En un mundo donde la sostenibilidad es una necesidad urgente para la perpetuación de los negocios, el FORO MX 2025, organizado por Tetra Pak México, destacó a través de distintos actores clave diversas soluciones para posicionar al país como un protagonista en la transformación de los sistemas alimentarios en la región.
En el marco de un encuentro de diálogo, representantes de la industria, gobierno y sociedad civil, expusieron esta mañana, soluciones para transformar los sistemas alimentarios desde la sustentabilidad, destacando el papel de la innovación como catalizador de modelos industriales inclusivos, bajos en carbono y respetuosos de la naturaleza
“Vivimos un momento donde la industria enfrenta retos globales: cambio climático, transformación digital, nuevas demandas de los consumidores. Estos desafíos no pueden resolverse de manera aislada; requieren colaboración, innovación y visión compartida. Lo que ha quedado claro en este Foro MX 2025, es que logramos un espacio para escuchar y reflexionar juntos sobre cómo acelerar la transición hacia cadenas de valor más sostenibles y resilientes”, señaló Ramiro Ortiz director general de Tetra Pak México.
Bajo el lema “Innovación con propósito: rumbo a un nuevo pacto industrial”, el foro contó con la participación especial de John Elkington, pionero global en sostenibilidad empresarial y creador del concepto de Triple Resultado (Personas, Planeta, Prosperidad) en donde con su ponencia “Megatendencias globales en sostenibilidad: desafíos y oportunidades para el modelo industrial mexicano” habló de transformaciones clave como el cambio climático, la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes con nuevos patrones de comercio y consumo, conectándolas con los desafíos y oportunidades del modelo industrial mexicano.
Tres conversaciones clave para la transformación
El programa continuó con tres paneles de alto nivel que abordaron distintos puntos de la cadena de valor:
Panel 1 – Sostenibilidad desde el origen del sistema que discutió cómo rediseñar productos, procesos y cadenas de suministro desde el inicio para reducir impactos y generar valor compartido. El diseño con propósito, coincidieron los participantes, permite anticiparse a los desafíos sociales y climáticos y fortalecer la seguridad alimentaria.
Panel 2 – Circularidad en la distribución en donde se abordaron soluciones para cerrar ciclos materiales, promover la reducción, el reúso y el reciclaje. Se destacó que la
circularidad no significa una gestión eficiente de residuos, sino un modelo estratégico de rediseño y reducción en el uso de materias primas y que impulsa nuevas oportunidades de negocio.
Panel 3 – Marketing responsable y comunicación veraz en el que se reflexionó sobre cómo una comunicación transparente, basada en evidencia y propósito, puede fortalecer la confianza del consumidor, transformar hábitos de consumo y consolidar el crecimiento de marcas comprometidas.
Un compromiso que trasciende
Cabe destacar que la sostenibilidad ha sido desde siempre un aspecto central en la estrategia y operación de Tetra Pak. Al operar en la industria de envasado y procesamiento de alimentos y bebidas, la empresa reconoce la importancia de promover la sostenibilidad en toda su cadena de valor. Para Tetra Pak, “lo Hecho en México” es también “Hecho con Valor”.
Algunas de las empresas y organizaciones participantes incluyeron a Grupo Herdez, Walmart México y Centroamérica, Bio Pappel, Orbia, Consejo Nacional Agropecuario, SEMARNAT, CESPEDES, CANAINCA, Ecolana, PPG Comex, Grupo Modelo y Telcel.
El foro concluyó con palabras de Elin Gavfelin, Primera Secretaria y Encargada de Asuntos Comerciales de la Embajada de Suecia en México y de Ramiro Ortiz, subrayando la importancia de seguir construyendo alianzas para acelerar la transición hacia un modelo industrial con impacto positivo para las personas, el planeta y la prosperidad.
Fundación Brisas refrendó su compromiso con la educación en México al entregar mil 334 mochilas con más de 30 mil útiles escolares a los hijos de colaboradores de Grupo Brisas, con motivo del ciclo escolar 2025-2026. Esta iniciativa alcanzó a las familias de sus 14 hoteles en los principales destinos de playa y ciudades del país.
“En Fundación Brisas y Grupo Brisas apoyamos a nuestras familias y comunidades para asegurarnos de que las nuevas generaciones tengan todo lo necesario para ser grandes estudiantes y construir un México con niños y niñas mejor educados”, comentó Antonio Cosío Pando, Presidente Ejecutivo de la fundación y CEO del corporativo hotelero.
En esta edición del programa de regreso a clases, la Fundación destinó más de 600,000 pesos para la adquisición y entrega de apoyos escolares a estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. Los beneficiarios son hijos de colaboradores de las tres marcas del grupo (Galería Plaza, Las Brisas y NIZUC Resort & Spa), así como de otras empresas del corporativo como La Josefina, entre otras.
Por su parte, Gustavo Bolio Gómez, Director de Fundación Brisas y Director Corporativo de Recursos Humanos, Legal & TI de Grupo Brisas, detalló que la donación benefició a 965 colaboradores y un total de 1,334 alumnos: 119 de preescolar, 751 de primaria y 464 de secundaria.
Los hoteles que recibieron estos útiles escolares incluyen: Galería Plaza en Irapuato, León, Monterrey, Veracruz, Reforma y San Jerónimo en Ciudad de México; Las Brisas Acapulco, Huatulco, Ixtapa, Mérida, Hacienda Jurica by Brisas y Las Hadas by Brisas; NIZUC Resort & Spa en el Caribe Mexicano y Sunrock Hotel & Suites en Los Cabos.
Además, Fundación Brisas mantiene su apoyo a proyectos educativos externos. Durante este año, aportó 2.7 millones de pesos para la construcción de un centro de estudios en Zumpango, Estado de México, en beneficio de niños de comunidades vulnerables, y colaboró con la Fundación BBVA con una aportación superior a 200,000 pesos para fortalecer un modelo educativo de excelencia que busca garantizar la continuidad en la formación académica de la niñez mexicana.
“Con estas acciones, Fundación Brisas confirma su compromiso de seguir apoyando la educación de niñas, niños y adolescentes, tanto de nuestros colaboradores como de comunidades en situación vulnerable, para que desarrollen fortalezas de carácter y adquieran los conocimientos y habilidades necesarias que les permitan tener éxito en la universidad y en la vida”, concluyó Gustavo Bolio.
En el marco de su 35 aniversario en México, PEDIGREE® anuncia una de sus iniciativas más ambiciosas hasta ahora: evitar que 35 millones de mascotas nazcan en situación de calle, mediante jornadas de esterilización en todo el país.
