Del nopal al plástico: estudiantes mexicanos desarrollan alternativa para combatir los microplásticos

Hugo Rosas, Marco Arias y Sebastián Sánchez, estudiantes de Ingeniería en Biotecnología del Tecnológico de Monterrey, campus Estado de México, desarrollaron una solución innovadora para enfrentar la crisis global de los plásticos de un solo uso.

A partir del mucílago de nopal, popularmente conocido como “baba”, y de cáscaras de papa, los jóvenes crearon un biopolímero que no solo cuida el ambiente, sino que también revaloriza residuos agroindustriales dentro de un modelo de economía circular.

La propuesta responde de forma directa a la contaminación por microplásticos y ofrece un material que puede degradarse en apenas 15 días en condiciones de composta. Frente a marcos normativos que contemplan plazos mucho mayores, este desarrollo destaca por su valor ambiental y su potencial competitivo.

Actualmente, el equipo cuenta con tres formulaciones orientadas a la fabricación de cubiertos desechables, con posibilidades de aplicación futura en envases y filamentos para impresión 3D.

Sobre la visión de convertir residuos en recursos, Sebastián Sánchez señaló: “En el futuro no existirá ninguna empresa que no piense en procesos sustentables, pues la biotecnología nos enseña que los subproductos no son basura y que todo tiene un valor real si sabemos transformar esos residuos en algo útil”.

En términos de viabilidad comercial, el proyecto destaca por su competitividad. Con un precio de venta estimado de 3.5 pesos por pieza, se sitúa en un rango muy atractivo frente a otros bioplásticos en el mercado.

Del nopal al plástico

Los análisis técnicos indican que el punto de equilibrio se alcanza con una producción mensual de 200 kg, una meta viable si se considera la abundancia de materia prima en lugares como la Central de Abastos y en empresas procesadoras de alimentos.

Respecto al compromiso ético de la innovación, Hugo Rosas comentó: “Debemos impulsar la idea de que muchas de las soluciones actuales pueden sustituirse por alternativas mucho más amigables. Un proyecto no solo debe ser sustentable, sino también ético, para asegurar su viabilidad y su beneficio para la sociedad”.

Aunque el desarrollo aún está en etapa de laboratorio, los estudiantes prevén escalarlo hacia una planta piloto en los próximos cinco años, con la meta de abastecer al sector de comida rápida, uno de los mayores consumidores de plásticos desechables.

Sobre el papel de la investigación universitaria en este momento de transformación, Marco Arias concluyó: “Vivimos una etapa de transición en la que buscamos alternativas a materiales como el plástico y a sus microplásticos. Por eso, mi consejo para los futuros estudiantes es que intenten cualquier idea, por increíble que parezca, porque desde la investigación universitaria se puede generar un impacto muy grande”.

Con esta iniciativa, los alumnos del Tec de Monterrey no solo demuestran el potencial de la biotecnología mexicana, sino que también trazan una ruta hacia un futuro en el que la industria y la naturaleza puedan coexistir de manera más equilibrada y sostenible.

5 razones por las que la nuez caramelizada de Toks genera desarrollo social

Cada vez que elegimos un alimento, elegimos, también, una historia. Detrás de lo que consumimos puede haber comunidades fortalecidas, empleos dignos y prácticas responsables, o, por el contrario, cadenas de suministro marcadas por el trabajo mal remunerado, la contaminación ambiental e, incluso, la vulneración de derechos humanos. 

En este contexto, empresas como Grupo Restaurantero Gigante (GRG) —la matriz de cadenas de restaurantes entre los que se encuentra Toks— han apostado por transformar su cadena de suministro en una herramienta de impacto social. Es por ello que, desde hace más de dos décadas, la compañía impulsa los llamados Proyectos Productivos, una iniciativa que incorpora a pequeños productores nacionales a su cadena de suministro bajo un esquema de comercio justo que prioriza el respeto a los derechos humanos, la preservación de técnicas tradicionales y el cuidado del medioambiente. 

Gracias a esta visión hoy existe “Hecho a Mano”, la línea de productos Toks que además de ser artesanales, son 100% mexicanos y un ejemplo destacado de cómo la gastronomía también puede ser un motor de desarrollo social, como lo muestra el caso de la Nuez Caramelizada Leyendas del Corazón, uno de los emprendimientos que Restaurantes Toks ha acompañado desde hace varios años y que, con el tiempo, se ha convertido en uno de los productos más reconocidos dentro de su oferta.

Productos Toks: un motor de desarrollo

A lo largo de los años, los Proyectos Productivos impulsados por GRG han logrado integrar a su cadena de suministro ingredientes locales elaborados bajo esquemas de comercio justo. Pero la iniciativa ha ido más allá: varios de estos productos no solo se utilizan en los platillos de los Restaurantes Toks, sino que también se comercializan directamente al público bajo la línea “Hecho a Mano” de Toks.

Es así como en las sucursales de la marca hoy pueden encontrarse iniciativas como el Mole Negro Tierra de Moles, la Miel de la Montaña Amuzga o la Nuez Caramelizada Leyendas del Corazón. Todos ellos forman parte de los productos Toks que conectan a los consumidores con diferentes comunidades productoras del país.

Dentro de este conjunto, la Nuez Caramelizada Leyendas del Corazón producida por el Proyecto Productivo YUL, destaca como uno de los proyectos que la compañía ha acompañado desde sus primeras etapas. La historia de esta colaboración está marcada por la resiliencia, ya que esta empresa comenzó durante la pandemia, cuando muchos trabajadores quedaron sin empleo. Fue entonces cuando el fundador de YUL, Hugo Meléndez, decidió crear esta empresa originaria del Pueblo de Santa Catarina, Tláhuac, con el objetivo de crear empleos y ayudar a que familias siguieran teniendo un ingreso, tal como lo cuenta Meléndez:

“YUL es la palabra masculina para corazón en náhuatl, nombré así a la empresa porque es eso lo que me motivó, la gente. Ver que había personas que se habían quedado sin trabajo, sin seguridad social y con familias detrás. Para mí era muy complicado no hacer nada”.

nuez caramelizada de Toks

Este enfoque social ha marcado el rumbo del proyecto desde entonces pues, como lo dice su fundador: “Para nosotros un proyecto productivo debe cumplir tres cosas: generar empleos, apoyar a la comunidad y ser un negocio sostenible” y es precisamente esta visión de impulso al desarrollo social la que conectado el propósito de Toks con el de YUL, y ha hecho que la colaboración no sólo continuara, sino que creciera.

Llegado este punto, quizá te estés preguntando, ¿cómo un producto aparentemente sencillo puede generar desarrollo local? La respuesta está en la cadena de valor que se construye alrededor de su producción. A continuación, te presentamos cinco razones que explican por qué este proyecto productivo se ha convertido en un ejemplo de impacto social positivo.

5 razones por las que la nuez caramelizada de Toks genera desarrollo social

1. Apoyo a emprendimientos o pequeños productores

Uno de los mayores desafíos para los pequeños productores en México es acceder a mercados formales. Entrar a la cadena de suministro de una gran empresa suele requerir infraestructura, volúmenes de producción y capacidades que muchos emprendimientos aún están construyendo.

La alianza con Toks permitió que YUL consolidara su crecimiento. De acuerdo con su fundador, el salto ha sido significativo: las ventas que inicialmente rondaban los 20 mil pesos mensuales llegaron a crecer hasta cerca de 200 mil pesos tras integrarse a la cadena de suministro del grupo. Este crecimiento ha sido posible porque Toks se ha convertido en su principal socio comercial, generando demanda constante de su producto.

