La reciente boda de Jeff Bezos con la periodista Laura Sánchez ha desatado una ola de críticas por parte de organizaciones ambientalistas y ciudadanos venecianos. Lo que algunos llaman “la boda del siglo”, otros lo interpretan como una muestra más de cómo la Ciudad de los Canales se ha convertido en un escaparate de lujo que deja fuera a sus propios habitantes.
Entre las voces más visibles destaca Greenpeace, que, según información de Forbes, ha encabezado protestas en el corazón de Venecia junto a colectivos como “Todos odian a Elon”. Para ellos, el verdadero conflicto no es el evento, sino lo que representa: el avance de un modelo turístico intensivo que genera exclusión, contaminación y sobrecarga urbana.
Greenpeace vs boda de Jeff Bezos: una crítica al modelo turístico
La acción de Greenpeace vs boda de Jeff Bezos fue clara y simbólica. En la Plaza de San Marcos desplegaron una pancarta con la imagen del magnate riendo y un mensaje contundente:
“Si puedes alquilar Venecia para tu boda, puedes pagar más impuestos”.
Jeff Bezos, ci senti? I milionari non sono i padroni del pianeta! Scopri cos’è successo durante la nostra azione a Venezia contro il CEO di Amazon 👉https://t.co/A0ycfCfS5epic.twitter.com/Kq0xB7tbVt
La protesta buscó señalar la contradicción entre la filantropía del evento y el daño estructural que produce este tipo de turismo de élite.
La organización ambientalista criticó que una ciudad patrimonio mundial pueda ser usada como telón de fondo privado, mientras sus servicios públicos se ven desbordados y sus residentes desplazados:
“El problema no es la boda, el problema es el sistema. Creemos que un gran multimillonario no puede alquilar una ciudad para su placer”.
Simona Abbate, activista de Greenpeace Italia.
Para muchos, Greenpeace vs boda de Jeff Bezos no es solo una protesta puntual, sino parte de un llamado más amplio a repensar cómo se gestiona el turismo en ciudades frágiles. La saturación turística no solo daña ecosistemas, también afecta el tejido social, la disponibilidad de vivienda y el acceso equitativo al espacio público.
🇮🇹 The #Italian city of #Venice have long been a draw for visitors from across the world.
However, one visitor in particular has sparked anger and grassroot-level protests – Jeff #Bezos.
Venecia recibió 5.7 millones de visitantes en 2023, frente a una población residente que ronda apenas los 50 mil habitantes. Este desequilibrio ha provocado el aumento del costo de vida, la escasez de vivienda accesible y la migración forzada de los locales hacia otras zonas.
La presencia de eventos de alto perfil, como esta boda, refuerza un modelo de turismo que prioriza el consumo inmediato y el espectáculo por encima de la sostenibilidad. Las góndolas, los barcos a motor y la infraestructura de lujo generan ingresos, sí, pero también contaminación y erosión urbana.
Frente a este panorama, la intervención de Greenpeace vs boda de Jeff Bezos fue también una defensa del derecho a habitar una ciudad sin ser expulsado por las lógicas del mercado. Las pancartas, bloqueos pacíficos y expresiones públicas buscan restaurar el equilibrio entre ciudad y ciudadanía.
Respuestas locales: ¿parches o soluciones?
El ayuntamiento de Venecia ha implementado algunas medidas para mitigar el turismo desbordado. Desde abril de 2024, se cobra una tarifa de ingreso a quienes no pernoctan en la ciudad, y desde agosto se limita el tamaño de los grupos turísticos. Sin embargo, los resultados han sido dispares y, según expertos, insuficientes.
Mientras las autoridades defienden eventos como la boda de Bezos por su impacto económico —estimado entre 23 y 34 millones de dólares—, los residentes reclaman soluciones estructurales: más vivienda pública, transporte accesible y políticas urbanas centradas en las personas.
Para Greenpeace vs boda de Jeff Bezos, estas respuestas siguen sin atender el fondo del problema. La ciudad necesita una planificación con visión de largo plazo que priorice la habitabilidad, la resiliencia ecológica y la justicia urbana.
¿Donaciones suficientes para justificar el impacto?
Bezos ha anunciado una donación de un millón de euros al consorcio Corila, dedicado al estudio del ecosistema lagunar veneciano. Si bien el gesto ha sido bien recibido por algunos sectores, otros lo interpretan como una forma de “lavado verde” que no resuelve las dinámicas dañinas del turismo de lujo.
El problema no radica solo en la contaminación ambiental directa, sino en la normalización de un uso privatizado del espacio público. A pesar de las donaciones, las dinámicas de exclusión, consumo masivo y especulación urbana persisten.
Desde la perspectiva de Greenpeace vs boda de Jeff Bezos, se requiere mucho más que filantropía para revertir el daño ecológico y social acumulado en Venecia. Es necesario transformar el modelo económico que permite que el privilegio de unos pocos pase por encima de las necesidades de muchos.
Protesters in Venice raised an anti-Jeff Bezos banner and released a blue flare from the Basilica of San Giogio, ahead of the American billionaire's upcoming nuptials to his fiancé Lauren Sanchez pic.twitter.com/kI9KkDgfTo
Venecia está en riesgo de dejar de ser una ciudad viva para convertirse en un decorado global. Las protestas lideradas por Greenpeace no solo rechazan la fastuosidad de una boda, sino que denuncian un modelo económico que vacía de sentido lo público y pone en jaque la sostenibilidad del entorno.
Greenpeace vs boda de Jeff Bezos debe entenderse como una alerta más sobre lo que ocurre cuando se sacrifica el bienestar colectivo en nombre del turismo y el espectáculo. El verdadero lujo de Venecia no está en sus fiestas, sino en su gente, su historia y su capacidad de resistir.
El auge de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) ha impulsado a miles de empresas a alinear sus estrategias con metas globales como la reducción de la pobreza, el acceso a energía limpia o la igualdad de género. Sin embargo, no todas lo hacen con verdadera convicción. Algunas, en lugar de transformar sus prácticas, maquillan sus acciones para parecer sostenibles sin serlo realmente.
A esta práctica se le conoce como “SDG Washing”, un fenómeno que ha crecido junto con el interés empresarial por la sostenibilidad. Aunque muchas compañías tienen buenas intenciones, el desconocimiento, la presión reputacional o el deseo de captar inversión pueden llevarlas a comunicar acciones que no están alineadas con un impacto real. Entender qué es el SDG Washing y cómo evitarlo es clave para lograr una estrategia de sostenibilidad ética, transparente y efectiva.
¿Qué es el SDG Washing?
Para entender qué es el SDG Washing, es importante saber que el término proviene de la combinación de las siglas SDG, que significan Sustainable Development Goals (Objetivos de Desarrollo Sostenible, en español) y el término “greenwashing”, y se refiere a cuando una empresa dice alinearse con los ODS, pero en la práctica no contribuye de forma real, medible ni coherente con ellos. Es, en esencia, una forma de comunicación engañosa que utiliza los ODS como estrategia de marketing, sin cambios estructurales de fondo.
Un ejemplo típico son las compañías que colocan los íconos de los ODS en sus reportes o campañas, pero no explican cómo sus operaciones contribuyen de forma concreta a cumplir esos objetivos. También se da cuando las acciones están desvinculadas del core business, es decir, no forman parte de su actividad económica principal, sino que se limitan a acciones filantrópicas aisladas.
El riesgo de incurrir en SDG Washing no solo afecta la reputación de la empresa, sino que puede debilitar el valor de los ODS como guía de transformación global. En ese sentido, saber qué es el SDG Washing no es solo una cuestión de imagen, sino de compromiso auténtico con el desarrollo sostenible y la transparencia empresarial.
5 formas de evitar el SDG Washing
1. Alinea los ODS con tu actividad principal
Evitar el SDG Washing comienza por integrar los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el centro de tu estrategia empresarial. Esto implica identificar qué ODS tienen mayor conexión con tu sector, tus operaciones y tu cadena de valor. La idea no es adoptar todos los objetivos, sino priorizar aquellos donde puedes generar un impacto genuino y medible.
