¿Qué hay detrás de un sistema de alimentación confiable? La estrategia de Serel, de Corporativo Kosmos

La confianza en un sistema de alimentación no se construye únicamente con recetas o ingredientes; depende de procesos coordinados, logística precisa, infraestructura especializada y controles capaces de garantizar que los alimentos lleguen en condiciones óptimas, seguros y con calidad constante.

En ese entramado operativo, donde cada detalle puede marcar la diferencia entre un servicio eficiente y uno vulnerable, destacan organizaciones que han convertido la inocuidad y la eficiencia en pilares estratégicos. Un ejemplo de ello es Serel —parte de Corporativo Kosmos y empresa dedicada al sector alimenticio—, cuyo compromiso con la calidad se refleja en una capacidad operativa de gran escala: actualmente sirve cerca de 50,000 comidas diarias en comedores institucionales, puede elaborar hasta 24 mil box lunches al día y además genera despensas y desayunos escolares que se distribuyen mediante diversos programas sociales en México.

Manejo confiable de sistemas de alimentación: por qué Serel destaca en el sector

Serel se ha consolidado como un referente en calidad e inocuidad alimentaria gracias a una combinación de logística robusta, infraestructura especializada y procesos operativos diseñados para mantener la continuidad y la eficiencia del servicio.

Esta capacidad de respuesta no surge de la improvisación, sino que Serel opera mediante procesos estandarizados que permiten incorporar nuevos proyectos y escalarlos sin perder control operativo. La logística y la coordinación entre áreas son parte esencial del modelo. Como explica Columba Montiel, gerente de logística y distribución:

Ya tenemos procesos estandarizados que nos permiten adoptar o tener esa operación nueva o proyecto nuevo y simplemente lo alineamos a lo que ya tenemos”.

Esta metodología permite que nuevas operaciones alcancen los mismos niveles de desempeño y control que proyectos ya consolidados. La infraestructura y la disciplina operativa también juegan un papel decisivo. El área de embarque controla cuidadosamente el volumen de producto en piso para evitar sobrestock y asegurar que cada carga mantenga condiciones adecuadas desde el paletizado y la estiba hasta la distribución final. A ello se suman áreas de calidad y auditoría que verifican que el embarque y transporte se realicen conforme a lineamientos previamente definidos.

La eficiencia, además, no se limita a mover alimentos de un punto a otro. En Serel, la medición constante y la documentación de procesos permiten reducir incidencias, optimizar tiempos y garantizar continuidad operativa. Nancy Carmona, gerente administrativo de operación, lo resume así:

Parte de lograr una eficiencia es medir lo que actualmente hacemos, controlarlo estandarizándolo y haciendo procesos en comunicación con todas las áreas dentro de la cadena de suministro”.

Por ello, más allá de la capacidad de producción o distribución, lo que convierte a Serel en un caso relevante de manejo confiable de alimentos es la integración entre logística, procesos y cultura operativa. Y precisamente ahí surge la siguiente pregunta: ¿cómo se traduce toda esta estructura en algo fundamental: la seguridad e inocuidad de los alimentos?

compromiso de Serel

Compromiso de Serel con la inocuidad: así garantiza la seguridad de los alimentos

La inocuidad alimentaria no es el resultado de una sola inspección ni de una revisión aislada al final del proceso. En Serel, se trata de una cadena de controles que comienza con la capacitación del personal en el manejo higiénico de alimentos —algo que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), es indispensable para garantizar la inocuidad— y continúa el monitoreo de los mismos desde su recepción hasta su entrega final.

Todo inicia con la validación de proveedores y la revisión de mercancías. Las unidades de transporte y los productos son inspeccionados desde su llegada para verificar que cumplan con condiciones adecuadas de manejo y conservación. Se revisan lotes, fechas de caducidad y estado físico de los alimentos, mientras el área de calidad realiza muestreos y pruebas específicas para confirmar que cada producto se encuentra en condiciones óptimas.

Nancy Carmona explica: “Contamos con una vía de calidad dentro de toda la cadena de suministro que participa desde el recibo de la mercancía… hasta la salida de la mercancía”, una supervisión continua que evita poner en riesgo la inocuidad y la calidad del producto.

compromiso de Serel

Una vez aceptados, los alimentos ingresan a procesos de almacenamiento cuidadosamente diseñados. Los productos se clasifican y separan según sus características; por ejemplo, los alérgenos y no alérgenos se mantienen diferenciados para evitar contaminación cruzada. Del mismo modo, detergentes y sustancias de limpieza se aíslan de los productos alimenticios, reforzando las medidas preventivas.

El manejo físico de los alimentos también sigue protocolos específicos. El entarimado evita el contacto con el piso; la estiba se controla mediante límites de altura y acomodo para prevenir daños; y el surtido hacia producción se realiza con personal capacitado que protege la integridad del producto durante todo el proceso.

Este nivel de control también tiene implicaciones en la reducción de merma. En lugar de asumir pérdidas como inevitables, Serel las mide y administra mediante indicadores operativos. Cada fase —desde la recepción hasta el embarque— tiene responsables y métricas que permiten identificar riesgos y corregir desviaciones.

Cómo las certificaciones fortalecen la calidad de los alimentos

Otro elemento central que garantiza el servicio de Serel —parte de Corporativo Kosmos y empresa dedicada al sector alimenticio— son las certificaciones. La empresa cuenta con procesos respaldados por ISO 9001, enfocada en gestión de calidad, e ISO 22000, vinculada directamente con inocuidad alimentaria, además de certificaciones adicionales que fortalecen sus estándares de operación.

Para Columba Montiel, estas herramientas son fundamentales porque eso asegura que el producto final llegue al beneficiario en las mejores condiciones, con inocuidad y con calidad”.

compromiso de Serel

La relevancia de estos estándares también se observa en instalaciones específicas como la nave de Cuautitlán, dedicada al armado de despensas. Ahí, la operación se desarrolla bajo certificaciones que supervisan toda la cadena de suministro, desde el ingreso y almacenamiento hasta el ensamble y la distribución. Brenda Castañeda, gerente de operaciones, lo explica así:

Detectamos peligros físicos, químicos y biológicos para que no lleguen a los consumidores; desde el ingreso de las mercancías se cuida toda la cadena de suministro”.

Esta visión preventiva convierte la inocuidad en un proceso transversal y no en una acción correctiva. La empresa no espera a que ocurra un problema para intervenir; diseña procedimientos para impedir que aparezca.

Además, la organización impulsa esquemas responsables de aprovechamiento alimentario. Cuando un producto presenta alguna condición relacionada con empaque o presentación, no se desecha automáticamente; se devuelve al proveedor para su revisión, reenvasado o posible reaprovechamiento, reduciendo desperdicios sin comprometer la seguridad alimentaria.

Así, el compromiso de Serel con la calidad no se limita a cumplir contratos o mantener operaciones eficientes. También implica proteger la salud del consumidor final y garantizar que cada alimento distribuido conserve estándares adecuados de seguridad, manejo e higiene.