“Conseguir un cliente de ese tamaño es muy complicado. Esta alianza es muy importante para nosotros porque el proyecto está basado en ella. Nos ha permitido crecer y mantener el enfoque social del negocio”.

Hugo Meléndez, fundador de Proyecto Productivo YUL.

Sin duda, alianzas como la de Toks y YUL representan una oportunidad de crecimiento y consolidación para los pequeños productores, y explican por qué los productos Toks, como la Nuez Caramelizada Leyendas del corazón, se han convertido también en una estrategia para fomentar el desarrollo social en nuestro país.

nuez caramelizada de Toks

2. Generación de empleos locales

Uno de los impactos más visibles del proyecto es la creación de empleos dignos en la comunidad. La producción de la nuez caramelizada se realiza de forma artesanal en Santa Catarina Yecahuizotl, en la alcaldía Tláhuac, donde el proyecto ha transformado la realidad de diversos trabajadores.

Actualmente la plantilla directa del proyecto es de siete personas, aunque en temporadas de alta demanda puede crecer hasta doce colaboradores. Además, considerando el apoyo de familiares y trabajadores eventuales, el impacto indirecto puede alcanzar hasta cincuenta personas vinculadas al proceso productivo.

Para quienes participan en la elaboración del producto, esta oportunidad ha representado estabilidad y una nueva oportunidad para generar ingresos después de perder su empleo durante la pandemia:

“Fue un gran apoyo para nosotros tener un trabajo seguro y poder volver a empezar. Muchos aquí somos cabezas de familia y esto nos ayuda a llevar sustento a nuestras casas”. 

Gabriela Cano, garapiñadora en Proyecto Productivo YUL.

3. Desarrollo de trabajos flexibles

Otro aspecto distintivo del proyecto es la forma en que organiza el trabajo. Aunque se trata de empleos formales con prestaciones, la dinámica laboral permite cierta flexibilidad que resulta especialmente valiosa para los colaboradores.

Los trabajadores no tienen que acudir todos los días al centro de producción. La carga laboral depende de los pedidos, lo que permite que las personas tengan tiempo para dedicar a sus familias o a otros proyectos personales, tal como lo refiere Gabriela Cano, una de las colaboradoras beneficiadas por este proyecto:

“Tenemos tiempos importantes aquí, pero también podemos estar con la familia. En otros trabajos no se tiene ese espacio”.

Además, el modelo promueve el aprendizaje de distintas tareas dentro del proceso productivo. Los colaboradores participan en diversas etapas, desde el garapiñado artesanal en cazo de cobre hasta el empaquetado final. Esta dinámica no solo fortalece el trabajo en equipo, sino que también permite que los trabajadores desarrollen nuevas habilidades.

nuez caramelizada de Toks

4. Promoción del consumo nacional

La Nuez Caramelizada Leyendas del Corazón también impulsa una conversación más amplia sobre el valor del consumo nacional pues, en medio de un cultura globalizada que promueve el consumo de productos de cadenas globales de suministro, iniciativas como esta ponen en el centro a los productores mexicanos.

Además, los productores de YUL siguen luchando por preservar la elaboración artesanal de la nuez caramelizada —con cazo de cobre y herramientas tradicionales— por lo que apoyar esta empresa también significa ayudar a preservar técnicas que forman parte del patrimonio gastronómico del país. Cada lote de nuez caramelizada refleja ese saber hacer que ha sido transmitido entre generaciones.

De esta forma, productos Toks como la nuez caramelizada no solo acercan a los consumidores a ingredientes locales, sino que también fortalecen el orgullo por la producción nacional.

5. Abrir más oportunidades de mercado

Quizá, uno de los cambios más importantes durante la colaboración entre Toks y YUL ha sido su evolución dentro de la cadena de valor. Lo que comenzó como un ingrediente utilizado en platillos del restaurante se convirtió, con el tiempo, en un producto disponible para el público.

Actualmente, la nuez caramelizada se empaqueta bajo la marca Leyendas del Corazón y se vende en mostrador en las sucursales de la cadena a lo largo del país. Este cambio ha significado una nueva ventana de crecimiento para el proyecto. Los pedidos han aumentado y la producción ha tenido que adaptarse a una demanda mayor, con envíos que pueden alcanzar varios cientos de kilogramos.

Para YUL, esta expansión representa algo más que mayores ventas. También implica que más personas conozcan el proyecto y su historia. “Cuando alguien nos manda una foto desde otro lugar donde se está usando nuestro producto, es algo impresionante”, comenta Efraín Ramírez, encargado de la producción en YUL.

nuez caramelizada de Toks

Cuando el origen de lo que consumimos transforma comunidades

Los Proyectos Productivos de Grupo Restaurantero Gigante demuestran no sólo que una empresa puede fortalecer su oferta gastronómica mientras impulsa el desarrollo de comunidades productoras, sino que mediante la gestión estratégica de sus cadenas de suministro, también pueden generar valor social. 

La historia de la Nuez Caramelizada Leyendas del Corazón es una muestra clara de ello, pues, detrás de uno de los productos Toks más reconocidos de la línea “Hecho a Mano”, hay empleos dignos, emprendimiento local y un proyecto que busca poner a las personas en el centro del negocio.

En un momento en el que los consumidores son cada vez más conscientes del impacto de sus decisiones, iniciativas como esta recuerdan una verdad simple pero poderosa: el origen de lo que consumimos puede cambiarlo todo, pues cuando elegimos productos elaborados bajo esquemas de comercio justo, no solo estamos comprando un alimento; también estamos apoyando el desarrollo social y la economía nacional.

Apenas 1 de 5 empresas puede medir ROI de ESG

La sostenibilidad ha logrado algo que hace apenas una década parecía improbable: convertirse en una prioridad para los consejos de administración y la alta dirección. Hoy, las organizaciones reconocen que los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) influyen en la competitividad, la resiliencia y la capacidad de generar valor en el largo plazo.

Sin embargo, una nueva investigación de KPMG titulada Cerrando la brecha en la valoración de la sostenibilidad revela que aún existe una diferencia importante entre comprender la sostenibilidad y demostrar su impacto económico. Aunque la mayoría de las empresas reconoce la relevancia estratégica de estos temas, pocas han desarrollado mecanismos para cuantificar cómo influyen en variables financieras clave.

Esta brecha llega en un momento decisivo. Mientras inversionistas, reguladores y grupos de interés exigen cada vez más evidencia sobre el desempeño ESG, las organizaciones enfrentan el reto de demostrar que la sostenibilidad no solo genera impactos positivos, sino que también contribuye a proteger y crear valor para el negocio.

La gran brecha del ROI de ESG

El dato más contundente del estudio de KPMG es también el que da sentido a una de las principales preocupaciones del ecosistema ESG actual: aunque la sostenibilidad ha ganado espacio en la estrategia corporativa, apenas el 19% de las organizaciones utiliza metodologías avanzadas para cuantificar financieramente sus impactos. En términos prácticos, esto significa que solo una de cada cinco empresas puede traducir sus iniciativas de sostenibilidad en indicadores económicos concretos y demostrar cómo influyen en variables como el EBITDA, el flujo de efectivo, el retorno de las inversiones o la creación de valor para el negocio.

La cifra adquiere mayor relevancia cuando se compara con el nivel de conocimiento que las organizaciones aseguran tener sobre el tema. Mientras el 72% de los ejecutivos afirma comprender la estrategia, las métricas y el desempeño de sostenibilidad de su empresa, únicamente una minoría cuenta con herramientas que permitan vincular esos resultados con el desempeño financiero. Es decir, las compañías saben cada vez más sobre sus impactos ESG, pero todavía tienen dificultades para demostrar cuánto valor económico generan o protegen.

