De la ciencia ficción a la realidad: buscan revivir especies extintas y ya hay avances

Durante décadas, la idea de devolver a la vida animales desaparecidos parecía reservada a novelas futuristas y películas de laboratorio. Sin embargo, hoy la conversación ha cambiado de tono: la biotecnología, la genética y la conservación avanzan a tal velocidad que aquello que parecía imposible comienza a adquirir forma tangible. En medio de este escenario, científicos y empresas privadas exploran nuevas rutas para revivir especies extintas, abriendo un debate tan fascinante como complejo.

La más reciente señal de este avance llegó desde Estados Unidos, donde una empresa dedicada a la llamada “desextinción” aseguró haber dado un paso clave para traer de vuelta al moa gigante de la Isla Sur, un ave no voladora de Nueva Zelanda extinguida hace aproximadamente 500 años. Aunque aún no existe un moa caminando sobre la Tierra, el nacimiento de decenas de polluelos sanos mediante huevos artificiales podría marcar un antes y un después en la historia de la conservación.

Revivir especies extintas: el experimento que busca devolver al moa gigante

De acuerdo con un artículo de Reuters, la protagonista detrás de esta historia es Colossal Biosciences, una empresa estadounidense especializada en desextinción, un campo científico enfocado en recuperar especies desaparecidas a partir de ADN antiguo. Su catálogo incluye nombres tan emblemáticos como el dodo y el lobo terrible, además de varias especies de moa, un ave que llegó a medir hasta 3.6 metros de altura y desapareció principalmente por la caza humana.

La compañía anunció recientemente el nacimiento de 26 polluelos sanos utilizando una innovadora plataforma de huevos artificiales desarrollada en sus instalaciones en Dallas. Aunque estas crías no son moas, el avance representa una prueba funcional de una tecnología indispensable para lograr el objetivo final: incubar especies cuyos huevos no podrían ser gestados por animales vivos actuales.

El desafío es enorme. El huevo de un moa gigante es aproximadamente ocho veces más grande que el de un emú, considerado su pariente vivo más cercano. Ninguna ave moderna tiene la capacidad física de incubarlo, lo que obligó a los investigadores a pensar fuera de los límites biológicos tradicionales.

Una tecnología inspirada en la naturaleza

El corazón de este avance científico es una plataforma de huevo artificial construida con una membrana de silicona bioingenierizada, diseñada para replicar funciones esenciales de un cascarón natural. Su objetivo es permitir que el embrión respire, mantenga niveles adecuados de humedad y conserve una temperatura estable durante todo el proceso de incubación.

El sistema no sólo imita el ambiente natural de un huevo, también interviene cuando el desarrollo lo requiere. Por ejemplo, suministra calcio para favorecer el crecimiento del esqueleto del embrión, un nutriente que normalmente obtendría de la cáscara. Además, al permanecer visible durante la gestación, los investigadores pueden monitorear el desarrollo en tiempo real.

Hasta ahora, los 26 polluelos lograron completar un ciclo de desarrollo cercano a los 21 días, una temporalidad consistente con el proceso natural de especies similares. Aunque todavía falta un largo camino, el experimento demuestra que ciertos límites técnicos empiezan a superarse.

Revivir especies extintas también abre preguntas éticas y sociales

Más allá de la emoción científica, la posibilidad de revivir especies extintas también plantea preguntas incómodas. ¿Es correcto invertir millones de dólares en traer de vuelta animales desaparecidos cuando miles de especies actuales están al borde de la extinción? ¿Quién decide cuáles especies merecen regresar y con qué propósito?

Para especialistas en sostenibilidad y responsabilidad social, este tipo de proyectos obligan a reflexionar sobre el papel de la innovación en la restauración ecológica. Algunos expertos consideran que estas tecnologías podrían convertirse en herramientas valiosas para reparar daños ambientales históricos provocados por la actividad humana.

Sin embargo, también existe cautela. Traer de vuelta una especie no implica necesariamente devolverle su ecosistema original, especialmente en contextos profundamente alterados por el cambio climático, la urbanización y la pérdida de biodiversidad.

¿Puede esta tecnología ayudar a conservar especies actuales?

Uno de los argumentos más sólidos a favor de estas investigaciones es su potencial impacto en la conservación de especies que aún existen. Según Colossal Biosciences, la plataforma de huevos artificiales podría convertirse en una herramienta para proteger aves en peligro de extinción, especialmente aquellas con procesos reproductivos complejos o poblaciones críticamente reducidas.

En este sentido, la tecnología desarrollada podría funcionar como un puente entre la ciencia experimental y la conservación aplicada. Es decir, el verdadero valor no estaría únicamente en revivir especies extintas, sino en evitar que otras sigan el mismo camino.

No obstante, aún quedan importantes desafíos técnicos. Los investigadores continúan trabajando en la reconstrucción del genoma del moa a partir de ADN antiguo, así como en la identificación de rasgos genéticos clave que deberán integrarse en especies emparentadas, como el emú.

La ciencia ha demostrado una vez más que las fronteras de lo posible son más flexibles de lo que imaginamos. Lo que hace apenas unas décadas parecía fantasía hoy se encuentra en laboratorios, algoritmos genéticos y plataformas bioingenierizadas capaces de incubar vida en condiciones inéditas.

Pero el verdadero debate quizá no sea únicamente si podremos revivir especies extintas, sino qué responsabilidad implica hacerlo. En un planeta donde la biodiversidad enfrenta amenazas constantes, el reto no sólo consiste en mirar al pasado para recuperar lo perdido, sino en proteger aquello que todavía estamos a tiempo de conservar.

¿Shein puede comprar sostenibilidad? Su reciente adquisición abre un debate incómodo

Durante años, Everlane se presentó como la excepción dentro de una industria señalada por producir demasiado, contaminar más y explicar poco. Mientras la moda rápida multiplicaba colecciones y aceleraba el consumo, la firma estadounidense construyó una narrativa distinta: transparencia radical, materiales más responsables y mejores condiciones laborales como promesa de marca. Sin embargo, esa historia acaba de entrar en un terreno incómodo.

La reciente adquisición de Shein sobre Everlane abre un debate complejo para la responsabilidad social empresarial: ¿una empresa puede adquirir credibilidad sostenible comprando a una marca ética? La pregunta no es menor cuando quien realiza la compra es uno de los gigantes más cuestionados de la ultra fast fashion, señalado por organizaciones ambientales y especialistas por sus impactos sociales y ambientales. Aunque Everlane insiste en que mantendrá su independencia, el simbolismo de esta unión ya genera tensión.

La compra que nadie veía venir

Cuando Alfred Chang, CEO de Everlane, confirmó la venta en una carta dirigida a empleados, intentó enviar un mensaje de tranquilidad: la empresa seguiría operando de forma independiente y sin comprometer sus estándares de sostenibilidad. Según explicó, el acuerdo responde a las presiones económicas de un mercado minorista cada vez más complejo, donde sobrevivir también implica encontrar músculo financiero.

La narrativa corporativa parece lógica. Everlane enfrentaba caída de ventas y aumento de deuda, mientras Shein continúa expandiendo ingresos globales. Desde una mirada empresarial, la operación puede entenderse como un rescate financiero. Pero desde la óptica de responsabilidad social, el contexto importa: no es sólo quién compra, sino qué representa quien compra.

Aquí aparece el primer dilema: aunque Everlane asegure continuidad, la adquisición de Shein inevitablemente reconfigura la percepción de la marca. En ESG, las asociaciones importan tanto como las promesas.

Adquisición de Shein: cuando sostenibilidad y ultra fast fashion chocan

Everlane nació en 2011 bajo una promesa clara: demostrar que era posible vender ropa accesible sin ignorar las condiciones laborales ni el impacto ambiental. Durante años, publicó auditorías de fábricas, compartió información sobre costos y apostó por materiales con menor huella ambiental. Incluso estructuró su estrategia bajo tres pilares alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible: mantener la Tierra limpia, reducir emisiones y tratar justamente a las personas.

Su compromiso incluye metas ambiciosas: reducir más del 50% de emisiones por producto para 2030 y alcanzar emisiones netas cero antes de 2050. Además, sostiene programas enfocados en igualdad de género, salarios dignos y mejora de condiciones laborales en la cadena de suministro.