Cómo Serel fortalece la confianza alimentaria en sus sistemas de alimentación

La experiencia de Serel muestra que detrás de un servicio alimentario confiable existe mucho más que capacidad de producción. Hay logística especializada, procesos estandarizados, personal capacitado y certificaciones que respaldan cada decisión operativa. Pero, sobre todo, existe una visión en la que la inocuidad y la calidad son elementos inseparables del servicio.Ese enfoque ha permitido a la empresa posicionarse como un operador estratégico dentro del sector alimentario institucional y social, capaz de responder a grandes desafíos sin perder de vista lo más importante: que los alimentos lleguen en las mejores condiciones posibles. En última instancia, el verdadero valor del servicio radica justamente ahí, en la capacidad de transformar procesos complejos en confianza cotidiana para miles de personas.

Celebrando al perro sin raza con la promesa de PEDIGREE®

En un mundo que a menudo se obsesiona con las etiquetas, conmemoramos el Día del Perro sin Raza (28 de mayo) y rendimos homenaje a esos compañeros únicos que nos recuerdan una verdad fundamental: el amor no entiende de razas.

En México, se estima que hay 29.7 millones de perros y gatos sin un hogar, lo que representa un desafío para la sociedad en general.  Ante este panorama, PEDIGREE®, la marca líder en cuidado y nutrición para perros intensifica su estrategia de ser parte de la solución a través de su programa PEDIGREE Adóptame®.

Desde su fundación hace más de 17 años, el programa de adopción #1 de México, ha construido su legado sobre la creencia de que cada perro, sin importar su origen o mezcla, merece un hogar amoroso. Este programa ha sido un pilar en el ecosistema de bienestar animal, funcionando como un puente entre albergues, perros en espera de un hogar y familias dispuestas a dar amor. El impacto es medible y contundente: se han donado más de 6,800 toneladas de alimento y, lo que es más importante, 84 mil historias de abandono se han transformado en adopciones exitosas.

perro sin raza

Hemos comprobado que la nutrición es un factor clave para que un perro pueda ser rehabilitado y esté listo para encontrar un hogar. “Si bien cada perro mestizo es una combinación a singular por fuera, sus necesidades nutricionales son universales. Un perro sano es un perro feliz, sin importar su linaje. Por eso, nuestro compromiso va más allá de encontrarles un hogar; se extiende a asegurar su bienestar a través de la Promesa de Nutrición PEDIGREE®.” reafirmó Mauricio Ortiz, Director de PEDIGREE®.

Al alimentar al 100% de la población animal de un albergue con PEDIGREE®, les damos no solo una nutrición completa y balanceada, sino una herramienta de transformación al devolverle a estos perros la fuerza, la energía para jugar y la confianza para acercarse a una posible familia”, añade el vocero.

En este Día del Perro sin Raza tú puedes ser uno de los miles de mexicanos que cada año le cambian la vida a un perro de raza única. Visita pedigreeadoptame.mx y comienza hoy tu proceso para conectar con tu compañero ideal.

Jefes con ego frágil: la crisis silenciosa dentro de las oficinas

En muchas oficinas, el problema no siempre es la carga de trabajo, los horarios o incluso el sueldo. A veces, el verdadero desgaste comienza cuando los empleados deben trabajar alrededor del ego de sus líderes.

Jefes que no aceptan críticas, líderes que necesitan tener siempre la razón, supervisores que toman cualquier desacuerdo como un ataque personal o que sienten amenaza ante empleados talentosos. El ego mal gestionado se está convirtiendo en una de las causas más silenciosas de estrés, desgaste emocional y baja productividad dentro de las organizaciones.

La situación no es menor. Investigaciones de Gallup señalan que los managers influyen hasta en el 70% del nivel de compromiso y motivación de los equipos de trabajo. Además, encontró que una de cada dos personas ha renunciado a un empleo para alejarse de su jefe en algún momento de su carrera profesional.

Jefes con ego frágil

Para Nora Taboada,  fundadora de AFE-Liderazgo Consciente y autora de Felicidad Activa, el problema muchas veces no es la autoridad en sí, sino la inseguridad emocional disfrazada de liderazgo, “hay líderes que necesitan validación constante y confunden autoridad con control. Cuando eso ocurre, el equipo termina trabajando para proteger el ego del jefe en lugar de enfocarse en innovar o colaborar”, detalla la especialista.

Los líderes con ego frágil suelen reaccionar negativamente ante cuestionamientos, correcciones o propuestas diferentes a las suyas. El resultado es un ambiente donde los empleados dejan de opinar, evitan participar y comienzan a trabajar desde el miedo.

¿Cómo manejar esta situación?

Aunque no siempre es posible cambiar la personalidad de un jefe, Nora Taboada comparte ciertas estrategias para reducir el impacto emocional y laboral tanto en colaboradores como líderes.

Recomendaciones para colaboradores:

● No tomar todas las reacciones del líder como algo personal.

● Documentar acuerdos y comunicación importante.

● Evitar confrontaciones impulsivas frente al grupo.

● Practicar comunicación clara y asertiva.

● Buscar aliados y redes de apoyo dentro de la organización.

● Identificar límites emocionales saludables.

● Detectar cuándo el entorno ya se volvió insostenible.

Jefes con ego frágil

Recomendaciones para líderes:

● Escuchar sin reaccionar defensivamente.

● Aprender a separar crítica de ataque personal.

● Delegar sin sentir pérdida de control.

● Reconocer públicamente el trabajo del equipo.

● Fomentar espacios seguros para opinar.

● Trabajar inteligencia emocional y autoconocimiento.

“El verdadero liderazgo no necesita demostrar superioridad todo el tiempo. Los mejores líderes son quienes hacen que los demás se sientan seguros para crecer”, enfatiza Taboada.

En un entorno laboral donde cada vez se habla más de bienestar emocional y salud mental, el ego mal gestionado dejó de ser únicamente un problema de personalidad. Hoy también representa un riesgo para la productividad, la innovación y la estabilidad emocional dentro de las empresas.

Deuda sostenible rompe récord: supera los 7 billones de dólares a nivel global

0

La transición hacia economías bajas en carbono ya no depende únicamente de compromisos climáticos o narrativas corporativas; hoy se sostiene, cada vez más, en mecanismos financieros capaces de movilizar capital a gran escala. En ese contexto, la deuda sostenible ha dejado atrás su carácter experimental y se ha convertido en un componente estructural de los mercados internacionales, reflejando una transformación profunda en la manera en que gobiernos, empresas e inversionistas evalúan el riesgo y generan valor.

De hecho, de acuerdo con edie, los datos más recientes muestran que este mercado continúa expandiéndose con rapidez y sofisticación. Lo que hace poco más de una década era un nicho asociado principalmente a bonos verdes, hoy constituye un ecosistema financiero que integra instrumentos sociales, de sostenibilidad y vinculados al desempeño ESG. El nuevo récord global no sólo confirma el crecimiento de la deuda sostenible, sino también la creciente presión para asegurar que dicho capital genere impactos tangibles y no termine convirtiéndose en una licencia financiera para prolongar modelos contaminantes.

La deuda sostenible alcanza escala global y redefine el mercado de capitales

La más reciente actualización de la Climate Bonds Initiative (CBI) confirma una cifra simbólica y estratégica para las finanzas sostenibles: el mercado acumulado de deuda sostenible ya superó los 7 billones de dólares a nivel global. El dato cobra mayor relevancia cuando se observa la velocidad del crecimiento.