ROI de ESG

Esta diferencia evidencia lo que KPMG denomina una “brecha de valoración”: un espacio entre la gestión de la sostenibilidad y su integración en los procesos financieros. En muchas organizaciones existen indicadores ambientales, sociales y de gobernanza bien desarrollados, pero estos rara vez se conectan con los criterios que utilizan los consejos de administración, los CFO o los inversionistas para asignar recursos y evaluar proyectos.

La consecuencia es que numerosas iniciativas ESG continúan siendo evaluadas principalmente desde una perspectiva reputacional o de cumplimiento normativo, cuando en realidad podrían estar generando eficiencias operativas, reduciendo riesgos financieros o impulsando nuevas oportunidades de crecimiento. Sin una medición sólida del ROI de ESG, buena parte de ese valor permanece invisible para quienes toman las decisiones estratégicas dentro de la organización.

La sostenibilidad ya llegó a la agenda financiera, pero no a la valoración económica

Uno de los aspectos más interesantes del estudio es que demuestra que la sostenibilidad ya dejó de ser un tema periférico. El 60% de las organizaciones considera los riesgos y oportunidades asociados a la sostenibilidad dentro de sus procesos de planificación financiera, mientras que la mitad afirma haber integrado estos factores en su estrategia central de negocio.

A primera vista, estas cifras podrían interpretarse como una señal de madurez. Sin embargo, el informe advierte que incorporar la sostenibilidad en la conversación estratégica no significa necesariamente que esta influya de manera efectiva en la toma de decisiones de inversión o asignación de recursos.

La razón es simple: los directivos suelen tomar decisiones basadas en métricas financieras. Cuando los impactos ESG no logran expresarse en términos económicos, resulta más difícil compararlos con otras iniciativas corporativas que sí cuentan con indicadores claros de retorno. En consecuencia, muchas inversiones relacionadas con sostenibilidad pueden quedar subvaloradas o perder prioridad frente a otros proyectos.

Este hallazgo representa una llamada de atención para las áreas de sostenibilidad. La siguiente etapa de evolución no consistirá únicamente en mejorar los reportes o fortalecer las métricas ESG, sino en desarrollar la capacidad de traducirlas al lenguaje financiero que utilizan los mercados y las organizaciones.

ROI de ESG

Los sectores que están cerrando la brecha más rápido

La investigación también muestra que algunos sectores han avanzado más rápidamente en la integración financiera de la sostenibilidad. Las organizaciones de banca y mercados de capitales lideran el ranking global, con un 33% utilizando metodologías avanzadas de valoración. Les siguen las empresas de energía y recursos naturales, con 31%, y las compañías automotrices, con 27%.

El denominador común entre estos sectores es que enfrentan riesgos de sostenibilidad con implicaciones financieras inmediatas. La transición energética, los cambios regulatorios, la presión de los inversionistas, la gestión de cadenas de suministro y los riesgos físicos asociados al cambio climático tienen efectos directos sobre su rentabilidad y su acceso a capital.

La experiencia de estas industrias ofrece una lección relevante para el resto del mercado: cuanto más evidente es el impacto financiero de los factores ESG, mayor es el incentivo para desarrollar herramientas de valoración. Sin embargo, esto no significa que otras industrias estén exentas de estos riesgos. Más bien sugiere que muchas organizaciones aún no han logrado identificar y cuantificar adecuadamente sus implicaciones económicas.

Del cumplimiento normativo a la generación de valor

Durante años, buena parte de las estrategias ESG se desarrollaron impulsadas por exigencias regulatorias, estándares de reporte o compromisos voluntarios. Aunque estos factores siguen siendo importantes, el estudio de KPMG plantea la necesidad de dar un paso adicional: convertir la sostenibilidad en un motor de valor empresarial.

El informe incluye un caso de análisis realizado en Reino Unido sobre una empresa del sector de alimentos y bebidas. Mediante la aplicación de metodologías estructuradas de valoración, se identificaron seis iniciativas de sostenibilidad con potencial para incrementar el EBITDA hasta en un 35%.

Más allá de la cifra específica, el caso ilustra una realidad que cada vez cobra más fuerza: las acciones ESG pueden generar beneficios financieros tangibles cuando se identifican adecuadamente sus efectos sobre la eficiencia operativa, la innovación, la gestión de riesgos o la competitividad.

El comportamiento del mercado financiero también apunta en esa dirección. El estudio documenta el caso de un importante banco europeo que decidió desvincularse de decenas de empresas tras realizar evaluaciones relacionadas con riesgos ESG. Este tipo de decisiones demuestra que el capital está comenzando a fluir hacia organizaciones capaces de demostrar resiliencia frente a desafíos ambientales, sociales y de gobernanza.

En este contexto, fortalecer la medición del ROI de ESG no solo ayuda a justificar inversiones internas; también puede convertirse en un factor determinante para acceder a financiamiento y fortalecer la confianza de inversionistas y grupos de interés.

ROI de ESG

Cómo cerrar la brecha del ROI de ESG

La investigación sugiere que la solución no pasa por generar más reportes, sino por fortalecer la disciplina financiera detrás de la sostenibilidad.

Para lograrlo, las organizaciones deben trabajar en frentes fundamentales:

1. Construir metodologías de cuantificación consistentes

Las empresas necesitan desarrollar modelos que permitan traducir impactos ESG en variables financieras concretas. Esto implica identificar cómo determinados factores afectan ingresos, costos, riesgos, productividad, activos y valor empresarial.

2. Integrar sostenibilidad y finanzas

La sostenibilidad no puede permanecer aislada en áreas especializadas. Debe incorporarse a los procesos de planificación financiera, presupuestación, valoración de proyectos y asignación de capital. Solo así podrá competir en igualdad de condiciones con otras iniciativas estratégicas.

3. Fortalecer la colaboración interna

La brecha actual también es organizacional. Los equipos de sostenibilidad suelen hablar en términos de impacto ambiental o social, mientras que las áreas financieras operan bajo métricas económicas. Construir un lenguaje común será indispensable para impulsar decisiones más informadas.

Para muchas organizaciones, este cambio requerirá nuevas capacidades analíticas, herramientas de valoración y una mayor participación de los CFO en las estrategias ESG. Sin embargo, quienes logren avanzar primero estarán mejor posicionados para anticipar riesgos y capturar oportunidades emergentes.

El verdadero riesgo está en no cuantificar

La sostenibilidad ha alcanzado un nivel de madurez que obliga a las empresas a ir más allá de la concienciación y los compromisos públicos. Hoy, el reto consiste en demostrar con evidencia financiera cómo los factores ESG influyen en la creación y protección de valor.

El estudio de KPMG revela que la mayoría de las organizaciones aún se encuentra en una etapa intermedia de este proceso. Si bien existe una comprensión creciente de los riesgos y oportunidades asociados a la sostenibilidad, pocas empresas han desarrollado la capacidad de medir de forma rigurosa su impacto económico.

La buena noticia es que la ruta para avanzar está cada vez más clara. Las organizaciones que fortalezcan la cuantificación financiera de sus iniciativas, integren la sostenibilidad en sus decisiones de negocio y desarrollen una medición robusta del ROI de ESG estarán mejor posicionadas para atraer inversión, gestionar riesgos y construir ventajas competitivas duraderas.

Como advierte KPMG, el mayor peligro ya no es desconocer la importancia de la sostenibilidad. El verdadero riesgo es no ser capaz de demostrar cuánto valor genera.

