Kavak, la compañía AutoTech que transforma la experiencia automotriz de punta a punta, anunció la Fase 3 de Talentos Únicos, su programa de inclusión laboral para personas adultas mayores, con una meta de 100 nuevas contrataciones bajo un modelo que combina eficiencia operativa con impacto social.
El anuncio se dio tras la participación de la compañía en el evento organizado por el Gobierno de la CDMX el pasado 30 de agosto, en el marco del Día de las Personas Mayores, donde instaló un módulo de reclutamiento. Durante la jornada, decenas de adultos mayores aplicaron a las vacantes, confirmando que la experiencia y la madurez profesional siguen siendo un motor de cambio cuando se abren los espacios adecuados para desarrollarse.
En fases anteriores, el programa despertó un gran interés: se recibieron postulaciones de 29 estados del país, con un promedio de edad de 63 años y más de la mitad de los aspirantes con estudios superiores. Detrás de esos números están historias como la de Rosario, de 62 años, quien después de quedarse fuera del mercado laboral encontró en Kavak la oportunidad de volver a sentirse parte de un equipo. “Para mí estos nueve meses han sido una experiencia extraordinaria que no pensé que iba a vivir a esta edad. Fue un cambio muy radical pensar que solo íbamos a estar para tareas menores; ahora que vemos que somos una parte importante del proceso de la compra y venta de un auto, me da mucha satisfacción”, asegura.
Casos como el suyo reflejan por qué la incorporación de adultos mayores ya se traduce en beneficios concretos para la compañía: mejor experiencia para los clientes, menor rotación y una cultura organizacional más sólida.
“Los resultados de las fases anteriores han superado nuestras expectativas. Nuestros Talentos Únicos no solo aportan experiencia y estabilidad; también transforman la manera en que trabajamos como equipo.”, comentó Saúl Crespo Laborem, Chief Corporate Affairs & Chief of Staff de Kavak.
Como novedad, esta fase incorpora un curso introductorio de inteligencia artificial especialmente diseñado para adultos mayores y que se impartirá próximamente en las oficinas de Kavak. Con esta iniciativa, la compañía busca acercar la tecnología a perfiles diversos y seguir apostando por la innovación en el futuro del trabajo.
El programa está dirigido a personas mayores de 60 años que deseen integrarse al equipo operativo y comercial de Kavak en distintas sedes del país. Quienes estén interesados pueden postularse directamente en sucursales, enviar su CV al correo [email protected] o acudir al módulo de INAPAM más cercano con su documentación. Con Talentos Únicos, Kavak reafirma su compromiso con una operación que combina eficiencia, inclusión y visión de largo plazo.
Con el objetivo de impulsar una reflexión profunda y colaborativa sobre el impacto de las tecnologías digitales en la educación y la vida social,la Escuela de Humanidades y Educación del Tec de Monterrey,en conjunto con laUNESCO, realizaron elSeminario Internacional “Crecer, aprender y convivir en la era digital: oportunidades, riesgos y desafíos”. El evento reunió a autoridades gubernamentales, legisladores, especialistas, investigadores y representantes de organizaciones civiles los días 28 y 29 de agosto en campus Monterrey.
Durante el encuentro se dialogaron temas como la identidad digital en la infancia, el uso temprano de dispositivos electrónicos, los riesgos para la salud mental y la seguridad de los adolescentes, el papel de la inteligencia artificial en la educación superior, así como la necesidad de marcos normativos y políticas públicas que regulen su desarrollo e implementación en contextos educativos.
A través de la investigación multidisciplinaria y el trabajo colaborativo con distintos actores de la comunidad, el Tec de Monterrey contribuye al desarrollo de soluciones para los grandes retos de la humanidad – retos que solo pueden resolverse de forma colaborativa. Al respecto, Andrés Morales, representante de la UNESCO en México, destacó: “el futuro de la educación en la era digital debe construirse con ética, con humanidad, y al servicio de una educación inclusiva, equitativa y de calidad”.
Entre los ponentes magistrales estuvieron Mark West, de la División del Futuro del Aprendizaje y la Innovación de la UNESCO (París), quien abordó los efectos de la tecnología en la sostenibilidad y el acceso a la educación. “Hoy invertimos cinco veces más en inteligencia artificial que en garantizar educación básica para todas y todos. Además de esta herramienta, también debería estar en nuestras prioridades continuar con el fortalecimiento de la inteligencia humana. En consecuencia, la educación debe ser una experiencia vivida en persona, ya que no solo es currículo, también es socialización y construcción de comunidades”, comentó.
Por su parte, Mary Burns, del Instituto Brookings (EUA), líder del Grupo de Trabajo Global sobre inteligencia artificial en Educación resaltó que “la inteligencia artificial ya no debe ser vista como el futuro, porque actualmente ya está transformando la enseñanza y el aprendizaje. El reto no es solo aprovechar sus beneficios, sino reconocer sus riesgos, como la dependencia y descarga cognitiva, para decidir hacia qué rumbo queremos llevar a la educación”.
Asimismo, María Teresa Ronderos, directora del Centro Latinoamericano de Investigación Periodística, advirtió que “actualmente estamos a la merced de las plataformas digitales. Lo que comenzó como espacios abiertos, democráticos y académicos, hoy se ha convertido en entornos dominados por algoritmos que manipulan la información y favorecen intereses privados. Países como Brasil y Colombia han iniciado de forma legal a exigir responsabilidad a las plataformas”.
