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De la influencia al impacto: Shakira dona más de 1MDD tras el terremoto en Colombia

El terremoto de magnitud 7.4 que golpeó Colombia el pasado 10 de agosto no solo dejó localidades destruidas y cientos de familias sin hogar. También puso de nuevo sobre la mesa una pregunta recurrente después de una emergencia: ¿qué ocurre cuando la atención mediática desaparece y comienza la reconstrucción? En medio de ese escenario, Shakira llegó por sorpresa a Quibdó, capital del Chocó, una de las regiones más afectadas por el desastre.

La cantante colombiana anunció recursos para contribuir a la recuperación de la zona, particularmente en materia educativa, después de que varios colegios quedaran sepultados por el sismo. La donación de Shakira busca articular esfuerzos con su Fundación Pies Descalzos y Live Nation para impulsar nuevas escuelas y acompañar a las comunidades afectadas. Pero el anuncio adquiere una dimensión mayor cuando se observa desde la perspectiva de la responsabilidad social: no se trata únicamente de entregar recursos, sino de ayudar a recuperar condiciones para que las comunidades puedan reconstruir su futuro.

La donación de Shakira: reconstruir más allá de la emergencia

Durante su visita a Quibdó, Shakira explicó que ya se habían reunido 1.25 millones de dólares para comenzar el proceso de reconstrucción y manifestó su preocupación por lo que sucederá una vez que termine el estado de emergencia. Su inquietud apunta a uno de los principales desafíos de cualquier desastre: evitar que las necesidades de las personas afectadas desaparezcan de la conversación pública antes de que llegue la recuperación.

La cantante también hizo un llamado a sumar esfuerzos por el Chocó, una región que, en sus palabras, enfrenta una deuda histórica por parte de Colombia. Su mensaje puso el foco en las familias que perdieron a sus seres queridos y en los niños que podrían quedar sin acceso a la escuela. Desde esta perspectiva, la respuesta no termina con la atención inmediata, sino que requiere inversiones capaces de recuperar infraestructura, servicios y oportunidades.

Educación como eje de la donación de Shakira

La elección de las escuelas como uno de los principales destinos de los recursos no resulta accidental. La Fundación Pies Descalzos, creada por Shakira en 1997, tiene como eje de trabajo garantizar el acceso a una educación de calidad para niñas y niños colombianos, especialmente aquellos que viven en contextos de vulnerabilidad y desplazamiento.

Actualmente, la organización cuenta con cinco escuelas en Colombia que brindan educación y alimentación a alrededor de 4,000 estudiantes. Su experiencia muestra que la infraestructura educativa puede convertirse en mucho más que un espacio físico: también puede representar protección, estabilidad y una oportunidad para que las comunidades recuperen parte de la normalidad después de una crisis.

Howard Buffett se suma a la reconstrucción

La visita de Shakira también estuvo acompañada por Howard Buffett, filántropo estadounidense y presidente de la Fundación Howard G. Buffett. Durante el recorrido por Quibdó, Buffett anunció que apoyará la construcción de 10 nuevas escuelas en el Chocó, como parte del plan de reconstrucción impulsado junto con la Fundación Pies Descalzos.

La alianza entre ambos no es nueva. Desde hace más de 15 años han colaborado en proyectos educativos en Colombia, lo que permite que la respuesta actual parta de una relación construida con anterioridad. Para la responsabilidad social, este elemento resulta relevante: las alianzas filantrópicas pueden tener mayor capacidad de respuesta cuando existen confianza, conocimiento territorial y objetivos compartidos antes de que ocurra una emergencia.

¿Quién es Howard Buffett y de dónde viene su fortuna?

Howard Graham Buffett es el segundo hijo del empresario Warren Buffett y dirige su propia organización filantrópica. Su trabajo se desarrolla a través de la Fundación Howard G. Buffett, que canaliza recursos hacia diferentes iniciativas sociales y humanitarias, entre ellas proyectos educativos en Colombia.

La capacidad financiera de esta fundación está vinculada al patrimonio familiar construido alrededor de Berkshire Hathaway, conglomerado empresarial del que Warren Buffett ha sido una de las principales figuras. La participación de Howard Buffett en la reconstrucción del Chocó muestra cómo las grandes fortunas pueden convertirse en capital filantrópico cuando se articulan con organizaciones que cuentan con experiencia y presencia en territorio.

De la celebridad a la acción con propósito

La participación de Shakira también permite observar un fenómeno cada vez más relevante para la responsabilidad social: el papel de las figuras públicas como movilizadoras de recursos y atención. Una celebridad puede amplificar una emergencia que de otro modo podría perder visibilidad, pero la verdadera dimensión de su impacto depende de lo que ocurre después del anuncio.

En este caso, la respuesta se vincula con una organización que lleva casi tres décadas trabajando en educación y con aliados que conocen el contexto colombiano. La donación de Shakira, por ello, no puede analizarse solamente desde el monto económico: también debe observarse desde su capacidad para conectar visibilidad, recursos, alianzas y una estrategia de reconstrucción de largo plazo.

El desafío empieza cuando termina la emergencia

Uno de los mensajes más importantes de la visita de Shakira fue precisamente la preocupación por el día después. Las emergencias suelen concentrar ayuda, cobertura mediática y solidaridad durante las primeras semanas, pero la reconstrucción puede extenderse durante años. En ese periodo aparecen necesidades menos visibles: escuelas que deben reconstruirse, familias que requieren recuperar sus medios de vida y comunidades que necesitan restablecer sus redes sociales.

La donación de Shakira y el compromiso anunciado por Howard Buffett representan un punto de partida para ese proceso, pero también plantean una conversación más amplia sobre cómo debe organizarse la respuesta ante los desastres. Recuperar infraestructura es indispensable; hacerlo con perspectiva social, participación comunitaria y continuidad puede determinar si una intervención consigue realmente transformar las condiciones que dejó la emergencia.

El terremoto que afectó a Colombia dejó pérdidas humanas y materiales que no pueden resolverse con una sola acción. Sin embargo, la llegada de recursos, la reconstrucción de escuelas y la articulación entre organizaciones pueden contribuir a que las comunidades más afectadas recuperen espacios fundamentales para su desarrollo. En Quibdó, la respuesta de Shakira coloca la educación en el centro de esa reconstrucción.

Más allá de la influencia de una artista reconocida mundialmente, el caso muestra el potencial que existe cuando la visibilidad se convierte en capacidad de movilización y los recursos se conectan con experiencia territorial. La donación de Shakira adquiere así un significado que va más allá de la cifra: el verdadero impacto estará en que niñas, niños y familias del Chocó puedan volver a contar con espacios, oportunidades y condiciones para reconstruir su futuro.

Moctezuma lidera el reciclaje de llantas en Morelos

Morelos encabeza el plan nacional para erradicar las llantas abandonadas antes de que finalice 2026, de la mano del Centro Estatal de Economía Circular de Moctezuma (CEEC). Gracias a esta alianza estratégica en 13 municipios, los neumáticos en desuso son retirados de barrancas, carreteras y tiraderos para ser procesados y transformados en combustible para la industria cementera.

El CEEC representa un paso decisivo en la estrategia de sostenibilidad de Moctezuma y se convierte en un modelo que puede ser replicado en otras entidades del país, mediante el acopio y transformación de residuos de alto impacto ambiental en un recurso aprovechable.

Gracias al valor de la iniciativa, cada vez son más las personas y organismos, tanto públicos como privados, interesados en sumarse a ella a través de la entrega de llantas para su adecuado manejo y aprovechamiento, lo que ha permitido al CEEC transformar más de 90 mil llantas evitando liberar más de 1,500 toneladas de CO₂ a la atmósfera. 

La titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, y la gobernadora del estado de Morelos, Margarita González Saravia realizaron una visita al CEEC y a la planta de Moctezuma en Tepetzingo, Morelos, para conocer el proceso de aprovechamiento de los neumáticos como combustible alterno. Durante la visita, la secretaria federal destacó: “aquí hay un ejemplo concreto de cómo se puede trabajar con la empresa privada y con la articulación de los municipios. Este es un ejemplo fantástico de colaboración con Moctezuma, el gobierno del estado y los presidentes municipales”.

Para Moctezuma, el valor de esta alianza está en los resultados: más residuos recuperados, menos disposición inadecuada, menor uso de combustibles fósiles y una reducción medible de emisiones de CO₂, lo que refrenda su compromiso con la construcción de modelos de producción circulares y con soluciones que generen valor ambiental y social.

reciclaje de llantas

En México se desechan entre 30 y 40 millones de llantas cada año, es decir, cerca de 50 llantas por minuto, de las cuales sólo entre el 4% y el 10% se reciclan o procesan adecuadamente, mientras el 90% restante termina contaminando el agua y el suelo, convirtiéndose además en focos de incubación para fauna nociva.

En ese sentido, Maribel Leyte Jiménez, directora de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Mejora Continua en Moctezuma, hizo un llamado para que todas las personas y organizaciones interesadas en ser parte de este compromiso se sumen al acopio y entrega de llantas en desuso en el CEEC, pues el proyecto “es una oportunidad que tenemos como industria y como ciudadanía para generar un impacto real a través de la transformación de residuos en recursos que pueden reincorporarse a un proceso productivo. Eso es economía circular en acción”, concluyó.

El Centro Estatal de Economía Circular, ubicado en Jiutepec, Morelos, requirió una inversión de 30 millones de pesos y tiene capacidad para procesar hasta 36 mil toneladas de neumáticos al año. Actualmente se contempla ampliar la participación de más municipios morelenses para aumentar la recuperación de residuos. 

La ONG World Vision prepara una respuesta multisectorial para las familias afectadas por el terremoto en Colombia

La ONG World Vision está preparando una respuesta multisectorial para contribuir a la protección, el acceso a agua potable, la higiene, el refugio y el establecimiento de espacios seguros para la infancia y las familias más afectadas.

World Vision ya ha comenzado a desplegar su respuesta humanitaria en la Región Cafetera y Cali. Equipos de la organización se han desplazado desde diferentes ciudades del país a las zonas afectadas y actualmente realizan evaluaciones de campo para identificar las necesidades más urgentes de las familias e iniciar las primeras acciones de respuesta.

La respuesta prioriza la protección y el apoyo a niños, niñas, adolescentes y sus familias, así como los servicios de protección, alojamiento, agua potable, saneamiento e higiene, y el establecimiento de espacios seguros para la infancia.

“Estamos preparando una respuesta multisectorial que nos permitirá contribuir a la protección, el acceso a agua potable, la higiene, el refugio y espacios seguros para los niños, niñas y las familias más afectadas. Sabemos que en zonas como Chocó, las dificultades de acceso y las interrupciones en los servicios esenciales representan un desafío adicional. Por ello, trabajamos estrechamente con las comunidades y nuestros socios para llegar a quienes más lo necesitan y garantizar que la infancia permanezca protegida y reciba el apoyo necesario”, explica Peter Gape, director de World Vision en Colombia y Venezuela.

Estas acciones se llevan a cabo en coordinación con las autoridades, las comunidades, las organizaciones religiosas y otros actores humanitarios, y están basadas en las necesidades identificadas y en las condiciones de acceso y seguridad en cada zona.

World Vision en Colombia

La ONG World Vision se une al duelo nacional por las vidas perdidas

Cuatro días después del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia la mañana del 10 de agosto, el país continúa enfrentándose a una emergencia de gran magnitud que, según la última actualización de las autoridades (13 de agosto), ha dejado 265 personas fallecidas, 3.494 heridas y 496 permanecen desaparecidas, mientras miles de familias siguen sufriendo las consecuencias de esta emergencia.

World Vision se une al duelo por todas las personas que perdieron la vida, sus familias y las comunidades que se enfrentan a este profundo dolor. Con profunda tristeza, la ONG lamenta el fallecimiento de Luciana, una niña que formaba parte de los programas de apadrinamiento en Yumbo, Valle del Cauca, y que perdió la vida a consecuencia del terremoto del 10 de agosto. La organización expresa su solidaridad y acompaña a la familia de Luciana, así como a todas las familias que han perdido seres queridos a causa de esta tragedia. También reconoce el profundo impacto que esta emergencia ha tenido en la infancia, familias y comunidades.

“Hoy, Colombia atraviesa un momento de profundo dolor. En World Vision, lamentamos especialmente la pérdida de Luciana, una niña que formaba parte de nuestros programas de apadrinamiento en Yumbo. Nuestros corazones están con su familia y con todas las familias que han perdido a seres queridos. En medio de este dolor, queremos permanecer cerca de las comunidades y acompañarlas en este difícil proceso de duelo y recuperación”, concluye Peter Gape.

Tecmilenio y HEINEKEN México: las alianzas entre empresas y universidades pueden impulsar el desarrollo de México

Durante años, las aulas universitarias y el sector productivo han caminado por rutas separadas, dejando un vacío en la formación de capacidades que frena el crecimiento laboral en el país. Mientras los planes educativos tradicionales corren el riesgo de enseñar para un mercado laboral que ya evolucionó, las organizaciones suelen intentar resolver brechas operativas mediante capacitaciones aisladas que raras veces echan raíces en la comunidad.

Por tal motivo, el convenio “Alianzas que Transforman: Educación, Talento y Propósito” entre HEINEKEN México y Tecmilenio consolida una relación de más de una década de trabajo conjunto y evoluciona hacia una colaboración estratégica de largo plazo que integra educación, desarrollo de talento y formación del consumo inteligente. A través de este esfuerzo, ambas organizaciones buscan ampliar el acceso a oportunidades de formación y generar capacidades que tengan un impacto positivo, tanto en colaboradores, como en comerciantes y otros actores, más allá de la cadena de valor de la compañía. 

La colaboración contempla iniciativas como Prepa Go, Becas con Propósito, la actualización académica del contenido e-learning 18+, Semestre Empresarial y el Certificado en Servicio y Venta Responsable. En este último ámbito, Tecmilenio, aporta su experiencia en diseño pedagógico, metodología y validación académica para fortalecer herramientas de capacitación orientadas a promover mejores prácticas y una toma de decisiones responsable. 

Tecmilenio y HEINEKEN México

Con motivo del inicio de esta alianza, se llevó a cabo el panel “Formar para transformar: el rol de universidades y empresas en el desarrollo social de México”, que reunió a líderes del sector productivo (HEINEKEN México) y educativo (Tecmilenio) para dialogar cómo la colaboración entre ambos sectores puede detonar movilidad social, elevar estándares éticos y fortalecer el tejido social desde la base operativa.

Al abordar la responsabilidad de las grandes firmas en la creación de valor social, Claudia de la Vega, Vicepresidenta de Asuntos Corporativos de HEINEKEN México, sostuvo: “Cuando una organización concibe la formación como un habilitador estratégico y no como una acción aislada de inversión social, el impacto deja de medirse en horas impartidas y se refleja en la madurez de todo el ecosistema. Articular la profesionalización de la cadena de valor con una visión pedagógica nos permite normar criterios éticos, elevar la calidad operativa y generar un beneficio social duradero en las comunidades donde operamos”.

El debate también profundizó en la prevención como pilar de sostenibilidad. Frente al hábito de limitar la responsabilidad social a mensajes informativos de corta duración, se subrayó la urgencia de incorporar metodologías pedagógicas aplicadas que transformen criterios de decisión en contextos reales.

