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0,3% menos CO₂: el modesto efecto de los aranceles de Trump en el planeta

En un mundo donde la crisis climática exige respuestas urgentes y coordinadas, cualquier acción que pueda influir en la reducción de emisiones se observa con lupa. Sin embargo, no todas las medidas que afectan la economía global tienen el mismo impacto en el planeta. La administración Trump, conocida por su postura escéptica frente al cambio climático, implementó en 2025 una serie de aranceles comerciales que, según algunos, podrían haber tenido un “efecto colateral” positivo sobre las emisiones de carbono.

De acuerdo con Eco-business, este análisis surge de una paradoja interesante: ¿pueden unas políticas que buscan proteger la economía nacional, y que al mismo tiempo obstaculizan la cooperación internacional, contribuir accidentalmente a disminuir las emisiones globales? Exploraremos cómo estos aranceles, lejos de ser un motor de progreso ambiental, muestran un efecto sorprendentemente modesto sobre la huella de carbono mundial y qué implicaciones tiene esto para la responsabilidad social empresarial y las políticas climáticas.

El contexto: aranceles y turbulencia en la economía global

El 2 de abril de 2025, Donald Trump anunció una serie de aranceles que denominó “el día de la liberación”, aplicando un impuesto universal del 10% a todas las importaciones, junto con aranceles recíprocos adicionales a países que, según él, habían “engañado” a Estados Unidos. Esta decisión desató una tormenta en los mercados globales, afectando industrias clave como el acero, aluminio y petróleo.

A pesar de la postura inicial de no pausar estas medidas, el presidente optó por suspender los aranceles durante 90 días, extendiendo después la pausa hasta agosto. Durante este tiempo, se firmaron acuerdos con la Unión Europea, Reino Unido, Japón y otros, que aligeraron los gravámenes sin eliminarlos, manteniendo la incertidumbre y elevados niveles arancelarios que no se veían desde la década de 1930.

Esta dinámica impactó no solo la economía, sino también la percepción global sobre la estabilidad del comercio internacional y su capacidad para fomentar inversiones sostenibles.

El análisis del “efecto de los aranceles” sobre las emisiones de CO₂

Contrario a lo que algunos podrían esperar, el impacto de los aranceles en la reducción de emisiones es mucho más limitado de lo que sugieren titulares sensacionalistas. Según un detallado análisis de Carbon Brief, la disminución prevista para 2025 en las emisiones globales de CO₂ será apenas entre 110 y 150 millones de toneladas, lo que representa solo un 0,3 a 0,4% del total.

Para 2026, la cifra aumenta ligeramente, con una reducción estimada entre 190 y 300 millones de toneladas, equivalente a un 0,5 a 0,8% de las emisiones globales. Estas proyecciones se basan en la caída esperada del crecimiento económico, ya que los aranceles frenan la actividad comercial y, con ella, el consumo y producción global.

Más allá del corto plazo: riesgos para la transición energética

Aunque estos datos puedan parecer una pequeña victoria para el clima, el “efecto de los aranceles” a largo plazo pinta un panorama mucho más complicado. Expertos como Rachel Kyte, enviada británica para el clima, han señalado que la incertidumbre generada por los aranceles ralentiza la inversión en energías limpias.

Cuando los inversionistas no tienen claridad sobre las tarifas que enfrentarán, postergan decisiones cruciales para el financiamiento de tecnologías verdes. Esto frena la innovación y la expansión de soluciones sostenibles en un momento en que la transición energética debería acelerarse, no desacelerarse.

impacto ambiental de los aranceles

La paradoja del daño económico y el impacto ambiental

Algunos analistas han argumentado que el daño económico provocado por la guerra comercial puede “beneficiar” temporalmente al clima, al reducir la actividad industrial y el consumo, lo que lleva a una caída en las emisiones. Un artículo del New York Times señaló que la desaceleración económica mundial podría traducirse en un respiro momentáneo para el planeta.

No obstante, esta reducción “involuntaria” de emisiones no es sostenible ni deseable desde una perspectiva social y ambiental. La ralentización económica afecta el bienestar de comunidades, agrava desigualdades y, además, obstaculiza el financiamiento y desarrollo de energías limpias. Así, el “efecto de los aranceles” termina siendo un arma de doble filo para la acción climática.

Impacto sobre las cadenas de suministro y la tecnología limpia

Otro aspecto crítico es cómo los aranceles complican la cadena de suministro global, fundamental para la fabricación de tecnologías limpias. Estados Unidos, al imponer tarifas altas, dificulta la importación de componentes esenciales para vehículos eléctricos, paneles solares y otros equipos que dependen en gran medida de la colaboración internacional.

Como resultado, la capacidad del país para cumplir con sus compromisos de reducción de emisiones se ve comprometida, aumentando la brecha entre metas y realidad. Este impacto indirecto del “efecto de los aranceles” en la innovación tecnológica puede tener consecuencias negativas que superan con creces cualquier reducción momentánea en emisiones.

El desafío de la responsabilidad social en tiempos de incertidumbre

Para las empresas comprometidas con la responsabilidad social, estos escenarios generan un gran desafío. La volatilidad en el comercio global y las políticas proteccionistas dificultan la planificación a largo plazo, especialmente en sectores relacionados con la sostenibilidad.

impacto ambiental de los aranceles

El “efecto de los aranceles” obliga a replantear estrategias de inversión y alianzas, buscando equilibrio entre la protección económica y la contribución real a la mitigación del cambio climático. Solo con transparencia, innovación y colaboración es posible navegar este complejo panorama y mantener un compromiso genuino con el desarrollo sostenible.

Un efecto pequeño, pero un mensaje claro

En definitiva, el “efecto de los aranceles” de Trump sobre las emisiones globales de CO₂ es modesto y, en muchos sentidos, contraproducente para la lucha climática. La disminución de 0,3% en 2025 muestra que la ralentización económica no es una estrategia ambiental viable ni responsable.

Este análisis revela que la acción climática efectiva requiere cooperación internacional, políticas claras y estabilidad económica, elementos que las guerras comerciales y los aranceles proteccionistas ponen en riesgo. Para la comunidad de responsabilidad social, el mensaje es claro: no se trata solo de cuánto bajan las emisiones hoy, sino de construir un camino sostenible y justo hacia el futuro.

La “psicosis de la IA”: ¿cómo los chatbots pueden poner en riesgo tu salud mental?

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En la era digital, los chatbots de inteligencia artificial han dejado de ser meras herramientas de productividad para convertirse en compañeros cotidianos. Herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini están presentes en miles de conversaciones, desde resolver dudas laborales hasta ofrecer apoyo emocional. Sin embargo, este acercamiento constante y profundo con sistemas que imitan el lenguaje humano está generando un fenómeno inquietante para una minoría vulnerable.

La “psicosis de la IA” —una expresión que ha surgido en la comunidad médica y tecnológica para describir un patrón alarmante— alerta sobre cómo interacciones prolongadas con chatbots pueden desencadenar o exacerbar trastornos mentales. Esta realidad obliga a especialistas y responsables sociales a repensar la responsabilidad ética y social que implica el desarrollo y uso de estas tecnologías.

¿Qué es la “psicosis de la IA” y por qué preocupa?

Según un artículo de TIME, aunque el término “psicosis de la IA” no es un diagnóstico formal, se usa para describir un patrón creciente de usuarios que desarrollan delirios o creencias distorsionadas reforzadas por las conversaciones con chatbots. A diferencia de la psicosis clínica tradicional, estos episodios se centran en delirios generados o amplificados por la naturaleza de la interacción con la IA.

El diseño mismo de estos chatbots, que replican y validan el lenguaje y emociones del usuario, puede intensificar pensamientos erróneos o paranoias en individuos vulnerables. Para ellos, la IA no solo responde, sino que parece comprender y respaldar sus percepciones, lo que puede profundizar su aislamiento y confusión mental.

psicosis de la IA

Este fenómeno, aun en estudio, ha derivado en consecuencias graves: pérdida de empleo, rupturas familiares, internaciones psiquiátricas y, en casos extremos, incluso problemas legales. Por eso, desde la responsabilidad social, urge un análisis profundo y responsable.

¿Quiénes están en riesgo frente a la psicosis de la IA?

No todas las personas que usan chatbots desarrollan problemas, pero ciertos perfiles pueden ser más susceptibles. Usuarios con antecedentes personales o familiares de trastornos psicóticos como esquizofrenia o trastorno bipolar presentan un riesgo mayor. Además, aquellos con rasgos de personalidad vulnerables, como tendencia a la fantasía excesiva o dificultades para manejar emociones, también pueden verse afectados.

La inmersión y el tiempo de uso juegan un rol fundamental: pasar horas diarias interactuando con chatbots puede intensificar el riesgo, pues la IA se convierte en la principal fuente de validación emocional y cognitiva. En ese contexto, la frontera entre la realidad y la construcción mental comienza a desdibujarse.

Entender estos riesgos es vital para implementar políticas de prevención y para que empresas, profesionales y usuarios actúen con conciencia.

¿Cómo afecta la interacción prolongada con chatbots a la salud mental?

Los chatbots imitan la empatía humana, pero carecen de juicio y contexto real. Este reflejo artificial puede crear una falsa sensación de comprensión y compañía, que en usuarios vulnerables puede fomentar pensamientos delirantes. La validación constante de ideas equivocadas puede resultar en una espiral descendente, donde la persona pierde contacto con realidades objetivas.

psicosis de la IA

Además, la dependencia emocional hacia estos sistemas puede asemejarse a relaciones tóxicas o adictivas, dificultando que el usuario busque ayuda profesional o fortalezca vínculos humanos auténticos. La ruptura con la IA en momentos críticos puede generar síntomas similares a un duelo, complicando aún más el proceso de recuperación.

Este impacto resalta la necesidad de diseñar tecnologías con responsabilidad social, incorporando protección y acompañamiento para la salud mental.

Señales de alerta: ¿cómo identificar el consumo problemático?

Reconocer cuándo la interacción con chatbots se vuelve dañina no siempre es sencillo. Los delirios y pensamientos distorsionados se perciben como reales para quienes los experimentan. Cambios en el estado de ánimo, alteraciones en el sueño y aislamiento social son signos comunes.

Familiares y amigos deben estar atentos a conductas como obsesión con ideologías radicales o tiempo excesivo dedicado a la IA. Estas señales requieren intervención temprana para evitar consecuencias graves.

Por ello, la concientización y formación en torno a la “psicosis de la IA” es clave para entornos laborales, educativos y familiares.

psicosis de la IA

Recomendaciones para usuarios: ¿cómo protegerse?

Los chatbots no son intrínsecamente peligrosos, pero es fundamental usarlos con criterio. Comprender que son herramientas —no amigos— es el primer paso para evitar la dependencia emocional. Evitar compartir información sensible y no usar la IA como única fuente de apoyo emocional ayuda a mantener un equilibrio saludable.

En momentos de crisis, lo más recomendable es interrumpir el uso y buscar ayuda profesional o reconectar con redes humanas. Aunque esta desconexión puede ser difícil, suele traer mejoría significativa.

Esta orientación forma parte de la responsabilidad social individual y colectiva para preservar la salud mental.

El papel de las empresas de IA: ética y responsabilidad social

Hasta ahora, la mayor carga de precaución recae en los usuarios, pero esta realidad debe cambiar. Las empresas desarrolladoras deben asumir su responsabilidad social incorporando medidas para detectar y mitigar riesgos para la salud mental.

Algunas compañías ya comienzan a contratar especialistas en salud mental para evaluar el impacto de sus modelos y ajustarlos. Sin embargo, los expertos insisten en avanzar hacia mecanismos más profundos, como la simulación de interacciones con usuarios vulnerables y la inclusión de alertas o límites de uso.

El diseño ético y la colaboración con profesionales de salud mental deben ser prioridades para proteger a las personas y preservar la confianza social.

¿Qué están haciendo los expertos en salud mental?