El seminario subrayó la urgencia de establecer marcos regulatorios y herramientas que permitan evaluar los impactos psicosociales y educativos del uso de tecnologías, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad y edades tempranas.
“La rápida evolución de las tecnologías inteligentes está transformando el mundo como lo conocemos. Si bien ofrecen enormes beneficios, también implican riesgos cuando no se acompañan de salvaguardas y marcos éticos”, señaló Claudia Uribe, Profesora Distinguida de Educación del Tecnológico de Monterrey.
El gigante del entretenimiento enfrenta un nuevo cuestionamiento en torno a su responsabilidad social. Disney acordó pagar una multa civil de 10 millones de dólares tras ser señalado por la Comisión Federal de Comercio (FTC) por no etiquetar adecuadamente cientos de videos como “Hechos para Niños” en YouTube. Esto permitió la recopilación de datos personales de menores, un hecho que revive el debate sobre la ética corporativa en la era digital.
De acuerdo con Variety, aunque la empresa asegura estar comprometida con la privacidad infantil, este caso pone bajo la lupa sus prácticas y los riesgos que enfrentan los niños al navegar plataformas en línea. Más allá de la cifra económica, la sanción envía un mensaje claro: ninguna marca, por más consolidada que esté, puede ignorar la protección de la niñez frente a la publicidad dirigida y el uso indebido de datos.
Disney pagará multa: ¿qué ocurrió en YouTube?
El problema se originó en 2020, cuando YouTube notificó a Disney que aproximadamente 300 videos de películas como Frozen, Coco y Toy Story no estaban etiquetados como “Hechos para Niños”. Esto permitió que se recopilaran datos personales y se mostraran anuncios dirigidos, violando la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA).
Disney utilizaba un sistema de designación a nivel de canal, en lugar de etiquetar individualmente los videos. Sin embargo, al publicar contenido infantil en canales que no estaban configurados como “para niños”, se generó una brecha de cumplimiento. Esto derivó en la sanción que hoy obliga a la empresa a modificar sus políticas de gestión de contenido.
BREAKING 🚨 ¡Pagarán una multa millonaria! 😱 #Disney deberá pagar una multa de $10MDD. ¿La razón? La compañía permitió que se recopilaran datos de niños a través de videos publicados en #Youtube, una práctica ilegal. pic.twitter.com/eDwsic14cz
La FTC subrayó que la omisión no fue menor: se trató de un incumplimiento sistemático que afectó a miles de familias y vulneró la confianza depositada en la marca. El caso refuerza la necesidad de responsabilidad digital y vigilancia estricta sobre el contenido en línea.
Una lección sobre confianza y reputación corporativa
Disney pagará multa, pero la consecuencia va más allá de lo económico. El verdadero costo está en la percepción pública. Cuando una marca orientada a la niñez incumple normas básicas de protección infantil, la confianza de los padres se resquebraja.
La reputación corporativa es uno de los activos más frágiles en el mundo digital. Los consumidores esperan que empresas de entretenimiento, en especial aquellas dirigidas a menores, actúen como guardianes de la seguridad y el bienestar de sus audiencias.
Este episodio es una advertencia: el prestigio no se sostiene solo con historia y tradición, sino con acciones consistentes y transparentes que respalden la promesa de responsabilidad social.
El papel de la FTC y la evolución de las normas
La Comisión Federal de Comercio ha mostrado firmeza en la defensa de la privacidad infantil. El caso de Disney no es aislado: en 2019, YouTube pagó 170 millones de dólares por prácticas similares. Desde entonces, la plataforma exige que los creadores etiqueten el contenido como “Hecho para Niños” cuando corresponda.
Con la sanción actual, se busca dar un paso más: obligar a Disney a implementar un Programa de Designación de Audiencia que garantice una clasificación correcta de todos los videos que publique. Esta medida pretende cerrar la puerta a futuros errores u omisiones.
El trasfondo es claro: la regulación evoluciona al mismo ritmo que las tecnologías, y las corporaciones deben adaptar sus procesos internos si quieren seguir operando con legitimidad en entornos digitales cada vez más vigilados.
Disney pagará multa, pero afirma su compromiso
En su defensa, Disney emitió un comunicado en el que asegura que la sanción no afecta a sus propias plataformas digitales, sino únicamente a su contenido alojado en YouTube. La compañía reiteró que “apoyar el bienestar y la seguridad de los niños y las familias es fundamental para nuestra labor”.
Asimismo, subrayó que mantiene su compromiso con la privacidad infantil y que seguirá invirtiendo en herramientas tecnológicas para cumplir con los estándares más altos en la industria. No obstante, el episodio contrasta con el legado que presume y abre un cuestionamiento: ¿basta con reaccionar tras la sanción o es momento de prevenir con mayor rigor?
La clave no está en los comunicados oficiales, sino en la coherencia entre lo que la empresa declara y lo que ejecuta en sus operaciones cotidianas.
El reto de las plataformas compartidas
Una de las grandes lecciones de este caso es la complejidad de gestionar contenido infantil en plataformas compartidas. Aunque Disney tiene sus propios ecosistemas digitales, gran parte de su audiencia se encuentra en YouTube, lo que la obliga a adaptarse a normativas y dinámicas que no controla totalmente.
La política de etiquetar a nivel de canal parecía una estrategia eficiente, pero dejó fuera de protección a cientos de videos. Esta omisión derivó en que YouTube recopilara datos y desplegara anuncios dirigidos a menores en nombre de Disney.
En este sentido, la sanción no solo obliga a corregir errores internos, sino a repensar la relación entre creadores de contenido y plataformas. La corresponsabilidad será indispensable para evitar nuevas vulneraciones.
