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Brambles renueva su ambición regenerativa con el lanzamiento del Programa de Sustentabilidad 2030

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Brambles dio a conocer su Informe de Sustentabilidad 2025, en el que comparte los principales avances y logros alcanzados durante el año fiscal que concluyó el 30 de junio de 2025.

Este informe marca el cierre del Programa de Sustentabilidad 2025 y confirma que el modelo de negocio circular de la compañía ha generado un impacto positivo y medible en el planeta, en las comunidades y en el propio negocio, tanto en el FY25 como a lo largo de los últimos cinco años.

La mayoría de los objetivos planteados fueron alcanzados, mientras que aquellos que quedaron pendientes aportaron aprendizajes clave para fortalecer la siguiente etapa. Con base en estos resultados, Brambles presenta el Programa de Sustentabilidad 2030, con el que renueva su compromiso de impulsar un modelo regenerativo que genere valor sostenible a escala global.

Logros destacados del Informe de Sustentabilidad 2025:

  • Superación del objetivo de reforestación, en el que logró que por cada árbol utilizado se promoviera el crecimiento de dos, con 3 millones de árboles adicionales cultivados, además de los 2.6 millones reemplazados mediante programas certificados de silvicultura sustentable en FY25.
  • Reducción del 17.2 % en emisiones de gases de efecto invernadero (alcances 1, 2 y 3) respecto al año base FY20, manteniendo el uso de electricidad 100 % renovable desde FY21.
  • Incremento en colaboraciones con clientes, alcanzando 637 empresas participantes (frente a 273 en FY20), y 2,599 iniciativas de colaboración (vs. 1,392 en FY21).
  • Mejoras en seguridad laboral, con una reducción en la tasa de incidentes (BIFR1) por sexto año consecutivo, y un avance en la representación femenina con un 38.8 % de los puestos gerenciales ocupados por mujeres (frente a 31.3 % en FY20).
  • Apoyo a comunidades locales, con contribuciones de 10.3 millones de dólares, incluyendo donaciones financieras, en especie y voluntariado corporativo. Desde 2020, estas acciones han permitido entregar alimentos a 94 millones de personas a través de bancos de alimentos.

Paralelamente, Brambles presentó su Programa de Sustentabilidad 2030, con el que reafirma su visión regenerativa y coloca a la naturaleza en el centro de su estrategia. Este nuevo plan prioriza la generación de resultados positivos para el medioambiente y busca ampliar el impacto de la compañía más allá de sus propias operaciones, aprovechando su posición estratégica dentro de las redes logísticas globales.

Brambles

Entre los principales objetivos del programa se encuentran:

  • Regenerar dos hectáreas de tierra por cada una utilizada para satisfacer sus necesidades de madera, migrando de métricas centradas en árboles a un enfoque más integral basado en la naturaleza.
  • Cumplir con objetivos climáticos validados con base científica para 2030, incluyendo una reducción del 42 % en emisiones de alcance 1 y 2, y 17 % en alcance 3, avanzando hacia su meta de emisiones netas cero en 2040.
  • Impulsar la circularidad, destinando el 80 % de los residuos de productos a soluciones de impacto positivo2, y sustituyendo el 80 % del plástico virgen en nuevos productos por materiales circulares.
  • Activar colaboraciones sustentables con 1,000 socios de su red de suministro global, superando las alcanzadas hasta 2025.

Al presentar el programa, Graham Chipchase, CEO de Brambles, externó: “La siguiente fase de nuestra estrategia de sustentabilidad refleja un espíritu evolutivo, que construye sobre los ejes regenerativos del Programa 2025, pero con una ambición aún mayor, respondiendo a las expectativas cambiantes de nuestros grupos de interés”.

Brambles sigue siendo pionera en la adopción del marco Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), que detalla en su reporte FY25 las dependencias, impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. Además, se mantiene por delante de los requerimientos regulatorios con una actualización climática integral en su Informe Anual 2025, que detalla sus estrategias de transición y adaptación ante el cambio climático.

El liderazgo de Brambles en temas de sustentabilidad ha sido nuevamente reconocido a nivel mundial. En 2025, fue clasificada como la 3ª empresa más sustentable del mundo por la revista TIME por segundo año consecutivo. También ocupó el 4º lugar global en el ranking de Corporate Knights, y el 2º lugar dentro de su categoría industrial en el índice Dow Jones Best-in-Class World 2025.

¿Qué frena el tratado mundial sobre el plástico?

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Las expectativas estaban en lo más alto: después de meses de negociaciones, la comunidad internacional confiaba en alcanzar un acuerdo sólido que marcara un antes y un después en la lucha contra la contaminación plástica. Sin embargo, una vez más, las discusiones terminaron sin avances concretos. Lo que parecía ser la antesala de un cambio histórico se convirtió en un escenario de frustración, largas noches sin descanso y un texto diluido que no cumplió con lo esperado.

De acuerdo con eco-business, delegados exhaustos, activistas preocupados y expertos indignados fueron testigos de cómo el tratado mundial sobre el plástico se estancaba, atrapado en un proceso que parece diseñado para fracasar. Las sesiones, que se extendieron hasta la madrugada, dejaron en claro que los intereses económicos de unos pocos países continúan imponiéndose sobre el bien común. Ante esta situación, la pregunta es inevitable: ¿qué está frenando realmente el avance hacia un acuerdo global?

El consenso como obstáculo

El consenso, principio que en teoría busca unidad, se ha convertido en un muro que impide el progreso. Aunque más de 130 países apoyaron propuestas ambiciosas, una minoría ha bloqueado cualquier medida efectiva. Este pequeño grupo ha logrado diluir el texto, dejando de lado el mandato original de la Asamblea de la ONU, lo que ha generado frustración entre quienes impulsan un tratado integral.

El problema es estructural: un solo país en desacuerdo puede paralizar todo el proceso, anulando los esfuerzos de la mayoría. Como señaló un delegado africano, el consenso no siempre garantiza democracia; en ocasiones, la mata. Y en este caso, ha significado detener medidas urgentes para frenar la producción de plásticos problemáticos y sustancias químicas de alto riesgo.

La experiencia de otros tratados internacionales demuestra que el consenso absoluto rara vez funciona. Pretender que el futuro del planeta dependa de la unanimidad resulta insostenible. Dejar atrás este mecanismo no es un capricho, sino una condición necesaria para que el tratado mundial sobre el plástico avance.

tratado mundial sobre el plástico

Superar este obstáculo implica replantear las reglas de negociación y priorizar el bienestar global sobre los intereses de unos cuantos. Solo así se podrá construir un acuerdo eficaz, justo y duradero.

La falta de voces independientes

Otro freno clave es la exclusión de observadores en el proceso. Organizaciones civiles, recicladores, pueblos indígenas y comunidades directamente afectadas por la contaminación plástica no tienen voz en la mesa de negociación. Lo mismo ocurre con académicos y expertos, quienes podrían aportar evidencia científica para respaldar decisiones más sólidas.

Permitir su intervención no sería una innovación radical: acuerdos como el Convenio de Estocolmo ya lo han hecho con éxito. La diferencia está en que las voces independientes suelen exponer contradicciones incómodas, especialmente cuando ciertos países defienden posiciones contrarias a la ciencia o los derechos humanos.

La resistencia a abrir espacios a los observadores refleja el temor de algunos Estados a perder control narrativo. Sin embargo, excluir estas perspectivas solo profundiza el divorcio entre las negociaciones y la realidad que viven millones de personas.

Incluir a los observadores permitiría enriquecer el debate, equilibrar intereses y construir un tratado mundial sobre el plástico basado en datos, justicia y experiencia práctica.

El peso de los intereses nacionales

Detrás de cada bloqueo se esconden intereses económicos, políticos y energéticos. Algunos países continúan defendiendo su dependencia de la industria plástica, incluso si esto contradice la ciencia o las recomendaciones de salud pública. La apertura de nuevas plantas de producción, en paralelo a las negociaciones, evidencia la contradicción entre discurso y práctica.

La dinámica se repite: los delegados llegan con posturas rígidas que representan más a los sectores industriales que a sus comunidades. Esto crea un círculo vicioso en el que las negociaciones se convierten en una lucha de poder más que en un ejercicio de cooperación global.

La realidad es que mientras los Estados prioricen beneficios a corto plazo sobre la sostenibilidad, el tratado seguirá atascado. El costo de este estancamiento no se mide en cifras abstractas, sino en océanos contaminados, comunidades afectadas y generaciones futuras expuestas a un planeta enfermo.

Romper esta lógica exige un cambio profundo en la forma en que se entienden los “intereses nacionales”: ya no pueden separarse del interés colectivo. La contaminación plástica no reconoce fronteras y solo puede enfrentarse desde una visión compartida.

Soluciones frente al estancamiento

Pese al desencanto, no todo está perdido. El apoyo creciente de más de 100 países a un acuerdo fuerte demuestra que la voluntad existe. Lo que falta es transformar esa energía en acciones concretas, alejándose del inmovilismo que caracteriza al actual proceso.

Las recomendaciones más sólidas están sobre la mesa: abandonar el consenso absoluto y permitir la participación activa de observadores. Ambas medidas ya han probado ser efectivas en otros tratados multilaterales y podrían rescatar estas negociaciones de su parálisis.

Adoptar un enfoque basado en evidencia científica, derechos humanos y justicia ambiental es el camino para superar las resistencias. No se trata de inventar soluciones nuevas, sino de aplicar lo que ya ha funcionado en otros contextos.

El mundo no puede darse el lujo de seguir perdiendo tiempo. Cada retraso en el tratado mundial sobre el plástico representa toneladas adicionales de residuos que llegan a mares, ríos y comunidades. La urgencia es real y la ventana de acción se reduce.

Un futuro que aún es posible

El fracaso de las últimas rondas de negociación no significa que la meta esté fuera de alcance. Al contrario, el impulso colectivo y la presión de la sociedad civil mantienen viva la posibilidad de un tratado robusto. La clave está en no normalizar el estancamiento y exigir mecanismos más justos y efectivos.

Construir un futuro libre de contaminación plástica requiere valentía política, cooperación real y apertura a nuevas voces. Si los países logran poner en el centro el bienestar del planeta y no los intereses particulares, aún es posible que el tratado mundial sobre el plástico se convierta en la herramienta que marque el inicio de una nueva era ambiental.

1,600 millones de personas en riesgo por la quema de combustibles fósiles

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La crisis climática dejó de ser un problema a futuro: sus impactos ya se sienten en la salud de millones de personas en todo el mundo. Un reciente estudio de Climate Trace revela que la quema de combustibles fósiles no solo es responsable del calentamiento global, sino también de la exposición de al menos 1,600 millones de habitantes a contaminantes tóxicos que comprometen su bienestar diario.

La evidencia muestra que los efectos de esta contaminación no se limitan al cambio en las temperaturas globales, sino que penetran en los pulmones, los barrios y las ciudades. Mientras líderes mundiales se reúnen para hablar de sostenibilidad, comunidades enteras conviven con aire cargado de partículas letales, invisibles pero persistentes, que ponen en jaque el derecho básico a respirar.

El lado oculto de la quema de combustibles fósiles

Según un artículo de The Guardian, el dióxido de carbono, principal gas liberado por la quema de combustibles fósiles, no es tóxico por sí mismo, pero actúa como catalizador del calentamiento global. Lo más alarmante es que el carbón, el petróleo y el gas, al ser utilizados en energía e industrias, desprenden partículas finas como el PM2.5, altamente dañinas para la salud humana.

Estas partículas microscópicas, al ser inhaladas, se alojan en los pulmones y el sistema circulatorio, provocando enfermedades cardiovasculares, cáncer y problemas respiratorios crónicos. Su impacto se multiplica en zonas urbanas densamente pobladas, donde la exposición constante se convierte en una amenaza silenciosa pero devastadora.

La investigación de Climate Trace mapea las zonas de mayor riesgo, revelando que las emisiones se concentran alrededor de instalaciones industriales y centrales eléctricas. Esto explica por qué millones de personas, sin importar su ubicación geográfica, enfrentan consecuencias similares en términos de salud pública.

La quema constante de estos recursos fósiles no solo erosiona el planeta, también perpetúa una crisis sanitaria global que hasta ahora no ha recibido la misma atención que el cambio climático.

Ciudades atrapadas en el aire tóxico

El análisis identifica a 900 millones de personas que viven cerca de “superemisores”: plantas de energía, refinerías, minas y puertos que liberan dosis desproporcionadas de aire contaminado. Ciudades como Karachi, Guangzhou, Seúl y Nueva York destacan como epicentros de este fenómeno, mostrando cómo la industrialización sin control repercute en la vida diaria.

En estos lugares, el aire contaminado no distingue entre clases sociales. Tanto trabajadores como estudiantes, niños y adultos mayores, respiran la misma mezcla de partículas peligrosas. El impacto es global, pero la carga se siente más fuerte en quienes habitan en los alrededores inmediatos de las fuentes emisoras.

La herramienta de Climate Trace, basada en satélites y sensores, permite visualizar estas nubes tóxicas con precisión nunca antes vista. Este nivel de detalle hace imposible negar la relación entre contaminación y crisis climática.

Al Gore, cofundador de la coalición, subraya que esta conexión ya cobra 8.7 millones de vidas cada año. La urgencia es clara: identificar comunidades en riesgo no basta; es necesario actuar con políticas firmes que limiten estas emisiones.

Políticas, retrocesos y contradicciones

En Estados Unidos, el debate sobre la contaminación se ha visto atravesado por la política. Mientras algunos expertos ven en la alerta sanitaria un contrapeso a los retrocesos impulsados por la administración Trump, las señales oficiales son ambiguas.

El expresidente desmanteló programas climáticos federales y calificó la ciencia climática como una “estafa”. Aunque asesores como Ed Russo reconocen la necesidad de combatir la contaminación, el discurso oficial carece de planes concretos para frenar la crisis.

Los ambientalistas advierten que, mientras se debilitan instituciones como la Agencia de Protección Ambiental, las comunidades quedan más expuestas a la contaminación del aire y del agua. Esto contradice cualquier intención de protección efectiva.

El caso estadounidense refleja una paradoja global: se reconoce el problema, pero no se destinan los recursos ni la voluntad política suficientes para resolverlo.

Responsabilidad compartida y camino a seguir

La quema de combustibles fósiles no es un desafío exclusivo de los países industrializados. Cada nación que depende de estas fuentes energéticas contribuye al deterioro ambiental y de la salud. La diferencia radica en el nivel de responsabilidad y en la capacidad de respuesta frente a la crisis.

La Asamblea General de la ONU y cumbres como la Cop30 en Brasil son espacios cruciales para replantear estrategias conjuntas. Sin embargo, sin compromisos vinculantes y acciones verificables, las declaraciones de intención se convierten en promesas vacías.