Psiquiatras e investigadores llaman a no minimizar el fenómeno. Aunque la evidencia formal es escasa, los reportes anecdóticos y casos clínicos son alarmantes. Por ello, profesionales están integrando preguntas sobre uso de IA en evaluaciones clínicas, especialmente en pacientes con historial psicótico.

El desafío es grande: la “psicosis de la IA” aún no está formalmente reconocida, y los protocolos de tratamiento son emergentes. La colaboración interdisciplinaria y la investigación urgente son vitales para comprender y abordar este nuevo escenario.

La salud mental debe estar en el centro del debate tecnológico y social.

psicosis de la IA

Hacia un futuro más seguro: regulación y educación

La regulación formal sobre riesgos psicosociales asociados a IA podría ser prematura, pero la exigencia de estándares más altos es urgente. La experiencia con redes sociales enseña que ignorar daños mentales puede tener consecuencias devastadoras para la salud pública.

Por ello, es necesario impulsar educación para usuarios, formación para profesionales y políticas públicas que integren a la salud mental como eje clave. Las empresas de IA deben someter sus modelos a pruebas rigurosas y transparentes, para evitar daños invisibles pero reales.

Solo así se podrá aprovechar el potencial de la IA sin sacrificar el bienestar social y mental.

La psicosis de la IA revela un reto emergente que no puede ni debe ser ignorado. La interacción con chatbots tiene un gran potencial para mejorar vidas, pero también puede poner en riesgo la salud mental de quienes están más vulnerables. Como especialistas en responsabilidad social, debemos abogar por un enfoque ético que combine innovación con protección humana.

Solo entendiendo, educando y regulando con conciencia podremos prevenir daños, fortalecer la confianza en la tecnología y construir un futuro digital saludable para todos.

Adiós a los fósiles: energías renovables liderarán el suministro global en 2026

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En un giro histórico para la matriz energética mundial, las energías renovables están dejando atrás a los combustibles fósiles para consolidarse como la principal fuente de electricidad global en apenas dos años. Este cambio acelerado, impulsado principalmente por la producción eólica y solar, refleja no solo una transformación tecnológica, sino un compromiso global con la sustentabilidad y la reducción de emisiones.

De acuerdo con Eco-Business, esta transición representa una oportunidad clave para alinear objetivos corporativos y políticas públicas con un futuro más limpio. La Agencia Internacional de Energía (AIE) proyecta que en 2026 las energías renovables cubrirán más del 36% del suministro energético mundial, superando al carbón por primera vez en un siglo.

El auge imparable de la energía eólica y solar

La producción de electricidad a partir de energías renovables, especialmente la eólica y solar, ha experimentado un crecimiento explosivo. En 2024, estas dos fuentes superaron los 4.000 teravatios hora (TWh), y se espera que esta cifra alcance más de 6.000 TWh en 2026. Este crecimiento no es casual: responde a avances tecnológicos, reducción de costos y a políticas públicas que favorecen su implementación.

Aunque sectores políticos de derecha en países como Estados Unidos y Reino Unido han intentado frenar este avance con discursos populistas y medidas regulatorias restrictivas, la realidad es que la demanda mundial de electricidad está siendo cubierta mayoritariamente por estas fuentes limpias. En concreto, la AIE estima que la eólica y solar cubrirán más del 90% del incremento de la demanda global hasta 2026, acompañadas por un crecimiento modesto de la energía hidroeléctrica.

energías renovables

El declive irreversible del carbón

El protagonismo creciente de las energías renovables viene acompañado por una notable disminución en la generación eléctrica a partir de carbón. Esta tendencia, impulsada por caídas significativas en China y la Unión Europea, está reduciendo la huella ambiental del sector energético. A pesar de que Estados Unidos, India y otros países asiáticos mantendrán un leve aumento en el uso de carbón, el balance global será claramente a la baja.

Este fenómeno es clave para el cumplimiento de compromisos climáticos globales. La AIE atribuye esta reducción a la combinación entre el crecimiento renovable y la transición del carbón al gas natural en muchas regiones, lo que a su vez ayuda a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero.

Un récord en energía nuclear y gas natural

Paralelamente al ascenso de las energías renovables, la energía nuclear y el gas natural también alcanzarán niveles récord en 2026. El resurgimiento nuclear será impulsado por la reactivación de centrales en Japón, la producción robusta en Francia y Estados Unidos, y nuevos reactores en China, India y Corea del Sur.

El gas natural, por su parte, experimentará un crecimiento moderado del 1.3% anual, consolidándose como un combustible de transición clave para reducir emisiones mientras se fortalece la infraestructura renovable. Este panorama destaca la importancia de diversificar la matriz energética con tecnologías limpias y de baja emisión para lograr una transición equilibrada.

energías renovables

La demanda eléctrica: un reto para la sostenibilidad

El crecimiento acelerado de la demanda mundial de electricidad es un factor crítico en esta ecuación. Se prevé que la demanda aumente un 3.3% en 2024 y un 3.7% en 2025, tasas superiores al promedio del 2.6% entre 2015 y 2023. Este aumento se debe al crecimiento industrial, la expansión del uso de electrodomésticos, la electrificación del transporte y la calefacción, y la proliferación de centros de datos.

En este contexto, el liderazgo de las energías renovables se vuelve indispensable para garantizar que el crecimiento económico y tecnológico no comprometa los objetivos de sostenibilidad. La responsabilidad social corporativa debe reconocer este desafío y promover inversiones que permitan un suministro eléctrico limpio y confiable.

Un futuro donde las energías renovables lideran el camino

La AIE prevé que en 2026 las energías renovables representarán cerca del 20% de la generación mundial sólo en eólica y solar, un salto enorme comparado con el 1% de 2005. Esta expansión es una señal clara del rumbo que debe seguir el sector energético para cumplir con los compromisos climáticos y asegurar un planeta habitable para las futuras generaciones.

Desde la perspectiva de la responsabilidad social, este cambio es una invitación a impulsar modelos de negocio y políticas que apoyen esta transición energética, fomentando el desarrollo tecnológico, la inclusión social y la mitigación del cambio climático. Los tiempos de los fósiles están quedando atrás, y las energías renovables están tomando el liderazgo.

energías renovables

La energía del cambio social y ambiental

El liderazgo de las energías renovables en el suministro global de electricidad no es solo un avance tecnológico, sino un triunfo en responsabilidad social y ambiental. Este cambio abre la puerta a un nuevo paradigma donde empresas, gobiernos y sociedad civil deben colaborar para fortalecer una matriz energética sostenible.

La historia que vivimos es una oportunidad para transformar no solo cómo producimos energía, sino también cómo construimos economías más justas y respetuosas con el planeta. El 2026 marca el año en que el mundo dirá adiós a los fósiles y dará la bienvenida a un futuro energético más limpio y equitativo, liderado por las energías renovables.

Grupo Restaurantero Gigante reconoce a los mentores que impulsan la formación de los jóvenes de UNAM e IPN

Elevar la calidad educativa en México implica más que una buena infraestructura o planes de estudio sólidos, pues requiere una formación integral que incluya valores, conciencia social y preparación práctica. Hoy más que nunca, el país necesita profesionistas capaces de resolver desafíos complejos con responsabilidad y compromiso ético.

En este sentido, Grupo Restaurantero Gigante (GRG) se ha posicionado como un actor relevante en la formación de talento joven a través de diversas colaboraciones con instituciones educativas públicas, por medio de las cuales ofrece a los estudiantes herramientas prácticas y valores que los preparan para contribuir positivamente a la sociedad.

Una de las acciones más significativas que esta organización ha implementado es la Cátedra GRG, un programa universitario que desde hace más de una década acerca a estudiantes de la UNAM y el IPN al entorno real del sector restaurantero. Te explicamos qué es la Cátedra GRG y cómo este esfuerzo conjunto fomenta una formación empresarial alineada con la ética, la sostenibilidad y la responsabilidad social.

¿Qué es la Cátedra GRG?

La Cátedra GRG es una iniciativa educativa de Grupo Restaurantero Gigante con más de diez años de trayectoria, enfocada en fortalecer la formación de jóvenes universitarios de la UNAM, el IPN y otras instituciones. Este programa busca enseñar a los estudiantes cómo opera una empresa restaurantera de gran escala, siempre desde una perspectiva ética, sostenible y socialmente responsable.

Durante aproximadamente cuatro meses, los estudiantes asisten a sesiones tanto en las oficinas de GRG en Miyana, como en centros de distribución o restaurantes, para adquirir conocimientos en áreas clave como administración, finanzas, producción, mercadotecnia y sostenibilidad, una experiencia que los acerca a la práctica real de su futura profesión:

“Los alumnos empiezan a tener esa visión donde dejan de lado la teoría para aplicar los conocimientos en el mundo laboral”.

Claudia Jiménez, gerente de cuentas por pagar y activo fijo en GRG.
qué es la Cátedra GRG

El impacto de la Cátedra es notable, no sólo por los conocimientos técnicos que brinda, sino por el cambio de mentalidad que genera en los jóvenes, al mostrarles que sí es posible liderar empresas exitosas con una fuerte conciencia ética. Para Verónica Yaguaca, encargada de la vinculación académica del IPN, esta experiencia también fortalece la responsabilidad social de los alumnos:

“Nosotros le recordamos a los alumnos que la empresa no gana nada al hacer esto, que solamente lo hace para sembrar la semillita de que como estudiantes y futuros profesionistas pueden desarrollar estas nuevas habilidades que adquieren durante la cátedra y hacer conciencia de que pueden usarlas para mejorar al país”.

Tal como lo ha demostrado GRG, la colaboración entre el sector privado y la academia es clave para construir puentes entre la educación y la vida profesional. Programas como este no solo reducen la brecha entre la teoría y la práctica, sino que también promueven la formación de líderes comprometidos con el bien común.

Un reconocimiento a quienes hacen posible esta formación

Después de más de una década formando generaciones de jóvenes preparados y conscientes, GRG organizó un evento para reconocer a las y los mentores, así como al personal administrativo, que hacen posible la implementación de la Cátedra GRG. Esta celebración se llevó a cabo el 17 de julio de 2025 en las oficinas corporativas del Grupo en Miyana.

El evento inició con un coffee break que permitió el intercambio entre ponentes, docentes, personal administrativo e invitados especiales. Posteriormente, se realizó una emotiva ceremonia de entrega de reconocimientos, encabezada por Gustavo López Berlanga y otros miembros distinguidos del Grupo, quienes agradecieron el compromiso y dedicación de cada colaborador.

qué es la Cátedra GRG

Cada uno de los reconocimientos entregados fue una muestra del aprecio de GRG hacia quienes con entusiasmo, experiencia y vocación transmiten sus conocimientos a los estudiantes. Para la compañía, es fundamental valorar no solo a quienes imparten los contenidos técnicos de la cátedra, sino también a quienes coordinan la logística, convocatorias y seguimiento de los alumnos.

A través de este evento, GRG reiteró su compromiso con la educación y con el desarrollo de nuevas generaciones, demostrando que el éxito empresarial también se mide en el impacto que una compañía tiene en la sociedad. Sin duda, entender qué es la Cátedra GRG empieza por comprender que este impacto transformador en los futuros jóvenes profesionistas no sería posible sin la suma de esfuerzos de cada uno de los miembros de Grupo Restaurantero Gigante.

El orgullo de ser parte de la Cátedra GRG

El reconocimiento no solo motivó a los colaboradores de GRG, sino que confirmó el orgullo que sienten por formar parte de un programa que cambia vidas:

“Para mí es muy valioso poder compartir mi experiencia y ver reflejado en los alumnos ese interés por aplicar lo que les enseñamos”.

Luis Galicia, subgerente de desarrollo organizacional de Shake Shack.