El mercado alcanzó su primer billón de dólares en 2019, aproximadamente trece años después de la emisión del primer bono verde. Sin embargo, desde entonces se han incorporado alrededor de 6 billones de dólares adicionales, equivalente a un crecimiento cercano a 1 billón anual, una trayectoria que evidencia una aceleración inédita en la movilización de capital alineado con objetivos ambientales y sociales. Para los especialistas del sector, la magnitud alcanzada representa mucho más que un récord estadístico. Sean Kidney, director ejecutivo de la CBI, dimensionó el fenómeno al señalar que:

“7 billones de dólares representan un hito importante. Esta cifra supera la economía de la mayoría de los países del mundo, y el mercado sigue creciendo”.

La afirmación subraya un cambio de paradigma: la sostenibilidad financiera ya no opera en la periferia del sistema económico, sino dentro de sus mecanismos centrales de asignación de recursos.

deuda sostenible

Este avance también confirma la consolidación de un mercado que ha transitado rápidamente de ser una categoría especializada a convertirse en una práctica convencional dentro de las finanzas globales. De acuerdo con la base de datos de la CBI —que monitorea bonos verdes, sociales, de sostenibilidad y vinculados a sostenibilidad (GSS+)—, durante tres años consecutivos la emisión anual alineada ha superado el billón de dólares, mientras que tan sólo en 2025 ingresaron 400 nuevos emisores al mercado.

La composición del sector también ofrece señales relevantes sobre las prioridades del financiamiento climático. Los bonos verdes continúan dominando con una emisión acumulada superior a 4 billones de dólares, consolidándose como el principal vehículo para financiar proyectos relacionados con energía limpia, infraestructura resiliente, eficiencia energética y transporte sostenible. Paralelamente, los bonos sociales y de sostenibilidad mantienen una trayectoria ascendente, impulsados por la creciente integración de variables sociales y de resiliencia económica dentro de las estrategias ESG corporativas.

Deuda sostenible y el desafío de financiar la transición sin caer en el greenwashing

El crecimiento del mercado abre oportunidades significativas para acelerar la transición hacia economías más resilientes, pero también plantea preguntas cada vez más urgentes sobre la calidad del financiamiento y la credibilidad de sus resultados.

Uno de los instrumentos que refleja esta discusión son los bonos vinculados a la sostenibilidad (SLB, por sus siglas en inglés). A diferencia de los bonos verdes tradicionales —que deben financiar proyectos específicos— estos instrumentos pueden destinarse a fines corporativos generales, siempre que el emisor cumpla metas globales de desempeño sostenible previamente establecidas. Aunque representan una fracción menor del mercado GSS+, continúan desempeñando un papel relevante al ofrecer flexibilidad financiera y ampliar la participación empresarial.

Sin embargo, esa flexibilidad también incrementa los riesgos reputacionales y regulatorios. Para especialistas en sostenibilidad y responsabilidad social, el crecimiento de la deuda sostenible debe ir acompañado de estándares robustos de verificación y trazabilidad. Sin metodologías claras, indicadores verificables y mecanismos rigurosos de seguimiento, el financiamiento sostenible corre el riesgo de transformarse en un ejercicio declarativo o, peor aún, en un instrumento que legitime actividades incompatibles con la transición climática.

La experiencia europea ofrece algunas pistas sobre cómo reducir esas vulnerabilidades. Europa concentró 45% del volumen anual global de emisiones GSS+ alineadas durante el último año, manteniéndose como la región líder del mercado. Este liderazgo no responde únicamente al apetito inversionista, sino también a marcos regulatorios más desarrollados, taxonomías de sostenibilidad y mayores exigencias de divulgación.

En ese sentido, Kidney advierte que el reto ya no consiste solamente en incrementar el flujo de capital, sino en construir las condiciones que permitan canalizarlo adecuadamente:

“Por supuesto, tenemos que movilizar más capital, alrededor de 10 billones de dólares al año, pero esto demuestra que los inversores quieren invertir su dinero en soluciones climáticas y están dispuestos a hacerlo”.

deuda sostenible

La reflexión adquiere especial relevancia para América Latina y mercados emergentes, donde la expansión de la deuda sostenible podría convertirse en un catalizador para infraestructura resiliente, transición energética y adaptación climática, siempre que exista certidumbre regulatoria y una gobernanza capaz de evitar la captura oportunista del discurso ESG.

Financiar el futuro exige más que capital

El récord de los 7 billones de dólares confirma que la sostenibilidad financiera ha alcanzado una dimensión sistémica. Los inversionistas ya no observan las variables climáticas y sociales como elementos periféricos, sino como factores determinantes para la estabilidad económica y la gestión del riesgo a largo plazo. La expansión del mercado GSS+ y la entrada constante de nuevos emisores demuestran que la deuda sostenible se ha convertido en un lenguaje común entre finanzas y sostenibilidad.

No obstante, el verdadero éxito del mercado no dependerá únicamente de cuánto capital logre movilizarse, sino de su capacidad para producir transformaciones reales. Como concluyó Sean Kidney: “Eso implica datos fiables, estándares rigurosos y mecanismos claros para financiar la transición. Es una agenda ambiciosa, pero fundamental”. Para empresas, reguladores e inversionistas, el desafío inmediato consiste en asegurar que la sofisticación financiera acompañe —y no sustituya— la ambición climática. Sólo así la deuda sostenible podrá consolidarse como una herramienta genuina de transición y no como un nuevo pretexto para postergar cambios estructurales.

El cambio climático suma un nuevo riesgo: bacterias más resistentes a antibióticos

La conversación sobre cambio climático suele centrarse en emisiones, infraestructura resiliente o pérdidas económicas. Sin embargo, la ciencia continúa ampliando el mapa de riesgos y revelando impactos menos visibles, pero profundamente disruptivos para la sociedad. Un estudio reciente publicado en Lancet Planetary Health advierte que la crisis climática podría estar acelerando un problema sanitario ya considerado crítico: la resistencia a antibióticos en bacterias como la salmonela.

La investigación, desarrollada por especialistas del Reino Unido, Francia, Australia, Suiza y China, aporta nueva evidencia sobre cómo el aumento de las temperaturas y la alteración de los patrones de lluvia pueden favorecer la adaptación bacteriana y la propagación de genes resistentes.

Un estudio global revela nuevas dimensiones del riesgo sanitario

La resistencia a antibióticos ya representa una de las amenazas de salud pública de crecimiento más acelerado en el mundo. De acuerdo con estimaciones citadas por los investigadores, este fenómeno provoca actualmente más de un millón de muertes al año, afectando a personas de cualquier edad y región.

Aunque históricamente el principal detonante ha sido el uso excesivo e indebido de antimicrobianos —tanto en medicina humana como en actividades pecuarias—, el nuevo estudio plantea que el contexto climático está intensificando el problema.

La investigación, considerada pionera por su escala y profundidad, analizó los genomas de más de 480 mil muestras de salmonela provenientes de 139 países, recolectadas entre 1940 y 2023. Los investigadores compararon la presencia de genes de resistencia a antibióticos con variaciones registradas en temperatura media y patrones de precipitación durante más de ocho décadas.

resistencia a antibióticos

El análisis permitió construir un modelo cuantitativo para evaluar cómo las condiciones ambientales influyen en la evolución bacteriana. Los hallazgos mostraron que el cambio climático está asociado con un incremento global del 10% en los genes de resistencia a los antibióticos en salmonela a lo largo del periodo estudiado.

Además, el estudio reveló que 82% de los países analizados registraron incrementos en estos genes resistentes. Las regiones con mayores aumentos asociados al clima fueron Oriente Medio y el norte de África, seguidas por Asia del Sur y África subsahariana, zonas particularmente expuestas tanto a presiones climáticas como a desafíos estructurales en infraestructura sanitaria.