Herramientas como el mapa de Climate Trace abren una ventana para que la sociedad civil, las empresas y los gobiernos exijan rendición de cuentas. La transparencia en datos puede convertirse en un catalizador de cambios políticos y sociales urgentes.

En este contexto, la responsabilidad social corporativa adquiere un papel central: las empresas no pueden limitarse a reducir su huella, deben liderar la transición hacia modelos sostenibles que prioricen la salud y la vida.

Del diagnóstico a la acción

El vínculo entre salud pública, cambio climático y quema de combustibles fósiles es ya innegable. La cifra de 1,600 millones de personas expuestas a contaminantes tóxicos no puede pasar desapercibida en la agenda internacional. Lo que está en juego no es solo el planeta, sino la calidad de vida y la supervivencia de comunidades enteras.

Ante este escenario, la respuesta debe ser inmediata y colectiva. Reducir las emisiones, fortalecer regulaciones y apostar por energías limpias no es solo una estrategia ambiental, sino un acto de justicia social y de defensa de la vida. El reto es grande, pero el costo de la inacción es infinitamente mayor.

ONU y líderes mundiales redoblan la lucha climática, pese a Trump

En un momento crítico para el planeta, los líderes mundiales se reunieron en Nueva York para reforzar los compromisos contra el cambio climático. Ante la creciente presión de científicos, activistas y ciudadanos, la ONU impulsó una cumbre especial donde 120 países y la Unión Europea anunciaron nuevos objetivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Este esfuerzo busca mantener viva la esperanza de limitar el aumento de la temperatura global, a pesar de los obstáculos políticos.

De acuerdo con Th Guardian, el contexto no podría ser más desafiante: un día antes, Donald Trump calificó la crisis climática como “la mayor estafa jamás perpetrada en el mundo”, generando un debate intenso en la comunidad internacional. Aun así, los países comprometidos con la transición energética y la sostenibilidad buscan acelerar la acción climática, demostrando que los esfuerzos contra la lucha climática continúan a pesar de la oposición y las dificultades políticas.

Nuevos objetivos globales en medio de la controversia

La cumbre de la ONU reveló compromisos históricos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre los anuncios más relevantes, China se comprometió a recortar entre un 7 % y un 10 % sus emisiones desde sus niveles máximos para 2035, consolidándose como un actor clave en los esfuerzos contra la lucha climática.

António Guterres, secretario general de la ONU, enfatizó la urgencia de implementar recortes más rápidos y profundos. Subrayó que los nuevos planes de los países podrían marcar un antes y un después en la transición hacia energías más limpias. La presión sobre los países rezagados es cada vez mayor, ya que el tiempo para cumplir los límites de temperatura acordados en París se agota.

esfuerzos contra la lucha climática

Los expertos coinciden en que, aunque los compromisos son alentadores, la diferencia entre palabras y acciones sigue siendo un riesgo. Sin un seguimiento estricto, los nuevos objetivos podrían quedarse cortos frente a las necesidades reales del planeta.

A pesar de la retórica de algunos líderes, la comunidad internacional muestra unidad en su determinación. La evidencia científica y los compromisos legales demandan acción inmediata, y la economía global comienza a reconocer los beneficios de una transición energética limpia y sostenible.

Resistencia y críticas desde Estados Unidos

El discurso de Donald Trump ante la ONU puso en evidencia la creciente tensión entre políticas climáticas y negacionismo. Al calificar la crisis climática como un “engaño” y desacreditar las energías renovables, Trump desafió los esfuerzos contra la lucha climática a nivel global.

La reacción fue inmediata: activistas y líderes ambientales condenaron sus declaraciones, recordando que Estados Unidos es el mayor emisor histórico de carbono. Para muchos, la negación climática de Trump representa un obstáculo grave, pero no insuperable, en la lucha contra la emergencia climática.

Organizaciones internacionales subrayan que la acción climática debe mantenerse al margen de intereses políticos individuales. La inversión global en energías renovables, que el año pasado alcanzó 2 billones de dólares, muestra que el mundo avanza hacia economías más sostenibles, independientemente de los discursos de negación.

Mientras tanto, otros países y líderes continúan promoviendo políticas de energías limpias, destacando la importancia de la cooperación global y de mantener los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París.

China y el liderazgo en energías limpias

En contraste con Estados Unidos, China emerge como un líder indiscutible en energías renovables. Xi Jinping anunció que el país instalará seis veces más capacidad solar y eólica para 2035 que en 2020, reforzando su papel central en los esfuerzos contra la lucha climática.

El compromiso chino representa no solo una reducción de emisiones, sino también una oportunidad económica global. La inversión en tecnologías limpias genera empleo, innovación y desarrollo sostenible, demostrando que la transición energética es viable y beneficiosa.

Expertos como Al Gore consideran que el liderazgo de China podría equilibrar la ausencia de acción estadounidense y acelerar la adopción de energías limpias en el resto del mundo. La pregunta crucial sigue siendo si estos esfuerzos serán suficientes para evitar los puntos de inflexión más críticos del cambio climático.

Aunque persisten riesgos, la determinación de China y otros países comprometidos inspira confianza en que la comunidad global puede superar la resistencia de algunos líderes y avanzar en la agenda climática.

La urgencia de la COP30 y los desafíos por delante

Las próximas negociaciones de la COP30 en Brasil son fundamentales para consolidar los compromisos recientes. Se espera que los países presenten planes concretos para cumplir los objetivos de reducción de emisiones y evitar un aumento de temperatura superior a 1,5 °C.

Sin embargo, la logística y los desafíos locales podrían limitar la participación y la efectividad de la cumbre. Las Islas Marshall y otros países vulnerables han advertido que los compromisos actuales aún son insuficientes y que la acción inmediata es crucial.

La coordinación global será clave: los gobiernos deberán enfrentar las limitaciones financieras, políticas y técnicas que podrían retrasar la implementación de políticas climáticas efectivas. Sin una acción colectiva y urgente, los impactos del cambio climático seguirán creciendo.

Pese a estas dificultades, la comunidad internacional mantiene la esperanza de que la COP30 marque un paso decisivo en la lucha contra la crisis climática, consolidando la cooperación entre naciones y asegurando que los esfuerzos contra la lucha climática no pierdan fuerza.

Mantener la mirada en el futuro

El panorama global es complejo, pero los compromisos recientes muestran que los esfuerzos contra la lucha climática no se detendrán frente a la oposición política. La ciencia, la economía y la sociedad demandan acción inmediata, y la cooperación internacional se vuelve más crucial que nunca.

Si los líderes cumplen con sus compromisos y los países avanzan en la transición hacia energías limpias, existe la posibilidad de evitar los peores escenarios climáticos. El momento exige responsabilidad, innovación y determinación: la historia juzgará a quienes actuaron a tiempo y a quienes decidieron ignorar la crisis.

Estos son los líderes que están cambiando vidas a través de fundaciones empresariales en México

Las fundaciones empresariales en México se han convertido en motores de cambio social, incluso en comunidades que antes quedaban fuera del radar de los programas de gobierno. No obstante, detrás de estas iniciativas están hombres y mujeres cuya visión trasciende el ámbito corporativo: líderes que diseñan proyectos estratégicos para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y hacer un mundo donde la equidad y la justicia social pueda ser una realidad. 

El impacto de su trabajo se observa en la educación de miles de niños, el acceso a la salud, el combate a la pobreza y la atención a comunidades vulnerables, pues a través de su liderazgo estratégico, logran que los recursos de las empresas se traduzcan en acciones de gran alcance, generando un efecto multiplicador en las regiones donde operan. Estos líderes de fundaciones empresariales en México no solo impulsan programas, sino que construyen puentes para transformar realidades.

Por ello, este artículo busca poner rostro y nombre a algunas de las mentes detrás de acciones que están cambiando vidas. Cada uno de ellos inspira con su compromiso, su capacidad de gestión y su enfoque en resultados medibles. Conocer sus historias es también una invitación para que más empresas y directivos se sumen a esta cruzada por el bienestar social y la construcción de un México más sostenible.

¡Estos son los líderes de fundaciones empresariales en México que están transformando vidas!

Juan Manuel Rosas – Director de Fundación Gigante

Juan Manuel Rosas, Director de Fundación Gigante y Director de Responsabilidad Social de Grupo Gigante, es reconocido como uno de los líderes más influyentes en el sector de la responsabilidad social empresarial en México. Durante más de 20 años ha guiado a la fundación para consolidarla como un referente de impacto social, estructurando su labor en tres pilares fundamentales: educación, salud y ayuda en desastres naturales. Bajo su dirección, la fundación ha beneficiado a miles de familias mexicanas, ofreciendo apoyos escolares, programas de capacitación, brigadas médicas, alimentos, ayuda directa en situaciones de emergencia y mucho más.

Su liderazgo ha hecho posible que Fundación Gigante se convierta en un impulsor destacado de los ODS de educación de calidad, salud y bienestar, y reducción de desigualdades. Además, Rosas ha impulsado alianzas estratégicas con instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil para potenciar el alcance de cada iniciativa y garantizar que el apoyo llegue a las comunidades que más lo necesitan. Esta visión integral ha permitido que los programas de la fundación tengan resultados medibles y sostenibles en el tiempo.

La trayectoria de Juan Manuel Rosas ha sido reconocida en múltiples ocasiones, destacando su nombramiento como Presidente de la Junta de Asistencia Privada del Estado de México (JAPEM), desde donde ha promovido el desarrollo social del estado de forma altruista. Además, es Líder de Responsabilidad de BMW Foundation desde 2019, lo que refuerza su compromiso con la responsabilidad social a nivel global. Su trabajo demuestra que un liderazgo estratégico, ético y orientado a resultados puede generar un cambio real y sentar las bases para un México más justo y solidario.

líderes de fundaciones empresariales en México

Ivonne Madrid – Directora de Fundación Alsea

Ivonne Madrid, Directora de Fundación Alsea y Subdirectora de Responsabilidad Social de Alsea, ha logrado profesionalizar la estrategia de responsabilidad social de la compañía. Bajo su liderazgo, la fundación ha centrado sus esfuerzos en combatir la pobreza alimentaria mediante alianzas con bancos de alimentos y programas de recuperación de comida para reducir el desperdicio.

Entre sus logros se encuentran la obtención del Distintivo ESR, el ingreso de Alsea al Dow Jones Sustainability Index MILA y la integración de un modelo de gestión vigente desde 2011. Además, impulsó la campaña “Va por mi Cuenta”, que a través de productos con causa ha brindado millones de comidas a personas en pobreza alimentaria.

Ivonne es un claro ejemplo de cómo el liderazgo femenino está redefiniendo el papel de las empresas en la sociedad. Sus proyectos contribuyen a los ODS relacionados con hambre cero, producción y consumo responsables y acción por el clima, consolidándola como una de las líderes de fundaciones empresariales en México más influyentes en el sector.

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Rocío Abud Mirabent – Directora de Fundación Coppel y Responsabilidad Social de Grupo Coppel

Rocío Abud Mirabent dirige Fundación Coppel y el área de Responsabilidad Social de Grupo Coppel, enfocando su liderazgo en cerrar brechas de desigualdad y promover la movilidad social ascendente en México. Ha impulsado programas que capacitan a pequeños emprendedores, fortalecen sus negocios y fomentan el desarrollo económico local.

Iniciativas como Coppel Emprende han impactado a miles de microempresarios, ofreciéndoles herramientas para profesionalizar sus negocios y mejorar sus ingresos. Además, el programa Líderes Coppel busca potenciar el talento de jóvenes mexicanos para convertirlos en agentes de cambio en sus comunidades.

Su liderazgo integra educación, ética empresarial y desarrollo económico, posicionándola como una de las líderes de fundaciones empresariales en México más comprometidas con los ODS de reducción de desigualdades y trabajo decente, fortaleciendo así el tejido social del país.

Ramón Ramírez Guzmán – Director de Relaciones Públicas y Fundación Cinépolis

Ramón Ramírez Guzmán, Director de Relaciones Públicas y Fundación Cinépolis, ha sido una pieza fundamental en el fortalecimiento de la reputación corporativa de la empresa y el desarrollo de programas sociales innovadores. Ha liderado proyectos como “Del Amor Nace la Vista”, que ha devuelto la visión a miles de personas en situación vulnerable.

Además, ha impulsado el acceso a la cultura y la educación a través del cine, llevando funciones gratuitas a comunidades marginadas y a Personas Privadas de la Libertad (PPL). Gracias a su gestión, Fundación Cinépolis ha logrado posicionarse como referente de RSE en la industria del entretenimiento.

Su trabajo está alineado con los ODS relacionados con salud, educación y reducción de desigualdades, mostrando que el entretenimiento puede convertirse en un motor de inclusión social y en un vehículo para el bienestar de miles de familias mexicanas.

Nalleli García – Directora de Sustentabilidad y Fundación MetLife México

Nalleli García, Directora de Sustentabilidad y Fundación MetLife México, ha enfocado los esfuerzos de la fundación en mejorar la salud financiera y el empoderamiento económico de mujeres, jóvenes y pequeños negocios. Su visión promueve comunidades resilientes a través de educación financiera y salud preventiva.

Bajo su dirección, se han desarrollado programas de capacitación y emprendimiento que ayudan a las personas a recuperarse de crisis económicas y a ser autosuficientes. Además, ha impulsado proyectos medioambientales y de respuesta a emergencias para atender las prioridades del país.

Nalleli es un ejemplo de cómo los líderes de fundaciones empresariales en México pueden generar un impacto social duradero, reduciendo desigualdades y construyendo comunidades más fuertes mediante alianzas estratégicas y programas bien estructurados.

Liderazgos que inspiran y transforman

El trabajo de estos líderes demuestra que la responsabilidad social empresarial es mucho más que una obligación corporativa; es una oportunidad para generar cambios profundos en la sociedad. Gracias a su compromiso y visión, las fundaciones que encabezan están impulsando programas que mejoran la calidad de vida de miles de personas.

Sus proyectos están alineados con la Agenda 2030, por lo que promueven un desarrollo sostenible que beneficia tanto a las comunidades como a las empresas que representan. Desde la alimentación hasta la educación y la inclusión social, su liderazgo estratégico es una palanca de transformación.

Sin duda, estos líderes de fundaciones empresariales en México inspiran a la acción y a que más empresas adopten un papel activo en la construcción de un país más justo en beneficio de  todos.

¿Qué es el dark shipping y por qué debería preocuparnos?

En el mundo del transporte marítimo, existe un fenómeno poco conocido que está creciendo de manera alarmante: el dark shipping. Esta práctica involucra barcos que operan en zonas grises desde el punto de vista legal, transportando petróleo y otros bienes en condiciones que evaden la supervisión internacional. Su expansión plantea riesgos no solo para la economía global, sino también para la seguridad de miles de marineros y para la protección del medio ambiente.

