El calentamiento global y el medio ambiente son algunos de los principales temas discutidos actualmente. El consumo consciente, las maneras eficientes de utilización de los recursos naturales, además de la disminución de los impactos generados por la fabricación de mercancías, también están en las principales agendas.
Entre las principales acciones discutidas están la reducción de las emisiones de CO2, el uso racional del agua, una mejor utilización de los recursos renovables y el reciclaje, por regla general. Esa necesidad quedó más patente tras el inicio de la crisis financiera, que volvió imperativo el uso consciente de los recursos con énfasis en la reducción de los costes. Los momentos de crisis deben enfrentarse como oportunidades de innovación y búsqueda de la eficiencia en los procesos de negocios; entre ellos, la TI. Las empresas deben dirigir sus inversiones a tecnologías que protejan la inversión, con una mejor gestión de la TI y una reducción en los gastos con energía eléctrica.
Un asunto poco discutido, sin embargo, es el impacto causado por el consumo de energía debido al uso de ordenadores y servidores. Las computadoras y servidores desempeñan un papel preponderante en la sociedad actual. A lo largo de los años, el poder de procesamiento aumentó exponencialmente y, en miles de casas, la PC no se desenchufa durante todo el día; actúa así como un media center, proveyendo entretenimiento, ayudando en los trabajos escolares y conectando a las personas con el mundo externo. Sin embargo, en las empresas, un volumen de informaciones que puede ser medido en terabytes se acumula todos los meses, generando la necesidad de creación de datacenters cada vez más potentes para almacenar el contenido producido.







