El reciente escándalo que involucra a Oxfam ha sido una sorpresa para muchos. ¿Podría haberse evitado? ¿Qué tenemos que aprender de todo esto?

Claire Armitstead dijo en entrevista con The Guardian que debemos actuar con cautela al ser descritos como bienhechores. Sin embargo, los buenos pensamientos y hechos no deberían ser motivo de vergüenza. Ella se refiere al caso Oxfam.

Aprendizaje del caso Oxfam

Existen dos conceptos fundamentalmente diferentes cuando se trata del caso Oxfam: la responsabilidad corporativa y la responsabilidad privada. ¿El personal de la confederación utilizó mal los recursos que se le dieron, incluidos el tiempo, el dinero, la ayuda y los roles ocupacionales para participar en actividades ilegales? ¿O empleó sus recursos privados para participar en un comportamiento legal, pero moralmente cuestionable?

Esto es lo que se puede aprender del caso Oxfam

Credito: The Guardian

Los debates actuales en el Reino Unido sobre las presuntas transgresiones del caso Oxfam provocan dos posiciones antagonistas.

  • Una sostiene que los incidentes de abuso sexual, abuso infantil y prostitución en Haití, Chad y en otros lugares son testimonio de severos fallos legales y morales de una organización benéfica cuyas asignaciones de ayuda deberían reducirse como resultado.
  • La otra posición, progresista, acepta la maldad moral de Oxfam, pero argumenta que no debería haber ninguna razón para suspender la ayuda, pues solo perjudicará a los beneficiarios en el Reino Unido y en el extranjero.

Responsabilidad corporativa y privada en el caso Oxfam

Se necesita un debate considerado para distinguir entre las responsabilidades corporativas y las privadas. Si se aplica la responsabilidad corporativa, el personal de Oxfam ha violado de manera severa los estándares de buena práctica acordados por el sector de la sociedad civil. Estos casos deben ser examinados cuidadosamente y, en caso de declararlos culpables, se debe pedir una rendición de cuentas al personal involucrado.

Si las alegaciones resultan ser ciertas y Oxfam no ha actuado de manera apropiada, entonces ha ocurrido un desastre. Es una desgracia moral para una organización con estándares avanzados de rendición de cuentas y para un sector que reclama tener una conciencia moral elevada al tomar partido por las personas vulnerables.

Cada escandalo deja mucho aprendizaje, esto es lo que debemos aprender del caso Oxfam

No obstante, si se aplica la responsabilidad privada, las cosas son más complicadas y deben ser vistas con mayor cuidado. Si el personal de Oxfam utilizó sus recursos privados para relacionarse con prostitutas y pagaron un precio, no han incurrido en ninguna forma de abuso, prácticas sexuales peligrosas ni ningún comportamiento ilegal. La situación es diferente y algunas personas pueden reaccionar con disgusto o indignación. En general, si los incidentes se consideran en este contexto son desafortunados, pero no deben llevarnos a condenar a la organización en su conjunto.


Esto es lo que debemos aprender del caso Oxfam

Twittea esta frase.


Se necesitarán investigaciones, transparencia total y cooperación con los financiadores para verificar las acusaciones actuales. Aparte de esto, todo el sector necesita tomar medidas adicionales para mitigar los efectos adversos ocasionados por este caso y cualquier suceso futuro, y fortalecer su responsabilidad.

El papel de Accountable Now en el caso Oxfam

El sector se encuentra actualmente en un proceso de aprendizaje para fortalecer las reglas y cumplir con los estándares de responsabilidad. Oxfam es miembro fundador del único marco de rendición de cuentas global e intersectorial, Accountable Now! (AN).

AN desarrolla varios estándares de responsabilidad y compromisos globales en asociación con otras redes regionales de responsabilidad (Global Standard).

Si las acusaciones están fundamentadas, Oxfam ha fallado en muchos de estos compromisos, incluidos los derechos de las mujeres y la igualdad de género, el personal y los voluntarios empoderados y eficaces, la toma de decisiones receptiva y el liderazgo responsable.

Oxfam y el sector deberían usar el escándalo como una oportunidad para reforzar el cumplimiento de las normas, incluido el monitoreo, la evaluación y las sanciones. El sector debería considerar seriamente otorgar a AN un mandato para hablar en público en nombre de los miembros. AN podría tomar una postura matizada, tratando de separar las responsabilidades corporativas de las privadas y disociar el caso del proceso de aprendizaje con las mejoras que ya se han realizado.

Accountable Now

El enfoque de AN podría ser interpretar el caso Oxfam no como evidencia de valores y prácticas en declive en el sector, sino como una señal de que los esfuerzos por mejorar la rendición de cuentas están dando frutos. Sin informes regulares por parte de las organizaciones no gubernamentales (ONG), incluido Oxfam como caso modelo, es poco probable que los periódicos pudieran haber contado la historia en primer lugar.

Visto desde este punto de vista, un mandato más fuerte para terceros, incluyendo a AN y otros actores, no entraría en conflicto con la independencia del sector, sino que reforzaría su autonomía.

Autorregulación y responsabilidad

El sector puede comenzar a retratar una imagen más realista de sus prácticas y propósitos organizacionales. Los desastres de las responsabilidades privadas resultan ser catástrofes reales solo si las organizaciones benéficas tienen una imagen idílica de sí mismos como actores moralmente superiores a las organizaciones de otros sectores, incluidos los gobiernos y las empresas.

Sin embargo, de acuerdo a lo informado y estudiado, el sector de la caridad no es fundamentalmente diferente de los sectores privado y público. Hay que recordar que todas las organizaciones son administradas por personas y a veces las personas toman malas decisiones.

¿Qué más debemos aprender del caso Oxfam? Te leemos en los comentarios.

Acerca del autor

Daniela Lazovska