigualdades también son evidentes. Zonas rurales, comunidades indígenas y poblaciones afrodescendientes enfrentan mayores obstáculos para acceder a servicios básicos, empleo digno o una vida saludable. Sin una perspectiva interseccional, los avances que se logren podrían ser excluyentes o incluso profundizar las brechas existentes.

La CEPAL insiste en que el cumplimiento de la Agenda 2030 en Latinoamérica requiere una mirada regional, pero también local. La implementación territorializada de los ODS permitiría responder mejor a las necesidades específicas de cada comunidad, algo que hoy aún está lejos de materializarse.

Transformaciones que no pueden esperar

Frente a este escenario, el informe propone cuatro transformaciones estructurales para acelerar el progreso: desarrollo productivo sostenible, reducción de desigualdades, acción climática y fortalecimiento institucional. Estas no son sugerencias nuevas, pero sí urgentes y difíciles de postergar más.

El desarrollo productivo sostenible implica cambiar el modelo económico de la región hacia uno más verde, inclusivo e innovador. Esto requiere inversión en tecnología, capacidades locales y transición energética. Sin estas bases, la región seguirá dependiendo de sectores extractivos y vulnerables a crisis globales.

cumplimiento de la Agenda 2030

La reducción de desigualdades, por su parte, exige políticas redistributivas efectivas: acceso equitativo a salud, educación, empleo y justicia. Solo un enfoque de derechos puede garantizar que nadie quede atrás. Y, por supuesto, todo esto necesita de un Estado fuerte, transparente y con capacidad de articulación multiactoral.

¿Y el sector privado? La RSE como actor clave (y aún insuficiente)

El sector empresarial tiene una enorme capacidad de influencia en el cumplimiento de la Agenda 2030 en Latinoamérica, no solo por su poder económico, sino también por su rol en la generación de empleo, innovación y transformación social. Sin embargo, su participación real todavía es limitada y, en muchos casos, más simbólica que estructural. Muchas empresas han adoptado los ODS como parte de sus reportes anuales o estrategias de marketing, pero sin integrar los principios de sostenibilidad en el corazón de sus modelos de negocio.

Hablar de responsabilidad social empresarial (RSE) en este contexto implica superar la lógica de la filantropía ocasional o del “greenwashing”. Lo que se necesita son acciones estratégicas, medibles y alineadas con las metas globales. Es decir, empresas que entiendan que la sostenibilidad no es un valor agregado, sino una condición necesaria para su permanencia a largo plazo. Y esto aplica tanto para grandes corporaciones como para pequeñas y medianas empresas, que, aunque con capacidades distintas, también tienen un papel que jugar.

La región requiere un nuevo pacto empresarial donde se repiensen las cadenas de valor, se respeten los derechos laborales, se fomente la innovación social y se invierta en comunidades. Las empresas pueden contribuir a cerrar las brechas que los gobiernos no han logrado atender, por ejemplo, promoviendo inclusión financiera, educación de calidad, infraestructura verde o acceso a servicios básicos en zonas marginadas. Pero para que eso suceda, deben asumir riesgos y comprometerse más allá del cumplimiento regulatorio.

cumplimiento de la Agenda 2030

También es necesario que los marcos normativos incentiven este cambio. Políticas públicas que reconozcan e impulsen la RSE auténtica pueden generar un círculo virtuoso en el que el sector privado no solo sume, sino también lidere. En definitiva, el cumplimiento de la Agenda 2030 en Latinoamérica no será posible sin un empresariado consciente, corresponsable y transformador. El momento de actuar no es mañana: es ahora.

Repensar el desarrollo: cumplimiento de la Agenda 2030

Pese a la adversidad, la región cuenta con recursos valiosos: capital humano, redes comunitarias, biodiversidad, innovación social y voluntad de cambio. El informe de la CEPAL subraya que la colaboración entre gobiernos, empresas, academia y sociedad civil es clave para diseñar soluciones creativas y adaptadas a las realidades locales.

Las crisis vividas —como la pandemia o las tensiones geopolíticas— pueden convertirse en catalizadores si se aprovechan para acelerar la transformación. La región necesita nuevas narrativas, liderazgos valientes y un enfoque sistémico. No se trata de hacer más de lo mismo, sino de imaginar un modelo distinto de desarrollo.

El cumplimiento de la Agenda 2030 en Latinoamérica está en riesgo, pero no todo está perdido. Lo que hace falta no son más diagnósticos, sino una voluntad política renovada, alianzas reales y acciones coordinadas. La sostenibilidad no es una meta distante: es una urgencia presente.

Google crea alianzas para restaurar más de 15 mil millones de litros de agua

Google reafirmó su compromiso con la sostenibilidad hídrica al anunciar una serie de nuevas alianzas internacionales orientadas a restaurar más de 15 mil millones de litros de agua dulce. Estos esfuerzos se enfocan en regiones agrícolas estratégicas de California, Chile, Taiwán y Francia, donde la presión sobre los recursos hídricos se ha intensificado debido al cambio climático y la alta demanda del sector agrícola, de acuerdo con ESG Dive.

La compañía tecnológica no solo busca compensar su propio consumo hídrico —establecido como objetivo desde 2021—, sino también generar un impacto sistémico en las cuencas donde opera. A través de alianzas para restaurar agua, Google impulsa soluciones tecnológicas y naturales que mejoran la eficiencia del riego, fortalecen la infraestructura hídrica y promueven la resiliencia de las comunidades locales ante el estrés hídrico.

Alianzas para restaurar agua: una estrategia global con impacto local

Google ha priorizado el establecimiento de alianzas para restaurar agua con actores especializados en manejo hídrico, agroindustria y conservación. Estas colaboraciones permiten la implementación de proyectos diseñados a la medida de las condiciones locales, como lo demuestra su intervención en California, donde se desarrolla un sistema de riego por goteo con estiércol que optimiza el uso del agua en cultivos lecheros.