Al respecto, Marisol Saldaña, People Partner Manager de HEINEKEN México, destacó la dimensión humana y el desarrollo del talento interno: “La prevención y la cultura de responsabilidad no se construyen con consignas, sino brindando herramientas prácticas respaldadas por evidencia académica. Cuando acercamos programas formativos a nuestros colaboradores y socios comerciales, la educación se transforma en un mecanismo directo de movilidad laboral, bienestar familiar y toma de decisiones conscientes en el entorno.”

Por su parte, la perspectiva universitaria abordó la necesidad de que las instituciones de educación superior abandonen la rigidez del aula tradicional para co-crear trayectorias formativas ágiles, orientadas al trabajo y pertinentes para los retos actuales del país, como sucede con MAPS, el plan educativo de Tecmilenio, y FIT (Formación Integrada al Trabajo), su programa de empleabilidad.

En este sentido, Julio Peña, Vicerrector de Educación Abierta y Organizaciones en Tecmilenio, afirmó: “Nos consideramos una universidad del futuro, con iniciativas pensadas para el desarrollo de las  competencias técnicas y humanas que necesitamos mañana. Entendemos el reto que tienen las organizaciones en la necesidad de talento con un propósito de vida definido, somos sensibles a sus necesidades de capacitación y nos encanta cocrear juntos. Por otro lado, comprendemos también el reto que tiene la población mexicana en términos de profesionalización. Por eso nos sentimos tan honrados de firmar esta alianza”. 

La combinación de la infraestructura educativa digital de Tecmilenio con el alcance de la operación de HEINEKEN México permitirá, además, acercar estos programas a diferentes comunidades y puntos de la cadena de valor.

Clarios recibe histórico reconocimiento internacional en los Eventex Awards 2026

Clarios, líder mundial en tecnologías avanzadas de baterías de bajo voltaje para la movilidad, ganó bronce en los Eventex Awards 2026, por su programa Homenaje a la Lealtad, un evento producido por su aliado Orion. Este reconocimiento internacional, otorgado en la categoría “Celebration Event”, distingue la ceremonia anual con la que la compañía honra a los colaboradores que han dedicado décadas de su carrera a la organización, siendo el único proyecto mexicano reconocido en este grupo.

“Para Clarios, el Homenaje a la Lealtad es más que un evento; es la expresión más visible de lo que significa pertenecer a esta empresa. El hecho de que este programa sea reconocido a nivel mundial confirma nuestro compromiso en reconocer a nuestros colaboradores con el más alto estándar tiene un valor que trasciende. Es un orgullo compartido con nuestro equipo, con cada persona que ha sido homenajeada y con quienes lo hacen posible cada año”, señaló Daniel Berino, vicepresidente de Transformación de RR.HH. y RR.HH. para la región de Latinoamérica.

El proyecto compitió junto a iniciativas desarrolladas para marcas internacionales como Apple, Adidas, BBVA, KitchenAid y Mazda, por lo que este premio también marca un hito para Clarios en México, ya que el Homenaje a la Lealtad se convierte en el primer programa corporativo interno nacional, enfocado en el talento humano. Éste reconoce a los colaboradores que tienen a partir de 10 años de labor en la compañía, y los va galardonando en quinquenios.

Eventex Awards 2026

El enfoque que tiene Clarios con su talento también le ha valido a la compañía reconocimientos como la certificación Top Employer 2026, el ranking Super Empresas 2026 de la revista Expansión y a nivel global, ser nombrada por cuatro años consecutivos como una de las Empresas Más Éticas del Mundo.

Asimismo, refuerza la sólida cultura organizacional de Clarios en México, que cuenta 7 plantas y 3 Centros de distribución en México, en donde emplea a más de 4,800 personas y mantiene un alto nivel de compromiso, tanto que el promedio cuenta con una antigüedad promedio de 7.5.

Además, Clarios cuenta con programas de crecimiento para sus colaboradores, por lo cual está impulsando la evolución de perfiles técnicos, pasando de operadores electromecánicos tradicionales a ingenieros de integración de sistemas e integración.

Los Eventex Awards son considerados el estándar de excelencia más alto en la industria global de eventos y marketing experiencial. Su 16va edición, la más competitiva hasta la fecha, contó 1,405 candidaturas de 58 países como Estados Unidos, España, Italia, Arabia Saudita y Japón.

¿Quieres viajar de forma sostenible? Estos son los 7 mejores destinos

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Viajar suele comenzar con una pregunta sencilla: ¿a dónde vamos? Pero en un contexto de crisis climática, quizá sea momento de sumar otra: ¿qué impacto tendrá nuestra visita? Los incendios forestales, las inundaciones y la pérdida de ecosistemas muestran que el cambio climático ya está transformando territorios y comunidades. 2024 fue el año más caluroso registrado desde 1880, de acuerdo con los registros históricos disponibles. Ante este escenario, incluso las decisiones asociadas al turismo merecen una segunda mirada.

Esto no significa que viajar deba convertirse en una actividad imposible o limitada, sino que la manera de hacerlo importa. Elegir trenes cuando existe una alternativa al avión, consumir en negocios locales y reservar con operadores que cuentan con políticas ambientales verificables son algunas acciones al alcance de los viajeros. En ese sentido, los destinos sostenibles ofrecen algo más que paisajes atractivos: muestran cómo el turismo puede convertirse en una herramienta para conservar territorios, fortalecer comunidades y transformar economías.

Destinos sostenibles que están cambiando la forma de hacer turismo

Una selección de Time Out reúne siete destinos que han asumido compromisos concretos para reducir los impactos asociados con la actividad turística. La lista incluye territorios de Europa, Sudamérica, Centroamérica y Oceanía, con estrategias que van desde certificaciones nacionales hasta modelos de conservación financiados por los propios visitantes.

No hay una receta única. Mientras algunos lugares ponen el foco en la economía local, otros priorizan la protección de ecosistemas o establecen límites al acceso turístico. Esa diversidad resulta relevante porque demuestra que la sostenibilidad depende de las condiciones sociales, económicas y ambientales de cada territorio.

1. Aberdeenshire: cuando el turismo acompaña una transición energética

En la costa este de Escocia, Aberdeenshire enfrenta un desafío que trasciende al turismo: dejar atrás una economía históricamente vinculada con el petróleo y el gas del Mar del Norte. Mientras Reino Unido mantiene su objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2050, la región busca nuevas actividades económicas capaces de acompañar la transición hacia las energías renovables.

El turismo se ha convertido en una de esas alternativas. Refugios forestales como Cairngorm Bothies, alojamientos como Manar House y establecimientos gastronómicos como Barra Farmshop and Kitchen y Forest Farm Organic Dairy and Fish Shop ofrecen experiencias vinculadas con la naturaleza y el consumo de productos locales. El atractivo no está únicamente en el paisaje, sino en la posibilidad de que el gasto de los visitantes fortalezca negocios de la propia región.

Para quienes buscan destinos sostenibles, Aberdeenshire plantea una idea especialmente relevante: viajar también puede significar respaldar una transformación económica. Elegir alojamientos que utilizan energías renovables o restaurantes que trabajan con productores locales permite que parte del dinero del turismo permanezca en las comunidades. Así, una escapada puede contribuir, aunque sea a pequeña escala, a una transición que busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

2. Emilia-Romaña: llevar el turismo hasta donde se produce la comida

Durante décadas, Italia ha desarrollado el agroturismo como una alternativa para acercar a los visitantes a las comunidades rurales. Actualmente existen más de 20 mil granjas y viñedos que participan en esta tendencia, vinculada con la conservación del suelo, la tierra y la naturaleza. Emilia-Romaña destaca dentro de este modelo por combinar producción agrícola, gastronomía y experiencias para los viajeros.

La propuesta también responde a un problema de distribución de los beneficios turísticos. Roma, Florencia y Venecia concentran buena parte de los visitantes y del gasto, mientras numerosas comunidades rurales reciben una proporción menor de esa derrama económica. El agroturismo modifica parcialmente esa dinámica al llevar a los viajeros hacia las zonas productoras y convertir las actividades agrícolas en parte de la experiencia.

En Emilia-Romaña, una visita puede incluir la vendimia, elaboración de queso o degustación de productos regionales como el vino Albana. Para el viajero, la experiencia permite conocer qué hay detrás de lo que llega al plato; para las comunidades, genera ingresos que ayudan a mantener actividades productivas y prácticas tradicionales. En este caso, la sostenibilidad también pasa por algo tan cotidiano como decidir dónde comer y dónde dormir.

3. Quito: cuando una estancia turística ayuda a financiar ciencia

Quito suele asociarse con su patrimonio urbano y cultural, pero sus alrededores esconden una enorme riqueza natural. A pocas horas de la capital ecuatoriana existen 17 ecosistemas diferentes. En el Bosque del Chocó, la Reserva Mashpi se ha convertido además en un espacio donde turismo, conservación e investigación científica se encuentran.

Los biólogos de la reserva han descrito 22 especies, entre ellas la rana de cristal de Mashpi. Parte de la conservación de este territorio se financia mediante las donaciones de los visitantes del Mashpi Lodge. El modelo establece una conexión particularmente interesante entre turismo y ciencia: el dinero generado por quienes llegan a conocer el bosque ayuda a seguir investigando aquello que todavía no conocemos de él.

En Yunguilla, los senderos ancestrales generan ingresos para proyectos comunitarios y de agricultura sostenible. Por ello, visitar Quito desde una perspectiva responsable puede implicar combinar experiencias de naturaleza con iniciativas gestionadas por las comunidades. El resultado es un modelo donde la biodiversidad no se contempla únicamente como un atractivo turístico, sino como un patrimonio cuya protección también puede generar oportunidades para quienes viven alrededor de ella.

4. Gales: turismo que apuesta por las comunidades locales

El crecimiento del turismo en Gales no ha desplazado por completo a los pequeños negocios. En regiones como Anglesey, Eryri, Ceredigion y Pembrokeshire todavía es posible encontrar casas de huéspedes, granjas y hoteles boutique que mantienen una relación estrecha con las comunidades locales.

Esta apuesta también aparece en la gastronomía. Restaurantes y tiendas ofrecen productos de temporada provenientes de agricultores y productores de la región, creando una cadena más corta entre el campo y la mesa. Para los visitantes, esto significa una experiencia más conectada con el territorio; para los productores, una oportunidad de encontrar nuevos mercados y mantener prácticas agrícolas locales.

Aquí, la decisión del viajero puede tener un efecto directo. Reservar una casa de huéspedes independiente en lugar de una gran cadena, comprar a productores locales o elegir una estancia en una granja ayuda a mantener una mayor proporción del gasto dentro de la economía regional. Gales recuerda que hablar de turismo sostenible también significa preguntarse quién recibe los beneficios económicos de cada visita.

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5. Eslovenia: convertir la sostenibilidad en un estándar verificable

Una de las dificultades del turismo responsable es distinguir entre compromisos reales y estrategias de marketing. Eslovenia ha intentado responder a este problema mediante un programa nacional de certificación ecológica que incorpora a hoteles, restaurantes y operadores turísticos.

El Green Scheme contempla un proceso de 11 pasos que incluye informes ambientales, la creación de equipos dedicados a la sostenibilidad y una reevaluación cada tres años. Además, la oficina nacional de turismo promueve a las empresas certificadas, creando un incentivo para que más negocios adopten prácticas ambientales y mantengan sus compromisos.

Para los viajeros, este sistema facilita una decisión que de otro modo puede resultar complicada: identificar qué establecimientos cuentan realmente con un respaldo institucional. Consultar las opciones certificadas antes de reservar permite reducir el riesgo de caer en mensajes ambientales poco claros. En un sector donde el greenwashing también representa un desafío, la existencia de criterios y evaluaciones periódicas adquiere especial relevancia.

6. Queensland: proteger la Gran Barrera implica decirle no a algunos visitantes

La Gran Barrera de Coral se extiende aproximadamente 2,300 kilómetros frente a Queensland y es uno de los ecosistemas marinos más importantes del planeta. Sin embargo, frente al aumento del blanqueamiento de los corales relacionado con el cambio climático, el acceso turístico ha sido limitado: solo alrededor del 7% permanece abierto a los visitantes.

La lógica detrás de esta decisión es sencilla, aunque incómoda para la industria turística: no todo lo que puede visitarse debería estar disponible para todos. Reducir la presión humana permite proteger una superficie mucho mayor del arrecife y disminuir parte del estrés asociado con la actividad turística.

La propuesta se complementa con experiencias de ciencia ciudadana. A través de iniciativas como Guardians of the Reef, algunos visitantes pueden participar en el monitoreo de especies invasoras o en proyectos de restauración de corales. El viajero deja así de ser únicamente consumidor de una experiencia y se convierte en participante de la conservación. Queensland demuestra que los destinos sostenibles también necesitan poner límites para proteger aquello que los hace atractivos.

7. Costa Rica: hacer de la conservación una estrategia nacional

Costa Rica concentra alrededor del 6% de la biodiversidad mundial y mantiene casi un tercio de su territorio bajo alguna categoría de protección. Sus bosques, volcanes, playas, sabanas y selvas han convertido al país en uno de los referentes internacionales del ecoturismo.

Pero detrás de la imagen de destino natural existe una estrategia de largo plazo. Las políticas de conservación han contribuido a proteger amplias extensiones de territorio, mientras el país también ha apostado por las energías renovables. La combinación permite que la naturaleza no sea únicamente un recurso turístico, sino uno de los pilares de su modelo de desarrollo.

Lapa Rios Eco Lodge, en la Península de Osa, ofrece actividades como caminatas por la selva, avistamiento de fauna y kayak. En Monteverde, la Reserva Biológica del Bosque Nuboso permite conocer otros esfuerzos de conservación. Más que visitar dos lugares atractivos, recorrerlos ofrece la oportunidad de entender cómo la protección de los ecosistemas puede convertirse en una fuente de actividad económica para las comunidades.

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Destinos sostenibles: cuando conservar también significa limitar

El turismo responsable no siempre consiste en abrir nuevas experiencias. En algunos casos, la decisión más sostenible puede ser limitar el acceso, proteger una mayor superficie o establecer condiciones más estrictas para quienes visitan un ecosistema vulnerable.

Queensland y Costa Rica representan dos aproximaciones distintas a esta lógica. El primero utiliza el acceso controlado y la ciencia ciudadana para proteger la Gran Barrera de Coral. El segundo ha construido durante décadas una estrategia nacional basada en la conservación de sus ecosistemas y el desarrollo de energías renovables.

El reto no es solo elegir un destino, sino cómo viajamos

Estos siete ejemplos muestran que el turismo sostenible no depende exclusivamente de que un destino tenga bosques, playas o montañas. Lo determinante está en lo que ocurre alrededor de esos atractivos: quién recibe los ingresos, qué se conserva, qué impactos se reducen y qué reglas existen para proteger el territorio.

Por eso, elegir destinos sostenibles implica mirar más allá de una etiqueta. Significa buscar certificaciones, consumir localmente, elegir operadores transparentes, respetar las restricciones ambientales y considerar alternativas de transporte con menor impacto cuando sean viables. El viaje comienza mucho antes de llegar al destino, con las decisiones que tomamos al planearlo.