Lo relevante, señalan los autores, es que la relación identificada no sigue una línea simple. La resistencia a antibióticos no aumenta únicamente porque las temperaturas sean mayores, sino porque temperatura y precipitación interactúan de forma compleja, modificando ecosistemas microbianos y acelerando la adaptación bacteriana.

“Nuestros hallazgos aportan pruebas que respaldan la idea de que el aumento de las temperaturas y la alteración de los patrones de precipitación amplifican de forma no lineal la abundancia y la diseminación de genes de resistencia a los antimicrobianos en patógenos bacterianos como la salmonela”, escribieron los investigadores.

El estudio aclara que los resultados no demuestran una causalidad directa entre cambio climático y aumento de resistencia bacteriana; sin embargo, sí aportan lo que los autores describen como “pruebas sólidas” de una asociación significativa que no puede ser ignorada en el diseño de políticas sanitarias y ambientales.

resistencia a antibióticos

¿Por qué el cambio climático puede aumentar la resistencia a antibióticos?

La investigación plantea una hipótesis respaldada por evidencia creciente: el cambio climático altera la estabilidad ecológica microbiana y crea condiciones favorables para la evolución bacteriana.

El aumento de las temperaturas puede modificar la supervivencia de microorganismos, acelerar ciclos biológicos y favorecer mutaciones que incrementen la persistencia de bacterias resistentes. A ello se suman los cambios en precipitación, inundaciones y variabilidad hídrica, factores que pueden facilitar la dispersión de patógenos y el intercambio genético entre comunidades bacterianas.

Los autores del estudio sostienen que el problema debe entenderse bajo un enfoque sistémico. “La evidencia acumulada sugiere que el cambio climático es un factor que acelera la propagación mundial de la resistencia a los antimicrobianos”, señalaron.

Más allá del impacto microbiológico, esta relación revela una convergencia crítica entre crisis ambientales y riesgos sanitarios. Los investigadores afirman que el cambio climático “altera la estabilidad ecológica microbiana y acelera la evolución de la resistencia en reservorios humanos, animales y ambientales”, reforzando la necesidad de abandonar visiones fragmentadas del problema.

resistencia a antibióticos

Este enfoque coincide con la perspectiva de “Una Salud” (One Health), que reconoce la interdependencia entre salud humana, salud animal y condiciones ambientales. Desde esta óptica, combatir la resistencia a antibióticos no depende únicamente de regular prescripciones médicas, sino también de reducir emisiones, fortalecer vigilancia epidemiológica y proteger ecosistemas.

Los expertos enfatizan que la mitigación climática debe considerarse parte de la estrategia sanitaria global:

“La integración urgente de políticas de mitigación del cambio climático, en particular aquellas alineadas con el Acuerdo de París, junto con una mayor gestión de los antimicrobianos y la vigilancia del enfoque ‘Una Salud’, es esencial para reducir la futura carga de la resistencia a los antimicrobianos”, concluyeron.

La investigación añade otro elemento relevante para tomadores de decisiones: cumplir escenarios de bajas emisiones no sólo tendría beneficios climáticos, sino que podría contribuir directamente a contener la propagación global de genes resistentes. Según los autores, la combinación de acción climática y uso responsable de antibióticos puede “frenar eficazmente la propagación de genes de resistencia a los antimicrobianos y el aumento de la resistencia mundial a estos fármacos”.

El clima también se ha convertido en un desafío sanitario

Durante años, la narrativa climática se concentró en impactos físicos y económicos visibles: olas de calor, sequías, pérdidas agrícolas o infraestructura vulnerable. Sin embargo, estudios como éste evidencian que la crisis climática también opera en escalas microscópicas capaces de afectar directamente la salud humana y comprometer avances médicos construidos durante décadas.

La resistencia a antibióticos emerge así como un ejemplo paradigmático de los riesgos interconectados del siglo XXI. Cuando el calentamiento global modifica ecosistemas bacterianos y potencialmente reduce la eficacia de tratamientos esenciales, el cambio climático deja de ser un asunto exclusivamente ambiental y se convierte en una prioridad transversal para sistemas de salud, gobiernos y empresas.

Para especialistas en responsabilidad social y sostenibilidad, el mensaje es contundente: enfrentar la crisis climática ya no es únicamente una obligación ambiental o reputacional, sino una inversión preventiva en estabilidad social y sanitaria. La urgencia de reducir emisiones, fortalecer políticas de adaptación y promover modelos de desarrollo compatibles con los límites ecológicos también puede significar proteger la capacidad de la medicina para seguir salvando vidas.

¿Electrificación sin perder identidad? El dilema del primer Ferrari eléctrico

Ferrari siempre se escuchó antes de verse. Durante décadas, el rugido de sus motores fue parte de una experiencia casi ritual para admiradores, coleccionistas y amantes de la velocidad. Sus líneas agresivas, su potencia mecánica y la emoción que prometía al volante ayudaron a construir una identidad reconocible incluso para quienes jamás han conducido uno de sus automóviles.

Pero incluso las marcas más emblemáticas enfrentan momentos de transformación. La llegada del primer Ferrari eléctrico marca un cambio histórico para una firma cuya esencia parecía inseparable de la combustión. Más allá del lanzamiento de un nuevo modelo, el movimiento abre una conversación relevante para múltiples industrias: ¿cómo evolucionar frente a nuevas exigencias ambientales sin romper con aquello que hizo icónica a una marca?

El reto de electrificarse cuando la tradición pesa

Durante años, Ferrari pareció resistirse a la electrificación total. Mientras otros fabricantes aceleraban su transición hacia tecnologías de menor emisión, la compañía italiana defendía el carácter emocional de sus motores como una parte esencial de su ADN. Para Ferrari, el sonido, la potencia y la sensación de conducción no eran detalles técnicos; eran elementos profundamente ligados a su narrativa.

Ferrari eléctrico

Sin embargo, el contexto global comenzó a transformar las reglas del juego. Regulaciones ambientales más estrictas, metas de descarbonización y nuevas expectativas del mercado empujaron a la industria automotriz hacia modelos eléctricos. Para empresas históricamente vinculadas al alto consumo energético, el cambio dejó de ser opcional para convertirse en una conversación sobre permanencia y adaptación.

En este escenario, electrificarse no significa únicamente cambiar una fuente de energía. También implica rediseñar productos, repensar experiencias y enfrentar la reacción de consumidores que suelen ver cualquier modificación como una amenaza a la autenticidad de la marca.

Ferrari eléctrico: cuando el diseño cambia por necesidad tecnológica

La controversia alrededor del nuevo modelo comenzó incluso antes de llegar a las calles. Las primeras imágenes provocaron opiniones divididas entre seguidores de la marca, especialmente porque el vehículo parece alejarse de algunos rasgos clásicos asociados al diseño Ferrari.

Para muchos consumidores, el debate no gira únicamente en torno a si un Ferrari debe ser eléctrico, sino a cómo luce al convertirse en uno. La electrificación modifica aspectos estructurales imposibles de ignorar: distribución de peso, espacio para baterías, aerodinámica y proporciones generales del automóvil.

