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Nestlé combina productividad y sostenibilidad en su exitoso proyecto de café

Margarito Gómez produce café en la finca El Paraíso, ubicada en el municipio de Waslala, distante unos 260 kilómetros al norte de la capital nicaragüense.

El es uno de los 12.554 pequeños y medianos productores de Centroamérica y México, beneficiarios del proyecto de café sostenible impulsado por IFC, Ecom y Nestlé.

Junto a su socio Noel Chavarría, trabaja la finca de 23 hectáreas. De éstas, 12 están dedicadas al cultivo de dos variedades de café: caturra y maragogipe. El resto de la propiedad se distribuye en áreas para reforestación, montañas naturales y siembra de granos básicos para la alimentación. Durante la cosecha, que se extiende generalmente de noviembre a febrero, brinda trabajo a familias de la localidad.

“La meta para el futuro es mejorar los rendimientos, saltar de diez quintales oro por manzana a veinte, con todo lo que estamos haciendo en buenas prácticas, introduciendo nuevas tecnologías más sostenibles para el medio ambiente y, por supuesto, sin descuidar la calidad del café. Si mejoran nuestros ingresos, también podremos mejorar la calidad de vida de los trabajadores”, dijo Gómez.

Este mediano productor explicó que trabaja desde hace 12 años con Exportadora Atlantic –empresa afiliada a Ecom Agroindustrial Corp. Ltd.— y cuando arrancó el proyecto de café sostenible, se involucró y aprendió sobre nuevas tecnologías, buenas prácticas agrícolas, recibió consejos para administrar y manejar la finca como un negocio.

Además, acepto trabajar una parcela de media hectárea de validación de híbridos, creados por el Centro para la Cooperación Internacional en la Investigación Agrícola para el Desarrollo (Cirad), de origen francés.

Con orgullo comento que en la finca El Paraíso han incorporado ahora nuevas tecnologías amigables con el medio ambiente, entre estas, trampas biológicas para controlar el parásito transmisor de la broca, las cocinas peluseras (que usan combustible a partir de cascarilla o pelusa de café) para reducir el consumo de leña, la siembra y validación de híbridos y el empleo de paneles solares para generar energía eléctrica.

“Ya no quemamos los suelos, como hacíamos tradicionalmente, y con las nuevas tecnologías adoptadas en la finca, protegemos los ríos, los bosques y somos más amigables con la flora y la fauna”, dijo el productor cafetalero.
En reconocimiento a su esfuerzo, su finca quedó incorporada al programa 4C del grupo Nescafé.

Esta es una iniciativa que se inicio en el 2002, impulsada por varios actores mundiales, entre ellos Nescafé. Persigue incorporar a todos aquellos pequeños productores del grano, comprometidos con producir café de forma sostenible, a lo largo de toda la cadena productiva.

En la actualidad, la comunidad 4C representa el 3.5% del café que se comercializa en el mundo, pero se estima que para el 2015 llegará a representar alrededor del 50%. Entre los países donde se halla presente están Guatemala, México, Kenia, Vietnam y muchos otros.

Alianza público-privada exitosa

En el 2007, como resultado de una alianza público-privada sin precedentes, se inicio el proyecto de café sostenible y productividad en Centroamérica y México, en el que se involucraron la Corporación IFC del Banco Mundial, el grupo Nestlé de Suiza, la empresa Ecom Agroindustrial Corp. Ltd., Rainforest Alliance y el famoso centro de investigación Cirad, de Francia.

El objetivo inicial era apoyar a 8.000 productores de café de Centroamerica y del sur de México, para que implementaran prácticas sostenibles, mejoraran la productividad de sus fincas y, por ende, aumentaran los ingresos de sus familias para combatir la pobreza rural.

“En tres años de trabajo, los resultados del proyecto son realmente muy buenos”, comentó Rick Van Der Kamp, oficial de operaciones de IFC en América Latina y el Caribe.

Citó algunas cifras. Involucraron a 12.554 productores de Centroamérica y del sur de México (sobrepasando la meta de 8.000), se entregaron US$3,7 millones en premios sobre el precio del mercado en reconocimiento a los productores, 5.475 productores fueron incorporados al componente Nespresso AAA Sustainable Quality y 19.763 hectáreas de café cultivado son ahora fincas administradas sosteniblemente, verificadas a través del programa Nespresso AAA, 4C y otros.

El oficial de operaciones de IFC en América Latina y el Caribe explicó que el propósito del proyecto fue incidir en todos los componentes de la cadena productiva del café en cada país, desde la base de esta, es decir, desde las propias fincas.

Para ello otorgó a ECOM —comercializador mundial de café— una línea de crédito por US$25 millones para brindar financiamiento de mediano plazo a miles de pequeños y medianos productores cafeteros en Centroamérica y el sur de México.

Entre las iniciativas que se desarrollaron esté el componente 4C, un programa de sostenibilidad que persigue erradicar las prácticas prohibidas —como el trabajo infantil— y mejorar el nivel de conocimiento de prácticas sostenibles.

Además, se propusieron en un inicio incorporar a 3.000 productores al componente Nespresso AAA Calidad Sostenible; pero lograron superar la meta inicial, al sumar a 5.745, que con el tiempo y la implementación de nuevas tecnologías y prácticas agrícolas, irán mejorando su productividad hasta alcanzar el grado de avanzados.

“La productividad es un tema clave en el sector café”, dijo Rick Van Der Kamp, por ello otro componente fue la introducción en la región de variedades híbridas de café que además de ser mas resistentes, han logrado rendimientos en un 40% superiores en las parcelas de validación”.

Dado los buenos resultados, el oficial de operaciones de IFC aseguro que el proyecto se ha copiado ahora en Kenia, Uganda y Vietnam, entre otros.
Resultados en Nicaragua

Un actor clave del proyecto fue Ecom Agroindustrial Corp. Ltd., comercializador mundial de café oro, con presencia en 35 países y con más de 150 años de experiencia en la compraventa de este commodity. También comercializa cacao y algodón a escala mundial. En Nicaragua, su socio es Exportadora Atlantic, empresa que hace negocios con 10.000 productores locales, a través de 57 centros de acopio ubicados en las principales zonas productoras de café. Posee tres beneficios secos y, en época de cosecha, trabajan 1.700 empleados temporales.

Reynaldo Soza, gerente agrícola de Exportadora Atlantic, explicó que en el caso de Nicaragua el proyecto capacito a 1.080 productores en temas de sostenibilidad, como el manejo y uso de agroquímicos, trato justo a los trabajadores, buenas practicas agrícolas y otros.

En el área de investigación, se asociaron con el Cirad, que según Soza ha venido estudiando diversas variedades de café durante más de 20 años y los entusiasmaron para montar un laboratorio de cultivo de tejidos vegetales (híbridos) en Sebaco, departamento de Matagalpa.

En un esfuerzo conjunto, se produjeron y sembraron 64.400 plantas de nuevas variedades en 38 parcelas demostrativas. En la actualidad, según el gerente Agrícola de Exportadora Atlantic, hay cuatro millones de plantas híbridas sembradas en el campo. También se han enviado a Costa Rica, Honduras, El Salvador y México.

Finalmente, el ejecutivo de Atlantic recordó que en el mundo de la caficultora nicaragüense, el 70% son pequeños productores, el 20% son medianos y el 10%, grandes. El proyecto busco mejorar la productividad de los primeros y lograr, con buenas prácticas y nuevas tecnologías, mayores rendimientos.

Fuente: Revista Estrategia y Negocios, p. 60 y 61.
Por: Roberto Fonseca.
Publicada: Julio de 2011.

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