Brecha de emisiones: 5 datos del informe de la ONU que explican el reto climático

El mundo acumula más de una década de compromisos climáticos, inversiones en energías limpias y políticas para reducir los gases de efecto invernadero. Sin embargo, los avances siguen siendo insuficientes para evitar los escenarios más peligrosos del calentamiento global. El informe sobre la brecha de emisiones 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advierte que limitar el calentamiento a 1.5 °C está prácticamente fuera de alcance, mientras las políticas actuales apuntan a un aumento de la temperatura muy superior al objetivo del Acuerdo de París.

La brecha de emisiones es la distancia entre las reducciones de gases de efecto invernadero necesarias para cumplir los objetivos climáticos y las que se prevé alcanzar con los compromisos y las políticas existentes. Para comprender la magnitud del desafío, cinco datos del informe permiten dimensionar el retraso de la acción climática, los cambios necesarios y las oportunidades que aún existen para acelerar la transición:

1. El objetivo de 1.5 °C está prácticamente fuera de alcance

El Acuerdo de París, adoptado en 2015, estableció el compromiso de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C respecto de los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1.5 °C. Sin embargo, el informe del PNUMA concluye que la oportunidad de evitar temporalmente superar este último umbral prácticamente se ha agotado.

Esto no significa que el objetivo haya perdido relevancia. Reducir el calentamiento máximo y conseguir que las temperaturas regresen a niveles inferiores a 1.5 °C hacia finales de siglo sigue siendo importante para limitar los daños. Cada fracción adicional de grado aumenta los riesgos asociados con olas de calor, inundaciones, sequías e incendios forestales, además de agravar las presiones sobre los ecosistemas y las comunidades vulnerables.

Como señaló Anne Olhoff, directora del Centro Climático PNUMA-Copenhague y una de las autoras del informe, el mundo ha pospuesto durante décadas la reducción de emisiones y ahora enfrenta las consecuencias.

Para las empresas, esta advertencia refuerza la necesidad de establecer objetivos de descarbonización con resultados verificables a corto plazo. Las metas de largo alcance pierden credibilidad cuando no se acompañan de reducciones concretas en las operaciones y las cadenas de suministro.

brecha de emisiones

2. Las políticas actuales encaminan al mundo hacia un calentamiento de 2.8 °C

Si continúan las políticas actuales, la temperatura media global podría aumentar 2.8 °C para 2100. Incluso si los países cumplen sus compromisos climáticos nacionales actualizados, el calentamiento se situaría alrededor de 2.6 °C, según el PNUMA.

Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) establecen las metas de cada país para reducir sus emisiones. Sin embargo, el informe advierte que incluso su cumplimiento integral dejaría al planeta lejos de la trayectoria necesaria para limitar el calentamiento.

La diferencia entre 1.5 °C y 2.6 °C puede parecer pequeña en términos numéricos, pero sus consecuencias no lo son. Un mayor calentamiento intensifica los riesgos para los ecosistemas, la disponibilidad de agua, la producción de alimentos, la infraestructura y la salud pública, además de elevar los costos de adaptación.

Para el sector privado, este escenario representa un riesgo estratégico y financiero. Las empresas deben considerar que las políticas actuales no garantizan una transición ordenada hacia una economía baja en carbono y que los retrasos pueden obligar a adoptar cambios regulatorios y operativos más abruptos en el futuro.

3. Las emisiones deben reducirse 18% para 2030

El PNUMA plantea que todavía es posible limitar el calentamiento máximo a aproximadamente 1.7 o 1.8 °C y regresar a 1.5 °C hacia finales de siglo, pero para ello se requieren reducciones profundas y sostenidas de las emisiones globales, tomando como referencia los niveles de 2025:

  • 18% para 2030.
  • 45% para 2035.
  • 69% para 2040.

La magnitud del desafío queda más clara al compararla con los compromisos actuales. Según el informe, incluso si se cumplen íntegramente las NDC, las emisiones disminuirían entre 5% y 8% para 2030 y entre 11% y 15% para 2035, respecto de 2025.

La trayectoria más ambiciosa también requeriría retirar y almacenar permanentemente alrededor de 320,000 millones de toneladas de dióxido de carbono durante este siglo. Esta necesidad refuerza que la eliminación de carbono debe complementar, y no sustituir, la reducción de emisiones en su origen.

Para las empresas, el reto consiste en traducir los objetivos climáticos en cambios operativos: eficiencia energética, electrificación, energías renovables, transformación de procesos industriales y reducción de emisiones en las cadenas de suministro. La velocidad importa tanto como la ambición: una meta para 2040 o 2050 pierde fuerza si no muestra avances medibles durante los próximos años.

brecha de emisiones

4. Estados Unidos agrava las perspectivas climáticas globales

El informe identifica a Estados Unidos como un caso atípico entre las economías del G20 por el comportamiento de sus emisiones, que superaron ampliamente las de los demás países del grupo en el periodo analizado.

El PNUMA vincula esta tendencia con el aumento de la demanda eléctrica, impulsado parcialmente por los centros de datos, y con políticas que favorecieron el uso de combustibles fósiles frente a las fuentes de energía limpia. La retirada estadounidense del Acuerdo de París también empeoró las proyecciones, al excluir de los escenarios las medidas climáticas que habrían correspondido a sus objetivos nacionales.

Estados Unidos es el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero, después de China. Esta última presenta una situación compleja: ha ampliado rápidamente su liderazgo en energías renovables, pero también ha incrementado la producción de carbón.

El caso evidencia que la acción climática depende de decisiones políticas que pueden avanzar a distintas velocidades e incluso revertir progresos anteriores. Para las empresas multinacionales, esta incertidumbre complica la planificación de inversiones y refuerza la importancia de desarrollar estrategias de descarbonización que no dependan exclusivamente de incentivos temporales.

5. Las políticas climáticas funcionan, pero necesitan ampliarse

El informe también identifica avances alentadores. Desde la adopción del Acuerdo de París, la capacidad mundial de generación eléctrica renovable ha crecido tres veces más rápido de lo previsto, mientras que la instalación de paneles solares fotovoltaicos ha avanzado siete veces más rápido que las proyecciones iniciales.

Además, el PNUMA analizó más de 200 políticas climáticas y encontró medidas orientadas a reducir emisiones en distintos sectores y países. Estos resultados demuestran que existen tecnologías y políticas capaces de impulsar cambios concretos; el desafío es extenderlos con mayor rapidez.

La expansión de las energías limpias ofrece a las empresas oportunidades para reducir costos operativos, fortalecer la seguridad energética y disminuir su huella de carbono. Sin embargo, avanzar requiere inversiones, objetivos verificables y una integración efectiva de la acción climática en las decisiones de negocio.

Como señaló Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, existen ejemplos que demuestran que las emisiones pueden reducirse rápidamente. Ahora corresponde a los países implementar políticas que impulsen reducciones profundas y sostenidas.

brecha de emisiones

Cerrar la brecha de emisiones exige pasar de los compromisos a los resultados

Los cinco datos del informe describen un escenario contradictorio: el mundo dispone de tecnologías y políticas para reducir las emisiones, pero los compromisos actuales siguen siendo insuficientes para evitar un calentamiento considerablemente superior a 1.5 °C.

Para el ámbito ESG, la conclusión es clara: la credibilidad climática debe medirse por los resultados, no solo por las promesas. Las empresas necesitan demostrar reducciones reales de emisiones, establecer metas intermedias y transformar sus cadenas de valor para contribuir a una economía baja en carbono.