Por ejemplo, una empresa de manufactura puede centrarse en el ODS 12 (Producción y consumo responsables), revisando su uso de recursos y gestión de residuos. Esto es más efectivo que realizar actividades periféricas desconectadas del negocio. Alinear el core business con los ODS permite que las acciones sean sostenibles en el tiempo y no solo simbólicas.
2. Usa métricas e indicadores confiables
Una empresa realmente comprometida con los ODS debe tener la capacidad de medir sus avances. Esto requiere establecer indicadores claros, alineados con estándares internacionales como los GRI (Global Reporting Initiative) o el SDG Compass. Sin métricas verificables, las iniciativas corren el riesgo de ser vistas como intenciones vacías.
Además, reportar tanto los logros como los desafíos refuerza la credibilidad. Las empresas que comparten abiertamente sus avances y limitaciones demuestran compromiso y transparencia. Comunicar con honestidad ayuda a construir confianza con inversionistas, colaboradores, clientes y la sociedad en general.
3. Vincula tus reportes con estándares reconocidos
Una forma eficaz de evitar el SDG Washing es adoptar marcos de reporte reconocidos y auditables. Utilizar estándares como GRI, SASB o los Principios del Pacto Mundial de la ONU permite vincular directamente tus acciones con los ODS y demostrar trazabilidad. No se trata solo de decir que se contribuye, sino de mostrar cómo.
Además, estos marcos proporcionan una base común para que los grupos de interés comparen iniciativas entre empresas. Esto fortalece la transparencia y evita caer en generalidades o afirmaciones vagas. Cuanto más sólida sea tu metodología de reporte, menor será el riesgo de ser acusado de utilizar los ODS como estrategia cosmética.
4. Involucra a las partes interesadas
Incluir la voz de tus stakeholders en el diseño y seguimiento de tus acciones sostenibles es clave. Los empleados, proveedores, clientes, comunidades locales e incluso competidores pueden ofrecer información valiosa sobre los impactos de tus operaciones. Esto ayuda a detectar riesgos sociales o ambientales que podrían pasarse por alto internamente.
Muchas veces, el SDG Washing ocurre por desconexión entre lo que la empresa comunica y lo que realmente viven sus grupos de interés. Al establecer canales de diálogo, consultas y participación activa, puedes fortalecer la legitimidad de tus iniciativas. La sostenibilidad debe construirse desde la escucha y la colaboración, no desde el aislamiento corporativo.
5. Evita el uso superficial de los íconos de ODS
Los íconos coloridos de los ODS son poderosos, pero también pueden volverse vacíos si se usan sin contenido. Colocar estos símbolos en sitios web, folletos o redes sociales sin sustento real es una de las señales más comunes de SDG Washing. Su uso debe estar justificado con acciones, indicadores y plazos específicos.
Si tu empresa decide comunicar su alineación con un ODS, debe tener detrás un compromiso documentado. Mostrar resultados, reportes y evidencia concreta evita que los íconos se conviertan en simple decoración. Usarlos de forma estratégica y responsable refuerza la autenticidad del mensaje y protege el valor transformador de la Agenda 2030.
Más allá del concepto: por qué importa el SDG Washing
Hablar de qué es el SDG Washing no solo es relevante por razones éticas, sino también porque puede tener consecuencias legales y reputacionales. En un entorno donde la transparencia y la rendición de cuentas son cada vez más exigidas por inversores, consumidores y reguladores, exagerar logros sostenibles puede ser contraproducente.
Además, el SDG Washing debilita el esfuerzo global por alcanzar los ODS. Cuando múltiples empresas utilizan estos objetivos de forma simbólica, el mensaje pierde fuerza y dificulta que la sociedad identifique verdaderas prácticas responsables. Esto no solo afecta a las empresas responsables, sino al avance colectivo hacia un desarrollo más justo.
Por último, las nuevas generaciones están especialmente atentas a la coherencia entre lo que una empresa dice y hace. La autenticidad es un valor en alza y un diferencial competitivo. Saber qué es el SDG Washing y tomar medidas para evitarlo es, en definitiva, una apuesta por la confianza a largo plazo.
El reto está en la coherencia
El interés por los ODS ha abierto oportunidades para alinear el mundo empresarial con el bienestar social y ambiental. Pero si este compromiso no es auténtico, corremos el riesgo de convertir una agenda transformadora en un simple slogan. Identificar qué es el SDG Washing es el primer paso para evitarlo.
Una empresa verdaderamente sostenible no se define por su discurso, sino por su impacto. Evaluar, medir, dialogar e integrar la sostenibilidad en la estrategia de negocio es lo que marca la diferencia entre una acción decorativa y un compromiso transformador.
En tiempos donde la transparencia se valora tanto como la innovación, evitar el SDG Washing es una necesidad ética, reputacional y estratégica. Las empresas que abracen la coherencia serán las que realmente contribuyan a cambiar el mundo.
La participación de Estados Unidos en la próxima Conferencia de las Partes (COP30) ha generado expectativas, especialmente ante la posible ausencia del gobierno federal en las negociaciones formales. Sin embargo, la continuidad del país en la agenda climática global ha sido asegurada gracias al compromiso de sus actores no estatales, como gobiernos locales, empresas y organizaciones civiles, que planean asistir con fuerza a la cumbre.
Este panorama fue delineado por André Corrêa do Lago, presidente de la COP30, quien según información del portal edie, durante su intervención en la Cumbre de Cero Emisiones Netas en Londres afirmó que “más de 3,800 líderes de todos los sectores en EE. UU. han reafirmado su compromiso con el Acuerdo de París”, lo que respalda la afirmación de que EE. UU. mantendrá su representación en la cumbre climática, aunque su gobierno federal se mantenga al margen de la negociación oficial.
EE. UU. mantendrá su representación en la cumbre climática a través de actores no estatales
Según Corrêa do Lago, la presidencia de la COP30 busca dar protagonismo a los llamados actores no estatales: entidades como ciudades, regiones, empresas y ONG. Estos actores son esenciales para llevar los compromisos internacionales a la acción práctica. En sus palabras: “En las negociaciones, solo los estados son los protagonistas. En la implementación, necesitamos a todos”.
El presidente de la COP30 subrayó que muchas ciudades y estados de EE. UU., como California o Nueva York, tienen políticas climáticas más ambiciosas que el gobierno federal. Esta red de compromisos descentralizados permite que EE. UU. mantenga su representación en la cumbre climática de forma robusta, incluso en ausencia del liderazgo presidencial.
Un grupo de 250 científicos de 27 países entregó al presidente de la #COP30, André Corrêa do Lago, una carta para proponer que Brasil y su presidente encabecen “una transición energética justa” para abolir el uso de los combustibles fósiles https://t.co/MEWjRjOdCZpic.twitter.com/aknETs5eXk
— IPS Agencia de Noticias (@ipsnoticias) June 22, 2025
Además, la participación de empresas tecnológicas, financieras y del sector energético se considera clave para influir en la narrativa económica del cambio climático. Estas organizaciones buscan visibilizar que invertir en sostenibilidad es también invertir en crecimiento, empleos y resiliencia económica.
Entre la narrativa de la crisis y el compromiso climático
Corrêa do Lago reconoció que las crisis geopolíticas actuales han reducido el margen para avanzar en políticas ambiciosas. Sin embargo, advirtió sobre una nueva forma de negacionismo: la creencia de que la acción climática es incompatible con el desarrollo económico. “Debemos combatir la idea de que lo verde y el crecimiento están en conflicto”, afirmó.
En este contexto, la participación activa de actores estadounidenses en la COP se vuelve más estratégica. Ellos representan una narrativa alternativa, que pone sobre la mesa ejemplos exitosos de empresas que integran la sostenibilidad sin sacrificar competitividad. Este discurso será crucial para evitar retrocesos en la ambición climática global.