En un planeta que ya enfrenta los efectos del cambio climático, viajar de manera responsable no resolverá por sí solo la crisis ambiental. Pero sí puede contribuir a fortalecer modelos económicos y turísticos que prioricen la conservación y el bienestar de las comunidades.

La pregunta, entonces, puede cambiar: no solo se trata de preguntarnos cuál será nuestro próximo destino, sino qué tipo de turismo queremos ayudar a construir con cada viaje. Porque conocer el mundo también implica asumir cierta responsabilidad sobre el futuro de los lugares que queremos seguir visitando.

3M lo sabía desde hace 50 años: sus productos podían dañar a personas, animales y al planeta

Durante décadas, las espumas utilizadas para combatir incendios fueron asociadas con una idea simple: apagar el fuego y proteger vidas. Sin embargo, una demanda presentada por el gobierno australiano contra 3M plantea una historia mucho más compleja, en la que la protección inmediata habría convivido con riesgos ambientales y sanitarios conocidos desde hace décadas. Los documentos judiciales reúnen más de 1,600 páginas de información sobre el uso de sustancias PFAS en productos de la compañía. Y en ellos aparece una pregunta difícil de ignorar: ¿cuánto sabía la empresa y desde cuándo?

El caso pone nuevamente bajo la lupa el papel que tienen las empresas cuando conocen posibles impactos adversos de sus productos. La discusión no se limita a la contaminación de 28 bases de defensa australianas ni a una demanda que supera los 2,000 millones de dólares australianos. También plantea un debate sobre transparencia, prevención y rendición de cuentas, elementos centrales de la responsabilidad social corporativa. En este contexto, la responsabilidad social de 3M enfrenta uno de sus cuestionamientos más serios: qué ocurrió entre las primeras advertencias y las decisiones que se tomaron posteriormente.

Una demanda que podría cambiar la historia de los PFAS

De acuerdo con un artículo de The Guardian, en mayo, la fiscal general australiana Michelle Rowland anunció la demanda del gobierno federal contra 3M y su filial en el país por la contaminación asociada con sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS. El gobierno reclama más de 2,000 millones de dólares australianos por daños ambientales y económicos relacionados con el uso de estos compuestos en bases de defensa.

La magnitud del litigio es excepcional. De acuerdo con los documentos presentados ante el Tribunal Federal, existen cientos de millones de dólares asociados con acuerdos legales, investigaciones, monitoreo, remediación y mitigación. Entre las cifras señaladas aparecen 360 millones de dólares en demandas colectivas y más de 214 millones destinados a trabajos relacionados con la contaminación.

El caso adquiere todavía mayor relevancia porque Australia prohibió el año pasado tres sustancias clave del grupo PFAS, después de años de preocupación por sus efectos ambientales y sanitarios. La demanda sostiene que los productos de 3M pudieron haber generado daños que todavía requieren investigación y tratamiento.

responsabilidad social de 3M

La responsabilidad social de 3M queda bajo la lupa

Los PFAS forman parte de una familia de más de 14,000 compuestos químicos caracterizados por su gran persistencia. Algunos pueden permanecer durante largos periodos en el ambiente y acumularse en organismos vivos. Entre ellos se encuentra el PFOA, identificado como cancerígeno para los seres humanos y una de las sustancias prohibidas en Australia.

La documentación gubernamental sostiene que los productos utilizados por las fuerzas de defensa podían permanecer en el agua y el suelo, además de persistir en el organismo humano y en animales. También relaciona la exposición a determinados PFAS con reducción de la función renal, alteraciones inmunológicas, efectos sobre fertilidad y pubertad y menor peso al nacer.

Para las empresas, el desafío de la responsabilidad social no termina cuando un producto cumple la función para la que fue diseñado. También implica comprender qué sucede después de su utilización, qué impactos puede generar su disposición y qué información debe compartirse con quienes están expuestos. El caso de 3M plantea precisamente esa tensión entre desempeño industrial, conocimiento científico y deber de prevención.

Las primeras señales aparecieron mucho antes

La historia se remonta, al menos, a finales de los años sesenta. Documentos judiciales señalan que empleados del Ministerio de Defensa y otras agencias gubernamentales australianas asistieron a demostraciones de productos AFFF de 3M en 1967 y 1968. En ese momento, los folletos de la empresa describían los productos como no tóxicos y ampliamente probados.

Australia comenzó a comprar estos productos en 1972. Incluso, en septiembre de ese año, 3M Australia ofreció grandes cantidades de AFFF a un precio reducido. Según los documentos, antes de diciembre de 1973 la compañía había realizado afirmaciones relacionadas con la seguridad del producto, señalando que no era tóxico ni irritante para los seres humanos, que no dañaría el césped y que era biodegradable.

Pero la investigación del gobierno sostiene que para 1973 las operaciones australianas de 3M ya deberían haber conocido los posibles riesgos. La acusación adquiere mayor peso por la existencia de documentos internos que, décadas después, mostrarían que la propia compañía contaba con información relacionada con la toxicidad de determinados compuestos.

responsabilidad social de 3M

Responsabilidad social de 3M: cuando las advertencias llegan a la empresa

Uno de los documentos citados por los abogados del gobierno está fechado en abril de 1981. Según la demanda, 3M restringía el trabajo de mujeres en edad fértil en una de sus plantas de Alabama para evitar su exposición a un tipo de fluorocarbono asociado con defectos de nacimiento en ratas.

La referencia resulta relevante porque muestra que, al menos dentro de determinadas operaciones, existían preocupaciones sobre los posibles efectos biológicos de sustancias relacionadas con estos productos. Dos años después, en junio de 1983, el propio gobierno australiano preguntó expresamente a 3M Australia si el AFFF tenía algún efecto ambiental perjudicial y si su eliminación después de probar sistemas representaba algún problema.

La pregunta es particularmente significativa vista desde el presente. Para entonces, el producto ya llevaba años utilizándose en Australia. Y aunque la demanda deberá demostrar jurídicamente qué sabía exactamente la compañía, cuándo lo supo y qué obligaciones tenía, la existencia de estas comunicaciones coloca el conocimiento corporativo en el centro del litigio.

Una contaminación que no desaparece cuando termina la venta

Las compras de AFFF de 3M continuaron durante décadas bajo estándares de defensa y cesaron en 2003. Sin embargo, el final de las adquisiciones no significó el final del problema. El Ministerio de Defensa comenzó a retirar gradualmente los PFAS en 2004 y, desde aproximadamente 2011, el gobierno ha realizado investigaciones y monitoreo sobre la contaminación potencial en las bases y sus alrededores.

Los documentos señalan que los PFAS pueden desplazarse desde superficies como concreto, asfalto, suelo y sedimentos hacia aguas subterráneas, aguas superficiales y sistemas de drenaje. En 2016, una lista gubernamental identificaba 24 bases de alta prioridad que requerían evaluaciones adicionales, investigaciones o acciones relacionadas con el impacto potencial de estos compuestos.

Hasta ahora, el gobierno ha destinado más de 51 millones de dólares a investigación y recopilación de evidencia. Además, la remediación continúa en distintas zonas. El problema, por tanto, dejó de ser únicamente una cuestión sobre productos vendidos décadas atrás y se convirtió en un pasivo ambiental que continúa generando costos públicos.

3M deberá responder en un escenario de creciente escrutinio

3M no respondió a una solicitud de comentarios relacionada con la demanda. En mayo, sin embargo, un portavoz de la empresa señaló que 3M nunca fabricó PFAS en Australia y que dejó de vender los productos involucrados hace aproximadamente dos décadas. También sostuvo que el sector de defensa continuó utilizando esos productos durante casi otros 20 años y afirmó que la compañía se defenderá mediante el proceso legal.

La posición de la empresa será puesta a prueba conforme avance el litigio. La jueza federal Catherine Button describió recientemente el caso como algo que nunca había visto y consideró que calificarlo de abrumador sería insuficiente. La próxima audiencia está prevista para octubre y se espera que 3M presente su defensa antes de que termine el año.

Más allá del resultado judicial, el caso vuelve a colocar una cuestión fundamental sobre la mesa: qué responsabilidad tiene una compañía cuando existen indicios de que un producto puede generar daños que trascienden su ciclo comercial. Para la responsabilidad social de 3M, la respuesta ya no dependerá únicamente de declaraciones corporativas, sino de la evidencia sobre conocimiento, decisiones, comunicación y gestión de riesgos.

El caso australiano no es solamente una disputa millonaria por contaminación. Es también una historia sobre lo que ocurre cuando una sustancia diseñada para resolver una emergencia permanece en el ambiente mucho después de que esa emergencia terminó. Las investigaciones, los documentos internos y los costos de remediación muestran cómo una decisión industrial puede extender sus consecuencias durante generaciones.

Todavía corresponde a los tribunales determinar las responsabilidades legales de 3M. Pero el caso deja una lección relevante para cualquier empresa que desarrolle, fabrique o comercialice productos con potencial impacto ambiental: conocer un riesgo cambia la naturaleza de las decisiones que deben tomarse. La verdadera prueba de una estrategia de responsabilidad social no está únicamente en prevenir daños visibles, sino en qué hace una organización cuando las señales de alerta aparecen y cuánto está dispuesta a hacer para enfrentarlas.

¿Permiso por luto como derecho laboral? Diputados buscan retomarlo

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Cuando una persona pierde a un familiar, el mundo laboral no se detiene automáticamente. Hay pendientes, reuniones, horarios y responsabilidades que siguen esperando, incluso cuando atravesar el duelo requiere tiempo para despedirse, acompañar a la familia y resolver asuntos indispensables. En México, esa tensión podría volver al centro de la discusión legislativa con nuevas propuestas para reconocer el permiso por luto. La Cámara de Diputados ya acumula ocho iniciativas relacionadas con este tema. Ahora, dos proyectos recientes buscan darle un nuevo impulso a una discusión que lleva años sin concretarse.

La ausencia de una regulación nacional significa que, actualmente, las condiciones para ausentarse por el fallecimiento de un familiar dependen en buena medida de las políticas internas de cada empleador o de acuerdos particulares. Esto genera una realidad desigual para las personas trabajadoras, pues el duelo puede significar no solo una carga emocional, sino también la necesidad de resolver trámites, desplazamientos y responsabilidades familiares.

De acuerdo con El Economista, las nuevas iniciativas colocan sobre la mesa permisos de cinco y hasta 10 días con goce de sueldo. Al mismo tiempo, un dictamen aprobado en comisiones del Senado permanece pendiente de votación en el pleno. El debate vuelve así a una pregunta de fondo: ¿debe el duelo tener un lugar explícito dentro de los derechos laborales?

Una nueva propuesta para reconocer el luto como derecho laboral

La primera iniciativa reciente fue presentada por el diputado Alan Márquez, del PAN, y suscrita por integrantes de su bancada. El proyecto propone modificar tanto la Ley Federal del Trabajo como la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. Su objetivo es establecer un permiso de hasta cinco días con goce de sueldo ante el fallecimiento de padres, abuelos, hijos, hermanos o nietos. Si la persona necesita trasladarse a otra entidad federativa, el permiso podría ampliarse por dos días adicionales.

La propuesta parte de una idea que va más allá de conceder algunos días de ausencia: reconocer que una pérdida familiar tiene consecuencias en la vida personal y laboral. De acuerdo con el proyecto, la medida contribuiría a fortalecer los derechos laborales, favorecer la conciliación entre familia y trabajo y promover condiciones relacionadas con la salud mental. Para acreditar el permiso, la persona trabajadora tendría que presentar una copia simple del acta de defunción. Con ello, la iniciativa busca establecer una regla clara tanto para empleados como para empleadores.

luto como derecho laboral

El luto como derecho laboral también contempla distintas realidades familiares

La segunda propuesta fue presentada por la diputada Ivonne Ortega, de Movimiento Ciudadano, ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. Su planteamiento también modifica la legislación aplicable a los trabajadores al servicio del Estado, pero propone una licencia diferenciada de acuerdo con el parentesco. El permiso sería de 10 días laborables cuando fallezca el cónyuge o concubino, un hijo o cuando ocurra una pérdida gestacional. Para padres, abuelos, hermanos, nietos o suegros, se contemplarían cinco días con salario íntegro.

El proyecto también considera que el tiempo necesario para afrontar una pérdida no siempre cabe dentro de un mismo territorio. Por ello, plantea dos días laborables adicionales cuando sea necesario trasladarse a otra entidad y tres más cuando el viaje sea al extranjero. La acreditación se realizaría mediante el acta o certificado de defunción correspondiente. La propuesta introduce así una perspectiva que reconoce que las circunstancias del duelo pueden variar según el vínculo familiar y las necesidades de desplazamiento.

En palabras de la diputada, el Estado no puede eliminar el dolor provocado por una pérdida, pero sí puede evitar que las reglas laborales lo hagan más difícil de sobrellevar. Bajo esta lógica, una licencia remunerada permitiría realizar trámites, acompañar a familiares y participar en los rituales de despedida sin enfrentar de inmediato el riesgo de perder ingresos. También ofrecería a las instituciones y empresas un marco previsible para gestionar las ausencias. El debate, por tanto, no solo gira alrededor del número de días, sino de qué condiciones necesita una persona para atravesar uno de los momentos más complejos de su vida.

Una discusión que lleva años esperando

Con estas dos iniciativas, la actual Legislatura suma ocho proyectos que buscan reconocer el permiso por luto como una prestación laboral básica. Sin embargo, presentar una iniciativa no significa que el cambio esté cerca de convertirse en ley. El antecedente más reciente se encuentra en el Senado, donde un dictamen avanzó hasta la primera lectura en abril de 2025. Desde entonces, permanece pendiente de discusión y votación en el pleno.

Aquel dictamen proponía incorporar en la Ley Federal del Trabajo y en la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado un permiso de cinco días por el fallecimiento de madre, padre, hija, hijo, hermana, hermano, cónyuge o concubina. No es la primera vez que una propuesta llega a una etapa avanzada y después pierde impulso. Durante la Legislatura anterior, un dictamen también avanzó en comisiones y quedó únicamente en primera lectura. Incluso en 2016 hubo un intento previo en el Senado que tampoco consiguió concretarse.

Esta trayectoria revela uno de los principales retos del tema: convertir una preocupación social ampliamente reconocible en una disposición laboral aplicable y exigible. Mientras no exista una obligación expresa en la legislación, las condiciones para ausentarse seguirán dependiendo de cada centro de trabajo. Para las organizaciones, esto también representa una oportunidad para preguntarse si sus políticas internas están preparadas para acompañar situaciones de duelo, incluso antes de que exista una reforma. La discusión legislativa puede ser, en ese sentido, un catalizador para revisar la manera en que las empresas entienden el bienestar de sus colaboradores.

luto como derecho laboral

México frente a una tendencia regional

La discusión adquiere otra dimensión cuando se observa lo que ocurre en otros países de América Latina. Colombia y Perú contemplan cinco días de permiso por luto, mientras que Chile establece entre tres y cuatro días. Bolivia, Uruguay, Ecuador y Paraguay contemplan tres días, y Argentina y Costa Rica cuentan con esquemas de entre uno y tres días, dependiendo de las circunstancias y del vínculo familiar. En buena parte de estos países, la legislación reconoce el fallecimiento de familiares directos como una causa válida para ausentarse del trabajo.