Hacia una nueva era de verificación de edad
El acuerdo entre Disney y la FTC abre camino a una innovación que podría transformar la protección infantil en línea: la verificación de edad. Esta tecnología permitirá identificar la edad real de los usuarios, reduciendo la dependencia de etiquetas manuales en los videos.
Aunque esta medida despierta debates sobre privacidad y vigilancia, también representa un avance en la defensa de los derechos de los menores en entornos digitales. De implementarse de forma ética y transparente, podría convertirse en un estándar global.
Disney pagará multa, pero la industria en su conjunto deberá adaptarse a un escenario en el que los errores ya no tendrán cabida. El bienestar de los niños se convertirá en un principio irrenunciable en la gestión de datos y publicidad digital.
Responsabilidad social más allá del negocio
El caso de Disney no se resume en una sanción económica. Es un llamado de atención para toda la industria del entretenimiento y la publicidad digital. La protección infantil no puede ser un tema secundario ni un simple requisito legal: debe estar en el centro de la estrategia corporativa.
La responsabilidad social implica ir un paso adelante, anticipar riesgos y garantizar que los valores de seguridad y confianza se traduzcan en prácticas verificables. Disney pagará multa, pero lo realmente relevante es si logrará recuperar la confianza de las familias y demostrar con hechos que sigue siendo un referente en contenidos para niños.
En un mundo donde los datos son poder, proteger la niñez es más que un deber legal: es un imperativo ético que define el futuro de las marcas y su legitimidad ante la sociedad.
La inclusión laboral ha avanzado en los últimos años, pero aún enfrenta retos que frenan su verdadero impacto. Aunque muchas empresas ya cuentan con políticas, programas y campañas de diversidad, la realidad es que, en la práctica, persisten barreras culturales, estructurales y de percepción que impiden que todos los colaboradores se desarrollen plenamente.
Hablar de problemas de inclusión laboral no significa únicamente señalar lo que falta por hacer, sino también reconocer que existen soluciones viables y estrategias comprobadas para generar cambios sostenibles. Este análisis busca poner sobre la mesa los desafíos más frecuentes en el entorno corporativo y, sobre todo, ofrecer alternativas que permitan transformar la intención en acción.
8 problemas de inclusión laboral que aún persisten y cómo resolverlos
1. Sesgos inconscientes en la contratación
Uno de los principales problemas de inclusión laboral radica en los procesos de reclutamiento. A menudo, los sesgos inconscientes influyen en la selección de candidatos, favoreciendo perfiles que se ajustan a estándares tradicionales de edad, género, origen o incluso apariencia física.
Para resolverlo, las empresas deben implementar procesos de contratación ciega, capacitaciones en sesgos y el uso de tecnología que ayude a identificar competencias más allá de etiquetas. Esto no solo abre la puerta a mayor diversidad, sino que también enriquece la innovación dentro de los equipos.
2. Brecha de género en puestos directivos
Aunque cada vez más mujeres ocupan espacios de liderazgo, la brecha en niveles directivos sigue siendo uno de los problemas de inclusión laboral más visibles. La desigualdad en ascensos y salarios continúa limitando su participación en la toma de decisiones.
La solución implica fomentar planes de mentoría, aplicar políticas de equidad salarial y visibilizar referentes femeninos dentro de las organizaciones. De esta manera, se construye un camino más justo y motivador para futuras generaciones de mujeres líderes.
3. Falta de accesibilidad para personas con discapacidad
Muchas oficinas, plataformas digitales y procesos internos aún no están adaptados para personas con discapacidad, lo que impide su participación activa y limita sus oportunidades laborales.
La accesibilidad debe ser un principio transversal: desde infraestructura física hasta software inclusivo. Además, se requiere sensibilización constante de los equipos para fomentar un entorno que no solo cumpla la norma, sino que garantice la integración real.
4. Exclusión de la comunidad LGBTQ+
A pesar de las políticas corporativas, muchas personas LGBTQ+ enfrentan discriminación velada, comentarios inapropiados o falta de representación. Este es otro de los problemas de inclusión laboral que todavía necesitan atención urgente.
Para enfrentarlo, es necesario impulsar políticas de no discriminación claras, acompañadas de comités de diversidad y programas de sensibilización. De esta manera, las empresas no solo incluyen, sino que también celebran la diversidad de identidades y expresiones.
5. Brechas generacionales
En un mismo equipo conviven hasta cuatro generaciones, lo que puede provocar choques culturales y barreras en la colaboración. Los prejuicios hacia jóvenes que recién ingresan al mercado laboral o hacia personas mayores cercanas a la jubilación siguen siendo frecuentes.
La clave está en promover programas de mentoría inversa, equipos intergeneracionales y capacitaciones que fortalezcan el aprendizaje conjunto. Así, cada generación aporta sus fortalezas, creando entornos más flexibles y productivos.
6. Estigmatización de personas migrantes
Los trabajadores migrantes suelen enfrentar obstáculos relacionados con trámites legales, desconocimiento del idioma o falta de redes de apoyo. Estos factores los colocan en situación de vulnerabilidad dentro de las organizaciones.
Para superarlo, las empresas pueden diseñar programas de integración que incluyan asesoría legal, clases de idiomas y acompañamiento cultural. Con ello, no solo se enriquece el capital humano, sino que también se impulsa la diversidad de pensamiento.