Esta acción responde a una problemática urgente. De acuerdo con el Índice de Mascotas Sin Hogar de Mars Petcare, en México existen al menos 27.9 millones de perros y gatos sin hogar, lo que representa que 1 de cada 3 animales de compañía vive en la calle. Solo en el caso de los perros, se estima que más del 70% no tiene un hogar.
El estudio también revela que:
4 de cada 10 personas han abandonado a su mascota por falta de tiempo o compromiso.
3 de cada 10 lo han hecho por falta de espacio en casa.
El 67% de los mexicanos considera que hay demasiados perros sin hogar.
“La esterilización es una de las herramientas más efectivas para romper el ciclo del abandono. Con esta iniciativa, buscamos generar un impacto real y duradero en la vida de millones de mascotas, y en la salud pública de nuestras comunidades”, comentó Mauricio Ortiz, director de PEDIGREE® México.
PEDIGREE® tiene programadas más de 17,000 esterilizaciones gratuitas en distintas regiones del país. Las jornadas se realizarán en colaboración con instituciones, autoridades municipales y albergues aliados quienes aportan infraestructura, personal veterinario y logística local. Las jornadas estarán abiertas al público y se anunciarán progresivamente en los canales oficiales de PEDIGREE® y Mars México.
Desde el 2008, PEDIGREE® ha realizado más de 474,000 esterilizaciones en el país como parte de su estrategia de bienestar animal. Además, impulsa programas como PEDIGREE® Adóptame, que ha ayudado a más de 80,000 animales de compañía a encontrar un hogar responsable y amoroso.
Esta gran agenda de miles esterilizaciones forma parte de la celebración por los 35 años de PEDIGREE® en México, y será acompañada por una serie de acciones de concientización, educación y colaboración con autoridades y organizaciones locales.
Los detalles sobre fechas, ubicaciones y cómo participar serán anunciados próximamente.
Para más información y actualizaciones, visita las redes sociales de PEDIGREE®:
Alrededor del mundo, las mujeres enfrentan problemáticas que vulneran sus derechos y limitan sus oportunidades de vida. La violencia de género, la desigualdad salarial, la pobreza, la falta de acceso a la educación y la carga desproporcionada de trabajos de cuidado no remunerados son algunos de los factores que profundizan las brechas de género. Estas realidades no solo frenan el desarrollo individual de millones de mujeres, sino que también perpetúan ciclos de marginación que impactan a familias y comunidades enteras.
Combatir estas problemáticas exige la colaboración de todos los actores sociales: gobiernos, sociedad civil y sector privado. Sin embargo, en los últimos años, las empresas han encontrado en la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) un camino estratégico para incidir en estas problemáticas e impulsar cambios significativos, mediante iniciativas que buscan cerrar brechas, generar oportunidades y mejorar la calidad de vida de las mujeres.
Así, diversas compañías han puesto en marcha programas diseñados para ofrecer apoyo a mujeres en situación vulnerable, brindándoles educación, empleo, salud, refugio y otras herramientas para empoderarse. A través de estas acciones, las organizaciones no solo proporcionan ayuda inmediata, sino que contribuyen a que las beneficiarias construyan un mejor futuro para ellas y sus comunidades.
El papel de la RSE en el empoderamiento femenino
Las iniciativas empresariales de RSE han demostrado ser una herramienta poderosa para atender las desigualdades que afectan a millones de mujeres en el mundo. A través de programas enfocados en educación, salud, empleabilidad y protección, las compañías generan oportunidades que de otro modo estarían fuera de su alcance. Estos esfuerzos no se limitan a la asistencia inmediata, sino que buscan sembrar bases sólidas para un cambio duradero que permita a las mujeres desarrollarse de manera integral y sostenible.
El empoderamiento femenino desde la RSE implica ir más allá de las donaciones o acciones aisladas. Se trata de diseñar proyectos que fortalezcan habilidades técnicas, socioemocionales y económicas, brindando a las mujeres herramientas para enfrentar sus propias circunstancias con autonomía. En este sentido, las empresas actúan como agentes de transformación social al promover entornos donde ellas puedan participar activamente, tomar decisiones y romper con los ciclos de dependencia y vulnerabilidad.
Además, las iniciativas con enfoque de género permiten visibilizar problemáticas históricamente silenciadas, como la violencia, la falta de acceso a la educación o la desigualdad laboral. Al invertir en soluciones que atienden estas brechas, la RSE no solo beneficia a las mujeres directamente, sino que también impacta en sus familias y comunidades, generando un efecto multiplicador. De esta forma, se reconoce que apoyar a las mujeres no es solo un tema de justicia social, sino una estrategia clave para impulsar el desarrollo económico y social de los países. Por ello, a continuación, te presentamos cinco iniciativas que están marcando una verdadera diferencia al brindarle apoyo a mujeres en situación vulnerable.
5 iniciativas de RSE que están cambiando la vida de mujeres en situación vulnerable
1. Fundación Gigante y VIFAC
La colaboración entre Fundación Gigante y VIFAC ha demostrado ser un modelo exitoso de cómo la RSE puede apoyar a mujeres en uno de los momentos más vulnerables de sus vidas: el embarazo. A través de esta alianza, Fundación Gigante ha fortalecido la labor de VIFAC al ofrecer programas de salud y nutrición para más de 1,200 mujeres embarazadas en situación vulnerable. Además, VIFAC aporta acompañamiento integral mediante la habilitación de lugares para alojamiento, talleres de valores, pláticas motivacionales y capacitación en oficios que permiten a las mujeres adquirir herramientas para su independencia futura.
Lo valioso de esta iniciativa es que no se limita a atender necesidades inmediatas, sino que brinda oportunidades con un impacto a largo plazo, como lo es la oportunidad de acceder a servicios de salud y alimentación que impacta la vida de la madre y el infante y cimientan el camino para que ambos puedan seguir creciendo. La alianza entre Fundación Gigante y VIFAC demuestra cómo las empresas, al trabajar con organizaciones de la sociedad civil, pueden multiplicar el impacto de sus acciones y atender de manera integral las necesidades de mujeres en situaciones críticas.