La brecha de emisiones refleja la distancia entre lo que exige la ciencia y la velocidad de respuesta de gobiernos y sectores económicos. Cada año de demora hace más difícil limitar el calentamiento y aumenta la exigencia de las reducciones futuras. El reto ya no consiste únicamente en asumir compromisos, sino en convertirlos en cambios concretos durante esta década.

El Cielo Valle de Guadalupe Obtiene la Certificación de Empresa B para su vinícola, viñedos y resort

El Cielo Valle de Guadalupe anunció que ha obtenido oficialmente la Certificación de Empresa B, con lo que se integra a una comunidad global de empresas comprometidas con utilizar los negocios como una fuerza para el bien.

La certificación abarca todo el proyecto de El Cielo, incluidos sus viñedos, vinícola y El Cielo Resort. Representa una evaluación integral del modelo de gestión de la empresa, sus procesos de toma de decisiones y su impacto en colaboradores, comunidades, clientes y medio ambiente.

La Certificación de Empresa B se otorga tras un proceso independiente de evaluación y verificación realizado por B Lab™, que analiza el desempeño de una empresa en áreas como gobernanza corporativa, transparencia, condiciones laborales, vinculación con la comunidad, gestión ambiental y responsabilidad hacia clientes y proveedores.

Cielo Valle de Guadalupe

“Recibir esta certificación es un enorme motivo de orgullo y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. Confirma que en El Cielo nos esforzamos no solo por producir vinos excepcionales y ofrecer experiencias extraordinarias, sino también por cuidar a nuestra gente, contribuir positivamente a nuestra comunidad y proteger el entorno en el que operamos”, expresó Gustavo Ortega Joaquín, socio fundador de El Cielo Valle de Guadalupe.

Una comunidad empresarial global

Con este reconocimiento, El Cielo se convierte en una Empresa B Certificada™, sumándose a compañías de distintos sectores y países que comparten el compromiso de generar un impacto social y ambiental positivo, al tiempo que mantienen un desempeño financiero responsable.

La comunidad global B Corp incluye empresas y marcas reconocidas internacionalmente, como Patagonia, Nespresso, Ben & Jerry’s, Natura, Chloé y compañías que forman parte de la red global de Danone.

En el sector vitivinícola, la comunidad B Corp incluye productores y organizaciones de prestigio como Domaines Barons de Rothschild Lafite, Piper-Heidsieck, Bonterra Organic Estates, A to Z Wineworks, Sokol Blosser, Felton Road y Alma Carraovejas, un grupo español que reúne diversas bodegas y proyectos gastronómicos. También incluye a Abadía Retuerta, una finca española que combina la elaboración de vino, el enoturismo y la hospitalidad a través de su hotel LeDomaine.

Un compromiso construido a lo largo de los años

La Certificación de Empresa B se suma al compromiso que El Cielo ha mantenido a lo largo de los años con el desarrollo de sus colaboradores, la equidad, la inclusión, el respeto a los derechos humanos, la cultura organizacional y la protección del medio ambiente.

Como parte de este camino, El Cielo ha sido reconocido por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja California por su compromiso con los derechos humanos, la igualdad y la inclusión.

La empresa también ha sido reconocida en las evaluaciones de Súper Empresas y Súper Empresas para Mujeres realizadas por Top Companies y Expansión. Estas distinciones evalúan la cultura organizacional, el liderazgo, las condiciones laborales y las políticas que favorecen el desarrollo y la participación de las mujeres en el entorno de trabajo.
En conjunto, estos reconocimientos reflejan los esfuerzos constantes de El Cielo por construir una empresa en la que el desarrollo económico vaya de la mano con el bienestar de sus colaboradores, el respeto a la diversidad, la generación de oportunidades y una vinculación responsable con sus comunidades.

Cielo Valle de Guadalupe

Una estrategia ambiental que comienza en el viñedo

La Certificación de Empresa B de El Cielo también complementa los avances de la empresa en viticultura orgánica y manejo responsable de sus viñedos. El 25 de agosto, El Cielo recibió nuevamente la certificación orgánica de California Certified Organic Farmers (CCOF) para sus viñedos en Valle de San Jacinto y en El Cielo Resort.

Durante 2026, el viñedo ubicado en Vinícola El Cielo inició formalmente el proceso de transición orgánica. Con su incorporación, toda la superficie plantada de viñedos del proyecto se maneja actualmente bajo prácticas orgánicas: los viñedos de Valle de San Jacinto y El Cielo Resort cuentan con certificación CCOF, mientras que el viñedo de Vinícola El Cielo avanza
en su proceso de transición orgánica.

La empresa se ha fijado la meta de que todos sus viñedos cuenten formalmente con certificación orgánica para 2030. 

“Vemos la Certificación de Empresa B como un punto de partida para seguir mejorando. Nuestro compromiso es continuar construyendo una empresa rentable, transparente y responsable, con una visión de largo plazo que contribuya al desarrollo del Valle de Guadalupe y preserve sus recursos para las futuras generaciones”, añadió Gustavo Ortega Joaquín.
La certificación de El Cielo refuerza una visión empresarial en la que la viticultura, la elaboración de vino, la gastronomía, la hospitalidad y el enoturismo forman parte de una estrategia compartida, centrada en la responsabilidad, la innovación y la mejora continua.

L’Oréal Groupe México, la UNESCO y la Academia Mexicana de Ciencias celebran 20 años de “Para las Mujeres en la Ciencia” reconociendo el trabajo de ocho científicas en su edición 2026 

En su 20 aniversario en el país, L’Oréal Groupe México, la UNESCO y la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) reconocieron a ocho investigadoras mexicanas con el premio “Para las Mujeres en la Ciencia” 2026, en una ceremonia en el Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental, en la Ciudad de México. 

El evento reunió a integrantes de la comunidad científica, la academia, el sector empresarial y gubernamentales para conmemorar dos décadas de un galardón que moviliza y catapulta el talento de las mujeres en la investigación científica. Mediante una inversión de más de $1,550,000.00 pesos, las condecoradas contarán con recursos para acelerar sus trabajos y líneas de investigación, consolidar su liderazgo y maximizar el impacto social y tecnológico de sus hallazgos. 

El reconocimiento continúa distinguiendo el talento en dos áreas cruciales de la carrera académica: 

  1. Trayectorias Consolidadas: dirigido a investigadoras con una trayectoria destacada y probada madurez científica en áreas de ciencias exactas, naturales, ingeniería y tecnología. 
  1. Talentos Nacientes: enfocado en respaldar proyectos a nivel posdoctoral de jóvenes científicas en etapas tempranas de investigación dentro de las disciplinas mencionadas. 

Deborah Armstrong, directora general de L’Oréal Groupe México reiteró el compromiso claro de la empresa con el apoyo al talento femenino en la ciencia: “L’Oréal es una empresa con raíces en la investigación: la ciencia esparte de nuestro ADN. Me enorgullece compartir que hoy el 69% de nuestros científicos son mujeres y que ellas han presentado el 55% de nuestras patentes. En L’Oréal estamos profundamente comprometidos con el avance de las mujeres en la ciencia. Estamos convencidos de que, cuando integramos diversidad de perspectivas, incluida la de género, los resultados de la investigación son más sólidos, las soluciones más creativas y la innovación más rápida.” 