7. Invisibilización de la salud mental
La salud mental aún se considera un tema tabú en muchos entornos laborales. La falta de políticas claras y de espacios seguros para hablar del tema genera un ambiente donde el estrés, la ansiedad o la depresión permanecen ocultos.
Para resolverlo, es indispensable implementar programas de bienestar integral, líneas de apoyo confidenciales y jornadas de sensibilización. Cuando las empresas cuidan el bienestar emocional de sus colaboradores, fortalecen su compromiso y productividad.
8. Falta de métricas claras en diversidad e inclusión
Muchas compañías hablan de inclusión, pero carecen de indicadores para medir avances. Sin datos, los esfuerzos quedan en buenas intenciones y no permiten evaluar si las acciones realmente transforman la cultura laboral.
El camino hacia la solución pasa por establecer métricas claras, publicar reportes de avances y ajustar estrategias con base en resultados. La transparencia es clave para evitar caer en discursos vacíos y generar credibilidad frente a colaboradores y grupos de interés.
Los problemas de inclusión laboral no desaparecerán por sí solos; requieren liderazgo, constancia y visión estratégica. Cada reto representa una oportunidad para que las empresas refuercen su compromiso con la responsabilidad social y construyan entornos verdaderamente equitativos.
Resolver estas brechas no solo mejora la reputación corporativa, también fortalece la innovación, retención de talento y competitividad. La inclusión no debe verse como un requisito a cumplir, sino como un motor para generar organizaciones más humanas y sostenibles en el tiempo.
China, conocida como el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, está dando un giro decisivo en su estrategia climática. El anuncio de que impondrá límites de carbono absolutos en industrias clave a partir de 2027 marca un cambio estructural en la manera en que el país concibe su desarrollo económico y ambiental. Ya no se tratará solo de reducir la intensidad de sus emisiones, sino de ponerle un tope real a la contaminación que generan sus sectores más relevantes.
De acuerdo con ESG News, este paso busca no solo reforzar la credibilidad de China ante la comunidad internacional, sino también transformar su mercado interno de carbono en un mecanismo robusto y competitivo de aquí a 2030. La ruta hacia un sistema nacional de comercio de emisiones abre una nueva etapa en la política climática global, con impactos que alcanzarán a empresas, instituciones financieras y a la propia arquitectura de los compromisos internacionales en sostenibilidad.
De la intensidad a los límites de carbono: un cambio histórico
Hasta ahora, el sistema chino se regía por indicadores de intensidad: se medía cuánto contaminaba una empresa en función de su producción. Esta lógica permitió que, aunque hubiera mejoras relativas, las emisiones absolutas continuaran en aumento. La decisión de implementar límites de carbono rompe con esa dinámica y obliga a las industrias a trabajar bajo una frontera ambiental concreta.
El anuncio fue realizado por el Consejo de Estado y el Comité Central del Partido Comunista, lo que refleja la importancia política del tema. Este giro no solo es un asunto técnico, sino un mensaje al mundo: el país está dispuesto a asumir un papel más riguroso en la lucha contra el cambio climático. La credibilidad de China, en un contexto donde los compromisos internacionales se ponen a prueba, depende de ello.
Para las empresas, la transición implicará adaptar sus modelos de negocio, integrar procesos más eficientes y asumir costos adicionales si sobrepasan sus cuotas de emisiones. El mercado, entonces, se convertirá en un espacio de disciplina y competitividad ambiental.
El mercado nacional de carbono: un ETS en construcción
Desde 2021, China opera con un sistema de comercio de emisiones (ETS) que comenzó en fase piloto en ocho regiones. Hasta ahora, la mayoría de los derechos de emisión de carbono (CEA) se entregaban de manera gratuita, lo que limitaba la efectividad del esquema. Sin embargo, con los nuevos ajustes, se buscará incrementar el costo de contaminar y premiar a quienes logren reducciones significativas.
El plan es claro: para 2030, el ETS se habrá convertido en un sistema plenamente establecido, con mayor cobertura sectorial y un rol protagónico en la estrategia nacional de descarbonización. La transparencia sobre el calendario es, según expertos, un paso fundamental para dar confianza al mercado.
Esto abre una ventana de oportunidad para que las empresas con mejores prácticas de sostenibilidad se conviertan en protagonistas de la nueva economía verde. Los próximos años serán un laboratorio en el que la innovación y la inversión jugarán un papel determinante.
La inclusión de bancos e instituciones financieras
Uno de los elementos más relevantes de la reforma es la participación de bancos e instituciones financieras en el mercado de emisiones. Hasta ahora, este espacio estaba limitado a las empresas, lo que restringía la liquidez y la formación de precios. Con la entrada del sector financiero, se espera que los límites de carbono se conviertan en una referencia más clara para la economía en su conjunto.
La lógica es que el dinero siga al carbono: si los precios reflejan el costo real de contaminar, las inversiones fluirán hacia las compañías que apuesten por tecnologías limpias. Esto no solo fortalecerá la credibilidad del ETS, sino que también abrirá oportunidades para nuevos instrumentos financieros vinculados a la sostenibilidad.
Aun así, los analistas advierten que los riesgos persisten. La efectividad del sistema dependerá de la reducción paulatina de los derechos gratuitos y de la capacidad del Estado para hacer cumplir la normativa en sectores altamente contaminantes.
Sectores estratégicos bajo la lupa
Aunque aún no se han detallado las industrias específicas que estarán sujetas a los nuevos límites de carbono, los analistas prevén que se incluyan sectores como químicos, petroquímicos, papel y aviación nacional. Estos se sumarían a los ya anunciados: acero, cemento y aluminio, responsables de casi el 60 % de las emisiones del país.