En otras palabras, el cambio no responde solamente a una decisión estética. La tecnología eléctrica obliga a replantear el producto desde su arquitectura, y eso inevitablemente transforma la apariencia final. Lo que algunos consideran una pérdida de identidad, otros lo ven como una adaptación necesaria frente a un nuevo contexto industrial.

¿Qué cambió realmente? El diseño que nació de la electrificación

Uno de los cambios más visibles está en la silueta del vehículo. A diferencia del Ferrari tradicional, bajo y extremadamente deportivo, el nuevo modelo apuesta por una estructura más alta, espaciosa y funcional. Además, incorpora cuatro puertas y capacidad ampliada para pasajeros, una decisión poco habitual en la historia de la marca y que ha generado reacciones encontradas.

El lenguaje visual también muestra una evolución evidente. El diseño se inclina hacia una estética más limpia y minimalista, donde las necesidades aerodinámicas y técnicas parecen tener un papel tan relevante como la intención estética. Parte de este rediseño responde a la integración de baterías y al equilibrio necesario para mantener desempeño y eficiencia.

Quizá el cambio más simbólico es el sonido —o la ausencia de este—. El rugido característico de Ferrari, uno de los elementos más reconocibles de la experiencia de manejo, desaparece para dar paso a una dinámica distinta. Aunque la empresa ha buscado incorporar tecnologías acústicas para preservar cierta emoción, para muchos seguidores la experiencia sigue sintiéndose diferente.

El interior también refleja esta transformación. La experiencia digital gana protagonismo, aunque Ferrari conserva ciertos controles físicos para mantener parte de la interacción mecánica tradicional. El objetivo parece claro: modernizarse sin romper completamente con el pasado.

Ferrari eléctrico y la resistencia al cambio de los consumidores

La reacción frente al nuevo modelo revela una paradoja frecuente en los procesos de transformación empresarial: muchas personas respaldan el cambio hacia soluciones de menor impacto ambiental, pero muestran resistencia cuando este altera aquello que consideran parte esencial de una experiencia.

En el caso del Ferrari eléctrico, el rechazo de algunos seguidores parece estar menos relacionado con la tecnología y más con lo que esta representa simbólicamente. El vehículo no solo cambia de motor; cambia sonidos, sensaciones, formas y parte de la identidad emocional que durante décadas definió a la marca.

Este fenómeno no es exclusivo de la industria automotriz. Empresas de alimentos, moda, energía o tecnología enfrentan retos similares cuando ajustan procesos o materiales para responder a nuevas exigencias regulatorias y ambientales. La sostenibilidad —o en este caso, la electrificación— rara vez llega sin tensiones.

Para las compañías, el desafío no consiste únicamente en innovar, sino en comunicar por qué el cambio es necesario y cómo puede ocurrir sin borrar aquello que hizo relevante a la marca frente a sus consumidores.

¿Puede una marca transformarse sin perder su esencia?

La llegada del primer Ferrari eléctrico abre una conversación que va mucho más allá de los automóviles de lujo. En un contexto donde industrias completas buscan reducir emisiones y adaptarse a nuevas realidades, muchas empresas enfrentan una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto es posible evolucionar sin alterar aquello que define la identidad de una marca?

La respuesta probablemente no sea absoluta. Algunas transformaciones exigirán cambios visibles y decisiones impopulares, especialmente cuando los nuevos modelos tecnológicos obligan a replantear diseño, materiales o experiencias. Sin embargo, quedarse inmóvil también puede representar un riesgo en un entorno cada vez más orientado hacia la transición energética.

Ferrari parece estar enfrentando una prueba que otras compañías pronto podrían compartir. La verdadera discusión quizá no sea si una marca debe cambiar, sino cómo lograr que esa evolución conserve suficiente autenticidad para seguir conectando con las personas.

Porque, al final, el éxito del primer Ferrari eléctrico no dependerá únicamente de sus especificaciones o desempeño. Su reto más complejo será demostrar que una marca puede transformarse para responder al futuro sin dejar de sentirse como ella misma.

¿La IA al rescate?: así podría acelerar el fin de los combustibles fósiles

0

La inteligencia artificial suele ocupar titulares por sus impactos inmediatos en productividad, automatización y transformación laboral. Sin embargo, detrás del entusiasmo tecnológico y de las inversiones multimillonarias que hoy caracterizan al sector, comienza a emerger una conversación más estratégica: su capacidad para modificar las bases materiales de la economía global.

Como refiere Paul Riley en un artículo publicado en The Fast Company, esta cuestión recuerda inevitablemente al auge de las empresas puntocom a finales de los noventa: expectativas elevadas, abundancia de capital y promesas disruptivas. Pero, a diferencia de aquella revolución centrada en la digitalización, la IA podría influir sobre algo todavía más estructural: la forma en que producimos, utilizamos y recuperamos recursos. 

Bajo esta perspectiva, la tecnología no sólo optimizaría procesos, sino que podría acelerar el fin de los combustibles fósiles al facilitar una transición desde la economía lineal hacia modelos circulares capaces de reducir drásticamente la extracción de recursos.

Economía circular e IA: una alianza para el fin de los combustibles fósiles

Como reflexiona Riley, durante décadas, el crecimiento económico global ha descansado sobre un modelo lineal profundamente dependiente de recursos finitos: extraer, producir, consumir y desechar. Petróleo para envases y textiles, combustibles fósiles para movilidad y minerales estratégicos para prácticamente toda la infraestructura tecnológica moderna conforman una lógica productiva que asume disponibilidad ilimitada de materiales limitados.

Sin embargo, las disrupciones recientes han expuesto la vulnerabilidad de este esquema. La pandemia de COVID-19 y las tensiones geopolíticas en torno al estrecho de Ormuz evidenciaron la fragilidad de cadenas de suministro concentradas y dependientes de regiones específicas. El problema no es únicamente ambiental; también implica riesgos económicos, comerciales y de seguridad estratégica.

fin de los combustibles fósiles

Frente a este panorama, la economía circular surge como una alternativa capaz de redefinir la relación entre producción y recursos. A diferencia del modelo lineal, la circularidad propone mantener materiales en uso el mayor tiempo posible mediante regeneración, reutilización y recuperación, reduciendo la necesidad de extracción primaria.

Los incentivos económicos detrás de esta transición son cada vez más contundentes. Un informe reciente de Circle Economy y Deloitte estima que la falta de circularidad cuesta al mundo 25.4 billones de euros al año, equivalente a cerca del 31% del PIB global. Esta cifra convierte la discusión en algo más que un imperativo ambiental: la ineficiencia en el uso de materiales, el descarte prematuro y la subutilización de activos representan costos sistémicos crecientes.

En este contexto, la inteligencia artificial aparece como un acelerador potencial del cambio. Su principal fortaleza reside en procesar volúmenes masivos de información y detectar patrones imposibles de identificar mediante capacidades humanas convencionales. Más que una herramienta de eficiencia operativa, la IA podría convertirse en infraestructura tecnológica para materializar la circularidad a gran escala y acercar el fin de los combustibles fósiles.

fin de los combustibles fósiles

¿Cómo la IA podría transformar materiales y reducir la dependencia fósil?

La conexión más prometedora entre inteligencia artificial y sostenibilidad se encuentra en la convergencia con la biotecnología.

Aunque la ingeniería biológica lleva décadas resolviendo desafíos complejos —desde vacunas e insulina hasta biocombustibles—, su expansión hacia soluciones circulares ha enfrentado límites relacionados con la enorme complejidad de los sistemas biológicos y los largos ciclos de descubrimiento y validación científica.