Por ello, no sorprende que EE. UU. mantenga su representación en la cumbre climática a través de múltiples voces. Estas voces, aunque no provengan directamente de Washington, tienen capacidad real para moldear la conversación y acelerar la transición hacia una economía baja en carbono.
Retos en la presión política y la equidad económica
Uno de los desafíos que Corrêa do Lago identificó es la presión que ejercen sectores contaminantes para frenar las políticas verdes. Según explicó, estos grupos suelen ser mucho más activos e influyentes, incluso en democracias avanzadas. “Esto pasa en todas partes, desde Alemania hasta Bolivia”, señaló con claridad.
En contraste, los sectores que tienen potencial de crecimiento con la transición energética no siempre se movilizan con la misma intensidad. De ahí la importancia de que empresas progresistas participen activamente en espacios como la COP30, para equilibrar el debate y ofrecer propuestas concretas.
La representación estadounidense en la cumbre será, entonces, también una forma de contrarrestar esas presiones. Con ciudades, empresas y organizaciones sociales comprometidas, EE. UU. mantendrá su representación en la cumbre climática, no solo por convicción, sino como parte de una estrategia para proteger su economía frente a los riesgos del estancamiento climático.
Una cumbre que apuesta por la implementación, no solo la negociación
Corrêa do Lago remarcó que las COP ya no deben centrarse únicamente en la diplomacia. Si bien las negociaciones entre Estados son importantes, la implementación efectiva requiere una lógica distinta: más descentralizada, pragmática e inclusiva. “La lógica de la implementación es diferente a la de las negociaciones”, insistió.
Bajo esta visión, la participación de actores no estatales —como los que representarán a EE. UU.— cobra mayor relevancia. Ellos están más cerca de las soluciones locales y de la ciudadanía, y pueden actuar con más rapidez y flexibilidad que los gobiernos nacionales.
Además, esta estructura permite sostener los avances en periodos de inestabilidad política. En ese sentido, EE. UU. mantendrá su representación en la cumbre climática no solo como señal de coherencia, sino como un modelo de acción climática resiliente a los vaivenes del poder ejecutivo.
EE. UU. sigue en la conversación, aunque cambie el interlocutor
La participación de Estados Unidos en la COP30, aunque fragmentada, sigue siendo significativa. El liderazgo de ciudades, estados, empresas y organizaciones refleja que el compromiso climático del país no se limita a su gobierno federal. En tiempos de tensiones políticas, esta red de actores no estatales mantiene vivo el impulso hacia un futuro sostenible.
Como lo planteó Corrêa do Lago, la implementación de la agenda climática exige nuevos protagonistas. Y es precisamente en esa lógica que EE. UU. mantendrá su representación en la cumbre climática, sumando voces diversas que aportan soluciones locales a desafíos globales.
En un mundo marcado por la crisis climática y la sobreexplotación de recursos, el uso de materiales reciclados se ha convertido en una estrategia esencial para reducir el impacto ambiental. Cada año, millones de toneladas de plástico, textiles y metales terminan en vertederos o en los océanos, afectando ecosistemas y comunidades. Ante esta realidad, muchas empresas están optando por cerrar el ciclo de sus productos.
El reciclaje ya no es una solución marginal o artesanal, sino un elemento central en la innovación industrial. Desde gigantes de la moda y la tecnología hasta startups de diseño, los materiales reciclados están redefiniendo cómo producimos, consumimos y nos relacionamos con el entorno. Las marcas más visionarias están demostrando que el reciclaje puede ser sinónimo de calidad, estética y funcionalidad.
En esta nota reunimos 12 ejemplos de marcas que usan materiales reciclados de manera destacada, no solo por el volumen de residuos recuperados, sino por el valor añadido que generan. Estas iniciativas inspiran, educan y muestran que es posible hacer negocios sostenibles sin sacrificar competitividad. Conocerlas es el primer paso para adoptar un consumo más consciente y responsable.
12 ejemplos de marcas que usan materiales reciclados
1. Adidas
Adidas es una de las empresas pioneras en integrar residuos plásticos reciclados en productos de consumo masivo. Desde 2015, ha colaborado con la organización Parley for the Oceans para transformar desechos marinos —como redes de pesca y botellas PET recogidas en playas— en hilo de alto rendimiento utilizado en sus zapatillas y prendas deportivas. En 2021, la empresa reportó haber producido más de 17 millones de pares de tenis con plástico reciclado marino.
Además, Adidas ha desarrollado innovaciones como Futurecraft Loop, una zapatilla 100% reciclable compuesta por una sola pieza de TPU reutilizable. Este modelo propone una economía circular en la que cada zapato puede ser retornado, triturado y transformado en otro nuevo, sin residuos.
Patagonia ha sido referente mundial en el uso de materiales reciclados dentro del sector de ropa outdoor. Desde hace décadas, emplea poliéster reciclado proveniente de botellas de plástico y redes de pesca abandonadas, así como lana y algodón reutilizados. Más del 90% de sus prendas incluyen al menos un componente reciclado, lo que reduce significativamente la huella hídrica y de carbono de su producción.
La marca también ha desarrollado el programa Worn Wear, que promueve la reparación, reutilización y recompra de prendas usadas. Esta estrategia no solo extiende la vida útil de sus productos, sino que educa al consumidor sobre un consumo más consciente. Según su informe anual de impacto, el 87% de su línea 2023 fue fabricada con materiales reciclados o renovables.
3. IKEA
La multinacional sueca IKEA ha incrementado el uso de materiales reciclados en textiles, muebles y utensilios de cocina. Un ejemplo destacado es la línea Kungsbacka, compuesta por frentes de cocina fabricados con madera reciclada cubierta con una lámina plástica hecha 100% de botellas PET reutilizadas. Esta innovación convierte residuos postconsumo en productos duraderos y estéticamente atractivos.
Además, IKEA se ha comprometido públicamente a que todos sus productos estén diseñados para la circularidad hacia 2030, lo que incluye el uso exclusivo de materiales renovables o reciclados. En su reporte de sostenibilidad más reciente, la empresa declaró que ya más del 60% de sus materiales cumplen con este criterio.
4. Freitag
Freitag convierte lonas de camión usadas, cinturones de seguridad y cámaras de aire en mochilas y accesorios únicos. Cada pieza es irrepetible, resistente y diseñada bajo principios de economía circular. La marca suiza ha transformado el reciclaje industrial en una propuesta estética, funcional y urbana que destaca en el mercado europeo y asiático.
Además, su cadena de producción local en Zúrich prioriza el uso mínimo de agua y energía, y está organizada para reciclar materiales hasta el final de su vida útil. Freitag informa que ha reutilizado más de 400 toneladas de lonas desde su fundación, lo que la convierte en uno de los ejemplos más sólidos de upcycling industrial en el sector moda.
5. Dell
Dell se ha consolidado como una de las empresas tecnológicas con mayores avances en sostenibilidad, integrando materiales reciclados en sus productos, embalajes y procesos de diseño. A través de su programa de reciclaje de circuito cerrado, recolecta componentes de equipos al final de su vida útil —como discos duros, metales y plásticos— para reutilizarlos en nuevos dispositivos. Solo hasta 2023, Dell había reincorporado más de 45 millones de kilos de materiales reciclados. Además, sus productos como las laptops Latitude y desktops OptiPlex están diseñados con módulos fáciles de desmontar, reparar y actualizar, en línea con los principios de diseño circular.
La marca también ha sido pionera en el uso de plásticos recuperados del océano en sus embalajes, reutilizando más de 11,900 kg solo en 2020. Su meta para 2030 es utilizar únicamente materiales reciclados o renovables en todos los empaques. Paralelamente, Dell ha aplicado inteligencia artificial en su cadena de suministro para reducir desperdicios y emisiones, logrando una reducción del 39% en emisiones operativas de carbono entre 2019 y 2023. También ha logrado ahorros de más de 3,200 millones de galones de agua desde 2018 y reporta que sus productos con certificación Energy Star ofrecen hasta un 80% más de eficiencia energética.