La presión sobre estas industrias no será menor. Todas ellas se encuentran en la base del crecimiento económico de China y en la construcción de su infraestructura. Ajustarse a las nuevas reglas significará transformar procesos productivos, innovar en materiales y acelerar la digitalización para mejorar la eficiencia energética.
La transición, sin embargo, podría generar una ventaja competitiva global. Las empresas chinas que logren adaptarse con éxito estarán mejor posicionadas frente a regulaciones internacionales cada vez más estrictas.
El reto de reducir las asignaciones gratuitas
Un aspecto que preocupa a expertos es la gran cantidad de derechos de emisión que, hasta ahora, se han entregado de manera gratuita. Esto ha limitado la capacidad del ETS para ser una herramienta de reducción real. Con los nuevos límites de carbono, la expectativa es que esta práctica se reduzca progresivamente, obligando a las empresas a internalizar los costos ambientales.
La resistencia de algunos sectores es previsible, pues el cambio impactará directamente en sus márgenes de rentabilidad. Sin embargo, este tipo de políticas es clave para que el mercado de carbono sea más que un mecanismo simbólico y se convierta en un motor de transformación.
El proceso no será lineal: el gobierno tendrá que balancear su ambición climática con la estabilidad económica, en un contexto donde el crecimiento sigue siendo prioridad.
El impacto global de la decisión china
China no solo es el mayor emisor de gases de efecto invernadero, sino también el mayor productor de acero, cemento y productos químicos. Lo que suceda en su mercado de carbono tendrá un efecto cascada sobre la economía mundial. Empresas multinacionales que dependen de insumos chinos deberán adaptarse a los cambios, y los precios internacionales podrían reflejar el nuevo costo de la regulación.
Además, la medida envía un mensaje político en un momento crítico para la agenda climática global. Si China logra implementar un sistema sólido, esto podría incentivar a otros países en desarrollo a adoptar mecanismos similares, elevando la ambición climática a nivel internacional.
En este sentido, los límites de carbono se convierten en un puente entre la política nacional china y las expectativas globales de sostenibilidad.
El anuncio de que China fijará límites de carbono absolutos a partir de 2027 representa un punto de inflexión. La transición de un sistema basado en la intensidad hacia uno con topes reales abre un nuevo capítulo en la gobernanza climática mundial. Si bien los desafíos son grandes —desde la resistencia industrial hasta la implementación técnica—, el potencial de este cambio es transformador.
Más que una medida regulatoria, se trata de una declaración de intenciones: crecer ya no puede significar contaminar sin control. Y en la medida en que China logre consolidar este modelo, el mundo tendrá frente a sí un ejemplo de cómo la responsabilidad ambiental puede integrarse al desarrollo económico sin frenar la innovación ni la competitividad.
En un mundo donde la sostenibilidad se ha convertido en una promesa corporativa y en una exigencia ciudadana, las etiquetas de neutralidad en carbono se han vuelto moneda común en el marketing de grandes compañías. Apple, referente global de innovación, intentó posicionar su Apple Watch como un ejemplo de tecnología amigable con el planeta, pero un tribunal en Frankfurt desmontó esa narrativa.
El caso abre un debate crucial: ¿hasta qué punto las promesas ambientales de las empresas son verificables y duraderas? Y, sobre todo, ¿qué papel tienen los tribunales y la regulación en frenar el llamado greenwashing? La acusación de publicidad engañosa de Apple no solo cuestiona a la compañía, sino que envía un mensaje de advertencia al resto del sector corporativo.
La sentencia alemana y el cuestionamiento a las compensaciones
El tribunal de Frankfurt prohibió a Apple promocionar su Apple Watch como neutral en CO2. Según los jueces, la compañía incurrió en publicidad engañosa de Apple al basar su estrategia en proyectos forestales que no garantizan almacenamiento de carbono a largo plazo.
De acuerdo con ESG News, las compensaciones de Apple en Paraguay tienen arrendamientos que vencen en 2029, lejos del horizonte 2050 que establece el Acuerdo de París como estándar de permanencia. Esta diferencia temporal fue clave para determinar que el consumidor recibía información incompleta y potencialmente errónea.
La decisión representa un precedente en Europa, especialmente ahora que la Unión Europea se prepara para implementar normas más estrictas en 2026 sobre cómo se comunica la neutralidad en carbono.
Alemania le dice a Apple: Si usás créditos de carbono de eucaliptos en Paraguay tu smart watch no es "carbono neutral".
La justicia decidió que Apple incurrió en engaño a consumidores y competencia desleal.
El argumento corporativo frente a la lupa judicial
Apple defendió sus prácticas alegando que el sistema de fondos de reserva de Verra daba estabilidad a sus proyectos. Sin embargo, el tribunal consideró insuficiente ese respaldo, ya que los créditos no aseguran la continuidad de los bosques una vez terminados los arrendamientos.
La empresa sostiene que su estrategia se centra en reducir emisiones mediante energías limpias y diseño con bajas emisiones de carbono, complementado con créditos verificados. Esta narrativa busca diferenciar la responsabilidad real de la supuesta.
Aun así, el fallo evidencia que la publicidad engañosa de Apple no fue accidental, sino el resultado de un discurso climático que prometía más de lo que podía demostrar en términos de permanencia.