También existen diferencias sobre qué vínculos familiares están protegidos. Costa Rica, por ejemplo, contempla al menos un día para determinados familiares del segundo y tercer grado de consanguinidad, como abuelos o tíos. Chile incorporó recientemente el fallecimiento de hermanos entre los supuestos que permiten acceder a esta prestación. Estas diferencias muestran que no existe un único modelo regional, pero sí una tendencia a reconocer que el duelo puede justificar una ausencia laboral protegida.

Para las empresas mexicanas, esta conversación también puede leerse desde la responsabilidad social y la gestión de personas. Una política de duelo no debería limitarse a definir cuántos días puede faltar alguien, sino considerar cómo se comunica la ausencia, qué flexibilidad existe para regresar al trabajo y qué acompañamiento puede ofrecer la organización. El reconocimiento legal establecería un piso mínimo, pero las compañías podrían construir medidas adicionales a partir de sus propias estrategias de bienestar. En ese sentido, el debate legislativo también invita a revisar qué tan humanas son las reglas que regulan la vida cotidiana en el trabajo.

El regreso de las iniciativas sobre permisos por luto muestra que la discusión no está cerrada. Ocho proyectos en la Cámara de Diputados y un dictamen pendiente en el Senado evidencian que existe una preocupación recurrente por incorporar esta realidad a la legislación laboral mexicana. Las propuestas más recientes plantean permisos de cinco y hasta 10 días con goce de sueldo, además de extensiones cuando sea necesario viajar. Ahora el reto será transformar nuevamente la intención legislativa en una reforma que llegue al pleno y, eventualmente, a la legislación vigente.

Reconocer el luto como derecho laboral no significa convertir el duelo en un trámite administrativo, sino establecer un mínimo de protección frente a una situación que puede alterar por completo la vida de una persona. Para el mundo empresarial, la conversación también plantea una pregunta incómoda pero necesaria: ¿qué ocurre con la cultura laboral cuando alguien atraviesa una pérdida y la organización solo le ofrece cumplir con su horario? La respuesta puede marcar la diferencia entre una empresa que simplemente administra ausencias y otra que entiende el bienestar como parte de su responsabilidad. Por ahora, el debate vuelve a estar sobre la mesa y queda pendiente saber si esta vez logrará avanzar.

¿Neutralidad de carbono o reducción de emisiones: qué debería importar más?

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Para una empresa pequeña o en crecimiento, cada decisión financiera implica una renuncia: el dinero que se destina a una iniciativa ya no puede utilizarse en otra. Esta realidad también alcanza a la sostenibilidad, donde los compromisos ambientales compiten por recursos limitados. La pregunta, entonces, deja de ser únicamente qué acciones son deseables y comienza a ser cuáles pueden generar el mayor impacto. En ese escenario, la neutralidad de carbono puede parecer una meta evidente, pero no necesariamente es siempre la más estratégica. Especialmente cuando los recursos disponibles podrían utilizarse para atacar las emisiones directamente desde su origen.

El dilema adquiere otra dimensión cuando una compañía descubre que una parte importante de su huella está concentrada en su propia cadena de suministro. De acuerdo con edie, pagar compensaciones puede ayudar a equilibrar emisiones en el corto plazo, pero también puede significar que se está destinando menos capital a transformar los procesos que las generan. Para Pip & Nut, una empresa británica de alimentos, esta disyuntiva llevó a replantear su estrategia climática. La decisión no fue sencilla: abandonar la neutralidad de carbono podía parecer un retroceso, pero mantenerla también podía significar avanzar demasiado lento hacia una transformación de fondo.

¿Neutralidad de carbono o reducción de emisiones: qué debería importar más?

En 2023, Pip & Nut registró ante la Science Based Targets initiative (SBTi) su compromiso de alcanzar cero emisiones netas para 2040. Para lograrlo, la compañía debe reducir 79% de sus emisiones respecto de su línea base de 2021. El desafío es todavía mayor porque el negocio ha duplicado su tamaño desde entonces, por lo que crecer sin aumentar proporcionalmente su huella requiere acelerar las reducciones.

Durante algunos años, la compensación de carbono funcionó como una solución temporal mientras la empresa comprendía mejor el comportamiento de sus emisiones y construía una ruta hacia el cero neto. Sin embargo, con una visión más precisa de su cadena de suministro, la organización identificó dónde se encontraba el verdadero potencial de transformación.

Continuar pagando compensaciones habría significado mantener recursos fuera de la operación mientras una parte importante de las emisiones permanecía intacta. Para Pip & Nut, esa dejó de ser una inversión suficientemente estratégica. La prioridad pasó de compensar el impacto existente a financiar acciones capaces de reducirlo desde la fuente.

reducción de emisiones

La responsabilidad está en encontrar dónde generar mayor impacto

Mapear las emisiones de toda la cadena de valor permitió encontrar una pista determinante: los ingredientes representan casi la mitad de la huella de carbono de la empresa. Dentro de este grupo, los cacahuates y las almendras concentran buena parte de las emisiones. El descubrimiento cambió la naturaleza del problema, porque reducirlas no dependía únicamente de decisiones internas de la compañía, sino de transformar prácticas agrícolas.

El reto es que no basta con elegir proveedores que aparentemente sean más sostenibles. El cultivo de frutos secos con emisiones cercanas a cero todavía no es la norma de la industria. Por ello, Pip & Nut decidió participar en proyectos de investigación orientados a identificar prácticas agrícolas capaces de generar reducciones reales y que posteriormente puedan escalarse.

Uno de ellos trabaja con productores de cacahuate en Argentina, mientras otro se enfoca en almendras en California. Ambos reúnen a agricultores, científicos, proveedores y marcas de alimentos para medir el impacto ambiental de distintas prácticas y determinar cuáles pueden convertirse en soluciones aplicables a mayor escala.

reducción de emisiones

Del carbono a la resiliencia de la cadena de suministro

La decisión también revela una cuestión que trasciende las métricas climáticas: reducir emisiones puede convertirse en una estrategia para proteger la continuidad del negocio. Las empresas dependen de ecosistemas capaces de producir las materias primas que necesitan y, cuando esos sistemas se deterioran, la consecuencia puede llegar directamente a los costos, los proveedores y la disponibilidad de productos.

El caso de las almendras resulta especialmente ilustrativo. Se trata de un cultivo intensivo en agua y alrededor de 80% de la producción mundial proviene de California, una región vulnerable a las sequías. Los cambios en los patrones climáticos también generan presión sobre los polinizadores, mientras que algunas sequías recientes han obligado a agricultores a retirar árboles que ya no podían mantenerse con el agua disponible.

Las proyecciones más severas apuntan incluso a una posible reducción de casi la mitad de los rendimientos mundiales de almendras hacia 2100. Para una empresa cuyo principal ingrediente es precisamente la almendra, el cambio climático deja de ser únicamente un asunto ambiental: se convierte en un riesgo para la disponibilidad futura de aquello que mantiene funcionando al negocio.

La agricultura regenerativa como inversión, no como gasto

Ante este escenario, la agricultura regenerativa aparece como una vía para abordar simultáneamente distintos desafíos. Su enfoque no se limita a reducir emisiones, sino que contempla el suelo, el agua, la biodiversidad, los insumos, los polinizadores y la capacidad de los ecosistemas para mantenerse productivos en el largo plazo.

Esta perspectiva modifica la conversación empresarial. En lugar de preguntarse únicamente cuánto carbono debe compensarse, las organizaciones pueden comenzar a preguntarse qué necesitan transformar para que sus cadenas de suministro sean más resilientes. En ese sentido, pagar primas a agricultores que producen bajo prácticas regenerativas puede representar una inversión estratégica, además de un mecanismo para disminuir la huella ambiental.

Para una empresa en expansión, este tipo de decisiones implica asumir costos iniciales importantes. Sin embargo, invertir en resiliencia puede evitar costos futuros asociados con la escasez de materias primas, la volatilidad climática y la pérdida de productividad agrícola. La sostenibilidad comienza así a conectarse directamente con la capacidad de una empresa para seguir operando.

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El cambio no tiene que hacerse en solitario

Cuando los recursos son limitados, otra lección resulta fundamental: las empresas no necesariamente tienen que financiar por sí mismas toda la transformación. De hecho, algunos de los cambios más relevantes requieren colaboración entre actores que comparten un mismo desafío.

Los proyectos de Argentina y California muestran este modelo. Agricultores, científicos, proveedores y marcas participan en investigaciones que permiten probar nuevas prácticas, medir resultados y construir conocimiento que posteriormente pueda aplicarse a una escala mayor. La inversión, el riesgo y los aprendizajes se distribuyen entre distintos participantes.

Para las pequeñas y medianas empresas, esta colaboración puede marcar la diferencia entre una meta difícil de financiar y una transformación viable. No se trata de encontrar soluciones perfectas de inmediato, sino de identificar las intervenciones con mayor potencial y construir alianzas que permitan llevarlas más lejos.

En última instancia, ¿Neutralidad de carbono o reducción de emisiones: qué debería importar más? La respuesta dependerá de las circunstancias de cada organización, pero el caso de Pip & Nut plantea una idea difícil de ignorar: cuando los recursos son escasos, compensar las emisiones no debería desplazar indefinidamente las inversiones destinadas a reducirlas.

La neutralidad puede formar parte de una estrategia climática, especialmente como mecanismo complementario, pero alcanzar un impacto más profundo requiere actuar sobre las fuentes que generan las emisiones. Para las empresas que buscan avanzar hacia el cero neto, la pregunta más útil quizá no sea cuánto carbono pueden compensar, sino cuánto pueden dejar de emitir y qué necesitan transformar para conseguirlo.

El desafío para los responsables de sostenibilidad y de las cadenas de suministro será tomar decisiones con información, priorizar los puntos de mayor impacto y entender que cada peso invertido debe acercar realmente a la organización a sus objetivos climáticos. Cuando los datos muestran dónde está el problema, también pueden ayudar a decidir dónde vale más la pena poner los recursos.

Fauna Guardianes: un juego mexicano convierte a niñas y niños en defensores de la biodiversidad

Fauna Guardianes es un juego de mesa familiar y cooperativo creado en México que propone una forma distinta de acercar la educación ambiental a niñas y niños: en vez de limitarse a explicar por qué el planeta está en riesgo, los invita a convertirse en protagonistas de su defensa.

El proyecto nació en una mesa familiar, entre un padre y sus hijos, a partir de una convicción sencilla: cuando un niño establece un vínculo con una especie y entiende el ecosistema del que depende, la información deja de ser abstracta. El juego busca convertir esa curiosidad en empatía, conversación y conciencia ambiental.

La primera generación de guardianes está inspirada en especies mexicanas: Axo, el ajolote; Balam, el jaguar; Luma, la guacamaya; y Coral, el pez loro. Frente a ellos aparecen amenazas con rostro, como Plastigma y Caloris, que ayudan a representar presiones ambientales reales. Así, cada partida abre la puerta a conocer especies, hábitats y problemas como la pérdida de hábitat, la contaminación y el cambio climático.

“Quiero que un niño deje de ver al ajolote, al jaguar o a la guacamaya como datos de una ficha y empiece a sentir que son parte de algo que vale la pena defender. El juego funciona cuando la curiosidad se convierte en vínculo”.

Jorge Uribe Maza, creador de Fauna Guardianes.
Fauna Guardianes

Uno de los componentes centrales del proyecto es la lengua como puente. Parte de las cartas se lleva a náhuatl, maya yucateco, tzotzil y tojolabal, lenguas habladas en comunidades que habitan muchos de los ecosistemas representados. Las traducciones se validan con las propias comunidades, con la intención de que un niño pueda jugar a defender su humedal, selva o arrecife también desde su propia lengua.

Fauna Guardianes está concebido para crecer. Además de sus cuatro guardianes iniciales, el propósito es incorporar muchas más especies que enfrentan condiciones de conservación complejas y convertir a cada nuevo personaje en una puerta de entrada a su historia natural. El objetivo no es reunir una colección de datos, sino construir un universo de personajes que despierte interés sostenido por la biodiversidad mexicana.

El proyecto busca llegar a hogares, escuelas, centros comunitarios y comunidades cercanas a estos ecosistemas, así como sumar aliados que puedan apoyar la producción, las traducciones y la distribución. Para organizaciones y empresas interesadas en sostenibilidad, educación e impacto social, Fauna Guardianes plantea una vía concreta para acercar estos temas a la siguiente generación mediante una experiencia lúdica y compartida.

La revista Ganar-Ganar publicará en su edición septiembre-octubre de 2026 una página dedicada a Fauna Guardianes, como parte de la difusión inicial del proyecto.

Aquatech México celebra 10 años y pone la regulación, digitalización e inversión en el centro del futuro hídrico

En un contexto donde la seguridad hídrica se ha consolidado como un reto prioritario para el desarrollo económico, social y ambiental del país, Aquatech México reunió a especialistas en un desayuno informativo. El encuentro sirvió como marco para presentar el décimo aniversario de la plataforma y dialogar sobre “El agua del mañana: regulación, digitalización y capital estratégico”.

Durante el evento, los especialistas subrayaron que la transformación del sector requiere una visión integral que combine innovación tecnológica, actualización regulatoria e inversión estratégica.

“Atender el futuro del agua requiere conocimiento, innovación y acción inmediata. En el marco del décimo aniversario de Aquatech México como plataforma clave del sector, hacemos un llamado a toda la comunidad a ser parte de esta experiencia. Resolver las problemáticas del agua en México exige un trabajo conjunto entre industria, gobierno, academia y organismos operadores; la innovación solo se consolida cuando la tecnología encuentra a los actores clave para llevarla a cabo”, comentó Alejandra Escalante, Show Director de Aquatech México.

Por su parte, Paola Félix Díaz, Coordinadora General del Acuerdo Nacional por el Agua y de Cooperación Internacional de la CONAGUA, presentó un balance de los ejes prioritarios del Plan Nacional Hídrico: “el agua es la base para el desarrollo del país; sin agua no hay energía ni inversión posible. A través de la inversión mixta, la tecnificación del campo y el compromiso del sector privado, estamos demostrando que es posible generar gobernanza hídrica y garantizar el derecho humano al agua en México. Atender la crisis del agua es un tema transversal que toca la salud, la seguridad y el desarrollo social; por eso necesitamos construir alianzas estratégicas para pasar del discurso a resultados tangibles”.

En el diálogo se enfatizó que el agua ha dejado de ser únicamente una agenda ambiental para convertirse en un factor crítico para la competitividad, la atracción de inversiones y la sostenibilidad. Asimismo, se analizaron los principales desafíos de México: la modernización de la infraestructura, el incremento en la demanda, la eficiencia operativa y la adopción de tecnologías de gestión inteligente.

“Los retos hídricos que enfrentamos no son exclusivos de México, son globales. Para avanzar necesitamos cambiar el enfoque hacia la corresponsabilidad de todos los actores y pasar de la simple consulta a una participación financiera real”, comentó Jorge Arriaga, Coordinador Ejecutivo de la Red del Agua UNAM y Coordinador Ejecutivo del Centro Regional de Seguridad Hídrica bajo los auspicios de la UNESCO.

Herramientas como la automatización, la inteligencia artificial, el monitoreo en tiempo real, la analítica de datos y las soluciones digitales se destacaron como motores clave para optimizar recursos, reducir pérdidas y fortalecer la resiliencia de los sistemas hídricos.