Por su parte, Araceli Becerril, directora de Responsabilidad Corporativa de L’Oréal Groupe México, afirmó: “alcanzar dos décadas de ‘Para las Mujeres en la Ciencia’ en México nos llena de orgullo y renueva nuestra responsabilidad con el futuro. Nuestra convicción sigue más firme que nunca: el mundo necesita ciencia y la ciencia necesita de las mujeres. El estudio Draw-A-Scientist pidió a niñas y niños que dibujaran a una persona científica para analizar cómo la imaginaban. En el estudio con dibujos recopilados entre 1966 y 1977, menos del 1 % representó a una mujer. Para 2016, la proporción promedio fue de cerca del 28 %. Fomentar la igualdad es una condición indispensable para la innovación y el progreso sostenible”, afirmó 

“Reconocer la excelencia científica de las mujeres es fundamental en nuestro camino hacia la paridad de género en la ciencia. Celebrar estos logros no solo impulsa a las actuales generaciones de investigadoras, sino que inspira a las niñas a soñar con un futuro donde la ciencia no tenga género.”, añadió el Dr. Rafael Bojalil Parra, Vicepresidente de la Academia Mexicana de Ciencias en representación de la Dra. Telma Castro, Presidenta de la Academia. 

Mientras que el representante de la UNESCO en México, Andrés Morales, resaltó que “trabajar por la igualdad de género no sólo es un imperativo ético, sino también una condición indispensale para que la ciencia y las innovaciones avancen de manera pertinente para responder a nuestros desafíos más urgentes y alcanzar el desarrollo sostenible.” A lo largo de 20 años en México, el programa “Para las Mujeres en la Ciencia” reafirma su papel como una de las iniciativas más influyentes en el país para impulsar las trayectorias de las científicas y garantizar que las investigadoras cuenten con el financiamiento, la visibilidad y el reconocimiento que merecen.

Para las Mujeres en la Ciencia

Lista de ganadoras Trayectorias consolidadas 

  • Irene Antonia Cruz-González Espinosa 

Institución: Instituto de Astronomía, Universidad Nacional Autónoma de México Disciplina: Astronomía 

Descripción del proyecto ganador: Astrofísica extra galáctica 

  • Ingeborg Dorothea Becker Fauser 

Institución: Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México Disciplina: Ciencias de la Salud 

Descripción del proyecto ganador: Leishmaniasis en México: de la inmunopatogénesis a estrategias innovadoras de diagnóstico, tratamiento y prevención 

  • Mercedes Guadalupe López Pérez 

Institución: Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional Disciplina: Biotecnología y Bioquímica 

Descripción del proyecto ganador: Reconocimiento a su trayectoria de 34 años, con al menos 25 años de trabajo con distintas especies de agave de México. 

Talentos Nacientes 

  • Lenci Karina Vázquez Jiménez 

Institución: Centro de Biotecnología Genómica, Instituto Politécnico Nacional Disciplina: Química Medicinal 

Descripción del proyecto ganador: Descubrimiento, mediante diseño racional, de derivados de quinoxalina como inhibidores de JAK3 con potencial aplicación en neoplasias hematológicas. 

  • Gladys Alejandra Toledo Ibarra 

Institución: Centro Nayarita de Innovación y Transferencia de Tecnología A.C. Disciplina: Inmunología 

Descripción del proyecto ganador: Alteración de la comunicación inmuno-endocrina inducida por microplásticos. 

  • Lizbeth Esmeralda García Velázquez 

Institución: Vicerrectoría de Investigación, Universidad La Salle México Disciplina: Neurobiología (Ciencias naturales) 

Descripción del proyecto ganador: Daño genómico en el cerebelo envejecido: caracterización y búsqueda de estrategias terapéuticas para preservar la capacidad motora. 

  • Maria Magdalena Zamora Corona 

Institución: Instituto de Neurobiología, Universidad Nacional Autónoma de México Disciplina: Biomedicina traslacional y biología vascular 

Descripción del proyecto ganador: Caracterización del mecanismo de acción del péptido antiangiogénico VIAN-c4551 a través de la integrina α5β1, con implicaciones para desarrollar terapias accesibles contra enfermedades angiogénicas y cáncer. 

  • Maria Teresa Córdova Alonso 

Institución: Centro de Investigación en Química Aplicada 

Disciplina: Ingeniería y Tecnología / Ciencia e Ingeniería de Materiales 

Descripción del proyecto ganador: Materiales elastoméricos sustentables de látex natural, reforzados con biocarbón de candelilla, para remediación ambiental. 

Nutrir también es acompañar: Quaker® Qrece® presenta “Lo que cuidamos, Qrece” 

Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, conmemorado el pasado 16 de octubre, Quaker® presenta “Lo que cuidamos, Qrece”, una campaña que busca hacer visible la historia detrás de Quaker® Qrece®, programa integral que desde hace más de 10 años contribuye a que niñas y niños con desnutrición leve y moderada cuenten con más oportunidades para crecer, desarrollarse y alcanzar su potencial. 

En México, la desnutrición infantil continúa siendo un desafío. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2020-2024 ;4.1% de las niñas y niños menores de 5 años presentaron bajo peso y el 14.1% baja talla para la edad, indicadores utilizados para evaluar la de desnutrición aguda y crónica.  

Ante esta realidad, Quaker® Qrece® reúne la experiencia de Quaker® en nutrición y el conocimiento comunitario de Un Kilo de Ayuda. Esta colaboración es posible gracias a la articulación y  respaldo de la Fundación PepsiCo México, brazo de impacto social de PepsiCo que coordina la estrategia social de la compañía y sus marcas y contribuye al fondeo del programa. A lo largo de la trayectoria del programa se ha beneficiado a más de 23 mil niñas y niños. 

“Durante más de una década, Quaker® Qrece® ha unido ciencia, nutrición y acompañamiento a las familias para contribuir al bienestar y desarrollo de niñas y niños. Con ‘Lo que cuidamos, Qrece’ queremos hacer visible el esfuerzo que existe detrás del programa y mostrar cómo detrás de cada elección cotidiana puede crecer una oportunidad”, comentó Liliana Huerta, Directora de Marketing para Quaker en PepsiCo.   

Quaker® Qrece®

Un modelo integral respaldado por ciencia 

Como parte del programa, Quaker® desarrolló un alimento especializado para complementar las necesidades básicas de nutrición de niñas y niños de 2 a 5 años con desnutrición leve o moderada. Está elaborado a base de avena Quaker®, aceite oleico, cacahuate, leche y huevo, y fortificado con 17 vitaminas y minerales necesarias para el crecimiento y desarrollo de los niños. 

El alimento especializado complementa la dieta habitual de las niñas y los niños y forma parte de una intervención integral; sin sustituir su alimentación cotidiana. 

El modelo de Quaker® Qrece® se construye sobre tres pilares que trabajan juntos: 

  • Distribución de nutrición: entrega gratuita y mensual del alimento especializado durante 12 meses. 
  • Seguimiento individual: evaluaciones periódicas de peso y talla para monitorear el desarrollo de cada participante. 
  • Acompañamiento a las familias: talleres sobre nutrición, salud, higiene y estimulación temprana. 

El programa de Quaker® Qrece® cuenta con respaldo científico y ha sido evaluado en dos estudios clínicos publicados en la Gaceta Médica de México en 2020 y 2021. Los resultados mostraron que el alimento especializado, acompañado de un programa educativo y con una adherencia adecuada (mayor al 60% de la recomendación de consumo diario), puede contribuir a prevenir y superar la malnutrición leve y moderada en niñas y niños en edad preescolar. 

Desde 2019, Un Kilo de Ayuda lleva este modelo a comunidades rurales vulnerables, donde identifica a las niñas y los niños que pueden participar, entrega el alimento especializado, da seguimiento a su desarrollo y acompaña a sus familias. 

Acreditación AIT

“Lo que cuidamos, Qrece”: una elección elección cotidiana que multiplica el cuidado 

A través de “Lo que cuidamos, Qrece”, Quaker® busca mostrar la fuerza de una cadena de cuidado que conecta a consumidores, especialistas, aliados y comunidades, unidos por un mismo propósito: contribuir a la nutrición infantil en México. 