Repercusiones globales: el eco en Estados Unidos
Mientras en Europa Apple recibe este revés, en Estados Unidos enfrenta una demanda colectiva por motivos similares. Los demandantes cuestionan la validez de sus proyectos forestales en China y Kenia, alegando que no generan reducciones genuinas de carbono.
La audiencia está programada para noviembre y podría marcar un nuevo frente de presión para la compañía. Lo relevante aquí es el patrón: la narrativa climática de Apple ya no es solo un tema reputacional, sino legal y regulatorio.
Esto subraya cómo los tribunales están jugando un rol cada vez más activo en frenar la publicidad engañosa de Apple y de cualquier corporación que utilice la sostenibilidad como argumento de venta sin suficiente respaldo.
El debate entre ambientalistas: división de opiniones
No todos los grupos coinciden en señalar a Apple como culpable absoluto de greenwashing. Mientras DUH celebra la decisión como una victoria ciudadana, organizaciones como el Fondo de Defensa Ambiental (EDF) defienden la estrategia de la empresa como razonable y consistente con las prácticas del sector.
Elizabeth Sturcken, representante de EDF, destacó que Apple ha reducido emisiones en su operación y cadena de suministro antes de recurrir a créditos. Para ella, este enfoque debería ser un ejemplo a seguir.
La división de opiniones muestra la complejidad del debate: ¿qué es publicidad engañosa y qué es un esfuerzo válido por transitar hacia la neutralidad climática?
Ads that describe the Apple Watch as “CO2 neutral” are misleading and violate competition law, a German court has ruled. The decision comes as Apple is battling a class-action suit in the U.S. on a similar issue: https://t.co/501WKcJ8IXpic.twitter.com/ijpRhZ0KND
Más allá del caso específico, el fallo en Alemania es una señal para todas las empresas que han usado etiquetas como “CO2 neutral”. En un contexto donde la confianza del consumidor es frágil, la línea entre comunicación responsable y publicidad engañosa se hace cada vez más delgada.
Con normas europeas más estrictas en el horizonte, las empresas deberán demostrar con mayor rigor sus afirmaciones ambientales. No bastará con proyectos de compensación; será indispensable mostrar reducciones reales y verificables en las operaciones.
El caso de la publicidad engañosa de Apple se convierte así en un parteaguas: de ahora en adelante, la narrativa ambiental deberá ser más precisa y menos aspiracional.
El reto para la responsabilidad social empresarial
Este episodio deja claro que la responsabilidad social no puede reducirse a mensajes de marketing. Las empresas que realmente aspiren a la neutralidad deberán invertir en innovación, rediseño de procesos y alianzas con su cadena de valor.
El consumidor informado ya no acepta promesas a corto plazo que contradicen acuerdos globales como el de París. Lo que se demanda es transparencia, verificabilidad y compromiso de largo plazo.
En ese sentido, Apple y el resto de las corporaciones enfrentan un reto de coherencia: cómo alinear sus estrategias de negocio con narrativas de impacto climático sin caer en la trampa de la publicidad engañosa de Apple o de cualquier otra empresa.
El caso del Apple Watch no es solo un tropiezo reputacional para Apple, sino un recordatorio de que la sostenibilidad corporativa debe estar respaldada por hechos verificables. Los tribunales, los consumidores y los reguladores están alzando la voz contra el greenwashing, y el futuro exigirá mayor transparencia.
La publicidad engañosa de Apple abre un precedente: a partir de ahora, cualquier empresa que declare ser “neutral en carbono” deberá demostrarlo con pruebas sólidas y proyectos duraderos. En el camino hacia un futuro sostenible, la confianza se gana con acciones, no solo con etiquetas.
El Dr. Gustavo Pérez Berlanga participó en la 22ª edición del Congreso Nacional de AMEXME, celebrada en Cancún del 26 al 29 de agosto, con la conferencia “La responsabilidad social como forma de vida personal y profesional”, un llamado a integrar la ética, la sostenibilidad y el propósito en las decisiones diarias de personas y organizaciones.
Durante su intervención, Pérez Berlanga subrayó que la responsabilidad social no es un programa accesorio, sino un marco de actuación integral que conecta los valores personales con los objetivos de negocio: “La responsabilidad social empieza en lo individual: en cómo tomas decisiones, cómo tratas a las personas y cómo usas los recursos. Cuando esa convicción se vuelve cultura, la empresa gana reputación, resiliencia y resultados”, señaló.
La ponencia abordó cinco ejes prácticos para directivas, empresarias y líderes de cámaras y asociaciones:
Ética aplicada: de los códigos a los comportamientos cotidianos (coherencia, transparencia y rendición de cuentas).
ASG con sentido: métricas ambientales y sociales que generan valor y evitan el “green/social washing”.
Cadena de valor responsable: compras inclusivas, trazabilidad y condiciones laborales dignas.
Gobernanza y propósito: consejos más diversos, toma de decisiones informada y gestión de riesgos.
Impacto medible: indicadores simples, periódicos y auditables para mejorar de manera continua.
“El liderazgo empresarial que México requiere es competitivo y, a la vez, consciente: crea empleo, innova y cuida a las personas y al entorno. No es una disyuntiva entre rentabilidad y responsabilidad; es la misma ecuación bien resuelta”, añadió el ponente.
El encuentro de AMEXME (que congregó a cientos de empresarias y liderazgos de todo el país) favoreció el intercambio de buenas prácticas y la construcción de alianzas para impulsar proyectos de alto impacto social, especialmente en emprendimiento femenino, formalización, encadenamiento productivo, educación financiera y transición energética justa.