A diferencia de la flota convencional, estos barcos fantasma funcionan en la sombra, ocultando su ubicación, identidad y carga. Mientras el comercio mundial depende de normas claras y de la rendición de cuentas, la flota oscura se mueve entre grietas legales, aprovechando la falta de regulación para continuar operaciones que, en muchos casos, rozan lo ilícito. Comprender qué es el dark shipping es clave para cualquier especialista en responsabilidad social que busque mitigar sus impactos.

Qué es el dark shipping y cómo opera la flota oscura

De acuerdo con Eco-Business, el dark shipping, también conocido como flota oscura, se caracteriza por la deliberada ocultación de datos críticos sobre los barcos. Estos buques apagan sus transpondedores AIS, usan documentos falsos y disfrazan su propiedad mediante complejas estructuras corporativas. Muchos de ellos enarbolan banderas de conveniencia de países con poca supervisión, y su mantenimiento deficiente aumenta el riesgo de accidentes.

Esta opacidad los hace prácticamente invisibles en los mapas de navegación convencionales, pero tecnologías avanzadas como imágenes satelitales, radares nocturnos y sistemas de inteligencia artificial permiten detectarlos. Los algoritmos identifican patrones inusuales, como transferencias de carga entre barcos o rutas que no tienen sentido comercial, ofreciendo a los reguladores la posibilidad de intervenir en operaciones potencialmente ilícitas.

Para las empresas que recurren a la flota oscura, el incentivo principal es la falta de control y la posibilidad de operar fuera de la ley. Ya sea evadiendo sanciones internacionales, ocultando contrabando o realizando actividades peligrosas, estos barcos encuentran en la clandestinidad un refugio para continuar sus negocios.

Qué es el dark shipping

El dark shipping no es una práctica marginal: hoy representa más del 17 % del tráfico petrolero global. Su creciente presencia en rutas internacionales convierte a esta flota en un actor que no puede ser ignorado ni por los gobiernos ni por las empresas comprometidas con la responsabilidad social.

Por qué los barcos se oscurecen y sus motivaciones ocultas

Las razones detrás del dark shipping son variadas, pero suelen girar en torno a la evasión de la ley y la obtención de beneficios económicos ilícitos. Algunos buques facilitan contrabando, pesca ilegal o vertidos en el mar, mientras que otros buscan evadir tasas portuarias y sanciones internacionales.

El ejemplo más evidente se encuentra en Irán y Rusia, donde la necesidad de exportar petróleo pese a las sanciones ha impulsado a estos países a depender de la flota oscura. Documentación falsa y transferencias discretas entre barcos permiten que el crudo alcance mercados internacionales sin ser detectado, poniendo en evidencia los vacíos legales que la práctica explota.

En el Golfo Pérsico, los barcos fondean estratégicamente en áreas neutrales y manipulan su documentación para aparentar que la carga proviene de fuentes legales, una operación que combina astucia logística y engaño deliberado.

Para los reguladores y observadores internacionales, estas prácticas representan un reto constante. Detectar y sancionar el dark shipping requiere no solo tecnología avanzada, sino también cooperación global, transparencia en los registros navales y mecanismos de control más estrictos.

Riesgos humanos y ambientales del dark shipping

El dark shipping no solo afecta la economía y el comercio; pone en grave riesgo a los trabajadores y al entorno natural. Los buques oscuros, a menudo mal mantenidos, transportan petróleo y materiales peligrosos sin los seguros ni protocolos de seguridad adecuados, lo que aumenta la probabilidad de derrames y accidentes.

Un ejemplo trágico es el petrolero Pablo, que en 2023 derramó combustible frente a la costa de Indonesia, afectando más de 14 km² de mar y dejando tres marineros desaparecidos. Este caso evidencia cómo la falta de regulación y visibilidad de la flota oscura tiene consecuencias humanas y ambientales directas.

Los riesgos se extienden al ámbito laboral: los tripulantes de estos barcos pueden enfrentar condiciones de trabajo forzoso, salarios retenidos y abandono en alta mar. En 2024, más de 3.000 marinos quedaron varados en 230 buques, muchos vinculados a operaciones de dark shipping.

Estas prácticas representan un desafío crítico para la responsabilidad social corporativa y la gobernanza marítima. Cualquier estrategia orientada a sostenibilidad debe incluir la identificación y mitigación de riesgos relacionados con estas flotas clandestinas.

Acciones posibles y herramientas de detección

Afortunadamente, existen herramientas para combatir el dark shipping. Tecnologías satelitales, inteligencia artificial y sistemas de seguimiento avanzados permiten rastrear barcos que apagan sus transpondedores, detectando patrones inusuales y posibles violaciones a sanciones internacionales.

La cooperación internacional es esencial: la transparencia en la propiedad de los buques, la regulación de banderas de conveniencia y el fortalecimiento de los protocolos de seguridad marítima pueden reducir la proliferación de la flota oscura.

Las empresas responsables también tienen un papel: auditar sus cadenas de suministro y garantizar que el transporte de recursos estratégicos no dependa de operadores clandestinos ayuda a prevenir riesgos legales, ambientales y reputacionales.

Si bien la lucha contra el dark shipping no es sencilla, la combinación de tecnología, regulación y responsabilidad corporativa ofrece un camino para mitigar los impactos negativos de estas operaciones clandestinas.

Hacia un comercio marítimo más transparente

Comprender qué es el dark shipping es un paso crucial para proteger a los marineros, el medio ambiente y la estabilidad del comercio global. La opacidad de esta flota fantasma representa un desafío complejo que exige colaboración entre gobiernos, empresas y organizaciones internacionales.

Solo mediante la combinación de tecnologías de rastreo, regulación estricta y prácticas responsables de las empresas se puede aspirar a un transporte marítimo más seguro y sostenible. El dark shipping no es solo un problema legal: es una alerta sobre la importancia de la transparencia y la ética en la economía global.

Países ricos podrían liberar 6.6 billones al año para enfrentar el cambio climático

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Mientras los líderes mundiales se reúnen esta semana en Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Semana del Clima, la presión sobre los países ricos del Norte Global nunca ha sido tan alta. Los gobiernos enfrentan críticas por no cumplir con sus compromisos de financiamiento climático, mientras millones de personas sufren las consecuencias del cambio climático, desde tormentas devastadoras hasta la inseguridad alimentaria.

Un reciente informe de Oil Change International, titulado Podemos pagarlo, revela que los países ricos podrían liberar hasta 6.6 billones de dólares al año para financiar acciones climáticas, si se aplicaran medidas como eliminar subsidios a los combustibles fósiles, obligar a los grandes contaminadores a pagar y reformar las normas financieras internacionales. Este hallazgo expone que, lejos de carecer de recursos, los gobiernos del Norte Global poseen reservas enormes y desaprovechadas que podrían cambiar el rumbo de la crisis climática.

Un tesoro oculto: recursos no utilizados

Durante años, los países ricos han argumentado que los recursos para enfrentar el cambio climático son insuficientes. Sin embargo, el informe demuestra que existen múltiples mecanismos para movilizar fondos públicos masivos. Entre ellos se incluyen la eliminación de subsidios a combustibles fósiles, la imposición de impuestos a grandes corporaciones contaminantes y la reforma de normas financieras que perpetúan la desigualdad global.

Estas acciones no solo generarían recursos, sino que también corregirían la injusticia histórica de que los responsables del daño climático acumulen riqueza mientras los más vulnerables pagan el precio. La acumulación de 40 billones de dólares por multimillonarios y directores de empresas de combustibles fósiles en la última década es un claro ejemplo de cómo se perpetúa la desigualdad.

Además, liberar estos fondos permitiría financiar energías renovables, vivienda asequible, salud universal y medidas de adaptación a desastres climáticos, creando un impacto social positivo directo. La evidencia demuestra que la acción climática no está limitada por recursos, sino por decisiones políticas y voluntad de implementar reformas efectivas.

El tesoro oculto en los países ricos evidencia que la promesa de una transición justa y financiada no es solo un ideal: es alcanzable si se aplican políticas responsables y coherentes con el compromiso global.

Países ricos frente al cambio climático: quién contamina paga

El principio de “quien contamina paga” es central para desbloquear fondos públicos que hoy están concentrados en los bolsillos de los más ricos. Según el informe, solo mediante este enfoque se podrían liberar billones de dólares cada año. Cancelar deudas injustas, aumentar impuestos a los superricos y terminar con la financiación a combustibles fósiles son pasos claros para materializar esta agenda.

El contraste es evidente: mientras millones enfrentan la escasez de alimentos y la vulnerabilidad climática, los grandes contaminadores acumulan riqueza. Transformar esta dinámica no solo es justo, sino estratégicamente necesario para financiar la acción climática a nivel global.

Además, la reforma de normas financieras internacionales permitiría a los países del Sur Global acceder a estos fondos y no depender de la discrecionalidad de los países ricos. Esto refuerza la necesidad de una gobernanza más democrática y coordinada a través de la ONU.

países ricos frente al cambio climático

Al poner en práctica estas políticas, los países ricos no solo cumplirían con su responsabilidad histórica, sino que también fortalecerían la resiliencia de comunidades vulnerables y acelerarían la transición hacia energías limpias.

La brecha entre compromisos y realidad

Aunque en la COP28 los gobiernos prometieron una transición justa y financiada, la realidad muestra un camino aún desviado. La financiación insuficiente, la inercia política y la dependencia de combustibles fósiles siguen siendo obstáculos críticos.

Los datos revelan que los compromisos actuales no corresponden con la magnitud del desafío. Las familias afectadas por desastres climáticos y la crisis alimentaria requieren soluciones inmediatas que hoy no se están financiando adecuadamente.

En este contexto, los países ricos frente al cambio climático tienen una oportunidad histórica para corregir el rumbo. Redirigir recursos existentes y garantizar una tributación justa son pasos clave para cerrar la brecha entre promesas y acciones.

La transición energética y la resiliencia social dependen de decisiones políticas audaces que prioricen la justicia climática sobre los intereses corporativos y financieros de pocos.

Soluciones posibles: liberar los billones necesarios

El informe Podemos pagarlo no solo expone la capacidad de los países ricos de financiar la acción climática, sino que también propone pasos concretos. Eliminar subsidios a combustibles fósiles, imponer mayores impuestos a los multimillonarios y cancelar deudas injustas son medidas viables que liberarían recursos masivos.

Además, la implementación de normas financieras más justas permitiría a todos los países participar equitativamente en la acción climática, fortaleciendo la cooperación global y reduciendo la dependencia del Norte Global.

La agenda de “quien contamina paga” también tendría un impacto directo en la reducción de emisiones y la promoción de energías limpias, generando beneficios ambientales y sociales simultáneamente.

Por último, estas acciones transformarían la narrativa política, demostrando que la crisis climática puede enfrentarse con recursos existentes y decisiones responsables, eliminando la excusa de la falta de dinero.

Un futuro posible si los ricos cumplen su parte

La acción climática global ya no depende de la disponibilidad de recursos, sino de la voluntad política de los países ricos frente al cambio climático. Liberar 6.6 billones de dólares al año es factible mediante reformas financieras y fiscales que prioricen la justicia climática y social.

El momento de actuar es ahora. Redireccionar los recursos concentrados en manos de los más ricos hacia soluciones efectivas no solo es un imperativo moral, sino una estrategia para garantizar un futuro sostenible para todos. La pregunta es: ¿los líderes mundiales estarán a la altura del desafío?

Mantener a tus mascotas sanas es responsabilidad social

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La salud de las mascotas ha dejado de ser un asunto personal para convertirse en uno más de la responsabilidad social individual y colectiva. Hoy en día, el bienestar social no se limita a los individuos; cuidar a los animales domésticos impacta positivamente tanto en la vida del animal como en la salud pública, la convivencia ciudadana y la construcción de comunidades más resilientes y empáticas..

Las mascotas, sobre todo los perros y gatos, forman parte de nuestro tejido social. Se han transformado en compañeros de vida, portadores de vínculos emocionales fuertes y un elemento fundamental de la rutina diaria de millones de hogares. En este contexto, su salud y bienestar han pasado de ser simplemente una demostración personal de afecto a ser una manifestación tangible del respeto por la vida, el ecosistema y la comunidad.

Una cuestión de salud pública

Un argumento sólido para tener en cuenta la salud de los animales como una responsabilidad social tiene que ver con prevenir enfermedades zoonóticas; es decir, aquellas que pueden propagarse de animales a humanos. Si un individuo cuida de su mascota de forma apropiada, garantizando que sea vacunada y desparasitada, y que asista con regularidad al veterinario, no solo protege a la mascota, sino que además ayuda a proteger a otros seres humanos y animales en su entorno.

Asimismo, la esterilización es un método para controlar el crecimiento demográfico y también se incluye en una estrategia de salud pública. La multiplicación de animales callejeros puede resultar en problemas de higiene, seguridad y propagación de enfermedades, además del sufrimiento superfluo para los mismos animales.

Bienestar animal y justicia social

El nivel de compasión, justicia y progreso de una sociedad se evidencia en cómo trata a sus animales. La tenencia responsable significa garantizar una vida digna, que incluya no solo lo básico como el alimento y el techo, sino también la atención veterinaria, el ejercicio físico, la estimulación de la mente, la socialización y el cariño.

Una mascota sana y bien cuidada es el resultado de un compromiso que excede lo funcional. Es una señal de respeto hacia la vida no humana y un ejercicio de empatía activa. Por ejemplo, en los niños, la convivencia con animales fomenta valores fundamentales como el respeto, la solidaridad y la responsabilidad.

Cuidar mascotas en casa: un ejemplo claro de responsabilidad social

¿Quieres ver cómo se traduce el cuidado responsable en gestos del día a día? Fíjate en nuestras mascotas domésticas, tanto perros como gatos.

Estos animales tienen la ventaja de estar seguros en el hogar: sin tráfico, peleas con otros animales ni enfermedades del exterior. Sin embargo, también enfrentan sus propios desafíos. Al fin y al cabo, muchos de ellos viven cómodamente, sin necesidad de moverse demasiado y con la comida siempre al alcance.

El problema es que, por naturaleza, la mayoría de nuestras mascotas están diseñadas para una vida más activa. Antes, nuestros perros y gatos corrían, cazaban y exploraban. Hoy, muchos pasan el día entre el sofá y el comedero. Si, además, comen sin control, el sobrepeso puede acumularse sin que nos demos cuenta a tiempo.

La obesidad en mascotas no es solo un tema estético; es un problema de salud serio. Aumenta el riesgo de diabetes, lesiona sus articulaciones y puede acortarles la vida. Y lo peor es que a menudo lo ignoramos, pensando que están “gorditos y lindos”.