El contraste con Shein resulta inevitable. La compañía china domina el mercado de la ultra fast fashion gracias a un modelo basado en miles de nuevos diseños diarios, precios bajos y producción acelerada. Para muchos consumidores, eso representa accesibilidad; para especialistas en sostenibilidad, plantea interrogantes sobre trazabilidad, residuos y consumo excesivo.

El peso de los cuestionamientos ambientales

La incomodidad alrededor de esta compra no surge únicamente de percepciones reputacionales. Organizaciones como Greenpeace han cuestionado de forma reiterada el impacto ambiental y químico de productos comercializados por Shein. En una investigación reciente, la organización encontró prendas que superaban los límites europeos permitidos de sustancias peligrosas, incluyendo PFAS y ftalatos, algunos vinculados a riesgos para la salud y persistencia ambiental.

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Más allá de los hallazgos específicos, el punto de fondo es estructural: el modelo de ultra fast fashion suele depender de volúmenes masivos de producción y ciclos de consumo extremadamente rápidos. Esto se traduce en mayores emisiones, residuos textiles y presión sobre recursos naturales.

Por eso, el debate no sólo gira en torno a productos individuales, sino sobre coherencia corporativa. ¿Puede una empresa señalada por impactos sistémicos fortalecer genuinamente una marca construida sobre valores de sostenibilidad sin modificar el modelo que la hizo crecer?

¿Rescate financiero o compra reputacional?

Toda adquisición empresarial responde a razones económicas, pero algunas también generan beneficios simbólicos. Para Shein, Everlane podría representar algo más que una marca premium: una puerta hacia consumidores preocupados por la sostenibilidad y una oportunidad para ampliar legitimidad fuera del segmento de moda rápida.

Especialistas del sector han señalado que el crecimiento de Shein enfrenta nuevos retos derivados de aranceles, restricciones comerciales y un entorno regulatorio más exigente. En ese escenario, sumar una firma con narrativa ética puede ser estratégico.

No obstante, aquí surge un riesgo conocido en sostenibilidad: el de utilizar adquisiciones para fortalecer reputación sin transformar prácticas de fondo. No significa que eso vaya a ocurrir necesariamente, pero sí plantea una pregunta válida para inversionistas, consumidores y especialistas en ESG.

Adquisición de Shein y el riesgo de diluir la confianza

Uno de los activos más valiosos de Everlane ha sido la confianza. Aunque tampoco ha estado libre de controversias laborales en años recientes, su diferenciador frente al mercado consistía en hablar de transparencia cuando pocos lo hacían. Esa narrativa hoy enfrenta una prueba importante.

Para clientes fieles, la asociación con Shein podría resultar contradictoria. No porque Everlane deje automáticamente de ser sostenible, sino porque la percepción de integridad suele construirse sobre consistencia. Cuando una marca cambia de manos, especialmente hacia un actor tan cuestionado, las dudas aparecen casi de inmediato.

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El reto será demostrar con evidencia que la independencia prometida es real: auditorías públicas, continuidad en metas climáticas, estándares laborales intactos y mecanismos de trazabilidad robustos. En responsabilidad social, las promesas pesan menos que los indicadores.

¿Puede esta alianza transformar a Shein?

Existe otra lectura menos pesimista —y quizá necesaria para mantener objetividad—: la posibilidad de que la operación también influya en sentido contrario. Es decir, que Everlane funcione como un laboratorio de mejores prácticas dentro de un gigante global.

La historia empresarial ofrece algunos casos donde adquisiciones han impulsado cambios positivos, especialmente cuando marcas pequeñas logran trasladar estándares más rigurosos a corporativos más grandes. Pero ese escenario requiere voluntad, transparencia y rendición de cuentas sostenida.

Si Shein realmente busca evolucionar hacia estándares más responsables, tendrá que demostrarlo con hechos medibles: reducción de emisiones, mejor control químico, trazabilidad verificable y prácticas laborales auditables. De lo contrario, la narrativa de transformación podría quedarse en discurso.

La adquisición de Shein sobre Everlane no es simplemente una noticia corporativa; es una conversación incómoda sobre los límites de la sostenibilidad en un mercado cada vez más dominado por la velocidad, el precio y la escala. También pone sobre la mesa una pregunta que muchas empresas enfrentarán en los próximos años: ¿la reputación sostenible puede comprarse o debe construirse?

Por ahora, Everlane promete mantenerse fiel a sus principios y Shein guarda silencio frente a muchas de las críticas que acompañan su crecimiento. Entre ambos discursos existe un espacio que sólo podrá llenarse con evidencia. Porque en responsabilidad social, la confianza no desaparece de un día para otro, pero tampoco sobrevive únicamente con buenas intenciones.

La científica argentina Raquel Lía Chan es galardonada conel Premio Internacional L’Oréal-UNESCO 

La Fundación L’Oréal y la UNESCO anunciaron a las cinco ganadoras de la 28.ª edición del Premio Internacional L’Oréal-UNESCO Por las Mujeres en la Ciencia 2026. En representación de América Latina y el Caribe, la científica argentina Prof. Raquel Lía Chan fue galardonada por sus descubrimientos pioneros en biotecnología agrícola, fundamentales para la seguridad alimentaria mundial.

Invitación a conferencia de prensa virtual

Los invitamos a una mesa redonda exclusiva con la Prof. Raquel Lía Chan para conversar sobre su trayectoria, el descubrimiento del gen HB4® (tecnología tolerante a la sequía para trigo y soja) y el impacto de la ciencia latinoamericana a nivel internacional.

Transformando la agricultura global desde Argentina

La Profesora Raquel Lía Chan, investigadora superior del CONICET y directora del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (CONICET-UNL), ha dedicado su carrera a desentrañar los mecanismos biológicos de las plantas. Su trabajo logró algo sin precedentes: transformar la biología vegetal fundamental en innovación agrícola.

El jurado internacional la distinguió por el descubrimiento de genes que mejoran la tolerancia de las plantas a los cambios ambientales. Al aplicar estos conocimientos al desarrollo de variedades de trigo, maíz, arroz y soja resistentes a la sequía (como la tecnología HB4®), su investigación contribuye de manera directa y tangible a la seguridad alimentaria mundial en un contexto de crisis climática.

Raquel no solo es una líder visionaria en el laboratorio, sino también una mentora dedicada que impulsa el talento de científicos emergentes en Argentina y fomenta la colaboración internacional con especialistas de Chile, Francia, Alemania y Estados Unidos.

L'Oréal-UNESCO

Un reconocimiento a las mentes que desafían los límites

La Prof. Chan recibirá el galardón el próximo 11 de junio en la sede de la UNESCO en París, junto a otras cuatro científicas extraordinarias que están resolviendo desafíos globales críticos en materia de salud y medioambiente. Este año, el programa evaluó un récord de 504 candidaturas de 89 países.

  • África y los Estados Árabes: Prof. Liesl Zühlke (Sudáfrica), por mejorar la atención médica en niños con cardiopatía reumática.
  • Asia y el Pacífico: Prof. Felice Jacka (Australia), por sentar las bases de la psiquiatría nutricional.
  • Europa: Prof. Sarah A. Teichmann (Reino Unido), por su investigación revolucionaria en biología celular y genómica.
  • América del Norte: Prof. Gordana Vunjak-Novakovic (EE. UU.), por su labor pionera en bioingeniería y medicina regenerativa.

“Las mujeres científicas no solo están impulsando la investigación, sino que están ampliando los límites de lo que creemos que es posible. En un mundo en el que la ciencia nunca ha sido tan esencial, no podemos permitirnos dejar al margen a la mitad del talento de la humanidad”, declaró Khaled El-Enany, director general de la UNESCO.

El camino hacia la paridad en la ciencia

Si bien estas cinco mujeres representan la cima de los logros científicos, la verdadera paridad de género sigue siendo un objetivo lejano: hoy, las mujeres representan solo el 31,7% de los investigadores en el mundo.