Ecoalf, la marca española de moda sostenible, transforma residuos marinos —como botellas PET, redes de pesca y neumáticos— en prendas técnicas y accesorios de alta calidad. Su innovación más emblemática es Upcycling the Oceans, un proyecto con pescadores del Mediterráneo que recolecta basura del fondo marino para convertirla en hilo reciclado.
El compromiso de Ecoalf no es solo ambiental, sino también educativo: promueve campañas de concientización sobre el impacto de la contaminación plástica y el fast fashion. Según la empresa, ha recuperado más de 1.000 toneladas de residuos del mar desde su creación en 2009, y cuenta con certificaciones como GRS (Global Recycled Standard).
7. Nike
Nike ha desarrollado una estrategia robusta de reciclaje a través de su programa Nike Grind, que recolecta restos de producción, zapatillas usadas y otros residuos textiles para fabricar nuevos productos y superficies deportivas. Estos materiales reciclados se utilizan en pisos de canchas, parques infantiles, e incluso en componentes de nuevas zapatillas.
Otra innovación destacada es la colección Space Hippie, que utiliza “basura espacial” (sobrantes industriales y textiles reciclados) para crear calzado de bajo impacto ambiental. Según Nike, esta línea genera la menor huella de carbono de toda su historia. Para 2025, la marca planea que el 100% de sus productos incluyan materiales reciclados o renovables.
An on-feet look at the upcoming Nike Space Hippie 02 made up of recycled materials and otherwise "trash" ♻️
Levi Strauss & Co. ha apostado por reducir su dependencia del algodón convencional incorporando mezclas de fibras recicladas en sus jeans y chamarras. La línea Wellthread™ incluye textiles hechos con algodón reciclado postindustrial, TENCEL™ Lyocell y poliéster reciclado, logrando prendas más sostenibles sin sacrificar durabilidad ni estilo.
Además, Levi’s ha colaborado con organizaciones como Fashion for Good y ha sido transparente sobre su impacto ambiental, publicando datos sobre uso de agua, químicos y emisiones. Según su informe de sostenibilidad, en 2022 el 76% de sus productos utilizaron al menos un material reciclado o renovable.
9. Stella McCartney
Stella McCartney ha sido una de las diseñadoras de lujo más comprometidas con la sostenibilidad, integrando desde hace años materiales reciclados como poliéster postconsumo, algodón regenerado y Econyl, un nailon reciclado a partir de redes de pesca y alfombras. Sus colecciones evitan el uso de pieles animales y se enfocan en materiales que reducen significativamente el impacto ambiental.
Además, ha invertido en innovaciones como Mylo™, un material tipo cuero elaborado con micelio (raíces de hongos), y ha colaborado con Adidas para lanzar productos elaborados 100% con insumos reciclados. Su enfoque disruptivo demuestra que la alta costura puede ser parte del cambio hacia una economía circular.
.@ParisJackson embodies the next generation of eco-activism and material science in our world-first Mylo™️ garments – made from vegan mushroom leather, taking a stand for animals and Mother Earth.
TerraCycle no es una marca tradicional de productos, sino una empresa especializada en el reciclaje de residuos difíciles: desde cepillos de dientes hasta empaques flexibles. Ha trabajado con compañías como Colgate, P&G y Nestlé para crear líneas de productos con materiales reciclados y promover programas de recolección masiva.
Uno de sus proyectos más innovadores es Loop, un sistema de venta y devolución de productos en envases reutilizables que ya funciona en cadenas como Carrefour y Tesco. TerraCycle ha evitado que más de 7 mil millones de residuos terminen en vertederos desde su fundación.
11. Interface
Interface, fabricante global de alfombras modulares, ha revolucionado el sector de diseño interior al utilizar nailon reciclado proveniente de redes de pesca abandonadas y otros residuos industriales. Su programa Net-Works, en colaboración con comunidades costeras en Filipinas, combina conservación marina con desarrollo económico local.
La empresa ha logrado reducir sus emisiones de carbono en un 96% desde los años noventa y ahora produce alfombras con huella de carbono negativa, gracias al uso de materiales reciclados y procesos de bajo impacto. Interface es una de las marcas que mejor ejemplifica cómo el reciclaje puede escalar a nivel industrial.
12. Girlfriend Collective
Girlfriend Collective, una marca de ropa deportiva con fuerte presencia en e-commerce, produce leggings, tops y chaquetas a partir de botellas PET recicladas, redes de pesca y otros residuos postindustriales. Cada prenda especifica cuántas botellas se utilizaron, ofreciendo transparencia y trazabilidad al consumidor.
Además, sus procesos de producción están certificados por la WRAP (Worldwide Responsible Accredited Production) y su enfoque se extiende a prácticas laborales éticas, reducción de agua y empaques 100% reciclados. Girlfriend Collective demuestra que el reciclaje también puede ser cool, cómodo y comercialmente exitoso.
La innovación detrás del reciclaje
Los ejemplos de marcas que usan materiales reciclados nos muestran que el reciclaje puede ser una fuente poderosa de creatividad e innovación. No se trata solo de reutilizar lo que antes era considerado basura, sino de reimaginar procesos, materiales y productos con una lógica regenerativa. Esto ha dado lugar a nuevas categorías de diseño y tecnología aplicadas al desarrollo sostenible.
Muchas de estas marcas invierten en investigación y desarrollo para transformar residuos difíciles de procesar —como redes de pesca, lonas de camión o textiles sintéticos— en productos de alta calidad. Este enfoque transforma el problema en oportunidad y permite reducir la dependencia de materias primas vírgenes, disminuyendo la huella de carbono y el consumo de agua y energía.
Además, la innovación en reciclaje también implica modelos de negocio circulares, como el leasing, la reparación o la reutilización de piezas. Así, el reciclaje no solo transforma los materiales, sino también las relaciones entre empresa, producto y usuario. Es un cambio sistémico que empieza con un nuevo enfoque del diseño y termina con una cadena de valor más justa y limpia.
¿Por qué importa destacar estas iniciativas?
Dar visibilidad a estos ejemplos de marcas que usan materiales reciclados cumple una función más allá del reconocimiento: impulsa un cambio cultural en el sector empresarial y entre los consumidores. Saber que grandes marcas han logrado resultados concretos con materiales reciclados reduce la resistencia al cambio en otras compañías. Sirve como inspiración y como presión positiva.
Estas iniciativas también generan impactos sociales: muchas colaboran con comunidades costeras, recicladores urbanos o pequeños productores, creando valor compartido. A través del reciclaje, se abren oportunidades de empleo verde, se fortalecen las economías locales y se fomenta la inclusión en cadenas globales de suministro sostenibles. El reciclaje se convierte en herramienta de equidad.
Finalmente, destacar estos casos exitosos contribuye a reforzar el valor de la economía circular como modelo viable, rentable y replicable. No se trata de excepciones, sino de estrategias que pueden y deben escalar. A medida que más marcas se suman al cambio, se fortalece un nuevo estándar empresarial: el de producir sin destruir.
Hacia un consumo con propósito
Estos 12 ejemplos de marcas que usan materiales reciclados prueban que el compromiso ambiental puede ir de la mano con el diseño, la innovación y la rentabilidad. Marcas que antes dependían de materiales vírgenes ahora lideran iniciativas de reciclaje con alto impacto. Cada una demuestra que cambiar el sistema es posible si se combina voluntad, conocimiento y colaboración.
Como consumidores, tenemos un rol clave en esta transformación: nuestras decisiones de compra pueden premiar a las marcas que apuestan por prácticas sostenibles. Elegir productos reciclados no es solo una acción ética, sino también una forma de fomentar la transparencia y la responsabilidad en el mercado. Consumir con propósito ya no es una tendencia, es una necesidad.