La prevención en estos casos empieza por un cambio en la dieta y en la comprensión del cuidado. Alimentarlos no se trata de saciarlos, sino de nutrirlos adecuadamente. Por eso, es clave elegir comida para mascotas formulada específicamente para sus necesidades, con un control de calorías pero ricos en proteínas de alta calidad, fibra para el tránsito intestinal y nutrientes funcionales como ácidos grasos omega-3 y 6, que fortalecen el sistema inmune y cuidan el pelaje. Para aquellos un poco más quisquillosos o gourmets con su dieta, una buena forma de nutrirlos y estimular su interés es por medio de aderezos para croquetas bajos en calorías.

Marcas como Maka, que forma parte de PROAN, están demostrando que hay otra forma de hacer las cosas. No se trata solo de vender alimento para mascotas, sino de hacerlo con propósito. Y eso se nota en cada detalle.

Uno de los proyectos que más me ha llamado la atención es Chantli, un laboratorio de impacto social que crearon para probar sus productos no en condiciones de laboratorio frías, sino en gatos y perros rescatados. Gente de la calle, animales que han sufrido, que ahora tienen una segunda oportunidad —y de paso, ayudan a entender cómo les sienta la comida de verdad.

No es marketing. Es ciencia con corazón: miden la digestibilidad, observan cómo mejora el pelaje, la energía, la salud general. Y eso marca una diferencia enorme. Porque no solo venden un producto, sino que están generando bienestar real, tanto para los animales como para las comunidades que los cuidan.

Implicaciones de la responsabilidad social en la tenencia de mascotas

Cuidar de una mascota no es solo un acto de amor. Es una decisión con consecuencias. Y cada vez más, debería entenderse como una responsabilidad social —no solo con el animal, sino con la comunidad entera.

Querer a tu perro o a tu gato no alcanza. Hoy, querer no basta. Hoy, hay que informarse, comprometerse y actuar con sentido. Tener una mascota es más que darle cariño. Es tomar decisiones diarias que afectan su salud, su comportamiento y su calidad de vida.

Aquí te proporcionamos algunos detalles clave que, con el tiempo, marcan la diferencia:

  • Ir al veterinario no solo cuando hay problema

Es fácil esperar a que el animal se enferme. Pero lo más responsable es prevenir. Controles regulares, vacunas al día, desparasitaciones programadas… Son pasos pequeños que evitan dolores grandes después.

  • Darle de comer con cabeza

No todo lo que dice “premium” es bueno. Cada mascota tiene necesidades distintas: por edad, tamaño, raza, nivel de actividad… Y en el caso de los gatos de interior, elegir bien la comida puede marcar la diferencia entre un gato ágil y uno que apenas puede saltar al sofá por el peso.

  • Moverlos y estimularlos, no solo alimentarlos

Un cuerpo sano necesita movimiento. Y una mente sana, desafíos. Jugar, esconder la comida, cambiar juguetes, darles espacios para trepar o rascar… No es lujo. Es necesario. Sobre todo cuando viven dentro de casa.

  • Que siempre sepan cómo volver a casa

Una placa con nombre y teléfono. Un microchip. Una correa en espacios públicos. Suena obvio, pero cuántos animales se pierden por un descuido. Y muchas veces, nunca regresan.

  • Esterilizar no es opcional, es ético

No se trata de quitarles algo. Se trata de evitar camadas no deseadas, camadas que terminan en la calle, abandonadas, enfermas. Es una de las formas más efectivas de frenar el sufrimiento invisible que pasa a diario.

  • Respetar a los demás

Que tu perro no salte a extraños. Que tu gato no marque territorio en el jardín del vecino. Que no ladre toda la noche. Cuidar de tu mascota también significa cuidar de quienes te rodean. Porque vivimos en comunidad.

La comunidad también gana

Las mascotas bien cuidadas son agentes de cohesión social. Pasear al perro, por ejemplo, propicia encuentros entre vecinos, da pie a conversaciones y reducen el aislamiento social. Los animales facilitan las interacciones humanas fortaleciendo el tejido social.

Además, las acciones de cuidado y bienestar animal propician ambientes de convivencia y respeto por la vida, lo cual se traduce en entornos más pacíficos y colaborativos.

No es un lujo, es responsabilidad

Mantener a tus mascotas sanas no es un lujo ni una simple expresión de cariño: es una responsabilidad social que involucra salud pública, ética, bienestar y comunidad. Las decisiones que tomas en casa respecto al cuidado de tu perro o gato tienen un eco más amplio en el entorno en que vives.

Desde elegir una alimentación adecuada —como lo hace Maka con sus productos para mascotas— hasta cumplir con normas de tenencia responsable, cada acción cuenta. Si queremos sociedades más justas, saludables y empáticas, debemos comenzar también por cómo tratamos a quienes no tienen voz: nuestras mascotas.

Entrevista a Evangelina Gómez-Durañona, Directora Ejecutiva de CERES

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1. CERES cumple 20 años de trabajo en Ecuador. ¿Qué representa este hito para usted y para la organización?

Este aniversario representa mucho más que un número. Son 20 años de compromiso continuo, de aprendizaje colectivo, de articulación y de evolución. CERES nació como una pequeña red con apenas nueve miembros y hoy somos más de 120 organizaciones que creemos firmemente que la sostenibilidad y la responsabilidad social son el camino hacia un Ecuador más justo, ético y resiliente. Nos mueve un propósito en común, Hacer Realidad un Ecuador Sostenible. Nos llena de orgullo mirar atrás y ver el impacto logrado, pero también nos impulsa a mirar hacia adelante con aún más energía.

2. ¿Cuáles considera que han sido los principales logros de CERES en estas dos décadas?

Difícil poderlos resumir, pero sí puedo subrayar que hemos tenido muchos hitos importantes. Entre los más destacados está la implementación en Ecuador del Distintivo ESR®, en alianza con el CEMEFI, que hoy reconoce a empresas socialmente responsables. También la creación de la Escuela de la Sostenibilidad, un espacio formativo clave. Hemos generado más de 2.000 articulaciones, firmado más de 120 convenios de cooperación y capacitado a más de 25.000 personas. Todo esto refleja el esfuerzo colectivo por transformar la gestión empresarial en el país.

Además, con el propósito de acelerar la transición hacia un modelo de desarrollo más sostenible y equitativo en el Ecuador, hemos impulsado la creación de tres clústeres de sostenibilidad: Cambio Climático, Gestión de Riesgos ASG e Inclusión Social. Estos espacios de articulación multisectorial reúnen a representantes del sector privado, la sociedad civil, la academia y el sector público, con el objetivo de generar soluciones concretas, medibles y alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Cada clúster opera bajo una dinámica de colaboración activa, mediante hojas de ruta comunes, talleres técnicos, generación de datos y aportes a políticas públicas. Con esta acción buscamos consolidar una comunidad de acción capaz de incidir de forma real en los grandes desafíos del país, promoviendo un Ecuador más resiliente, inclusivo y responsable.

3. CERES ha trabajado con diversos sectores. ¿Cómo ha sido esa experiencia de articular empresas, ONGs, academia y sector público?

Es un desafío, pero también una de nuestras mayores fortalezas. La sostenibilidad no puede ser abordada desde un solo actor, necesitamos de esta articulación para maximizar el impacto y acelerar el camino hacia la sostenibilidad. Nuestra red es multisectorial, empresas, Ong´s, Academia, creemos en el poder del trabajo colaborativo. A través de más de 400 alianzas estratégicas hemos logrado conectar visiones, sumar capacidades y generar impacto real. Cada sector aporta, capacidades diferenciadas, y una mirada distinta, ambas necesarias para abordar los retos complejos que enfrentamos como sociedad.

4. Mencionó el Distintivo ESR®. ¿Qué representa este reconocimiento para las empresas ecuatorianas?

El Distintivo ESR® es un reconocimiento que valida el compromiso real de las empresas con la responsabilidad social y la sostenibilidad. No se trata de una certificación, sino de un proceso de mejora continua, una evaluación integral que mide el desempeño social, ambiental y de gobernanza. Desde su implementación, hace 5 años, ha motivado e inspirado a muchas organizaciones a ir más allá del cumplimiento legal y a integrar la sostenibilidad como parte central de su estrategia empresarial.

5. CERES también ha promovido iniciativas innovadoras en los últimos años. ¿Podría contarnos más sobre ellas?

Hemos impulsado el ecoetiquetado tipo 1 a través del proyecto EcoAdvance, promoviendo un consumo más consciente. También lanzamos la Plataforma Nacional de Economía Circular, para repensar los modelos de producción y consumo. Y con la creación de REDPRES, buscamos fomentar un periodismo más ético y responsable en torno a temas de sostenibilidad. Todo esto nace de la convicción de que la innovación y la responsabilidad deben ir de la mano.

6. ¿Cuál ha sido el papel de CERES en el posicionamiento del Ecuador en espacios internacionales de sostenibilidad?

Hemos llevado la voz del Ecuador a escenarios internacionales clave. Participamos en la Cumbre de la CELAC en la Unión Europea en 2015, fuimos coanfitriones del CSR Américas 2012, y formamos parte de redes como Forum Empresa, el Consejo Consultivo del BID en Ecuador y la Alliance for Integrity.  Hemos acompañado y fortalecido capacidades de empresas de Perú y Bolivia. Esto no solo visibiliza el trabajo local, sino que nos permite aprender de experiencias globales y traerlas al contexto ecuatoriano.

7. ¿Cómo se proyecta CERES hacia el futuro? ¿Qué viene después de estos 20 años?

Estamos convencidos de que el futuro nos exige aún más compromiso. Queremos seguir ampliando nuestra red, sumar nuevos aliados, profundizar el impacto de nuestras iniciativas y llevar la sostenibilidad a todos los rincones del país. Nos enfocaremos en generar acciones que contribuyan a un Ecuador más equitativo, resiliente y ambientalmente responsable. La sostenibilidad no es una moda, es el único camino hacia un futuro posible.

8. Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría dar a las empresas y ciudadanos que aún no se han sumado a esta causa?

Que se unan. La sostenibilidad no es solo responsabilidad de unos pocos. Todos podemos aportar desde donde estamos. Cada acción cuenta, cada decisión suma. En CERES estamos convencidos de que el cambio es posible si lo hacemos juntos. Invitamos a empresas, Ong´s, Academia, Sector público, y a todos los ciudadanos a actuar de manera coherente con lo que el presente y el futuro nos plantea y nos demanda: construir un Ecuador Sostenible.

Sobre CERES

La Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Social y Sostenibilidad (CERES) es una organización privada, sin fines de lucro, que articula a diversos actores para promover un desarrollo sostenible en Ecuador. Con 20 años de experiencia, se ha consolidado como un referente nacional e internacional en responsabilidad social empresarial.

Clima extremo y radicalización política: un camino financiado por multimillonarios

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En los últimos años, hemos visto cómo el deterioro climático y la polarización social han dejado de ser fenómenos aislados para entrelazarse en un ciclo peligroso. La reciente protesta de extrema derecha en el Reino Unido lo evidenció: no basta con confiar en la ciencia y el ambientalismo para construir un futuro sostenible, también es necesario reconocer cómo intereses políticos y económicos avivan el descontento social.

Este cruce entre crisis ambientales y narrativas radicales ha puesto en el centro a figuras multimillonarias con poder mediático y financiero. La pregunta ya no es solo cómo enfrentamos sequías, incendios o huracanes, sino también cómo desarticulamos las redes de desinformación y odio que se benefician del caos. El vínculo entre clima extremo y radicalización política es una alerta de que el cambio climático no solo se libra en los ecosistemas, sino también en la arena política y social.

Clima extremo y radicalización política: raíces en la crisis ambiental

De acuerdo con The Guardian, al observar la Amazonia brasileña, queda claro cómo décadas de calor y sequía convierten a los bosques en un polvorín. Los árboles, al cerrarse para conservar energía, pierden resiliencia y dejan al ecosistema más vulnerable a incendios devastadores. Esa misma lógica, trasladada a las sociedades, muestra cómo el aislamiento y la hostilidad hacia “el otro” surgen en contextos de estrés ambiental.

En este escenario, discursos que promueven cerrar fronteras o construir muros se fortalecen. Las tensiones sociales, al igual que las hojas que caen en la selva, debilitan la capacidad de los países para encontrar soluciones conjuntas. El clima extremo y la radicalización política son, en este sentido, dos caras de una misma moneda: la incapacidad de sostener la resiliencia colectiva.

Multimillonarios en la retaguardia de la desinformación

La influencia de líderes como Elon Musk no se limita a los negocios tecnológicos. Sus intervenciones públicas y el uso de su red social X han servido para amplificar discursos xenófobos y mensajes alarmistas. Desde financiar a activistas de extrema derecha hasta difundir videos de conflictos interraciales, la estrategia es clara: sembrar miedo y división.

Este patrón también se observa en figuras como Donald Trump, cuyo negacionismo climático convive con políticas que refuerzan visiones apocalípticas y militarizadas del futuro. La paradoja es evidente: mientras minimizan la crisis ambiental, actúan como si se prepararan para un mundo cada vez más hostil e inestable.

El ecofascismo como riesgo emergente

En contextos de tensión climática, el odio contra migrantes y minorías se convierte en un catalizador político. Así nace el ecofascismo, un movimiento que busca culpar a los más vulnerables por la escasez de recursos. El Reino Unido y Estados Unidos son ejemplos de cómo estas narrativas se fortalecen con el financiamiento de sectores ultrarricos.

El clima extremo y la radicalización política avanzan de la mano porque ambos se nutren del miedo. La incapacidad de actuar colectivamente abre la puerta a que “soluciones autoritarias” ganen respaldo social, incluso cuando esas mismas propuestas profundizan las crisis que dicen combatir.

La policrisis: clima, desigualdad y poder concentrado

El verdadero trasfondo no es solo ambiental, sino estructural. La concentración de poder económico en unos pocos multimillonarios ha generado una policrisis donde el clima, la desigualdad y la política se entrelazan. Al financiar movimientos de odio, los ultrarricos desvían la atención de su responsabilidad en la emergencia climática.

Las críticas de líderes religiosos y organizaciones como Oxfam señalan la raíz del problema: no se trata de migrantes ni de ideologías aisladas, sino de un sistema donde quienes más contaminan son también quienes más influyen en la narrativa pública. Ese control erosiona la capacidad colectiva de responder de forma justa y sostenible.

Responsabilidad compartida frente al caos

La relación entre clima extremo y radicalización política es una advertencia de que la crisis climática no puede analizarse solo desde la perspectiva ambiental. Las luchas por un planeta habitable se entrelazan con la defensa de la democracia, la cohesión social y la equidad. Ignorar este vínculo es dejar el terreno libre a quienes lucran con el miedo.