En Taiwán, la alianza con N-Drip busca transformar el riego tradicional por inundación en arrozales mediante un sistema de goteo por gravedad, reduciendo así el desperdicio de agua. En Francia, la incorporación de inteligencia artificial aplicada al riego permite un manejo más preciso y eficiente, utilizando datos en tiempo real sobre humedad, clima y necesidades del cultivo.

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Cada una de estas iniciativas responde a la necesidad de soluciones personalizadas para regiones con características hídricas particulares. Estas alianzas para restaurar agua no solo benefician a Google, sino que aportan valor a comunidades agrícolas que históricamente han enfrentado escasez y falta de acceso a innovación tecnológica.

América Latina en la agenda hídrica de Google

Chile destaca como una de las regiones más afectadas por la sequía en América Latina, y por ello fue seleccionada como sede de uno de los proyectos más emblemáticos. En la cuenca del Maipo, Google trabaja junto a la Fundación Ambiental Bonneville y Agua Segura en la restauración de canales y reservorios, lo que permite a pequeños agricultores seguir produciendo a pesar de las condiciones adversas.

Este enfoque refuerza el compromiso de Google de actuar como un agente catalizador de soluciones locales. Al priorizar regiones como el Maipo, donde los impactos del cambio climático ya son evidentes, la empresa apuesta por un modelo de desarrollo agrícola sustentable centrado en la equidad hídrica.

Asimismo, esta iniciativa subraya la relevancia de las alianzas para restaurar agua como herramientas para fortalecer capacidades comunitarias, garantizar el acceso al recurso y fomentar prácticas productivas resilientes. Se trata de un modelo de cooperación que conjuga innovación, sostenibilidad y justicia social.

Inteligencia artificial al servicio de la gestión del agua

Uno de los pilares de la estrategia hídrica de Google es el uso de tecnologías emergentes para la toma de decisiones más eficientes. En Francia, el proyecto piloto con xFarm Technologies combina sensores, análisis de datos ambientales e IA para ayudar a agricultores de papa a decidir cuándo y cuánto regar.

Esta aplicación de IA se perfila como una de las más prometedoras, pues permite optimizar el uso del recurso sin comprometer la productividad agrícola. Además, representa una oportunidad de escalar soluciones a otras regiones del mundo con desafíos similares.

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El enfoque tecnológico de Google complementa sus alianzas para restaurar agua, integrando herramientas de predicción, monitoreo y respuesta rápida que fortalecen la gestión del agua en tiempo real. Esta sinergia entre conocimiento científico y acción comunitaria representa un camino eficaz para enfrentar la crisis hídrica global.

Un compromiso integral con la seguridad hídrica

Desde que en 2021 Google anunció su meta de restaurar el 120% del agua que consume en promedio, ha impulsado más de 100 proyectos de conservación hídrica a nivel global. A finales de 2024, su cartera incluye 112 iniciativas, que van desde restauraciones de arroyos en Cupertino hasta sistemas de captación de lluvia en Gurugram, India.

Según el informe más reciente, solo en 2024 se logró reabastecer más de 16,500 millones de litros de agua. La expectativa es que, cuando todos los proyectos estén en operación, se alcance una capacidad de restauración de 32,800 millones de litros por año.

Este nivel de compromiso evidencia que las alianzas para restaurar agua son más que una táctica de responsabilidad social: son una estrategia central de sostenibilidad corporativa que articula innovación, cooperación y largo plazo. En un mundo donde la escasez de agua amenaza la estabilidad de comunidades y economías, acciones de este tipo son cada vez más urgentes.

Más allá del cumplimiento: generar impacto sistémico

Google ha demostrado que la sostenibilidad hídrica no se limita a la compensación de impactos propios, sino que implica incidir en los sistemas donde opera. Su enfoque combina la acción corporativa con la colaboración multiactor, priorizando territorios críticos para la producción de alimentos y la vida comunitaria.

Al invertir en soluciones adaptativas y basadas en evidencia, la compañía impulsa un nuevo estándar para el sector tecnológico, mostrando que es posible innovar con propósito y escalar buenas prácticas. En este sentido, las alianzas para restaurar agua son una vía estratégica para crear valor compartido entre empresas, sociedad y medio ambiente.

Estas experiencias también brindan aprendizajes replicables para otros sectores intensivos en recursos hídricos. Al integrar sostenibilidad desde el diseño, los proyectos de Google marcan un precedente en la lucha por la seguridad hídrica global.

Las acciones de Google en materia de restauración del agua son un claro ejemplo de cómo la tecnología, cuando se pone al servicio del bien común, puede catalizar soluciones reales y de largo plazo. A través de alianzas para restaurar agua, la compañía no solo enfrenta su propia huella hídrica, sino que impulsa un cambio estructural en la forma de relacionarnos con este recurso esencial. En un contexto global marcado por el estrés hídrico, iniciativas como estas son fundamentales para garantizar un futuro sostenible y justo para todas las comunidades.

Funcionarios de Trump buscan revertir prohibiciones de químicos vinculados a cáncer y otras enfermedades

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La administración de Donald Trump ha emprendido una estrategia silenciosa pero de alto impacto: revertir prohibiciones de químicos altamente tóxicos, incluidas aquellas impuestas a nivel estatal sobre compuestos como los PFAS, el mercurio o el bisfenol A. Estos químicos están presentes en productos cotidianos como ropa, cosméticos, envases de alimentos y artículos para el cuidado infantil, de acuerdo con un artículo de The Guardian.

El riesgo no es menor. Diversos estudios han vinculado estas sustancias con enfermedades como el cáncer, alteraciones hormonales, daños hepáticos y problemas reproductivos. Si el plan avanza, los consumidores quedarían más expuestos a estos tóxicos, debilitando décadas de regulación impulsada desde los estados y la sociedad civil.

