No es coincidencia que cada vez sean más los artículos empacados con materiales biodegradables ni que frecuentemente surjan nuevos vehículos, ya sean experimentales o comerciales, impulsados por energías alternativas. Más bien se trata de una fiebre altamente contagiosa; pero no hay motivo de preocupación; ésta es buena para la salud del planeta y es, además, una excelente oportunidad de negocio.
La principal diferencia entre un producto cualquiera y uno sustentable es que el segundo contempla su impacto en el ecosistema durante toda la cadena de producción. Por ello, emplea los recursos naturales, humanos y económicos de la forma más eficiente, inteligente y responsable.
De tal modo, existen alternativas ecológicas en todas las categorías de productos, y la tendencia es que la cantidad de consumidores interesados en ellos crecerá rápidamente. Y, aún mejor: serán consumidores leales dispuestos a pagar un aumento en el precio.