La respuesta requiere tanto innovación tecnológica como voluntad política y compromiso ciudadano. Frenar la desinformación, exigir responsabilidades a los multimillonarios y fortalecer la cooperación internacional son pasos indispensables. Solo así podremos transformar este camino de división y violencia en una ruta hacia la resiliencia y la justicia climática.

Elon Musk impulsa la venta de software de conducción autónoma pese a fallas en seguridad

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Elon Musk ha convertido la conducción autónoma en una de sus principales banderas de negocio. Tesla no solo busca posicionarse como líder en innovación tecnológica, también como la empresa que llevará a la realidad el sueño de los robotaxis y de vehículos personales capaces de conducirse solos. En el centro de esta estrategia se encuentra el software de conducción autónoma, una herramienta que, según Musk, revolucionará la movilidad urbana y la seguridad vial.

Sin embargo, la narrativa de progreso tecnológico choca con un escenario plagado de dudas. Los errores reportados en pruebas recientes, la ausencia de regulación estricta y los accidentes relacionados con esta tecnología ponen en entredicho la verdadera capacidad del sistema. Para Musk, el éxito de esta apuesta tiene un incentivo personal: su millonario paquete salarial está atado a la expansión del uso del FSD (Full Self-Driving). Pero, ¿a qué costo para la sociedad y la seguridad vial?

Software de conducción autónoma: entre la innovación y el riesgo

De acuerdo con Forbes, el software de conducción autónoma de Tesla, rebautizado como “Conducción autónoma total (supervisada)”, ha mostrado fallas preocupantes en condiciones reales. Durante una prueba en Los Ángeles, el sistema ignoró señales de tránsito, no respetó límites de velocidad e incluso omitió detenerse en un cruce peatonal con personas presentes. Estos errores, lejos de ser menores, cuestionan si un producto en tal estado debería comercializarse.

Los críticos señalan que Tesla promociona el sistema como casi independiente, mientras que en sus informes a la NHTSA lo describe como una automatización parcial de Nivel 2, que requiere atención constante del conductor. Esta dualidad ha provocado demandas colectivas y sanciones en algunos estados, acusando a la empresa de prácticas engañosas.

La ausencia de una regulación clara facilita esta contradicción. Los sistemas de asistencia a la conducción no están sujetos a aprobación previa en EE.UU., lo que permite a Tesla comercializar funciones que, en la práctica, aún no garantizan seguridad. En un país donde ya se han registrado decenas de muertes vinculadas al FSD, la falta de supervisión resulta alarmante.

https://twitter.com/elonmusk/status/1906727530607808546

Frente a estos riesgos, surgen preguntas clave: ¿estamos ante una innovación que salvará vidas o frente a un experimento masivo con usuarios como conejillos de indias?

Incentivos económicos por encima de la seguridad

El paquete salarial de Musk incluye metas vinculadas a la puesta en circulación de un millón de robotaxis y la llegada a 10 millones de usuarios de FSD en la próxima década. Estas cifras no solo marcan la visión de negocio de Tesla, sino también la presión que recae sobre el propio Musk para impulsar el software de conducción autónoma a toda costa.

El problema radica en que la monetización parece estar por encima de la seguridad. La suscripción mensual de 99 dólares y el costo inicial de 8,000 dólares convierten al FSD en un producto altamente rentable, independientemente de sus deficiencias. Los accionistas celebran la promesa de crecimiento, pero la sociedad paga el precio de accidentes y fallas técnicas.

Además, los jurados estadounidenses ya han responsabilizado parcialmente a Tesla en accidentes fatales relacionados con Autopilot y FSD. Pese a ello, la compañía sigue expandiendo pilotos de robotaxis, sin detallar qué diferencias existen entre la versión para clientes y la usada en pruebas internas.

La apuesta financiera de Musk evidencia una tensión entre innovación y ética: ¿qué pesa más, los beneficios económicos o la vida de las personas en carretera?

Demandas y escrutinio legal en aumento

Tesla enfrenta un creciente escrutinio legal. En California, las autoridades han cuestionado los nombres “Autopilot” y “Full Self-Driving”, al considerarlos engañosos. Paralelamente, un jurado en Florida obligó a la compañía a pagar 243 millones de dólares por un accidente mortal en 2019, mientras que otras demandas colectivas apuntan a la publicidad exagerada de Musk.

La NHTSA, aunque investiga, no ha establecido normas definitivas para la tecnología de asistencia de Nivel 2. Este vacío permite que Tesla avance en la promoción de su producto, aun cuando persisten evidencias de que el sistema puede poner en riesgo a peatones y conductores.

https://twitter.com/elonmusk/status/1911772010193002581

Los críticos argumentan que Tesla está convirtiendo las calles en un laboratorio de pruebas sin el consentimiento informado de los usuarios. Incluso proyectos piloto en Austin han reportado incidentes en un mismo día, demostrando que el sistema aún dista de ser confiable.

En contraste, empresas como Waymo avanzan con un modelo más transparente: robotaxis totalmente autónomos, pero bajo estrictos controles y supervisión técnica, no comercializados como productos de consumo masivo aún inmaduros.

Software de conducción autónoma y responsabilidad social

El debate no es únicamente tecnológico; también es ético y social. El software de conducción autónoma representa la frontera de la movilidad inteligente, pero también un espejo de cómo las empresas gestionan su responsabilidad frente al riesgo público. Musk defiende la visión de una movilidad más segura y eficiente, pero los hechos demuestran que aún estamos lejos de ese escenario.

La pregunta es clara: ¿puede una compañía priorizar la expansión comercial de un producto con fallas reportadas mientras asume que las consecuencias se resolverán en tribunales? Para la comunidad de responsabilidad social, el caso Tesla es un recordatorio de que la innovación debe caminar de la mano de la transparencia, la regulación y el compromiso con la vida humana.

La innovación bajo cuestionamiento

El caso de Tesla refleja los dilemas que surgen cuando la innovación se adelanta a la regulación. Si bien el potencial del software autónomo es enorme, sus fallas actuales no pueden ser ignoradas. La falta de controles sólidos y la presión económica de Musk para cumplir con sus metas salariales ponen en riesgo no solo la reputación de Tesla, sino la confianza pública en la conducción autónoma.

El desafío es claro: avanzar hacia el futuro de la movilidad sin sacrificar la seguridad ni la ética. Las empresas que realmente quieran liderar este sector deberán demostrar que su compromiso con la sociedad está por encima de los intereses económicos inmediatos. Solo así la promesa de un transporte más seguro y responsable podrá convertirse en una realidad.

LATAM concentra la mayoría de asesinatos contra defensores ambientales

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El 2024 cerró con un dato alarmante: 146 defensores de la tierra y del medio ambiente fueron asesinados o desaparecieron en el mundo, según el último informe de Global Witness. Aunque la cifra representa una disminución respecto a los 196 casos registrados en 2023, el panorama está lejos de ser esperanzador. La organización advierte que la falta de denuncias y los obstáculos para verificar los casos hacen que la magnitud real del problema probablemente sea mucho mayor.

A ello se suma una tendencia preocupante: la diversificación de las tácticas para acallar a quienes alzan la voz en defensa del planeta. No solo hablamos de asesinatos contra defensores ambientales, sino también de criminalización, secuestros y persecución legal. En palabras de Rachel Cox, activista de Global Witness, los gobiernos “están utilizando sus sistemas legales como arma” y, al mismo tiempo, no exigen rendición de cuentas, generando un círculo vicioso de violencia e impunidad.

Latinoamérica: el epicentro de la violencia

De acuerdo con un artículo de TIME, el 82% de los casos documentados en 2024 ocurrieron en Latinoamérica, consolidando a la región como la más peligrosa para quienes defienden el medio ambiente. Colombia encabeza la lista con 48 asesinatos, un tercio del total mundial, seguido por México con 18 y Brasil con 12. Guatemala, por su parte, presentó un aumento drástico: pasó de cuatro casos en 2023 a 20 en 2024, un crecimiento que coincide con los cambios políticos tras la elección de Bernardo Arévalo.

El contexto latinoamericano revela un patrón: en países con transiciones políticas intensas o altos niveles de extractivismo, los ataques se disparan. La historia reciente lo confirma: tanto en Colombia como en Filipinas, los picos de violencia llegaron tras la llegada de presidentes autoritarios, como Iván Duque y Rodrigo Duterte. Este fenómeno refleja la vulnerabilidad de los defensores en contextos donde los intereses económicos y políticos pesan más que los derechos humanos.

Asesinatos contra defensores ambientales ligados a industrias extractivas

La defensa de la tierra se ha convertido en un frente de batalla contra poderosos intereses económicos. En 2023, al menos 29 asesinatos contra defensores ambientales estuvieron vinculados directamente a la minería y a las industrias extractivas, mientras que ocho se relacionaron con la tala de árboles y cuatro con la agroindustria. Más del 62% de los casos estuvieron asociados a disputas por tierras y procesos de reforma agraria.

Estos datos evidencian una realidad que se repite: quienes se enfrentan a proyectos extractivos, ya sea en minería, tala o agricultura intensiva, quedan expuestos a amenazas constantes. Sin mecanismos eficaces de protección ni voluntad política para frenar la violencia, el costo de defender el planeta se convierte, literalmente, en una sentencia de muerte.

El rol de gobiernos y empresas ante la crisis

Global Witness subraya que los asesinatos contra defensores ambientales no ocurren en el vacío. La permisividad de los Estados y la complicidad, directa o indirecta, de las empresas refuerzan este círculo de violencia. La ausencia de rendición de cuentas genera un mensaje devastador: quienes atacan a defensores lo hacen con mínimas consecuencias.

Laura Furones, autora principal del informe, lo expresó con claridad: “Hacer frente a la injusticia nunca debería ser una sentencia de muerte”. Para romper esta dinámica, gobiernos y compañías deben asumir su responsabilidad. Proteger a los defensores no es solo un acto de justicia social, sino una condición indispensable para garantizar la sostenibilidad del planeta y la legitimidad de los modelos de desarrollo.

asesinatos contra defensores ambientales

Más allá de las cifras: la urgencia de la acción

El informe de Global Witness, elaborado desde 2012, no solo contabiliza muertes y desapariciones: pone en evidencia cómo la violencia contra quienes defienden la tierra es una amenaza global con rostro local. Cada número es una vida arrebatada, una comunidad silenciada y un futuro en riesgo. La disminución de casos entre 2023 y 2024 no debe confundirse con progreso, sino con la opacidad de un problema que se esconde tras el miedo y la impunidad.

Frente a esta realidad, las empresas con compromisos en sostenibilidad y los gobiernos con discursos ambientales tienen una oportunidad ineludible: pasar de las declaraciones a la acción. Reconocer y proteger a quienes defienden el planeta es el primer paso para demostrar que los compromisos de responsabilidad social y climática no son una fachada, sino un camino real hacia la justicia y la equidad.

Proteger a quienes nos protegen

La violencia contra defensores ambientales no es un problema ajeno ni aislado; es el reflejo más crudo de las tensiones entre desarrollo económico, derechos humanos y sostenibilidad. Si la región latinoamericana concentra la mayoría de asesinatos, es también porque concentra las mayores disputas por tierra, recursos y poder.

Defender a quienes cuidan nuestro entorno es defender nuestra propia supervivencia. Como sociedad, como gobiernos y como empresas, tenemos la responsabilidad de garantizar que la defensa del planeta deje de ser un riesgo de vida y se convierta en un derecho plenamente protegido. La sostenibilidad no será posible mientras los guardianes del ambiente sigan cayendo en silencio.

¿Qué son los green skills y por qué los buscan las empresas responsables?

En un mundo que enfrenta crisis climática, desigualdad social y presión regulatoria, las organizaciones no solo buscan innovar en productos o servicios: también necesitan transformar las capacidades de su talento. En este contexto surge una nueva pregunta clave: ¿qué son los green skills y por qué se han convertido en un diferenciador estratégico para las empresas que desean mantenerse vigentes?

Los llamados green skills son más que una moda: representan el futuro de la empleabilidad y de la gestión empresarial. Adoptarlos no solo significa responder a las exigencias ambientales, sino también anticiparse a los cambios en los mercados, en la percepción social y en las cadenas de valor globales.

¿Qué son los green skills y por qué marcan tendencia?

Al hablar de qué son los green skills, nos referimos a las competencias, conocimientos y actitudes que permiten integrar la sostenibilidad en el quehacer profesional. No se trata únicamente de saber reciclar o ahorrar energía, sino de tener la capacidad de diseñar, implementar y escalar soluciones con un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad.

Las empresas responsables buscan colaboradores que sepan identificar riesgos ambientales, medir huella de carbono o implementar prácticas de economía circular. De esta manera, los green skills se convierten en un puente entre la estrategia corporativa y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

qué son los green skills

Su relevancia es tal que organismos internacionales como la OIT y el Foro Económico Mundial ya advierten: el futuro del trabajo estará definido por la capacidad de los profesionales para dominar estas competencias verdes.

El poder transformador de las competencias verdes

Los green skills no son exclusivos de ingenieros ambientales o especialistas en sustentabilidad. Cada área de la empresa puede integrar estas capacidades: desde un departamento de compras que privilegia proveedores sostenibles, hasta un equipo de marketing que comunica sin caer en greenwashing.

Cuando una organización promueve estas habilidades, genera un cambio cultural que permea más allá de sus muros.

El impacto llega a comunidades, clientes y aliados estratégicos, convirtiendo la sostenibilidad en parte de la identidad corporativa.

El storytelling empresarial también se beneficia: al narrar historias auténticas de cómo se desarrollan y aplican los green skills, las empresas refuerzan su reputación y logran inspirar a nuevas generaciones de talento.

¿Por qué las empresas responsables los priorizan?

Las compañías con visión de futuro entienden que no basta con cumplir regulaciones: la sociedad exige compromisos más sólidos. Por ello, los green skills representan un valor agregado en la atracción de talento y en la construcción de confianza con consumidores.

Además, quienes dominan estas habilidades contribuyen a mejorar la eficiencia operativa, reducen costos y previenen riesgos reputacionales. Una estrategia de sostenibilidad sin talento preparado es como un edificio sin cimientos: puede derrumbarse ante la primera crisis.

Por esta razón, integrar los green skills en los planes de capacitación interna es una señal inequívoca de responsabilidad corporativa y de visión a largo plazo.

Ejemplos concretos de aplicación

Para comprender qué son los green skills en la práctica, basta observar casos en sectores diversos. En la construcción, ingenieros que dominan eficiencia energética logran edificaciones con certificaciones internacionales. En la moda, diseñadores con visión circular impulsan colecciones hechas de materiales reciclados o biodegradables.