Revertir prohibiciones de químicos: una amenaza para la regulación estatal

Uno de los elementos más preocupantes de esta iniciativa es la intención de invalidar leyes estatales que hoy representan una de las pocas barreras efectivas ante los químicos peligrosos. Estados como California, Maine y Washington han liderado esfuerzos pioneros para limitar el uso de sustancias como PFAS, ftalatos y plomo.

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La propuesta de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) bajo Trump cambiaría la forma en que se evalúan los riesgos químicos. Esto implicaría que una sustancia solo sería considerada un peligro si demuestra riesgo en todos y cada uno de sus usos específicos, dejando fuera del análisis el impacto acumulado de su presencia diaria.

En otras palabras, revertir prohibiciones de químicos a nivel federal supondría no solo una regresión en términos de salud pública, sino también un golpe a la autonomía estatal para proteger a sus comunidades. Sería también una victoria significativa para la industria química, que ha presionado durante años para eliminar estas restricciones.

Riesgos acumulativos ignorados en la nueva norma de la EPA

Aunque un solo producto pueda contener una pequeña cantidad de una sustancia tóxica, la exposición cotidiana y combinada a múltiples artículos representa un serio riesgo a largo plazo. Así lo han señalado diversos especialistas en salud ambiental, preocupados por el impacto acumulativo en la población.

La actual normativa propuesta por la EPA de Trump ignora ese principio, optando por una evaluación fragmentada por uso, lo que diluye la gravedad del problema. Esto permitiría argumentar que, por separado, ninguno de estos productos representa un “riesgo irrazonable”, aun cuando su efecto conjunto sea altamente perjudicial.

Revertir prohibiciones de químicos sin considerar la exposición acumulada contradice el enfoque preventivo y precautorio que debe regir toda política pública orientada al bienestar y la sostenibilidad. Además, debilita la confianza del público en las instituciones encargadas de su protección.

El rol clave de los estados y la presión social

Ante el vacío regulatorio federal, los estados han actuado como primera línea de defensa. Desde la prohibición de PFAS en ropa y cosméticos hasta restricciones al formaldehído y retardantes de llama, los gobiernos estatales han respondido a las exigencias de comunidades preocupadas por su salud y la de su entorno.

Organizaciones como Safer States han apoyado estos esfuerzos, destacando cómo las leyes estatales no solo protegen a los consumidores, sino que también presionan a la industria para abandonar prácticas peligrosas. Un ejemplo claro es el caso de 3M, que anunció el fin de la producción de PFAS debido a estas restricciones.

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Sin embargo, revertir prohibiciones de químicos a nivel federal podría neutralizar estos avances. La nueva norma limitaría la capacidad de los estados para actuar, impidiendo que regulen sustancias que la EPA no considere un riesgo generalizado. Se trata de una batalla entre intereses corporativos y el derecho ciudadano a un entorno saludable.

Implicaciones para la sostenibilidad y la RSE

Las empresas que se han comprometido con políticas de sostenibilidad podrían verse en una encrucijada si se permite revertir prohibiciones de químicos. Eliminar estas regulaciones daría luz verde a prácticas que contradicen los principios de economía circular, ecodiseño y transparencia en la cadena de valor.

Además, se enviaría un mensaje confuso a los consumidores que exigen productos más seguros y responsables. Si el mercado vuelve a llenarse de artículos con compuestos tóxicos, será más difícil para las marcas diferenciarse por sus esfuerzos en responsabilidad social y cuidado ambiental.

Desde una perspectiva ESG, apoyar o ignorar esta reversión normativa no es una opción neutra. Las empresas que se mantengan firmes en sus compromisos ambientales y de salud pública no solo demostrarán liderazgo ético, sino que ganarán la preferencia de un consumidor cada vez más informado y exigente.

Una amenaza a la Proposición 65 y otras conquistas ciudadanas

Una de las leyes que podrían verse especialmente afectadas es la Proposición 65 de California, que obliga a las empresas a advertir sobre la presencia de sustancias que puedan causar cáncer o defectos congénitos. Esta ley ha sido modelo para regulaciones similares en otros estados y ha cambiado radicalmente las prácticas industriales.

Revertir prohibiciones de químicos implicaría, de facto, desarticular mecanismos como éste, dejando a los consumidores sin información vital sobre los productos que usan a diario. Además, muchas de estas leyes son resultado de luchas comunitarias y científicas de décadas.

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Desmantelar este entramado protector bajo la justificación de “riesgos razonables” es una forma sutil pero eficaz de debilitar la democracia ambiental. No se trata solo de una batalla técnica, sino de una disputa por el derecho de las personas a decidir sobre la calidad de su entorno.

La urgencia de actuar ante una regresión normativa

El intento de revertir prohibiciones de químicos abre un debate complejo sobre el equilibrio entre desarrollo industrial, regulación y protección de la salud pública. Si bien existen preocupaciones legítimas sobre la exposición prolongada a sustancias tóxicas, también es cierto que las evaluaciones de riesgo deben ser rigurosas, transparentes y basadas en evidencia científica sólida

Será clave que tanto los gobiernos estatales como la sociedad civil mantengan una participación activa en este proceso, asegurando que cualquier cambio normativo tenga como prioridad el bienestar de las personas y del medio ambiente. La conversación no debe centrarse únicamente en prohibir o permitir, sino en construir un marco regulatorio que evolucione con el conocimiento científico y las necesidades reales de la población.

Provident México y ONU Mujeres se unen por el empoderamiento económico de las mujeres

Provident México, microfinanciera líder a nivel nacional en préstamos personales a domicilio y subsidiaria de International Personal Finance, y ONU Mujeres en México, firmaron un Acuerdo de colaboración para implementar el proyecto “Finanzas para todas: Inclusión financiera para mujeres emprendedoras”. Este acuerdo marca el inicio de una alianza estratégica para incrementar las oportunidades, capacidades, recursos y concientización en favor de la igualdad de género y el empoderamiento económico de las mujeres en México.