Además del aprendizaje técnico durante la cátedra, el acompañamiento humano y ético también deja una huella importante en la vida del estudiantado:

“A mí no me tocó vivir algo así cuando estudiaba. Hoy veo cómo los chicos llegan con dudas y se van con certezas. Saber que lo aprendido se puede ejecutar en la vida real les da seguridad para su futuro ejercicio profesional”.

Rodrigo Reyes, especialista en desarrollo organizacional en Panda Express.
qué es la Cátedra GRG

Para Pablo Ángeles, gerente de estándares de producción, el valor de esta experiencia es doble:

“Cada generación nos aporta nuevas ideas, y nosotros les compartimos lo que hemos aprendido. Es un intercambio increíble. Enseñamos desde distintivo H hasta producción, marketing, procesos y servicio, dándoles una visión 360 del sector restaurantero”.

En resumen, este tipo de programas no solo generan aprendizaje para los beneficiarios, sino que también generan inspiración y sentido de pertenencia entre los colaboradores. Sin duda, explicar qué es la Cátedra GRG significa contar sobre un esfuerzo que trascienda las aulas y deja un legado en estudiantes y colaboradores del Grupo.

Formación con propósito, reconocimiento con valor

La Cátedra GRG es un ejemplo exitoso de cómo las empresas pueden convertirse en aliadas de la educación para formar profesionistas más preparados, conscientes y comprometidos. Su enfoque integral permite a los estudiantes no solo adquirir conocimientos técnicos, sino también comprender el valor de la ética, la sostenibilidad y la responsabilidad social en el ámbito profesional.

Por su parte, reconocer a quienes hacen posible esta cátedra fortalece el compromiso colectivo de seguir formando líderes con propósito. Grupo Restaurantero Gigante ha demostrado que, con voluntad, visión y colaboración, es posible construir un futuro más justo y profesionalmente sólido para los jóvenes de México.

ABB renueva su compromiso por el talento femenino en puestos clave

Para ABB, líder tecnológico global en electrificación y automatización, contar con un talento diverso e incluyente constituye una fortaleza básica para lograr un negocio exitoso y sustentable. En este sentido, la empresa tuvo un lugar relevante el pasado 31 de julio, en el Foro Suizo de Mujeres Líderes 2025, evento que marcó el cierre del programa anual de mentorías de la Cámara Suiza – ambos esfuerzos patrocinados por ABB – que facilitan un espacio para impulsar el apoyo al papel de la mujer en posiciones de liderazgo corporativo y que se celebró en Ciudad de México.

ABB fue reconocida por su labor en la inclusión de mujeres en él liderazgo de esta empresa en este Foro, donde intervino su Communication Head de ABB México, Gabriela García, en el panel “Liderazgo femenino intergeneracional” y se entregó un reconocimiento a su Country HR Manager, Maherly Bermúdez.

García destacó las acciones de mentoría y networking que la empresa lleva a cabo desde hace años para abrir oportunidad a más mujeres, en todos los niveles, particularmente en los de alta gerencia. De forma internacional está el Global Women Leadership, un programa enfocado a preparar a las colaboradoras de ABB para que sean la primera opción de talento interno a promover. Actualmente casi un 22% de los líderes globales son mujeres; pero se trabaja para que en 2030 esta cifra llegue a un 25% de mujeres en alta dirección.

ABB PROGRAMAS

En México se implementó el programa ABB Next Gen, que busca llegar a todas las jóvenes que estudian secundaria, vocacional o preparatoria para que, mediante pláticas escuchen y conversen con mujeres de diferentes áreas de trabajo de ABB y descubran las oportunidades que ofrece. García destacó el éxito de esta actividad, ya que distintos colegios y empresas de todo el país están interesadas en sumarse.

“Es importante pensar fuera de la caja, no todo tiene que ver con invertir dinero. Debemos ayudarnos y colaborar entre nosotras, abrir espacios a las jóvenes para que puedan llegar a ocupar posiciones de más responsabilidad y se interesen por estudiar carreras STEAM” señaló García en el Foro Suizo de Mujeres Líderes 2025.

Acciones y eventos como este foro permiten a ABB reforzar sus objetivos de comunidad y educación al favorecer alianzas estratégicas con proyectos en todo México para abordar las necesidades locales. Además, se promueven programas de educación y mejora de habilidades que ayuden a los profesionales actuales y futuros a tener éxito en un mundo donde la robótica, la automatización y las tecnologías innovadoras desempeñarán un papel cada vez más importantes.

Unilever impulsa movilidad eléctrica para descarbonizar sus rutas

Como parte de su ambición por alcanzar cero emisiones netas en toda su cadena de valor para 2039, Unilever de México puso en marcha su primera flota de tractocamiones eléctricos, dedicada a las operaciones logísticas en el Valle de México.

En esta primera fase, el proyecto incorpora cinco tractocamiones eléctricos de carga pesada para mover 300 toneladas de producto terminado al día, cada uno equipado con cajas secas de 53 pies. Las unidades operarán desde un hub de recarga, el cual cuenta con cargadores de hasta 600 kW que permiten la carga simultánea de hasta 12 tractocamiones.

Aunque la logística representa solo el 3% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de Unilever, el 90% de esa cifra proviene del transporte por carretera. Por ello, la transformación de esta área es una prioridad dentro de la estrategia climática global de la compañía.

“El camino hacia la descarbonización exige transformar cada eslabón de la cadena de valor. Esta flota de movilidad eléctrica representa un paso tangible hacia ese objetivo, al combinar innovación tecnológica con soluciones energéticas limpias que reducen nuestro impacto ambiental”, comentó Regina Montes, Directora de Operaciones de Unilever de México.

movilidad eléctrica

Unilever de México se suma así a otros mercados estratégicos como Países Bajos, Arabia Saudita y Turquía, que ya han incluido vehículos eléctricos de carga como parte de las soluciones para reducir la huella de carbono en logística. A nivel global, Unilever también explora tecnologías complementarias como la captura de carbono, así como el uso de unidades impulsadas por hidrógeno.

“Sabemos que los grandes cambios suceden cuando se trabaja con constancia. Esta flota es solo el inicio de un camino más amplio, donde la logística sirve para consolidar una cadena de valor en beneficio de las personas y del planeta”, añadió Regina Montes.

Con esta iniciativa, Unilever de México refuerza su compromiso con un sistema de distribución más limpio, eficiente y alineado con su visión global de alcanzar una operación completamente descarbonizada.

Moctezuma transforma residuos en energía limpia con nueva instalación en su planta de Morelos

Moctezuma, empresa mexicana dedicada a la producción, distribución y comercialización de cemento, concreto y agregados, inauguró la instalación de un innovador sistema de almacenamiento —único en su tipo a nivel nacional— para la transformación de combustibles alternos, en su planta cementera ubicada en el municipio de Tepetzingo, Morelos.

La obra representó una inversión de 240 millones de pesos, resultado de casi dos años de trabajo entre ingeniería, planeación y ejecución. Este proyecto forma parte de la estrategia integral de sostenibilidad de la empresa, orientada a reducir el uso de combustibles fósiles mediante la valorización energética de residuos.

“Uno de los pilares clave de nuestra estrategia de sostenibilidad es la economía circular. Por ello, nos hemos comprometido a alcanzar, para 2030, una sustitución del 30% de combustibles fósiles por combustibles alternos. Este objetivo dio origen a la inversión que hoy materializamos, una instalación diseñada para utilizar fuentes energéticas más limpias y seguras”, destacó Maribel Leyte Jiménez, directora de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Mejora Continua.

Gracias a esta nueva infraestructura, la planta podrá procesar más de 150,000 toneladas de residuos al año, que equivalen a lo que actualmente generan más de 300,000 personas al año, contribuyendo a una reducción significativa en el consumo de combustibles fósiles en la producción de cemento.

Moctezuma planta de Morelos

Estos residuos —entre ellos neumáticos fuera de uso, fracciones inorgánicas de residuos sólidos urbanos y materiales no reciclables— serán transformados en combustibles verdes, seguros y altamente eficientes, impulsando una producción más sostenible.

Entre los principales beneficios de este proyecto destacan:

●       Disminución del envío de miles de toneladas de residuos a rellenos sanitarios, mitigando la emisión de metano.

●       Prevención de incendios causados por el almacenamiento inadecuado de neumáticos fuera de uso.

●       Reducción de riesgos sanitarios relacionados con la proliferación de enfermedades como dengue y zika.

●       Mejora del entorno urbano y natural al evitar que los desechos terminen en lagos, parques o barrancas.

Centro de Economía Circular

Como parte de esta visión integral, Moctezuma, el Gobierno del Estado de Morelos y la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) impulsan la creación del Centro de Economía Circular para el acopio y tratamiento de neumáticos fuera de uso, con fines de reciclaje energético, que se instalará en el municipio de Jiutepec.

Moctezuma planta de Morelos

Este centro contará con una inversión adicional de 30 millones de pesos y tendrá la capacidad de procesar hasta 3,000 toneladas de neumáticos al mes, equivalente a 200,000 unidades. Las actividades incluirán acopio, trituración y conversión de neumáticos en combustibles alternos, contribuyendo a la reducción de emisiones contaminantes.

“En Moctezuma mantenemos un compromiso firme con las comunidades donde operamos. Continuaremos trabajando de la mano con las autoridades estatales para impulsar soluciones que combinen innovación, sostenibilidad y bienestar social.”, puntualizó José María Barroso, director general de Moctezuma.

Con estas acciones, Moctezuma reafirma su liderazgo en la transición hacia una industria más sostenible, en línea con su compromiso global de descarbonización y desarrollo de soluciones circulares que generen beneficios tangibles para el medio ambiente, la economía y la sociedad.

Violeta: El Chatbot que escucha y ayuda a mujeres víctimas de violencia 

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En un contexto donde muchas mujeres aún temen pedir ayuda o no saben a quién acudir, la tecnología puede marcar la diferencia entre el silencio y la acción. En Jalisco, el gobierno estatal ha lanzado una herramienta que representa un paso firme hacia el acceso inmediato a la información y al acompañamiento en casos de violencia de género: ‘Violeta’, un chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia, disponible en WhatsApp.

Con tan solo guardar el número 33 14 15 10 02 en el celular, las usuarias pueden entablar una conversación directa con ‘Violeta’. No se trata de una simple respuesta automática, sino de una guía empática que ofrece orientación, referencias confiables y un canal seguro para comenzar a salir del círculo de la violencia. Disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, este chatbot se convierte en un nuevo aliado para miles de mujeres.

Un menú que abre puertas

Desde el primer mensaje, ‘Violeta’ despliega un menú claro y directo, permitiendo a las usuarias elegir el tipo de apoyo que necesitan. Puede ser orientación para denunciar, conocer instituciones de apoyo cercanas o activar directamente el Código Violeta, una medida de atención inmediata en situaciones de riesgo.

Este chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia ofrece, además, un sistema de geolocalización para ubicar las sedes de atención más cercanas. Las usuarias pueden recibir direcciones e incluso ver la ubicación en un mapa. Esta característica resulta esencial para quienes no saben a dónde acudir o se encuentran lejos de su red de apoyo.

En todo momento, el sistema recuerda que en caso de emergencia, el primer paso debe ser llamar al 911. El objetivo es complementar, no sustituir, los protocolos de atención de emergencia, ampliando las opciones de contacto inicial.

Más allá de la denuncia: servicios integrales

‘Violeta’ no solo sirve como guía para denunciar; también da acceso a información sobre servicios de empoderamiento, prevención y acceso a la justicia. Así lo señala Sofía García Mosqueda, representante de la Red de Centros de Justicia para las Mujeres, quien subraya que este canal digital ayuda a visibilizar todo lo que ya se ofrece en términos de atención integral.

A través de este chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia, es posible entender el abanico de recursos disponibles: apoyo psicológico, acompañamiento legal, talleres de empoderamiento y servicios para hijas e hijos. Esta visión integral reconoce que salir de una situación de violencia implica mucho más que presentar una denuncia.