En el ámbito financiero, los analistas que entienden riesgos climáticos son capaces de orientar inversiones hacia proyectos sostenibles, protegiendo el capital de sus clientes y contribuyendo a la transición verde.

Estos ejemplos muestran que los green skills no son una teoría abstracta, sino un factor que ya está definiendo la competitividad empresarial.

El papel de la educación y la capacitación

Las universidades y centros de formación han comenzado a integrar programas que responden a esta nueva necesidad. Sin embargo, el desafío radica en que los green skills evolucionan a gran velocidad, y requieren actualización constante.

La capacitación continua, los programas de reskilling y las alianzas entre empresas y academia son esenciales para garantizar que el talento desarrolle y perfeccione estas competencias. Aquí, las áreas de responsabilidad social corporativa juegan un papel crucial como catalizadores del cambio.

Invertir en green skills no debe verse como un gasto, sino como una estrategia que asegura resiliencia, innovación y alineación con las demandas del futuro.

Retos para su integración real

Aunque la importancia de los green skills es innegable, su implementación no está exenta de retos. Muchas empresas carecen de métricas claras para medir su impacto o de recursos para impulsar programas de formación robustos.

También existe el riesgo de que algunas compañías los utilicen únicamente como discurso para mejorar su imagen, sin transformar de fondo sus procesos, lo que podría derivar en acusaciones de greenwashing.

Por ello, la transparencia y el compromiso auténtico son indispensables para que los green skills no se conviertan en un simple eslogan corporativo, sino en un cambio real de paradigma.

Perspectiva a futuro: ¿moda o necesidad?

La tendencia apunta a que los green skills no serán opcionales, sino indispensables en cualquier perfil profesional. De hecho, diversas investigaciones proyectan que los empleos verdes serán de los más demandados en la próxima década.

Esto significa que las organizaciones que hoy prioricen la formación en estas competencias estarán mejor preparadas para enfrentar los retos de la transición energética, las nuevas regulaciones y las expectativas de consumidores más conscientes.

los green skills se consolidan como el puente entre innovación, sostenibilidad y permanencia en el mercado.

Responder a la pregunta de qué son los green skills es, en el fondo, hablar del futuro del trabajo y de la responsabilidad empresarial. Estas competencias representan la capacidad de transformar desafíos ambientales y sociales en oportunidades de crecimiento, innovación y reputación.

Las empresas responsables no los buscan por moda, sino porque saben que el talento que los posee será clave para sobrevivir y prosperar en un mundo que exige sostenibilidad. Entenderlo hoy es la mejor manera de estar listos para el mañana.

6 de cada 10 consumidores creen que las marcas practican greenwashing

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Hoy en día, la sostenibilidad se ha convertido en un diferenciador clave para las empresas, pero también en un terreno donde la desconfianza crece. Un nuevo informe del Instituto de Investigación Capgemini revela que más de seis de cada diez consumidores creen que las marcas practican greenwashing, cifra que casi se ha duplicado en tan solo dos años. Este dato muestra una creciente brecha entre lo que las compañías comunican y lo que realmente hacen.

El documento, titulado Un mundo en equilibrio 2025, advierte que la sostenibilidad ambiental no puede seguir siendo solo una estrategia declarada: requiere acciones concretas. Aunque el 82% de las organizaciones planea aumentar su inversión en sostenibilidad, solo el 21% ha diseñado planes detallados de transición climática. Este desajuste está alimentando el escepticismo y debilitando la confianza del público.

La percepción de los consumidores: cuando las marcas practican greenwashing

El crecimiento del escepticismo es evidente: mientras en 2023 un tercio de los consumidores percibía prácticas de greenwashing, hoy son 62%. Esta percepción refleja un cambio en la sensibilidad ciudadana, que cada vez detecta con mayor claridad las inconsistencias entre discurso y acción. No se trata de una moda, sino de una alerta que exige a las empresas ser más transparentes.

El informe también señala que más de tres cuartas partes de los consumidores esperan que las organizaciones reduzcan activamente sus emisiones de gases de efecto invernadero. La exigencia va más allá de campañas de marketing verde: lo que se busca son compromisos medibles, verificables y con impacto real. El reto para las compañías es responder con hechos, no con narrativas.

Esta brecha entre expectativas y realidad no solo amenaza la reputación de las empresas, sino también su competitividad a largo plazo.

La credibilidad se ha convertido en un activo tan importante como el propio producto o servicio, y su pérdida es difícil de recuperar.

En consecuencia, las organizaciones enfrentan un doble desafío: mantener la confianza de sus audiencias y demostrar con resultados tangibles que sus acciones ambientales son auténticas.

Obstáculos empresariales y la urgencia de un cambio

Los ejecutivos consultados reconocen que gran parte del estancamiento en sostenibilidad se debe a limitaciones presupuestarias, sistemas de medición deficientes y estructuras internas fragmentadas. Estas barreras generan retrasos en la transición climática y, en última instancia, alimentan la percepción de que las marcas practican greenwashing.

marcas practican greenwashing

Casi dos tercios de los líderes empresariales coincidieron en que la geopolítica también está frenando las inversiones sostenibles. Sin embargo, los expertos insisten en que la incertidumbre no debe ser excusa para postergar las medidas necesarias. El verdadero riesgo está en la inacción.

Capgemini subraya que las empresas que implementen acciones tangibles y verificables tendrán una ventaja competitiva. El paso de la estrategia a la ejecución se convierte en el único camino para generar confianza.

En este contexto, los compromisos climáticos deben evolucionar hacia planes con objetivos intermedios, asignación de capital y métricas claras que permitan evaluar el avance. Solo así se cerrará la brecha de credibilidad.

Inteligencia artificial: aliada y reto ambiental

Un hallazgo relevante del estudio es el papel creciente de la inteligencia artificial en la sostenibilidad. Dos tercios de los ejecutivos afirmaron que ya utilizan IA para avanzar en su agenda ambiental, optimizando datos y procesos para reducir impactos. Sin embargo, esta tecnología no está exenta de dilemas.

La infraestructura necesaria para la IA —particularmente los centros de datos— consume grandes cantidades de energía y agua, lo que genera su propia huella de carbono. Más de la mitad de los directivos reconocen este impacto, aunque solo un tercio ha adoptado medidas para mitigarlo.

Esto refleja una paradoja: la herramienta que promete acelerar la sostenibilidad también puede convertirse en un nuevo foco de riesgo ambiental. La falta de planes de mitigación puede reforzar la percepción de incoherencia.

El reto está en aprovechar las ventajas de la IA sin trasladar el problema a otra dimensión. La sostenibilidad requiere coherencia y visión integral.

El espejo del Reino Unido: lecciones globales

El informe también ofrece una mirada al Reino Unido, donde el 72% de los ejecutivos considera que la sostenibilidad mejora la confianza y la reputación corporativa. Sin embargo, el 95% de las organizaciones no ha ajustado sus metas de cero emisiones netas pese a los cambios en el contexto ambiental.

Esto pone en evidencia una brecha entre compromiso y acción: las metas se mantienen, pero los planes para alcanzarlas no se actualizan al ritmo que exige la realidad climática. La consecuencia es que los consumidores cuestionan cada vez más la veracidad de las promesas.

De hecho, más de la mitad de las compañías británicas reconocen no estar preparadas para los impactos del cambio climático. Es un dato que confirma lo señalado a nivel global: la estrategia sin ejecución alimenta dudas y resta credibilidad.

marcas practican greenwashing

La lección para el resto del mundo es clara: no basta con comprometerse públicamente, es necesario demostrar avances concretos. De lo contrario, se fortalece la idea de que las marcas practican greenwashing.

La investigación de Capgemini confirma lo que los consumidores ya perciben: existe una brecha entre el discurso empresarial y las acciones reales en materia ambiental. El aumento en la percepción de que las marcas practican greenwashing es un llamado de atención que las compañías no pueden ignorar.

El camino hacia la credibilidad está en pasar de las promesas a los hechos. Implementar planes detallados, con objetivos intermedios, métricas claras y evidencia verificable, no solo fortalecerá la confianza, también abrirá oportunidades de innovación y resiliencia a largo plazo. En la sostenibilidad, la autenticidad es la única estrategia que no caduca.

Telefónica Movistar México le da vida a la infraestructura de red con programa de economía circular

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En el marco del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, Telefónica Movistar México reafirma su compromiso con el medio ambiente a través de su programa de economía circular, que evita que la infraestructura de red desmontada entre 2021 y 2024 termine como residuo, convirtiéndola en materiales que regresan a nuevos procesos productivos. 

Desde su lanzamiento en enero de 2024, el programa ha cambiado el destino de torres, baterías, antenas y equipos electrónicos. En tan solo un año, se han recuperado más de 830 toneladas de materiales.

Cada equipo que alguna vez conectó millones de llamadas hoy se transforma en un recurso para un futuro más limpio y sostenible. En Telefónica Movistar México creemos que el verdadero progreso tecnológico no se mide solo en conexiones, sino también en el legado ambiental que dejamos. Nuestro programa de economía circular demuestra que podemos transformar nuestra infraestructura en recursos con el objetivo de frenar la generación de desechos y reducir emisiones”, señala Natalia Guerra directora de Asuntos Públicos, Regulación y Negocio Mayorista en Telefónica Movistar México. 

Estos insumos —incluyendo antenas, estructuras metálicas, transformadores y baterías de plomo y litio— se reincorporan como cobre, aluminio y acero, evitando la contaminación de suelos y cuerpos de agua. 

Según el Observatorio Internacional sobre Residuos Electrónicos 2024, en 2022 se produjeron 1,811 millones de kilogramos de residuos electrónicos en México y Centroamérica, de los cuales sólo el 3.3% se reciclaron de forma correcta. Esto implica que el 96.7% de los residuos electrónicos generados terminaron en vertederos, cuerpos de agua y otros sitios donde ocasionaron contaminación y daños a la salud.

Telefónica es pionera en México en compartir infraestructura de red, lo que desde 2021 le ha permitido desmontar más de 9,000 sitios y consolidar un modelo circular con resultados tangibles:

  • +90 mil equipos de red reutilizados en la región.
  • +2 mil toneladas de equipos eléctricos reciclados.
  • +3 mil toneladas de estructuras metálicas recicladas, con 100% de aprovechamiento de residuos.

El programa integra a más de 35 proveedores de desmantelamiento y compradores de materiales en todo el país, gestionados a través de una plataforma digital, que asegura trazabilidad, transparencia y condiciones claras en cada lote.

Telefónica Movistar México

Compromiso 2040

El objetivo es ambicioso: reutilizar o reciclar el 100% de los activos de infraestructura de red desincorporados para 2040. Esta ruta ya ha permitido a Telefónica:

·         Reducir en más de 70% de las emisiones de alcance 1 y 2 entre 2020 y 2024.

·         Disminuir más de 78% de los Gases de Efecto Invernadero entre 2015 y 2020.

Según el informe Perspectiva Mundial de la Gestión de Residuos 2024 de ONU Medio Ambiente (UNEP), se estima que la generación de residuos sólidos urbanos podría aumentar de 2,100 millones de toneladas en 2023 a 3,800 millones de toneladas para 2050, si no se adoptan medidas urgentes de prevención, reutilización y reciclaje.

La conmemoración de la capa de ozono subraya que cada acción cuenta. En este camino, Telefónica Movistar México convierte los equipos que alguna vez conectaron millones de llamadas en recursos que hoy impulsan un futuro más limpio y sostenible. 

Corporativo Kosmos apoya la educación y nutrición este regreso a clases

La alimentación adecuada es un factor clave en el aprendizaje y el desarrollo físico y cognitivo de las niñas, niños y adolescentes. Una dieta equilibrada les permite tener la energía necesaria para realizar sus actividades académicas, mejorar su concentración y fortalecer su sistema inmunológico. Sin embargo, en México, muchos menores no logran acceder a alimentos sanos y suficientes de forma constante.

Entre las causas de este problema que afecta gravemente la salud de la niñez mexicana se encuentra la falta de recursos económicos en los hogares, lo que limita su acceso a una alimentación variada y nutritiva. Otra de las causas es la falta de hábitos alimenticios saludables, lo cual, sumado a la alta disponibilidad de productos ultraprocesados, provoca que los menores consuman más azúcares y grasas de las recomendadas y puede llevarlos a padecer enfermedades como obesidad, diabetes o hipertensión en etapas tempranas.

Por ello, es esencial no solo ofrecer alimentos nutritivos en las escuelas, sino también educar a las y los estudiantes sobre la importancia de comer bien. En este contexto, Corporativo Kosmos, líder en servicios de alimentación en México, ha reforzado su compromiso con promover la alimentación saludable en nuestro país a través de alianzas con organizaciones como los centros comunitarios City Kids y Popol Vuh, para impulsar el bienestar de la infancia.

¡Corporativo Kosmos y sus alianzas para promover la alimentación saludable!

Corporativo Kosmos, a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), se ha unido a diversas organizaciones para promover la alimentación saludable en los entornos escolares y prevenir problemas como la obesidad y desnutrición, como es el caso de su alianza con la organización A Favor del Niño, con la cual han impulsado la sustitución de bebidas azucaradas por agua natural en niños de primaria.

Esta vez, la FPL ha iniciado una colaboración con los centros comunitarios City Kids y Popol Vuh, ubicados en Chimalhuacán y Nezahualcóyotl, Estado de México, los cuales atienden a niñas, niños y adolescentes cuyos padres no cuentan con apoyo para cuidarlos mientras van a trabajar, ni con los recursos suficientes para pagar estos servicios. Por ello, la labor de estos centros es crucial, ya que no sólo ofrecen un lugar libre de violencia y seguro para sus beneficiarios, sino que les proporcionan alimentos, actividades y cuidados que los mantienen lejos de las calles y sus peligros.

Consciente de la importante labor que llevan cabo estos centros y de la necesidad de crear más y mejores condiciones para la educación y desarrollo de los menores, la FPL entregó loncheras a los beneficiarios de ambos espacios previo al inicio del ciclo escolar 2025-2026, con el objetivo de aliviar los gastos de regreso a clases de las familias y motivar a que los menores se involucren en la creación de sus alimentos y adquieran hábitos positivos que contribuyan a promover la alimentación saludable desde edades tempranas.

Educación y apoyo alimentario para las infancias

Las acciones de Corporativo Kosmos buscan transmitir un mensaje claro: la nutrición es una pieza clave para el aprendizaje y el bienestar, por lo que concientizar tanto a los menores, como a padres, madres y cuidadores es esencial para lograr la adquisición de hábitos saludables, los cuales comienzan en casa y se refuerzan en las aulas.

