
No existe un automóvil ecológico. Es una verdad enunciada por Greenpeace; y es que no sólo se trata del combustible, sino de los procesos de manufactura y los materiales utilizados en el sector automotriz.
A sabiendas de ello, gran parte de la industria está pugnando por compensar su huella ecológica. En este marco, las acciones tomadas por Johnson Controls, para su marca de acumuladores líder en México, LTH, son extraordinarias.
En una de sus muchas acciones, la empresa arrancó en alianza con Expok —expertos en RSC— y Preservamb, asociación civil que se ocupa de generar conciencia ecológica, un programa de educación ambiental, cuyo objetivo es promover la conservación de los recursos naturales. Esto a través de un acercamiento con las escuelas del DF y área metropolitana, para promover visitas a las áreas naturales protegidas del Parque Desierto de los Leones y el Bosque de Tlalpan.