Para combatir este sesgo, la Fundación L’Oréal y la UNESCO acaban de anunciar la renovación de su histórica alianza por seis años más. “Al alcanzar el hito de haber apoyado a 5.000 investigadoras en todo el mundo, nos estamos movilizando más que nunca para defender el lugar de la mujer en la ciencia”, afirmó Jean-Paul Agon, presidente de la Fundación L’Oréal. “Desde las estudiantes de secundaria hasta las galardonadas de renombre mundial, estamos construyendo una cadena intergeneracional de excelencia”.

Datos clave y preguntas frecuentes (Q&A)

  • ¿Quién es la ganadora del Premio L’Oréal-UNESCO 2026 por América Latina? La Prof. Raquel Lía Chan (Argentina), investigadora del CONICET y la UNL.
  • ¿Cuál fue el descubrimiento premiado? La identificación del gen HB4® y otros mecanismos que otorgan a cultivos (trigo, soja, maíz, arroz) tolerancia a la sequía, asegurando la producción de alimentos ante el cambio climático.
  • ¿Qué hito marca este premio para la región? Raquel Lía Chan es la 12.ª argentina en ganar el premio internacional, posicionando a Argentina como líder regional. Además, es la primera vez en 28 años que se premia la disciplina de biotecnología agrícola.
  • ¿Cuándo y dónde será la ceremonia global? El 11 de junio de 2026, en la sede central de la UNESCO en París.
  • ¿Cuántas científicas han sido apoyadas por el programa desde su creación? Desde 1998, el programa ha apoyado a más de 5,000 mujeres en 140 países, incluyendo a 142 laureadas internacionales (siete de las cuales han ganado posteriormente el Premio Nobel) y a más de 500 científicas latinoamericanas.

Voluntariado Sabormex lleva alegría a niñas y niños que enfrentan desafíos de salud

Hay algo profundamente humano en la forma en que los mexicanos entendemos la solidaridad; no como un acto lejano o protocolario, sino como una experiencia que se vive cerca, en comunidad y compartiendo. Porque el buen sabor de ayudar no sólo está en dar, sino en sentirse parte de la alegría de alguien más, aunque sea por un instante.

Ese espíritu también ha comenzado a transformar la manera en que las empresas entienden su impacto social. Hoy, los voluntariados corporativos en México ya no son únicamente actividades complementarias dentro de una estrategia de sustentabilidad, sino espacios reales de encuentro entre personas que necesitan apoyo y colaboradores dispuestos a brindar tiempo, escucha y compañía.

Bajo esa visión es que Sabormex —empresa 100% mexicana con marcas como Clemente Jacques, Café Legal y La Sierra—  organizó un voluntariado corporativo para apoyar a visitantes de Mundo Imáyina —un lugar de ensueño diseñado para que los menores con alguna enfermedad crónica, avanzada o terminal puedan disfrutar de ser niños— a crear un momento inolvidable para los menores que visitan el parque y sus familias. Ante el llamado a participar en esta iniciativa, colaboradores dejaron atrás plantas y oficinas para convertirse en “Mensajeros” y acompañar a estas familias en un día en el que hospitales, tratamientos, terapias y preocupaciones económicas quedaron fuera de su mente para simplemente volver a disfrutar del tiempo juntos.

¿Por qué es tan importante regalar un respiro a estas familias? Sabormex lo explica

Detrás de cada familia con un menor enfermo suele existir una historia atravesada por agotamiento físico, presión emocional y dificultades económicas. Las consultas constantes, los traslados a hospitales especializados —muchas veces fuera de su estado— y la necesidad de reorganizar toda la dinámica familiar alrededor de un diagnóstico generan tensiones profundas.

No es raro que algunos cuidadores tengan que abandonar trabajos formales o limitar sus actividades laborales para atender las necesidades médicas de sus hijos, mientras los gastos en medicamentos, transporte y tratamientos continúan creciendo. En medio de ese contexto, algo tan sencillo como salir a pasear o pasar un fin de semana de recreación puede convertirse en un lujo.

Consciente de ello, Sabormex se unió a una de las jornadas que Mundo Imáyina realiza cada fin de semana con el objetivo de brindar un espacio de descanso, diversión y contención emocional a familias que viven bajo una presión permanente debido a los diagnósticos de salud de sus pequeños. Para lograrlo, cada familia fue acompañada y asistida por uno de los colaboradores de la compañía, cuya misión, además de convivir, escuchar y convertirse en parte de ese día especial, fue lograr que las familias no tuvieran que preocuparse absolutamente por nada y pudieran disfrutar del momento juntos.

Nos dijeron que veníamos a contagiar amor y alegría, y eso es exactamente lo que hemos vivido hoy”, compartió Mariana Cepeda, Jefa de Sustentabilidad de Sabormex y agregó:

Este voluntariado fue una oportunidad para todos nosotros de dar amor, hacer la diferencia y entender que el cariño genuino puede transformar la experiencia de una familia”.

voluntariados corporativos en México

Voluntariados corporativos en México: el valor de donar tiempo.

Durante la estancia en el parque, los voluntarios de Sabormex acompañaron a las familias en juegos mecánicos, dinámicas grupales, actividades y espacios de convivencia, pero, sobre todo, estuvieron ahí sin prisa. Luis Ángel Trova Palestina, almacenista del Centro Maestro de Distribución de Sabormex, reconoció que la experiencia cambió su perspectiva:

Convivir con las familias sí te cambia. Aprendes a ayudar sin esperar nada a cambio y entiendes que muchas veces lo más importante es ponerte en los zapatos de los demás”.

Desde Mundo Imáyina, Uriel Mejorada, Gerente de voluntariado y Alianzas Institucionales, explicó que el involucramiento de empresas como Sabormex va mucho más allá de entregar productos o recursos económicos:

“Para las familias que vienen a Mundo Imáyina es totalmente un cambio de paradigma, sobre todo porque les proporcionamos esa energía emocional que buscamos que llene su casa. No es sólo dar un donativo; es participar con las familias, convivir con ellas y entender sus historias”.

La jornada también estuvo acompañada por el sabor familiar de Clemente Jaques durante la comida del día. Entre risas, fotografías y juegos, incluso la presencia del emblemático personaje de la marca terminó convirtiéndose en uno de los momentos favoritos para muchos niños.

Para Arely Flores, encargada de cocina de Mundo Imáyina, el apoyo alimentario también tiene un significado profundo, pues: Sin esos productos y alimentos, las familias no lograrían tener esta convivencia”, explicó.

voluntariados corporativos en México

Un día para volver a disfrutar en familia

Para los menores, así como para sus madres y padres, el verdadero regalo fue poder desconectarse, aunque fuera unas horas, del entorno hospitalario que les resulta tan cotidiano y de la carga emocional que implica vivir pendientes de tratamientos y terapias.

Cuando tienes un niño especial, todo gira alrededor de consultas, objetivos y terapias. Estar en un lugar donde sólo te dicen ven y disfrutaes un regalo invaluable”, compartió Fabiola Arroyo, madre de Eduardo y agregó:

Aquí no tenemos que preocuparnos por el transporte, la comida o el cuidado; sólo por pasarla bien juntos”.

voluntariados corporativos en México

Las familias también destacaron el acompañamiento cercano de los voluntarios de Sabormex, quienes lograron generar un ambiente cálido y de confianza: “Nos apoyaron en todo y nos hicieron sentir muy apapachados”, expresó Gisela Arroyo, y agregó que esta experiencia le hizo saber que “sí puede existir un mundo más incluyente”. Para los propios colaboradores, la experiencia también dejó huella, como ocurrió con Martha Esquivel, secretaria de la gerencia de ingeniería y proyectos de Sabormex, quien fungió como voluntaria y beneficiaria durante este fin de semana:

Esta experiencia nos enseñó las circunstancias que existen afuera y cómo, aunque sea con un granito de arena, podemos acompañar momentos difíciles de otras familias”.

El sabor de ayudar y compartir

Más allá de un día de diversión, esta iniciativa dejó algo más profundo: la certeza de que acompañar también transforma. Que escuchar, compartir tiempo y crear espacios seguros puede aliviar cargas invisibles que muchas familias llevan todos los días. Para Sabormex y Clemente Jaques quedó claro que ayudar también puede saber a convivencia, a empatía y a familia, y que cuando una empresa logra convertir sus valores en experiencias reales para las comunidades, entonces su propósito deja de ser una frase institucional y comienza a tomar forma en la vida de las personas.