El proyecto, desarrollado por ONU Mujeres de la mano de Provident, se implementará en conjunto con instituciones gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil. Las acciones contempladas incluirán capacitación en educación financiera, desarrollo de fondos de ahorro solidario, y asistencia técnica para la implementación de políticas públicas con perspectiva.

Provident México y ONU

Esta alianza se llevará a cabo durante tres años, con el objetivo principal de centrarse en las mujeres en condiciones de mayor vulnerabilidad, especialmente a aquellas afectadas por desastres, a través de educación e inclusión financiera. La iniciativa se centrará en tres pilares fundamentales:

  1. Empoderamiento económico de las mujeres en zonas afectadas por desastres: En un principio estarán siendo impactadas más de 1,650 mujeres en Oaxaca y Estado de México, que desarrollarán capacidades para diseñar y gestionar negocios innovadores y sostenibles, beneficiando a sus comunidades y fortaleciendo su resiliencia ante situaciones de crisis.
  2. Transformación interna en Provident para la igualdad de género: ONU Mujeres brindará asistencia técnica para el desarrollo de políticas corporativas de igualdad de género,  para promover condiciones laborales equitativas y oportunidades para el desarrollo profesional de las mujeres dentro de la empresa . Además, más de 150 comisionistas de la empresa recibirán capacitación en liderazgo y prevención, detección y canalización de violencia contra las mujeres.
  3. Transformación sociocultural para la igualdad de género:  Se fomentará la eliminación de estereotipos de género y la prevención de la violencia contra las mujeres y las niñas, a través de estrategias y campañas de comunicación orientadas a promover un cambio sociocultural en la sociedad.
Provident México y ONU

Moni Pizani Orsini, Representante de ONU Mujeres en México, expresó: “Invertir en el empoderamiento económico de las mujeres establece un camino directo hacia un futuro sostenible para todas las personas. ONU Mujeres y Provident trabajarán en conjunto para avanzar en la inclusión financiera de mujeres emprendedoras y la igualdad de género en México”.

Por su parte, David Parkinson, Country Manager de la financiera británica, comentó: “En Provident, creemos en la igualdad de género y en el poder transformador de la inclusión financiera. Este acuerdo con ONU Mujeres nos permitirá fortalecer nuestras políticas internas y acompañar a mujeres emprendedoras en su camino hacia la autonomía económica”.

5 acciones para promover la salud de los colaboradores: ejemplo Corporativo Kosmos

En el marco del Día Mundial de la Salud, que se celebra cada 7 de abril, es fundamental reflexionar sobre cómo cuidamos nuestra salud en todos los ámbitos de la vida, incluido el trabajo. Pasamos gran parte de nuestros días en espacios laborales, por lo que garantizar entornos seguros, respetuosos y sanos debe ser una prioridad.

Corporativo Kosmos, reconocido por su liderazgo en responsabilidad social empresarial, es ejemplo de cómo implementar medidas efectivas para generar un ambiente laboral saludable. A través de diversas acciones y del cumplimiento riguroso de la normativa vigente, la compañía ha demostrado que cuidar del bienestar de sus colaboradores no es una tarea compleja, sino una decisión estratégica con impactos positivos para todos.

Un compromiso con la salud de los colaboradores: Corporativo Kosmos

Corporativo Kosmos ha asumido un firme compromiso con el bienestar de sus colaboradores, comenzando por el cumplimiento estricto de la NOM-035 Esta norma tiene como objetivo identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial (FRP) en los centros de trabajo, así como promover un entorno organizacional favorable.

La NOM-035 busca que las empresas adopten medidas que reduzcan el estrés laboral, los conflictos internos, la falta de reconocimiento y otros elementos que pueden afectar la salud emocional y psicológica de los trabajadores. No obstante, para Corporativo Kosmos esta norma no es solo un requisito legal, sino una herramienta esencial para fortalecer la cultura organizacional y salvaguardar la integridad de su fuerza laboral.

ambiente laboral saludable

¿Qué son los factores de riesgo psicosocial y por qué es importante evitarlos?

Los factores de riesgo psicosocial (FRP) son condiciones en el entorno laboral que pueden provocar trastornos de ansiedad, estrés crónico o desequilibrios en la salud mental de las personas. Estos riesgos, si no se atienden, pueden afectar tanto la productividad como la calidad de vida de los empleados. Según la NOM-035, los FRP se pueden clasificar en las siguientes categorías

  • Condiciones del ambiente de trabajo: ruido, iluminación, temperatura extrema, entre otros.
  • Carga de trabajo: exceso o falta de tareas asignadas, presión excesiva.
  • Falta de control sobre el trabajo: no tener autonomía o poder de decisión.
  • Jornadas extensas o rotación de turnos: horarios prolongados sin periodos de descanso adecuados.
  • Interferencia en la relación trabajo-familia: impacto negativo en la vida personal.
  • Relaciones negativas en el trabajo: acoso, hostigamiento, mala comunicación.
  • Liderazgo negativo: falta de empatía, reconocimiento o dirección.

Estos factores pueden manifestarse en forma de burnout, ausentismo, rotación constante de personal o conflictos recurrentes. Prevenirlos no solo cuida a los empleados, sino que fortalece el desempeño general de la empresa.

factores de riesgo psicosocial

En este sentido, Corporativo Kosmos no solo cumple con lo establecido por la NOM-035, sino que ha ido un paso más allá al implementar acciones complementarias que potencian los beneficios de la norma. Con ello, ha logrado crear un ambiente laboral saludable que protege la salud integral de sus colaboradores y posiciona a la empresa como referente en la materia.

5 acciones para promover la salud de los colaboradores: Corporativo Kosmos

1. Ofrecer capacitación continua 

Corporativo Kosmos impulsa programas constantes de capacitación dirigidos a fortalecer las competencias técnicas, emocionales y de seguridad de sus colaboradores. Este enfoque permite que cada trabajador se sienta más competente y seguro en el desempeño de sus funciones. 

