Por Edgar López
Imagina que estás por comprar una casa en una zona que está creciendo. Todo indica que en diez años valdrá bastante más. Estás apostando a su potencial de apreciación.
Antes de firmar, llamas a un ingeniero estructural. Él revisa la propiedad y te advierte de algunas fallas que podrían afectar su valor futuro si no se reparan. No opina sobre si la casa vale lo que pagas ni si la zona seguirá creciendo. Solo señala los riesgos estructurales.
Tú decides si compras sabiendo que esos riesgos existen.
Algo parecido ocurre con SpaceX.
Días antes de su histórica salida a bolsa (valuación cercana a los dos billones de dólares), MSCI Inc. le dio la calificación ESG más baja posible: CCC.
Algunos nos preguntamos cómo una empresa puede valer tanto con una evaluación ESG tan mala.
La pregunta parte de una premisa equivocada.
El mercado y una evaluación ESG no miden lo mismo.
El mercado paga por lo que cree que la empresa puede generar en los próximos años: crecimiento, innovación, contratos y posición competitiva. Es como comprar la casa porque crees que se va a revalorizar.
Una calificación ESG, en cambio, identifica riesgos que podrían afectar esa capacidad de crear valor con el tiempo: gobernanza, exposición regulatoria, impacto operativo o relaciones con grupos de interés. Es como cuando el ingeniero te muestra las fallas que podrían complicar las cosas más adelante.
Ambas visiones pueden ser ciertas al mismo tiempo.
El riesgo no desaparece, solo se traslada. En muchos casos, quienes ya vendieron sus acciones a estos precios ya aseguraron sus ganancias. Los nuevos compradores son quienes ahora cargan con el riesgo de que esa visión de futuro se cumpla o se complique.
Durante años esperamos que las evaluaciones ESG nos dijeran tanto por qué una empresa vale lo que vale como qué tan buena o sostenible es. Esa no era su función principal.
Su función es ayudarnos a entender qué riesgos pueden afectar el valor de una empresa con el tiempo.
Al final, el mercado apuesta por el futuro. ESG señala los riesgos de ese futuro.

R con R, por Edgar López
Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.
Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.
Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.