Cada día, muchas familias eligen Quaker® como parte de su alimentación, buscando brindar nutrición a quienes más quieren. Lo que quizá no saben es que, detrás de esa elección cotidiana, existe una cadena de cuidado que llega más lejos: a través de Quaker® Qrece®, la marca contribuye a llevar nutrición y acompañamiento a niñas y niños que más lo necesitan. 

Así, Quaker®, Fundación PepsiCo México y Un Kilo de Ayuda reafirman con el programa Qrece,  su compromiso de largo plazo con la nutrición infantil en México, para mostrar que cuidar a la niñez mexicana hoy es nutrir su futuro de oportunidades. Lo que cuidamos, Qrece. 

ISUZU reafirma su compromiso con la sostenibilidad al obtener por séptimo año consecutivo el Distintivo ESR®

ISUZU Motors de México recibió por séptimo año consecutivo el Distintivo Empresa Socialmente Responsable (ESR®), otorgado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), en el marco del Foro MiPyMEs 2026: Negocios Sostenibles: entienden, atienden y transforman. 

Este reconocimiento da continuidad al trabajo de la compañía para incorporar criterios de responsabilidad social y sostenibilidad en sus operaciones, considerando su impacto en los colaboradores, clientes, proveedores y comunidades con las que se relaciona. 

En un entorno donde las empresas tienen un papel cada vez más relevante en la construcción de cadenas de valor resilientes, el desarrollo de las MiPyMEs y la generación de oportunidades, la responsabilidad empresarial implica integrar prácticas éticas, sociales y ambientales a la estrategia de negocio. En este sentido, el Distintivo ESR® reconoce los esfuerzos de las organizaciones por avanzar hacia una gestión más responsable y contribuir al desarrollo sostenible. 

ISUZU

En ISUZU, este compromiso se traduce en acciones que abarcan desde el cuidado del medio ambiente y la calidad de vida en el trabajo hasta la vinculación con las comunidades. Entre ellas destaca Rodar por Ayudar, iniciativa mediante la cual la compañía impulsa acciones de apoyo a comunidades en distintas regiones del país. La compañía también orienta sus esfuerzos ambientales hacia la reducción de su impacto y el uso responsable de los recursos, en línea con su visión ambiental global.  

Con siete años consecutivos de este reconocimiento, ISUZU Motors de México refrenda su compromiso con una gestión basada en la ética, la responsabilidad social y la sostenibilidad, con la convicción de que el desarrollo de una empresa también se refleja en su contribución a las personas y al entorno en el que opera. Conoce más sobre las acciones de responsabilidad social y sostenibilidad de ISUZU Motors de México: https://www.isuzumex.com.mx/esr

1 MDD al día para frenar el impuesto a los billonarios: la estrategia que avanza en California

Más de un millón de dólares diarios para impedir que algunas de las mayores fortunas de Estados Unidos contribuyan mediante un impuesto extraordinario a financiar servicios públicos. Esa es la dimensión que ha alcanzado la disputa en California, donde la Proposición 40 plantea aplicar un gravamen único del 5% al patrimonio de los multimillonarios que residían en el estado al inicio de 2026. La oposición, respaldada por empresarios tecnológicos e inversionistas, ha desplegado recursos millonarios para frenar la iniciativa, que podría recaudar decenas de miles de millones de dólares. 

El conflicto plantea una cuestión que va más allá de la política fiscal: ¿qué ocurre cuando los intereses patrimoniales de quienes concentran una riqueza extraordinaria entran en tensión con el financiamiento del bienestar colectivo? El debate no se resuelve asumiendo que cualquier impuesto es justo ni que toda oposición es ilegítima. Exige evaluar la distribución de las cargas fiscales, los efectos económicos de la medida y la responsabilidad de quienes tienen una capacidad financiera excepcional para influir en las decisiones públicas.

¿Qué propone California y quiénes se beneficiarían del impuesto?

La Proposición 40 establece un gravamen extraordinario del 5% sobre el patrimonio neto de las personas multimillonarias que eran residentes de California el 1 de enero de 2026. La medida contempla el pago a partir de 2027 y permite distribuirlo en cinco años, con un costo adicional por diferirlo. Determinados activos, como los bienes inmuebles, las pensiones y las cuentas de jubilación, quedarían generalmente excluidos. 

El sindicato sanitario SEIU-United Healthcare Workers West impulsa la iniciativa como respuesta a los recortes federales que amenazan el financiamiento de programas de salud. Sus promotores estiman que podría recaudar alrededor de 100 mil millones de dólares durante cinco años, aunque la estimación oficial del Legislative Analyst’s Office es más cautelosa: prevé ingresos extraordinarios de decenas de miles de millones, distribuidos a lo largo de varios años.

frenar el impuesto a los billonarios

El destino de los recursos es central para evaluar la propuesta: el 90% tendría que utilizarse en servicios de salud pública y el resto se distribuiría entre educación, asistencia alimentaria y administración del impuesto. En un escenario de restricciones presupuestarias, estos fondos podrían ayudar a sostener hospitales, clínicas y servicios para poblaciones con menores ingresos.

Desde una perspectiva ESG, la discusión conecta directamente con la dimensión social: el acceso a la salud no depende únicamente de la inversión privada o de las iniciativas filantrópicas, sino también de la capacidad del Estado para garantizar servicios esenciales. Sin embargo, al tratarse de un gravamen de una sola ocasión, su recaudación no resolvería por sí misma los problemas estructurales de financiamiento sanitario.

¿Cuánto dinero se utiliza para frenar el impuesto a los billonarios?

La desigualdad de recursos entre las campañas es uno de los aspectos más reveladores del caso. Al cierre de septiembre, los grupos contrarios a la Proposición 40 y las iniciativas relacionadas para neutralizarla habían recaudado 187 millones de dólares, frente a 32 millones de los promotores del impuesto, según Los Angeles Times. Para finales de octubre, la oposición seguía movilizando enormes sumas, mientras la campaña favorable apenas había alcanzado 34.3 millones. 

Entre los principales financiadores de la oposición figuran Sergey Brin, cofundador de Google; John Doerr, inversionista de capital de riesgo; Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, y Patrick Collison, cofundador de Stripe. Un análisis de Los Angeles Times publicado el 23 de octubre estimó que 30 multimillonarios o sus cónyuges habían aportado 293 millones de dólares a campañas contra el gravamen y a favor de medidas que podrían anularlo. 

Sergey Brin

La estrategia para frenar el impuesto a los billonarios no se limita a financiar anuncios: también incluye impulsar las proposiciones 41 y 42, que podrían impedir la entrada en vigor de la medida si obtienen más votos que la Proposición 40. El caso muestra cómo la concentración de capital puede traducirse en capacidad para influir sobre las reglas que determinan la distribución de recursos públicos.

Para los responsables de gobernanza, el punto no es que una donación política sea ilegítima por sí misma. Es que la magnitud de los recursos disponibles introduce una asimetría en el debate democrático. Cuando un grupo con intereses económicos directos puede invertir cientos de millones en modificar el resultado de una consulta, resulta pertinente examinar la transparencia del financiamiento, la rendición de cuentas y las condiciones en las que se toman decisiones con consecuencias para millones de personas.

¿Deberían gravarse las grandes fortunas? El debate entre equidad y riesgo económico

Los argumentos a favor parten de una distinción fundamental: el patrimonio y los ingresos anuales no son equivalentes. Una persona puede acumular una riqueza extraordinaria mediante acciones y participaciones empresariales sin recibir cada año ingresos líquidos proporcionales a su patrimonio. Esto puede hacer que los impuestos basados principalmente en ingresos no reflejen plenamente la capacidad económica de quienes concentran grandes activos.