De cara al futuro, el reciclaje seguirá siendo una pieza fundamental en la lucha contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Las empresas que lo integren en su ADN serán las que marquen el rumbo de una economía más circular, resiliente y humana. El momento de actuar es ahora, y estas marcas ya lo están haciendo.
El cambio climático ha comenzado a alterar no solo nuestros paisajes y patrones meteorológicos, sino también los sabores de algunos productos emblemáticos. Uno de los más inesperados es el Gin-Tonic, cuya esencia depende en gran medida del sabor distintivo de las bayas de enebro. Según información de The Guardian, estas pequeñas frutas, esenciales para la elaboración de ginebra, están mostrando variaciones químicas significativas como resultado de un clima cada vez más volátil.
Un estudio reciente realizado por científicos del Centro Internacional de Elaboración de Cerveza y Destilación de la Universidad Heriot-Watt encontró que los cambios en precipitaciones y luz solar están alterando el “terroir” del enebro. Esto significa que el sabor de la ginebra —y, por tanto, de su popular cóctel estrella— podría transformarse en los próximos años. Y sí, el cambio climático podría cambiar el sabor al Gin-Tonic de forma irreversible.
¿Cómo influye el clima en el sabor del enebro?
El enebro, como la vid en la elaboración del vino, está profundamente marcado por su entorno natural. Factores como la lluvia, la luz solar y la temperatura influyen directamente en los compuestos aromáticos presentes en la baya. Según los expertos, una cosecha con exceso de lluvia puede reducir en hasta un 12% los compuestos volátiles que dan a la ginebra su característico sabor.
Este impacto va más allá de una simple variación estacional. El estudio, publicado en el Journal of the Institute of Brewing, señala que la volatilidad del clima podría dificultar la producción de ginebra con perfiles sensoriales consistentes. En consecuencia, los productores enfrentan un reto creciente para mantener el estilo y calidad que sus consumidores esperan año tras año.
Las conclusiones se obtuvieron a partir de análisis de bayas recolectadas en distintas regiones de Europa —desde Italia hasta los Balcanes—, las cuales fueron destiladas y examinadas mediante cromatografía de gases. Las diferencias entre ellas fueron lo suficientemente significativas como para alterar las notas cítricas, florales y amaderadas de cada ginebra resultante.
El calentamiento global podría cambiar el sabor al Gin-Tonic y poner en aprietos a una industria
Aunque pueda parecer una curiosidad gastronómica, el hecho de que el cambio climático podría cambiar el sabor al Gin-Tonic representa una amenaza directa para una industria multimillonaria. En un mercado que prioriza la consistencia del producto, las fluctuaciones en el perfil del enebro suponen un desafío creciente para los destiladores, especialmente los de marcas premium.
Los consumidores habituales buscan no solo una bebida de calidad, sino también una experiencia sensorial específica, asociada a una marca o estilo. Si las bayas cambian su composición química por el clima, mantener esa experiencia será cada vez más complejo. Las empresas deberán adaptarse o invertir en investigación y desarrollo para mitigar las variaciones naturales de sus ingredientes base.
Para el sector de bebidas y alimentos, este es un claro ejemplo de cómo el cambio climático puede interferir en elementos fundamentales del producto. Y también una llamada de atención: si no se toman medidas, no solo podrían cambiar los paisajes agrícolas, sino también los sabores que definen identidades culturales y gastronómicas.
¿Puede la industria anticiparse a estos cambios?
El estudio liderado por Matthew Pauley y supervisado por Annie Hill plantea una preocupación urgente: los productores no solo deben saber adaptarse a condiciones de cultivo variables, sino también garantizar procesos poscosecha más controlados. La humedad, por ejemplo, obliga a secar las bayas más tiempo, lo cual puede reducir aún más la concentración de compuestos aromáticos solubles.
Esta variabilidad introduce un nivel de incertidumbre con el que pocas empresas están preparadas para lidiar. Y aunque algunas marcas ya seleccionan sus bayas de regiones específicas para mantener su “firma” sensorial, esas zonas podrían dejar de ser confiables en un futuro próximo si las condiciones meteorológicas cambian radicalmente.
Desde una perspectiva de sostenibilidad y responsabilidad social empresarial, es urgente implementar estrategias de adaptación. Esto incluye desde prácticas agrícolas resilientes hasta cambios en la cadena de suministro y certificaciones de trazabilidad que garanticen la calidad a largo plazo. Porque sí, incluso el cambiar el sabor al Gin-Tonic se ha vuelto una preocupación para quienes estudian el impacto del clima en la seguridad y viabilidad de los productos.
¿Qué implicaciones tiene esto para la sociedad?
La amenaza al sabor de la ginebra es más que una cuestión de mercado: es una señal clara de los efectos sistémicos del cambio climático. La consistencia del producto, la calidad sensorial, e incluso la permanencia de ciertos cultivos dependen cada vez más de la estabilidad ecológica del planeta.
La resiliencia empresarial ante el cambio climático ya no puede reducirse a compensaciones de carbono o campañas de concientización. Debe involucrar cambios reales en los modelos de producción, alianzas con agricultores, e inversión en investigación que permita mantener los estándares sin sobreexplotar los recursos naturales.
También es importante una comunicación honesta y proactiva con los consumidores. Las marcas que logren explicar por qué sus productos pueden cambiar —y qué están haciendo al respecto— tendrán una ventaja reputacional significativa. En un escenario donde hasta el Gin-Tonic puede cambiar por causas ambientales, la transparencia se vuelve un pilar esencial de la confianza.
Una bebida como síntoma del problema
Que el cambio climático podría cambiar el sabor al Gin-Tonic no es solo una anécdota: es una evidencia más del modo en que la crisis climática afecta la vida cotidiana. Desde el enebro hasta el agua, pasando por la cadena logística que lleva cada botella a la mesa, todos los eslabones están expuestos a cambios.
Ante esta realidad, es imprescindible que la industria de bebidas espirituosas —y de alimentos en general— asuma un rol activo. No se trata solo de conservar un sabor, sino de preservar el equilibrio de los sistemas que lo hacen posible. Porque incluso detrás de un trago aparentemente inofensivo, se esconde un mundo en transformación.
Por Teresa Hutson, vicepresidenta corporativa del grupo de tecnología confiable y Natasha Crampton, directora de IA Responsable.
En mayo de 2024, publicamos nuestro primer Informe de Transparencia sobre IA Responsable. Estamos agradecidos por los comentarios que recibimos de nuestros grupos de interés de todo el mundo. Sus puntos de vista han servido de base para este segundo Informe anual de Transparencia de IA Responsable, que subraya nuestro compromiso continuo con la creación de tecnologías de IA en las que las personas confíen. Nuestro informe destaca nuevos desarrollos relacionados con la forma en que construimos e implementamos sistemas de IA de manera responsable, cómo apoyamos a nuestros clientes y al ecosistema en general, y cómo aprendemos y evolucionamos.
El año pasado se produjo una ola de adopción de la IA por parte de organizaciones de todos los tamaños, lo que ha provocado un enfoque renovado en la gobernanza eficaz de la IA en la práctica. Nuestros clientes y socios están ansiosos por aprender sobre cómo hemos escalado nuestro programa en Microsoft y hemos desarrollado herramientas y prácticas que ponen en práctica normas de alto nivel.
Al igual que nosotros, han descubierto que crear una IA fiable es bueno para las empresas, y que una buena gobernanza desbloquea las oportunidades de la IA. Según la Encuesta de IA Responsable de Microsoft de IDC, que recopiló información sobre las actitudes organizacionales y el estado de la IA responsable, más del 30% de los encuestados señala la falta de soluciones de gobernanza y gestión de riesgos como la principal barrera para adoptar y escalar la IA. Por el contrario, más del 75% de los encuestados que utilizan herramientas de IA responsable para la gestión de riesgos afirman que han ayudado con la privacidad de los datos, la experiencia del cliente, las decisiones empresariales seguras, la reputación de la marca y la confianza.