Asimismo, los ponentes enfatizaron que garantizar la seguridad hídrica dependerá de la articulación entre el sector público, la iniciativa privada, la academia y la sociedad civil. En esta sinergia resalta la alianza estratégica con la Embajada del Reino de los Países Bajos, representada en el evento por Eline Jansen, Asesora de Asuntos Económicos de Agua y Clima.

“Espacios como Aquatech México son clave porque conectan la innovación tecnológica global con los objetivos nacionales. La resiliencia hídrica no se logra de forma aislada; exige que la academia, las organizaciones internacionales, las comunidades y los sectores productivos sumemos capacidades bajo metas y métricas claras”, explicó Piedad Gómez, Directora Operativa de Agua Capital.

Bajo este panorama, Aquatech México reafirma su objetivo de consolidarse como un foro clave para el intercambio de conocimiento, el impulso de soluciones innovadoras y el fortalecimiento de la conversación pública sobre el recurso hídrico en el país.

Aquatech Mexico

Aquatech México: punto de encuentro para la innovación

Aquatech México 2026 es un espacio que reunirá a empresas, autoridades, académicos y líderes de opinión para analizar las tendencias que están redefiniendo la gestión del agua y compartir soluciones hacia un modelo más eficiente y sostenible.

La edición 2026 se llevará a cabo del 1 al 3 de septiembre en el Centro Banamex, CDMX, abordando ejes clave como:

En un contexto donde la seguridad hídrica se ha consolidado como un reto prioritario para el desarrollo económico, social y ambiental del país, Aquatech México reunió a especialistas en un desayuno informativo. El encuentro sirvió como marco para presentar el décimo aniversario de la plataforma y dialogar sobre “El agua del mañana: regulación, digitalización y capital estratégico”.

Durante el evento, los especialistas subrayaron que la transformación del sector requiere una visión integral que combine innovación tecnológica, actualización regulatoria e inversión estratégica.

“Atender el futuro del agua requiere conocimiento, innovación y acción inmediata. En el marco del décimo aniversario de Aquatech México como plataforma clave del sector, hacemos un llamado a toda la comunidad a ser parte de esta experiencia. Resolver las problemáticas del agua en México exige un trabajo conjunto entre industria, gobierno, academia y organismos operadores; la innovación solo se consolida cuando la tecnología encuentra a los actores clave para llevarla a cabo”, comentó Alejandra Escalante, Show Director de Aquatech México.

Por su parte, Paola Félix Díaz, Coordinadora General del Acuerdo Nacional por el Agua y de Cooperación Internacional de la CONAGUA, presentó un balance de los ejes prioritarios del Plan Nacional Hídrico: “el agua es la base para el desarrollo del país; sin agua no hay energía ni inversión posible. A través de la inversión mixta, la tecnificación del campo y el compromiso del sector privado, estamos demostrando que es posible generar gobernanza hídrica y garantizar el derecho humano al agua en México. Atender la crisis del agua es un tema transversal que toca la salud, la seguridad y el desarrollo social; por eso necesitamos construir alianzas estratégicas para pasar del discurso a resultados tangibles”.

En el diálogo se enfatizó que el agua ha dejado de ser únicamente una agenda ambiental para convertirse en un factor crítico para la competitividad, la atracción de inversiones y la sostenibilidad. Asimismo, se analizaron los principales desafíos de México: la modernización de la infraestructura, el incremento en la demanda, la eficiencia operativa y la adopción de tecnologías de gestión inteligente.

“Los retos hídricos que enfrentamos no son exclusivos de México, son globales. Para avanzar necesitamos cambiar el enfoque hacia la corresponsabilidad de todos los actores y pasar de la simple consulta a una participación financiera real”, comentó Jorge Arriaga, Coordinador Ejecutivo de la Red del Agua UNAM y Coordinador Ejecutivo del Centro Regional de Seguridad Hídrica bajo los auspicios de la UNESCO.

Aquatech Mexico

Herramientas como la automatización, la inteligencia artificial, el monitoreo en tiempo real, la analítica de datos y las soluciones digitales se destacaron como motores clave para optimizar recursos, reducir pérdidas y fortalecer la resiliencia de los sistemas hídricos.

Asimismo, los ponentes enfatizaron que garantizar la seguridad hídrica dependerá de la articulación entre el sector público, la iniciativa privada, la academia y la sociedad civil. En esta sinergia resalta la alianza estratégica con la Embajada del Reino de los Países Bajos, representada en el evento por Eline Jansen, Asesora de Asuntos Económicos de Agua y Clima.

“Espacios como Aquatech México son clave porque conectan la innovación tecnológica global con los objetivos nacionales. La resiliencia hídrica no se logra de forma aislada; exige que la academia, las organizaciones internacionales, las comunidades y los sectores productivos sumemos capacidades bajo metas y métricas claras”, explicó Piedad Gómez, Directora Operativa de Agua Capital.

Bajo este panorama, Aquatech México reafirma su objetivo de consolidarse como un foro clave para el intercambio de conocimiento, el impulso de soluciones innovadoras y el fortalecimiento de la conversación pública sobre el recurso hídrico en el país.

Aquatech México: punto de encuentro para la innovación

Aquatech México 2026 es un espacio que reunirá a empresas, autoridades, académicos y líderes de opinión para analizar las tendencias que están redefiniendo la gestión del agua y compartir soluciones hacia un modelo más eficiente y sostenible.

La edición 2026 se llevará a cabo del 1 al 3 de septiembre en el Centro Banamex, CDMX, abordando ejes clave como:

  • Regulación y políticas públicas.
  • Transformación digital del sector hídrico.
  • Infraestructura inteligente.
  • Economía circular y reúso del agua.
  • Innovación tecnológica.
  • Financiamiento e inversión.
  • Casos de éxito nacionales e internacionales.

Pinta tu Cancha, Fundación MetLife presenta el fotolibro que documenta cómo transforma comunidades

Durante años, muchas canchas de barrio fueron vistas únicamente como infraestructura deportiva. Algunas permanecían vacías, otras deterioradas y varias dejaron de ser un punto de encuentro para las comunidades. Sin embargo, la realidad es que cuando estos espacios se recuperan, pueden convertirse en algo mucho más grande: un lugar en donde se fortalece el sentido de pertenencia, se crean nuevas relaciones y el deporte vuelve a ser una herramienta para convivir.

Este es precisamente el espíritu de Pinta tu Cancha, una iniciativa de Fundación MetLife, implementada por Fundación Placemaking, que impulsa la recuperación de canchas de superficie dura a través de procesos participativos, voluntariado y diseño comunitario. Ahora, esa historia quedó reunida en un fotolibro que documenta no solo el antes y el después de los espacios intervenidos, sino también las experiencias de quienes los hicieron posibles y de quienes hoy los viven todos los días.

Pinta tu Cancha de Fundación MetLife: El trabajo que comienza mucho antes de recibir pintura

Quien observa una cancha terminada podría pensar que el proyecto inicia el día en que decenas de voluntarios llegan con brochas y rodillos. Sin embargo, detrás de cada intervención impulsada por Fundación MetLife, existe un proceso mucho más profundo. En este proyecto, antes de pintar una sola línea, se comienzan conversaciones con vecinos, autoridades y organizaciones para comprender qué necesita realmente la comunidad y cómo imagina ese espacio.

Ese trabajo previo explica por qué Pinta tu Cancha no se define como un programa de infraestructura. Desde la visión de Fundación MetLife —el brazo social de MetLife creado en 2005—, forma parte de su estrategia para fortalecer comunidades resilientes, donde la participación ciudadana resulta tan importante como la rehabilitación física del espacio. La cancha termina siendo el resultado visible de un proceso de colaboración que comenzó mucho tiempo antes. Nalleli García, directora de Fundación MetLife México, afirma:

“Pinta tu Cancha no es un programa de infraestructura, en realidad es un programa que está dentro de nuestro pilar de comunidades resilientes”.

Cortesía del FotoLibro Pinta tu Cancha.

En apenas tres años, la iniciativa ha logrado intervenir 39 canchas, de las cuales 34 se encuentran en la Ciudad de México, con presencia en sus 16 alcaldías, además de extenderse al Estado de México, Jalisco, Nuevo León y Baja California. Más de 900 voluntarios han participado en estas intervenciones, beneficiando a más de 130 mil personas, cifras que reflejan el alcance de una estrategia basada en alianzas y participación comunitaria.

Cómo cada comunidad construye su propia identidad 

Una de las características que distingue al programa es que ninguna cancha es igual a otra. Los colores, las formas y los elementos gráficos no responden a una plantilla predeterminada, sino a la identidad de quienes viven alrededor del espacio. Niñas, niños, jóvenes, personas adultas y adultos mayores participan en talleres donde imaginan cómo quieren verse representados. Como resume Nalleli García: “Ninguna cancha es igual, porque cada una representa de diferente manera a la comunidad”.

Cortesía del FotoLibro Pinta tu Cancha.

Ese proceso participativo también permite resignificar los territorios. Un ejemplo es la cancha conocida como La Araña, en Álvaro Obregón, donde una característica que durante años fue vista con una connotación negativa —la telaraña de cables que cruza la colonia— terminó convirtiéndose en un símbolo de identidad plasmado en el diseño del espacio. Más que ocultar la historia del lugar, la comunidad decidió apropiarse de ella y transformarla en un motivo de orgullo.

La metodología desarrollada por Fundación Placemaking —organización que transforma espacios públicos en puntos de encuentros vivos— demuestra que escuchar a la comunidad no solo mejora el diseño urbano, sino que fortalece el sentido de pertenencia. Como afirma Guillermo Bernal, director fundador de Fundación Placemaking: “La transformación de una cancha empieza siempre de la mano de la comunidad.” 

Cuando las personas participan en la creación de un espacio, también asumen un compromiso con su cuidado. Esa apropiación explica por qué muchas de las canchas continúan activas y conservadas tiempo después de haber sido rehabilitadas.

El voluntariado en Pinta tu Cancha de Fundación MetLife: un motor de transformación comunitaria

El impacto del programa no se limita a quienes utilizan las canchas. Uno de los pilares de esta iniciativa es el voluntariado, ya que transforma a quienes deciden involucrarse. Algunos participantes recuerdan haber llegado con la intención de pintar un espacio y terminar llevándose historias que modificaron su forma de entender la solidaridad y el compromiso con la comunidad. Comparte Jessica Mendoza, voluntaria:

“Recuperar espacios para los jóvenes, para los niños, incluso para los adultos, es algo que deberíamos hacer de forma natural todas las personas.” 

En muchas ocasiones, el impacto es tan significativo que una voluntaria relata cómo atravesaba un periodo de depresión y encontró en estas jornadas una oportunidad para reconectar con otras personas y consigo misma. Para ella, convivir con niñas, niños y familias de distintas comunidades representó una experiencia capaz de recordarle el valor que tiene dedicar tiempo a los demás.

“Gracias por voltearnos a ver, gracias por regalarnos su tiempo, gracias por creer en nuestros hijos.”, Jessica Mendoza, voluntaria.

Cabe destacar que la participación también ha abierto espacios para comunidades que históricamente han enfrentado barreras para acceder al deporte. Integrantes de Sharkes LGBTIQ+ —club deportivo perteneciente a la comunidad LGBTIQ+— destacaron que estas canchas pueden convertirse en lugares seguros donde cualquier persona pueda practicar una actividad física sin miedo a ser juzgada, demostrando que la inclusión también se construye desde el espacio público.

“Encontramos un espacio seguro donde todas, todos y todes podemos ser libres, sin miedo a mostrar quiénes somos en realidad haciendo un deporte”. Santiago García, Shark LGBTIQ+.

Fotolibro Pinta tu Cancha; el legado que pone a las personas en el centro

Lejos de buscar una recopilación de fotografías sobre infraestructura, el fotolibro nació con la intención de contar las historias de quienes habitan estos espacios todos los días. Niños, niñas, madres, padres de familia, personas mayores, deportistas, voluntarios, artistas, autoridades y organizaciones aparecen como protagonistas de una narrativa donde la comunidad ocupa el lugar central.

“El fotolibro habla de las personas, las reconoce, reconoce la importancia de la ciudadanía, de las niñas y de los niños en la construcción de ciudad y del cuidado y la apropiación de los espacios públicos.” Luciana Renner, directora ejecutiva de Fundación Placemaking.

Las imágenes documentan los momentos visibles de cada intervención, pero también evocan el proceso que permitió llegar hasta ahí: las conversaciones, los talleres participativos, las jornadas de voluntariado e incluso los retos que implicó desarrollar el programa. Más que un registro fotográfico, el libro funciona como un testimonio colectivo sobre el poder de las alianzas y la participación ciudadana para transformar los espacios públicos.

Quizá esa sea la principal enseñanza que deja Pinta tu Cancha. Las ciudades cambian cuando las personas encuentran motivos para reunirse, reconocerse y construir algo en común. Las canchas recuperadas son la evidencia tangible de ese proceso, pero el verdadero legado permanece en las relaciones que nacen alrededor de ellas. El fotolibro conserva esas historias para recordar que, cuando una comunidad participa en la transformación de su propio entorno, también comienza a escribir una nueva historia sobre sí misma. Si te gustaría descargarlo, puedes hacerlo dando click en este link. 

¿Qué es un código de ética y por qué forma parte de la RSE? Caso Corporativo Kosmos

Una empresa puede tener el mejor producto, ofrecer un servicio competitivo y contar con una estrategia de crecimiento sólida, pero hay algo que puede hacer que todo eso pierda valor: que las personas dejen de confiar en ella. Y la ética tiene mucho que ver con esa confianza. De acuerdo con Edelman, la calidad del producto y la competencia técnica explican apenas 20% del capital de confianza de una compañía; el resto está relacionado con dimensiones como la integridad, la transparencia y el propósito.

Por otra parte, la relevancia de actuar correctamente tampoco se queda en la percepción, pues análisis de Ethisphere Institute han encontrado que las empresas reconocidas entre las más éticas del mundo superan financieramente a sus pares de la industria por 8.2 puntos porcentuales. Además, cerca de 80% del valor de mercado de una empresa moderna corresponde a activos intangibles, como la reputación y la confianza, por lo que una crisis ética puede terminar afectando mucho más que la imagen de una organización.

En este escenario, hablar de ética también es hablar de Responsabilidad Social Empresarial: de la manera en que una compañía toma decisiones, trata a las personas, establece relaciones comerciales y responde cuando algo no funciona como debería. Es bajo esta perspectiva que Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentación, cuenta con un Código de Ética que, de manera voluntaria, reúne los valores, principios, normas y compromisos que orientan su actuación y buscan fortalecer la transparencia en sus actividades.

¿Qué es un código de ética? Corporativo Kosmos lo lleva de los valores a las decisiones

Entonces, ¿qué es un código de ética cuando se observa desde la operación de una empresa? Es, en esencia, una guía que establece cómo se espera que actúen quienes forman parte de una organización y cuáles son los principios que deben acompañar sus decisiones y relaciones. Su valor aparece cuando deja de ser un documento que se guarda en un cajón y comienza a funcionar como una referencia para resolver situaciones cotidianas.