2. Intel y su iniciativa “Mil Mujeres en IA”
La industria tecnológica es uno de los sectores donde la brecha de género resulta más evidente, y para atender esta situación Intel lanzó la iniciativa “Mil Mujeres en IA”. Este programa busca capacitar a 1,000 mujeres en América Latina en temas de Inteligencia Artificial, ofreciéndoles cursos gratuitos con certificación universitaria y acompañamiento académico. La iniciativa se desarrolla con aliados estratégicos como universidades, gobiernos y ONGs, y tiene como objetivo democratizar el acceso a esta tecnología para que las mujeres puedan acceder a empleos bien remunerados y con alto potencial de crecimiento.
La propuesta de Intel no solo proporciona formación técnica, sino también el desarrollo de habilidades socioemocionales que son claves para la empleabilidad. Gracias a la duración y calidad de los cursos, las participantes adquieren competencias que les permiten integrarse en un sector cada vez más demandado, reduciendo la desigualdad de género en la tecnología. Con este proyecto, Intel demuestra cómo la RSE puede convertirse en una vía para cerrar brechas estructurales y generar cambios sostenibles que impactan directamente en el futuro laboral de las mujeres.
3. Nunayú y su estrategia corporativa con propósito
Nunayú es una empresa social mexicana que utiliza el arte de la joyería para transformar vidas. Su modelo de negocio se basa en emplear a mujeres que han sobrevivido a la violencia y destinar el 100% de sus ganancias a la lucha contra la trata de personas. Cada pieza de joyería, hecha a mano, representa una historia de resistencia y libertad, y es también una forma de dar voz a quienes han vivido experiencias de esclavitud moderna. Con este proyecto, Nunayú busca no solo ofrecer un ingreso económico, sino también un proceso de sanación y redescubrimiento personal para las mujeres que participan.
El impacto de Nunayú va más allá de lo económico, ya que brinda un sentido de pertenencia y dignidad a mujeres que han sufrido exclusión y violencia. Su enfoque en la libertad, reflejado incluso en el nombre de la marca, se traduce en un compromiso colectivo por erradicar la esclavitud moderna en México. Además, conecta a las consumidoras y consumidores con una causa social, creando conciencia de que cada compra puede tener un efecto directo en el empoderamiento de las mujeres. Así, esta iniciativa se convierte en un ejemplo de cómo el sector privado puede innovar con modelos productivos que generan impacto social real.
Somos Nunayú, un proyecto social que busca contribuir a la inclusión laboral de mujeres sobrevivientes de #TrataDePersonas a través de la creación de joyería. Nos complace invitarte al lanzamiento de la Colección Tlalli. Registra tu asistencia aquí 👉 https://t.co/w8KoTEtWvNpic.twitter.com/0WwnT06e5t
La autonomía económica de las mujeres es uno de los principales desafíos en América Latina, y por ello la Fundación Microfinanzas BBVA centra parte de sus esfuerzos en impulsar el empoderamiento financiero de este grupo. Actualmente atiende a 1.7 millones de mujeres, lo que representa un 63% de sus beneficiarias, ofreciéndoles créditos, formación en habilidades digitales, educación financiera y acceso a microseguros diseñados con enfoque de género. Estos servicios buscan que las mujeres emprendan y fortalezcan pequeños negocios, mejorando no solo su calidad de vida, sino también la de sus familias.
El impacto de la fundación es claro: siete de cada diez personas que han logrado salir de la pobreza con su apoyo son mujeres. Además de los servicios financieros, la organización brinda formación en liderazgo, marketing online y herramientas tecnológicas, en colaboración con entidades como Google, Mastercard y BID Lab.
Asimismo, este acompañamiento integral permite que las emprendedoras no solo accedan a financiamiento, sino que también desarrollen competencias para competir en un mercado más inclusivo y justo. De esta manera, la Fundación Microfinanzas BBVA contribuye a romper los ciclos de pobreza estructural y a dar a las mujeres la oportunidad de decidir sobre su futuro.
5. Fundación Avon para las Mujeres
Con más de seis décadas de historia, la Fundación Avon se ha consolidado como una fuerza global en la lucha por la salud y la seguridad de las mujeres. Ha destinado más de 1,100 millones de dólares a causas relacionadas con la salud femenina, principalmente la prevención y detección temprana del cáncer de mama, así como la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas. A través de campañas educativas y de concientización, Avon busca que las mujeres conozcan los signos del cáncer y actúen a tiempo, además de alzar la voz frente a las distintas formas de violencia de género que afectan a una de cada tres mujeres en el mundo.
Lo que distingue a esta fundación es su capacidad de movilizar recursos y generar conciencia global mediante redes de voluntariado y campañas de alto alcance mediante programas como “Promesa para poner fin a la violencia hacia mujeres y niñas” y la “Promesa para ganarle al cáncer de mama” , dos de sus iniciativas que han tenido un efecto directo en miles de mujeres y sus familias. Con este trabajo constante, la Fundación Avon demuestra que la RSE puede ser un motor no solo de asistencia social, sino también de transformación cultural al visibilizar problemáticas y promover soluciones colectivas.
Las acciones de responsabilidad social empresarial están demostrando que es posible transformar realidades cuando el sector privado asume un compromiso genuino. Iniciativas como las de Intel, Nunayú, Fundación Gigante, Fundación Microfinanzas BBVA y Fundación Avon atienden distintas problemáticas, pero todas comparten un mismo objetivo: generar oportunidades de desarrollo que les permitan a ellas crecer y tener una mejor calidad de vida.
Sin duda, en un contexto donde millones de mujeres enfrentan violencia, desigualdad y pobreza, el apoyo a mujeres en situación vulnerable desde la RSE cobra una relevancia especial. Estas iniciativas no solo ofrecen ayuda puntual, sino que crean entornos donde ellas pueden desarrollarse, emprender y decidir sobre su futuro con libertad y seguridad.
Hoy, la RSE se posiciona como una fuerza crucial en la lucha contra las problemáticas sociales. Al invertir en programas que empoderan a las mujeres, las empresas no solo cumplen con un rol ético, también contribuyen al progreso de comunidades enteras. Reconocer y fortalecer este camino es clave para avanzar hacia un mundo más equitativo y justo.
Imagina a una niña en una comunidad rural que, a pesar de su curiosidad y talento, nunca ha tenido acceso a una computadora. O a un joven en la periferia urbana que sueña con ser ingeniero, pero carece de las herramientas para aprender matemáticas aplicadas o programación. Estas historias son reales y representan el enorme reto de abrir oportunidades educativas en un mundo donde la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas marcan el futuro.