Ese día, entre juegos, conversaciones y sonrisas compartidas, muchas familias encontraron algo más que descanso: encontraron compañía. Y en cada gesto de cuidado, en cada voluntario dispuesto a escuchar y en cada momento colectivo, también pudo sentirse el sabor de un mundo mejor, ese que construimos cuando recordamos el valor de ayudarnos y avanzar juntos.

Por trabajos humanos que permitan maternar: 24% de las mujeres deja su trabajo durante el primer año de maternidad

Laboratoria, organización que impulsa la empleabilidad de mujeres en el sector tecnológico, hace un llamado urgente a las empresas y al sector público para transformar la relación entre el trabajo remunerado y las labores de cuidado. En conjunto, debemos caminar hacia maternidades que permitan trabajos más humanos y trabajos más humanos que permitan maternar en forma. Visibilizar cómo la falta de estructuras de apoyo condena a las mujeres al desempleo o la precariedad laboral es indispensable.

La maternidad no debería ser una barrera 

En México y Latinoamérica, la maternidad sigue siendo un factor determinante en la brecha de género. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un tercio de los hogares mexicanos están encabezados por mujeres que, en promedio, perciben menores salarios y dependen de ingresos externos. Esta vulnerabilidad se agrava por una distribución desigual del trabajo no remunerado: las mujeres dedican más del doble de tiempo que los hombres a cuidados y tareas domésticas, lo que mantiene su participación en el mercado laboral estancada en un 45%.

“Este trabajo de cuidado gratuito y doméstico equivale al 23% del PIB nacional, y el 70% de este esfuerzo recae sobre las mujeres. Estamos hablando de una subvención que permite a la economía funcionar, pero a costa del desarrollo profesional de las madres, quienes ven penalizadas sus trayectorias y limitadas sus posibilidades de liderazgo”, enfatizó Úrsula Quijano, directora de Laboratoria para México. “Es fundamental que, en conjunto con las empresas, trabajemos por empleos más humanos que les permitan a las mujeres vivir su maternidad sin dejar a un lado sus carreras”. 

La urgencia en el sector tecnológico

El estudio “Un desafío pendiente: la brecha de género en tecnología en Latinoamérica”, realizado por McKinsey y Laboratoria, revela datos alarmantes sobre la retención de talento y la maternidad:

  • El 24% de las mujeres deja su trabajo durante el primer año de maternidad.
  • El 17% no regresa después de cinco años.
  • Solo el 32% de las grandes empresas implementa políticas de género adicionales a la licencia de ley.

Existe una llamada “penalización por maternidad” que no solo afecta el ingreso inmediato, sino que excluye a las mujeres de ascensos y puestos clave debido a sesgos sobre su disponibilidad y compromiso; les priva de oportunidades de liderar empresas, sindicatos o formar parte de consejos. 

trabajos que permitan maternar

Hacia un futuro de cuidados profesionales y empleos dignos

En un mundo donde la IA transformará el mercado, el trabajo de cuidados destaca por ser intrínsecamente humano e insustituible. Sin embargo, para que este trabajo no sea una carga que impida la movilidad social, Laboratoria propone a las empresas adoptar algunas buenas prácticas urgentes y les invita a aliarse en estos objetivos de inclusión:

  • Políticas de cuidado equitativas: Implementar licencias parentales tanto para hombres como para mujeres, normalizando la corresponsabilidad.
  • Programas de bienestar con enfoque de género: Apoyo a la salud mental y reproductiva para reducir el agotamiento de quienes compaginan el empleo con la crianza.
  • Cultura de cero sesgos: Establecer programas obligatorios contra la discriminación por maternidad en procesos de ascenso y contratación.

Las mujeres con hijos enfrentan mayores desafíos si las tareas no se distribuyen equitativamente. Necesitamos políticas de diversidad que vayan más allá de la contratación y se enfoquen en el desarrollo profesional y la mentoría para fomentar la retención de estos talentos en pos de maternidades que permitan trabajos más humanos; trabajos más humanos que permitan maternar en forma. 

Desde Laboratoria, reafirmamos nuestro compromiso de capacitar a mujeres en condiciones de desempleo y subempleo, no solo dotándolas de habilidades humanas y técnicas, sino para, con el apoyo de empresas aliadas, seguir abriendo el camino hacia una cultura laboral donde la maternidad no sea un obstáculo, sino parte integral de una vida profesional digna y humana.

¿De solución ambiental a nuevo riesgo?: Este reciclaje podría contaminar el agua

Durante años, el reciclaje y recauchutado de neumáticos ha sido presentado como una alternativa ambientalmente responsable para reducir residuos, prolongar la vida útil del caucho y disminuir costos dentro del transporte comercial. Bajo la lógica de la economía circular, reacondicionar neumáticos parecía representar una solución eficiente frente al creciente volumen de desechos derivados de la movilidad global.

Sin embargo, nuevas investigaciones comienzan a mostrar que algunas estrategias circulares pueden generar efectos ambientales poco explorados. Un reciente estudio de la Universidad de Nankai, en China, abre una conversación incómoda pero necesaria sobre el posible impacto negativo del reciclaje cuando los procesos no consideran completamente sus consecuencias químicas y ecológicas. El hallazgo no cuestiona el valor del reciclaje en sí mismo, pero sí advierte que ciertos materiales recauchutados podrían liberar contaminantes al agua con mayor facilidad de lo que se pensaba.

Lo que revela el estudio: partículas recicladas bajo nueva observación

Durante décadas, científicos han rastreado la contaminación derivada del desgaste de neumáticos, identificado sus componentes químicos y calculado la enorme cantidad de microplásticos que un automóvil libera a lo largo de su vida útil. No obstante, el caucho recauchutado —fundamental para el transporte de mercancías y pasajeros— había permanecido relativamente fuera del radar científico.

El nuevo estudio, publicado en Communications Earth & Environment y liderado por el químico ambiental Wei Chen, analizó por primera vez cómo se comportan químicamente los neumáticos recauchutados frente a los nuevos y usados.

El equipo recolectó muestras de bandas de rodadura y las molió hasta obtener partículas finas equivalentes al polvo que se genera durante la conducción real. Estas partículas, conocidas como partículas de desgaste de neumáticos, representan una de las mayores fuentes de microplásticos del planeta y son arrastradas hacia cuerpos de agua mediante lluvia y escurrimientos.

La sorpresa surgió cuando los investigadores evaluaron la liberación química. En términos absolutos, los neumáticos recauchutados contenían menos aditivos que los neumáticos nuevos o usados. Sin embargo, esa aparente ventaja resultó engañosa. Cuando las partículas fueron expuestas al agua, el caucho recauchutado liberó proporcionalmente más sustancias químicas y lo hizo a mayor velocidad.

impacto negativo del reciclaje

El hallazgo redefine parte del debate ambiental en torno al recauchutado y pone sobre la mesa un posible impacto negativo del reciclaje que hasta ahora había sido poco explorado.

El problema químico: PPD e IPPD, sustancias que se filtran con facilidad

El estudio identificó como principales responsables a los PPD, una familia de conservantes que la industria incorpora al caucho para retrasar el agrietamiento provocado por el ozono atmosférico.

Este tipo de compuestos ya había generado preocupación científica. Uno de ellos, el 6PPD, alcanzó notoriedad internacional luego de que investigaciones publicadas en 2021 demostraran que sus productos de degradación podían matar salmones coho incluso en concentraciones mínimas.

Sin embargo, el equipo de Chen centró su atención en otro compuesto menos estudiado: el IPPD.

A diferencia del 6PPD, el IPPD posee una mayor capacidad de disolución en agua, lo que facilita su lixiviación y movilidad ambiental. Algunas muestras de neumáticos recauchutados mostraron concentraciones particularmente elevadas de este compuesto y, una vez humedecidas, comenzaron a liberarlo rápidamente.

La explicación parece encontrarse en el propio proceso de recauchutado.