Quienes apoyan la iniciativa sostienen que una contribución excepcional de los multimillonarios permitiría compensar recortes sanitarios y distribuir parte del costo de los servicios públicos entre quienes poseen mayores recursos. Desde el enfoque ESG, el argumento se relaciona con la desigualdad de oportunidades, el acceso a servicios básicos y la sostenibilidad social: una economía no puede evaluarse únicamente por la creación de riqueza, sino también por cómo se distribuyen sus beneficios y quién absorbe los costos de mantener las condiciones que permiten su funcionamiento.

No obstante, la oposición plantea riesgos que también deben evaluarse. El gobernador Gavin Newsom y diversos empresarios advierten que el gravamen podría incentivar la salida de residentes adinerados, reducir futuros ingresos fiscales y afectar la inversión. El análisis oficial de California estima que las respuestas de los contribuyentes podrían ocasionar una disminución inferior a mil millones de dólares anuales en ingresos por impuesto sobre la renta. También anticipa costos administrativos de decenas de millones de dólares al año durante varios años. 

Hay, además, un desafío técnico: valorar activos complejos, determinar la residencia fiscal aplicable, evitar mecanismos de elusión y asegurar que la recaudación prevista se materialice. La medida podría aportar recursos considerables, pero su carácter extraordinario obliga a preguntar qué ocurrirá cuando se agoten. Si los recortes o las necesidades sanitarias son permanentes, un ingreso fiscal temporal no sustituye una estrategia estable de financiamiento.

Por ello, el análisis no debería reducirse a decidir si gravar a los multimillonarios es deseable en abstracto. La evaluación debe considerar la progresividad del sistema tributario, la capacidad administrativa del Estado, los efectos sobre la inversión y la eficacia con que los recursos se transforman en servicios. La cuestión es cómo equilibrar equidad fiscal y sostenibilidad económica sin tratar ninguno de estos objetivos como secundario.

¿Qué revela esta disputa sobre la responsabilidad social de las grandes fortunas?

El uso de cientos de millones de dólares para frenar el impuesto a los billonarios abre una pregunta incómoda para el ámbito ESG: ¿qué significa crear valor para la sociedad cuando una parte de ese valor depende de infraestructuras, trabajadores, instituciones y mercados sostenidos colectivamente?

No es posible concluir que cada dólar destinado a una campaña habría terminado en hospitales o programas sociales. Las donaciones políticas y los impuestos son mecanismos distintos, y quienes se oponen al gravamen sostienen que proteger la inversión y la recaudación futura también beneficia al conjunto de la sociedad. Sin embargo, la escala del gasto sí permite examinar las prioridades de los actores involucrados y la distancia entre sus compromisos públicos con el bienestar colectivo y sus posiciones frente a una contribución fiscal obligatoria.

La filantropía empresarial puede financiar investigación, educación y programas comunitarios, pero depende de decisiones voluntarias y no garantiza una cobertura universal ni un financiamiento previsible. Los impuestos, en cambio, permiten sostener servicios públicos bajo reglas generales, aunque requieren controles rigurosos sobre su uso. Confundir ambas vías oculta una distinción importante para la gobernanza: contribuir voluntariamente no equivale a asumir la parte de la carga pública que establece la ley.

frenar el impuesto a los billonarios

El caso también invita a ampliar la evaluación de la responsabilidad corporativa más allá de los indicadores ambientales, sociales y de gobierno interno. La transparencia fiscal, la conducta política y la relación de una compañía o de sus propietarios con las instituciones forman parte de su impacto sobre la sociedad. No basta con medir donaciones o compromisos de sostenibilidad si se ignora cómo se participa en las decisiones que determinan el financiamiento de los bienes colectivos.

El verdadero debate: quién asume el costo de sostener el bienestar

La disputa de California no ofrece una respuesta automática sobre el diseño ideal de un impuesto a la riqueza, pero sí expone una tensión estructural entre la concentración patrimonial y las necesidades de financiamiento público. La Proposición 40 podría generar recursos relevantes para la salud, aunque sus efectos dependerán de la recaudación efectiva, las respuestas de los contribuyentes y la capacidad de convertir ingresos extraordinarios en beneficios sociales verificables.

Para los líderes ESG, el desafío es evaluar ambas dimensiones con el mismo rigor: exigir que la política fiscal sea eficaz, viable y transparente, y examinar cómo las grandes fortunas ejercen su influencia cuando están en juego obligaciones colectivas. El debate sobre frenar el impuesto a los billonarios no se limita a cuánto debe pagar un grupo reducido de personas, sino a qué modelo de corresponsabilidad permite sostener una sociedad en la que la prosperidad económica también se traduzca en acceso a derechos y oportunidades.

3 de cada 4 pilotos europeos han sufrido microsueños: ¿qué responsabilidad tienen las aerolíneas?

0

La seguridad aérea depende de protocolos rigurosos, tecnología avanzada y profesionales capacitados para reaccionar ante situaciones críticas. Sin embargo, una encuesta de la Asociación Europea de Pilotos de Cabina (ECA), realizada a casi 7,200 capitanes y primeros oficiales, expone una vulnerabilidad que no puede resolverse únicamente con procedimientos técnicos: la fatiga de quienes están al mando de una aeronave, y es que tres de cada cuatro pilotos encuestados declaran que experimentaron al menos un microsueño durante el vuelo en las cuatro semanas previas al estudio.

El problema va más allá del cansancio individual. Casi una cuarta parte de los participantes reconoció que suele continuar volando pese a sentirse demasiado fatigada para trabajar, mientras que casi la mitad teme sufrir consecuencias negativas si se declara no apta para el servicio. Estas cifras plantean preguntas sobre las condiciones laborales, la cultura organizacional y la responsabilidad de las aerolíneas en la prevención de riesgos que comprometen tanto el bienestar de sus tripulaciones como la seguridad de los pasajeros.

¿Qué son los microsueños y por qué representan un riesgo para la aviación?

Los microsueños son episodios breves e involuntarios de sueño que pueden ocurrir cuando una persona experimenta fatiga intensa. Durante esos segundos, disminuye su capacidad de percibir y procesar información del entorno, incluso si mantiene los ojos abiertos. En la cabina de un avión, donde una decisión oportuna puede ser determinante, estas interrupciones de la atención representan un riesgo que no debe normalizarse.

La fatiga de los pilotos puede acumularse por distintos factores relacionados con la organización del trabajo:

  • Jornadas prolongadas y periodos de descanso insuficientes.
  • Horarios irregulares y vuelos que atraviesan diferentes zonas horarias.
  • Alteraciones del ciclo natural de sueño y vigilia.
  • Presiones operativas que dificultan rechazar una asignación o solicitar descanso.
responsabilidad de las aerolíneas

Sus consecuencias no se limitan a la somnolencia. La fatiga puede ralentizar los reflejos, deteriorar el juicio, reducir el estado de alerta y limitar la capacidad para responder ante emergencias. Por ello, la gestión del cansancio debe entenderse como una medida preventiva de seguridad operacional y salud laboral, no como una cuestión de resistencia personal.

Los resultados de la ECA muestran la dimensión del problema: además de los microsueños, la mitad de los encuestados afirmó haber realizado al menos un vuelo durante los tres meses anteriores en el que debería haberse declarado demasiado fatigado para trabajar. Más de un tercio señaló que no descansaba lo suficiente para evitar la acumulación de cansancio con el tiempo.

¿Por qué los pilotos vuelan fatigados pese a conocer los riesgos?