En Corporativo Kosmos, ese propósito está expresamente establecido: su Código de Ética busca construir una cultura de trabajo sana, basada en principios, valores y altos estándares éticos, además de fortalecer la confianza de los grupos de interés y fomentar el cumplimiento de la normatividad. Su alcance no se limita a los colaboradores y ejecutivos; también contempla a clientes, proveedores y comunidades relacionadas con la organización.

qué es un código de ética

¿Y qué significa esto en la práctica? Que la ética comienza con cuestiones tan fundamentales como respetar la dignidad y los derechos humanos, promover la diversidad y no tolerar el hostigamiento, la discriminación o el acoso, pero también llega a temas como el manejo de información confidencial, los conflictos de interés, las relaciones con proveedores, la prevención de la corrupción, la seguridad laboral y la responsabilidad ambiental.

Por eso, el Código de Ética de Corporativo Kosmos no solo dice cuáles son sus valores —lealtad, valentía, honestidad y actitud de servicio—, sino que establece pautas para convertirlos en comportamientos.

De la palabra a la acción: así se vive el Código de Ética en Corporativo Kosmos

El verdadero reto de cualquier código consiste en llevar sus principios a las decisiones que ocurren todos los días. En el caso de Corporativo Kosmos, esto significa que la ética atraviesa distintas áreas de su operación y establece criterios concretos para prevenir conflictos, proteger a las personas y mantener relaciones transparentes con quienes forman parte de su cadena de valor. Por eso, a continuación, te explicamos algunas de las áreas en las que la empresa de alimentos ha logrado traducir en acciones sus expectativas éticas:

● Relaciones con proveedores: las decisiones de compra deben considerar los intereses de la empresa y sus clientes y realizarse con proveedores reconocidos por su desempeño ético. Para prestadores de servicios y contratistas, el Código establece procesos homogéneos y transparentes, basados en criterios como calidad, rentabilidad y servicio, además de exigir un trato equitativo y honesto.

● Cero tolerancia a la corrupción: el Código rechaza la corrupción y el fraude en todas sus formas. Por ello, prohíbe ofrecer, prometer o entregar dinero, bienes, servicios o cortesías para condicionar una negociación u obtener una ventaja, además de prohibir los pagos de facilitación y establecer reglas para la recepción de obsequios y atenciones.

● Protección de información y recursos: la ética también implica saber qué información puede compartirse y cómo deben utilizarse los recursos corporativos. Los colaboradores deben manejar bajo estándares de confidencialidad la información que conocen por su trabajo y utilizar instalaciones, equipos y herramientas únicamente para las funciones asignadas.

● Respeto dentro de la organización: el documento reconoce la individualidad, dignidad, privacidad y derechos humanos de los colaboradores y establece un compromiso con la diversidad. Además, señala que no se toleran actos de hostigamiento, discriminación o acoso. Así, la ética también se convierte en una forma de construir espacios laborales donde las personas puedan desarrollarse con respeto.

● Seguridad y responsabilidad ambiental: el compromiso se extiende a la manera en que se desarrollan las operaciones. El Código considera la salud y seguridad laboral parte integral de la forma de trabajo y contempla medidas para prevenir accidentes. También establece el respeto a la normatividad ambiental, el uso racional y sostenible de los recursos, el ahorro de energía y la reducción de contaminantes.

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Canal Ético: cuando hacer lo correcto también significa levantar la voz

Pero incluso con reglas claras, una cultura ética necesita algo más: un mecanismo que permita actuar cuando esas reglas son vulneradas. Por eso, Corporativo Kosmos cuenta con un Canal Ético, una herramienta  confidencial, segura y de fácil acceso mediante la cual sus colaboradores pueden alertar sobre posibles malas prácticas relacionadas con aspectos financieros, contables, comerciales, de valores o de cumplimiento.

La herramienta busca que los principios del Código no dependan únicamente de los diversos líderes de sus departamentos, sino que exista una vía formal para que cualquier miembro de la organización pueda denunciar situaciones contrarias a estos con la seguridad de que su identidad y persona será protegida contra cualquier represalia y, de esta manera, que todas y todos puedan comprender que en Corporativo Kosmos la ética es una responsabilidad compartida.

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La ética también es una forma de hacer empresa

Hablar de ética empresarial no significa únicamente hablar de aquello que una compañía debe evitar. También significa hablar de la confianza que quiere construir, de las relaciones que busca mantener y de la reputación que pretende conservar en el largo plazo. Los datos de Edelman y Ethisphere muestran que existe una relación entre ética, confianza y desempeño que convierte estos principios en un elemento estratégico para las organizaciones.

El caso de Corporativo Kosmos muestra cómo esa visión puede llevarse a la práctica: un Código que establece principios, reglas y responsabilidades; operaciones que deben conducirse bajo esos criterios; y un Canal Ético que permite reportar posibles incumplimientos. Así, la RSE también se construye desde dentro, cuando los valores dejan de ser declaraciones y se convierten en decisiones que orientan la manera de hacer negocios y de realizar las operaciones diarias.

¿Por qué los shareholders están dando la espalda a las resoluciones ambientales?

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Durante el primer semestre de 2026, las resoluciones ambientales presentadas por accionistas de grandes empresas estadounidenses volvieron a perder terreno. En las compañías que integran el índice Russell 3000 se registraron apenas 75 propuestas relacionadas con asuntos medioambientales, la mitad de las presentadas durante el mismo periodo de 2025. El dato confirma una tendencia que lleva varios años modificando la relación entre inversionistas y sostenibilidad.

El retroceso adquiere mayor relevancia porque han pasado dos años desde que los accionistas de una gran empresa aprobaron una resolución ambiental, según un análisis de The Conference Board. La pregunta, entonces, no es solamente por qué disminuyen estas iniciativas, sino qué está diciendo el capital cuando decide no respaldarlas y qué deberían entender las empresas de este cambio de comportamiento.

Resoluciones ambientales: menos propuestas, pero también menos presión

De acuerdo con información de Trellis, la disminución de las resoluciones ambientales no ocurre de manera aislada. Durante los primeros seis meses de 2026, los accionistas del Russell 3000 presentaron 75 propuestas de este tipo, frente a las 150 registradas en el mismo periodo de 2025. La cifra representa una reducción de 50%, en un contexto en el que la temporada de juntas generales concentra buena parte de las votaciones de los accionistas.

El descenso incluso supera ligeramente la contracción general de las propuestas accionarias. Según The Conference Board, estas pasaron de 923 en 2024 a 622 en 2026. Esto significa que las cuestiones ambientales no solamente están perdiendo espacio dentro de la agenda accionaria, sino que lo hacen a un ritmo particularmente marcado.

El efecto va más allá de las estadísticas. Menos propuestas significa también menos presión directa para que las compañías adopten medidas ambientales, especialmente aquellas que todavía tienen avances limitados. Una resolución puede obligar a colocar un asunto sobre la mesa, generar una discusión entre inversionistas y dirección e incluso impulsar cambios que de otro modo podrían tardar años.

Un ejemplo lo demuestra: una de las propuestas aprobadas en 2024 llevó a Jack in the Box a establecer sus primeros objetivos de reducción de gases de efecto invernadero. El caso muestra que estas iniciativas pueden funcionar como un mecanismo concreto para acelerar transformaciones corporativas. Pero ese mecanismo está perdiendo fuerza.

resoluciones ambientales

¿Qué buscan los inversionistas cuando votan?

La caída de las resoluciones ambientales no significa necesariamente que los inversionistas hayan dejado de considerar relevantes los riesgos ambientales. Más bien, los datos apuntan a un cambio en la manera en que estos asuntos compiten por la atención y el capital.

El hecho de que las propuestas hayan disminuido mientras las iniciativas de grupos contrarios a los criterios ESG se mantienen prácticamente estables resulta revelador. En 2026, estos grupos presentaron 102 propuestas, una cifra similar a la registrada desde 2024. Sin embargo, ninguna de sus propuestas ha prosperado durante los últimos tres años.

Por tanto, el escenario no parece ser simplemente una sustitución de propuestas ambientales por propuestas contrarias al ESG. El problema es más amplio: las propuestas de los accionistas están perdiendo espacio en general y las ambientales están retrocediendo todavía más.

Para las empresas, esto plantea una señal relevante. Los inversionistas no necesariamente necesitan más compromisos ambientales en abstracto; necesitan evidencia de que estos asuntos están conectados con la capacidad de la compañía para generar y proteger valor.

Riesgos ambientales que puedan afectar operaciones, cadenas de suministro, costos o continuidad del negocio tienen una dimensión financiera evidente. Pero para que esa relación influya en las decisiones de inversión debe poder demostrarse. Objetivos, indicadores y compromisos pueden ser importantes, pero necesitan estar acompañados por información que permita entender qué significan para el desempeño empresarial.

En otras palabras, el inversionista no solamente pregunta qué está haciendo una compañía frente al cambio climático o sus impactos ambientales, sino también qué riesgos está gestionando, qué oportunidades está protegiendo y qué consecuencias financieras tendría no actuar.

resoluciones ambientales

Qué deben priorizar las empresas para atraer inversión

El retroceso de las resoluciones ambientales puede ser interpretado por algunas empresas como una oportunidad para reducir la presión sobre sus estrategias de sostenibilidad. Sin embargo, hacerlo podría ser una lectura equivocada.

Que disminuyan las propuestas no elimina los riesgos ambientales que enfrentan las compañías. Tampoco convierte en irrelevantes cuestiones como las emisiones, la eficiencia de recursos o la resiliencia de las operaciones. Lo que cambia es el contexto en el que las empresas deben demostrar que atender estos asuntos genera valor.

Por eso, una de las principales prioridades debería ser dejar atrás una visión de la sostenibilidad basada únicamente en compromisos y avanzar hacia una gestión capaz de demostrar resultados. Para atraer inversión, las empresas necesitan identificar cuáles son los asuntos ambientales que realmente afectan su negocio y vincularlos con variables que importan al capital.

Esto implica, entre otras cosas:

  • Priorizar los riesgos materiales, en lugar de dispersar recursos en una larga lista de compromisos.
  • Vincular los objetivos ambientales con resultados empresariales, como costos, eficiencia, continuidad operativa, crecimiento o exposición al riesgo.
  • Demostrar avances con datos, de manera que los inversionistas puedan distinguir entre compromisos declarativos y transformaciones reales.
  • Integrar la sostenibilidad a la estrategia corporativa, evitando que permanezca como una agenda paralela a las decisiones financieras.
  • Explicar el costo de la inacción, especialmente cuando los riesgos ambientales pueden traducirse en interrupciones, mayores costos o pérdida de competitividad.

El contexto actual, por tanto, no necesariamente exige que las empresas hagan más promesas. Les exige demostrar mejor por qué las decisiones ambientales importan para el futuro del negocio.

Y aquí está una de las principales respuestas a la pregunta del título: quizá los shareholders no estén dando la espalda al medio ambiente, sino a una forma de plantear las resoluciones ambientales que no siempre logra convencerlos de que existe una relación suficientemente clara entre la propuesta y el valor de la compañía.

resoluciones ambientales

Menos resoluciones no significa menos riesgo

La caída de las resoluciones ambientales durante 2026 representa un cambio importante en la conversación entre accionistas y empresas. Las 75 propuestas presentadas durante el primer semestre en compañías del Russell 3000, la mitad de las registradas un año antes, muestran que la presión accionaria sobre la agenda ambiental está disminuyendo. Pero sería un error interpretar esta tendencia como evidencia de que los riesgos ambientales también están desapareciendo.

Para las empresas, el mensaje debería ser otro: en un mercado donde los inversionistas son más selectivos, la sostenibilidad necesita demostrar su relevancia empresarial. El desafío ya no consiste solamente en conseguir apoyo para una resolución, establecer un compromiso o comunicar una meta, sino en demostrar cómo la gestión ambiental protege el valor, reduce riesgos y fortalece la capacidad competitiva. Si las compañías logran hacer esa conexión, quizá necesiten menos presión externa para avanzar: la propia lógica de inversión se convertirá en el argumento más sólido para hacerlo.

La inversión en sostenibilidad enfrenta una nueva pregunta: ¿por qué debería quedarse?

En un contexto marcado por presión política, condiciones económicas más difíciles, inestabilidad geopolítica, interrupciones en las cadenas de suministro y un mayor escrutinio del gasto corporativo, los presupuestos destinados a sostenibilidad enfrentan una evaluación más rigurosa.

La pregunta ya no es únicamente qué tan alineado está un proyecto con los compromisos ambientales, sociales o de gobernanza de una compañía. Ahora también debe responder dónde está el valor: cómo modifica el margen, el flujo de caja, el riesgo, la resiliencia o el crecimiento. Tal como ha señalado Sustainable Brands, este escrutinio sobre la sostenibilidad no significa que ha perdido relevancia, sino que está siendo sometida a la misma prueba que cualquier otra decisión que compite por capital, atención directiva y capacidad de ejecución.

La sostenibilidad llegó a un punto de inflexión

Durante años, las empresas construyeron las bases de sus estrategias de sostenibilidad: mapearon emisiones, establecieron objetivos, fortalecieron la transparencia, desarrollaron estructuras de gobernanza, evaluaron la materialidad e involucraron a proveedores en sus planes de transición. El avance es evidente y, de acuerdo con el informe de KPMG, Cerrando la brecha en la valoración de la sostenibilidad, 72% de los ejecutivos encuestados comprende en detalle su estrategia, métricas y desempeño en sostenibilidad, o está familiarizado con sus aspectos clave.

Además, 60% asegura considerar los riesgos y oportunidades vinculados con la sostenibilidad dentro de la planificación financiera. Sin embargo, existe una brecha importante entre reconocer la relevancia de estos factores y convertirla en información capaz de orientar decisiones de capital: solo 19% utiliza enfoques rigurosos de cuantificación para medir cómo la sostenibilidad afecta los resultados financieros, las ganancias operativas y la innovación.

Ahí se encuentra una de las principales tensiones del momento. La conciencia aumentó, los reportes maduraron y las estrategias adquirieron mayor visibilidad, pero su impacto económico todavía no siempre puede demostrarse con la misma precisión con la que se presentan sus indicadores.

Las empresas saben, por ejemplo, que el riesgo climático puede interrumpir operaciones; que una mayor eficiencia de recursos puede reducir costos; que una cadena de suministro resiliente puede proteger la continuidad; y que mejores productos, datos y sistemas de gobernanza pueden fortalecer la competitividad. El problema aparece cuando esa lógica debe transformarse en una decisión concreta de inversión.

Porque en los espacios donde se asigna capital, la lógica conceptual tiene un límite: el valor necesita poder modelarse.

inversión en sostenibilidad

Inversión en sostenibilidad: del caso de negocio a la valoración

Durante mucho tiempo, a los equipos de sostenibilidad se les pidió construir “el caso de negocio”. La expresión fue útil porque permitió llevar la conversación más allá de la reputación y conectar estos asuntos con estrategia, riesgo y oportunidades.

Pero hoy el caso de negocio puede resultar demasiado amplio. Existe una diferencia fundamental entre explicar por qué una iniciativa tiene sentido y demostrar cómo modifica el desempeño financiero.

Por ejemplo, un análisis puede sostener que una inversión en eficiencia energética reduce emisiones y costos. La valoración financiera debe ir un paso más allá: mostrar qué ocurre con los gastos operativos, el periodo de recuperación, la volatilidad de los márgenes y la exposición a futuros incrementos en los precios de la energía.