Además, les brinda herramientas para enfrentar con mayor confianza los desafíos diarios, lo que reduce el estrés, la frustración y los riesgos de accidentes laborales. Con estas iniciativas, la empresa crea un ambiente laboral saludable, estimulante y con menor exposición a factores de riesgo psicosocial. 

2. Promover oportunidades de desarrollo profesional

En Corporativo Kosmos, todos los colaboradores, sin importar su rol o antigüedad, tienen acceso a oportunidades de desarrollo profesional. Esta política equitativa fortalece el sentido de justicia organizacional, mejora el compromiso del equipo y reduce el desgaste emocional vinculado a la falta de reconocimiento. 

Estas acciones no solo elevan la motivación del equipo, sino que también fomentan un sentido de pertenencia y orgullo por formar parte de una empresa que valora el talento humano. Esta cultura de reconocimiento es clave en la construcción de un ambiente laboral saludable.

3. Establecer políticas de inclusión, diversidad y equidad de género

Corporativo Kosmos ha establecido un conjunto de políticas orientadas a garantizar la inclusión y el respeto por la diversidad. Promueve un entorno en el que todas las personas son valoradas por igual, sin importar su género, origen o condición. 

La empresa trabaja activamente para eliminar estigmas y prejuicios, lo que reduce tensiones derivadas de actos discriminatorios y mejora la convivencia laboral. Además, garantiza la equidad de género en condiciones y oportunidades, fortaleciendo un espacio seguro y justo. Este compromiso es clave para promover la salud mental de las y los colaboradores. 

4. Contar con protocolos de seguridad en operaciones

La integridad física y emocional de los colaboradores es una prioridad para Corporativo Kosmos. Por ello, implementa protocolos de seguridad estrictos en todas sus operaciones. Estas medidas no solo previenen accidentes laborales, sino que disminuyen significativamente la ansiedad y el estrés asociados a condiciones laborales inseguras. 

Al saber que su lugar de trabajo es seguro, los colaboradores pueden enfocarse con mayor tranquilidad en sus tareas. Esta estrategia no solo protege vidas, sino que refuerza la confianza y el sentido de protección, contribuyendo a mantener un ambiente laboral saludable.

5. Apoyo a grupos vulnerables

Corporativo Kosmos reconoce que algunos de sus colaboradores enfrentan condiciones particulares que requieren atención diferenciada. Por eso, ha desarrollado políticas de apoyo específicas para grupos vulnerables, como mujeres cuidadoras o jefas de familia. 

Entre estas medidas se encuentran jornadas laborales flexibles, transporte corporativo y acceso equitativo a programas de desarrollo profesional. Este respaldo contribuye a reducir el estrés, mejora la estabilidad emocional y permite que estos colaboradores desempeñen su trabajo en mejores condiciones. Esta sensibilidad empresarial refuerza la construcción de un ambiente laboral saludable desde una perspectiva humana y empática.

¡Invertir en salud es invertir en el éxito!

En un contexto donde la salud física y emocional cobra mayor relevancia, las acciones implementadas por Corporativo Kosmos son una muestra clara de cómo las empresas pueden actuar de forma responsable y efectiva. Promover un ambiente laboral saludable no solo cumple con una obligación legal, sino que también representa una decisión ética y estratégica.

La experiencia de Corporativo Kosmos demuestra que cuidar del bienestar de los colaboradores mejora su rendimiento, reduce el ausentismo y fortalece la lealtad hacia la empresa. Estas medidas, además, contribuyen a construir una cultura organizacional más fuerte y humana.

Una compañía socialmente responsable entiende que invertir en salud laboral es invertir en su propio futuro. El bienestar de los colaboradores es también el bienestar de la organización: cuando las personas se sienten cuidadas, reconocidas y escuchadas, el éxito empresarial se convierte en una consecuencia natural.

Fundación ARA suma más de 6 millones de beneficiados en 20 años con iniciativas vinculadas a la construcción, salud, educación y el medio ambiente

  • En dos décadas, la inversión social de la organización ha alcanzado a más de 6 millones de personas en todo el país.
  • Solo en 2024, destinó recursos que contribuyeron con el bienestar de más de 27 mil personas en situación vulnerable. 
  • En el rubro de la construcción, giro de ARA, destacan iniciativas clave como la entrega de viviendas a familias en situación de vulnerabilidad.

Fundación ARA, el brazo social de Casas ARA, empresa con 48 años de trayectoria en el mercado inmobiliario mexicano, celebra 20 años de compromiso constante con el bienestar de millones de personas. A lo largo de estas dos décadas, ha impactado positivamente a más de 6 millones de personas en todo el país, financiando proyectos de organizaciones que desarrollan actividades en los sectores de la construcción, la salud, la educación y el medio ambiente.

Este significativo impacto social se ha logrado a través de un modelo institucional de segundo piso, que apoya financieramente iniciativas de organizaciones aliadas.

“Celebramos 20 años de trabajo con la firme convicción de que el bienestar social solo se alcanza mediante un esfuerzo integral. La niñez ha sido nuestra principal prioridad, pues sabemos que su desarrollo está directamente vinculado al entorno en el que crecen. Por ello, nuestro compromiso es con las familias, las comunidades y el país entero”, expresó Germán Ahumada Russek, presidente de Fundación ARA.

En línea con sus principios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), Casas ARA, a través de su brazo social Fundación ARA, busca generar un impacto positivo en las comunidades donde tiene presencia. Con este enfoque, prioriza su estrategia de sostenibilidad para los próximos años, comprometiéndose no solo con la rentabilidad financiera y la mitigación de sus impactos, sino también con un propósito claro: mejorar la calidad de vida de las y los mexicanos.