Además, el chatbot puede ser un primer paso para acceder a estos servicios sin el temor de ser juzgada o rechazada. La privacidad y el lenguaje accesible son parte de su diseño, lo cual lo hace especialmente útil para quienes buscan ayuda sin exponerse de inmediato.

El violentómetro: una herramienta que orienta

Uno de los elementos más valiosos dentro del chatbot es el violentómetro, una herramienta desarrollada para identificar los diferentes niveles y tipos de violencia. Desde frases hirientes hasta agresiones físicas, este medidor permite a las mujeres reconocer si están viviendo situaciones que afectan su bienestar.

El violentómetro es particularmente importante porque muchas veces la violencia psicológica, económica o simbólica pasa desapercibida. En este sentido, el chatbot no solo ayuda a actuar, sino también a comprender qué es lo que se está viviendo.

chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia

Esta función educativa dentro del chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia promueve la prevención y fortalece la autonomía de las usuarias. Entender que ciertas actitudes o patrones son violentos es el primer paso para romper con ellos.

Atención disponible las 24 horas

La disponibilidad constante es uno de los grandes aciertos de ‘Violeta’. Cualquier día, a cualquier hora, una mujer puede acceder al servicio sin necesidad de trasladarse o esperar una respuesta oficial. Este enfoque de atención continua es clave en un entorno donde la violencia puede surgir en cualquier momento.

El hecho de que funcione a través de WhatsApp —una aplicación ampliamente usada en México— facilita el acceso incluso para mujeres en comunidades alejadas o con recursos limitados. No se necesita una red compleja ni conocimientos técnicos, solo un celular y conexión.

Además, en situaciones de emergencia o inseguridad, poder escribir en lugar de hablar puede ser más seguro y discreto. Este detalle no es menor: muchas mujeres viven bajo vigilancia constante por parte de su agresor.

Tecnología al servicio del acompañamiento

El desarrollo de ‘Violeta’ es un claro ejemplo de cómo la tecnología puede ponerse al servicio de los derechos humanos. En lugar de crear herramientas genéricas, se diseñó un recurso centrado en las necesidades reales de las mujeres en contextos de violencia.

Este chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia no sustituye la labor de instituciones ni organizaciones de la sociedad civil, sino que se suma como una pieza más en un ecosistema que busca prevenir, atender y erradicar la violencia de género.

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También puede representar una oportunidad de colaboración entre gobierno, sociedad civil y sector privado. Imaginar una versión más robusta, con interoperabilidad entre sistemas o con inteligencia emocional avanzada, es un paso natural hacia adelante.

Lo que sigue: promover su uso y generar confianza

La implementación del chatbot es solo el inicio. Para que ‘Violeta’ realmente impacte, es necesario que las mujeres lo conozcan, lo usen y confíen en él. Eso implica campañas de difusión, talleres comunitarios, capacitación a promotores sociales y una revisión constante de su funcionamiento.

También se requiere fortalecer la respuesta de las instituciones que reciben los casos derivados por el chatbot. No basta con canalizar: se necesita asegurar que el servicio sea ágil, seguro y empático en cada punto del proceso.

Por último, incluir retroalimentación de las usuarias será clave para mejorar. La tecnología puede cambiar vidas, pero solo si se adapta a quienes más la necesitan.

Una aliada digital para tiempos urgentes

‘Violeta’ llega en un momento donde las mujeres necesitan más canales de apoyo, no menos. Este chatbot que ayuda a mujeres víctimas de violencia es una herramienta poderosa por su sencillez, disponibilidad y enfoque en el cuidado. No sustituye la atención humana, pero sí abre la puerta a ella.

En el campo de la responsabilidad social, iniciativas como esta demuestran que la innovación puede ser profundamente ética y efectiva. Hoy más que nunca, escuchar y acompañar puede comenzar con un mensaje de WhatsApp.

Porque a veces, lo más valiente que una mujer puede hacer… es empezar una conversación.

Farmacéuticas, innovación y bienestar: la confianza empresarial en el Plan México

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En la conferencia mañanera del 7 de agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum convirtió el Salón Tesorería en un escaparate de confianza e inversión. Cuatro empresas farmacéuticas —Boehringer Ingelheim, Carnot, Bayer y AstraZeneca— anunciaron un paquete de inversiones por más de 12 mil millones de pesos en México, consolidando la idea de que la iniciativa privada encuentra en el Plan México un marco para crecer con impacto social, ambiental y económico.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, lo resumió así: “Es una inversión relevante… por su impacto en la salud de las y los mexicanos y la previsión de estar siempre listos para cualquier circunstancia”.


Innovación con rostro social

Las inversiones anunciadas tienen un impacto que trasciende lo económico:

  • Más de 3,000 empleos directos altamente especializados y 20,000 indirectos.
  • Producción local de medicamentos esenciales y exportaciones a decenas de países.
  • Expansión de capacidades de investigación clínica, manufactura y digitalización de procesos.
  • Avances en biotecnología y terapias innovadoras, como las células CAR-T para el tratamiento de cáncer.

Juan Augusto Muench, de Boehringer Ingelheim, destacó que su planta en Xochimilco se convertirá en la más grande del mundo de la compañía:

“Desde aquí abasteceremos al mercado local… y exportaremos a 40 países en todos los continentes. Este logro es gracias al talento mexicano.”

Edmundo Jiménez Luna, de Carnot, subrayó que la expansión de la compañía es también una declaración de confianza:

“Carnot no es solo una empresa que labora en México; es una empresa que cree en México, en su talento y en su futuro.”

Julio Ordaz, de AstraZeneca, resaltó la relevancia de investigar en el país:

“Qué mejor que confirmar que las soluciones para México se investigan en México… y que estos empleos y tratamientos innovadores cierren brechas de acceso en salud.”


El momento Bayer y el glifosato

En la sesión de preguntas y respuestas, el glifosato salió a escena.

Manuel Bravo, director general de Bayer en México, lo defendió así:

“El glifosato es una de las principales herramientas que tienen los agricultores en México y en el mundo para controlar las malezas. Todas las autoridades regulatorias del mundo, incluida Cofepris, han confirmado su seguridad si se usa de acuerdo a la etiqueta. Bayer y otras empresas estamos buscando nuevos modos de acción herbicida que ayuden a los agricultores a moverse a moléculas aún más benéficas para el medio ambiente.”

La presidenta Sheinbaum respondió que Cofepris es la autoridad que determina el uso de plaguicidas y adelantó:

“Ya está por publicarse una serie de productos que se ha demostrado que son dañinos a la salud y que se van a prohibir en México… en otros casos hay investigación para no prohibirlos de inmediato, sino sustituirlos poco a poco.”

El episodio reflejó que el gobierno busca mantener el diálogo con la iniciativa privada, pero bajo criterios claros de salud pública y sostenibilidad.


Tres factores que atraen inversión

Los líderes de las farmacéuticas coincidieron en que México ofrece una combinación difícil de igualar:

  1. Talento altamente calificado.
  2. Mercado interno y acceso preferencial a Norteamérica vía T-MEC.
  3. Certeza jurídica para inversiones de largo plazo.

“Cuando decidimos invertir… lo primero es el talento; después, el mercado y la certeza jurídica”, apuntó Manuel Bravo, de Bayer.


Confianza que se traduce en bienestar

Sheinbaum subrayó que el objetivo es atraer capital que se traduzca en empleos bien remunerados, innovación y desarrollo regional ordenado.

Los Polos de Desarrollo para el Bienestar —en su vertiente nacional— buscan alinear la inversión con vivienda, servicios y sostenibilidad.

En un entorno global marcado por debates sobre agroquímicos, competitividad y cadenas de suministro, el mensaje fue claro: la confianza empresarial y la agenda de bienestar pueden coexistir, siempre que haya innovación, reglas claras y beneficios tangibles para la población.

Innovación social aplicada: el modelo PANEL

Aunque no se tenga experiencia profesional, seguramente en algún momento todos hemos intentado seguir una receta de cocina. Esa guía que indica qué ingredientes usar, en qué orden mezclarlos y cuánto tiempo cocinarlos, permite obtener un resultado exitoso.

De la misma manera, los proyectos sociales también necesitan una “receta”: un plan claro que indique los pasos a seguir para lograr el impacto deseado. Ese plan se conoce como metodología.

En el caso de Construyendo, asociación sin fines de lucro que ha logrado construir más de 2 mil viviendas, más de 200 aulas escolares y movilizado a más de 67 mil voluntarios, esta receta tiene nombre propio: PANEL, su metodología para transformar comunidades desde la base. A continuación, te explicamos cómo funciona este modelo y por qué ha sido tan exitoso.

¿Qué es PANEL?

PANEL es un acrónimo que representa las cinco etapas del proceso comunitario desarrollado por Construyendo:

Planear
Analizar
Necesidades
Ejecutar
Lograr impacto positivo

Cada una de estas etapas está diseñada para generar participación, estructura e impacto sostenible en los territorios donde la organización interviene.

La P de Planear: el primer paso para transformar comunidades

Todo proyecto comienza con una planeación estratégica y colaborativa. Esta primera etapa consiste en definir metas, objetivos y resultados clave, alineados a una visión común entre todos los actores involucrados.

En este proceso participan activamente el equipo interno de Construyendo, aliados estratégicos, voluntarios y, por supuesto, las comunidades beneficiadas. Escuchar, proponer y consensuar son acciones fundamentales para co-crear una hoja de ruta clara, realista y con impacto.

Planear no se limita a organizar tareas, sino que implica sentar las bases para una transformación comunitaria alineada a los principios del desarrollo sostenible.

La A de Análisis de la Geografía: entender el territorio para intervenir con sentido

En la segunda etapa, se realiza un diagnóstico territorial que permite tomar decisiones basadas en datos concretos. Este análisis se lleva a cabo mediante la evaluación de indicadores clave:

  • Índice de Pobreza Multidimensional
  • Niveles de Vulnerabilidad
  • Grado de Cohesión Social
  • Condiciones de Seguridad
  • Viabilidad entre áreas y accesibilidad

El objetivo es identificar las características sociales, económicas y humanas del entorno, así como visualizar prioridades y diseñar un plan comunitario realista y contextualizado. Entender el territorio es esencial para intervenir con sensibilidad y eficacia.

La N de Necesidades Comunitarias: escuchar para actuar con propósito

Una vez comprendido el territorio, es momento de identificar las necesidades reales de la comunidad, tanto a nivel familiar como colectivo. Para ello, Construyendo aplica una Evaluación de Necesidades (EDN) basada en cinco categorías:

  1. Pobreza
  2. Hacinamiento
  3. Rezago Social
  4. Marginalidad
  5. Participación comunitaria

Este diagnóstico ayuda a reconocer tanto las carencias como las fortalezas de la comunidad, y permite diseñar una táctica de acción comunitaria adaptada a su realidad, con enfoque participativo, sostenible y de alto impacto.

La E de Ejecutar la Acción Comunitaria: construir más que espacios, construir comunidad

Esta etapa representa el momento en el que el plan se convierte en acción. Aquí, se moviliza a beneficiarios, voluntarios y aliados mediante compromisos conjuntos para llevar a cabo el proyecto.

Los pilares que fortalecen esta fase incluyen:

  • Compromiso comunitario como base del trabajo conjunto
  • Jornadas de voluntariado que unen y motivan
  • Derrama económica local que dinamiza la economía de la comunidad
  • Generación de empleo temporal digno
  • Fomento de la solidaridad como valor transformador

En Construyendo, ejecutar significa mucho más que construir infraestructura: es fortalecer la cohesión social y activar redes de apoyo que perduren.