Lo mismo ocurre con otros frentes:

  • Agua: no basta con señalar que su gestión responsable protege las operaciones; es necesario estimar el costo de posibles interrupciones, restricciones regulatorias, riesgos de seguros o tiempos de inactividad.
  • Cadena de suministro: la resiliencia de los proveedores adquiere otra dimensión cuando puede vincularse con continuidad de ingresos, capital de trabajo, disponibilidad de productos y fidelización.
  • Circularidad: reparar, reutilizar o recuperar materiales puede evaluarse a partir de la economía unitaria, el valor del ciclo de vida del cliente y las necesidades de capital.
  • Adaptación: una inversión puede parecer costosa si únicamente se observa el CapEx inicial, pero adquirir otro significado cuando se incorporan pérdidas evitadas, daños a activos, interrupciones y exposición a futuros costos.

Esta distinción es particularmente importante porque la sostenibilidad ya no se encuentra en un espacio separado de las finanzas o la estrategia. Está compitiendo dentro de ellas. Por eso, los argumentos generales pierden fuerza frente a supuestos cuantificados, escenarios, rangos de riesgo y trayectorias financieras.

No se trata de convertir cada impacto ambiental o social en una cifra perfecta. Se trata de construir una relación más creíble entre los indicadores de sostenibilidad y el valor empresarial.

resoluciones ambientales

El verdadero problema no es la sostenibilidad, sino la forma de valorarla

Existe otra barrera: las métricas de sostenibilidad no son, por sí mismas, métricas de valoración.

Las empresas saben cada vez más sobre sus emisiones, consumo de agua, generación de residuos, seguridad, diversidad o desempeño de sus proveedores. Estos indicadores siguen siendo indispensables porque muestran qué está ocurriendo y permiten medir avances. Pero saber cuánto cambió un indicador no necesariamente permite saber cuánto valor económico generó ese cambio.

Reducir toneladas de emisiones no equivale automáticamente a conocer los costos de carbono evitados. Ahorrar metros cúbicos de agua no revela por sí mismo cuánto riesgo operativo se redujo. Desviar residuos no determina cuánto valor material fue recuperado. Una auditoría a proveedores tampoco muestra automáticamente cuánto margen quedó protegido frente a una interrupción.

En otras palabras, las métricas de sostenibilidad muestran qué cambió; las métricas de valoración permiten entender cuánto vale ese cambio.

Aquí también aparece una lección importante para la inversión en sostenibilidad: no es necesario esperar a contar con datos perfectos para empezar a cuantificar. Las finanzas tampoco funcionan en un escenario de certeza absoluta. Las compañías modelan inflación, demanda, precios de materias primas, rotación de clientes, crecimiento, competencia y tasas de descuento utilizando supuestos que posteriormente son sometidos a pruebas y actualizados.

La sostenibilidad puede trabajar bajo la misma lógica. El análisis de escenarios, el ROI ajustado al riesgo, los costos evitados, el valor en riesgo, las curvas de reducción marginal o las simulaciones de Monte Carlo no eliminan la incertidumbre, pero permiten hacerla utilizable para la toma de decisiones.

Y hay un elemento que suele quedar fuera de la ecuación: el costo de no actuar.

No invertir también es una decisión. Puede significar una mayor exposición a costos energéticos, regulación, interrupciones de suministro, primas de seguros, pérdida de clientes, restricciones de financiamiento o deterioro de activos. También puede traducirse en oportunidades perdidas: contratos para los que no se cumplen determinados requisitos, mercados a los que ya no se puede acceder o ventajas competitivas que otros actores consiguen antes.

Por eso, comparar una iniciativa sostenible únicamente contra el costo de implementarla genera una fotografía incompleta. La verdadera comparación debería considerar también cuánto puede costar mantener el statu quo.

resoluciones ambientales

La sostenibilidad debe demostrar su valor, no abandonar la agenda

La nueva exigencia sobre la inversión en sostenibilidad no debería interpretarse como una señal de que las empresas están dejando de creer en ella. Es, más bien, una señal de que la sostenibilidad ha llegado a una etapa en la que necesita integrarse con mayor profundidad en los mecanismos tradicionales de creación y protección de valor. La pregunta ya no es únicamente si una iniciativa es sostenible, sino qué riesgo reduce, qué costo evita, qué oportunidad abre y cómo modifica la economía del negocio.

En ese sentido, la mejor respuesta a la pregunta de por qué debería quedarse es precisamente que sus fundamentos no han desaparecido. Lo que necesita cambiar es la capacidad de demostrarlos. La sostenibilidad necesita objetivos, ciencia, métricas, transparencia y confianza, pero también necesita valoración financiera. El verdadero problema no es que la sostenibilidad haya dejado de ser relevante; es que muchas organizaciones todavía no han desarrollado las herramientas necesarias para demostrar cuánto vale actuar y cuánto puede costar no hacerlo.

Selena Gomez, bajo la lupa: la demandan por presunto fraude en una startup de salud mental

El nombre de Selena Gomez vuelve a estar relacionado con el mundo empresarial, pero esta vez no por el lanzamiento de un proyecto, sino por una disputa legal. La cantante y actriz fue demandada por inversionistas que aseguran que incumplió obligaciones vinculadas con Wondermind Global, una startup de salud mental que comenzó operaciones en 2021. 

Según información de Reuters, la demanda contra Selena Gomez fue presentada el 13 de agosto ante un tribunal federal de Delaware y acusa a la artista y a otros líderes de la empresa de no cumplir compromisos que, según los inversionistas, fueron determinantes para aportar su capital. Asimismo, los demandantes sostienen que invirtieron casi 1.2 millones de dólares bajo la expectativa de que la artista participaría activamente en el desarrollo y promoción de la compañía.

Demanda contra Selena Gomez: ¿qué ocurrió con Wondermind Global?

Wondermind Global fue lanzada en 2021 con una propuesta centrada en ayudar a las personas a fortalecer su denominada “aptitud mental”. Para los inversionistas que posteriormente presentaron la demanda, la participación de Selena Gomez constituía un elemento relevante de la propuesta empresarial: de acuerdo con el documento judicial, se les habría informado que la artista tendría una participación activa en el desarrollo de la compañía en calidad de directora de marketing.

La relevancia de Gomez tampoco es menor desde el punto de vista de la capacidad de difusión. La demanda destaca que la actriz y cantante cuenta con más de 500 millones de seguidores en redes sociales, una audiencia que podía representar un activo importante para una empresa emergente que buscaba posicionarse en torno a la salud mental.

Sin embargo, los inversionistas sostienen que las obligaciones asumidas no fueron cumplidas. Entre los compromisos que, según ellos, quedaron pendientes se encuentra la creación de una aplicación móvil, además de otras responsabilidades relacionadas con el funcionamiento de la compañía.

En términos particularmente severos, la demanda afirma que Gomez habría firmado un contrato que la comprometía a determinadas obligaciones para después ignorarlas. Los inversionistas también aseguran que no existía una empresa legítima y rentable en funcionamiento y que Wondermind Global habría incumplido obligaciones básicas, entre ellas el pago oportuno a empleados y proveedores.

La demanda contra Selena Gomez sostiene además que los inversionistas no conocieron los problemas que atravesaba la empresa sino hasta que una noticia publicada en línea en septiembre de 2025 expuso la situación. Con esa información como antecedente, los demandantes decidieron emprender acciones legales para recuperar el dinero que habían invertido.

Es importante subrayar que se trata de alegaciones contenidas en una demanda, no de hechos que hayan sido determinados judicialmente. La responsabilidad de Gomez y de los demás involucrados tendrá que establecerse conforme avance el proceso.

¿Qué exigen los inversionistas y qué implica la demanda contra Selena Gomez?

Los demandantes buscan recuperar sus inversiones, que ascienden a casi 1.2 millones de dólares, además de los honorarios legales derivados del proceso. La petición parte de la premisa de que el capital fue entregado bajo determinadas expectativas sobre el desarrollo de Wondermind Global y sobre las responsabilidades que asumirían sus líderes.

Reuters señaló que un representante de Selena Gomez no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. Esta ausencia de respuesta no permite establecer una posición de la artista frente a las acusaciones, pero sí deja pendiente conocer su versión sobre los compromisos contractuales, el funcionamiento de la compañía y las circunstancias que llevaron a los inversionistas a presentar la demanda.

El caso, además,  resulta particularmente relevante porque involucra una causa con una enorme sensibilidad pública. La salud mental no es únicamente un nicho de mercado: es una problemática social que afecta el bienestar de millones de personas y que requiere confianza, información responsable y soluciones capaces de generar valor real.

Si las acusaciones llegaran a comprobarse, el problema tampoco se limitaría al dinero perdido por los inversionistas. Una situación en la que una empresa utilizara una causa social y la enorme visibilidad de una celebridad sin cumplir con los compromisos anunciados podría alimentar una percepción de que el propósito social es únicamente una herramienta para atraer capital, consumidores o atención.

Ahí aparece una cuestión central para la responsabilidad social empresarial y la responsabilidad social individual (RSI): la legitimidad de una causa no puede sustituirse por la notoriedad de quien la comunica. Una celebridad puede amplificar una conversación social, pero esa visibilidad no debería convertirse en sustituto de la transparencia, la rendición de cuentas ni de una operación empresarial coherente con el propósito que se comunica.

demanda contra Selena Gomez

¿Por qué la demanda contra Selena Gomez es un problema de RSE?

Más allá de determinar responsabilidades legales, el caso permite identificar varios riesgos para las organizaciones que construyen negocios alrededor de causas sociales. Si las acusaciones fueran comprobadas, estos serían algunos de los principales focos problemáticos:

  • Instrumentalizar una causa social: Utilizar la salud mental como eje de una propuesta empresarial implica una responsabilidad particular. Si se demostrara que el propósito fue utilizado principalmente como vehículo para generar inversiones sin respaldarlo con una operación acorde, se produciría una brecha entre el discurso social y la práctica empresarial. Para la RSE, esta desconexión es especialmente problemática porque convierte una necesidad social legítima en un recurso de posicionamiento.
  • Confundir influencia con impacto: Tener una audiencia de más de 500 millones de personas puede generar una capacidad extraordinaria de comunicación, pero alcance no significa necesariamente impacto social. Si las acusaciones fueran ciertas, el caso mostraría los riesgos de asumir que la presencia de una figura mediática puede sustituir elementos fundamentales de cualquier organización responsable: estrategia, ejecución, cumplimiento y generación de valor.
  • Falta de transparencia frente a inversionistas y grupos de interés: Los demandantes aseguran que desconocieron los problemas de la empresa hasta que fueron expuestos públicamente en septiembre de 2025. Si estas afirmaciones fueran acreditadas, surgiría una cuestión esencial de gobernanza: quienes aportan recursos necesitan contar con información suficiente para conocer la situación real de una organización y tomar decisiones informadas.
  • Una causa social bajo sospecha: La salud mental es un tema que ya enfrenta numerosos desafíos de acceso, atención y sensibilización. Un caso mediático relacionado con presuntas prácticas fraudulentas podría contribuir a que el público mire con mayor desconfianza a nuevas iniciativas privadas que buscan atender esta problemática. El riesgo no es menor: cuando una organización utiliza una causa legítima como parte de su propuesta, sus decisiones pueden afectar también la credibilidad de quienes trabajan genuinamente en ella.
  • El costo reputacional para organizaciones responsables: Si las acusaciones se comprobaran, el impacto podría extenderse más allá de Wondermind Global y de las personas involucradas. Los casos de alto perfil tienen capacidad para generar asociaciones negativas entre emprendimiento social, celebridades y monetización de causas. Esto podría complicar el trabajo de organizaciones que sí desarrollan soluciones legítimas y transparentes en materia de salud mental y necesitan convencer a inversionistas, usuarios y aliados de que su propósito está respaldado por acciones verificables.
  • RSE y RSI no pueden reducirse a una narrativa: Desde una perspectiva de responsabilidad social, la reputación no debería construirse únicamente alrededor de mensajes inspiradores o de la identificación pública de una celebridad con una causa. La responsabilidad implica que aquello que una organización promete tenga correspondencia con lo que hace. Si una empresa afirma trabajar por el bienestar de las personas, su modelo de operación, sus relaciones con empleados, proveedores, inversionistas y usuarios también deberían ser consistentes con ese propósito.
  • La confianza como activo empresarial: Una organización vinculada con una causa social depende especialmente de la confianza. Si se comprobara que existió una discrepancia sustancial entre las promesas realizadas y las acciones ejecutadas, el daño tendría una dimensión económica, pero también ética y reputacional. En este sentido, la demanda contra Selena Gomez pone sobre la mesa una lección relevante para cualquier proyecto con propósito: la confianza puede atraer inversión y atención, pero también puede perderse rápidamente cuando la transparencia no acompaña al discurso.

Una causa social no puede ser solo una estrategia de negocio

El caso de Wondermind Global todavía debe resolverse en tribunales y, por ello, sería prematuro concluir que las acusaciones contra Selena Gomez son ciertas. Sin embargo, la controversia plantea una pregunta pertinente para las empresas y organizaciones que incorporan causas sociales en sus modelos de negocio: ¿qué tan profundo es el compromiso cuando el propósito también representa una oportunidad comercial?

Para los profesionales de RSE, la respuesta debería encontrarse en la coherencia. La responsabilidad social no se demuestra únicamente al elegir una causa relevante, asociarse con una figura reconocida o construir una narrativa capaz de movilizar a millones de personas. Se demuestra cuando existen mecanismos de gobernanza, transparencia, rendición de cuentas y acciones concretas que permiten comprobar que el propósito anunciado forma parte de la manera en que una organización realmente opera.

La demanda contra Selena Gomez, independientemente de cuál sea su desenlace judicial, sirve así como recordatorio de que las causas sociales no deberían convertirse en simples herramientas de marketing. Cuando una organización promete generar valor alrededor de una problemática tan sensible como la salud mental, la responsabilidad de cumplir lo prometido es también parte del impacto que afirma buscar.

La noticia que queremos escuchar: ¿por qué 6 de cada 10 mexicanos prefieren contenidos con sesgo?

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¿Qué pasa cuando las audiencias ya no buscan solamente información, sino noticias que coincidan con su manera de entender el mundo? El Digital News Report 2026, elaborado por el Reuters Institute de la Universidad de Oxford, revela que 6 de cada 10 mexicanos prefieren recibir información de fuentes que tienen una postura definida. En concreto, 37% elige contenidos que comparten su perspectiva y 27% prefiere aquellos que desafían sus ideas. Apenas 20% se inclina por fuentes sin un punto de vista particular.

Por tanto, la suma de quienes buscan contenidos alineados con sus opiniones y quienes prefieren aquellos que las cuestionan alcanza 64%, mientras solo el 48% prefiere fuentes imparciales. En un ecosistema informativo marcado por la polarización, las redes sociales y la pérdida de confianza, las noticias con sesgos parecen ganar terreno; sin embargo, esta preferencia también abre un debate sobre la responsabilidad de quienes producen y distribuyen información.

¿Por qué los mexicanos prefieren noticias con sesgos?

La preferencia mexicana no significa necesariamente que las personas quieran consumir únicamente información que confirme sus creencias. De hecho, 27% de los encuestados afirma preferir fuentes que desafían sus ideas. El elemento común es otro: la mayoría parece valorar que los medios o creadores tengan una posición identificable, ya sea porque coincide con la propia o porque permite confrontarla. Eduardo Suárez, director editorial del Reuters Institute, resumió la dimensión del fenómeno durante la presentación regional del informe:

“Hay una preferencia evidente en México por una información sesgada. Es algo que no podemos soslayar”.