La IA modifica esa ecuación. Al analizar conjuntos masivos de datos biológicos, puede reducir radicalmente el espacio de búsqueda y acelerar el descubrimiento de soluciones que antes requerían años de investigación. Esto abre oportunidades particularmente relevantes para el reciclaje avanzado y la regeneración de materiales.

Uno de los campos más dinámicos es el diseño de proteínas y nuevas enzimas capaces de descomponer materiales complejos al final de su vida útil y transformarlos nuevamente en insumos equivalentes a los originales. Envases plásticos, fibras textiles derivadas del petróleo e incluso minerales críticos presentes en residuos electrónicos podrían reincorporarse al sistema productivo sin necesidad de nueva extracción.

fin de los combustibles fósiles

La relevancia estratégica de esta posibilidad es enorme. Si los materiales pudieran regenerarse de forma eficiente y económicamente viable, disminuiría la presión sobre la explotación de hidrocarburos y minerales vírgenes, debilitando gradualmente el modelo económico que sostiene la dependencia fósil. Bajo esta lógica, la IA aplicada a biotecnología podría acelerar el fin de los combustibles fósiles no mediante sustitución energética aislada, sino transformando la propia arquitectura del sistema productivo.

No obstante, el optimismo requiere matices. La propia expansión de la inteligencia artificial genera impactos ambientales asociados al consumo energético, demanda hídrica y huella de infraestructura digital. El riesgo es evidente: si los modelos de IA se alimentan con electricidad intensiva en carbono o se diseñan sin criterios éticos y ambientales, la solución podría reproducir parte del problema que pretende resolver.

Por ello, el potencial tecnológico debe ir acompañado de gobernanza responsable. La IA necesita desarrollarse con criterios de transparencia, supervisión ética y energía limpia. Sólo bajo esas condiciones podría contribuir genuinamente al fin de los combustibles fósiles y evitar convertirse en una nueva capa de presión ambiental sobre sistemas ya sobreexigidos.

Tecnología sin transición no basta

La inteligencia artificial representa una de las innovaciones más influyentes de nuestro tiempo, pero su verdadera trascendencia quizá no radique únicamente en automatizar tareas o aumentar productividad. Su potencial más disruptivo podría encontrarse en la posibilidad de rediseñar la economía material que ha sostenido durante décadas la dependencia global del petróleo y otros recursos finitos. En ese escenario, el fin de los combustibles fósiles comienza a concebirse como una transformación sistémica impulsada por circularidad, ciencia y datos.

Sin embargo, ninguna tecnología es neutral ni suficiente por sí sola. La IA puede acelerar procesos y abrir rutas inéditas hacia la sostenibilidad, pero sin regulación, ética y descarbonización energética corre el riesgo de amplificar desigualdades y presiones ambientales existentes. Para líderes empresariales y especialistas en responsabilidad social, el reto no consiste únicamente en adoptar inteligencia artificial, sino en decidir con qué propósito y bajo qué modelo de desarrollo se implementará. Sólo así la innovación podrá convertirse en una herramienta auténtica de transición y no en otra promesa tecnológica incapaz de alterar las raíces del problema.

Grupo BMV impulsa la inclusión y la diversidad con el “Ring the Bell for LGBTQ+ Equality 2026”

En el marco del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, Grupo Bolsa Mexicana de Valores (Grupo BMV) llevó a cabo el “Ring the Bell for LGBTIQ+ Equality”, una iniciativa global que reafirma su compromiso con la promoción de los derechos humanos, la igualdad y la erradicación de cualquier forma de discriminación.

Este Campanazo forma parte de una serie de acciones impulsadas, por segundo año consecutivo, entre más de 15 bolsas de valores alrededor del mundo para generar conciencia, fomentar conversaciones globales, fortalecer alianzas y promover entornos laborales y sociales más inclusivos, donde todas las personas sean respetadas y valoradas.

Jorge Alegría, director general del Grupo BMV, destacó:

“Quienes formamos parte del sector financiero tenemos la responsabilidad de poner el ejemplo en materia de inclusión y visibilidad, de actuar en favor de una cultura que reconozca la diversidad como una fortaleza para avanzar hacia un sistema financiero más representativo, más justo y, sobre todo, más humano”.

En México, estas iniciativas cobran relevancia en un contexto en el que persisten importantes desafíos en materia de inclusión y no discriminación. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2022 del INEGI, una de cada cinco personas reportó haber sido víctima de la negación de al menos un derecho en los últimos cinco años.

Asimismo, la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género 2021 reveló que una de cada tres personas de la comunidad LGBTIQ+ manifestó haber vivido algún acto de discriminación; mientras que 28.1% señaló haber recibido un trato desigual en prestaciones, ascensos o beneficios laborales. Estas condiciones reflejan cómo la violencia sistemática y la exclusión impactan distintos ámbitos de la vida social y económica, incluido el entorno laboral y financiero.

Ring the Bell for LGBTQ+ Equality

Esta edición del Campanazo LGBTIQ+ se enfocó en visibilizar a la comunidad trans. En este sentido, Jacques Matthias Tapie Amione, fundador, director y consultor principal en Grupo CREATA, dijo: “Hablar de inclusión trans también es hablar de economía: trabajamos, emprendemos, consumimos, generamos desarrollo, movemos mercados y sostenemos comunidades. Cuando el sistema financiero reconoce nuestra existencia, no solo amplía nuestras posibilidades y esperanza de vida, también fortalece mercados más humanos, conscientes y sostenibles”.

Juliette Greenham, directora financiera en Gender Health Training Institute, una organización que se especializa en brindar herramientas para la atención afirmativa y apoyo a personas transgénero, no binarias y con diversidad de género, señaló que “tanto en un portafolio de inversión como en la vida, los sistemas más resilientes son aquellos capaces de integrar diversidad”.

Hilda Téllez Lino, secretaria ejecutiva en la Unidad de Atención a la Diversidad Social del Gobierno de la Ciudad de México, mencionó que:

“Caminamos junto a las personas de la diversidad sexual y de género: reconociendo lo conquistado y acompañando lo que aún falta por transformar”.

Como parte de su estrategia de inclusión y diversidad, Grupo BMV también ha impulsado distintas acciones orientadas a reducir brechas y promover espacios más seguros y equitativos, entre las cuales destacan:

·       La realización de una colecta, en diciembre pasado, en beneficio de personas de la comunidad LGBTQ+ en situación de vulnerabilidad, en colaboración con la Fundación Arcoíris por el Respeto a la Diversidad Sexual, A.C.

·       La participación en la Feria Anual del Empleo organizada por ComproDiverso, dirigida a personas de la diversidad sexual y de género.

·       Incorporación de los principios de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) en el Código de Ética, así como reportes permanentes a los Consejos de Administración del Grupo BMV.

·       La colaboración en actividades de sensibilización, como el “Jueves Social” celebrado en junio de 2025, enfocado en visibilizar y celebrar la diversidad del colectivo LGBTIQ+.

A estas acciones se suman iniciativas internas orientadas a fortalecer una cultura organizacional más incluyente, como la actualización de la Política de Licencia Parental, que ahora contempla beneficios equitativos para todas las personas colaboradoras; el seguimiento interno a la encuesta realizada con ADIL Diversidad e Inclusión Laboral, para conocer la percepción y experiencia de los equipos de trabajo, y la presentación de la guía Igualdad de Género: Pilar de la Sostenibilidad y Rentabilidad Corporativa, presentada el pasado 5 de marzo.