La L de Logrando el Impacto Positivo: medir, aprender y compartir para seguir transformando

La última etapa de PANEL se enfoca en evaluar el impacto alcanzado en las comunidades, los voluntarios y los aliados. Esta evaluación se realiza con base en cinco principios fundamentales:

  • Transparencia en cada acción y resultado
  • Responsabilidad frente a los compromisos asumidos
  • Rendición de cuentas clara y honesta
  • Mejora continua del modelo de intervención
  • Generación de confianza para fortalecer alianzas

Más que un cierre, esta fase representa un nuevo comienzo. Al comunicar los avances y aprendizajes, Construyendo refuerza su compromiso con el desarrollo sostenible y la transformación social a largo plazo.

Contribución al cumplimiento de los ODS

La acción social de Construyendo busca transformar integralmente las comunidades donde interviene, sustentándose en una metodología sólida, flexible y transparente para todos los involucrados. La metodología PANEL se basa en los valores de ayuda mutua, solidaridad y sinergia social, pilares fundamentales que guían cada una de sus etapas.

Este enfoque contribuye directamente a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) definidos por la Agenda 2030, entre los que destacan:

  • ODS 1: Fin de la pobreza
    Con base en la meta 1.4, Construyendo trabaja para garantizar que todas las personas tengan acceso equitativo a recursos económicos, servicios básicos y la propiedad de sus viviendas, promoviendo la inclusión y reducción de la pobreza.
  • ODS 3: Salud y bienestar
    En línea con la meta 3.4, la mejora en las condiciones de vivienda y comunidades busca reducir enfermedades y mortalidad mediante prevención y acceso a mejores entornos de vida.
  • ODS 4: Educación de calidad
    Conforme a la meta 4.a, Construyendo contribuye a construir y adecuar espacios educativos que consideren las necesidades de niños, niñas y personas con discapacidad, fomentando la inclusión y el acceso al aprendizaje.
  • ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles
    A través de la meta 11.1, la organización asegura el acceso a viviendas dignas y servicios básicos adecuados, impulsando el desarrollo de comunidades seguras, resilientes y sostenibles.
  • ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas
    En consonancia con la meta 16.7, Construyendo promueve la adopción de decisiones inclusivas, participativas y representativas en todos los niveles, atendiendo las necesidades reales de las comunidades y fortaleciendo la gobernanza local.

Gracias a este alineamiento con los ODS, la metodología PANEL no solo genera transformaciones locales, sino que también fortalece el compromiso global de Construyendo con un desarrollo social justo, inclusivo y sostenible para el futuro.

Como se puede ver, el modelo PANEL ha demostrado que la innovación social no solo implica buenas intenciones, sino también estructura, análisis y compromiso compartido. Gracias a esta metodología, Construyendo ha consolidado un modelo de intervención participativo y replicable, capaz de generar cambios profundos y sostenibles en cientos de comunidades a lo largo de México.

Buches de responsabilidad: lo que el mundo NO necesita son más empresas responsables

Por Edgar López

Ayer me topé con el episodio de Last Week Tonight con John Oliver sobre los Deferred Prosecution Agreements (DPAs): esos mecanismos legales que permiten a empresas acusadas de delitos graves evitar un juicio penal si aceptan su culpa, pagan una multa, cooperan con la investigación y prometen mejoras.

Last Week Tonight - John Oliver
Last Week Tonight – John Oliver

No es un tema nuevo, pero el repaso de casos me dejó pensando no en los acuerdos en sí, sino en el tipo de responsabilidad que detonan.

Fallaron. Pagaron. ¿Fueron responsables?

  • General Motors aceptó una DPA tras ocultar un defecto en el sistema de encendido de varios vehículos, provocando al menos 124 muertes. Pagó 900 millones de dólares. Nadie fue a prisión.
  • HSBC facilitó operaciones de lavado de dinero a gran escala, incluyendo fondos vinculados a cárteles. Pagó una multa de 1,900 millones.
  • Boeing, tras los accidentes del 737 MAX, firmó un acuerdo en 2021. Pero en 2023, ya con el acuerdo aún vigente, volvió a fallar: un panel de puerta se desprendió en pleno vuelo.

En estos casos, las empresas respondieron ante la presión legal y reputacional. Pero… ¿esa respuesta basta para reconocerlas como empresas responsables?

Responsabilidad Social, qué es…

La norma ISO 26000 define la responsabilidad social como la capacidad de una organización para responder a los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente que contribuya al desarrollo sostenible.

Ahí, el verbo clave es responder. Y sí: cuando una empresa asume el impacto que generó —paga, coopera, implementa cambios— está ejerciendo una forma legítima de responsabilidad. En ese sentido, es responsable… y si ser responsable significa simplemente responder, entonces podríamos decir que GM, HSBC y Boeing lo fueron. Pero habría que entender qué motiva esa respuesta.

No es lo mismo reaccionar a una multa que corregir una falla no prevista. No es lo mismo anticipar riesgos que postergar un cambio sabiendo que hay daño. No todas las respuestas son iguales. Y no toda responsabilidad transforma.

Transformación o contención

En el caso de HSBC, aunque el informe mostró que hubo conocimiento pleno de los hechos, la empresa respondió legal y financieramente. Y desde entonces ha reforzado sistemas internos, fortalecido su cultura de cumplimiento y extendido prácticas más rigurosas a su cadena de valor.

Ese tipo de reacción puede ser positiva: no por la falta inicial, sino por la transformación posterior que eleva estándares hacia adelante.

En contraste, Boeing también respondió. Pero no garantizó que los cambios fueran suficientes para evitar nuevas fallas. El incidente posterior demuestra que no toda respuesta conlleva transformación efectiva.

Este contraste revela una distinción crucial: hay respuestas que reconstruyen cultura. Y otras que apenas alcanzan a contener el daño.

La responsabilidad que se aplaza

Pero también existen otras formas de responder. No tras un escándalo. No tras una sanción. Sino desde una admisión voluntaria que, aun así, decide postergar el cambio.

Hace unos días, Grupo Bimbo anunció que eliminará los ingredientes artificiales de todo su portafolio global para 2026. El comunicado tiene un tono positivo, enfocado en avanzar hacia productos más saludables.

Pero, en el fondo, también es un reconocimiento: sabemos que estos ingredientes no deberían estar ahí… pero los seguiremos usando un par de años más.

Esto no es un error técnico ni un imprevisto. Es una decisión ejecutiva, consciente, que podría cambiarse de inmediato… pero se pospone.

Y ahí surge otra pregunta incómoda: ¿Estamos poniendo la responsabilidad cerca del límite que la regulación permite, en lugar de ejercer una debida diligencia real?

¿Cómo se interpreta eso desde la responsabilidad? ¿Como un compromiso serio hacia adelante? ¿O como una tolerancia justificada a lo que ya no debería permitirse?

Pensemos esto desde otros sectores:

¿Aceptaríamos que una aerolínea dijera que el 1 % de sus vuelos puede tener fallas, pero que en dos años eso cambiará? ¿O que una automotriz reconociera que cierto porcentaje de sus vehículos podría poner en riesgo a los usuarios, aunque ya están trabajando en corregirlo?

Lo que está en juego no es solo la promesa de mejora, sino el grado de urgencia con que se asume la responsabilidad presente.

Porque si ser responsable es responder al impacto de tus decisiones… entonces también debemos preguntarnos: ¿cuándo se responde? ¿Y con qué velocidad se actúa cuando ya se sabe?

Después del escándalo…

En muchos casos, las empresas se vuelven “responsables” después del escándalo. Reaccionan. Se reforman. Corrigen. Implementan sistemas, indicadores, reportes, comités.

Y sí, a veces ese proceso sí genera cambios de fondo. Pero el costo ya fue pagado: por consumidores, por víctimas, por comunidades, por el medio ambiente.

Por eso, lo que el mundo no necesita es más empresas que se vuelvan responsables después de fallar.

Lo que el mundo necesita es menos empresas que tengan que activar su responsabilidad como reacción. No porque no deban… sino porque no hayan causado el daño en primer lugar.

Buches de responsabilidad

Mientras escribo esto, reconozco que como consumidores también caemos. Aquí estoy, comiéndome un Gansito sin pensar mucho en lo que lleva. Y en un rato me lavaré los dientes con una pasta Colgate Total CLEAN MINT de Colgate-Palmolive… justo cuando COFEPRIS anuncia que hay que tirarla por causar úlceras.

Y aun así, ahí seguimos. Dudando si usarla una vez más o si dejar que la usen los hijos. ¿A poco no?

Al final, todos cometemos errores. Pero una cosa somos las personas… y otra, las organizaciones.

Porque una organización no puede “humanizarse” solo para justificar lo injustificable.

Reconocer errores es valioso, sí. Pero convertir la narrativa del error en recurso de marca o blindaje reputacional, es otra cosa. Ahí deja de ser virtuosa. Y empieza a volverse —cuando menos— mañosa. Y cuando más… perversa.

Porque sí: en la viña del Señor hay de todo. Pero ojo: hasta entre los responsables… hay razas.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

El compromiso de erradicar la violencia sexual infantil

Por Aldo Farugia

Esta semana en mi podcast platiqué con Brisa de Angulo, una abogada, psicóloga especializada en neuropsicología y activista boliviana‑colombiana, que se enfrentó al abuso sexual infantil en su adolescencia y ha dedicado su vida a transformar esa experiencia en un motor de cambio para otros, sin duda uno de los episodios más interesantes y fuertes que he tenido en COMUNAL Podcast.

Desde hace un par de años me he estado involucrado en movimientos, causas y organizaciones que buscan prevenir uno de los actos más inhumanos que considero existen en el mundo, la violencia sexual infantil. Un problema silencioso que crece en todo el mundo y los datos son alarmantes:

  • 1 de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 hombres declaran haber sufrido abuso sexual en la infancia (OMS, 2020).
  • Más de 120 millones de niñas han sido víctimas de relaciones sexuales forzadas u otros actos sexuales forzados antes de cumplir 18 años (UNICEF, 2014).
  • La mayoría de los casos de abuso sexual infantil no se denuncian: se estima que menos del 10% llega a conocimiento de autoridades
  • El 90% de las víctimas de violencia sexual infantil son niñas.
  • La mayor parte de los abusos ocurren entre los 9 y 14 años de edad.
  • En más del 70% de los casos, el agresor es alguien conocido: un familiar, maestro, vecino o figura de autoridad
  • A nivel mundial, menos del 1% de los abusadores son juzgados y condenados (UNICEF, 2020)

Brisa De Angulo tenía solo 15 años cuando sobrevivió a un abuso sexual continuo por parte de un familiar en su natal Cochabamba, Bolivia. Como muchas otras niñas, se encontró con un sistema judicial que no solo no la protegió, sino que la revictimizó. Enfrentó amenazas, fue culpada, y tuvo que abandonar su hogar y su país.

Pero en lugar de rendirse al silencio, Brisa convirtió su experiencia en una poderosa plataforma de cambio. A los 17 años fundó A Breeze of Hope (Una Brisa de Esperanza), la primera organización en Bolivia dedicada a brindar apoyo integral a niños y niñas sobrevivientes de violencia sexual. Desde entonces, su activismo ha impactado no solo leyes e instituciones en su país, sino también conciencias alrededor del mundo.

A Breeze of Hope es más que una organización: es un refugio, una red de apoyo y una vía hacia la justicia. Gracias a su enfoque integral y sostenido, han logrado cambiar cifras escalofriantes. En un país donde la impunidad era la norma, la fundación ha alcanzado una tasa de condenas del 95% en los casos que acompaña. Pero su impacto va más allá de los tribunales: ofrece a las víctimas algo aún más esencial que la justicia legal: la posibilidad de sanar.

El modelo que ha construido Brisa con su equipo ofrece atención psicológica, acompañamiento legal, orientación educativa y trabajo comunitario de prevención. Todo esto, de forma gratuita.

Brisa no solo ha sido una líder en su país; también ha llevado su causa a instancias internacionales. Fue protagonista del caso histórico Angulo Losada vs. Bolivia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que estableció estándares vinculantes para prevenir la revictimización institucional.