Representantes de los centros comunitarios beneficiados por Corporativo Kosmos han expresado su gratitud por estas donaciones, como es el caso de Sonia Leticia Mesa, coordinadora operativa de City Kids, quien explicó cómo este gesto, aunque parece pequeño, tiene un gran impacto en el modo de vida de los menores:

“La fundación nos ha donado loncheras que son de gran ayuda para nuestros pequeños porque ellos generalmente llegaban con sus alimentos en bolsas de plástico o dentro de sus mochilas, entonces esto sí representaba un un problema porque luego se derramaban los alimentos en sus mochilas y se ensuciaban todos sus útiles. Ahora nuestras niñas y niños están emocionados porque ya tienen dónde transportar sus alimentos y motivados de tener una dieta más balanceada”.

No obstante, la FPL también sabe que muchas veces los problemas de nutrición tienen su raíz en la carencia alimentaria, por lo que además de la donación de loncheras, se ha comprometido a entregar desayunos y comidas escolares a City Kids, con el propósito de ayudar a que ningún infante se quede sin una comida completa y saludable durante su jornada escolar.

Sonia Mesa destaca cómo gracias a este apoyo alimentario ha mejorado notablemente la nutrición de los niños, así como su rendimiento en las actividades curriculares y extracurriculares:

“Muchos de nuestros menores únicamente podían ingerir de una a dos comidas al día y no era balanceado y desde que trabajamos con Corporativo Kosmos ha mejorado muchísimo su nutrición, ahora tienen una alimentación más balanceada, de buena calidad y esto le está ayudando a concentrarse más en las clases que se les brindan y ha mejorado el rendimiento en las actividades deportivas que realizan dentro de la institución”.

promover la alimentación saludable

Sin duda, el impacto de estas colaboraciones ha sido significativo, pues los menores ahora reciben alimentación suficiente y balanceada, lo que ha reducido el ausentismo escolar y ha mejorado su ánimo y desempeño.

Gracias a estas iniciativas, Corporativo Kosmos no solo ayuda a cubrir necesidades básicas, sino que fomenta hábitos responsables de consumo. Este enfoque integral contribuye a promover la alimentación saludable y a crear entornos escolares que propicien el desarrollo óptimo de las infancias.

¡Acciones simples, impactos que impulsan el bienestar comunitario!

Las colaboraciones de Corporativo Kosmos y la FPL con centros comunitarios como City Kids y Popol Vuh, pueden parecer sencillas, pero tienen un efecto multiplicador en el bienestar social, pues al apoyar la labor de espacios como estos no solo se impulsa el acceso a la educación y alimentación de menores en condiciones vulnerables, sino que también se fortalece el alcance y acciones de estos centros, los cuales brindan protección y acompañamiento que mantiene a los infantes lejos de los riesgos de las calles, tales como la violencia o las adicciones.

Además, Corporativo Kosmos entiende que la educación es una herramienta poderosa para transformar comunidades, por ello, al impulsar proyectos que incluyen formación en nutrición y hábitos saludables, fomenta el desarrollo integral de la niñez y la prevención de enfermedades.

A través de estas colaboraciones, la empresa líder en servicios de alimentación en México está ayudando a generar condiciones que mejoran la calidad de vida de las familias y fortalecen el tejido social. De esta forma, la empresa demuestra que el trabajo conjunto entre iniciativa privada y comunidad es clave para crear oportunidades y garantizar que cada niña y niño pueda crecer sano y con acceso a educación de calidad.

promover la alimentación saludable

¡Un compromiso con la alimentación infantil!

Las acciones de Corporativo Kosmos reflejan su compromiso de largo plazo con el bienestar de las nuevas generaciones. Su apoyo en este regreso a clases demuestra que, para aprender y desarrollarse plenamente, los menores necesitan acceso a alimentos nutritivos y a programas que incentiven buenos hábitos.

Al colaborar con City Kids y Popol Vuh, la empresa no solo alivia la carga económica de las familias, sino que se involucra en el proceso de formación de hábitos positivos en la niñez. Esto se traduce en una comunidad más consciente y resiliente.

En un país donde los retos de nutrición infantil aún son enormes, es fundamental que más empresas se inspiren en la labor de Corporativo Kosmos y generen iniciativas para promover la alimentación saludable y lograr que las niñas, niños y adolescentes de México puedan disfrutar de buena salud y mejores oportunidades.

Conflictos y recortes ponen en riesgo los derechos de las mujeres, según la ONU

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Los avances logrados en la igualdad de género están siendo amenazados por conflictos globales, recortes en la ayuda internacional y reacciones negativas frente a la equidad. ONU Mujeres alerta que el progreso en salud, educación y empleo de las mujeres podría revertirse si no se toman medidas urgentes. Este panorama evidencia que, pese a los logros alcanzados en las últimas décadas, la protección de los derechos femeninos sigue siendo frágil.

En 2024, más de 676 millones de mujeres y niñas vivieron cerca de zonas de conflicto mortal, y la inseguridad alimentaria afecta desproporcionadamente a las mujeres. Según ONU Mujeres, el cambio climático podría incrementar en 158,3 millones el número de mujeres y niñas en pobreza extrema para 2050, especialmente en África subsahariana. La situación demuestra que los derechos de las mujeres en riesgo requieren atención inmediata y soluciones globales coordinadas.

Conflictos y pobreza: un retroceso preocupante

Los conflictos armados impactan con fuerza sobre la vida de las mujeres, limitando su acceso a educación, salud y empleo. ONU Mujeres advierte que la exposición a la violencia y la inestabilidad pone en peligro los avances logrados durante décadas. Las mujeres son más vulnerables a la inseguridad alimentaria y la pobreza extrema en contextos de conflicto.

El informe revela que la proporción de mujeres y niñas que viven en pobreza extrema se ha mantenido en el 10 % desde 2020, y podría alcanzar más de 351 millones para 2030 si no se toman medidas. Esto evidencia que los logros sociales y económicos pueden revertirse rápidamente ante crisis externas.

Además, la comparación entre el gasto militar global y la inversión necesaria para impulsar la igualdad de género muestra la desproporción de prioridades. Con 2,7 billones de dólares anuales en gasto militar frente a 420.000 millones para igualdad, los recursos disponibles para proteger los derechos de las mujeres en riesgo son insuficientes.

ONU Mujeres enfatiza que fortalecer los sistemas de protección social y garantizar acceso a recursos básicos es clave para reducir la vulnerabilidad de millones de mujeres afectadas por conflictos.

Educación y brecha digital: oportunidades limitadas

El acceso a la educación ha mejorado, y las niñas tienen más probabilidades que nunca de completar la escuela. Sin embargo, las barreras siguen presentes en contextos de conflicto y pobreza. La desigualdad en el acceso a la tecnología amplifica las brechas de aprendizaje y oportunidades laborales.

Actualmente, el 70 % de los hombres utiliza Internet a nivel mundial, frente al 65 % de las mujeres. ONU Mujeres estima que cerrar esta brecha podría sacar a 30 millones de mujeres y niñas de la pobreza para 2050, generando además un aumento de 1,5 billones de dólares en el PIB global para 2030.

La educación y el acceso digital no solo fortalecen la autonomía de las mujeres, sino que también son herramientas para proteger sus derechos frente a entornos adversos. La inversión en programas de alfabetización digital es crucial para garantizar que los derechos de las mujeres en riesgo no se vean comprometidos por la falta de herramientas básicas.

Garantizar la formación integral de niñas y jóvenes es esencial para mantener los avances logrados y generar un impacto sostenible en el desarrollo económico y social de sus comunidades.

derechos de las mujeres en riesgo

Violencia y salud: el costo de la inacción

La violencia de pareja y el acceso limitado a servicios de salud reproductiva siguen siendo problemas persistentes. Países con políticas integrales contra la violencia han logrado reducir la incidencia hasta 2,5 veces, demostrando que la prevención y la protección funcionan.

No obstante, los recortes en ayuda internacional y los conflictos aumentan la exposición de las mujeres a riesgos físicos y psicológicos. La dismenorrea y otras condiciones de salud femenina siguen siendo poco atendidas en contextos de crisis.

ONU Mujeres advierte que los avances en mortalidad materna y salud reproductiva podrían revertirse si no se prioriza la inversión en servicios sanitarios. Mantener la protección de estos derechos es crucial para evitar que los derechos de las mujeres en riesgo se vean comprometidos a gran escala.

La prevención de la violencia y la atención sanitaria deben formar parte de estrategias integrales que incluyan educación, acceso a recursos y protección legal, especialmente en zonas de alta vulnerabilidad.

Compromisos y soluciones globales

A pesar del panorama crítico, hay espacio para un cambio positivo. Más de 86 países han presentado compromisos ambiciosos en la Asamblea General de la ONU para impulsar la igualdad de género y proteger a las mujeres.

El informe de ONU Mujeres subraya que los sistemas que colocan a mujeres y niñas en el centro generan avances concretos y sostenibles. La inversión en igualdad de género es una estrategia que no solo protege derechos, sino que también produce beneficios económicos y sociales significativos.

El fortalecimiento de políticas públicas, programas de educación y acceso a tecnología son pasos esenciales para garantizar que los derechos de las mujeres no retrocedan. Las soluciones requieren cooperación internacional y enfoque multisectorial.

Si se actúa ahora, millones de mujeres podrían escapar de la pobreza, tener acceso a educación y salud, y participar plenamente en la sociedad, demostrando que es posible revertir la tendencia de derechos de las mujeres en riesgo.

derechos de las mujeres en riesgo

Proteger lo logrado y avanzar

El contexto global de conflictos, recortes y crisis climática pone en riesgo los avances alcanzados en igualdad de género. La ONU advierte que sin medidas urgentes, millones de mujeres podrían perder acceso a educación, salud y oportunidades laborales, incrementando la pobreza y la vulnerabilidad.

Invertir en políticas integrales, acceso digital, educación y protección frente a la violencia es clave para garantizar que los derechos de las mujeres en riesgo se consoliden y se expandan. Aún es posible elegir un camino distinto, donde la igualdad sea una prioridad global y los beneficios del progreso lleguen a todas.

IA reduce la demanda de jóvenes talentos en sostenibilidad, advierte reclutador

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La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que las empresas gestionan la sostenibilidad, pero no sin consecuencias para los profesionales en formación. Según Paddy Balfour, director general de la firma de reclutamiento Acre de Asia Pacífico, la automatización de tareas como los reportes de sostenibilidad está reduciendo las oportunidades para el personal de nivel inicial. Este fenómeno genera preocupación sobre la falta de experiencia práctica que necesitarán los futuros líderes para avanzar en sus carreras.

El impacto en los talentos en sostenibilidad es especialmente significativo en Asia Pacífico, donde las empresas han optado por reforzar sus plantillas con personal sénior y reducir las contrataciones júnior. Esto, asegura Balfour, está generando un “problema masivo de trayectoria de talento”, pues los jóvenes dejan de realizar trabajos básicos pero cruciales para su desarrollo profesional. Balfour advierte que, sin una estrategia de mentoría y transferencia de conocimiento, el sector corre el riesgo de carecer de profesionales preparados para asumir puestos de liderazgo en el futuro.

Talentos en sostenibilidad: menos juniors, más especialización

En el marco de la conferencia ReThink en Hong Kong, Balfour señaló que el mercado laboral está priorizando perfiles con experiencia y conocimientos especializados. “Hemos visto más contrataciones de personal sénior y menos de personal júnior”, afirmó. La IA permite automatizar tareas repetitivas y de alta carga administrativa, lo que ha reducido la necesidad de emplear a recién graduados para estas funciones.

Este cambio de enfoque está moldeando el panorama laboral: ahora las empresas buscan perfiles altamente técnicos como gestores de biodiversidad o especialistas en métricas de carbono. Estos roles requieren competencias avanzadas que los jóvenes profesionales no siempre han tenido la oportunidad de desarrollar. La consecuencia es una menor diversidad generacional en los equipos de sostenibilidad, lo que podría afectar la innovación y la transferencia de conocimiento.

talentos en sostenibilidad

La demanda de habilidades comerciales también ha aumentado, especialmente para los directores de sostenibilidad (CSO), quienes deben demostrar que sus estrategias aportan valor tangible al negocio. La presión es alta en el nivel ejecutivo, pues las empresas enfrentan regulación más estricta y expectativas de inversionistas en torno a resultados medibles en ESG.

De acuerdo con Balfour, este entorno exige profesionales que combinen conocimientos técnicos y visión estratégica. Sin embargo, la falta de experiencia práctica para los más jóvenes pone en riesgo el desarrollo de la próxima generación de líderes en sostenibilidad.

Brecha de experiencia y riesgo para el futuro

La reducción de oportunidades para profesionales de nivel inicial está creando un cuello de botella en la formación de líderes. Los talentos en sostenibilidad en etapa temprana solían encargarse de tareas operativas como recopilar datos para reportes o gestionar indicadores ESG, procesos que eran fundamentales para aprender sobre el funcionamiento interno de las empresas.

Sin estas oportunidades, los graduados pierden contacto con el “trabajo de campo” necesario para progresar. Esto agrava la brecha de experiencia entre el nivel júnior y el sénior, lo que podría generar una crisis de liderazgo en la próxima década. Balfour subraya que las empresas y las universidades deben trabajar en conjunto para diseñar programas de mentoría que compensen esta carencia.

El problema no es exclusivo de Asia Pacífico: un estudio de Bloomberg reveló que la IA está afectando empleos de nivel inicial en múltiples sectores. El riesgo es que esta tendencia se convierta en un obstáculo estructural para el crecimiento del sector de sostenibilidad.

Un enfoque proactivo podría incluir la creación de programas rotativos que expongan a los jóvenes a diferentes áreas de sostenibilidad, desde datos hasta estrategia. Esto permitiría que los equipos no pierdan la diversidad generacional que enriquece la toma de decisiones.

talentos en sostenibilidad

Presión en el nivel C-Suite

A medida que la sostenibilidad se convierte en un tema central de las juntas directivas, la presión sobre los CSO ha aumentado. Balfour explicó que estos líderes ya no son vistos como simples administradores de cumplimiento, sino como piezas clave para generar ventaja competitiva. Esto demanda que tengan habilidades en regulación, mercados de carbono y finanzas sostenibles.

No obstante, Balfour advirtió que aún es raro ver a un CSO convertirse en CEO, lo que refleja que la sostenibilidad no ha alcanzado la misma relevancia que otras funciones estratégicas en la alta dirección. “En cuanto tengamos profesionales que aporten una auténtica visión integral en puestos directivos, veremos un mayor protagonismo de la sostenibilidad en el C-Suite”, afirmó.