También hemos visto surgir nuevos esfuerzos regulatorios y leyes durante el año pasado. Debido a que hemos invertido en la puesta en práctica de prácticas de IA responsables en Microsoft durante casi una década, estamos bien preparados para cumplir con estas regulaciones y capacitar a nuestros clientes para que hagan lo mismo. Sin embargo, nuestro trabajo aquí no ha terminado. Como detallamos en el informe, aún están en proceso de definición las prácticas de regulación e implementación eficientes y efectivas que apoyen la adopción de la tecnología de IA a través de las fronteras. Seguimos centrados en aportar nuestros conocimientos prácticos a los esfuerzos de establecimiento de normas y estándares en todo el mundo.
En todas estas facetas de la gobernanza, es importante mantener la agilidad en nuestro enfoque, aplicar los aprendizajes de nuestras implementaciones en el mundo real, actualizar nuestras prácticas para reflejar los avances en el estado del arte y asegurarnos de que respondemos a los comentarios de nuestros grupos de interés. Los aprendizajes de nuestro enfoque iterativo y basado en principios se reflejan en las páginas de este informe. A medida que nuestras prácticas de gobernanza continúen su evolución, compartiremos de manera proactiva nuestros nuevos conocimientos con nuestros grupos de interés, tanto en futuros informes anuales de transparencia como en otros entornos públicos.
Principales conclusiones de nuestro Informe de Transparencia 2025
En 2024, realizamos inversiones clave en nuestras herramientas, políticas y prácticas de IA responsable para avanzar a la velocidad de la innovación en IA.
Mejoramos nuestras herramientas de IA responsable para proporcionar una cobertura ampliada de medición y mitigación de riesgos para modalidades más allá del texto, como imágenes, audio y video, y soporte adicional para sistemas agénticos, sistemas semiautónomos que anticipamos que representarán un área significativa de inversión e innovación en IA en 2025 y más allá.
Adoptamos un enfoque proactivo y estratificado para cumplir con los nuevos requisitos regulatorios, incluida la Ley de IA de la Unión Europea, y proporcionamos a nuestros clientes recursos y materiales que les permiten innovar de acuerdo con las regulaciones relevantes. Nuestras primeras inversiones en la creación de un programa de IA responsable integral y líder en la industria nos posicionó bien para acelerar nuestros esfuerzos de preparación regulatoria para la IA en 2024.
Continuamos con la aplicación de un enfoque coherente de gestión de riesgos en todas las versiones a través de nuestra revisión previa a la implementación y los esfuerzos de equipo rojo. Esto incluyó la supervisión y revisión de los usos de alto impacto y mayor riesgo de la IA y las versiones de IA generativa, incluidos todos los modelos emblemáticos agregados al servicio Azure OpenAI y todas las versiones de modelos de Phi. Para respaldar aún más la documentación de IA responsable como parte de estas revisiones, lanzamos una herramienta de flujo de trabajo interna diseñada para centralizar los diversos requisitos de IA responsable descritos en el Estándar de IA Responsable.
Continuamos con el ofrecimiento de asesoramiento práctico para usos de alto impacto y mayor riesgo de la IA a través de nuestro equipo de Usos Sensibles y Tecnologías Emergentes. Las aplicaciones de IA generativa, en especial en campos como la salud y las ciencias, fueron áreas de crecimiento notables en 2024. Al recopilar información sobre los casos e involucrar a los investigadores, el equipo proporcionó orientación temprana para los riesgos novedosos y las capacidades emergentes de IA, lo que permitió la innovación e incubó nuevas políticas y directrices internas.
Seguimos apoyándonos en los conocimientos de la investigación para informar nuestra comprensión de los problemas sociotécnicos relacionados con los últimos avances en IA. Establecimos el AI Frontiers Lab para invertir en las tecnologías centrales que amplían la frontera de lo que los sistemas de IA pueden hacer en términos de capacidad, eficiencia y seguridad.
Trabajamos con partes interesadas de todo el mundo para avanzar en la creación de enfoques de gobernanza coherentes que ayuden a acelerar la adopción y permitan que las organizaciones de todo tipo innoven y utilicen la IA a través de las fronteras. Esto incluyó la publicación de un libro que explora la gobernanza en varios dominios y ayuda a avanzar en estándares cohesivos para probar sistemas de IA.
De cara a la segunda mitad de 2025 y más allá
A medida que la innovación y la adopción de la IA continúan su avance, nuestro objetivo principal se mantiene igual: ganarnos la confianza que consideramos fundamental para fomentar la adopción amplia y beneficiosa de la IA en todo el mundo. A medida que continuamos ese recorrido durante el próximo año, nos centraremos en tres áreas para avanzar en nuestro firme compromiso con la gobernanza de la IA y, al mismo tiempo, garantizar que nuestros esfuerzos respondan a un panorama en constante evolución:
Desarrollar herramientas y prácticas de gestión de riesgos más flexibles y ágiles, además de fomentar el desarrollo de habilidades para anticipar y adaptarse a los avances en IA. Para garantizar que las personas y las organizaciones de todo el mundo puedan aprovechar el potencial transformador de la IA, nuestra capacidad para anticipar y gestionar los riesgos de la IA debe seguir el ritmo de la innovación en IA. Esto requiere que construyamos herramientas y prácticas que puedan adaptarse con rapidez a los avances en las capacidades de IA y a la creciente diversidad de escenarios de implementación, cada uno de los cuales tiene perfiles de riesgo únicos. Para ello, realizaremos mayores inversiones en nuestros sistemas de administración de riesgos para proporcionar herramientas y procedimientos para los riesgos más comunes en los escenarios de implementación, y también permitiremos el uso compartido de conjuntos de pruebas, mitigaciones y otros procedimientos recomendados entre los equipos de Microsoft.
Apoyar una gobernanza eficaz en toda la cadena de suministro de IA. Construir, ganar y mantener la confianza en la IA es un esfuerzo colaborativo que requiere que los desarrolladores de modelos, los creadores de aplicaciones y los usuarios del sistema contribuyan al diseño, el desarrollo y las operaciones confiables. La normativa sobre IA, incluida la Ley de IA de la UE, refleja esta necesidad de que la información fluya entre los actores de la cadena de suministro. Si bien adoptamos este concepto de responsabilidad compartida en Microsoft, también reconocemos que determinar cómo encajan las responsabilidades es complejo, en especial en un ecosistema de IA que cambia con rapidez. Para ayudar a avanzar en la comprensión compartida de cómo esto puede funcionar en la práctica, profundizamos nuestro trabajo interno y externo para aclarar las funciones y las expectativas.
Promover un ecosistema vibrante a través de normas compartidas y herramientas efectivas, en particular para la medición y evaluación de riesgos de IA. La ciencia de la medición y evaluación de riesgos de la IA es un campo en crecimiento pero aún incipiente. Nos comprometemos a apoyar la maduración de este campo mediante la continuación de las inversiones dentro de Microsoft, incluso en investigación que amplíe las fronteras de la medición y evaluación de riesgos de IA y las herramientas para ponerla en práctica a escala. Seguimos comprometidos a compartir nuestros últimos avances en herramientas y mejores prácticas con el ecosistema más amplio para respaldar el avance de normas y estándares compartidos para la medición y evaluación de riesgos de IA.
Esperamos escuchar sus comentarios sobre el progreso que hemos logrado y las oportunidades para colaborar en todo lo que aún queda por hacer. Juntos, podemos avanzar en la gobernanza de la IA de manera eficiente y eficaz, para fomentar la confianza en los sistemas de IA a un ritmo que coincida con las oportunidades que se avecinan. Exploren el Informe de Transparencia de IA Responsable 2025.