Sobre AMEXME
La Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME) es una organización que impulsa el desarrollo, la profesionalización y la representación de las mujeres empresarias en México, promoviendo redes de colaboración, capacitación y vinculación estratégica a nivel nacional.
Vivimos en una era donde la búsqueda de la felicidad y del éxito se ha convertido en un mercado global. Libros, cursos, talleres y programas de coaching prometen fórmulas rápidas para transformar la vida. Sin embargo, detrás de esta industria creciente, existe un fenómeno preocupante: la aparición de charlatanes digitales que venden soluciones universales a problemas profundamente humanos que solamente nos desconectan de la realidad y se enfocan en el individualismo.
La “economía de la felicidad” es un concepto que describe cómo la búsqueda de bienestar emocional, autoestima y éxito personal se ha convertido en un negocio. Empresas y personas monetizan la aspiración humana a sentirse plenos, ofreciendo desde retiros espirituales hasta cursos online que prometen cambios radicales en semanas. Esta industria se nutre de la ansiedad, la insatisfacción y el deseo de auto-mejoramiento constante, transformando emociones humanas en mercancía. (Así como lo mencioné anteriormente “Marca Personal o Ego disfrazado”)
De esta manera surgen los “motivadores digitales”, en donde basan su teoría que todas las personan tinen que “sanar” y/o “reconectar” consigo mismos a través de fórmulas secretas que ellos mismos te venden. La psicología detrás de esto no es accidental: las personas buscan soluciones rápidas a problemas complejos, y los charlatanes aprovechan este impulso ofreciendo resultados instantáneos que rara vez se cumplen por lo que en este camino interminable en búsqueda de la felicidad sigues consumiendo a estos “gurús”.
A diferencia de profesionales éticos en desarrollo personal o salud mental, estos “motivadores digitales” rara vez cuentan con formación o experiencia real. Su propuesta se basa en storytelling emocional, testimonios selectivos y técnicas de persuasión que generan dependencia y expectativas irreales. Más que guiar, buscan convertir la frustración en un producto: seminarios caros, membresías y cursos que prometen un “salto de vida” sin un sustento científico o ético. De ahí pasas a formar parte de este grupo selecto de personas que como tú siguen queriendo dar sentido a su vida, pero lo único que vemos es que se hace un efecto multiplicador o “piramidal” ya que ellos ahora buscan ser quienes vendan estas “fórmulas mágicas”.
Cómo identificar a estos charlatanes:
Prometen resultados instantáneos o garantizados.
Usan un lenguaje de urgencia o escasez (“solo hoy puedes transformar tu vida”).
Carecen de referencias profesionales verificables.
Explotan emociones como culpa, miedo o ansiedad.
Buscan venderte algo.
Es importante entender que la felicidad es un estado emocionl que se centra en satisfacción inmediata y es algo momentáneo. En cambio la planitud implica un propósito y sentido de vida, va más allá de emociones pasajeras, incluye resiliencia, contribución y desarrollo.
Por eso, los gurús que prometen “ser feliz de inmediato” suelen vender soluciones superficiales, mientras que la ciencia recomienda un camino consciente y diario hacia la plenitud, donde la felicidad surge como consecuencia, no como meta final.
No hay atajos ni fórmulas mágicas, sino prácticas sostenidas que requieren decicisón, voluntad y contancia:
1.- Conexiones sociales Sólidas: Estudios muestran que las personas con vínculos sociales fuertes reportan niveles más altos de bienestar y menor riesgo de enfermedades mentales y físicas
2.- Propósito y sentido: Tener objetivos coherentes con tus valores y contribuir al bienestar propio y de los demás.
3.- Autocuidado y hábitos saludables: La neurociencia ha demostrado que el cerebro responde positivamente a rutinas saludables, fortaleciendo la capacidad de enfoque y bienestar emocional.
4.- Atención plena y manejo de emociones: La regulación emocional diaria reduce la ansiedad y fortalece la resiliencia frente a los desafíos
5.- Gratitud y enfoque positivo: Apreciar lo que se tiene, registrar momentos positivos y practicar gratitud aumenta la sensación de plenitud y reduce la negatividad crónica
6.- Aprendizaje y crecimiento continuo: La curiosidad activa procesos de dopamina que generan satisfacción y motivación sostenida
7.- Contribución y servicio a los demás: Estudios de psicología positiva muestran que las personas que realizan actos de altruismo o voluntariado reportan niveles más altos de bienestar y felicidad duradera.
La contribución crea conexiones significativas y da sentido de vida, refuerza la plenitud más allá de la satisfacción inmediata.
Te invito a empezar a hacer pequeñas acciones altruistas que aporten valor al mundo y sean el principio para vivir una vida plena. Y te garantizo que ayudando a los demás te ayudas a ti mismo.
El valor del altruismo, por Aldo Farrugia
Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.
Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.
Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.
En el marco de la Semana Mundial del Agua, que se celebra en Estocolmo, Suecia, dos jóvenes mexicanos, Pablo Alejandro Olivares y Máximo Emiliano Estrella, estudiantes del Centro de Enseñanza Técnica Industrial (CETI) en Tonalá, Jalisco, representaron a México en la final internacional del Stockholm Junior Water Prize(SJWP) 2025, con un proyecto enfocado en la reutilización del agua residual en el proceso de nixtamalización para la elaboración de tortillas.
Los estudiantes jaliscienses fueron finalistas en la edición 2025, en la que resultaron ganadores los jóvenes provenientes de Alemania, Turquía y Reino Unido. Este prestigioso certamen, celebrado anualmente desde 1997 y entregado por la Princesa Victoria de Suecia, reúne a talentos de más de 35 países que desarrollan soluciones frente a los grandes desafíos hídricos del planeta.