Casos como el de Vinamra Srivastava, director de sostenibilidad e inversión de Capitaland Investments, muestran el potencial de los líderes que integran criterios ESG en las decisiones de negocio. Su perfil combina experiencia en sostenibilidad con visión financiera, lo que puede inspirar a otros a seguir este camino.

La falta de progresión de los talentos en sostenibilidad hacia posiciones directivas podría ralentizar el impacto de las estrategias corporativas en los próximos años. Es fundamental que las empresas desarrollen planes de sucesión que preparen a los futuros CSO y les den un lugar en las decisiones estratégicas.

IA y ESG: aliados y desafíos

Aunque la IA puede parecer una amenaza para los empleos de nivel inicial, también representa una oportunidad para mejorar la calidad de los datos y liberar tiempo para tareas de mayor valor estratégico. Hendrik Rosenthal, director de sostenibilidad de CLP en Hong Kong, indicó que los equipos deben ser prácticos y utilizar estas herramientas para seguir siendo relevantes.

La clave está en encontrar el equilibrio entre automatización y desarrollo de talento. Si bien las herramientas digitales pueden encargarse de tareas rutinarias, las empresas deben asegurarse de que los jóvenes tengan acceso a experiencias que desarrollen su criterio y capacidad de análisis.

talentos en sostenibilidad

John Haffner, de Hang Lung Properties, reconoció que los equipos de sostenibilidad enfrentan resistencia para impulsar la agenda ESG, pero afirmó que las ambiciones de su empresa se mantienen firmes. Este tipo de compromiso es esencial para evitar que el uso de IA se traduzca en un debilitamiento de la cultura de sostenibilidad.

En última instancia, la IA debe convertirse en un complemento del trabajo humano y no en un sustituto que ponga en riesgo el crecimiento de los equipos. Garantizar que los talentos en sostenibilidad sigan teniendo un papel activo será crucial para mantener la innovación y el impacto en el largo plazo.

Mentoría y estrategia ante la disrupción

La irrupción de la IA en las áreas de sostenibilidad está generando beneficios de eficiencia, pero también amenaza con frenar la formación de profesionales de nivel inicial. Las empresas necesitan un enfoque que combine automatización inteligente con desarrollo de talento humano, asegurando que los futuros líderes tengan el conocimiento práctico para asumir responsabilidades estratégicas.

Invertir en programas de mentoría, rotación de áreas y formación continua permitirá que los jóvenes profesionales se conviertan en los próximos CSO y directores de impacto. De lo contrario, el sector podría enfrentar un déficit de liderazgo justo cuando el mundo más necesita soluciones sostenibles.

Bayer redefine su Consejo de Sostenibilidad para reforzar su compromiso global

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Bayer ha dado un paso estratégico para reforzar su liderazgo en sostenibilidad en la cuenta regresiva hacia 2030. Según información de Trellis, la compañía ha renovado su Consejo de Sostenibilidad, una instancia independiente que asesora en temas de clima, salud y agricultura, incorporando a cinco nuevos expertos y reorganizando su composición. El objetivo es generar un impacto más directo en la toma de decisiones, asegurando que cada recomendación de los especialistas se traduzca en acciones concretas.

La sostenibilidad de Bayer es el eje de su visión corporativa y está vinculada a compromisos tan ambiciosos como reducir emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar el acceso a la salud y la alimentación en comunidades vulnerables. Con esta reestructuración, la empresa busca acelerar su transformación interna y responder a las expectativas de inversionistas, reguladores y sociedad civil en un entorno de creciente presión para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Un consejo con más músculo estratégico

La renovación de este órgano asesor busca profundizar la colaboración entre expertos externos y equipos internos en proyectos clave. Matthias Berninger, vicepresidente ejecutivo de Asuntos Públicos y Sostenibilidad, afirmó que esta integración es “única en la industria” y permite que Bayer se someta a una revisión crítica de sus planes. Este tipo de apertura fortalece la credibilidad de la compañía frente a inversionistas y grupos de interés.

Entre los nuevos integrantes destacan nombres como el de Facundo Etchebehere, cofundador de Ambition Loop y exestratega de Danone, y Philipp Roesler, ex vicecanciller alemán y exdirector del Foro Económico Mundial. Esta diversidad de perfiles permitirá a la compañía contar con perspectivas globales en agricultura regenerativa, economía circular, salud pública y gobernanza empresarial, así como incrementar la capacidad del consejo de anticipar desafíos globales y proponer soluciones concretas.

La sostenibilidad de Bayer está íntimamente ligada a su capacidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La empresa se ha comprometido a recortar 42 % sus emisiones de Alcance 1 y 2 para 2030 y un 25 % las de Alcance 3 para 2029. Para lograrlo, necesita la cooperación de miles de proveedores y la adopción de herramientas digitales y prácticas agrícolas regenerativas en todo el mundo.

El consejo servirá de plataforma para alinear los esfuerzos de innovación con la estrategia climática, asegurando que las inversiones —que superan los 628 millones de dólares en eficiencia energética— tengan impacto medible. Según Berninger, el objetivo es “desafiarnos continuamente a ver si podemos hacer aún más para abordar el cambio climático y sus implicaciones”.

Expertos con voz y voto moral

Aunque el consejo no tiene poder de decisión formal, su influencia es significativa. Los encuentros con el CEO y la alta dirección aseguran que las recomendaciones se integren en el núcleo de la estrategia empresarial. Roesler señaló que este órgano “no es un añadido filantrópico, sino parte de la estrategia comercial de Bayer”.

Cori Wittman Stitt, agricultora de quinta generación, destacó que la empresa promueve un “diálogo genuino” en lugar de limitarse a un ejercicio de cumplimiento. Esta interacción permite que las preocupaciones de los agricultores, que enfrentan el impacto del cambio climático de forma directa, se traduzcan en soluciones prácticas y escalables.

La participación de líderes en salud pública como Toyin Saraki permitirá que Bayer cumpla sus compromisos de brindar anticoncepción moderna a 100 millones de mujeres en países de bajos ingresos. Este enfoque integral responde a la visión de que la salud y la seguridad alimentaria están interconectadas.

Al contar con un consejo diverso, Bayer no solo valida su estrategia de sostenibilidad, sino que fortalece su reputación ante organismos de evaluación como el Carbon Disclosure Project, que le otorgó una calificación “A” por su gestión climática.

sostenibilidad de Bayer

Retos para 2030: de la intención a la acción

Los objetivos de sostenibilidad de Bayer son ambiciosos y requieren acción acelerada, por ejemplo, la compañía ha identificado que más del 70 % de sus emisiones de Alcance 3 provienen de bienes y servicios adquiridos, un desafío complejo que implica cambiar prácticas en toda la cadena de suministro. Para abordarlo, Bayer lanzó su “Programa Acelerador de Alcance 3”, diseñado para ayudar a los proveedores a adoptar energía renovable y mejorar la eficiencia.

El sector agrícola representa un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, por lo que permitir que los agricultores reduzcan sus emisiones en un 30 % es crítico. Etchebehere considera que su rol es “contactar aliados, ver oportunidades y acelerar transiciones importantes”, lo que implica impulsar la adopción de cultivos resilientes y herramientas digitales.

Sin embargo, la empresa enfrenta críticas. En 2023, algunos agricultores españoles acusaron a Bayer de “greenwashing” por promocionar el glifosato bajo el discurso de la agricultura regenerativa. Este tipo de controversias obliga a la empresa a ser más transparente y coherente con su narrativa de sostenibilidad.

El consejo jugará un papel clave en mantener esta coherencia, asegurando que las estrategias respondan a la realidad de los mercados y de las comunidades agrícolas, y no solo a expectativas corporativas o regulatorias.

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Gobernanza y credibilidad en juego

Integrar la sostenibilidad en el modelo de negocio es un reto de gobernanza. La negativa de Bayer en abril de 2024 a someter a votación su Plan de Transición Climática generó críticas de los inversionistas, especialmente en Norteamérica, donde se concentra el 32 % de sus acciones.

Para mantener la confianza del mercado, la compañía debe demostrar que las decisiones estratégicas tienen impacto real en la reducción de emisiones y el bienestar social. El Consejo de Sostenibilidad actúa como puente entre la visión corporativa y las expectativas de los grupos de interés.

El hecho de que Bayer haya recibido validación de Science Based Targets demuestra que su hoja de ruta climática está alineada con el objetivo de limitar el calentamiento global por debajo de 2 °C. Sin embargo, los resultados deben ser visibles y verificables para evitar cuestionamientos sobre la eficacia de las acciones emprendidas.

La sostenibilidad de Bayer será evaluada no solo por sus compromisos, sino por su capacidad de entregar resultados en un entorno de creciente escrutinio regulatorio y social.

El futuro de la sostenibilidad de Bayer

La renovación del Consejo de Sostenibilidad de Bayer es más que un ajuste de gobernanza: es una declaración de intenciones. Con cinco años por delante para cumplir metas críticas, la compañía necesita acelerar su transformación para que la sostenibilidad no solo sea un discurso, sino una práctica medible y coherente con su estrategia global.

Si Bayer logra integrar la retroalimentación de expertos y convertir sus planes en acciones de alto impacto, podría posicionarse como referente en sostenibilidad empresarial. Este modelo de gobernanza independiente pero integrado puede marcar el camino para otras compañías que buscan alinear sus objetivos de negocio con los ODS y responder a las demandas de inversionistas, reguladores y consumidores.

Estudiantes en CDMX podrán acceder a licencia menstrual: ¿cómo funciona?

A partir del ciclo escolar 2025-2026, las alumnas de educación básica y media superior en Ciudad de México podrán justificar ausencias por dolores menstruales incapacitantes sin recibir sanciones académicas ni disciplinarias. La medida busca atender una problemática histórica: muchas estudiantes acumulaban faltas injustas que afectaban sus calificaciones y generaban estigmas por ausentarse durante su menstruación.

La licencia menstrual en México representa un avance significativo en materia de derechos de las mujeres y equidad educativa. Más allá de permitir la ausencia, la reforma reconoce la diversidad de los ciclos menstruales y plantea la necesidad de protocolos escolares para garantizar la recuperación académica de las estudiantes afectadas, sentando un precedente a nivel nacional.

¿En qué consiste la licencia menstrual en México?

De acuerdo con información de El País, la licencia menstrual se formaliza mediante la fracción XIII Bis del Artículo 111 de la Ley de Educación de Ciudad de México. Permite a las estudiantes justificar sus faltas cuando presenten dismenorrea, es decir, dolores menstruales tan intensos que impidan llevar una vida normal.

No se requiere presentación de comprobante médico; basta con el respaldo de tutores para justificar la ausencia. La medida no establece un límite fijo de días, reconociendo que cada cuerpo y ciclo menstrual son distintos. La responsabilidad de implementar los lineamientos recae en cada institución educativa, que deberá garantizar la reposición de tareas, exámenes y evaluaciones.

Anahí Rodríguez, cofundadora de Menstruación Digna México, destaca que la medida atiende solo parcialmente la problemática, pues no contempla la atención médica de casos recurrentes ni garantiza que todas las escuelas cuenten con los recursos necesarios para evitar que las alumnas se atrasen.

La reforma abre la puerta a iniciativas complementarias, como la figura de gestoras menstruales, encargadas de brindar información, apoyo y productos de gestión menstrual dentro de los planteles, asegurando un acompañamiento integral.

licencia menstrual en México

¿Cómo se solicita la licencia y los protocolos escolares?

Aunque la ley ya está vigente, cada escuela tiene autonomía para definir el procedimiento interno. Esto incluye la forma de comunicar la ausencia, la documentación requerida y la coordinación con docentes para la recuperación académica.

El respaldo puede ser proporcionado por madres, padres o tutores, e incluso se contempla la posibilidad de avisos verbales. La flexibilidad permite adaptar la medida a la realidad de cada plantel, considerando la infraestructura y los recursos disponibles.

El objetivo principal es que la ausencia no afecte el desempeño académico ni genere sanciones, garantizando que las estudiantes continúen con su aprendizaje sin rezagos. La comunicación efectiva entre docentes, personal administrativo y alumnado es clave para lograrlo.

Implementar estos protocolos también requiere sensibilización y capacitación del personal escolar, para que apliquen la norma con empatía y sin prejuicios, promoviendo un entorno inclusivo y respetuoso.

Un avance en derechos para las mujeres

La licencia menstrual en México no solo justifica ausencias, sino que representa un reconocimiento de las necesidades biológicas y la equidad de género en la educación. Tradicionalmente, el ausentismo por menstruación afectaba la asistencia y el rendimiento académico de millones de adolescentes.

De acuerdo con Mexicanos Primero, el 43 % de las estudiantes prefiere no asistir a la escuela durante su menstruación, el 20 % se ha ausentado al menos una vez, y el 30 % ha tenido que improvisar con papel de baño ante la falta de productos adecuados. Estos números reflejan la brecha en acceso a educación y salud menstrual.

licencia menstrual en México

La reforma también contribuye a la reducción de estigmas y discriminación, ya que legitima la menstruación como motivo válido de ausencia sin penalización. Esto fortalece la autonomía de las jóvenes y su derecho a un aprendizaje equitativo.

Además, establece un precedente en políticas educativas inclusivas y abre la discusión para medidas similares en otros estados y niveles educativos, así como para la implementación de licencias menstruales en el ámbito laboral.

Retos y recomendaciones para su implementación

Aunque la ley marca un avance histórico, su eficacia dependerá de la aplicación práctica en cada escuela. La creación de protocolos claros es fundamental para garantizar que las alumnas no pierdan contenidos, tareas o evaluaciones durante su ausencia.

La figura de gestoras menstruales podría convertirse en un apoyo clave, similar a las brigadas de protección civil, ofreciendo información, asesoría y productos de gestión menstrual de forma accesible y confidencial.

Otro reto es asegurar la atención a quienes presentan dolores recurrentes o severos, integrando seguimiento médico y acompañamiento profesional para no dejar la problemática solo en manos escolares.

Finalmente, la sensibilización de docentes y personal administrativo es indispensable. Solo así la licencia menstrual en México cumplirá su objetivo de equidad y acceso real a la educación, evitando que la norma se quede únicamente en el papel.

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Hacia una educación más inclusiva

La implementación de la licencia menstrual en Ciudad de México marca un paso decisivo hacia la equidad de género y el reconocimiento de la menstruación como una condición que merece atención y respeto en el ámbito educativo. Garantiza que las alumnas puedan ausentarse sin repercusiones académicas, promoviendo su bienestar físico y emocional.

Para que esta medida sea verdaderamente efectiva, es necesario acompañarla con protocolos claros, capacitación del personal y apoyo integral a las estudiantes. La licencia menstrual en México no solo transforma la experiencia escolar de las jóvenes, sino que sienta un precedente para políticas inclusivas que respeten los derechos de todas las mujeres.