Además del compromiso institucional, Grupo BMV impulsa talleres y espacios de sensibilización sobre diversidad sexual y de género desde sus distintos niveles de liderazgo. Estas acciones también responden a la Agenda 2030 y al papel de Grupo BMV como miembro activo de la Iniciativa de Bolsas de Valores Sostenibles, promoviendo la igualdad como un elemento clave para el desarrollo sostenible y la construcción de mercados más inclusivos.

Soriana Fundación transforma compras cotidianas en apoyo para familias rurales con estufas ecológicas

En un contexto donde los consumidores buscan cada vez más que sus compras tengan un impacto positivo, Soriana Fundación impulsa “La Dona que Dona”, una iniciativa que convierte un producto de consumo cotidiano en apoyo para familias de comunidades rurales que aún cocinan con fogones tradicionales, una práctica asociada a problemas respiratorios, riesgos para la salud y afectaciones ambientales.

A través de la compra de este producto disponible en las 771 tiendas Soriana del país, se generan recursos para la instalación de estufas ecológicas en comunidades de Chiapas, Veracruz, Puebla y Yucatán, entidades donde miles de hogares continúan utilizando métodos tradicionales de cocina dentro de espacios cerrados.

Actualmente, los productos con causa se han convertido en una de las principales herramientas que permite vincular donativos con proyectos de impacto social tangible. En este sentido, iniciativas como “La Dona que Dona” buscan acercar a más personas a proyectos sociales de manera sencilla y cotidiana, mientras los consumidores también obtienen un producto para su consumo diario.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación del aire en interiores derivada del uso de combustibles sólidos y métodos tradicionales de cocina representa uno de los principales riesgos ambientales para la salud en comunidades vulnerables, particularmente para mujeres y niños, quienes suelen permanecer más tiempo expuestos al humo dentro del hogar (2025).

‘La Dona que Dona’ es una iniciativa que brinda la oportunidad de que nuestros clientes conviertan una compra diaria en apoyo real para familias que hoy necesitan mejores condiciones de vida. Tan solo en los últimos tres años, este programa ha permitido instalar más de 1,200 estufas ecológicas, construyendo una impacto positivo y cercano para miles de familias mexicanas”, señaló Claudia Aguado.

Frente a este panorama, las estufas ecológicas contribuyen a reducir significativamente la emisión de humo dentro de las viviendas y disminuir hasta en un 60% el consumo de leña, generando beneficios tanto para la salud como para la economía familiar y el medio ambiente. Además de ayudar a prevenir enfermedades respiratorias y afecciones oculares, estas tecnologías representan un ahorro económico para las familias y fomentan prácticas más sostenibles al reducir la presión sobre los recursos forestales.

Además del impacto social, el programa también contribuye a impulsar hábitos de consumo más conscientes y sostenibles, al vincular pequeñas acciones individuales con proyectos de largo plazo enfocados en salud, bienestar y cuidado ambiental.

Con iniciativas como esta, Soriana Fundación busca fortalecer modelos de apoyo social vinculados al consumo cotidiano, promoviendo que pequeñas decisiones de compra puedan traducirse en beneficios colectivos para comunidades vulnerables en México.

Rafa Nadal impulsa campaña de prevención vs melanoma 

Un lunar que cambia, una mancha que antes no estaba, una herida que no termina de cicatrizar o una lesión que pasa desapercibida durante meses pueden ser señales de alerta. Con motivo del Día Mundial del Melanoma, que se celebra el 23 de mayo, Cantabria Labs impulsa una nueva edición de Objetivo Cero Melanoma 2026, una campaña de concientización y prevención que vuelve a poner el foco en un gesto sencillo, rápido y decisivo: revisar los lunares con la regla ABCDE y consultar a un dermatólogo ante cualquier cambio sospechoso. 

La campaña cuenta con el apoyo de Rafa Nadal, embajador de Cantabria Labs, y con la participación del Dr. Juan José Andrés Lencina, dermatólogo y Director Médico de Cantabria Labs; la Dra. Natalia Jiménez, dermatóloga en el Hospital Universitario Ramón y Cajal y en Grupo Pedro Jaén; y la Dra. Lourdes Navarro, dermatóloga y portavoz de la Fundación Piel Sana. Los especialistas coinciden en un mensaje central: revisar la piel, protegerla del sol y consultar al dermatólogo ante cualquier cambio sospechoso son gestos clave para favorecer el diagnóstico precoz del melanoma.

México y el melanoma: cuando la piel no se quema, también puede haber daño

En México, uno de los grandes retos de la prevención es romper con una idea muy extendida: creer que una piel que no se quema fácilmente está libre de daño solar. Según estimaciones de GLOBOCAN 2022, de la International Agency for Research on Cancer, en el país se registraron 2.198 nuevos casos de melanoma de piel y 833 muertes por esta enfermedad, con una prevalencia a cinco años de 7.596 casos.

Además, investigaciones de la UNAM en 2026 señalan una característica especialmente relevante: en México, con una incidencia estimada de entre 3.000 y 3.500 nuevos diagnósticos de melanoma al año, aproximadamente la mitad son melanomas acrales, un subtipo que puede aparecer en palmas de las manos, plantas de los pies y debajo de las uñas. Por eso, la autoexploración debe incluir todo el cuerpo, no solo las zonas más expuestas al sol.

“El error más común que puede cometer la sociedad mexicana es pensar que, por su fototipo y porque su piel no tiende a quemarse con facilidad, está protegida frente a todas las radiaciones solares. Es importante distinguir que existen diferentes tipos de radiación solar, todas ellas perjudiciales. Algunas son frente a las que el fototipo puede ofrecer cierta protección, pero otras también provocan daño solar silencioso”, explica el Dr. Juan José Andrés Lencina.

El especialista recuerda que la quemadura no es la única señal de alarma: “Existe un daño solar silencioso, que no siempre quema, pero que va atacando nuestro ADN y nuestras células. Y de esto también hay que ser muy consciente, especialmente en un país como México, donde hay personas con fototipos que no se queman con facilidad y no perciben ese daño”.

prevención vs melanoma 

La regla ABCDE: cinco letras para saber cuándo consultar

La regla ABCDE es una herramienta sencilla para orientar la autoexploración de lunares y lesiones. La A hace referencia a la asimetría; la B, a los bordes irregulares; la C, al color no homogéneo; la D, al diámetro superior a 6 milímetros; y la E, a la evolución, es decir, a cualquier cambio en el aspecto del lunar. El IMSS también ha promovido en México la detección temprana del melanoma mediante esta regla.

“Las señales de alarma de un lunar o una lesión las resumimos con la regla ABCDE. Esto implica que toda lesión que sea asimétrica, tenga bordes irregulares, un color irregular, un diámetro grande —es decir, mayor de 6 milímetros— o una evolución, es decir, que cambie con el tiempo, debe llevarnos a consultar con nuestro dermatólogo. Es una regla muy sencilla y es vital que la población la conozca para prevenir el melanoma”, señala la Dra. Natalia Jiménez.