Los investigadores plantean que el reciclaje modifica la estructura interna del caucho y crea condiciones que facilitan la salida de químicos previamente atrapados. Dicho de otra manera: el problema no radica únicamente en qué contiene el material, sino en cómo el proceso industrial altera su comportamiento ambiental.

Aquí emerge una discusión crucial para especialistas en sostenibilidad. El impacto negativo del reciclaje no necesariamente deriva del objetivo circular del proceso, sino de los efectos secundarios que ciertas transformaciones industriales pueden generar sobre materiales complejos.

impacto negativo del reciclaje

Impacto negativo del reciclaje: cómo estas partículas dañan al agua y a las especies

Para evaluar si esta filtración química generaba consecuencias biológicas reales, el equipo realizó experimentos con dos organismos ampliamente utilizados como bioindicadores ambientales. El primero fue Vibrio fischeri, una bacteria marina luminiscente cuya actividad disminuye frente a sustancias tóxicas. El segundo fue Chlorella vulgaris, un alga verde de agua dulce cuya velocidad de crecimiento sirve para medir alteraciones en la calidad del agua.

Los resultados fueron contundentes. El agua que había estado en contacto con partículas procedentes de neumáticos recauchutados inhibió el crecimiento de ambos organismos con mayor intensidad que el agua expuesta a neumáticos nuevos o usados.

Esto significa que, aunque los materiales compartan una composición relativamente similar, los efectos ecológicos pueden variar de manera significativa dependiendo del tratamiento industrial recibido.

El estudio sugiere que el recauchutado no sólo influye sobre la cantidad de químicos presentes, sino también sobre la capacidad de esos compuestos para interactuar con organismos vivos.

Este posible impacto negativo del reciclaje adquiere relevancia adicional cuando se considera el recorrido ambiental de estas partículas. Los fragmentos de neumáticos no permanecen en carreteras o zonas industriales. La lluvia los transporta hacia cunetas, arroyos, ríos y aguas costeras, mientras que las partículas más pequeñas pueden permanecer suspendidas en el aire y recorrer grandes distancias.

Investigaciones previas ya han identificado partículas derivadas del desgaste de neumáticos en tejido pulmonar humano y en muestras atmosféricas tomadas a cientos de kilómetros de cualquier carretera. Aunque el estudio reconoce limitaciones importantes —las pruebas fueron realizadas en laboratorio y todavía no se ha confirmado el efecto sobre organismos superiores o ecosistemas complejos—, los resultados sugieren que el monitoreo ambiental podría estar simplificando excesivamente el problema al tratar todos los residuos de neumáticos como una sola categoría.

impacto negativo del reciclaje

Un mercado en expansión que podría amplificar la contaminación

El recauchutado no es una actividad marginal. De hecho, de acuerdo con la revista earth, representa un segmento estratégico del mercado global de neumáticos comerciales y desempeña un papel fundamental en la logística mundial debido a sus ventajas económicas y de reducción de residuos.

Precisamente por ello, los hallazgos adquieren mayor relevancia.

Las regiones con crecimiento acelerado del transporte comercial también muestran una expansión del mercado de neumáticos recauchutados. Bajo un escenario económico moderado, el modelo desarrollado por los investigadores proyecta que las emisiones globales asociadas específicamente a partículas de neumáticos recauchutados podrían multiplicarse por varios cientos hacia 2060.

No se trata de la totalidad de la contaminación por neumáticos, sino del componente asociado al caucho reacondicionado.

El problema radica en la escala. Una diferencia aparentemente pequeña en la tasa de lixiviación química puede transformarse en un riesgo ambiental considerable cuando se multiplica por cientos de millones de neumáticos circulando globalmente.

Aquí el impacto negativo del reciclaje vuelve a cobrar protagonismo, no como argumento contra la economía circular, sino como recordatorio de que los modelos de reutilización deben evaluarse integralmente.

Los propios autores del estudio señalan que el hallazgo abre nuevas rutas de investigación y plantea desafíos regulatorios importantes. Será necesario diferenciar entre tipos de caucho en sistemas de monitoreo, desarrollar materiales alternativos y explorar reformulaciones químicas que permitan conservar los beneficios económicos y ambientales del recauchutado sin arrastrar riesgos asociados a la lixiviación.

Economía circular sí, pero con ciencia y prevención

El estudio de la Universidad de Nankai no invalida el valor ambiental del reciclaje ni cuestiona la necesidad de reducir residuos industriales. Lo que sí hace es introducir un matiz fundamental dentro del debate sobre economía circular: no todas las soluciones recicladas son ambientalmente equivalentes y algunas pueden generar efectos secundarios que requieren mayor investigación y regulación.

Para profesionales de responsabilidad social y sostenibilidad, la lección es especialmente relevante. La transición hacia modelos productivos circulares no puede medirse únicamente por reducción de residuos o eficiencia económica, sino también por sus impactos químicos y ecológicos de largo plazo. Comprender estos riesgos, anticiparlos y rediseñar procesos será esencial para garantizar que las soluciones del presente no se conviertan en los problemas ambientales del futuro.

Las Estrellas Verdes de la Guía MICHELIN México 2026

La evolución de la escena culinaria en México no solo se mide en la complejidad de sus sabores o en la vanguardia de sus técnicas, sino también en su responsabilidad con el entorno. En la selección 2026 de la Guía MICHELIN México, la Estrella Verde se consolida como un pilar fundamental, sumando 3 nuevos establecimientos para alcanzar un total de 11 restaurantes galardonados en todo el país.

Este reconocimiento celebra a aquellos locales que ponen la sustentabilidad al mismo nivel que la excelencia gastronómica, demostrando que el futuro de la alta cocina es, indiscutiblemente, consciente y respetuoso con la naturaleza.

El Compromiso de la Guía MICHELIN con el Futuro

Al otorgar la Estrella Verde, la Guía MICHELIN va más allá de la crítica culinaria tradicional. El premio valida e impulsa un cambio sistémico en la industria:

  • Visibilidad: Coloca las prácticas eco-responsables en el mapa del turismo internacional.
  • Inspiración: Convierte a los chefs galardonados en referentes que motivan a otros proyectos a adoptar modelos sostenibles.
  • Validación de Raíces: Premia el rescate de técnicas agrícolas ancestrales y el comercio justo con productores locales.

Los 3 Nuevos Referentes de la Cocina Consciente

El texto destaca a los tres nuevos integrantes de esta categoría, cada uno con un enfoque único pero con el mismo objetivo: honrar la tierra.

RestauranteRegiónEnfoque Sostenible
DamianaValle de Guadalupe, B.C.Cocina basada estrictamente en ingredientes de temporada. Operan sus propios huertos dentro de la propiedad para vegetales, hierbas y flores, complementados con una granja propia a solo 15 minutos del lugar.
Ixi’imYucatánMantienen más de 100 ka’anches (jardines tradicionales mayas) para cultivar sus insumos. Además, reducen la huella de carbono y la dependencia externa mediante la producción interna de pan de masa madre, fermentos, lácteos, mermeladas y nixtamal.
XokolJaliscoSu propuesta gira en torno a la milpa, el sistema de policultivo ancestral mexicano. Al utilizar maíz y productos derivados de este ecosistema agrícola (frijoles, calabazas, chilacayotes, quelites), protegen la biodiversidad y el suelo de manera responsable.

“Tres establecimientos reciben además el reconocimiento de la Estrella Verde por su inspirador compromiso con una gastronomía consciente y sostenible.”

— Guía MICHELIN 2026

Guía MICHELIN México 2026
Guía MICHELIN México 2026
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Este crecimiento en la categoría de Estrellas Verdes demuestra que la alta cocina mexicana no solo busca cautivar paladares, sino también proteger el patrimonio biocultural del país para las próximas generaciones.

Visita el sitio web de la Guía MICHELIN o descarga la aplicación para descubrir todos los restaurantes de la selección y reservar una estancia inolvidable. 

¿Por qué los inversionistas ya no apuestan sin un plan de transición climática?

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Durante años, los compromisos climáticos corporativos se concentraron en declaraciones de intención, metas de carbono neutralidad y promesas de largo plazo. Sin embargo, el mercado financiero ha evolucionado con rapidez y hoy las buenas intenciones ya no bastan. Para inversionistas, bancos y reguladores, lo verdaderamente relevante es conocer cómo una empresa piensa ejecutar esa transformación y qué tan preparada está para enfrentar los riesgos derivados de la transición energética.