Las empresas, al contar con recursos, experiencia y capacidad de innovación, tienen en sus manos un papel transformador. Apostar por la educación STEM en comunidades vulnerables no solo contribuye a reducir la brecha de desigualdad, sino que fortalece el capital humano que, en el largo plazo, impactará en la competitividad y sostenibilidad del país. La pregunta es: ¿cómo pueden hacerlo de forma estratégica y con impacto real?
Más allá de la filantropía: una inversión con retorno social
Tradicionalmente, muchas compañías han visto la educación como un ámbito exclusivo de gobiernos y ONG. Sin embargo, hoy sabemos que impulsar la educación STEM en comunidades vulnerables es también una inversión inteligente para las empresas. Desarrollar talento local no solo genera beneficios sociales, sino que también ayuda a crear futuros colaboradores, proveedores y consumidores más preparados.
Además, el compromiso empresarial con la educación fortalece la reputación corporativa. Cuando una compañía invierte en iniciativas educativas, demuestra que sus valores trascienden el discurso y se traducen en acciones concretas. Este vínculo emocional con la comunidad puede convertirse en una ventaja competitiva difícil de replicar.
Lo más importante es que se trata de un retorno compartido: los jóvenes adquieren herramientas para salir de contextos de pobreza y las empresas se convierten en catalizadores de movilidad social. Es un ganar-ganar que trasciende generaciones.
Alianzas estratégicas para un impacto sostenible
Un error común es pensar que la empresa debe actuar sola. La realidad es que los programas más efectivos de educación STEM en comunidades vulnerables surgen de alianzas multisectoriales. Las universidades, organizaciones civiles y gobiernos locales pueden aportar conocimientos, infraestructura y redes que potencien el impacto.
Por ejemplo, una compañía tecnológica puede aportar equipo y capacitación, mientras que una universidad facilita mentores y contenidos, y una ONG asegura que los programas lleguen a los grupos adecuados. Esta colaboración permite escalar iniciativas que, de manera aislada, tendrían un alcance limitado.
Las alianzas también ofrecen credibilidad. Cuando una empresa une esfuerzos con actores reconocidos en el ámbito educativo, evita caer en acusaciones de marketing social vacío y gana legitimidad frente a la opinión pública.
Innovación y creatividad: clave para acercar la ciencia
No basta con entregar computadoras o libros de texto. Lo que realmente inspira a los jóvenes es experimentar. Programas de robótica, laboratorios móviles o competencias de ciencia aplicada generan curiosidad y motivación. Así, la educación STEM en comunidades vulnerables se convierte en una experiencia tangible y significativa.
El reto está en adaptar los contenidos al contexto local. No todos los niños tienen la misma facilidad para acceder a internet, por lo que es necesario diseñar metodologías que combinen recursos digitales con herramientas físicas de bajo costo. De esta manera, se fomenta la inclusión sin dejar a nadie atrás.
Además, la gamificación y el aprendizaje práctico resultan esenciales. Cuando la ciencia se convierte en un juego o en un reto divertido, los estudiantes logran internalizar conocimientos que de otra forma parecerían inalcanzables.
Mujeres y niñas en STEM: un desafío prioritario
Uno de los mayores pendientes es cerrar la brecha de género en áreas tecnológicas. Fomentar la participación de mujeres y niñas en la educación STEM en comunidades vulnerables no solo es un acto de justicia social, sino una estrategia para multiplicar el impacto. Diversificar la ciencia y la ingeniería con más voces femeninas enriquece las soluciones a los retos globales.
Las empresas pueden liderar este cambio mediante mentorías con mujeres profesionales, becas exclusivas para estudiantes y campañas que derriben estereotipos. Mostrar referentes femeninos en la ciencia es vital para inspirar a nuevas generaciones.
Cuando una niña de origen humilde ve que otra mujer ha logrado triunfar en la tecnología, el mensaje es claro: ella también puede hacerlo. Ese efecto multiplicador es uno de los más poderosos que una empresa puede activar.
Voluntariado corporativo: el poder de las personas
Los programas más exitosos no solo se sostienen con inversión económica, sino con talento humano. El voluntariado corporativo en proyectos de educación STEM en comunidades vulnerables crea lazos genuinos entre colaboradores y beneficiarios. Los empleados se convierten en mentores, modelos a seguir y, sobre todo, en ejemplos vivos de que aprender ciencia transforma vidas.
Este tipo de voluntariado fortalece el sentido de propósito de los colaboradores. Participar en talleres con estudiantes, enseñar a programar o explicar conceptos matemáticos genera orgullo y pertenencia dentro de la empresa.
Además, los voluntarios suelen convertirse en embajadores de la cultura corporativa hacia afuera, lo cual amplifica el impacto social y mejora la reputación empresarial de manera orgánica.
Medición y transparencia: asegurar la continuidad
Impulsar la educación STEM en comunidades vulnerables exige también un compromiso con la rendición de cuentas. No basta con implementar programas; es necesario medir resultados, documentar aprendizajes y ajustar las estrategias. La transparencia no solo fortalece la confianza de la comunidad, sino que garantiza la sostenibilidad del proyecto.
Las métricas deben ir más allá del número de computadoras entregadas o becas otorgadas. Se trata de evaluar cómo esos recursos impactan en la permanencia escolar, en la adquisición de habilidades y en las oportunidades laborales de los beneficiarios.
Cuando las empresas comunican sus logros con claridad y muestran evidencias de transformación, refuerzan su legitimidad y aseguran que el impacto educativo trascienda los ciclos políticos o económicos.
La apuesta empresarial por la educación STEM en comunidades vulnerables no es un lujo, sino una responsabilidad estratégica que responde a los retos del presente y prepara a las nuevas generaciones para el futuro. Con alianzas sólidas, programas innovadores, inclusión de género y un firme compromiso con la transparencia, las compañías pueden convertirse en motores de cambio social.
Cada computadora donada, cada hora de mentoría y cada laboratorio instalado representa más que un recurso: es una oportunidad de vida para quienes antes estaban limitados por su contexto. El reto está en mirar la educación no como un gasto, sino como la mejor inversión para construir un país más justo, competitivo y sostenible.
La inteligencia artificial avanza a pasos acelerados, pero con ella también crecen las preguntas sobre sus riesgos, especialmente cuando se trata de los usuarios más vulnerables: niños y adolescentes. OpenAI, creadora de ChatGPT, ha dado un paso decisivo al anunciar la implementación de controles parentales en ChatGPT, en un intento por responder a las crecientes preocupaciones sobre su uso en contextos de salud mental.