El proyecto presentado por Pablo y Máximo propone un sistema mecánico para tratar y reutilizar el nejayote, el agua residual generada durante la nixtamalización del maíz, un proceso tradicional mesoamericano en el que el grano se cocina con agua y cal (hidróxido de calcio) para hacer tortillas, tamales o atole. Esta innovación busca reducir el impacto ambiental de una práctica ancestral fundamental en la cultura alimentaria de México, promoviendo un uso más responsable y sustentable del agua desde un enfoque técnico.
La participación internacional de estos jóvenes estudiantes fue posible gracias a que fueron ganadores del Premio Nacional Juvenil del Agua 2025, una iniciativa mexicana impulsada por la Embajada de Suecia, la Red del Agua UNAM y el Centro Regional de Seguridad Hídrica (CERSHI), bajo los auspicios de la UNESCO. El objetivo de este certamen es inspirar a las juventudes a involucrarse activamente en la solución de los problemas hídricos mediante la ciencia, la innovación y el compromiso social.
“La propuesta presentada por Pablo y Máximo responde a una problemática real del contexto mexicano, donde más del 70% del territorio presenta un grado de presión hídrica alta o muy alta y más del 60% de los cuerpos de agua muestran algún nivel de contaminación. Las soluciones locales con enfoque técnico y sustentable son esenciales para avanzar hacia la seguridad hídrica”, detalló Jorge Arriaga, Coordinador Ejecutivo de Red del Agua UNAM y del Centro Regional de Seguridad Hídrica, bajo los auspicios de la UNESCO, y quien estuvo a cargo de acompañar y asesorar a los jóvenes estudiantes.
La participación de Pablo y Máximo en el Stockholm Junior Water Prize 2025 no solo refleja el talento científico de nuestras juventudes, sino también la urgencia de atender los desafíos estructurales del agua en México. En un país donde 41% del territorio enfrenta estrés hídrico, “iniciativas como el Premio Nacional Juvenil del Agua son fundamentales para fomentar soluciones técnicas, sostenibles y culturalmente pertinentes”, concluyó Arriaga.
La Semana Mundial del Agua, organizada por el Stockholm International Water Institute (SIWI), reúne cada año a expertos, líderes gubernamentales, sector privado y sociedad civil para discutir los principales desafíos del agua. Este espacio también impulsa las voces jóvenes que, con creatividad y compromiso, están transformando el futuro del planeta.
PPG, empresa global líder en recubrimientos, y Volkswagen de México unieron esfuerzos para transformar los espacios de la Escuela Secundaria Técnica No. 45 en Santa María Coronango, Puebla. Gracias a esta intervención, más de 900 estudiantes contarán con aulas, cafetería y áreas comunes revitalizadas con color y mantenimiento.
La jornada se llevó a cabo con el apoyo de 70 voluntarios, entre colaboradores de PPG, de la armadora y padres de familia, quienes trabajaron de manera conjunta para mejorar el entorno escolar. Se utilizaron 21 cubetas de Vinimex Clásica de Comex, marca comercial de pintura arquitectónica de PPG, equivalentes a 399 litros de pintura, en los colores definidos por la propia institución para garantizar la identidad del plantel.
Con esta intervención, que incluyó el embellecimiento de espacios, se busca fortalecer el sentido de pertenencia de los jóvenes, mejorar la percepción de seguridad dentro de la institución e inspirar a los estudiantes a través del color, demostrando que la colaboración entre la iniciativa privada y la sociedad puede generar cambios tangibles y positivos en comunidades vulnerables.
“En PPG tenemos la convicción de que el color puede transformar realidades. Con esta intervención buscamos aportar belleza, funcionalidad y confianza a un espacio educativo que es fundamental para más de 900 jóvenes. Saber que, junto con Volkswagen, contribuimos a crear un entorno más digno para su formación reafirma nuestro propósito de generar un impacto positivo y duradero en las comunidades donde estamos presentes”, señaló Omar Landeros, Director de Automotriz, PPG México.
“Puebla no es solo el lugar donde producimos vehículos. Es también la comunidad que ha acompañado a Volkswagen de México durante generaciones. Participar en la mejora de espacios escolares es una forma tangible de retribuir, de estar cerca y de impulsar entornos que inspiren a niñas, niños y jóvenes a alcanzar su máximo potencial. Estamos convencidos de que cuando la industria se conecta con su entorno de forma auténtica, se generan cambios reales”, comentó Alea Lozada Canudas, directora de Comunicación Corporativa y Estrategia.
“Agradecemos profundamente a todos los involucrados por embellecer nuestra escuela. Gracias a su apoyo, nuestros alumnos ahora aprenden en un entorno más digno y motivador, lo que ha fortalecido el orgullo y compromiso de toda la comunidad educativa”, platicó el Maestro Víctor Tepox, Director de la Escuela Secundaria Técnica No. 45.
El proyecto forma parte del programa global Colorful Communities® de PPG, a través del cual se han realizado más de 81 intervenciones en México desde 2015, en 12 estados del país. A nivel mundial, PPG ha completado más de 500 proyectos en 50 países, beneficiando a más de 8.2 millones de personas.
Con estas acciones de voluntariado y embellecimiento, PPG y Volkswagen de México reafirman su compromiso de trabajar de la mano con las comunidades para impulsar la educación, el bienestar y el desarrollo de un México mejor.