En 2024, Fundación ARA impulsó 41 proyectos en alianza con diversas organizaciones, adoptando un modelo de colaboración sostenible, transformando la vida de 27,368 personas en comunidades vulnerables. Sus principales áreas de enfoque incluyeron salud y educación, garantizando mejores oportunidades para quienes más lo necesitan. Entre las iniciativas destacadas del año, sobresalen los donativos en efectivo y en especie, especialmente aquellos realizados en respuesta a los daños causados por el huracán John en Guerrero. “Fundación ARA ha demostrado su capacidad de respuesta ante emergencias, como la entrega de despensas a las familias afectadas por el huracán John en Acapulco.”, comentó Germán Ahumada Russek, Presidente de Fundación ARA.

Para los próximos años, Fundación ARA continuará firme en su compromiso de apoyar a quienes más lo necesitan, consolidándose como un referente en responsabilidad social. Su visión, centrada en ser una organización líder en la transformación social, busca generar un impacto positivo y duradero en las comunidades más vulnerables, mejorando las condiciones de vida de las personas y creando oportunidades para un futuro mejor. “Sabemos que aún queda mucho por hacer, pero estamos convencidos de que la suma de esfuerzos seguirá generando un México con más oportunidades para todos”, expresó Germán Ahumada Russek, Presidente de Fundación ARA.

A lo largo de estos 20 años, Fundación ARA ha establecido alianzas estratégicas con diversas organizaciones para ampliar su alcance e impacto. Gracias a estas colaboraciones, se han creado programas innovadores y se han implementado mejores prácticas en cada una de sus iniciativas.

“Cada uno de nosotros puede contribuir con su esfuerzo y solidaridad para construir un futuro mejor. Con pequeños actos de apoyo, todos podemos generar un gran cambio y hacer la diferencia en la vida de quienes más lo necesitan”, concluyó Germán Ahumada Russek, Presidente de Fundación ARA.

La tragedia del AXE Ceremonia 2025, analizada desde la RSE

El sábado 5 de abril de 2025, el Festival AXE Ceremonia —uno de los eventos musicales más relevantes de la región— se convirtió en escenario de una tragedia. Dos fotógrafos profesionales murieron y varias personas resultaron heridas tras el colapso de una estructura metálica dentro del Parque Bicentenario, durante la etapa de preparación del evento.

Más allá del doloroso hecho, este incidente debe ser leído como una alerta contundente sobre fallas estructurales en la gestión de eventos masivos y la debilidad de los mecanismos de responsabilidad social empresarial (RSE), tanto de la marca patrocinadora como del organizador.

Los hechos

Fuentes como El FinancieroInfobaeProceso y Ámbito confirmaron que una estructura metálica colapsó a causa de fuertes ráfagas de viento, mientras personal técnico y medios trabajaban en el montaje del festival. Las víctimas, acreditadas como fotógrafos, fueron impactadas por la caída; uno falleció en el lugar y otro horas más tarde. La alcaldía Azcapotzalco suspendió todas las actividades en el parque e inició una investigación oficial.

Responsabilidad directa del organizador: ¿fallaron los protocolos de seguridad?

El operador y organizador del evento —Grupo Eco— es el primer responsable. Según la ISO 26000, las organizaciones tienen la obligación de:

  • Identificar riesgos a personas trabajadoras y público asistente.
  • Aplicar normas y procedimientos de seguridad en infraestructura temporal.
  • Actuar con transparencia y rendición de cuentas ante incidentes críticos.

La construcción de estructuras efímeras, altamente expuestas a condiciones meteorológicas, exige rigurosos controles técnicos, supervisión continua y protocolos de contingencia. Si bien los fenómenos meteorológicos pueden ser impredecibles, su ocurrencia no exime la obligación de anticipar riesgos. El hecho de que las condiciones climáticas hayan contribuido al colapso no exime de responsabilidad al organizador; por el contrario, subraya la falta de preparación.

Es urgente que los organizadores informen públicamente qué protocolos de seguridad fueron implementados, si existían evaluaciones de riesgo estructural y qué medidas de protección estaban previstas para trabajadores y colaboradores.

La marca patrocinadora: corresponsabilidad desde el enfoque de debida diligencia

La marca AXE —perteneciente a Unilever— ha sido protagonista en la promoción del evento y asociada fuertemente a su identidad. Por ello, es justo y necesario cuestionar también su papel.

Aunque no se trata de la operadora del evento, sí debe rendir cuentas desde la perspectiva de RSE y debida diligencia, en especial por estar directamente involucrada en la co-construcción de la narrativa, audiencia y valores del festival.

Según la ISO/UNDP PAS 53002:2024, las empresas deben evaluar y mitigar los impactos que puedan generar directa o indirectamente a través de sus relaciones comerciales y alianzas. De igual forma, los principios ESG de la IWA 48:2024 indican que una empresa debe:

  • Supervisar y exigir cumplimiento de estándares éticos y de seguridad en asociaciones estratégicas.
  • Evaluar riesgos sociales y reputacionales en proyectos patrocinados.
  • Aplicar principios de transparencia y reparación ante cualquier impacto negativo.

AXE, al vincular su identidad de marca a un evento cultural de gran magnitud, no puede limitar su papel a comunicados de condolencias. Su compromiso con la sostenibilidad, el bienestar y la equidad debe verse reflejado también en la exigencia activa de estándares éticos y de seguridad a sus aliados.

ODS y la tragedia desde una perspectiva de desarrollo sostenible

El hecho impacta de forma directa en al menos tres Objetivos de Desarrollo Sostenible:

  • ODS 3 – Salud y bienestar: porque la tragedia pone en riesgo la integridad física y psicológica de personas trabajadoras.
  • ODS 8 – Trabajo decente y crecimiento económico: porque evidencia condiciones precarias en la cadena de valor cultural.
  • ODS 16 – Paz, justicia e instituciones sólidas: ya que expone debilidades en la regulación y supervisión de eventos públicos.