Uno de los hallazgos más preocupantes de la encuesta es la distancia entre reconocer la fatiga y poder actuar frente a ella. Aunque solo uno de cada tres pilotos afirmó que habitualmente se declara no apto para el servicio cuando está cansado, el 24% admitió que normalmente continúa volando en esas condiciones. Otro 16.8% dijo que prefiere reportarse enfermo, una diferencia que invita a examinar qué tan seguro resulta utilizar los mecanismos formales para comunicar el agotamiento.

El temor a las represalias ayuda a explicar esta contradicción. Casi la mitad de los participantes manifestó preocupación por las consecuencias negativas que podría enfrentar por parte de la gerencia si rechazaba volar debido a la fatiga. Además, solo el 11.9% confiaba en el sistema de notificación de fatiga de su aerolínea. Cuando informar sobre un riesgo genera incertidumbre laboral, los mecanismos preventivos pierden efectividad y los trabajadores pueden sentirse obligados a ocultar situaciones que deberían comunicarse oportunamente.

La presión también aparece en el uso de la facultad discrecional del comandante, que permite prolongar el servicio o reducir los periodos de descanso en circunstancias excepcionales. Casi dos de cada cinco pilotos afirmaron haber recurrido a esta facultad al menos una vez durante el mes previo a la encuesta, mientras que cerca del 70% expresó preocupación por negarse a extender su jornada. Aunque esta herramienta responde a necesidades operativas extraordinarias, su utilización en un entorno de presión puede desdibujar la diferencia entre una excepción y una práctica recurrente.

Las diferencias entre operadores refuerzan la necesidad de analizar las condiciones organizacionales. En España, dos de cada cinco pilotos declararon volar habitualmente fatigados; en Irlanda y Francia, la proporción fue de aproximadamente uno de cada tres. En contraste, entre los pilotos de aerolíneas con sede en el Reino Unido, la cifra fue de uno de cada diez. Asimismo, apenas el 15.6% de los pilotos de aerolíneas de bajo coste consideraba que su compañía gestionaba adecuadamente los riesgos de fatiga. Estas diferencias no demuestran por sí solas sus causas, pero sí justifican investigar las prácticas de programación, descanso y gestión laboral de cada operador.

responsabilidad de las aerolíneas

Responsabilidad de las aerolíneas: ¿quién debe gestionar el riesgo de fatiga?

La normativa europea de seguridad aérea exige que las aerolíneas dispongan de sistemas para identificar, controlar y gestionar la fatiga de sus tripulaciones. Por tanto, la responsabilidad de las aerolíneas no termina al establecer límites de jornada o entregar protocolos al personal: también implica verificar que las medidas funcionen en la práctica, que los periodos de descanso sean suficientes y que los trabajadores puedan comunicar su agotamiento sin temor a represalias.

La encuesta revela una brecha entre los mecanismos formales y la experiencia cotidiana de los pilotos. Ian Holder, director general de la consultora de seguridad aérea Baines Simmons, señaló que los resultados reflejan cómo los profesionales experimentan la gestión del riesgo de fatiga en la práctica. Aunque advirtió que las respuestas no constituyen una medición directa de los resultados de seguridad aérea, destacó que la persistencia de estos hallazgos durante tres años evidencia problemas que requieren atención.

Desde la perspectiva de la responsabilidad social empresarial, esta situación exige evaluar cómo las decisiones comerciales y operativas afectan la seguridad de los trabajadores y de terceros. La presión por mantener itinerarios, cubrir turnos o evitar interrupciones no puede trasladar al piloto la carga de decidir entre proteger su salud y cumplir con las expectativas de la compañía. La responsabilidad de las aerolíneas también comprende construir una cultura en la que comunicar un riesgo sea una práctica respaldada por la dirección, no una decisión que pueda perjudicar la trayectoria profesional de quien la toma.

¿Qué deberían hacer las compañías y los reguladores? Entre las prioridades se encuentran:

  • Fortalecer la gestión de la fatiga: revisar horarios, cargas de trabajo y periodos de descanso con base en los riesgos reales.
  • Garantizar reportes no punitivos: proteger a los pilotos que se declaren no aptos para volar por motivos de fatiga.
  • Supervisar las excepciones operativas: comprobar que la facultad discrecional del comandante se utilice únicamente en circunstancias justificadas.
  • Evaluar los resultados: medir la eficacia de los sistemas de gestión y corregir las deficiencias detectadas.
  • Reforzar la supervisión regulatoria: asegurar que las obligaciones se cumplan de manera consistente entre aerolíneas y países.

La capitana Tanja Harter, presidenta de la ECA, sostuvo que las aerolíneas y los organismos reguladores deben asumir esta responsabilidad en lugar de dejar que los pilotos gestionen el riesgo por sí solos. Su advertencia señala el núcleo del problema: la seguridad no puede depender exclusivamente de la capacidad individual de un profesional para resistir el cansancio o enfrentarse a presiones laborales.

La seguridad aérea empieza antes de que el avión despegue

Los microsueños reportados por los pilotos europeos exponen una contradicción que las compañías no pueden ignorar: exigir el máximo nivel de atención mientras las condiciones de trabajo pueden impedir un descanso adecuado. La responsabilidad de las aerolíneas debe reflejarse en decisiones concretas sobre planificación, jornadas, descansos y protección laboral, respaldadas por sistemas de reporte confiables y una supervisión efectiva.

Para los líderes de responsabilidad social y sostenibilidad, el caso también plantea una cuestión de gobernanza: contar con políticas no equivale a gestionar adecuadamente un riesgo. Si los trabajadores temen informar sobre su agotamiento, los indicadores internos pueden ofrecer una imagen incompleta de la realidad. Como advirtió Harter, esperar otros tres años para comprobar si la situación cambia no es una opción. La prevención exige actuar ahora, evaluar los resultados y asegurar que la seguridad de las tripulaciones y los pasajeros prevalezca sobre cualquier presión operativa.

¿Por qué la contaminación del agua también pone en riesgo a las empresas?

0

El agua es indispensable para producir alimentos, fabricar prendas y mantener en funcionamiento numerosas industrias. Sin embargo, su disponibilidad no es el único factor que determina la continuidad de las operaciones: la calidad del agua también representa un riesgo empresarial. Cuando las actividades productivas deterioran los recursos hídricos, las consecuencias pueden extenderse a las comunidades, los proveedores y las propias compañías.

Aunque cada vez más organizaciones establecen objetivos para reducir su consumo de agua, la gestión de su calidad todavía presenta rezagos. Una investigación de Ceres sobre gestión responsable del agua identifica una brecha entre los compromisos corporativos y las condiciones de las cuencas donde operan las empresas. El desafío consiste en comprender que proteger este recurso exige actuar tanto dentro de las instalaciones como a lo largo de las cadenas de suministro.

La calidad del agua como riesgo empresarial

De acuerdo con un artículo de Trellis, laa demanda de productos ejerce presión sobre los recursos hídricos. Las operaciones industriales pueden liberar contaminantes y sustancias químicas persistentes en cuerpos de agua cercanos, mientras que las actividades agrícolas pueden incrementar la presencia de sedimentos y nutrientes. Estos procesos pueden favorecer la proliferación de algas y comprometer el agua de la que dependen las comunidades y las actividades económicas.

Las consecuencias también pueden reflejarse en las finanzas de las compañías. Las multas, los costos de limpieza, las interrupciones productivas y los daños reputacionales son algunos de los riesgos asociados con una gestión deficiente. Para industrias como la alimentaria, la de bebidas y la fabricación de semiconductores, disponer de agua con características adecuadas es esencial para mantener sus procesos y garantizar la continuidad operativa.

