En la cumbre de Copenhague la consigna parece ser salvar al planeta sin perder el estilo.
Y es que el centenar de líderes mundiales, los 15 mil delegados y oficiales, así como los 5 mil periodistas que acuden al evento, no han escatimado en comodidades.
De acuerdo con Majken Friss Jorgensen, directora de la compañía más grande de limusinas en la ciudad, su firma y las de la competencia no se dan abasto, pues más de mil 200 de estos autos de lujo han sido rentados para “la cumbre que salvará al mundo”, cuando en sus días normales el máximo número alquilado es de 12. De todos estos vehículos sólo 5 son híbridos; el resto consume gasolina y diesel.