En este contexto, contar con un plan de transición climática se ha convertido en un requisito cada vez más determinante para atraer capital y fortalecer la credibilidad empresarial. De hecho, según un análisis de Sustainable Fitch, estos planes han comenzado a funcionar como herramientas estratégicas que permiten vincular metas de descarbonización, gobernanza, inversiones y creación de valor a largo plazo. El mensaje del mercado es claro: la transición ya no se evalúa únicamente por el destino prometido, sino por la ruta concreta para llegar a él.

La presión regulatoria y financiera acelera la adopción

La creciente adopción de planes de transición no responde únicamente a una convicción empresarial sobre sostenibilidad. De acuerdo con Sustainable Fitch, la regulación y la supervisión financiera se han convertido en motores decisivos detrás de este fenómeno.

Europa encabeza esta transformación con requisitos particularmente avanzados. La Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) exige que las empresas sujetas a la norma revelen si cuentan con un plan de transición y, en caso contrario, expliquen si lo adoptarán y cuándo.

La presión es todavía mayor para las instituciones financieras. Bajo la directiva europea CRD VI, los bancos deben implementar planes prudenciales de transición desde 2026, mientras que la European Banking Authority (EBA) exige publicar cómo gestionarán riesgos climáticos y de transición.

plan de transición climática

Este fenómeno ha generado un efecto dominó. Los bancos necesitan recopilar información climática de sus clientes corporativos para cumplir con sus propias obligaciones regulatorias y evaluar riesgos financieros. Como consecuencia, las empresas que buscan financiamiento enfrentan nuevas preguntas durante los procesos de debida diligencia: cuáles son sus objetivos climáticos, cómo piensan implementarlos y qué mecanismos de gobernanza respaldan sus compromisos.

El resultado es evidente: el acceso al capital comienza a depender cada vez más de la existencia de un plan creíble y verificable.

Plan de transición climática: mucho más que una meta net zero

Uno de los hallazgos más relevantes del reporte es que los planes de transición están dejando de ser extensiones de los objetivos net zero para convertirse en narrativas integrales sobre el futuro empresarial.

En otras palabras, un plan de transición climática ya no se limita a fijar una fecha para alcanzar cero emisiones. Lo que buscan inversionistas y reguladores es comprender la relación entre emisiones, estrategia de negocio, gobernanza corporativa y creación de valor.

Aunque existen decenas de marcos metodológicos —desde TPT y OECD hasta EFRAG, ICMA o GFANZ— Sustainable Fitch identifica coincidencias fundamentales entre ellos. Todos coinciden en tres pilares esenciales: objetivos y ambición climática, estrategias de implementación y mecanismos de gobernanza y transparencia.

Esto implica que los planes deben explicar no sólo qué metas se persiguen, sino cómo serán financiadas, quién supervisará su ejecución y mediante qué indicadores se medirá el progreso.

La gobernanza adquiere aquí un papel central. Los frameworks revisados por Sustainable Fitch enfatizan la necesidad de que la alta dirección o el consejo de administración asuman responsabilidad directa sobre la implementación del plan, incluyendo sistemas de incentivos y reportes periódicos.

Para los lectores especializados en responsabilidad social, este punto resulta particularmente significativo: la transición climática está dejando de ser un tema aislado del área ESG para instalarse en el centro mismo de la estrategia corporativa.

plan de transición climática

Lo que los inversionistas leen entre líneas

Si los planes son importantes, lo es aún más lo que revelan sobre la capacidad real de transformación de las organizaciones.

Sustainable Fitch analizó cerca de 40 entidades pertenecientes a sectores intensivos en emisiones —energía, petróleo y gas, acero, minería y cemento— y encontró una realidad mixta. Por un lado, la mayoría ya cuenta con metas robustas para emisiones Scope 1 y Scope 2, generalmente alineadas con objetivos net zero hacia 2050.

Sin embargo, el panorama cambia cuando se observan las emisiones Scope 3, aquellas asociadas a la cadena de valor.

Alrededor de una cuarta parte de las organizaciones analizadas ni siquiera incorpora Scope 3 en sus metas net zero y 40% carece de objetivos intermedios relacionados con ellas.

Para ciertos sectores, esta omisión es especialmente crítica. En petróleo y gas, por ejemplo, las emisiones Scope 3 representan más del 85% de la huella de carbono típica de una empresa.

Este hallazgo explica por qué los inversionistas han aprendido a leer más allá de las declaraciones corporativas. Un plan de transición climática puede mostrar ambición, pero también evidenciar vacíos, inconsistencias o falta de preparación para transformar realmente el modelo de negocio.

Herramientas fundamentales para distinguir líderes y rezagados

El mercado financiero utiliza estos planes con un propósito muy concreto: diferenciar compañías capaces de adaptarse de aquellas que podrían quedar rezagadas.

Sustainable Fitch destaca que los inversionistas emplean los planes para evaluar trayectorias futuras, riesgos climáticos y perspectivas de valor de largo plazo. Además, facilitan el engagement y la gestión activa con empresas en cartera.

Las cifras muestran la magnitud de este cambio. Una encuesta citada por el reporte encontró que 86% de inversionistas institucionales británicos considera útiles estos planes para tomar decisiones de inversión, mientras que otra encuesta realizada entre inversionistas europeos reveló que todos esperan que las empresas participadas desarrollen planes de transición y 85% los usa activamente para dialogar con ellas.

Esto explica por qué el plan de transición climática se ha convertido en una herramienta de señalización estratégica. No sólo comunica compromisos ambientales; también permite identificar liderazgo corporativo, calidad de gobernanza y capacidad de ejecución.

Desde la óptica ESG, esta evolución es particularmente relevante porque redefine el concepto de desempeño sostenible: ya no basta con reducir impactos, también debe demostrarse preparación para competir en una economía baja en carbono.

plan de transición climática

La innovación financiera también impulsa la transición

Otro factor decisivo detrás de la expansión de estos planes es la innovación en productos financieros.

Las nuevas guías de ICMA y LMA/LSTA/APLMA para bonos y préstamos etiquetados como de transición establecen que las entidades deben demostrar trayectorias creíbles de descarbonización.

El propósito es generar confianza en proyectos y emisores que quizá todavía no sean plenamente verdes, pero que muestran una ruta compatible con los objetivos del Acuerdo de París.

En este sentido, el financiamiento de transición está ampliando las oportunidades para empresas que pueden demostrar credibilidad y capacidad de ejecución.

La propuesta de SFDR 2.0 refuerza aún más esta tendencia al vincular fondos de transición con inversiones que acrediten planes sólidos a nivel de activos o entidades.

La consecuencia es clara: los mercados financieros están premiando menos el discurso y más la evidencia de transformación.

Múltiples usos, múltiples marcos

Uno de los desafíos actuales es que no existe un único modelo universal. Los planes pueden cumplir funciones distintas: responder a obligaciones regulatorias, respaldar emisiones de deuda sostenible, fortalecer divulgaciones ESG o servir como instrumentos prudenciales para entidades financieras.

Por ello han proliferado múltiples frameworks y lineamientos.

Esta diversidad puede dificultar la comparabilidad entre empresas, pero Sustainable Fitch advierte que no debe interpretarse como una debilidad estructural. Más bien refleja que los planes se adaptan al contexto, sector y punto de partida de cada organización.

Los inversionistas, por tanto, no deberían leerlos como formatos rígidos, sino como narrativas empresariales integrales sobre cómo se gestionarán riesgos, inversiones y oportunidades en el proceso de descarbonización.

Del compromiso climático al acceso al capital

La transición climática está redefiniendo silenciosamente las reglas del mercado financiero. Lo que hace pocos años era visto como un ejercicio voluntario de sostenibilidad hoy influye directamente en el acceso a financiamiento, la evaluación de riesgos y la confianza inversionista. Los planes de transición se han convertido en puentes entre ambición climática y desempeño empresarial.