El anuncio llega en medio de debates éticos y legales sobre el papel que las plataformas de IA deben jugar en la protección emocional y psicológica de los jóvenes. En un escenario donde la tecnología puede acompañar o poner en riesgo, estos nuevos mecanismos buscan ofrecer a los padres una herramienta real de supervisión y prevención.
Controles parentales en ChatGPT: un primer paso hacia la seguridad digital
Según un artículo de TIME, OpenAI ha confirmado que los padres podrán vincular su cuenta con la de sus hijos mediante una invitación por correo electrónico. Esto les permitirá configurar la interacción del chatbot, recibir alertas en situaciones de angustia emocional y desactivar funciones como la memoria y el historial de conversación.
Con esta medida, los controles parentales en ChatGPT no solo buscan moderar las respuestas del sistema, sino también crear un canal directo de acompañamiento familiar. Se trata de una innovación con potencial para convertirse en un estándar dentro de la industria.
La compañía enfatizó que este es solo el comienzo. Durante los próximos 120 días, continuará compartiendo avances y ajustes, en colaboración con especialistas en salud mental, desarrollo juvenil e interacción humano-computadora.
Una respuesta tras tragedias y demandas
La decisión de implementar estos mecanismos no surge en el vacío. Apenas hace unas semanas, los padres de un adolescente demandaron a OpenAI alegando que ChatGPT validó pensamientos autodestructivos de su hijo, contribuyendo a un desenlace fatal.
El caso encendió alarmas globales sobre la necesidad de mayor supervisión en las interacciones de IA con jóvenes en riesgo. La demanda resaltaba que el chatbot, lejos de contener, había reforzado ideas dañinas con frases que podían interpretarse como legitimación del sufrimiento.
Ante esta realidad, los controles parentales en ChatGPT se convierten en una respuesta urgente, no solo frente a litigios, sino como una estrategia de responsabilidad social para proteger a los usuarios más frágiles.
IA y salud mental: un terreno delicado
Un estudio publicado en Psychiatric Services demostró que varios chatbots, incluidos ChatGPT, Gemini y Claude, ofrecieron respuestas preocupantes a preguntas vinculadas con suicidio en niveles intermedios de riesgo. Estos hallazgos revelan que la IA, por muy entrenada que esté, aún presenta vulnerabilidades importantes.
OpenAI reconoce que sus sistemas funcionan mejor en interacciones cortas, pero pierden precisión en conversaciones largas, donde la seguridad del modelo puede deteriorarse. Este reconocimiento es clave para entender por qué se necesitaban nuevas medidas de supervisión.
Los controles parentales en ChatGPT buscan cubrir esa brecha, integrando monitoreo humano en un espacio donde la automatización todavía no garantiza protección total.
Comparaciones en la industria: no están solos
OpenAI no es la única empresa que ha optado por este camino. Google AI ya ofrece herramientas para que los padres gestionen el acceso a Gemini mediante Family Link, mientras que Meta anunció restricciones estrictas para evitar que sus chatbots hablen sobre suicidio, autolesiones y trastornos alimentarios.
Character.AI, tras enfrentar también demandas, implementó un sistema de informes para padres con resúmenes de la actividad de sus hijos adolescentes. Estos movimientos muestran que el sector tecnológico está reaccionando ante la misma presión: garantizar seguridad emocional en plataformas diseñadas para interactuar como humanos.
En este contexto, los controles parentales en ChatGPT se alinean con un estándar emergente, donde la industria empieza a reconocer que la innovación sin regulación no es suficiente.
Un dilema ético para la IA conversacional
La inteligencia artificial está diseñada para acompañar, responder y, en muchos casos, validar emociones. Sin embargo, cuando esas emociones son autodestructivas, el dilema se vuelve ético y urgente: ¿debe un chatbot limitar, corregir o incluso detener una conversación?
La implementación de medidas como los controles parentales en ChatGPT plantea un debate profundo sobre el rol de la IA. No se trata únicamente de proteger, sino de reconocer que la tecnología no puede reemplazar la empatía ni el acompañamiento humano.
La línea entre apoyo y riesgo sigue siendo frágil, y estas medidas buscan precisamente fortalecer ese delicado equilibrio.
El papel de los padres en la era digital
Más allá de lo tecnológico, el éxito de estas funciones depende del compromiso de madres y padres. Tener acceso a reportes, alertas y configuraciones solo tendrá impacto real si existe un acompañamiento cercano y un diálogo constante con los hijos.
Los controles parentales en ChatGPT ofrecen un puente, pero no pueden sustituir la comunicación familiar ni el apoyo emocional que los adolescentes necesitan en su día a día.
De esta manera, la corresponsabilidad entre padres, empresas y sociedad se convierte en la única fórmula viable para mitigar riesgos en la era digital.
Expertos y sociedad civil: aliados necesarios
OpenAI ha señalado que trabaja con especialistas en desarrollo juvenil y salud mental para perfeccionar la forma en que sus modelos responden. Incluir a la academia y a organizaciones de la sociedad civil en el diseño de estos protocolos es clave para generar confianza.
En responsabilidad social, se sabe que ningún avance tecnológico tiene legitimidad si no incorpora la voz de quienes más saben sobre sus impactos sociales. La colaboración se convierte en garantía de que estas medidas no se limiten a cumplir con regulaciones mínimas.
Con los controles parentales en ChatGPT, la empresa tiene la oportunidad de sentar precedentes en transparencia y corresponsabilidad con expertos.
Hacia un nuevo estándar de protección digital
El lanzamiento de estas funciones abre un nuevo capítulo en la relación entre tecnología y cuidado. No basta con que los chatbots sean útiles o innovadores: deben ser también seguros, éticos y responsables con quienes más los utilizan.
Si la implementación de los controles parentales en ChatGPT resulta efectiva, podría marcar el inicio de un estándar global en la industria tecnológica. Un modelo que combine innovación con humanidad, y que recuerde que los avances más importantes son aquellos que protegen la vida.
La inteligencia artificial promete transformar el mundo, pero también enfrenta su prueba más difícil: demostrar que puede hacerlo sin poner en riesgo a los más vulnerables. Con los controles parentales en ChatGPT, OpenAI da un paso hacia esa dirección, abriendo un debate necesario sobre ética, corresponsabilidad y seguridad digital.
La verdadera innovación no se mide solo en algoritmos, sino en la capacidad de proteger lo más valioso: la vida y el bienestar de las personas.
