El cambio climático, que cuadriplicó los desastres naturales en la última década, y el crecimiento de la población mundial, estimada en 9.000 millones de personas para 2050, plantean nuevos desafíos a iniciativas de ayuda como el Programa Mundial de Alimentación (PMA) de la ONU.
La advertencia es de Gemmo Lodesani, director de la oficina del PMA en Bruselas, quien se encarga de las relaciones con la Unión Europea y de conseguir recursos financieros para cumplir el principal mandato de esa organización: combatir el hambre en el mundo.
De visita no oficial en Brasil, y en entrevista con IPS, Lodesani recordó que las tres cuartas partes de los más de 1.000 millones de hambrientos en el mundo son campesinos pobres.