A través de foros, universidades, organizaciones multilaterales y medios de comunicación, Brisa ha hecho algo crucial: ha puesto rostro, voz y dignidad a una realidad muchas veces silenciada.

Este crimen deja cicatrices profundas, físicas y emocionales. Impacta el desarrollo, la salud mental, la educación, la confianza y el futuro de millones de niñas y niños. Además, perpetúa ciclos de violencia y silencio en comunidades enteras.

Erradicar esta violencia requiere más que leyes. Exige voluntad política, educación desde la infancia, sistemas judiciales que prioricen a las víctimas, y sobre todo, una sociedad que escuche, crea y proteja.

Brisa nos recuerda que el cambio es posible cuando se acompaña de valentía, compasión y persistencia. Su historia es la de muchas, pero también es la esperanza de miles más.

Combatir la violencia sexual infantil no es una causa solo de las víctimas. Es responsabilidad de todos: padres, madres, educadores, instituciones, medios y ciudadanía. Es hora de abrir los ojos, romper los silencios y convertir la empatía en acción.

Porque toda niña y todo niño merece crecer en un mundo donde su cuerpo, su voz y su dignidad sean inviolables.

¡Te invito a ver esta GRAN entrevista y sumarte a esta causa!


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Filantropía en deuda: solo 9 de 256 millonarios cumplieron el Giving Pledge de Gates y Buffett

Todo comenzó con una carta y una pregunta incómoda: ¿qué sentido tiene acumular fortunas inconmensurables si no se destinan al bien común? En 2010, Bill Gates, Melinda French Gates y Warren Buffett decidieron que ya era hora de cambiar el rumbo de la filantropía global. Así nació Giving Pledge, un compromiso moral que invitaba a los multimillonarios del mundo a donar al menos el 50% de su riqueza durante su vida o al morir.

Más de 250 personas de 30 países respondieron al llamado. Escribieron cartas públicas, compartieron sus motivaciones y se unieron a una comunidad con una visión ambiciosa: movilizar recursos sin precedentes para resolver los grandes problemas del mundo. Quince años después, la pregunta vuelve, más fuerte que nunca: ¿cuántos millonarios cumplieron el Giving Pledge?

Un compromiso que conmovió… pero no se concretó

Desde su inicio, el Giving Pledge fue más que una campaña: fue un movimiento moral. Warren Buffett afirmó: “Reconozco lo absurdo de que tanta riqueza esté concentrada en manos de una sola persona, y creo que lo único responsable que se puede hacer con una fortuna de este tamaño es regalarla”. Pero lo que nació como un acto de conciencia, se diluyó con el tiempo entre fundaciones privadas, deducciones fiscales y la velocidad imparable de la acumulación de capital.

Según el informe “The Giving Pledge at 15”, solo 9 millonarios cumplieron el Giving Pledge. De los 57 firmantes originales en EE.UU., apenas una pareja viva, Laura y John Arnold, ha donado efectivamente la mitad de su fortuna. Entre los fallecidos, solo ocho cumplieron. El caso más notable es el de Chuck Feeney, quien dio todo antes de morir, viviendo sus últimos años en un apartamento modesto, sin lujos, pero con una profunda paz interior.

https://twitter.com/CNBC/status/1953421950514057302

Una red de ideales, más que de acciones

Giving Pledge también funcionó como red de inspiración. Los donantes compartieron causas, se reunieron para colaborar, y fundaron espacios como el Next Gen, un grupo que hoy agrupa a más de 300 herederos de filántropos, de entre 18 y 75 años, que buscan continuar el legado. Melinda French Gates, al unirse en 2010, lo resumió con una frase de su padre: “No hay problema más grande que nosotros”.

Sin embargo, la inspiración no siempre se tradujo en acción. Muchos firmantes optaron por canalizar sus donaciones a fundaciones propias o fondos que actúan más como depósitos que como motores de impacto.

Se estima que el 80% de los 206 mil millones de dólares donados hasta ahora han quedado en fundaciones, con ritmos de desembolso muy por debajo de lo esperado.

https://twitter.com/CNBCMakeIt/status/1951463121593176445

La paradoja de la riqueza: donar sin dejar de crecer

En estos quince años, el patrimonio de muchos firmantes ha crecido más rápido de lo que han donado. De los 57 estadounidenses que firmaron en 2010, 32 siguen siendo multimillonarios, y su fortuna conjunta aumentó 283%. En términos reales, eso significa que cumplir el Giving Pledge se vuelve cada vez más inalcanzable, no por falta de recursos, sino por el sistema que permite que el capital se multiplique incluso mientras se dona.

¿El resultado? Una filantropía de alto perfil, pero de bajo impacto. Grandes titulares, muchos eventos, conferencias inspiradoras, pero pocas transferencias efectivas de recursos hacia las causas urgentes: el cambio climático, la seguridad alimentaria, la salud, la educación.

El costo fiscal de la filantropía privada

Si todos los firmantes vivos cumplieran hoy con su promesa, se liberarían 367 mil millones de dólares para causas sociales. Pero también implicaría una pérdida de hasta 272 mil millones en recaudación fiscal para el Estado. El sistema actual permite a los donantes deducir hasta el 74% de sus donaciones, lo cual genera una paradoja: la filantropía puede debilitar las finanzas públicas al trasladar decisiones colectivas a manos privadas.

Esto no solo es un dilema técnico. Es una cuestión ética: ¿debe el futuro de la educación, la salud o la investigación depender de la voluntad de unos cuantos?

Giving Pledge de Gates y Buffett

De la generosidad personal al poder estructural

El informe advierte sobre un fenómeno preocupante: la consolidación de fundaciones familiares que no solo donan, sino que también concentran poder, influyen en políticas públicas y moldean agendas globales. Es lo que algunos expertos llaman la filantropía del siglo XXI: más que generosidad, es estrategia.

Si bien el Giving Pledge ayudó a cambiar normas filantrópicas y generar conexiones entre donantes, su falta de mecanismos vinculantes lo ha convertido, en muchos casos, en un gesto simbólico más que en una transformación real. El hecho de que tan pocos millonarios cumplieron el Giving Pledge expone las grietas de un modelo basado en la autorregulación.

¿Y ahora qué? Un llamado al rediseño de la filantropía

El informe del Institute for Policy Studies propone medidas claras: establecer reglas más estrictas para las fundaciones, aumentar los porcentajes mínimos de desembolso anual, y fomentar donaciones directas a organizaciones operativas. Pero también hay un mensaje profundo: volver a poner en el centro el concepto de “dar mientras se vive”, como hizo Chuck Feeney.

Bill Gates lo dijo en su carta de compromiso: “Me honra formar parte de esta comunidad de personas que resuelven problemas”. La pregunta hoy es: ¿puede una comunidad resolver problemas si no cumple su promesa?

https://twitter.com/ElEconomista_/status/1929911216308138218

Cuando las cartas no bastan

Las cartas públicas, las promesas y las buenas intenciones no bastan si el dinero no se mueve. Quince años después, la gran lección del Giving Pledge es que no se trata solo de donar, sino de entender el poder que implica donar, y actuar con responsabilidad y transparencia.

La filantropía del futuro no puede descansar en compromisos morales sin seguimiento. La verdadera pregunta no es cuántos millonarios cumplieron el Giving Pledge, sino cuántos están dispuestos a cambiar un sistema que les favorece. Solo entonces podremos hablar, realmente, de un legado transformador.

¿Qué significa ser una empresa feminista? Más allá del 8 de marzo

Cada año, el 8 de marzo se llena de comunicados, moños morados y publicaciones que buscan solidarizarse con las mujeres. Sin embargo, más allá de las campañas conmemorativas, surge una pregunta fundamental: ¿cómo luce el compromiso real de una empresa con la equidad de género durante todo el año?

Hablar de una empresa feminista implica ir más allá del marketing y de la corrección política. Es asumir un posicionamiento estructural que transforma sus procesos internos, su cultura laboral y su impacto social. Para las personas profesionales en responsabilidad social, esto representa una oportunidad y también un reto profundo: pasar del discurso a la acción.

De la conmemoración al compromiso permanente

Una empresa feminista no se define por lo que publica en marzo, sino por las decisiones que toma los otros 364 días del año. Esto incluye revisar sus prácticas laborales, políticas de contratación y criterios de liderazgo con una mirada interseccional y de justicia de género.

Muchas empresas todavía caen en el “feminismo performativo”: lanzan campañas emotivas pero no respaldan internamente los valores que promueven. El riesgo de caer en el llamado “purplewashing” —una forma de lavado de imagen con causas feministas— es alto si no hay una coherencia estructural.

Por ello, asumir este compromiso implica una transformación sistémica. Desde los protocolos para prevenir el acoso hasta la participación equitativa en la toma de decisiones, cada acción cuenta. No es una moda, es una convicción ética y estratégica.

qué significa ser una empresa feminista

Liderazgos que rompen techos de cristal

Una empresa que se autodefine como feminista no puede seguir operando con modelos verticales donde las mujeres apenas tienen acceso a puestos directivos. Invertir en liderazgos femeninos —y diversos— no es sólo un tema de equidad, también mejora la rentabilidad y la innovación.

Los estudios son contundentes: los equipos con mayor diversidad de género toman mejores decisiones y generan mayores retornos financieros. Aun así, muchas compañías siguen operando bajo sesgos inconscientes que frenan el desarrollo profesional de sus colaboradoras.

Una empresa feminista cuestiona estos sesgos, redefine el concepto de liderazgo y apuesta por modelos más horizontales, participativos y empáticos. Impulsa redes de mentoría, programas de capacitación y procesos transparentes de promoción.

Cultura organizacional con perspectiva de género

Una verdadera transformación comienza por dentro. Si la cultura organizacional refuerza estereotipos o tolera actitudes sexistas, no importa cuántas campañas se lancen hacia afuera: la incoherencia será evidente.

Una empresa feminista cultiva espacios seguros, inclusivos y libres de violencia. Esto se traduce en protocolos efectivos, canales de denuncia confidenciales, acompañamiento psicológico y sanciones claras para casos de acoso o discriminación.

Además, se fomenta un lenguaje inclusivo y se valoran distintas formas de liderazgo. Se reconoce que el trabajo de cuidado también es parte de la conversación, permitiendo esquemas flexibles y condiciones que favorezcan la corresponsabilidad.

qué significa ser una empresa feminista

El poder de la cadena de valor

Una empresa que se asume feminista también debe extender su compromiso a su cadena de valor: proveedores, aliados, contratistas y comunidades deben alinearse a una visión de equidad. No basta con aplicar buenas prácticas en casa.

Por ejemplo, revisar si los productos provienen de entornos laborales dignos para las mujeres, o si las campañas de marketing reproducen estereotipos, es parte de la coherencia esperada. También lo es impulsar alianzas con cooperativas de mujeres, emprendimientos sociales o liderazgos femeninos en territorios vulnerables.

Una empresa feminista ve en su cadena de valor una palanca para el cambio sistémico. Integra criterios de género en sus compras, licitaciones y alianzas estratégicas, generando así un impacto más profundo y sostenible.

Indicadores y rendición de cuentas

El compromiso sin medición es sólo una declaración. Una empresa feminista debe construir indicadores claros que le permitan monitorear avances, corregir el rumbo y rendir cuentas de manera pública y periódica.

Estos indicadores pueden incluir la brecha salarial, la representación femenina en distintos niveles jerárquicos, la implementación de protocolos, o la satisfacción de las empleadas respecto a la cultura organizacional.

Transparencia, trazabilidad y mejora continua son claves. Incluir auditorías externas con perspectiva de género y abrir canales de participación para escuchar las voces de las mujeres dentro de la organización también forma parte del compromiso.

qué significa ser una empresa feminista

Narrativas coherentes y éticas

Una marca que quiere posicionarse como empresa feminista debe cuidar con rigor el tipo de mensajes que comunica. Usar causas sociales como estrategia de venta puede ser contraproducente si no hay coherencia entre el decir y el hacer.