Las empresas avanzan, pero persisten brechas en la gestión hídrica

El informe de referencia de Ceres, publicado en 2025 y basado en la evaluación de 71 empresas globales, reveló que el 41 % había establecido objetivos relacionados con la calidad del agua, frente al 23 % registrado en 2023. También aumentó la divulgación de las acciones previstas y de los avances alcanzados.

Sin embargo, el progreso sigue siendo desigual: el 83 % de las compañías evaluadas tenía objetivos relacionados con el uso del agua. Además, establecer metas no garantiza resultados si estas no consideran las condiciones de cada territorio ni identifican dónde es más urgente intervenir. La gestión hídrica requiere objetivos medibles, evaluaciones de riesgo y acciones vinculadas con las necesidades ambientales locales.

Adaptar los objetivos corporativos a las condiciones locales

No todas las cuencas hidrográficas enfrentan los mismos desafíos. Por eso, las empresas necesitan conocer las condiciones de los lugares donde operan y de los que obtienen sus recursos. Identificar los contaminantes presentes, las necesidades de las comunidades y los requisitos normativos permite establecer prioridades acordes con los riesgos de cada región.

Este enfoque también implica evaluar las sustancias que se descargan en los cuerpos de agua y gestionar sus impactos antes de que ocasionen daños. Para ello, las compañías pueden apoyarse en el conocimiento local, los análisis de escenarios y las herramientas de medición. El objetivo es ir más allá del cumplimiento normativo y desarrollar estrategias que respondan a las necesidades de los territorios donde tienen presencia.

Cargill y Kering: acciones para mejorar la calidad del agua

Cargill, empresa agroindustrial y comercializadora de alimentos, se comprometió a reducir 5,000 toneladas métricas de contaminantes en regiones con escasez de agua para 2030. Para avanzar hacia esa meta, promueve mejores prácticas agrícolas que disminuyen la escorrentía de nutrientes y desarrolla proyectos de restauración de tierras y cuencas hidrográficas en zonas agrícolas.

Hasta la fecha, la compañía había reducido 1,580 toneladas métricas de contaminantes en áreas con escasez hídrica de su cadena de suministro. Para dar seguimiento a sus avances, utiliza metodologías como el Sistema de Contabilidad de Beneficios Volumétricos del Agua 2.0, que permite mantener criterios consistentes para medir y reportar los resultados.

Por su parte, Kering, grupo de la industria de la moda, trabaja para disminuir el uso de metales pesados, sustancias químicas peligrosas y microplásticos en sus procesos industriales y en su cadena de suministro de materias primas. Entre sus acciones se encuentra la inversión de sus curtidurías en procesos libres de metales y cromo, así como la identificación de 10 cuencas prioritarias para restaurar ecosistemas, mejorar la calidad y el suministro de agua y fortalecer la resiliencia ante fenómenos climáticos extremos.

Las cadenas de suministro también concentran riesgos hídricos

Uno de los principales desafíos para las empresas es identificar los impactos que ocurren fuera de sus propias instalaciones. Las cadenas de suministro pueden concentrar riesgos importantes, pero la falta de información dificulta determinar dónde se originan, qué medidas son necesarias y cómo asignar los recursos para reducirlos.

El caso de Levi Strauss & Co. muestra la importancia de ampliar esa perspectiva. Mediante el marco de la Red de Objetivos Basada en la Ciencia (SBTN, por sus siglas en inglés), la compañía evaluó su huella hídrica y ambiental desde las materias primas hasta la fabricación de prendas. El análisis identificó que aproximadamente el 38 % de los impactos sobre el agua dulce, medidos en kilogramos de fósforo equivalente, se produce durante la fabricación de ropa, principalmente en los procesos de lavandería.

Como parte de sus compromisos, Levi Strauss busca que todas sus instalaciones de descarga directa cumplan el nivel Fundamental de las Directrices de Aguas Residuales de ZDHC y que el 25 % alcance el nivel Progresivo, más estricto, para 2030. Estos criterios establecen límites para las aguas residuales y ofrecen una referencia para impulsar mejores prácticas en la industria de la confección y el calzado.

Medir los impactos para fortalecer la gestión hídrica

Las empresas necesitan herramientas que permitan evaluar sus impactos, definir objetivos medibles y dar seguimiento a su cumplimiento. El marco SBTN es una de las referencias utilizadas para analizar las dependencias ambientales y establecer metas que contribuyan a reducir el daño a la naturaleza, incluidos los ecosistemas de agua dulce.

Otra herramienta es la Guía de Contabilidad de Beneficios de la Calidad del Agua, del Instituto de Recursos Mundiales. Esta permite evaluar cómo iniciativas como la recarga de acuíferos y la agricultura regenerativa pueden responder a desafíos hídricos compartidos, así como cuantificar beneficios relacionados con la salud del suelo y las condiciones locales.

La transparencia también forma parte de este proceso. Los requisitos de divulgación, los marcos de información relacionados con la naturaleza y las iniciativas de reporte ambiental están impulsando una mayor atención sobre los impactos corporativos. En este contexto, Ceres prevé evaluar en su informe de referencia sobre el agua de 2027 cómo evolucionan las estrategias empresariales y en qué medida se adoptan mejores prácticas.

Proteger el agua también significa proteger el negocio

La contaminación del agua no es únicamente un problema ambiental: también está vinculada con la continuidad operativa, la estabilidad de las cadenas de suministro, los costos empresariales y las relaciones con las comunidades. Los casos de Cargill, Kering y Levi Strauss muestran distintas maneras de incorporar objetivos específicos, evaluar impactos y extender las acciones más allá de las instalaciones propias.

El reto para las empresas es pasar de los compromisos generales a estrategias que respondan a las condiciones de cada cuenca y permitan medir resultados. Identificar dónde se generan los impactos, involucrar a los proveedores y transparentar los avances puede ayudar a reducir riesgos y fortalecer la resiliencia empresarial. Gestionar el agua de manera responsable no consiste solamente en consumir menos, sino también en conservar su calidad para las actividades económicas, las comunidades y los ecosistemas que dependen de ella.

Monitor de Seguridad Vial de Fundación Aleatica: qué revela sobre los accidentes en México y cómo prevenirlos

La disminución de menos de 1% en las fatalidades por accidentes de tránsito y el aumento de los siniestros graves muestran que México aún enfrenta importantes desafíos en materia de seguridad vial. Ante este panorama, Fundación Aleatica para la Seguridad Vial impulsa el Monitor de Seguridad Vial, una herramienta que concentra información oficial y la presenta de manera accesible para identificar tendencias y orientar decisiones de prevención.

En entrevista con Expok, Bosco Martí, presidente de Fundación Aleatica, explicó cómo esta herramienta contribuye a dimensionar el problema, identificar áreas de atención e impulsar mejores políticas públicas. Los hallazgos de su tercera edición también ponen de relieve la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad entre autoridades, empresas, organizaciones civiles y usuarios de las vías.

¿Qué revela el Monitor de Seguridad Vial sobre los accidentes en México?

El Monitor de Seguridad Vial reúne información de fuentes oficiales para identificar tendencias, reconocer los principales retos y facilitar la toma de decisiones. Su tercera edición permite observar cómo evoluciona la seguridad vial en el país.

“Esta es la tercera edición de este monitor de seguridad vial, lo cual nos permite ya ir midiendo de alguna forma una tendencia de qué es lo que está sucediendo en el país en materia de seguridad vial”, explica Bosco Martí.

Entre sus principales hallazgos destacan:

  • Las fatalidades disminuyeron menos de 1%, una reducción que Martí considera leve.
  • Los accidentes graves aumentaron, lo que representa un reto para los sistemas de salud nacionales y locales.
  • El 96% de los accidentes viales ocurre en zonas urbanas, donde conviven distintos usuarios de las vías.
  • El crecimiento del parque de motocicletas plantea nuevos desafíos para la regulación y la prevención.