Para empresas y especialistas en responsabilidad social, la lección es contundente: un plan de transición climática ya no representa un anexo ESG ni una declaración reputacional. Es una herramienta estratégica que revela preparación, gobernanza y visión de largo plazo. En un escenario donde los capitales buscan resiliencia y credibilidad, quienes puedan demostrar cómo piensan transformarse tendrán una ventaja competitiva cada vez más difícil de ignorar.

Muchos lattes, muchas emisiones: la deuda climática que Starbucks aún enfrenta

Cuando una persona entra a una cafetería de Starbucks en cualquier rincón del mundo, difícilmente piensa en metano, cadenas de suministro agrícolas o huellas de carbono. El aroma del café recién hecho y la rutina del latte matutino parecen estar lejos de cualquier conversación climática.

Sin embargo, detrás de cada bebida existe una compleja ecuación ambiental que hoy coloca a la empresa frente a uno de sus mayores desafíos: cumplir las metas que ella misma se propuso. Las emisiones de Starbucks se han convertido en un termómetro para medir qué tan viable es descarbonizar una operación global basada en productos agrícolas.

La cadena de cafeterías más grande del planeta anunció en 2020 uno de los compromisos ambientales más ambiciosos del sector: reducir a la mitad sus emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de agua y la generación de residuos para 2030. La promesa, validada posteriormente por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), parecía marcar el rumbo de un nuevo liderazgo corporativo. Sin embargo, el paso de los años ha revelado una tensión difícil de ignorar:

Mientras la compañía avanza en eficiencia operativa, su crecimiento global también expande el tamaño del reto climático.

El gigante del café y un compromiso climático bajo presión

A primera vista, Starbucks tiene argumentos para defender sus avances. De acuerdo con un artículo de Trellis, entre 2019 y 2024 logró reducir en 25 % sus emisiones por dólar de ingresos, una mejora considerable impulsada por eficiencias operativas, estándares en abastecimiento y transformaciones dentro de sus tiendas. La iniciativa de “Tiendas Más Ecológicas”, por ejemplo, ha conseguido disminuir hasta 30 % el consumo energético en establecimientos y generar importantes ahorros económicos.

Pero la historia cambia cuando se observan las cifras absolutas. Aunque la empresa mejoró la intensidad de sus emisiones, su huella total aumentó 3 % entre 2019 y 2024 debido a la apertura de más de 7 mil nuevas sucursales en el mundo. En otras palabras, Starbucks es más eficiente, pero también más grande, y eso complica el cumplimiento de su meta para 2030.

El dilema se vuelve aún más visible si se considera que, en el mismo periodo, los ingresos crecieron más de 37 %, alcanzando más de 36 mil millones de dólares. La pregunta ya no es si la empresa puede crecer, sino si puede hacerlo sin ampliar su impacto climático.

Emisiones de Starbucks: el costo ambiental detrás del latte

El gran protagonista de esta historia no es el café, sino la leche. Aunque Starbucks opera más de 40 mil establecimientos en 88 países, ninguna fuente individual representa más de 13 % de su huella total. Sin embargo, cuando se agrupan los dos ingredientes estrella —granos de café arábica y leche de vaca— aparece un dato contundente: juntos representan una cuarta parte del impacto climático de la compañía. Los lattes, insignia del menú, son parte central del problema:

Un latte preparado con leche de vaca puede generar más del triple de emisiones que un café negro, según estimaciones del sector.

El motivo principal es el metano producido por las vacas lecheras y por los cultivos destinados a su alimentación, un gas con una capacidad de calentamiento muy superior al dióxido de carbono. Entre 2019 y 2024, las emisiones absolutas de metano vinculadas a Starbucks crecieron 6 %, dejando claro que la transformación del menú podría ser tan importante como las mejoras operativas.

Un modelo de abastecimiento que sí muestra avances

No todo son señales de alerta. Starbucks ha logrado avances importantes en una de las partes más complejas de su operación: el cultivo del café. La compañía compra cerca del 3 % de la producción mundial de café arábica, por lo que cualquier mejora tiene efectos significativos.

Gracias a sus estándares CAFE (Coffee and Farmer Equity Practices), desarrollados junto con organizaciones ambientales, los productores asociados han reducido el uso de fertilizantes, mejorado la gestión de residuos y fortalecido prácticas de captura de carbono. Esto permitió disminuir aproximadamente 300 mil toneladas de CO2e en el abastecimiento de café desde 2019, pese al crecimiento del negocio.

Además, la empresa ha invertido millones de dólares en agricultura regenerativa y ha distribuido más de 100 millones de árboles resistentes al cambio climático, una apuesta que también busca proteger el futuro del propio café frente al aumento de temperaturas.

Emisiones de Starbucks y el desafío del metano

Si Starbucks quiere acercarse a sus objetivos climáticos, el metano parece ser el frente más urgente. Expertos e inversionistas coinciden en que reducir las emisiones provenientes de la industria láctea será decisivo para lograr avances reales.

Entre las alternativas que hoy se discuten aparecen prácticas avanzadas para el manejo del estiércol, tecnologías que reducen emisiones en granjas y aditivos alimentarios capaces de disminuir el metano generado durante la digestión del ganado. Aunque las soluciones ya existen, todavía enfrentan barreras económicas y de escalabilidad.

La empresa ha comenzado a explorar este camino. Desde 2023, Starbucks fortaleció estándares de sostenibilidad para proveedores lácteos e invirtió cerca de 20 millones de dólares en pruebas relacionadas con alimentación animal y gestión de residuos ganaderos. Sin embargo, aún no queda claro si estas medidas bastarán para cerrar la brecha hacia 2030.

¿La respuesta está en la leche vegetal?

Una de las soluciones más visibles podría estar frente al consumidor. Starbucks eliminó recientemente el cobro extra por bebidas con leches vegetales, una decisión que, aunque fue presentada desde la perspectiva comercial, también podría reducir significativamente su huella ambiental.

Algunas cafeterías especializadas ya han dado un paso más allá al convertir las alternativas vegetales en la opción predeterminada. Para Starbucks, incentivar cambios en el comportamiento del consumidor podría representar una vía relativamente rápida para disminuir emisiones sin afectar directamente la experiencia de marca.

La incógnita es si millones de clientes están listos para modificar hábitos tan profundamente arraigados como el latte tradicional.

Entre la ambición climática y la realidad del negocio

El reto climático de Starbucks tampoco ocurre en aislamiento. Diversas empresas del sector alimentos y bebidas han tenido que replantear sus estrategias ESG ante cambios económicos, presión de inversionistas y nuevas prioridades de negocio. Nestlé, Coca-Cola y PepsiCo enfrentan conversaciones similares sobre cómo sostener objetivos ambientales ambiciosos en contextos financieros cada vez más exigentes.

En Starbucks, esta tensión se acentúa con la llegada de Brian Niccol como director ejecutivo en 2024. Su misión principal ha sido revitalizar ventas y crecimiento, pero hasta ahora ha hablado poco sobre el futuro de los compromisos climáticos de la compañía. Esto ha generado inquietud entre analistas e inversionistas que esperan una hoja de ruta más clara.

¿Replantear metas o acelerar la transición?

El escenario más incómodo para Starbucks quizá no sea fallar, sino decidir cómo comunicarlo. Algunos especialistas consideran que, si reducir 50 % de las emisiones para 2030 ya no resulta realista, la empresa debería actualizar sus objetivos de forma transparente, tal como otras compañías del sector ya han hecho.

No obstante, modificar metas sin perder credibilidad exige una narrativa basada en evidencia, honestidad y avances medibles. La sostenibilidad corporativa ya no se mide solo por ambición, sino por la capacidad de demostrar resultados tangibles y explicar con claridad los obstáculos.

La historia de Starbucks revela una paradoja cada vez más común en las grandes empresas: crecer y descarbonizar al mismo tiempo no siempre avanzan al mismo ritmo. Las emisiones de Starbucks muestran que incluso las organizaciones con compromisos robustos enfrentan tensiones profundas cuando el modelo de negocio depende de cadenas agrícolas complejas y hábitos de consumo difíciles de transformar.

La próxima década definirá si Starbucks logra convertir su ambición climática en resultados o si termina convirtiéndose en un caso emblemático de las promesas ESG difíciles de cumplir. Mientras tanto, cada latte seguirá recordando que, en sostenibilidad, incluso los pequeños hábitos cotidianos pueden tener un impacto global.