¿Innovación sin responsabilidad? Tesla enfrenta demanda por muerte de una mujer; acusan fallas en Autopilot

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Tesla enfrenta una demanda tras el accidente ocurrido en Katy, Texas, donde un Model 3 impactó a alta velocidad contra una vivienda, provocando la muerte de Martha Ávila, una mujer de 76 años. El hecho ocurrió el 19 de junio y ha derivado en una investigación formal por parte de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB), que analiza las circunstancias del choque y el posible uso de sistemas de conducción asistida.

El caso ha escalado rápidamente a nivel legal y mediático. La familia de la víctima confirmó que prepara acciones legales contra Tesla y el conductor del vehículo, Michael Butler, quien habría activado el sistema Autopilot antes del impacto. Tesla es señalada por presunta negligencia grave, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa la seguridad de sus tecnologías de conducción autónoma.

Tesla enfrenta demanda: investigación en curso y señalamientos de negligencia

Tesla enfrenta demanda en un entorno donde distintas autoridades ya han abierto investigaciones paralelas. La NTSB confirmó que analiza el accidente, mientras que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) también ha iniciado una revisión del caso. Ambas instituciones han investigado previamente incidentes relacionados con sistemas de asistencia al conductor de la compañía.

De acuerdo con la demanda presentada en un tribunal del condado de Harris, Texas, la familia de Ávila acusa a Tesla de negligencia por no advertir adecuadamente sobre los riesgos de su sistema Autopilot y la función de conducción autónoma total. El documento legal sostiene que la empresa incurrió en una “negligencia temeraria” al permitir la circulación de tecnologías que podrían presentar fallas en condiciones reales de uso. En este escenario, Tesla enfrenta demanda no solo por el accidente en sí, sino por el diseño y la comunicación de sus sistemas de conducción asistida.

Posibles fallas del sistema Autopilot y versiones enfrentadas del accidente

Uno de los puntos centrales del caso es determinar qué ocurrió en los segundos previos al impacto. Según reportes policiales, el conductor del Model 3 afirmó haber activado el sistema Autopilot antes de estrellarse contra la vivienda. Sin embargo, versiones posteriores difundidas por ejecutivos de Tesla señalan que el conductor habría intervenido manualmente acelerando el vehículo, lo que habría anulado el sistema de asistencia.

La empresa ha reiterado en otras ocasiones que tanto Autopilot como Full Self-Driving requieren supervisión constante del conductor y que no constituyen sistemas totalmente autónomos. No obstante, la familia de la víctima argumenta que existe una brecha entre la percepción pública de estas tecnologías y su funcionamiento real. En ese contexto, Tesla enfrenta demanda en medio de interrogantes técnicos sobre si el sistema detectó adecuadamente el entorno o si falló al emitir advertencias oportunas.

Innovación, riesgo y RSE: el dilema de la conducción asistida 

Este nuevo incidente reabre una discusión sobre la introducción de tecnologías de automatización. La NTSB y la NHTSA han abierto casi 50 casos especiales abiertos desde 2016 relacionadas con incidentes en los que están implicados sistemas como Autopilot y otras funciones de asistencia, lo que plantea dudas sobre la madurez del ecosistema de conducción asistida y su despliegue en el mercado masivo.

El punto crítico no es únicamente técnico, sino ético y de gobernanza. Si un sistema requiere supervisión constante del conductor, pero al mismo tiempo opera bajo denominaciones como “Autopilot” o “Full Self-Driving”, existe una tensión evidente entre la promesa tecnológica y su uso efectivo en el mundo real. En ese espacio de ambigüedad, Tesla enfrenta demanda no solo por un incidente específico, sino por la posible brecha entre expectativa del usuario, diseño del sistema y comunicación corporativa. Desde la óptica de RSE, esta brecha es especialmente relevante porque impacta directamente en la gestión del riesgo hacia terceros.

La reiteración de investigaciones abiertas por organismos como la NTSB refuerza la discusión sobre si estos sistemas deberían contar con estándares más estrictos de pruebas antes de su comercialización a gran escala. En sectores donde el riesgo es potencialmente letal, la lógica de “beta permanente” o mejora continua en campo puede entrar en conflicto con el principio de prevención del daño. En este caso, Tesla enfrenta demanda en un entorno donde la evidencia acumulada de incidentes alimenta el debate sobre si la innovación está siendo desplegada con suficiente cautela regulatoria y técnica.

Para la compañía, las implicaciones en materia de RSE son profundas. No se trata solo de responder a litigios o investigaciones, sino de gestionar la confianza pública en una tecnología que redefine la movilidad. Esto implica fortalecer la transparencia sobre capacidades reales del sistema, clarificar límites operativos y reducir cualquier ambigüedad en la comunicación hacia los usuarios. Además, abre la puerta a una discusión más amplia sobre corresponsabilidad entre fabricantes, reguladores y consumidores en el uso de sistemas semiautónomos.

Finalmente, el caso en el que Tesla enfrenta demanda vuelve a poner sobre la mesa un debate central: hasta qué punto es aceptable escalar tecnologías complejas en entornos de alto riesgo sin un consenso más robusto sobre estándares de seguridad, pruebas independientes y validación prolongada. En términos de RSE, la innovación no puede evaluarse únicamente por su potencial disruptivo, sino por su capacidad de minimizar daño en escenarios reales de uso.

Tesla enfrenta demanda

Cuando la innovación enfrenta su prueba más crítica

Tesla enfrenta demanda en un momento en el que la industria automotriz atraviesa una transición compleja hacia la automatización vehicular. Este tipo de incidentes no solo impactan la reputación de una empresa, sino que también reconfiguran el debate global sobre los límites de la inteligencia artificial aplicada a la movilidad.

El caso de Martha Ávila se suma a una serie de investigaciones que obligan a revisar no solo la seguridad técnica de estos sistemas, sino también su gobernanza, su comunicación y su implementación en condiciones reales. En última instancia, lo que está en juego no es solo la responsabilidad legal, sino la confianza pública en el futuro de la conducción autónoma.

¿Tu marca está lista para unirse a la conversación sobre sostenibilidad? 5 preguntas clave

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Durante los últimos años, las empresas han quedado atrapadas entre dos decisiones que, aunque parecen opuestas, comparten un mismo riesgo dentro de la conversación sobre sostenibilidad: comunicar cualquier avance disponible o guardar silencio por miedo a ser acusadas de greenwashing. En el primer caso, la urgencia por demostrar progreso ha llevado a mensajes poco sustentados que erosionan la credibilidad; en el segundo, la ausencia de comunicación ha generado vacíos que el público interpreta como falta de acción. Ninguna de las dos posturas ha logrado construir confianza de forma sostenida.

El problema de fondo es que la conversación ya no se evalúa únicamente desde la intención, sino desde la evidencia. En este contexto, la percepción de los consumidores se ha vuelto cada vez más crítica: según el informe de tendencias de sostenibilidad de Capgemini 2025, el 62% de los consumidores considera que las empresas practican greenwashing, frente al 52% en 2024 y el 33% en 2023. Este incremento no solo refleja mayor desconfianza, sino también una transformación profunda en la forma en que se interpreta la conversación sobre sostenibilidad, donde la coherencia pesa más que el discurso.

conversación sobre sostenibilidad

Al mismo tiempo, el silencio tampoco ha demostrado ser una estrategia segura. Estudios de GlobeScan señalan que, a medida que las empresas han reducido sus mensajes por temor al escrutinio, la visibilidad de sus acciones también ha disminuido, debilitando la confianza general en sus esfuerzos. Esto plantea un punto crítico: el problema no es comunicar o no comunicar, sino la falta de preparación para hacerlo con rigor. Lo que las organizaciones necesitan no es elegir un extremo, sino preguntarse si están realmente listas para participar en la conversación sobre sostenibilidad. Por ello, te presentamos una guía de preguntas que, según Sustainable Brands, ayudarán a tu compañía a evaluar si puede empezar a comunicar.