La lucha contra el cambio climático está en un momento decisivo. A pocas semanas de la fecha límite para presentar los nuevos compromisos nacionales, la ONU ha intensificado la presión sobre los gobiernos para que entreguen planes climáticos sólidos que no solo reduzcan emisiones, sino que también fortalezcan la resiliencia de las comunidades. El tiempo corre y las grandes economías aún no han presentado sus objetivos.
Simon Stiell, jefe climático de la ONU, envió una carta urgente a los países, recordándoles que los compromisos nacionales representan la mejor defensa ante la crisis. Estos documentos, conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), serán la base de la evaluación colectiva que definirá el rumbo de la acción climática en la próxima COP30 en Belém.
La urgencia de los compromisos nacionales
De acuerdo con Climate Change News, menos de 30 países han cumplido con la entrega de sus NDC, lo que evidencia una preocupante brecha entre el discurso y la acción. Entre los grandes ausentes se encuentran economías clave como China, India y la Unión Europea. La inacción de estos jugadores podría marcar la diferencia en el cumplimiento del Acuerdo de París.
El retraso no solo es un problema de burocracia. Implica también una falta de claridad para las empresas, las comunidades y los actores sociales que dependen de marcos de acción definidos para planear inversiones y programas. Los planes climáticos son mucho más que un requisito internacional: son el mapa de ruta hacia un futuro menos vulnerable.
El próximo 24 de septiembre, António Guterres reunirá a líderes mundiales en Nueva York en un evento de alto nivel. La expectativa es clara: los países deben llegar con compromisos firmes y no con promesas vacías.
La COP30 y el punto de inflexión
La cumbre de Belém en noviembre será un momento de definiciones. El informe de síntesis que prepara la ONU servirá como termómetro para evaluar si el mundo avanza hacia la meta de limitar el calentamiento global a 1,5 °C. La ciencia es contundente: no hay tiempo para más retrasos.
El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, anticipa debates intensos sobre cómo responder a la evaluación global. En un escenario donde las posiciones de los países suelen estar marcadas por intereses económicos y geopolíticos, alcanzar consensos será un reto monumental.
Este contexto abre una ventana clave: la presión ciudadana y corporativa será indispensable para empujar a los gobiernos hacia decisiones más ambiciosas y responsables.
Europa: entre debates y retrasos
La Unión Europea, tradicionalmente vista como un líder climático, atraviesa un momento de incertidumbre. Sus Estados miembros aún discuten cómo aprobar el objetivo de reducción de emisiones para 2040, un elemento indispensable para definir su NDC.
Francia ha solicitado llevar las negociaciones al nivel de líderes de Estado, lo que probablemente retrasará la definición final. Este escenario deja a la UE con el riesgo de llegar al evento de la ONU con un mensaje débil o incompleto, algo que podría dañar su reputación internacional.
El caso europeo refleja un dilema común: aunque los planes climáticos representan un compromiso global, los procesos internos y las disputas políticas nacionales siguen siendo un obstáculo para la acción colectiva.
Asia y las economías emergentes
China, responsable de una parte significativa de las emisiones mundiales, ha indicado que revelará sus objetivos en otoño. Indonesia también planea presentar su NDC antes del evento de alto nivel en Nueva York. Ambos países serán actores clave en el tablero global.
Las economías emergentes enfrentan un doble desafío: necesitan crecer y, al mismo tiempo, reducir su impacto ambiental. En este sentido, los planes climáticos pueden convertirse en palancas para atraer inversión en energía limpia, generar empleo y diversificar sus economías.
La forma en que estas naciones diseñen sus compromisos enviará un mensaje contundente: o se convierten en motores de la transición energética o se arriesgan a quedar rezagadas en el nuevo modelo económico global.
Planes climáticos como motores de crecimiento
Simon Stiell recordó que los planes climáticos no son únicamente declaraciones políticas, sino motores del crecimiento económico y la mejora del bienestar social. Países que apuesten por compromisos sólidos estarán mejor posicionados para aprovechar el auge de la energía limpia.
Este enfoque conecta directamente con la responsabilidad social empresarial. Cada meta climática abre oportunidades para que las compañías innoven en modelos de negocio sostenibles, fortalezcan cadenas de valor y creen empleos verdes.
La narrativa ha cambiado: cumplir con los objetivos climáticos no es un costo, sino una inversión estratégica en competitividad y resiliencia a largo plazo.
La voz de los sectores productivos
Durante sus visitas internacionales, Stiell escuchó de primera mano cómo líderes empresariales presionan a sus gobiernos para elevar la ambición climática. Estos actores comprenden que el retraso no solo compromete la estabilidad ambiental, sino también el futuro de sus industrias.
La transición hacia un modelo bajo en carbono implica riesgos, pero también oportunidades. Desde energías renovables hasta movilidad eléctrica, los sectores productivos que se anticipen serán los grandes beneficiados de los nuevos mercados.
Aquí es donde la alianza público-privada resulta vital. Los planes climáticos deben diseñarse con la participación de todos los sectores, garantizando que la acción sea inclusiva y sostenible.
El llamado de la ONU es claro: los planes climáticos son la última defensa contra una crisis que ya no admite excusas ni demoras. El mundo necesita compromisos inmediatos y ambiciosos que trasciendan las fronteras y las ideologías.
Este momento representa un recordatorio de que cada acción cuenta. Desde las decisiones de los gobiernos hasta las estrategias de las empresas y el compromiso ciudadano, todo suma en la construcción de un futuro posible.
La fecha límite se acerca. El verdadero desafío no es entregar un documento, sino que esos planes climáticos se conviertan en el motor de una transformación real y duradera.
En los últimos años, el mundo empresarial ha experimentado un cambio de paradigma. Las compañías ya no son evaluadas únicamente por su rentabilidad, sino también por su capacidad de generar impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Este movimiento nos lleva a preguntarnos qué es la economía del propósito y por qué se ha convertido en un tema central en la agenda corporativa y social.
Hablar de propósito no es un simple ejercicio de comunicación; es una forma de redefinir la manera en que entendemos los negocios. Las empresas que lo adoptan no solo buscan ganancias económicas, sino también contribuir al bienestar colectivo, ofreciendo respuestas a los retos más urgentes de nuestro tiempo: la desigualdad, el cambio climático, la inclusión y la sostenibilidad.
Qué es la economía del propósito: una redefinición de los negocios
La economía del propósito surge como una alternativa frente a modelos de negocio centrados únicamente en maximizar beneficios. Se trata de colocar en el centro del modelo empresarial una misión que vaya más allá de lo financiero y que se traduzca en valor social y ambiental.