UNESCO y Learning by Helping anuncian la segunda edición de suCertificación Docente en Innovación Social para el Desarrollo Sostenible, un programa formativo internacional, online y en vivo, diseñado para empoderar a los profesionales de la educación de México y otras regiones de habla hispana. El objetivo es claro: dotar a los docentes de las herramientas para que sus estudiantes desarrollen proyectos con un impacto social, ambiental y económico positivo. Esta iniciativa ya ha demostrado su efectividad, habiendo formado a más de 5,200 docentes e impactado a más de 650,000 estudiantes anualmente en toda América Latina. Las inscripciones para esta edición 2025 ya están abiertas, pero los cupos son limitados.
En un mundo marcado por constantes crisis climáticas, sociales y económicas, la sostenibilidad se vuelve una necesidad imperante, y la educación juega un papel crucial. Tomy Megna, Director Ejecutivo deLearning by Helping, enfatiza que esta certificación es más que un curso; es un “movimiento” para llevar la sostenibilidad a cada aula del planeta.
El programa, que inicia en septiembre de 2025 y dura tres meses, se centra en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y acompaña a los educadores para que formen a sus estudiantes en la resolución de problemas reales de sus comunidades. No se requieren conocimientos previos, solo el entusiasmo por aprender y enseñar. Las clases son sincrónicas, con acceso a material grabado, y los participantes que cumplan con el 70% de asistencia y creen un proyecto educativo recibirán un certificado oficial de UNESCO y Learning by Helping, validado con tecnología blockchain. Los mejores proyectos incluso podrán postular a financiamiento. La edición 2025 cuenta con el apoyo de Escuela Plus, el proyecto educativo de Fundación Norma y Leo Werthein.“Celebramos en esta alianza una visión compartida de una educación transformadora y sostenible. Estamos seguros y seguras de que esta iniciativa fortalece el rol docente como agentes de cambio y contribuye a una educación más inclusiva, equitativa y comprometida con los desafíos globales y los principios de la educación para el desarrollo sostenible”, comparte el equipo de Escuela Plus de la Fundación.
El impacto de la primera edición fue contundente: casi 9 de cada 10 docentes que finalizaron el programa afirmaron usar las herramientas aprendidas diariamente. Los resultados en el aula son notables: más de la mitad de los docentes observaron que sus estudiantes comprenden mejor la sostenibilidad, el 50% notó un mayor interés en el trabajo en equipo, y un 32% reportó un mayor interés en proyectos sociales.
Para asegurar la accesibilidad, UNESCO y Learning by Helping han establecido un modelo de inscripción de muy bajo costo (USD $50), haciendo que esta formación de alta calidad (valorada en más de USD $1,000) sea accesible a más docentes, a pesar de los cupos limitados. “La ambición es enorme, pero nuestra decisión y nuestra fuerza lo son aún más. Por eso, y porque creemos que el acceso a una educación transformadora no debería ser un privilegio, junto a Unesco diseñamos un modelo de inscripción accesible, de calidad, y de impacto real en las aulas”, destacó Tomy Megna.
Las experiencias de docentes mexicanos en la edición 2024 son inspiradoras: Maribel Arcos Santiago de Atlacomulco destaca cómo la certificación transformó su conciencia social y profesional, llevándola a crear el canal “La Maestra Rural”. Daniel Ochoa Flores de Monterrey resalta el poder del trabajo en equipo y la pasión por un mundo mejor. Rey Agama de Veracruz implementó con éxito la metodología de empatía para que sus estudiantes de secundaria abordaran el veganismo como estrategia climática.
Incluso se ha creado el Banco de Proyectos Educativos para la Sostenibilidad, el más grande del mundo, con iniciativas destacadas de México como es el caso de “Conexión Intergeneracional” en La Duraznera de Jalisco, que promueve el diálogo y el aprendizaje mutuo entre generaciones. Este movimiento continúa creciendo, invitando a los docentes mexicanos a ser agentes de cambio y a construir un futuro más sostenible desde sus aulas.
“Para nosotros es importante brindar herramientas a nuestros docentes que apoyen su proceso de formación continua. Esta certificación busca ser no solamente una oportunidad formativa para mejorar las prácticas docentes en México, sino también una oportunidad de enriquecimiento personal, conociendo mejor el mundo que habitamos. La colaboración con Learning by Helping, así como con diversas organizaciones, ministerios y referentes regionales, es un privilegio, porque nos permite fortalecer este programa y su impacto en la formación de ciudadanos críticos y comprometidos. Cuando se combinan las buenas ideas, el conocimiento sólido y la voluntad de nuestros docentes por seguir aprendiendo, el resultado siempre es transformador”, destaca Zelmira May, Especialista en Educación de UNESCO.
En 2024, la primera edición fue un éxito: Se inscribieron 12294 educadores de 29 países, y de 1658 ciudades (zonas rurales, urbanas y periurbanas de toda América Latina y el Caribe). Y más de 25.000 docentes quedaron en lista de espera.
Evelyn Abrahan, Directora de Marketing & Comunicación de Learning by Helping, : “El impacto de la Certificación nos llenó de entusiasmo, dado que muestra que no es una formación más, sino que realmente ha logrado impactar en las aulas y en las prácticas de enseñanza: el 74% de las personas que iniciaron el programa lograron certificarse. Además, durante la cursada, 2.056 docentes mostraron su compromiso con la causa desarrollando proyectos educativos enfocados en resolver junto a sus estudiantes problemáticas específicas de sus comunidades”.
El comprador actual ha cambiado y así lo muestran datos de Global Webindex, donde destaca que cada vez es más común que se busque a una marca por sus valores que por lo que representa. La misma fuente indica que seis de cada diez millennials lideran este comportamiento de consumo, pues el 60% de ellos está dispuesto a pagar más por productos ecológicos y sostenibles, seguidos por el 58% de la Generación Z y el 55% de la generación X.
“Los eventos son uno de los canales de comunicación más potentes de una marca; los asistentes van dispuestos a recibir todo lo que ven en él. Es el espacio en donde lo que haces habla más fuerte de la marca. Al ser una experiencia viva, genera impacto emocional que se puede transformar en lealtad a la marca, de tal forma que, si los mensajes sobre sostenibilidad no se ven aplicados en ese momento, las empresas pueden tener conflictos”, compartió Alberto Gómez, CEO de Eventsost, sistema de certificación de gestión sostenible para la industria de los eventos.
Si bien en México no hay información sobre el número exacto de eventos que procuran la sostenibilidad, se sabe que el 55% de las empresas en la región creen que la sostenibilidad es indispensable para la estrategia del negocio, de acuerdo con el estudio “La Sostenibilidad en la Agenda del Liderazgo de México y Latinoamérica”.
“Actualmente, el 99% de clientes en nuestro portafolio implementa estrategias de sostenibilidad que contemplan metas concretas como la reducción de huella de carbono, por ejemplo. La reputación de una marca se construye a través de acciones con sentido y visión del futuro y se apalanca de la sostenibilidad beneficiando al ambiente, decisión que se traduce en una ventaja competitiva para la marca”, comentó Tim Ott, director general de Beon Worldwide, una de las agencias de eventos más importantes con base en España y presencia en varios países.
De acuerdo con los expertos, algunas de las tendencias globales en sostenibilidad para eventos son: economía circular aplicada al diseño, tecnología para la sostenibilidad; inclusión social y accesibilidad y alimentos con menor huella ecológica, de los cuales tampoco hay registro en México sobre cuáles se implementan en qué eventos.
“Incluir un plan de sostenibilidad en la realización de un evento requiere de documentos técnicos y una propuesta económica clara para que los realizadores puedan tomar las mejores decisiones, así como de reguladores experimentados que avalen que los criterios establecidos, como la selección de materiales, transporte y operaciones; prioricen productos reciclables, reutilizables y de bajo impacto ambiental; comprender cómo sustituir fuentes de energía convencionales por una alternativa 100% limpia y renovable impacta; evaluar la gestión responsable de residuos o incluso promover la economía circular al fomentar usar envases compostables”, compartió Bernard Habis, fundador y CEO de Eslôgica, empresa especializada en la organización y asesoramiento a eventos para reducir su huella de carbono.