5 preguntas clave para saber si tu empresa está lista para la conversación sobre sostenibilidad

1. ¿Qué estamos dispuestos a demostrar?

Muchos mensajes corporativos sobre sostenibilidad se sostienen en declaraciones amplias que suenan bien, pero que no generan confianza por sí solas. En la conversación sobre sostenibilidad, la credibilidad comienza cuando una empresa puede demostrar con evidencia qué ha cambiado, cuándo ocurrió y cómo se midió ese cambio. Esto implica pasar del lenguaje aspiracional a datos verificables que puedan ser auditados o contrastados por terceros.

La clave no está únicamente en tener iniciativas en marcha, sino en la capacidad de documentarlas con rigor técnico y consistencia metodológica. Indicadores como emisiones verificadas, análisis de ciclo de vida, trazabilidad en la cadena de suministro o certificaciones independientes se vuelven esenciales para sostener cualquier afirmación pública. Sin este respaldo, incluso los mensajes bien intencionados pierden solidez.

Además, la evidencia no solo valida el mensaje, también lo conecta con el valor del negocio. Mostrar cómo un cambio operativo redujo materiales, mejoró eficiencia o disminuyó impactos permite traducir la sostenibilidad en resultados tangibles. Si este tipo de información no está disponible o no puede explicarse con claridad, entonces la comunicación aún no está lista para entrar en la conversación sobre sostenibilidad.

2. ¿Qué cambia este momento en cuanto a las expectativas de las partes interesadas?

No todos los mensajes sobre sostenibilidad generan las mismas expectativas, incluso si provienen de la misma empresa. En la conversación sobre sostenibilidad, el contexto redefine constantemente lo que se considera relevante, oportuno o insuficiente. Un mismo tema puede requerir enfoques completamente distintos dependiendo del entorno regulatorio, social o sectorial en el que se comunique.

Esto obliga a las organizaciones a leer con precisión el momento antes de hablar, ya que no se trata solo de lo que se dice, sino de lo que el público espera escuchar en ese instante. La relevancia no es estática: evoluciona según las preocupaciones del sector, las tensiones políticas o los cambios regulatorios. Ignorar este factor puede hacer que un mensaje correcto resulte irrelevante o incluso desconectado.

Por ello, es fundamental distinguir entre participar en un momento por visibilidad o hacerlo por contribución real. La primera opción responde a la lógica de campaña; la segunda, a una lógica de valor. En la conversación sobre sostenibilidad, esta diferencia determina si la comunicación refuerza la credibilidad o simplemente incrementa el ruido informativo.

conversación sobre sostenibilidad

3. ¿Están los equipos adecuados alineados antes de comunicar?

La sostenibilidad no es una narrativa aislada ni responsabilidad de un solo equipo. En la conversación sobre sostenibilidad, cualquier afirmación pública suele implicar múltiples áreas de la organización, desde legal y finanzas hasta operaciones, compras y comunicación. Sin alineación interna, la coherencia del mensaje se debilita rápidamente.

Una expresión aparentemente simple como “más sostenible” puede generar múltiples interpretaciones internas si no está claramente definida. Puede referirse a reducción de materiales, incremento de contenido reciclado, menor huella de carbono o mejoras en reciclabilidad. Cada una de estas dimensiones requiere datos distintos, responsables distintos y validaciones distintas.

Cuando esta claridad no existe, la organización se expone a contradicciones internas y a riesgos reputacionales externos. Además, el entorno regulatorio está elevando el estándar de precisión en las declaraciones ambientales, lo que exige una coordinación más estricta entre áreas. En la conversación sobre sostenibilidad, la falta de alineación no solo debilita el mensaje, también compromete su credibilidad.

4. ¿Qué podemos discutir con transparencia?

La credibilidad en sostenibilidad no depende de mostrar únicamente resultados positivos. En la conversación sobre sostenibilidad, las audiencias han dejado de responder a narrativas perfectas y buscan comprensión del proceso completo, incluyendo sus tensiones y limitaciones. La perfección comunicada suele generar más dudas que confianza.

Reconocer desafíos, avances desiguales o aprendizajes operativos no debilita la narrativa, la vuelve más realista. Las transformaciones en sostenibilidad son complejas, involucran múltiples variables y rara vez avanzan de manera lineal. Por ello, ocultar fricciones internas puede ser más perjudicial que exponerlas con claridad y contexto.

Cuando una empresa explica qué ha aprendido, qué ha sido más difícil de lo esperado y cómo está ajustando su estrategia, construye una relación más honesta con sus grupos de interés. Esta apertura no es un riesgo si está bien gestionada; es un factor de credibilidad. En la conversación sobre sostenibilidad, la transparencia bien estructurada es una forma avanzada de comunicación estratégica.

conversación sobre sostenibilidad

5. ¿Es este nuestro momento para unirnos?

No todas las empresas necesitan participar en todos los espacios de la conversación pública sobre sostenibilidad. En la conversación sobre sostenibilidad, la participación solo es legítima cuando existe un aporte claro, basado en evidencia y relevancia real para el sector. Hablar sin estas condiciones puede ser contraproducente.

El riesgo no está únicamente en lo que se dice, sino en por qué se dice. Si la motivación principal es aprovechar un momento de atención sin tener datos o aprendizajes que aportar, la comunicación puede percibirse como oportunista. Esto debilita la confianza en lugar de fortalecerla, especialmente en un entorno ya marcado por el escepticismo.

En cambio, cuando una organización tiene información útil, experiencias replicables o perspectivas que enriquecen el debate, su participación se convierte en un valor agregado. Saber cuándo no intervenir también es una señal de madurez estratégica. En la conversación sobre sostenibilidad, la relevancia no se impone: se demuestra.

La preparación es el verdadero punto de entrada

La conversación sobre sostenibilidad no se trata de volumen ni de presencia constante, sino de capacidad para sostener lo que se dice bajo escrutinio. En un entorno donde la desconfianza hacia las declaraciones corporativas ha crecido de forma sostenida, la preparación interna se vuelve más importante que la exposición externa.

Las empresas que logren responder con rigor a estas cinco preguntas no solo evitarán errores de comunicación, sino que estarán en posición de construir una narrativa sólida y defendible. En última instancia, participar en la conversación no es el objetivo: lo es estar listo para que esa conversación resista la evidencia, el tiempo y la crítica.

Niños en situación de calle disfrutan jornada recreativa con apoyo de Corporativo Kosmos

La niñez en situación o riesgo de calle continúa siendo uno de los grupos más vulnerables de América Latina. De acuerdo con UNICEF, alrededor de 40 millones de menores en la región viven en condiciones vinculadas a la calle, una realidad compleja que suele permanecer invisible para gran parte de la sociedad.

Sin embargo, hablar de niñez en situación de calle no implica referirse únicamente a menores sin hogar ni lazos familiares cuyo principal lugar de sobrevivencia es la calle, sino que, también se refiere a niñas, niños y adolescentes que trabajan o pasan gran parte de su tiempo en espacios públicos, pero mantienen vínculos familiares. Ambos grupos enfrentan riesgos significativos que limitan sus oportunidades de desarrollo.