En este sentido, entender qué es la economía del propósito implica reconocer que las compañías ya no pueden permanecer ajenas a los desafíos globales. La sociedad espera que participen activamente en soluciones, utilizando su influencia y recursos para generar un impacto real.
La diferencia radica en que no se trata de filantropía aislada, sino de integrar el propósito en el ADN corporativo. Desde la toma de decisiones estratégicas hasta la relación con proveedores y clientes, todo debe alinearse con esa misión.
El propósito como motor de confianza y reputación
El propósito genera confianza en una era marcada por la desinformación y la falta de credibilidad hacia las instituciones. Cuando las acciones de una empresa reflejan coherencia entre lo que dicen y lo que hacen, la reputación se convierte en un activo invaluable.
Un ejemplo claro está en cómo las empresas con propósito logran establecer relaciones de largo plazo con sus grupos de interés. Estos vínculos no se basan en la transacción inmediata, sino en un compromiso auténtico con valores compartidos.
En consecuencia, las marcas que adoptan este enfoque no solo atraen clientes, sino también colaboradores y aliados que quieren formar parte de un proyecto con impacto real.
La economía del propósito frente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Responder a la pregunta de qué es la economía del propósito también implica comprender su conexión con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las empresas son vistas como actores clave para avanzar en metas globales de inclusión, equidad y sostenibilidad.
Cada acción empresarial puede alinear su propósito con uno o varios ODS: desde la reducción de emisiones hasta programas de educación inclusiva o iniciativas de economía circular. Esto permite que el impacto sea medible y escalable.
De esta manera, el propósito no solo se queda en una declaración inspiradora, sino que se convierte en una guía práctica para generar resultados visibles a nivel social y ambiental.
Inversión y economía del propósito: el futuro del capital
Uno de los grandes cambios que explican la fuerza de este concepto es el rol de los inversionistas. Cada vez más fondos de capital buscan proyectos que integren sostenibilidad y propósito como parte de su estrategia central.
Este fenómeno ha impulsado el auge de las inversiones ESG (ambientales, sociales y de gobernanza). El mercado reconoce que una empresa con propósito tiene menos riesgos y mayor potencial de crecimiento en el largo plazo.
Así, lo que antes era visto como un costo adicional, hoy se traduce en una ventaja competitiva que atrae capital y garantiza la permanencia en un mercado en constante transformación.
La voz de los colaboradores: propósito desde adentro
El propósito no se sostiene únicamente desde la comunicación externa. Su verdadera fuerza radica en la manera en que se vive dentro de la organización. Los colaboradores buscan cada vez más trabajar en empresas que les permitan alinear su vida profesional con sus valores personales.
Cuando se promueve una cultura organizacional centrada en el propósito, los equipos se sienten motivados, comprometidos y orgullosos de su trabajo. Esto reduce la rotación, mejora la productividad y fortalece la innovación.
El propósito, entonces, deja de ser un eslogan y se convierte en un catalizador que transforma la forma en que se construyen relaciones laborales más humanas y sostenibles.
El reto: evitar el propósito como marketing vacío
Uno de los mayores desafíos de la economía del propósito es evitar caer en el purpose washing, es decir, usar el concepto como una herramienta superficial de mercadotecnia sin acciones que lo respalden.
Cuando las promesas no se cumplen, el efecto puede ser devastador para la reputación de la empresa. En lugar de generar confianza, produce escepticismo y rechazo entre consumidores y colaboradores.
Por ello, las compañías deben asumir un compromiso genuino: medir, transparentar y rendir cuentas sobre sus avances en materia de propósito. La transparencia es clave para que la sociedad reconozca la autenticidad de sus esfuerzos.
El propósito como brújula del futuro empresarial
Comprender qué es la economía del propósito es entender que las empresas ya no existen únicamente para maximizar beneficios, sino para generar un impacto positivo duradero. Este modelo redefine el éxito, integrando sostenibilidad, inclusión y bienestar social como pilares fundamentales.
El propósito no es una moda pasajera, sino la brújula que marcará el rumbo del futuro empresarial. Las compañías que lo asuman con autenticidad podrán construir un legado más allá de las utilidades: el de haber sido agentes de transformación en un mundo que lo necesita con urgencia.
La responsabilidad de las plataformas digitales en la protección de los derechos humanos ha entrado en el centro del debate global. Esta vez, PornHub y sus empresas afiliadas enfrentan un fuerte llamado de atención por parte de autoridades estadounidenses y europeas, luego de que se detectara su falta de acción para prevenir la publicación de material altamente sensible.
La Comisión Federal de Comercio (FTC) y el estado de Utah acusaron a los operadores del sitio de no bloquear de forma adecuada videos con contenido de abuso sexual infantil y material no consensual. La sanción, que incluye un pago de 5 millones de dólares y la obligación de implementar un programa preventivo, marca un precedente en la regulación de la industria para adultos.
Una sanción histórica con sentido de responsabilidad
De acuerdo con Forbes, el acuerdo alcanzado entre PornHub, Aylo y la FTC no se limita a una multa millonaria. Implica la creación de un programa estructurado para identificar, prevenir y eliminar contenido de abuso sexual infantil en todas sus plataformas. Se trata de una medida que reconoce que el problema va más allá de la moderación manual: requiere procesos, tecnología y protocolos sólidos.
Este caso muestra la urgencia de integrar mecanismos de debida diligencia digital. No basta con reaccionar cuando el daño ya está hecho; es indispensable generar ecosistemas seguros que protejan a los usuarios más vulnerables.
La medida también pone sobre la mesa el rol de las empresas tecnológicas en la reparación de daños y la construcción de confianza digital.
El rol de la FTC: más allá de una sanción legal
La Comisión Federal de Comercio ha dejado claro que su objetivo no es únicamente castigar, sino empujar un cambio estructural en la manera en que estas plataformas operan. La multa de 5 millones de dólares al estado de Utah busca resarcir, en parte, los daños ocasionados y enviar un mensaje contundente a la industria.
El hecho de que se exija a PornHub implementar un programa de control interno refleja un avance hacia la corresponsabilidad digital. No se trata solo de vigilar, sino de garantizar que no haya espacios donde el contenido de abuso sexual infantil pueda circular libremente.
Este enfoque integra la dimensión ética con la dimensión legal, lo cual es fundamental para que las empresas comprendan que la reputación corporativa se juega en el terreno de la prevención.