Recomendaciones para marcas y organizadores

Esta tragedia debe generar cambios concretos en la industria del entretenimiento y el patrocinio cultural. Algunas recomendaciones clave:

1. Evaluación de impacto y riesgos compartidos

Tanto organizadores como patrocinadores deben integrar herramientas de análisis de riesgos sociales y físicos desde la planeación del evento.

2. Contratos con cláusulas éticas y de seguridad

Los convenios de patrocinio deben incluir condiciones mínimas de seguridad, prácticas responsables con proveedores, y procedimientos de contingencia.

3. Participación de partes interesadas

Incluir colectivos de derechos humanos, organizaciones laborales y asociaciones gremiales en los procesos de planeación y evaluación de seguridad.

4. Comunicación responsable y rendición de cuentas

Las marcas y organizadores deben emitir informes de seguimiento, explicando cómo se responderá a los hechos, cómo se compensará a las víctimas y qué medidas se implementarán para evitar su repetición.

5. Reformulación del modelo de patrocinio

Pasar de un enfoque centrado en visibilidad de marca a un modelo basado en valores, en el que los principios de ética, inclusión y cuidado de la vida sean irrenunciables.

Conclusión: una tragedia que debe marcar un antes y un después

El caso del AXE Ceremonia 2025 nos recuerda, con crudeza, que la cultura y el entretenimiento no están exentas de las obligaciones éticas que rigen a cualquier otra industria. Organizar un festival implica más que logística y promoción: es también asumir responsabilidades humanas, sociales y ambientales.

Tanto el organizador como la marca patrocinadora tienen cuentas que rendir. Y la ciudadanía, los medios, los colectivos y las y los consumidores tenemos el derecho —y el deber— de exigir justicia, reparación y cambios estructurales.

Porque ningún concierto, ninguna marca, ninguna experiencia cultural vale más que la vida.

Misión H2OY: Whirlpool impulsa el ahorro de agua con lavadoras 70% más eficientes

En el marco del Día Mundial del Agua, Whirlpool reafirma su compromiso con la sostenibilidad a través de su iniciativa Misión H2HOY, un programa que se está llevando a cabo por quinta vez consecutiva en Latinoamérica y que impulsa el uso eficiente del agua en los hogares, fomentando la conciencia sobre su conservación.

En 2023, Misión H2HOY logró impactar a más de 63 millones de personas en Latinoamérica, con campañas educativas y soluciones innovadoras para el ahorro de agua.

Actualmente, gracias a su tecnología de lavado de alta eficiencia, las lavadoras Whirlpool permiten ahorrar hasta 27,600 litros de agua al año, contribuyendo activamente a la preservación de este recurso vital. Por ejemplo, las lavadoras Xpert System ahorran hasta 70% de agua por ciclo, lo que equivale a 360 garrafones de agua al mes; las Xpert Dual Agitador ahorran hasta 85 litros por ciclo; las XpertDual Wash ahorran más de 160 litros de agua por carga con la canasta pequeña, un ahorro equivalente a una ducha de 10 min; y los lavavajillas ahorran más de 80 litros de agua por carga (alrededor de 40 botellas de agua de 2 litros diarios).“Usar agua es inevitable, ahorrarla es posible”, es el mensaje de Whirlpool que promueve soluciones innovadoras que permiten reducir el consumo sin afectar el rendimiento. A través de su tecnología de lavado de alta eficiencia, las lavadoras Whirlpool ayudan a ahorrar hasta 27,600 litros de agua al año, permitiendo a las familias contribuir de manera tangible a la preservación de este recurso vital y a ir creando un hogar más sustentable.

Misión H2OY

El acceso al agua y su conservación son fundamentales para el bienestar de nuestro planeta y futuras generaciones. En Whirlpool, creemos que cada gota cuenta y por eso desarrollamos tecnología que ayuda a las familias a consumir solo lo necesario, sin comprometer el desempeño.

Como parte de las acciones de Misión H2HOY, Whirlpool ha trabajado en alianza con diversas organizaciones para ampliar la educación sobre el ahorro de agua, implementando materiales de concienciación en más de 900 puntos de venta y brindando entrenamientos especializados a más de 8,500 vendedores en la región. Los principios de Misión Agua abordan la apremiante escasez de agua en algunos países. Al promover el uso eficiente del agua, Whirlpool contribuye a iniciativas más amplias de sostenibilidad ambiental en la región.

“Creemos que los consumidores son agentes de cambio y les brindamos herramientas para realizar cambios positivos y fomentar la adopción de prácticas más sostenibles en el hogar”, concluyó Tatiana Vela.

Para conocer más sobre Misión H2HOY y cómo contribuir al ahorro de agua en el hogar, da click aquí.

¿Cómo construir un negocio sostenible?

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En un contexto marcado por incendios forestales, inundaciones, sequías, deshielo de glaciares, contaminación del aire, extinción de especies y erosión del suelo, hablar de sostenibilidad no es un lujo ni una moda, mucho menos un gasto innecesario. Es una medida crucial para frenar estos problemas antes de que se tornen irreversibles. Además, el deterioro ambiental impacta directamente en nuestras actividades económicas: sin recursos naturales no hay producción ni industrias viables.

No atender esta realidad implicaría frenar el desarrollo económico, aumentar la pobreza y provocar inestabilidad social. Diversos estudios advierten que si no se implementan políticas de mitigación del cambio climático, las desigualdades aumentarán y las poblaciones más vulnerables serán las más afectadas. Es un escenario que puede evitarse si los sectores productivos integran la sostenibilidad como eje transversal de su operación.

Construir un negocio sostenible no es solo una respuesta ética ante la crisis climática, es una acción estratégica que asegura la viabilidad económica a largo plazo. Las empresas que incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) son más resilientes ante riesgos y gozan de una mayor confianza por parte de inversionistas y consumidores. Adaptarse hoy es prepararse para competir mañana.