La restitución de derechos para esta población vulnerable demanda, sin duda,  la colaboración entre organizaciones sociales, empresas y comunidades y un ejemplo claro de ello es el trabajo conjunto entre Fundación Pro Niños de la Calle —que se dedica a crear espacios seguros y dignos que permitan a este grupo desarrollar capacidades y acceder a oportunidades que les permitan vivir fuera de las calles— y la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), brazo social de Corporativo Kosmos —empresa líder en servicios de alimentación— que han unido sus capacidades para fortalecer el bienestar integral de niñas, niños y adolescentes en riesgo o situación de calle, incluyendo un derecho que suele pasar desapercibido: el acceso a la recreación.

Fundación Pablo Landsmanas trabaja en favor de la niñez en situación de calle

La alianza entre Pro Niños de la Calle y la Fundación Pablo Landsmanas nació con un propósito claro: contribuir a la restitución de derechos de menores que viven en contextos de calle. Entre ellos se encuentra el derecho a la recreación, un aspecto que con frecuencia queda relegado frente a necesidades urgentes como la alimentación, la educación o la vivienda, pero que resulta igualmente esencial para el desarrollo integral de la infancia.

Expertos señalan que las actividades recreativas generan beneficios psicoemocionales, cognitivos, físicos y sociales para los menores. A través del juego y la convivencia, niñas y niños fortalecen su autoestima, desarrollan habilidades para resolver conflictos, mejoran su capacidad de relacionarse con otros y construyen un sentido de pertenencia. Además, la recreación favorece la inclusión social y ayuda a prevenir conductas violentas o disruptivas. Como explicó Edgar Rodríguez, educador de Fundación Pro Niños de la Calle:

“Lo principal es entender que todas las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la recreación, a la convivencia familiar y a convivir en espacios saludables“.

Consciente de esta realidad, Fundación Pro Niños de la Calle organizó una salida recreativa para las familias que participan en su Programa de Atención a Familias. Para que la experiencia fuera integral, la Fundación Pablo Landsmanas se unió a esta labor por segundo año consecutivo, mediante la donación de box lunches para todos los asistentes, garantizando que niñas, niños, adolescentes, cuidadores y educadores contaran con un desayuno balanceado durante la jornada.

De acuerdo con Rodríguez, este tipo de actividades también permiten a los menores salir temporalmente de contextos marcados por dificultades económicas o violencias y ofrecerles una nueva perspectiva: “Muchos de ellos vienen de contextos bastante complejos. Esta salida busca romper un poco con esos espacios donde regularmente viven y mostrarles que las cosas pueden ser diferentes”, señaló.

Por su parte, Sandra Gómez, coordinadora del Programa de Atención a Familias, destacó que para muchas de las familias atendidas incluso derechos básicos como la alimentación o la recreación resultan difíciles de ejercer y es por eso que apoyos como el del brazo social de Corporativo Kosmos adquieren un valor fundamental:

“Organizaciones como Fundación Pro Niños de la Calle requerimos apoyo para poder hacer esta tarea. Para nosotros es importante contar con desayunos para que la experiencia recreativa pueda ser completa. Si no hay alimentación desde la primera hora, difícilmente habrá fuerzas para recrearse y disfrutar plenamente de la actividad”, afirmó.

Un día para convivir, aprender y construir recuerdos

En esta ocasión, Fundación Pro Niños de la Calle, con apoyo de la FPL, llevó a los menores a un balneario, donde junto con sus familias disfrutaron de diversas actividades recreativas diseñadas para fortalecer la convivencia familiar y reforzar aprendizajes promovidos por la organización durante sus procesos de acompañamiento.

A través de dinámicas grupales y juegos, los participantes pudieron poner en práctica habilidades como el trabajo en equipo, la confianza, la comunicación efectiva, el seguimiento de instrucciones y el manejo de emociones. Posteriormente, las familias disfrutaron de las albercas, los toboganes y distintos espacios de recreación que les permitieron compartir tiempo de calidad fuera de su entorno cotidiano.

Para María de la Cruz Magdalena, quien acudió al paseo junto con sus hijos, recibir un apoyo alimentario durante el paseo fue significativo durante la experiencia:

“Este desayuno nos ayudó porque nos permitió disfrutar más tiempo con nuestra familia”.

Además, este tipo de acciones hacen posible que las familias descubran espacios seguros de convivencia, fortalezcan sus vínculos y amplíen sus horizontes, mientras niñas y niños aprenden nuevas formas de relacionarse con su entorno y construyen experiencias positivas que pueden influir en su proyecto de vida. Al respecto, Paloma Martínez Flores, madre beneficiaria, compartió cómo este paseo fue algo importante para su familia: “Me ha parecido muy bonito. Es un espacio donde he convivido con mis niños y me ha permitido acercarme más a ellos. La parte más divertida fue estar nadando juntos”, comentó, y destacó la relevancia del apoyo alimentario recibido durante la jornada:

“Muchas veces no tenemos la economía para venir. Que nos brinden el desayuno nos ayuda muchísimo. Está muy bien porque trae fruta, sándwich y jugo. Además, muchos llegamos sin desayunar, así que representa una ayuda importante para nuestras familias“.

De esta forma, la colaboración entre Fundación Pro Niños de la Calle y la Fundación Pablo Landsmanas demuestra que la restitución de derechos puede fortalecerse cuando diferentes actores suman capacidades y recursos para atender de manera integral las necesidades de las poblaciones más vulnerables.

Recreación, alimentación y alianzas para transformar realidades

Garantizar el derecho a la recreación de niñas, niños y adolescentes en situación o riesgo de calle requiere reconocer que el bienestar infantil va mucho más allá de cubrir necesidades básicas. El juego, la convivencia y el acceso a espacios seguros son elementos fundamentales para fortalecer habilidades, construir confianza y generar experiencias que contribuyan a un desarrollo más pleno.

Cuando esfuerzos como los de Fundación Pro Niños de la Calle y la Fundación Pablo Landsmanas convergen, es posible ofrecer atención integral a los menores en este tipo de situación y a sus familias. Acciones de este tipo muestran que la colaboración multisectorial puede convertirse en una herramienta efectiva para ampliar oportunidades y construir entornos más dignos para la niñez.

El Metrobús se electrifica en CDMX: 1 de cada 5 unidades ya es eléctrica

En los últimos años, el sistema de Metrobús en la Ciudad de México ha atravesado una transformación estructural hacia la movilidad limpia. La incorporación de unidades eléctricas no solo representa un cambio tecnológico, sino un avance significativo en materia de sostenibilidad urbana. Hoy, el sistema moviliza millones de personas diariamente durante los 365 días del año, lo que convierte cualquier mejora en eficiencia energética en un impacto ambiental de gran escala.

De acuerdo con datos del Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI), actualmente existen 174 unidades eléctricas de un total de 890 autobuses, lo que equivale a aproximadamente una quinta parte de la flota. Este avance consolida una tendencia clara: el Metrobús se electrifica como parte de una estrategia de descarbonización del transporte urbano.

El metrobús se electrifica: inversión, pruebas y consolidación

La transición hacia la movilidad eléctrica en el Metrobús comenzó, según La Silla Rota, hace alrededor de seis años, cuando se iniciaron las primeras pruebas con autobuses eléctricos en la Línea 3. Este piloto marcó el inicio de un proceso de aprendizaje técnico y financiero que permitió escalar posteriormente la implementación.

