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Medicina barata: Cofepris

La agencia de control sanitario de México decidió tomar al toro por los cuernos y, en aras de lograr medicinas baratas para el pueblo mexicano, comenzó a aplicar una decidida política de impulso a la fabricación de medicamentos genéricos.

El de las medicinas es un mercado que produce enormes utilidades a los laboratorios. El valor del mercado farmacéutico mexicano se calcula en ¡12,000 millones de dólares!

Obviamente, los laboratorios ganan mucho y el gobierno y los consumidores pagan mucho por las medicinas caras.

Por eso, la Comisión Federal de Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) que preside el economista Mikel Arriola, está enfrentando la práctica de los laboratorios de prolongar artificialmente la vigencia de las patentes de los medicamentos, mediante costosas estrategias legales.

El propósito complementario es abrir la puerta a la producción de genéricos maquilados por laboratorios nacionales e internacionales y lograr medicamentos más baratos. No es un viraje en la política del gobierno mexicano. Hasta ahora, México ha mantenido un absoluto respeto a la vigencia de las patentes y su propósito es seguir respetando el marco de protección nacional e internacional a las patentes.

La Cofepris está privilegiando la liberación de aquellos medicamentos que sirven para atender las enfermedades que más afectan a la población.

Un caso anecdótico, por ejemplo, es el del Viagra -el medicamento que aumenta la virilidad- cuya patente ya venció y todavía no ha sido liberado.

Con el impulso que se está dando a la producción de medicamentos genéricos, se está registrando una mezcla de laboratorios nacionales e internacionales que compiten en la producción de esos fármacos. Se busca reducir el gasto de bolsillo de los consumidores y el gasto en el del sector salud para comprar medicinas.

Genéricos, la vía

En días pasados, la Cofepris anunció el vencimiento de tres patentes y la aprobación de la producción de 19 genéricos, a partir de la liberación de las tres sustancias activas.

Es una buena noticia porque se trata de medicamentos cuyo precio comercial es muy alto y sirven para el tratamiento de enfermedades graves.

Las sustancias activas, cuyas patentes vencieron son: Atorvastatina, Pioglitazona y Gemcitabina, que se usan en el tratamiento de colesterol alto, diabetes tipo 2 y tumores cancerosos, enfermedades crónico degenerativas que padecen millones de mexicanos.

Por sus nombres comerciales, tales sustancias activas se venden como:

1. Lipitor, la píldora que combate el colesterol. Es una de sus patentes más valiosas de Pfizer. Hasta ahora, tiene un precio al consumidor final de 1,160 pesos, por una caja de 30 tabletas. Ese laboratorio tuvo ventas globales por 10,000 millones de dólares el último año.

2. Zactos, de Eli Lilly, para el tratamiento de la diabetes tipo 2, cuyo precio es de 405 pesos.

3. Gemzar, de Eli Lilly, un medicamento oncológico para tratar tumores malignos. La inyección de un gramo cuesta 4,339 pesos.

Con la liberación de genéricos, se espera que los precios bajen 30% durante el primer año en el mercado y hasta 75% en cuatro años.

Los analistas económicos de la Cofepris han estimado que, con estos porcentajes de disminución, los ahorros para pacientes y el sector salud ascenderían a 2,500 millones de pesos al cabo de los primeros cuatro años.

Se analizan otras sustancias activas para liberar más genéricos.

Medicamentos caros; pleitos legales

Los laboratorios invierten enormes cantidades de dinero para mantener equipos legales que, vía los tribunales, les permitan seguir gozando de la exclusividad y de los precios altos en sus medicamentos.

A la fecha, hay seis medicamentos, cuyos laboratorios tratan de alargar su comercialización exclusiva por medio del pleito legal.

Los nombres de los medicamentos son: Bonviva (ácido ibandrónico para la osteoporosis), Abilify (aripripazol para la depresión), Taxotere (docetaxel para el cáncer), Serlect (sertindol para la depresión), Plavix (clopidogrel para presión cardiaca) e Iscover (clopidogrel).

Las patentes de estas sustancias activas se vencieron entre el 2006 y el 2008, pero las farmacéuticas solicitaron extensión de la patente ante el IMPI y los casos siguen en el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, por lo que la Cofepris no ha podido dar luz verde a las versiones genéricas.

Cuentos veras

Mikel Arriola, desde su reciente llegada a la Cofepris, ha optado por el camino de la desregulación en favor de una mayor eficiencia en el mercado farmacéutico.

Retomó el tema de la renovación de los registros sanitarios que con su antecesor se empantanó. De 8,500 medicamentos que solicitaron la renovación, se han revisado y aprobado alrededor de 7,000, por lo que el rezago pendiente es de unos 1,500 registros.

Se han liberado por esta vía 6,000 millones de pesos, en un mercado cuyo valor asciende a 12,000 millones de dólares.

Fuente: Eleconomista.com.mx
Por: Marco A. Mares.
Publicada: 9 de octubre de 2011.

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