El storytelling corporativo debe reflejar las voces reales de las mujeres de la organización, visibilizar su liderazgo y mostrar el impacto concreto de las políticas aplicadas. No se trata de romantizar el empoderamiento, sino de mostrarlo con hechos.

Además, hay que ser sensibles a la diversidad: no todas las mujeres viven las mismas realidades. Una empresa feminista se comunica desde una postura ética, plural y responsable, evitando apropiarse de luchas ajenas para fines comerciales.

Un compromiso que trasciende lo simbólico

Convertirse en una empresa feminista no es un destino, sino un camino constante de revisión, aprendizaje y transformación. Es una postura política —en el mejor sentido del término— que exige coherencia, valentía y visión de futuro.

Más allá del 8 de marzo, el verdadero activismo empresarial se vive en la toma de decisiones diaria, en los presupuestos, en las políticas y en la forma en que se distribuye el poder. Las empresas tienen hoy una oportunidad histórica de contribuir a un cambio profundo.

Y como profesionales de la responsabilidad social, nos corresponde impulsar esta conversación, cuestionar lo establecido y acompañar a las organizaciones en su tránsito hacia una cultura más justa, más equitativa y, sí, más feminista.

Así es la laptop ecológica de Acer: conchas de ostra y reciclaje en su diseño

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En un mundo en el que los residuos electrónicos crecen más rápido que la capacidad para reciclarlos, la industria tecnológica se enfrenta al reto de reinventarse. Acer, una de las marcas más conocidas en el ámbito del hardware, ha dado un paso audaz hacia el futuro con la presentación de su nueva laptop ecológica, que no solo innova en funcionalidad, sino también en materiales.

El modelo Aspire Vero 16 no es una portátil más: representa un cambio en la manera en que concebimos el diseño tecnológico. Su chasis está elaborado con un 70% de plástico reciclado y biomateriales derivados de conchas de ostra, lo que convierte a esta laptop ecológica en un símbolo tangible de economía circular aplicada a gran escala.

Una laptop ecológica pensada desde su estructura

De acuerdo con Technology Magazine, la carcasa del Aspire Vero 16 es más que una cubierta: es un manifiesto. Acer ha demostrado que es posible crear dispositivos funcionales, resistentes y con bajo impacto ambiental, integrando materiales de origen biológico que usualmente no se asocian con la tecnología, como la concha de ostra.

El diseño, además de innovador en su composición, tiene en mente la reparación y actualización, una rareza en la industria actual. La laptop puede abrirse con herramientas estándar, facilitando futuras mejoras o el reciclaje de componentes al final de su vida útil, enfrentando directamente la obsolescencia programada.

Con un panel táctil hecho de plástico oceánico y empaques completamente reciclables —incluyendo tinta ecológica y papel certificado por el FSC— esta laptop ecológica está diseñada para que cada componente cuente en la reducción del impacto ambiental.

Del mar al escritorio: innovación con impacto

Acer estima que la producción del Aspire Vero 16 reduce más del 30% de emisiones de carbono en comparación con procesos tradicionales. Esto se traduce no solo en una menor huella ambiental, sino en una invitación al consumidor a tomar decisiones conscientes.

Cada unidad representa la reutilización del equivalente a 5,000 botellas de plástico. Y como parte de su estrategia, la compañía ha establecido un programa con Plastic Bank para recolectar 30 toneladas de residuos plásticos en 2025. Este plan podría evitar que más de 2.5 millones de botellas terminen en nuestros océanos.

Con ello, la laptop ecológica de Acer se convierte en un eslabón entre el consumidor y la acción climática, demostrando que nuestras elecciones cotidianas pueden tener un alcance mucho más profundo.

laptop ecológica

Cuando la sostenibilidad no cuesta más

Uno de los obstáculos más grandes para el consumo responsable ha sido el precio. Muchos productos sustentables han permanecido en la periferia del mercado debido a su costo elevado. Sin embargo, Acer rompe esa lógica con un precio competitivo de $1,257 USD, dentro del rango estándar de laptops convencionales.

Al estar disponible en tiendas de gran distribución como Currys en Reino Unido, el dispositivo no solo democratiza el acceso a la tecnología verde, sino que también abre la puerta a un nuevo estándar: que la sostenibilidad no sea un lujo, sino la norma.

Este equilibrio entre funcionalidad, diseño ecológico y precio posiciona al Aspire Vero 16 como una laptop ecológica que no compromete el rendimiento, sino que suma valor ambiental al día a día del usuario.

Un sector en transformación

Si bien Acer no es la única empresa en experimentar con materiales sostenibles, su enfoque se distingue. Dell y HP han integrado plásticos reciclados, Lenovo ha apostado por el diseño modular, y Apple ha logrado la neutralidad de carbono en algunos modelos. Sin embargo, ninguna ha incorporado biomateriales como la concha de ostra en la estructura central del producto.

Esto coloca a Acer a la vanguardia de un nuevo modelo de producción: uno que combina innovación en materiales con accesibilidad y visión de largo plazo. Su apuesta por el mercado educativo y doméstico también le permite influir en un segmento clave para la transformación cultural en torno al consumo responsable.

A medida que más marcas se suman a la ola verde, la laptop ecológica de Acer podría marcar el ritmo para una industria que ya no puede darse el lujo de ignorar su impacto ambiental.

laptop ecológica

Inspirar desde la funcionalidad

El respaldo de figuras públicas como Ben Fogle en la campaña de promoción no es casual: Acer busca conectar con consumidores que valoran tanto la funcionalidad como el propósito. El mensaje es claro: cualquier persona, desde estudiantes hasta profesionistas, puede hacer una diferencia al elegir productos más conscientes.

Además, el enfoque en educar sobre los materiales y procesos que hacen posible esta laptop ecológica ayuda a visibilizar las cadenas de valor detrás de cada dispositivo. Acer no vende solo una computadora, sino una historia de transformación.

Este storytelling se convierte en una herramienta poderosa para marcas que deseen liderar desde la acción y no solo desde la intención.

¿Puede esta laptop ecológica crear un efecto dominó?

La innovación no siempre viene del tamaño de la empresa, sino del tamaño de la apuesta. Con el Aspire Vero 16, Acer no solo compite en el mercado tecnológico, sino que plantea una nueva visión: que la sostenibilidad es parte esencial de la calidad y no un extra opcional.

El uso de biomateriales como la concha de ostra podría abrir un nuevo camino para el diseño de productos electrónicos, si logra demostrar su durabilidad y rendimiento a largo plazo. De ser así, podríamos estar frente a un hito que redirija toda la industria hacia prácticas más responsables.

En el contexto de una crisis climática urgente y de consumidores cada vez más exigentes, esta laptop ecológica tiene el potencial de cambiar no solo las reglas del mercado, sino también las expectativas sociales hacia la tecnología.

laptop ecológica

Cuando la innovación respira sostenibilidad

La laptop ecológica de Acer no es solo una propuesta tecnológica, sino un llamado a repensar nuestras prioridades como sociedad y como industria. Con cada componente, decisión de diseño y alianza estratégica, la marca da un paso hacia un modelo más regenerativo.

Para quienes trabajamos en responsabilidad social, este tipo de innovaciones representan la evolución natural de la sostenibilidad: aquella que se integra, se vive y se elige todos los días. El Aspire Vero 16 no es el final del camino, pero sí un poderoso inicio. Y su éxito, más que medirse en ventas, se medirá en su capacidad de inspirar cambios reales.

Julio de 2025 se coloca entre los 3 meses más calurosos de la historia

Julio de 2025 no rompió todos los récords, pero sí rompió la calma. Con una temperatura media global de 16.68 °C, el mes se posicionó como uno de los tres meses más calurosos de la historia, apenas por debajo de los extremos vividos en 2023 y 2024. Lo que pudo parecer una pausa en la tendencia ascendente, en realidad, es un recordatorio silencioso de que el calentamiento global no ha terminado.

Según El Economista, la marca histórica registrada en Turquía, con 50.5 °C, fue un símbolo ardiente de la realidad climática actual. Detrás de cada cifra, hay implicaciones tangibles: inundaciones, sequías, crisis alimentarias y sociales. Entender este contexto no es una opción, es una obligación estratégica y ética.

Julio de 2025: un mes más en la lista roja

Aunque este julio no rompió el récord absoluto, sí se consolidó como uno de los meses más calurosos de la historia, situándose solo detrás de los de 2023 y 2024. El análisis del Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) confirma que la temperatura media global estuvo 0.45 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020.

Lo más alarmante no es solo la cifra, sino la constancia del patrón. Desde hace varios años, julio ha dejado de ser un mes veraniego para convertirse en una alerta climática global. Cada año que pasa sin una reducción significativa en las emisiones, la nueva normalidad se vuelve más extrema.

Y aunque esta vez no hubo récord planetario absoluto, sí hubo una marca regional inquietante: Turquía alcanzó los 50.5 °C, algo que hubiera sido impensable hace tan solo una década.

meses más calurosos de la historia

Más allá del dato: lo que nos dice el Acuerdo de París

El Acuerdo de París fijó el límite del calentamiento global en 1.5 °C respecto a niveles preindustriales. Julio de 2025 y los 12 meses previos ya rebasaron este umbral, con un aumento de 1.53 °C. Si bien esta cifra aún no representa una media a largo plazo, es una llamada de atención ineludible.

En responsabilidad social, estos datos se convierten en ejes de acción para empresas, gobiernos y sociedad civil. No es solo una cifra: es una frontera ética que define si actuamos a tiempo o normalizamos lo irreversible.

Las metas de sostenibilidad ya no son un diferencial, sino un deber ineludible. ¿Estamos actuando con la urgencia que amerita la situación?

El costo humano del calentamiento global

Cada uno de los meses más calurosos de la historia ha dejado tras de sí un rastro de tragedias humanas. Julio de 2025 no fue la excepción: olas de calor mortales, incendios forestales fuera de control e inundaciones catastróficas afectaron a millones de personas en distintos continentes.

Estas crisis no golpean a todos por igual. Las comunidades más vulnerables, muchas veces desprovistas de acceso a servicios básicos, son las que más sufren. Para quienes impulsamos proyectos de responsabilidad social, esta desigualdad es un reto que debe abordarse con enfoque de justicia climática.

El clima extremo no es solo un fenómeno natural, es también una cuestión de derechos humanos.

meses más calurosos de la historia

¿Pausa o antesala de algo peor?

El director del C3S, Carlo Buontempo, afirmó que la “racha de récords” ha terminado por ahora. Esta aparente pausa ha sido malinterpretada por algunos como una señal de alivio, cuando en realidad podría ser solo una fluctuación temporal en una curva ascendente.

El cambio climático no se detiene porque un mes no batió récords. La acumulación de gases de efecto invernadero continúa, y con ella, la alteración del equilibrio del planeta.

La pausa no es victoria. Es una oportunidad para actuar antes de que la siguiente marca histórica llegue, inevitablemente, a golpearnos más fuerte.

La urgencia de descarbonizar: ¿vamos tarde?

El consenso científico es claro: si no se reducen drásticamente las emisiones de CO₂, los meses más calurosos de la historia serán cada vez más frecuentes. Muchos expertos ya consideran que mantenerse por debajo de los 1.5 °C es irrealista, lo que obliga a replantear metas y acelerar la acción.

Para el sector empresarial, esto significa repensar modelos productivos, inversiones y cadenas de suministro desde una lógica de neutralidad climática. Las soluciones ya existen: energías renovables, eficiencia energética, economía circular.

La pregunta ya no es qué hacer, sino cuánto estamos dispuestos a invertir para hacerlo en tiempo.

meses más calurosos de la historia

Medición, narrativa y rendición de cuentas

En el contexto de responsabilidad social, la transparencia climática se vuelve crucial. ¿Cómo medimos nuestro impacto? ¿Qué contamos al respecto? ¿Estamos rindiendo cuentas más allá del greenwashing?