Uno de los hitos más relevantes fue la inversión de poco más de 38 millones de dólares destinada a la adquisición de 60 autobuses eléctricos para la Línea 3 y 50 para la Línea 4. Según Sergio Duarte, oficial de Finanzas Sostenibles del GGGI, el objetivo fue maximizar la eficiencia del gasto público: “lo que buscamos fue que fuera con las mejores condiciones posibles y se exprimiera cada centavo de forma óptima”.

El resultado más significativo de esta fase inicial fue la consolidación de la primera ruta de transporte público totalmente eléctrica en México. La Línea 3 del Metrobús, que corre de Tenayuca a Santa Cruz Atoyac, opera con 60 autobuses eléctricos desde marzo de 2023. Este logro evita la emisión de aproximadamente 80 mil toneladas de CO₂, según estimaciones del GGGI.

Metrobús se electrifica

La experiencia acumulada permitió avanzar hacia nuevas licitaciones, fortaleciendo capacidades técnicas locales y reduciendo la dependencia de asesoría externa. En este proceso, el Metrobús se electrifica no solo como infraestructura, sino también como modelo de gestión pública con enfoque en finanzas sostenibles.

¿Cuáles son las ventajas sostenibles del Metrobús eléctrico?

La electrificación del transporte público tiene impactos directos en la calidad del aire y en la mitigación del cambio climático. Uno de los principales beneficios es la eliminación de emisiones locales de contaminantes como las partículas PM2.5, asociadas a enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

De acuerdo con expertos del GGGI, los autobuses eléctricos eliminan la combustión de diésel en ruta, lo que reduce significativamente la exposición de usuarios y transeúntes a contaminantes tóxicos. Este punto es clave en una ciudad como la CDMX, donde el transporte público es una de las principales fuentes de movilidad cotidiana.

En términos energéticos, los autobuses eléctricos también son más eficientes. Consumen aproximadamente un tercio de la energía que requiere un autobús diésel por kilómetro recorrido. Esto se traduce en una reducción relevante de emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente en un sector que representa cerca del 23% de las emisiones nacionales, según las NDC de México.

Además, los autobuses eléctricos del Metrobús cuentan con autonomías de hasta 330 kilómetros por carga, lo que equivale a una jornada laboral completa. Aunque las baterías representan cerca de un tercio del costo total del vehículo, su eficiencia operativa y menor impacto ambiental refuerzan el caso de negocio. En este sentido, el Metrobús se electrifica como una medida que integra salud pública, eficiencia energética y acción climática.

Metrobús se electrifica

Líneas modernas y proyección de electrificación total

Actualmente, la Línea 3 del Metrobús es la primera en operar completamente con unidades eléctricas en México. La Línea 4 también ha incorporado una flota significativa de autobuses eléctricos, con adquisiciones recientes que fortalecen su modernización. Asimismo, la Línea 1 cuenta con unidades eléctricas en circulación, incluyendo servicios hacia el aeropuerto.

En total, el sistema opera siete rutas con una flota cercana a 890 unidades, de las cuales 174 ya son eléctricas. Este avance posiciona a la Ciudad de México como uno de los referentes regionales en movilidad eléctrica de transporte masivo.

Las proyecciones apuntan a que la renovación de flota continuará bajo ciclos de reemplazo de aproximadamente 10 años, que es la vida útil estándar de los autobuses. La intención de las autoridades es que, conforme se renueven las unidades, se prioricen alternativas eléctricas siempre que sean competitivas en costo y operación.

La meta implícita de mediano plazo es extender la electrificación a más líneas del sistema. En este escenario, el Metrobús se electrifica progresivamente como parte de una estrategia de modernización integral del transporte público capitalino.

Movilidad eléctrica más allá de CDMX: el caso del Cablebús y otras ciudades

La transformación de la movilidad eléctrica no se limita al Metrobús. En diciembre de 2025, el Gobierno de la Ciudad de México colocó un Bono Verde por 3,000 millones de pesos, con calificación AAA, destinado principalmente a financiar nuevas líneas del Cablebús en zonas como Milpa Alta, Tlalpan y La Magdalena Contreras.

Este instrumento financiero refleja una tendencia creciente: la utilización de deuda sostenible para financiar infraestructura de bajo carbono. En paralelo, el Cablebús se ha convertido en un modelo de movilidad eléctrica por cable que reduce significativamente tiempos de traslado y emisiones urbanas.

Fuera de la capital, Monterrey ha avanzado en la electrificación de su sistema TransMetro, con 66 autobuses eléctricos que alimentan el sistema Metrorrey, financiados en colaboración con actores internacionales como Corea. En Campeche, por su parte, se han incorporado autobuses eléctricos de la empresa mexicana Taruc, desarrollados en conjunto entre Megaflux y DINA, con componentes mayoritariamente nacionales.

Estos casos muestran que la transición hacia la movilidad eléctrica en México ya no es aislada, sino una tendencia nacional en expansión.

Movilidad limpia como política de salud pública y futuro urbano

La electrificación del Metrobús representa más que un avance tecnológico: es una intervención directa en la calidad de vida urbana. Reducir emisiones, mejorar la calidad del aire y disminuir la exposición a contaminantes es una forma concreta de política de salud pública.

El hecho de que el Metrobús se electrifica progresivamente demuestra que la transición energética en ciudades densamente pobladas es viable cuando existe coordinación entre financiamiento, tecnología y política pública.

En un contexto de crisis climática y deterioro de la calidad del aire en zonas urbanas, acelerar este tipo de transformaciones no es opcional, sino estratégico. La movilidad eléctrica se consolida así como una de las herramientas más relevantes para construir ciudades más sostenibles, eficientes y habitables en México.

¿Por qué SpaceX vale billones con una calificación ESG tan baja?

Por Edgar López

Imagina que estás por comprar una casa en una zona que está creciendo. Todo indica que en diez años valdrá bastante más. Estás apostando a su potencial de apreciación.

Antes de firmar, llamas a un ingeniero estructural. Él revisa la propiedad y te advierte de algunas fallas que podrían afectar su valor futuro si no se reparan. No opina sobre si la casa vale lo que pagas ni si la zona seguirá creciendo. Solo señala los riesgos estructurales.

Tú decides si compras sabiendo que esos riesgos existen.
Algo parecido ocurre con SpaceX.

Días antes de su histórica salida a bolsa (valuación cercana a los dos billones de dólares), MSCI Inc. le dio la calificación ESG más baja posible: CCC.

Algunos nos preguntamos cómo una empresa puede valer tanto con una evaluación ESG tan mala.

La pregunta parte de una premisa equivocada.

El mercado y una evaluación ESG no miden lo mismo.
El mercado paga por lo que cree que la empresa puede generar en los próximos años: crecimiento, innovación, contratos y posición competitiva. Es como comprar la casa porque crees que se va a revalorizar.

Una calificación ESG, en cambio, identifica riesgos que podrían afectar esa capacidad de crear valor con el tiempo: gobernanza, exposición regulatoria, impacto operativo o relaciones con grupos de interés. Es como cuando el ingeniero te muestra las fallas que podrían complicar las cosas más adelante.

Ambas visiones pueden ser ciertas al mismo tiempo.

El riesgo no desaparece, solo se traslada. En muchos casos, quienes ya vendieron sus acciones a estos precios ya aseguraron sus ganancias. Los nuevos compradores son quienes ahora cargan con el riesgo de que esa visión de futuro se cumpla o se complique.

Durante años esperamos que las evaluaciones ESG nos dijeran tanto por qué una empresa vale lo que vale como qué tan buena o sostenible es. Esa no era su función principal.

Su función es ayudarnos a entender qué riesgos pueden afectar el valor de una empresa con el tiempo.