La cifra resulta especialmente relevante en un entorno donde la información política suele consumirse a través de identidades, comunidades y referentes con los que las personas desarrollan vínculos. En lugar de buscar necesariamente una fuente que se presente como neutral, parte de las audiencias parece sentirse más atraída por quienes explicitan desde dónde hablan.

noticias con sesgos

Pero existe una diferencia importante entre una fuente que tiene una línea editorial reconocible y una que abandona los estándares periodísticos. Una postura editorial puede formar parte de la identidad de un medio; el problema aparece cuando la posición termina condicionando la selección, presentación o interpretación de los hechos hasta el punto de desdibujar la frontera entre información y opinión.

México frente a América y el mundo: la política también pesa

La particularidad mexicana se vuelve más evidente cuando se comparan los resultados con otros mercados. En Estados Unidos, 53% prefiere fuentes sin un punto de vista particular y apenas 19% busca aquellas que coinciden con sus opiniones. En Canadá, las cifras son de 47 y 15%, respectivamente. Argentina registra 40% de preferencia por fuentes imparciales y 22% por fuentes coincidentes con sus ideas; Brasil, 37 y 34%, mientras Chile alcanza 37 y 29%.

México presenta, así, el porcentaje más bajo de preferencia por la imparcialidad entre los mercados americanos considerados en esta comparación. Mientras tanto, en el conjunto de países estudiados por el Reuters Institute, 48% de las personas prefiere fuentes sin un punto de vista particular, frente a 20% que busca aquellas que comparten su opinión y 13% que opta por las que la desafían.

El cambio también resulta interesante al observar la evolución internacional. En 2020, 51% de los encuestados en los mercados comparables prefería fuentes sin una perspectiva particular; en 2026 la cifra cayó a 48%. En contraste, quienes prefieren contenidos que desafían sus posiciones pasaron de 11 a 13%.

Sin embargo, el informe advierte que lo que las personas dicen valorar no necesariamente coincide con lo que consumen todos los días. Una persona puede afirmar que prefiere la imparcialidad y, al mismo tiempo, seguir regularmente a un creador o medio con una posición política explícita.

La ideología también ayuda a explicar parte de estas diferencias. De acuerdo con Suárez, las personas que se identifican con el centro político muestran una mayor inclinación hacia las noticias imparciales, mientras que quienes se ubican en posiciones más extremas tienen una mayor preferencia por fuentes que comparten sus puntos de vista. En México, 52% de quienes se identifican con la ultraderecha y 42% de quienes se ubican en la izquierda prefieren información alineada con sus posiciones.

Esto plantea un reto adicional para los medios: en un entorno donde las preferencias informativas están cada vez más relacionadas con identidades políticas, producir contenido capaz de llegar a personas con perspectivas diferentes puede resultar más difícil, pero también más necesario, dado que las noticias no deben confirmar lo que las personas creen, sino informar los hechos.

noticias con sesgos

Redes sociales, creadores y una audiencia que también se aleja de las noticias

El avance de las noticias con sesgos ocurre al mismo tiempo que cambia radicalmente el lugar donde las personas se informan. Por primera vez desde que el Reuters Institute comenzó a realizar esta medición, las redes sociales superaron globalmente a la televisión como fuente semanal de noticias: 54% de las personas afirma utilizarlas con ese propósito.

En paralelo, el acceso mediante sitios y aplicaciones de medios cayó de 63 a 51% en los últimos cinco años. El cambio no supone simplemente que las personas estén abandonando las noticias, sino que cada vez más las encuentran en espacios donde compiten con entretenimiento, opiniones personales, publicidad y contenidos generados fuera de las estructuras periodísticas tradicionales.

México destaca particularmente por el peso de los creadores. El 39% de los mexicanos afirma informarse semanalmente mediante influencers o creadores de contenido, una proporción que solo es superada por Perú, con 46%, entre los países hispanohablantes analizados. El promedio mundial es de 27%.

Las plataformas de video y redes sociales se han convertido así en espacios donde conviven las publicaciones de medios establecidos con contenidos producidos por individuos y organizaciones que no necesariamente responden a las mismas estructuras, procesos editoriales o estándares de verificación.

Y mientras las audiencias migran hacia estos espacios, otra parte decide directamente alejarse de las noticias. En México, 45% afirma evitarlas algunas veces o con frecuencia, por encima del promedio global de 42%. El fenómeno ha crecido de manera considerable a escala internacional: en 2017, 29% de las personas decía evitar las noticias.

La combinación resulta particularmente compleja: más personas se informan a través de plataformas y creadores, pero también más personas deciden no informarse. Para los medios, esto significa competir no solo contra otros medios, sino contra un ecosistema digital diseñado para captar atención y personalizar los contenidos que cada usuario recibe.

noticias con sesgos

La preferencia del público no puede definir la responsabilidad de los medios

Que las audiencias prefieran noticias con sesgos no significa que los medios deban abandonar su responsabilidad de informar con rigor. Existe una diferencia fundamental entre reconocer que una publicación tiene una línea editorial y presentar como hechos afirmaciones que responden a una determinada posición.

Aquí aparece una dimensión esencial de la RSE de los medios: su responsabilidad no termina en atraer lectores, generar reproducciones o adaptarse a los formatos que funcionan mejor en las plataformas. También implica proteger la calidad del ecosistema informativo, verificar aquello que se publica, contextualizar los acontecimientos y dejar claro cuándo se está informando y cuándo se está expresando una opinión.

El desafío es todavía mayor cuando las plataformas premian los contenidos capaces de generar reacciones inmediatas. Una publicación que confirma las creencias de una comunidad puede producir mayor interacción que otra que introduce matices, cuestiona una posición o presenta información que obliga al lector a reconsiderar sus certezas. Pero convertir la interacción en el principal criterio editorial puede terminar profundizando precisamente los problemas que erosionan la confianza en los medios.

Suárez lo planteó de manera directa al hablar de las demandas de las audiencias: “Las audiencias nos están pidiendo que contemos los hechos y que seamos fieles a los hechos”. Para el director editorial del Reuters Institute, atender la demanda por contenidos con una postura definida no significa modificar los estándares de verificación.

Esta distinción es fundamental. Un medio puede tener una línea editorial, analizar los acontecimientos desde una determinada perspectiva y ofrecer espacios de opinión sin abandonar la obligación de distinguir esos contenidos de la información factual. La existencia de una postura no debería ser incompatible con la fidelidad a los hechos.

Además, Suárez advierte otro riesgo: un tono excesivamente polarizado puede alejar a personas que tienen menor interés en la confrontación política y que actualmente permanecen fuera de la audiencia habitual de determinados medios. Es decir, perseguir únicamente a las audiencias más comprometidas con una posición puede terminar reduciendo la capacidad de los medios para construir conversaciones más amplias.

Desde una perspectiva de responsabilidad social, este punto resulta crucial. Los medios no son actores neutrales dentro de la sociedad: tienen capacidad para definir qué temas reciben atención, qué voces son escuchadas y cómo se interpretan acontecimientos que afectan a millones de personas. Por ello, su responsabilidad incluye reconocer el poder que tienen y utilizarlo con criterios de transparencia, rigor y rendición de cuentas.

El reto, entonces, no consiste en ignorar lo que las audiencias quieren consumir. Consiste en evitar que aquello que genera más afinidad, interacción o rentabilidad determine por completo qué se considera información de calidad. En una época de polarización, desconfianza y saturación de contenidos, quizá la verdadera responsabilidad de los medios no sea decirle al público lo que quiere escuchar, sino ofrecerle información suficientemente sólida para que pueda formar su propia opinión.

Fundación Aleatica forma líderes juveniles para prevenir siniestros viales, una de las principales causas de fallecimiento de su generación

En el marco del Día Internacional de la Juventud, Fundación Aleatica para la Seguridad Vial presentó los resultados de Seguro Es Cool, un programa que capacitó a 16 jóvenes de Chimalhuacán, Estado de México, para compartir conocimientos sobre seguridad vial con personas de su generación. Hasta ahora, han impartido 50 talleres en preparatorias y universidades de la entidad, con cerca de 1,800 estudiantes beneficiados.

La iniciativa responde a un problema que afecta especialmente a las nuevas generaciones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa mundial de fatalidades por siniestros viales se redujo 21% en los últimos 15 años. Pese a este avance, en 2025 estos hechos cobraron 1.16 millones de vidas y continuaron como la principal causa de fallecimiento entre quienes tienen de 5 a 29 años.

En México, 45 personas pierden la vida cada día por siniestros de tránsito. Entre las personas de 5 a 14 años, estos hechos constituyen la principal causa de fallecimiento. Peatones, ciclistas y motociclistas concentran el 77% de las fatalidades y el 81% de las lesiones graves registradas en el país.

Ante este panorama, Fundación Aleatica, YOURS (Youth for Road Safety), Circuito Exterior Mexiquense y Liga Peatonal apostaron por un modelo innovador para convertir a las juventudes en agentes de cambio que influyan positivamente en sus comunidades.

Seguro Es Cool

Los 16 participantes recibieron capacitación sobre uso seguro de la motocicleta, uso correcto del casco, identificación de riesgos y prevención de conductas peligrosas. Después llevaron estos conocimientos a preparatorias y universidades mediante un modelo de aprendizaje entre pares.

“Escuchar las inquietudes y experiencias de jóvenes de mi misma edad también me permitió aprender de ellos. Cada plática se convirtió en un espacio de confianza y reflexión que demuestra cómo involucrar a las juventudes en la seguridad vial fortalece su identidad y liderazgo”, señaló Dulce Amador, participante de Seguro Es Cool.

“Cuando hablamos de seguridad vial solemos pensar en infraestructura, regulación o tecnología. Todos son elementos fundamentales, pero también necesitamos reconocer el potencial de las juventudes para generar cambios de comportamiento”, destacó Fernanda Espinosa, Directora de Fundación Aleatica para la Seguridad Vial.

Seguro Es Cool

Este enfoque también ha ganado espacio en la agenda internacional. En julio de este año, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una nueva Declaración de Progreso sobre Seguridad Vial que reconoce el papel de las juventudes para acelerar los avances en la reducción de fatalidades y lesiones por siniestros viales. UNICEF también ha llamado a incorporar sus voces en el diseño y la implementación de las políticas de seguridad vial.

“En YOURS creemos que las personas jóvenes tienen la capacidad de liderar los cambios que sus comunidades necesitan. Programas como Seguro Es Cool demuestran que el aprendizaje entre pares es una herramienta poderosa para promover una movilidad más segura y generar un impacto positivo que trasciende las aulas”, subrayó Raquel Barrios, Directora Ejecutiva de YOURS.

Con Seguro Es Cool, Fundación Aleatica reafirma su compromiso de impulsar soluciones innovadoras que fortalezcan las capacidades y el liderazgo de las juventudes para que participen en la prevención de siniestros viales y contribuyan a una movilidad más segura, incluyente y sostenible.

Innovación hídrica: una de las soluciones que están transformando el futuro del agua en México

El agua se ha convertido en uno de los recursos más estratégicos para el desarrollo de las ciudades, la industrias y la economía. Sin embargo, su disponibilidad enfrenta una presión creciente derivada del cambio climático, el crecimiento poblacional, la urbanización y el deterioro de las fuentes hídricas. En México, esta realidad obliga a replantear la gestión del recurso y a acelerar la adopción de tecnologías y modelos eficientes que garanticen su abastecimiento para las próximas generaciones.

En este contexto, la transferencia de conocimiento y la colaboración entre gobierno, industria, academia y organismos operadores resultan fundamentales para responder a tales desafíos. Bajo esta visión, Aquatech Mexico 2026 –la mayor exposición especializada en agua potable y aguas residuales del país– reunirá a especialistas, empresas, autoridades y tomadores de decisión para analizar cómo la regulación, la digitalización y el capital estratégico están transformando la gestión hídrica, así como las prioridades que marcarán el futuro del sector.

Los retos no son menores. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), diversas regiones del país presentan niveles de estrés hídrico que hacen indispensable optimizar la eficiencia en el uso, distribución, tratamiento y reúso del recurso. Este panorama demanda no solo mayor inversión en infraestructura, sino también una visión de largo plazo que integre innovación tecnológica, alianzas estratégicas y nuevas políticas públicas.

Uno de los ejes centrales que concentra la atención del sector es la digitalización. Herramientas como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas (IoT), la analítica de datos y los sistemas de monitoreo en tiempo real permiten detectar fugas, optimizar la operación de la infraestructura, monitorear la calidad del agua y tomar decisiones basadas en información precisa, incrementando sustancialmente la eficiencia de los sistemas hidráulicos.

La modernización de la red es otra prioridad apremiante. En muchas ciudades, un porcentaje significativo del agua potable se pierde antes de llegar a los usuarios debido a fugas en las líneas de distribución. Frente a este escenario, organismos operadores y empresas están incorporando soluciones digitales capaces de anticipar fallas, mitigar pérdidas y elevar la operatividad general del sistema.

Asimismo, el reúso del agua se posiciona como una tendencia clave. Gracias al avance en tecnologías de tratamiento de aguas residuales, hoy es posible reincorporar este recurso a procesos industriales, agrícolas e incluso urbanos, impulsando modelos de economía circular que reducen la presión sobre las fuentes naturales.

A estas alternativas se suman innovaciones en desalación, potabilización, membranas de alta eficiencia, recuperación de nutrientes y tecnologías que disminuyen el consumo energético en plantas de tratamiento. Todas estas innovaciones formarán parte del intercambio de conocimiento en Aquatech Mexico 2026, donde especialistas nacionales e internacionales compartirán experiencias, buenas prácticas y casos de aplicación desarrollados en distintos mercados.

Aquatech Mexico 2026

No obstante, la transformación del sector no depende únicamente del desarrollo tecnológico. Requiere marcos regulatorios que generen certidumbre, incentiven la inversión y faciliten el despliegue de infraestructura. De igual forma, exige una articulación estrecha entre autoridades, iniciativa privada, academia y operadores para acelerar la implementación de soluciones que respondan a las necesidades específicas de cada región.

Bajo el eje “El agua del mañana: regulación, digitalización y capital estratégico”, Aquatech Mexico 2026 busca consolidarse como el espacio donde estas conversaciones se traduzcan en alianzas, intercambio de experiencias y nuevas oportunidades para fortalecer la seguridad hídrica del país. Más que una exposición tecnológica, el evento representa una plataforma de diálogo para quienes están construyendo el futuro de la gestión del agua.

En un entorno donde la disponibilidad del agua incide directamente en la competitividad, la resiliencia operativa, la salud pública y el desarrollo económico, impulsar la colaboración entre los distintos actores del sector resulta tan importante como desarrollar nuevas tecnologías. La innovación hídrica no solo depende de las soluciones que se crean, sino de la capacidad de implementarlas, escalarlas y generar un impacto tangible. En este sentido, en el marco de su décima edición, Aquatech Mexico continúa consolidándose como el punto de encuentro donde convergen el conocimiento, la tecnología y las alianzas necesarias para construir un futuro hídrico más seguro, eficiente y sostenible para México.