Las marcas y organizaciones tienen hoy una oportunidad (y responsabilidad) de contribuir a la conciencia pública, vinculando sus acciones con los eventos globales como los meses más calurosos de la historia.

El storytelling en torno al cambio climático debe dejar de ser catastrofista y pasar a ser movilizador. No solo informar, sino inspirar transformación.

Julio de 2025 no fue el más caluroso, pero sí fue una señal más de una tendencia que ya no admite evasión. Estar entre los meses más calurosos de la historia no es un título honorífico, sino un grito del planeta.

Para quienes trabajamos desde la trinchera de la responsabilidad social, cada grado de aumento es también una medida de nuestra capacidad (o incapacidad) para actuar. La historia climática se escribe mes a mes, y aún estamos a tiempo de incidir en su desenlace.

Pero el reloj climático no perdona aplazamientos. El momento de actuar con visión, coherencia y urgencia es ahora.

Cercanía dentro del ambiente laboral para hacerlo uno de los Mejores Lugares para Trabajar® en México 2025

En tiempos donde la automatización, la eficiencia y la inteligencia artificial ocupan titulares, un valor profundamente humano está demostrando ser un diferenciador silencioso pero poderoso en el entorno laboral: la cercanía emocional entre colegas.

Según Great Place to Work® México, el 83% de los colaboradores considera que “las personas se preocupan por los demás”. No como una simple amabilidad, sino como una de las claves para tener una mejor cultura organizacional; tener confianza, empatía y conexión humana.

Una cultura que da la bienvenida desde el primer día

Pocas experiencias laborales son tan definitorias como el primer día en una empresa. ¿Te sentiste bienvenido? ¿Alguien se tomó el tiempo de explicarte cómo funcionan las cosas? ¿Notaste un interés genuino por tu integración?

En las organizaciones reconocidas por Great Place to Work®, 9 de cada 10 personas respondió que sí. Este pequeño gran gesto se correlaciona fuertemente con el orgullo de pertenecer y con la probabilidad de recomendar la empresa como un excelente lugar para trabajar. La cultura de bienvenida, muchas veces subestimada, se convierte así en una poderosa herramienta de marca empleadora.

En los últimos años, lo que distingue a estas empresas no son sus oficinas, es el compromiso real con crear entornos donde las personas puedan contar unas con otras, se sientan acompañadas al cambiar de rol o de equipo, y sepan que no están solas frente a los retos laborales.

Cercanía dentro del ambiente laboral

No es casualidad que sectores como Tecnologías de la Información (89% de los colaboradores son cercanos), Hospitalidad (87%) o Servicios Financieros (84%) destaquen por su cercanía. En industrias dinámicas y de alta exigencia, el sentido de comunidad puede ser el salvavidas emocional que sostiene el bienestar colectivo.

¿Qué está en juego si no hay cercanía?

Donde no hay cercanía, crece el aislamiento, la rotación y el estrés. Las personas se desconectan emocionalmente y los equipos operan con frialdad, sin propósito común. Una empresa puede tener talento, presupuesto e infraestructura, pero si no tiene vínculos humanos, no tiene cultura.

En contraste, las organizaciones que apuestan por la cercanía crean espacios donde las personas se sienten vistas, escuchadas y valoradas.

La cercanía no es un adorno emocional: es el tejido invisible que mantiene unidos a los equipos. Es lo que hace que alguien se quede cuando podría irse, que ayude cuando no le toca, que recomiende a su empresa no por obligación, sino por orgullo.

Alianza Multiplicando Alegrías inaugura 3 escuelas rehabilitadas en el estado de Guerrero en beneficio de más de mil alumnos

Gracias a la Alianza Multiplicando Alegrías y a la colaboración estratégica con la sociedad civil y el gobierno del estado de Guerrero, se rehabilitaron las escuelas primarias públicas Francisco I. Madero, Mariana Rodríguez del Toro y Pedro Moreno en el municipio de Acapulco de Juárez, afectadas por los huracanes, en beneficio de más de mil alumnos y sus docentes.

Las mejoras realizadas incluyeron impermeabilización de techos, colocación de luminarias, cancelería, construcción de bardas perimetrales, pintura de aulas, instalación de ventiladores y sistemas de captación de agua pluvial —una apuesta clara por la sostenibilidad—, así como la construcción de aulas didácticas, sanitarios y otros espacios clave para el aprendizaje, y fueron entregadas el pasado 4 de junio.

La Alianza Multiplicando Alegrías está conformada por Fundación CAAAREM, Fundación Chedraui, Fundación Coca-Cola México, Fundación Compartamos, Fundación Diez Morodo, Fundación Familia Bocar, Fundación Gigante, Fundación Kaluz, Niños en Alegría, Fundación Posadas, Promotora Social México, Banco Santander México y la Secretaría de Educación del Estado de Guerrero con el objetivo generar condiciones de calidad para elevar el nivel de educación en México, impactando positivamente a alumnos, docentes y beneficiarios indirectos, con la rehabilitación de las 17 escuelas primarias públicas que abarca el proyecto, impulsando la economía local mediante la generación de cerca de 50 empleos directos, fortaleciendo el desarrollo de las comunidades.

En compañía de padres de familia, alumnos, docentes y miembros de las comunidades beneficiadas, Alejandra Alemán, vocera de la alianza, dirigió unas palabras emotivas:

“Hoy estamos aquí para celebrar algo mucho más grande que una obra terminada. Celebramos la fuerza de una comunidad que se levanta, la determinación de quienes no se rinden y la generosidad de quienes creen en el poder transformador de la educación”.

Las acciones se seguirán enfocando en los municipios de Acapulco de Juárez y Coyuca de Benítez, beneficiando directamente a 4,920 estudiantes y 229 docentes, y beneficiará a más de 17,220 personas de manera indirecta, una cifra que seguirá creciendo con cada ciclo escolar.

Para conocer más sobre el trabajo y esfuerzo de “Multiplicando Alegrías” te invitamos a que visites: https://multiplicandoalegrias.org

Jóvenes mexicanos desarrollan prototipo que cosecha 30 litros de agua diarios con humedad del aire

Un grupo de estudiantes del Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, desarrolló un dispositivo que podría llegar a tener la capacidad de cosechar hasta 30 litros de agua diarios a partir de la humedad del aire. Su objetivo es ofrecer una alternativa accesible para comunidades con escasez de este recurso y promover prácticas sustentables en empresas y organizaciones.

Se trata del equipo Condensación de Agua Atmosférica, conformado por Daniel Guayara, David Hernández, Iker San Juan y Santiago Caire, estudiantes de cuarto semestre del Bachelor of Industrial Engineering (BIE), quienes desarrollaron el proyecto bajo la asesoría del profesor Iván Camps, investigador de tiempo completo en el Departamento de Ciencias de la Escuela de Ingeniería y Ciencias.

Camps retó a sus estudiantes a crear dispositivos para pruebas de campo a partir de una investigación por colaboración con la UNAM sobre nanomateriales y nanotecnologías de superficies en la que él ya trabajaba.

El resultado fue un dispositivo que condensa el agua presente en el medio ambiente en fase vapor hasta alcanzar el punto de rocío, logrando obtener agua en fase líquida. Mediante un sistema automatizado con sensores y microcontroladores, capaz de operar las 24 horas del día, los 365 días del año, y adaptarse a distintas condiciones climáticas. El agua recolectada podría utilizarse para la higiene personal, el aseo y otros usos, pero no para consumo humano.

Condensación de Agua Atmosférica

“Han logrado integrar un sistema de monitoreo y control basado en sensores y programación en Arduino, que les permite operar el equipo en tiempo real y de forma continua. La capacidad modular del prototipo lo hace adaptable a diferentes contextos y necesidades de agua”, destacó Camps, quien forma parte de la Iniciativa de Semiconductores en Nanotecnología en el Tec de Monterrey.

La propuesta ya ha sido reconocida en diversas competencias: ganó el primer lugar en la etapa regional del Hult Prize 2025 y participará en la fase nacional en Monterrey. Asimismo, el equipo participó en IncMTY y en el Xignux Challenge, donde destacó por su desempeño y por el impacto social que persigue, especialmente considerando la fase académica en la que se encuentran los jóvenes.

Los estudiantes planean consolidar su emprendimiento a lo largo de su carrera, buscando aliados que les permitan escalar la producción y llevar el prototipo a pruebas de campo en comunidades que actualmente enfrentan una severa escasez de agua.

Crecimiento con propósito: sostenibilidad en la cadena de suministro

Por Samantha Rodríguez, Senior Manager, Sustainability CHEP LatAm

En un entorno cada vez más cambiante e interconectado, las cadenas de suministro deben ser no solo eficientes y resilientes, sino también generar un impacto ambiental y social positivo. Estos objetivos no se excluyen, sino que se potencian mutuamente. Las empresas que integran la sostenibilidad en el centro de sus operaciones están mejor posicionadas para liderar, ya que hoy la sostenibilidad no es una concesión, sino una estrategia clave de crecimiento.

Lejos de ser un centro de costos, la sostenibilidad se ha convertido en un catalizador estratégico para la creación de valor dentro de las cadenas de suministro. Al integrarse en las operaciones, impulsa la eficiencia, fortalece la resiliencia financiera y ambiental, y permite a las empresas adaptarse con agilidad a regulaciones, cambios en el mercado, eventos inesperados y exigencias de los inversionistas. En un mundo marcado por la incertidumbre, estas capacidades son esenciales. Las compañías que lideran en sostenibilidad no solo gestionan mejor el riesgo, sino que también marcan el ritmo del mercado, atrayendo con mayor fuerza a clientes, talento y capital.

economía circular

Un propósito sólido de sostenibilidad fortalece el valor de marca y genera alineación con socios e inversores que buscan proveedores comprometidos con objetivos ambientales y sociales, especialmente aquellos que contribuyen a metas de cero emisiones netas y reportes ESG con impacto medible. El informe sobre el estado de la sostenibilidad de la cadena de suministro 20241 del Centro de Transporte y Logística del MIT (MIT CTL) y el Consejo de Profesionales de la Gestión de la Cadena de Suministro (CSCMP) destaca la creciente presión de los inversores sobre las empresas para mejorar sus prácticas de sostenibilidad y la alineación de los socios de la cadena de suministro con los objetivos. Estos cambios no son menores, están cambiando por completo las reglas del juego.

La economía circular en acción

La economía circular es un modelo comprobado que genera beneficios tanto comerciales como ambientales. Prácticas como el uso compartido, reparación y reutilización de pallets y contenedores bajo esquemas de “pooling” reducen significativamente residuos, emisiones y costos, al tiempo que mejoran la eficiencia operativa. De acuerdo con una encuesta reciente de Gartner, el 74% de los líderes de la cadena de suministro esperan que las ganancias aumenten hasta 2025 como resultado de la aplicación de estrategias de economía circular2. Al combinar circularidad con colaboración a lo largo de la cadena de valor y el uso de herramientas digitales para monitorear recursos, emisiones y rendimiento, las empresas pueden tomar decisiones más inteligentes, optimizar flujos y avanzar en sus metas de descarbonización. Además, la innovación y la adaptación temprana a regulaciones climáticas emergentes no solo fortalecen la resiliencia empresarial, sino que también ofrecen ventajas competitivas en un entorno cada vez más exigente. 

economía circular

Del Net Zero a la regeneración

La sostenibilidad empresarial está evolucionando de una estrategia de mitigación a una de impacto positivo, donde las cadenas de suministro no solo reducen su huella, sino que restauran activamente el capital natural y promueven la biodiversidad y el bienestar social. Este cambio, que une propósito e innovación, representa una oportunidad clave para construir sistemas resilientes y regenerativos. A través de una mentalidad circular, el uso inteligente de datos y la colaboración a lo largo de la cadena de valor, las empresas pueden alinear sostenibilidad y rendimiento, generando un crecimiento inclusivo que transforma lo posible en realidad.