5 principios para construir un negocio sostenible

A partir de los principios de B The Change, plataforma impulsada por B Lab, te presentamos los siguientes consejos para lograr construir un negocio sostenible y generar un impacto positivo en el entorno. Estas estrategias no solo responden a un enfoque ambiental, sino que abarcan la dimensión social y económica del desarrollo sostenible:

1. Alinea tus valores con tu propósito

Tener una misión social o ambiental clara desde el origen facilita la toma de decisiones coherentes. Las empresas con un propósito alineado a sus valores son más transparentes, responsables y atractivas para inversionistas conscientes. También consolidan una cultura organizacional sólida que moviliza a su equipo.

Un propósito bien definido permite priorizar proyectos sostenibles, establecer indicadores éticos de desempeño y conectar emocionalmente con los clientes. Hoy, los consumidores prefieren marcas con sentido. Por ello, las compañías con impacto positivo ya no son la excepción, sino el nuevo estándar empresarial.

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2. Conecta con tu comunidad

Un negocio sostenible no se construye en aislamiento. Las empresas deben comprender su entorno social, escuchar las necesidades locales y colaborar activamente con su comunidad. Esto permite generar alianzas estratégicas, construir confianza y resolver problemáticas sociales de forma participativa.

Apoyar causas locales, contratar proveedores regionales o promover programas de voluntariado corporativo son prácticas que fortalecen el tejido social y promueven el desarrollo inclusivo. Una empresa conectada con su comunidad es más resiliente ante crisis externas y más valiosa para sus grupos de interés.

3. Mide lo que importa

Implementar métricas que midan impacto ambiental, social y económico es clave para tomar decisiones informadas. Herramientas como la Evaluación de Impacto B ayudan a identificar áreas de mejora y orientar la estrategia empresarial hacia objetivos sostenibles y cuantificables.

Medir permite no solo mejorar, sino también comunicar resultados de manera creíble. Al reportar sus avances, las empresas fortalecen su reputación y refuerzan su compromiso. Construir un negocio sostenible requiere evidencia y rendición de cuentas, no solo buenas intenciones.

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4. Toma decisiones con base en el largo plazo

La rentabilidad inmediata no debe ser el único criterio de éxito. Las empresas que priorizan el largo plazo diseñan productos duraderos, respetan a sus trabajadores y reducen su huella ambiental. Este enfoque genera estabilidad, confianza y fidelidad en todas sus relaciones.

Pensar en el futuro permite prever riesgos, anticiparse a regulaciones y liderar innovaciones sostenibles. Por eso, muchas organizaciones están cambiando su modelo de gobernanza para integrar principios de sustentabilidad en su estructura directiva.

5. Reinvierte en el impacto

Una empresa verdaderamente sostenible no se limita a mitigar daños, sino que reinvierte parte de sus ganancias para generar cambios positivos. Esto puede incluir el uso de energías renovables, el rediseño de empaques, programas de inclusión laboral o restauración ecológica.

Esta estrategia no solo reduce el impacto negativo, también amplifica el valor social de la marca. Reinvertir en sostenibilidad significa entender que el éxito económico no debe estar separado del bienestar colectivo ni de la salud del planeta.

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Impulsar una cultura empresarial consciente

Adoptar una visión sostenible requiere transformar la cultura interna de la empresa. Esto comienza por capacitar a los equipos sobre temas ambientales y sociales, pero también por promover valores como la empatía, la responsabilidad y la colaboración entre todos los niveles organizacionales.

Fomentar una cultura consciente implica cuestionar prácticas tradicionales, abrir espacios de diálogo y crear estructuras que premien la innovación con propósito. Los líderes tienen un rol central: deben ser ejemplo, impulsar nuevas narrativas y tomar decisiones alineadas al bien común.

Construir un negocio sostenible también exige reevaluar modelos de éxito. Más allá de las utilidades, las empresas del futuro medirán su impacto en la calidad de vida de las personas, en el uso responsable de los recursos y en su capacidad de regenerar los ecosistemas. Esa es la verdadera innovación.

Más allá del negocio: sostenibilidad como motor económico

El calentamiento global no es solo una amenaza ambiental, es también un riesgo económico directo. La investigación publicada en Environmental Research Letters reveló que muchos modelos subestimaban el verdadero costo de los eventos extremos en las cadenas de suministro​. Estos nuevos análisis indican que el aumento de la temperatura podría generar impactos cuatro veces mayores de lo previsto, afectando gravemente al PIB global.

Construir un negocio sostenible se convierte así en una medida de mitigación económica. La transición hacia modelos circulares y eficientes no solo reduce emisiones, también disminuye costos operativos, fortalece la cadena de valor y previene interrupciones. Empresas con prácticas sostenibles muestran mayor rendimiento a largo plazo y menor volatilidad en sus acciones.

Además, existe una clara tendencia global hacia una economía verde impulsada por regulaciones, financiamiento climático y preferencias de consumo. Invertir en sostenibilidad abre oportunidades de innovación, acceso a nuevos mercados y alianzas estratégicas. Quienes adopten esta visión estarán mejor posicionados ante las transformaciones económicas del futuro.

calentamiento global

El futuro de los negocios depende de su sostenibilidad

La sostenibilidad no debe verse como una carga o una obligación, sino como una ventaja competitiva. Las empresas que la integran en su estrategia tienen más posibilidades de adaptarse a contextos inciertos, atraer talento, fidelizar clientes y acceder a capital más consciente. En este sentido, construir un negocio sostenible es una apuesta por la permanencia y el crecimiento.

El planeta está enviando señales claras de agotamiento. Ignorarlas podría implicar una crisis sin precedentes. En cambio, tomar acción hoy puede revertir tendencias negativas, generar empleos verdes, proteger la biodiversidad y construir una economía más justa y resiliente para todos.

El futuro es de quienes se atrevan a cambiar. Las empresas tienen una gran responsabilidad, pero también una enorme oportunidad. Construir un negocio sostenible es, en última instancia, una forma de liderar con visión, compromiso y sentido ético hacia las próximas generaciones.