La dermatóloga insiste en que la revisión no debe aplazarse hasta que aparezca un problema evidente. “Siempre recomiendo realizar revisiones anuales. No hay una edad concreta a partir de la cual deban hacerse: las revisiones son interesantes a cualquier edad. Obviamente, cuanto más sol hemos recibido, mayor riesgo tenemos de desarrollar una lesión maligna, pero es una recomendación aplicable a toda la población mexicana y, en realidad, a la población de cualquier parte del mundo”.

Protector solar: el hábito que todavía cuesta incorporar

La prevención también pasa por un uso correcto de la fotoprotección solar diaria. Según la Fundación Mexicana para la Dermatología, solo 1 de cada 10 mexicanos utiliza protector solar diariamente, una cifra que evidencia cuánto queda por hacer para convertir este gesto en parte de la rutina. “No se trata de extremar las precauciones, sino de reaplicar de verdad el protector solar cada dos horas. Es un gesto que realmente casi nadie hace, y si todos lo hiciéramos sería suficiente, porque ese tiempo está pensado precisamente para mantener la protección”, apunta el Dr. Juan José Andrés.

La Dra. Natalia Jiménez coincide: “Uno de los principales errores es no reaplicar el fotoprotector con la frecuencia necesaria. Recomendamos hacerlo cada dos horas. Otro error muy importante es aplicar poca cantidad, porque así nunca conseguiremos el índice de protección que se indica en el envase. Es importante que interioricemos que hay que reaplicar el protector solar y, por supuesto, evitar exposiciones prolongadas durante las horas centrales del día”.

Aplicar poco producto genera una sensación falsa de seguridad. Por eso, el Dr. Juan José Andrés propone una pauta fácil de recordar: “Para el cuerpo, la medida aproximada sería una una cantidad similar al tamaño de una pelota de golf. Para el rostro, recomiendo seguir la regla de los dos dedos: aplicar crema sobre los dedos índice y corazón y extenderla muy bien por toda la cara. También hay que prestar especial atención a las zonas más expuestas, como la nariz, y a una zona muy olvidada: las orejas”.

La fotoprotección, además, no depende solo de una crema. “Cuando no sea posible evitar la exposición solar, es fundamental apoyarnos en medidas físicas de protección, como camisetas, gorras y gafas de sol. La protección solar diaria no debe depender únicamente de la crema solar, sino de un conjunto de hábitos”, recuerda la Dra. Jiménez.

Heridas que no cicatrizan, manchas que cambian y lunares que evolucionan

La Dra. Lourdes Navarro explica que no todos los cánceres de piel son iguales. Dentro de los cánceres cutáneos no melanoma se encuentran el carcinoma basocelular, “el tumor maligno más frecuente en la piel”, y el carcinoma escamoso, que puede tener un comportamiento más agresivo. Este último, en fases iniciales, “suele manifestarse como una una mancha rojiza o como una herida que no termina de cicatrizar”. Por eso, insiste, hay que consultar al dermatólogo cuando una lesión no evoluciona con normalidad. “Es crucial que cuando veamos heridas que no cicatrizan en un tiempo adecuado, acudamos al dermatólogo”.

El melanoma, aunque menos frecuente, es el más agresivo. “La forma más común de manifestarse es en forma de mancha oscura o un lunar que cambia y evoluciona, y en menor porcentaje en forma de mancha roja o un nódulo. El diagnóstico precoz es crucial en estos tumores, pero sobre todo en el melanoma, porque tiene tendencia a invadir la piel de alrededor, extenderse a los ganglios linfáticos y otros órganos. Si hacemos un diagnóstico precoz, el pronóstico del paciente va a mejorar considerablemente”, añade la Dra. Navarro.

prevención vs melanoma 

Niños y adolescentes: aprender a protegerse antes de que sea tarde

La prevención empieza en casa. Los dermatólogos insisten en que los niños aprenden por imitación y que los hábitos frente al sol se construyen desde edades tempranas. “A la sociedad mexicana adulta le diría que, para concienciar a los más pequeños y a la población más joven, es crucial que vean a los mayores protegerse. Al final, aprendemos por imitación. Hay que hacerlo delante de ellos: aplicarse todos juntos el fotoprotector y convertirlo en un hábito. También es muy importante que desde pequeños sean conscientes de la importancia de usar gorras y sombreros”, señala el Dr. Lencina.

La Dra. Natalia Jiménez también pone el foco en el ejemplo: “Tenemos que dar ejemplo no solo en el uso de la fotoprotección, sino también en una exposición responsable. Hay que disfrutar de la playa y de las actividades al aire libre, pero es importante evitar el gesto de acostarnos al sol simplemente para broncearnos. Los niños tienen que ver que nos protegemos y entenderlo como algo habitual, como una forma más de cuidar su salud”.

Rafa Nadal: la importancia de aprender a protegerse desde la infancia

Rafa Nadal conoce bien lo que implica pasar gran parte del tiempo al aire libre. En su caso, el tenis hizo más evidente la importancia de proteger la piel frente al sol, pero también la necesidad de aprender ese cuidado cuanto antes. “Todo lo que se aprende desde pequeño es más fácil de sostener en el tiempo. Por eso creo que la concientización sobre la protección solar diaria es muy importante desde la infancia, para poder interiorizarla como un hábito. En un deporte como el tenis, en el que pasas gran parte del tiempo al aire libre, los efectos del sol se hacen mucho más evidentes”, cuenta Rafa Nadal.

El deportista reconoce que, cuando creció, no existía el mismo nivel de información sobre fotoprotección solar. “Cuando yo crecí no existía toda esta información y no contaba con ese abanico de detalles que me habría ayudado a concienciarme mucho antes sobre la importancia de la protección solar aplicada sobre la piely también de la suplementación oral. Gracias a Cantabria Labs descubrí un mundo nuevo en este sentido y también sus productos”, añade.

En su experiencia como deportista, encontrar una protección compatible con la práctica diaria también fue importante. “Yo soy una persona que suda mucho y tenía muchos problemas para que las cremas se mantuvieran fijas en la piel; además, durante los partidos me tocaba mucho la cara. La protección oral supuso un cambio muy importante para mí, igual que sus productos tópicos, que me dieron la oportunidad de protegerme sin tener que estar pendiente de algo que pudiera perjudicarme durante mi deporte”, explica.

Ese aprendizaje, asegura, también lo traslada ahora al terreno familiar y educativo. “Gracias a ello soy más consciente de la importancia de actuar protegiéndome, pero también de poder concienciar a mis hijos, que son pequeños, para que crezcan con la información adecuada. Son cosas que se pueden prevenir fácilmente si se actúa de la manera correcta”, concluye Rafa Nadal.

Con Objetivo Cero Melanoma 2026, Cantabria Labs México reafirma su compromiso con la prevención y el diagnóstico oportuno, impulsando hábitos de cuidado que pueden salvar vidas. Revisar la piel de manera constante, utilizar la protección solar diaria diariamente y acudir con un dermatólogo ante cualquier cambio son acciones clave para reducir el impacto del melanoma en México.

Este Día Mundial del Melanoma, la invitación es clara: hacer de la salud de la piel una prioridad. Detectar a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida en riesgo y un mejor pronóstico. Por ello, invitamos a la comunidad a mantenerse atenta a las redes sociales de @cantabrialabs_mx, donde periódicamente estaremos realizando jornadas de revisión de lunares en Activo Chapultepec como parte de nuestras iniciativas de concientización, prevención y cuidado de la piel.

Detectar a tiempo puede hacer la diferencia.