Felicidad laboral: el factor que impulsa productividad y retención de talento

Durante años, la conversación sobre desempeño organizacional se concentró en variables tradicionales como compensación, eficiencia operativa y rentabilidad. Sin embargo, el entorno laboral contemporáneo ha comenzado a revelar que la productividad no depende exclusivamente de incentivos económicos o estructuras jerárquicas eficientes, sino también de factores emocionales y relacionales que influyen directamente en la experiencia del colaborador.

En este contexto, la felicidad laboral ha dejado de ser un concepto asociado únicamente al bienestar subjetivo y se ha vuelto un indicador con implicaciones concretas para el negocio. Así lo muestra el Índice de Felicidad Laboral en México, elaborado por Pluxee y The Happiness Index, que vincula satisfacción, permanencia y productividad, y evidencia cómo el reconocimiento, la retroalimentación y las oportunidades de crecimiento están adquiriendo un peso cada vez mayor en la retención y atracción del talento.

La felicidad laboral entra al radar estratégico de las empresas

El Índice de Felicidad Laboral en México, construido a partir de información de más de 2,600 colaboradores y aplicado en 10 países, confirma que el bienestar de los empleados ya no puede entenderse como un tema periférico dentro de las organizaciones. Los hallazgos muestran que los equipos con mayores niveles de satisfacción pueden alcanzar incrementos de hasta 13% en productividad, un dato que refuerza la relación entre experiencia laboral y desempeño empresarial.

Para Rodolfo Caraccioli, director de Marketing en Pluxee México, el principal reto sigue estando en la calidad de las interacciones organizacionales y el liderazgo cotidiano:

El desafío está principalmente en el reconocimiento, el feedback y esa constante comunicación de los líderes hacia la conexión con sus colaboradores directos”.

felicidad laboral

Esta observación resulta particularmente relevante porque el estudio revela una paradoja: México cuenta con fortalezas importantes en materia laboral, pero enfrenta dificultades para traducirlas en vínculos emocionales más sólidos dentro de las organizaciones.

Entre los hallazgos positivos destacan la autonomía de los colaboradores, la claridad del rol y las oportunidades de desarrollo profesional, variables que suelen asociarse con entornos laborales funcionales y colaboradores más comprometidos. No obstante, persisten debilidades vinculadas al sentido de pertenencia y la conexión emocional, dimensiones que comienzan a ser decisivas para explicar permanencia y compromiso.

La felicidad laboral se convierte así en una variable estratégica que conecta cultura organizacional con resultados de negocio. Caraccioli lo resume de manera contundente:

La felicidad ya no es un tema de clima organizacional; está directamente conectado con rentabilidad, estabilidad y competitividad de las empresas”.

El estudio respalda esta afirmación con indicadores concretos. México registró una permanencia proyectada de 8.2 puntos sobre 10, misma evaluación obtenida en productividad percibida, cifras que sugieren un ecosistema laboral relativamente estable y con condiciones favorables para el desempeño.

Sin embargo, el diagnóstico también advierte sobre un área desaprovechada:

México tiene talento preparado, tiene permanencia, tiene condiciones favorables. El único punto (…) es un desaprovechamiento de la conexión emocional en las organizaciones”.

La lectura es clara: existen bases organizacionales sólidas, pero el reto está en fortalecer los factores humanos que convierten el desempeño en compromiso sostenible.

felicidad laboral

Sectores con mayores avances y brechas pendientes

Uno de los elementos más reveladores del índice es que la experiencia laboral no se distribuye de manera homogénea entre industrias.

Los servicios financieros encabezan los niveles de bienestar con 8.3 puntos, seguidos por transporte, logística y distribución, además de servicios al consumidor, todos con calificaciones superiores a ocho puntos. Según el reporte, estos resultados se relacionan con mayores niveles de autonomía y libertad en el trabajo, factores estrechamente vinculados con compromiso organizacional y capacidad de decisión.

Estos hallazgos sugieren que la felicidad laboral tiende a fortalecerse cuando los colaboradores perciben control sobre su trabajo y claridad respecto a sus responsabilidades y posibilidades de crecimiento.

El contraste aparece en industrias donde las dinámicas operativas suelen ser más exigentes o rígidas. Turismo, restaurantes y entretenimiento; manufactura; así como farmacéutica y salud registraron las calificaciones más bajas, con 7.4 puntos. Caraccioli destacó particularmente el caso del turismo y la hospitalidad:

Los más bajos a nivel de industrias es el sector de turismo, restaurantes y entretenimiento, curiosamente”.

El dato resulta significativo porque se trata de sectores intensivos en interacción humana y servicio, donde la experiencia del colaborador suele reflejarse directamente en la experiencia del cliente.

El análisis regional también aporta matices relevantes. El Sureste obtuvo la mayor evaluación en cultura organizacional con 8.3 puntos, seguido del Noroeste con 8.1, mientras que el Occidente-Bajío registró el nivel más bajo con 7.6 puntos, asociado principalmente a percepciones de escucha insuficiente y retroalimentación limitada.

Estos contrastes evidencian que el bienestar laboral no depende únicamente del sector económico, sino también de estilos de liderazgo y prácticas organizacionales específicas.

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Felicidad laboral y productividad: una relación cada vez más evidente

Quizá uno de los mensajes más importantes del estudio es que las prioridades del talento mexicano están evolucionando. Durante décadas, el salario fue considerado el principal mecanismo de atracción y permanencia; sin embargo, el índice sugiere que ese paradigma comienza a transformarse. Las rutas claras de desarrollo profesional, el reconocimiento y la calidad del liderazgo emergen como factores con alta correlación respecto al desempeño y la permanencia. Caraccioli lo plantea de manera directa:

El estudio lo evidencia, que hay altas tasas de correlación entre las empresas más productivas y las que tienen claras rutas de crecimiento y conexión con colaboradores”.

Para las organizaciones, este hallazgo implica un cambio profundo de enfoque. La felicidad laboral ya no puede gestionarse únicamente mediante iniciativas aisladas de bienestar o programas simbólicos de reconocimiento. Requiere una arquitectura organizacional que integre liderazgo cercano, escucha activa, feedback constante y planes de carrera visibles.

En términos de responsabilidad social corporativa, esto supone reconocer que el capital humano no es únicamente un recurso productivo, sino un actor central en la sostenibilidad del negocio.

Las nuevas generaciones refuerzan todavía más esta tendencia. Profesionales jóvenes muestran mayor sensibilidad hacia la cultura organizacional, el propósito y la posibilidad de desarrollarse en entornos donde exista equilibrio, reconocimiento y aprendizaje continuo. Para ellos, la experiencia laboral forma parte de su proyecto de vida y no sólo de una transacción económica.

Las empresas que comprendan esta transición estarán mejor posicionadas para retener talento y reducir costos asociados a rotación, ausentismo y pérdida de conocimiento organizacional.

Más aún, el estudio plantea una oportunidad concreta: utilizar estos resultados como herramienta diagnóstica.

El propio Caraccioli sostiene que las empresas pueden apoyarse en estos indicadores para identificar fortalezas y áreas de oportunidad relacionadas con liderazgo, bienestar y planes de desarrollo.

La pregunta ya no es si las compañías deben involucrarse en la construcción de mejores entornos laborales, sino qué tan rápido serán capaces de hacerlo.

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El futuro del trabajo también se mide en bienestar

La conversación sobre competitividad empresarial está cambiando. Los resultados del Índice de Felicidad Laboral en México muestran que la productividad y la permanencia del talento no dependen únicamente de estructuras eficientes o salarios atractivos, sino de la calidad de la experiencia que las organizaciones son capaces de construir para sus colaboradores.

Para especialistas en responsabilidad social y líderes empresariales, la lección es contundente: invertir en bienestar, reconocimiento y liderazgo no constituye un gasto reputacional, sino una estrategia de negocio. En un mercado laboral donde el talento busca propósito, crecimiento y conexión, las empresas que comprendan el valor de la felicidad laboral estarán mejor preparadas para innovar, competir y sostener relaciones laborales más duraderas y productivas.