Europa también levanta la voz
El caso no es exclusivo de Estados Unidos. En mayo, la Unión Europea abrió investigaciones contra PornHub, Stripchat, XNXX y XVideos por incumplir las normas de protección a la infancia establecidas en la Ley de Servicios Digitales. Las sanciones podrían alcanzar hasta el 6% de su facturación anual global.
Esta investigación responde a la necesidad de frenar la exposición de menores a contenido de abuso sexual infantil y a la falta de mecanismos efectivos para denunciar material no consensual. Europa ha sido clara: las plataformas designadas como “grandes” tienen responsabilidades adicionales.
El mensaje es directo: si una empresa tiene alcance global, también debe asumir una responsabilidad global.
La reputación en crisis: un costo más alto que las multas
PornHub enfrenta un daño profundo en su reputación corporativa. La asociación con contenido de abuso sexual infantil es una mancha difícil de borrar, sobre todo en un contexto en el que los consumidores son cada vez más conscientes y críticos.
Las marcas hoy están expuestas a la presión social, mediática y política. No importa cuán grande sea la empresa: ignorar su rol en la protección de los derechos humanos implica un costo de credibilidad difícil de reparar.
En este escenario, el aprendizaje es claro: la confianza se construye con acciones preventivas, no con respuestas tardías.
Tecnología con propósito: un camino posible
La industria tecnológica ya cuenta con herramientas para detectar y frenar la circulación de contenido de abuso sexual infantil. Desde algoritmos de inteligencia artificial hasta bases de datos compartidas entre plataformas, existen soluciones que pueden marcar la diferencia.
El reto para empresas como PornHub no es la falta de tecnología, sino la voluntad de implementarla de forma transparente y prioritaria. Cuando la innovación se orienta al bien común, se convierte en un aliado estratégico para la responsabilidad social.
Integrar estas soluciones no solo protege a los usuarios, también ayuda a las empresas a demostrar compromiso real con los derechos digitales.
Un caso que redefine la industria para adultos
Este proceso judicial y regulatorio marca un antes y un después en la manera en que se evalúa la responsabilidad de los sitios para adultos. Ya no basta con ofrecer entretenimiento; las empresas deben demostrar que cuentan con salvaguardas robustas frente a riesgos sociales.
PornHub y otras plataformas similares se encuentran en un punto de inflexión: o adoptan una cultura de responsabilidad o seguirán enfrentando sanciones, investigaciones y pérdida de legitimidad.
La industria para adultos debe comprender que su permanencia depende de la confianza, y la confianza solo puede existir si se garantiza la erradicación del contenido de abuso sexual infantil.
El caso de PornHub es un recordatorio contundente de que ninguna empresa digital está exenta de responsabilidad frente a los derechos humanos. La lucha contra el contenido de abuso sexual infantil no es solo un tema legal, sino un imperativo ético y social que requiere acciones inmediatas y sostenidas.
Hoy, la industria para adultos enfrenta un reto histórico: demostrar que puede operar bajo estándares de seguridad, transparencia y responsabilidad. De su respuesta dependerá no solo su viabilidad en el mercado, sino también su legitimidad frente a la sociedad.
En México, miles de niñas, niños y adolescentes viven diariamente las consecuencias del hambre y la desnutrición. Más del 50% de los menores consultados en el estudio “Comer es nuestro derecho en México” que realizó World Vision México (2024) afirmaron sentir angustia o tristeza cuando tienen hambre, mientras que el 37% señaló que tiene acceso limitado a comida saludable como frutas, verduras y proteínas.
Ante esta realidad, World Vision México y Taquearte se unen para lanzar el Taquito Solidario, un programa de apoyo social creado por Taquearte que destina recursos a distintas causas, y que en esta ocasión se dedica a respaldar la labor de World Vision México. La iniciativa canalizará lo recaudado por la venta de tacos al pastor en sus 16 sucursales. De la mano de World Vision, el Taquito Solidario se convierte en mucho más que un platillo, es una causa que, gracias a esta alianza, tiene como propósito combatir el hambre infantil.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2023), en México el 13.9% de los menores de cinco años presentan baja talla, cifra que aumenta a 16.9% en comunidades rurales. En regiones como el Pacífico-Sur, la prevalencia de desnutrición crónica llega hasta 22.7%. Si bien el hambre es en sí misma una problemática urgente, también detona de manera directa otras afectaciones en la vida de la infancia, como la deserción escolar, el trabajo infantil y la limitación de su pleno desarrollo físico, cognitivo y emocional.
“La alimentación es un derecho fundamental reconocido internacionalmente. Garantizar el acceso a una nutrición adecuada no solo es una responsabilidad ética y social, sino también una inversión en el futuro de nuestro país. Con el Taquito Solidario, decimos suficiente al hambre infantil”, señaló Mario Valdez Guzmán, director nacional de World Vision México.
Esta acción conjunta responde al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2: Cero Hambre y reafirma el compromiso de ambas organizaciones de generar un impacto positivo en la vida de niñas, niños y adolescentes. Cuando se invierte en el bienestar de la infancia no solo se transforman vidas, también se construye un futuro más justo y resiliente para todos. El sector privado juega un papel fundamental al invertir, colaborar e impulsar iniciativas que aseguren el acceso a alimentos nutritivos y sostenibles para la niñez en situación de vulnerabilidad, porque cada acción en favor de la infancia siembra las bases de una sociedad más equitativa y con mayores oportunidades.
Por su parte, Taquearte invita a sus comensales a sumarse a esta causa con un gesto sencillo pero poderoso: disfrutar un taco al pastor que se transforma en apoyo directo para quienes más lo necesitan.
“Cuando el sector privado se une en favor de la infancia, se transforman vidas y se construye un futuro más justo y resiliente. El Taquito Solidario es nuestra manera de invitar a la sociedad a actuar, compartiendo no sólo sabor, sino esperanza”, comentó Luis Rodrigo Acuña, director general de Grupo Dulcearte.
El Taquito Solidario se llevará a cabo el 24 de septiembre y todo lo recaudado por la venta de tacos al pastor, tanto en restaurante como a través del servicio de entrega a domicilio, será destinado a apoyar la alimentación de niñas y niños en situación vulnerable. Más que un platillo, es una invitación a sumarse a un movimiento de cambio. Con cada taco al pastor, la sociedad contribuye a que la infancia tenga acceso a una alimentación digna y suficiente. Esta iniciativa nos recuerda que todos podemos ser parte de la solución, porque no se trata solo de comer, sino de garantizar que niñas y niños crezcan con salud, oportunidades y esperanza.