Al final, el mercado apuesta por el futuro. ESG señala los riesgos de ese futuro.


Edgar

R con R, por Edgar López

Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.

Lafayette: la nueva cancha de la innovación textil en uniformes deportivos

En plena justa mundialista, la industria deportiva vive una transformación impulsada por la innovación textil. Hoy, los uniformes de futbol han dejado de ser únicamente una prenda para convertirse en una herramienta que contribuye al rendimiento, el confort y la experiencia de los jugadores dentro y fuera de la cancha.

Hace algunas décadas, los uniformes eran más pesados, retenían humedad, mal olor y ofrecían menor adaptabilidad al movimiento. Actualmente, gracias al desarrollo de textiles técnicos, las prendas deportivas son más ligeras, respirables, elásticas y capaces de regular la temperatura corporal, favoreciendo la movilidad y el desempeño durante entrenamientos y competencias.

En este contexto, Lafayette continúa desarrollando soluciones textiles especializadas para el mundo deportivo, con enfoque profundo en la práctica futbolera y de alto rendimiento, que integran tecnología, diseño y sostenibilidad. Su portafolio incluye más de 15 referencias para las categorías de futbol, fitness wear y outdoor, incorporando tejidos elaborados con poliéster reciclado proveniente de botellas PET y alternativas biodegradables certificadas bajo estándares internacionales.

Actualmente, distintas selecciones y clubes de futbol de Latinoamérica utilizan uniformes confeccionados con telas de Lafayette, entre ellos equipos de México, Colombia, Guatemala, Haití y Ecuador, reflejando la presencia regional de sus desarrollos en escenarios de alto rendimiento deportivo.

innovación textil en uniformes deportivos

“En el futbol, cada detalle puede marcar la diferencia dentro de la cancha. Por ello, las prendas deportivas deben estar diseñadas para acompañar el desempeño de los jugadores, brindando beneficios como mayor transpirabilidad, ligereza, comodidad y libertad de movimiento, que les permitan concentrarse en el juego y dar su máximo rendimiento en entrenamientos y competencias. Al mismo tiempo, la innovación textil tiene el reto de responder a una creciente conciencia ambiental, desarrollando materiales y procesos más sostenibles que contribuyan a reducir el impacto en el planeta. Hoy, tanto deportistas como aficionados buscan prendas que combinen tecnología, desempeño y responsabilidad con el medio ambiente”, señaló Héctor Pérez, Director Comercial y de Negocios de Lafayette.

De acuerdo con el análisis de tendencias de Lafayette para la industria soccer 2026, los uniformes evolucionarán hacia diseños más ergonómicos, con estructuras que favorecen la ventilación, la movilidad y el confort. Asimismo, se fortalecerá la integración entre el rendimiento deportivo y las nuevas expresiones de la moda urbana, impulsando prendas capaces de acompañar tanto la actividad física como los distintos momentos de la vida cotidiana.

Además del componente técnico, el mundial también marcará una fuerte influencia estética en la moda deportiva global. Lafayette identifica tendencias donde convergen inspiración retro, estampados abstractos, acabados tono sobre tono y prendas híbridas que combinan funcionalidad deportiva con estilo urbano, ampliando así el alcance del futbol como fenómeno cultural y de consumo.

En este escenario, el fanwear adquiere un papel relevante al transformar las camisetas deportivas en piezas de identidad y estilo. Las prendas inspiradas en el futbol trascienden los estadios para incorporarse a la moda urbana, combinándose con jeans, tenis, chamarras y otros elementos del guardarropa cotidiano. De esta manera, la camiseta deja de ser una prenda exclusiva para apoyar a un equipo y se convierte en un símbolo de pertenencia, conexión emocional y expresión personal.

innovación textil en
 uniformes deportivos

Esta evolución también impulsa el crecimiento del athleisure, una tendencia que combina elementos deportivos con propuestas casuales y funcionales. Los consumidores buscan prendas versátiles que integren comodidad, diseño y tecnología, capaces de adaptarse a diferentes actividades sin perder estilo. Por ello, la innovación textil cobra mayor relevancia al ofrecer materiales que brindan desempeño técnico y, al mismo tiempo, responden a las nuevas expectativas estéticas del mercado.

Dentro de esta transformación destaca el avance hacia un minimalismo técnico, donde los diseños priorizan líneas más limpias, bloques de color, geometrías equilibradas y acabados premium. En este nuevo lenguaje visual, la tecnología textil cobra relevancia a través de materiales que combinan funcionalidad y estética, ofreciendo prendas con mejor desempeño, adaptabilidad y confort para acompañar el movimiento natural del usuario.

Entre las innovaciones desarrolladas por la marca destacan tecnologías como Hydrotech, Racer, Giro y Montesimone, diseñadas para ofrecer control de humedad, frescura, elasticidad y ligereza. Además, soluciones como Hydrotech R, Montesimone R y Misuri R, elaboradas con poliéster reciclado, y alternativas biodegradables como Aqua Bio y Terra Bio, permiten incorporar criterios de sostenibilidad sin comprometer el desempeño técnico de las prendas.

El crecimiento del futbol como industria también ha transformado la manera en que los clubes se relacionan con sus aficionados. Hoy, los equipos se han convertido en marcas que generan identidad y pertenencia cultural a través de uniformes, colecciones de entrenamiento y líneas de fanwear. En este escenario, la convergencia entre deporte, moda urbana y sostenibilidad abre nuevas oportunidades para desarrollar prendas con mayor valor agregado, capaces de conectar con consumidores que buscan productos funcionales, auténticos y alineados con su estilo de vida.

Con la mayor justa deportiva del futbol como punto de referencia para la industria textil internacional, Lafayette continúa apostando por la innovación textil, diseño, tecnología y sostenibilidad aplicada al rendimiento, consolidando su participación dentro de un mercado donde la evolución de las telas será cada vez más determinante para la experiencia de juego, entrenamiento y conexión entre las marcas deportivas y sus consumidores.

Jornada de voluntariado como parte del legado del Mundial 2026

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Por Fabián Muro

El Club de Futbol Monterrey, Cíclica, FIFA Host City Monterrey y el Municipio de Guadalupe llevaron a cabo la Mega Limpieza Rayada en el Río La Silla, una jornada de voluntariado orientada a la conservación ambiental y a la construcción de un legado rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026.

La iniciativa reunió a más de 200 voluntarios, entre colaboradores del Club de Futbol Monterrey, unidades de negocio FEMSA, Escuelas Oficiales Rayados, organizaciones civiles, aliados estratégicos, embajadores y miembros de la comunidad. En conjunto, los participantes intervinieron más de 5,000 metros cuadrados del Río La Silla y retiraron 3.5 toneladas de residuos del entorno natural.

Además de la recolección de residuos, la jornada incluyó la rehabilitación de las columnas del puente ubicadas en la zona, una acción realizada con el apoyo de Berel para contribuir a la recuperación y mejora del entorno.

La actividad forma parte del programa de cultura y manejo de residuos que Rayados y Cíclica han desarrollado durante los últimos ocho meses en el Estadio BBVA, fortaleciendo la gestión responsable de residuos y promoviendo una cultura ambiental tanto dentro como fuera del recinto.

Con esta iniciativa, Rayados reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la participación ciudadana y la construcción de un legado en el marco del Mundial.

La Mega Limpieza Rayada fue posible gracias a la colaboración de Cíclica, FIFA Host City Monterrey, Municipio de Guadalupe, OXXO, Coca-Cola y Berel, aliados que se sumaron a esta acción colectiva en beneficio del medio ambiente y de la ciudad.