Frente a este contexto, es clave que el país impulse la integración de prácticas de sostenibilidad estratégicas en sus eventos. A nivel nacional, la industria experimentó un crecimiento promedio de 9% anual, que seguirá en aumento, según datos del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR). Este sector representa aproximadamente el 1.5% del producto interno bruto (PIB).
Obtener certificaciones de sostenibilidad en eventos puede aportar beneficios a nivel de imagen, credibilidad, gestión de la marca y registro histórico que el país necesita. Asimismo, permite a las empresas comunicar el impacto con datos verificables y muestra liderazgo frente a la competencia.
“En México, los mayores desafíos en la implementación de criterios sostenibles en eventos son dos; el primero se refiere a cambios de comportamiento, ya que lograrlo requiere de crear nuevos hábitos. En segunda instancia está la preparación de otras organizaciones que nos apoyan en la realización de eventos, así como la gestión de lugares que cumplan con los criterios de sostenibilidad necesarias para eventos. Conforme más empresas incorporen una perspectiva sustentable en sus eventos, estamos seguros de que será más fácil encontrar proveedores y aliados que sumen al cumplimiento en este ámbito”, agregó Irma Acosta Pedregal, directora de Negocio Responsable y Sustentabilidad en BBVA México.
Lograr que los eventos sostenibles permeen en México es una oportunidad para que las marcas conecten más con el consumidor actual; Crear mayor conciencia y responsabilidad socioambiental no solo debe ser vista como una herramienta para los negocios, sino también como un canal para crear nuevas conexiones con las audiencias y una manera de tener nuevos resultados en una economía con nuevas necesidades.
La Red de Bancos de Alimentos de México (Red BAMX) cumple 30 años transformando la seguridad alimentaria en el país. A través de un modelo innovador de recuperación de alimentos y atención comunitaria, ha demostrado que es posible reducir el hambre y el desperdicio al mismo tiempo, convirtiéndose en una organización líder en México y referente para América Latina.
Fundada en 1995, Red BAMX ha desarrollado una estructura operativa única basada en la colaboración con aliados, voluntarios y donantes del sector privado y público. Actualmente agrupa a 60 Bancos de Alimentos con presencia en 30 estados y beneficiando de forma recurrente a 2.4 millones de personas.
Además del rescate de alimentos, Red BAMX lidera programas integrales que fortalecen su impacto social y ambiental, entre los que destacan:
● Comer en Familia: Programa que promueve la educación alimentaria y prácticas saludables.
● Al Rescate: Iniciativa que recupera alimentos preparados de hoteles y restaurantes mediante una app móvil.
● Pacto por la Comida: Acuerdo voluntario que une a organizaciones para crear sistemas alimentarios más sostenibles y reducir el desperdicio.
Estas iniciativas se complementan con proyectos de fortalecimiento institucional y desarrollo comunitario, todo bajo un riguroso sistema de monitoreo y transparencia.
Triple impacto de la colaboración empresarial
La Red BAMX ha demostrado que colaborar con empresas conscientes genera un triple impacto: reduce el desperdicio, alimenta a quienes más lo necesitan y disminuye la huella ambiental. Su modelo ha sido reconocido globalmente al convertirse en la primera organización del mundo en generar créditos de carbono derivados del rescate de alimentos.
“Celebrar 30 años no es solo un logro de permanencia, sino una demostración de cómo la colaboración genera resultados contundentes contra el hambre y el desperdicio de alimentos. Las empresas con visión a largo plazo son fundamentales para construir un sistema más justo, y en BAMX estamos preparados para seguir sumando aliados que quieran transformar realidades”, señaló Mariana Jiménez, Directora General de la Red BAMX.
Hoy más que nunca, la sostenibilidad y la responsabilidad social ya no son opcionales, sino parte esencial del éxito empresarial. La experiencia de BAMX demuestra que cuando las empresas integran el propósito en su operación, el impacto trasciende indicadores financieros y se traduce en bienestar para millones de personas. En un país donde más de 44 millones enfrentan inseguridad alimentaria, cada empresa aliada representa una oportunidad de cambio real.
La invitación está abierta: transformar el sistema alimentario también puede comenzar desde el propósito empresarial.
Propiciar y generar mayor confianza y credibilidad en las organizaciones de la sociedad civil de parte de amplios sectores de la población y de las autoridades gubernamentales es urgente, aseguró Jorge Aguilar Valenzuela, presidente del Consejo Directivo de Cemefi durante la inauguración del Encuentro de Colaboración Ciudadana 2025, con el tema Alianzas para sumar voluntades, realizado el 17 de junio en la Universidad Iberoamericana, ciudad de México.
Durante la jornada se analizó el contexto actual, y sus repercusiones en organizaciones de la sociedad civil, a activistas y colectivos que trabajan por el bien público. Ricardo Bucio Mújica, presidente ejecutivo de Cemefi, señaló que la sociedad civil debe desempeñar un rol más proactivo en la construcción del tipo de democracia que queremos, los mecanismos de igualdad, de inclusión, de seguridad para todas las personas.
“Somos conscientes de que en muchas partes del mundo la sociedad civil -y en especial sus organizaciones- están en un proceso de pérdida de autonomía, e incluso de extinción debido a la presencia de gobiernos autoritarios, que no toleran un solo cuestionamiento, o una sutil sugerencia sobre su forma de ejercer el poder”, señaló Clara Jusidman, analista política y fundadora de Incide Social. Esta es una oportunidad para acordar tareas comunes, que si bien no detendrán la crisis civilizatoria, al menos nos permitirá defender, mantener y recrear el espacio cívico como un espacio de libertad.
Ante un debilitamiento de la capacidad de incidencia y de sostenibilidad de la sociedad civil, Gabriel Baracatt, presidente del Consejo Directivo de Fundación Avina, aseguró “estamos desmantelando todo un multilateralismo que es fundamental para la relación entre países; no hay salvación individual, o colaboramos o colapsamos”.
En los conversatorios “ Sociedad civil en transformación, nuevos retos, nuevos roles en un mundo de cambio” y “Filantropía e inversión social en tiempos de incertidumbre”, se hizo un llamado a las organizaciones de la sociedad civil a alejarse del asistencialismo que no resuelve nada. El esquema de hacer filantropía dando dinero para los proyectos, ya no va más, dijo Gabriel Baracatt.
También se advirtió que “la filantropía va a jugar un papel fundamental para que no terminemos siendo un actor movido por la filantropía empresarial. Por ejemplo, menos del 1% por ciento de la filantropía global para la conservación ambiental acaba en manos de comunidades, grupos indígenas y OSC conservacionistas”, dijo Laura García Coudurier, presidenta y directora ejecutiva de Global de Greengrants Fund. “Hay una obediencia anticipada a los regímenes autoritarios de la filantropía” apuntó.
Edna Jaime Treviño, decana de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, señaló que “hay que pensar en ecosistemas donde participen universidades, ONG, sectores, para que se unifiquen esfuerzos y se logre un impacto. Señaló, como ruta posible “el regreso a lo local”, conformar redes para atender causas muy concretas.
Asimismo, en el panel “Las coordenadas del presente, claves para un futuro común”, se advirtió que la inteligencia artificial solo captura lo que está digitalizado, por lo que los saberes indígenas y la cosmovisión de muchas comunidades se perderá si la sociedad civil no se moviliza para conservarlos y aprovecharlos para el bien de las propias regiones.
Agustín Frizzera, presidente de la organización argentina Democracia en Red, subrayó que las organizaciones tienen una crisis de relevancia, por lo que es necesario hablar de futuros desde un lenguaje accesible, “diseñar políticas no para la gente, sino con la gente”.
En su mensaje, Luis Arriaga Valenzuela, rector de la Universidad Iberoamericana, puntualizó “necesitamos una filantropía que transite hacia modelos de corresponsabilidad y tenga una visión horizontal”.