Este último fenómeno está relacionado, entre otros factores, con el uso de motocicletas para trabajar en plataformas de entrega a domicilio. Para Martí, el reto no consiste en desincentivar su uso, sino en establecer condiciones que permitan una convivencia segura.

Esto implica promover el uso de cascos certificados, regular la velocidad y mejorar la infraestructura para proteger a peatones, ciclistas y motociclistas.

Seguridad vial: una responsabilidad compartida

Reducir los accidentes requiere más que regulación: es necesario que las normas se apliquen y que los distintos actores contribuyan a prevenir riesgos. Martí subraya que la seguridad vial depende de la participación de autoridades, empresas, organizaciones civiles, medios de comunicación y ciudadanía.

“Efectivamente, el tema de seguridad vial es un tema de responsabilidad compartida o corresponsabilidad, como bien se señala”.

Esta responsabilidad se traduce en acciones concretas:

  • Autoridades: fortalecer los reglamentos, regular la velocidad y priorizar la protección de peatones.
  • Policías y autoridades de tránsito: aplicar las normas para prevenir conductas de riesgo.
  • Empresas concesionarias: mantener las vías en condiciones adecuadas y evaluar su seguridad.
  • Fabricantes y distribuidores: facilitar el acceso a motocicletas y cascos que cumplan con las certificaciones correspondientes.
  • Organizaciones civiles y medios de comunicación: difundir información y promover cambios de comportamiento.
  • Usuarios de las vías: respetar las reglas y considerar la seguridad de los demás.

Martí identifica avances en la Ciudad de México y el Estado de México, particularmente en medidas relacionadas con los cascos certificados, las restricciones de circulación para motocicletas en determinadas vías y la protección de peatones mediante mejoras en el entorno urbano.

Sin embargo, el crecimiento del parque de motocicletas mantiene retos pendientes. La prevención también exige reconocer que una persona puede ser conductora, pasajera o peatona en distintos momentos del día, por lo que la seguridad de los demás también le concierne.

¿Qué hace Fundación Aleatica para prevenir accidentes viales?

Para Fundación Aleatica, el monitor forma parte de un esfuerzo más amplio para reducir accidentes y salvar vidas. La organización impulsa iniciativas que combinan capacitación, incidencia en políticas públicas y participación de otros sectores.

Entre sus principales acciones se encuentran:

  • Capacitación: formación de policías y primeros respondientes en seguridad vial.
  • Incidencia en políticas públicas: uso de información para dimensionar el problema e identificar áreas de mejora en leyes y reglamentos.
  • Apoyo a organizaciones civiles: un concurso que reconoce tres iniciativas mediante aportaciones económicas y acompañamiento técnico.
  • Vinculación con empresas: promoción de alianzas para ampliar la participación en la prevención.
  • Divulgación: elaboración de cápsulas, monografías y videos dirigidos a distintos usuarios de las vías.

La fundación también busca contribuir al desarrollo de un Observatorio Nacional de Seguridad Vial, cuya creación, según Martí, está contemplada como una obligación en la nueva ley de movilidad.

El objetivo es facilitar el aprovechamiento de la información oficial y sumar a las instituciones desde sus respectivas atribuciones. En este contexto, Martí destaca la participación del Consejo Nacional de Prevención de Accidentes, perteneciente a la Secretaría de Salud, en el Sistema Nacional de Seguridad Vial.

¿Cómo consultar el Monitor de Seguridad Vial?

El monitor está disponible en el sitio web de Fundación Aleatica. Para ampliar su alcance, la organización también desarrolla materiales que faciliten la comprensión de sus hallazgos y los acerquen a la vida cotidiana.

Las cápsulas, monografías y videos para redes sociales están dirigidos a peatones, ciclistas, motociclistas, conductores de automóviles y usuarios del transporte público.

“Nosotros lo que queremos es, de alguna forma, aportar, ayudar a que haya una mayor conciencia a nivel nacional del grave problema que tenemos en materia de seguridad vial”, señala Martí.

La intención es que la información no se limite a especialistas y autoridades, sino que sirva como referencia para comprender los riesgos y reconocer la importancia de las decisiones individuales, la infraestructura segura y la aplicación de las normas.

De los datos a la prevención: el reto de salvar vidas

El Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial de las Naciones Unidas plantea reducir en 50% los accidentes viales durante el periodo de 2020 a 2030, de acuerdo con lo señalado por Martí. Alcanzar esta meta requiere convertir la información en decisiones, medidas preventivas y cambios sostenidos en los hábitos de movilidad.

Los hallazgos del Monitor de Seguridad Vial muestran que, aunque las fatalidades disminuyeron ligeramente, el aumento de los accidentes graves y la concentración de siniestros en zonas urbanas mantienen vigente el desafío de fortalecer la prevención.

Para Fundación Aleatica, el siguiente paso es que más actores consulten y aprovechen estos datos para impulsar cambios desde sus respectivos ámbitos. La información accesible, la corresponsabilidad y las acciones coordinadas son fundamentales para avanzar hacia una movilidad más segura y reducir las pérdidas humanas.

Puedes consultar el Monitor de la Seguridad Vial 2026 dando click aquí. 

El Dr. Simi entra al terreno de Petco. No solo para vender

Por Edgar López.

He cuestionado en otras ocasiones algunas campañas del Dr. Simi. Una por comparar a Víctor González con el papa Francisco y otra por utilizar el concepto de «negocio social» para promover la Simi Casa Museo.

Ahora encuentro una iniciativa que merece una lectura distinta. Y, por qué no, un reconocimiento.

Se llama SimiAgente de la Felicidad. El programa lleva animales rescatados a espacios de trabajo, donde conviven temporalmente con los colaboradores mientras encuentran una familia que los adopte.

En su primer año ha atendido a 17 animales, 16 perros y un gato. La cifra podría parecer modesta, pero no me inquieta demasiado. Farmacias Similares ya participa en el bienestar animal y, con SimiPet Care, desarrolla una oferta comercial de productos y servicios para mascotas.

Simi no solo está entrando a competir en el mercado de las mascotas. También se acerca a uno de los atributos sociales que Petco ha construido durante años: la adopción responsable.

Petco México ha hecho de esta causa una parte reconocible de su marca. Mediante alianzas con refugios y espacios de adopción en sus tiendas, reporta más de 100,000 adopciones acumuladas. Una actividad sostenida que genera resultados y fortalece su posicionamiento.
Simi llega con una propuesta diferente, todavía pequeña, que incorpora además un componente de convivencia y bienestar laboral.

No sería justo comparar directamente sus cifras. Una tiene años de operación y una red consolidada; la otra comienza en un entorno distinto. Pero sí resulta interesante observar cómo una empresa se aproxima a un atributo de marca que otra ya ha trabajado con éxito.

Los atributos de marca asociados con causas sociales también pueden convertirse en territorios de competencia. Las empresas buscan diferenciarse por productos, precios y servicios, pero también por el impacto positivo que generan.

Si esta competencia consigue más adopciones, más empresas participantes y más personas involucradas, bienvenida sea.

No todo lo que comunica el Dr. Simi me parece acertado. Pero aquí encuentro una iniciativa atractiva para su incursión en el mercado de las mascotas y con posibilidades de generar beneficios concretos.
Y la verdad es que competir también por generar más impacto positivo vale la pena celebrarlo.


Edgar

R con R, por Edgar López

Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.

Edgar López es un activo participante en diversos comités dedicados a promover la responsabilidad social en México.