La paradoja del voluntariado corporativo: ¿qué funciona y qué no en programas empresariales?

El voluntariado corporativo se ha convertido en un eje fundamental de la responsabilidad social empresarial, prometiendo beneficios tanto para la sociedad como para las empresas. Sin embargo, no todos los programas logran generar un impacto real; algunos se quedan en la superficie, mientras otros transforman comunidades y fortalecen la cultura corporativa. Esta tensión da origen a lo que muchos especialistas llaman la paradoja del voluntariado corporativo.

Comprender por qué ciertos programas triunfan y otros fracasan es esencial para diseñar iniciativas que realmente sumen. La clave no solo está en la buena intención, sino en la estrategia, la alineación con la misión de la empresa y la manera en que se involucra a los colaboradores. Explorar esta paradoja permite aprender lecciones valiosas sobre efectividad, motivación y sostenibilidad en programas de voluntariado.

La paradoja del voluntariado corporativo: más allá de la intención

Muchas empresas lanzan programas de voluntariado con la mejor intención, pero sin una planificación adecuada, estos esfuerzos pueden resultar en experiencias superficiales. A menudo, los empleados participan de manera voluntaria, pero sin un objetivo claro o una conexión con la estrategia de la empresa, el impacto social es limitado.

La paradoja surge cuando un programa bien intencionado genera poco valor tangible: la percepción interna es positiva, pero la comunidad beneficiada no experimenta cambios sostenibles. Este fenómeno evidencia que el éxito del voluntariado corporativo depende tanto de la intención como de la ejecución estratégica.

 paradoja del voluntariado corporativo

La solución requiere un diseño que integre objetivos medibles, seguimiento de resultados y una alineación coherente con los valores corporativos. Solo así se puede trascender la paradoja y convertir el voluntariado en un motor de transformación social y empresarial.

Conexión entre propósito corporativo y voluntariado

Los programas de voluntariado que se vinculan con la misión y visión de la empresa suelen ser más efectivos. Cuando las acciones sociales refuerzan la identidad de la organización, los empleados se sienten parte de un proyecto mayor, aumentando su compromiso y sentido de pertenencia.

Esta conexión permite que los esfuerzos no solo generen beneficios externos, sino que también fortalezcan la cultura interna. Además, las iniciativas alineadas con el propósito corporativo logran mayor credibilidad frente a la sociedad, evitando la percepción de acciones superficiales o de greenwashing social.

Por ello, diseñar programas con un enfoque estratégico y coherente con la misión de la empresa es fundamental para superar la paradoja del voluntariado corporativo y garantizar que los esfuerzos tengan impacto real.

La importancia de la medición y el seguimiento

Uno de los errores más comunes en voluntariado corporativo es no medir resultados ni establecer indicadores claros. Sin métricas de éxito, los programas dependen de la percepción subjetiva y pueden no reflejar su verdadero impacto en la comunidad.

Medir la efectividad permite identificar qué actividades generan cambios tangibles y cuáles necesitan ajustes. Herramientas como encuestas a beneficiarios, evaluaciones de impacto social y reportes internos son esenciales para garantizar la transparencia y la mejora continua.

El seguimiento constante convierte los programas en procesos iterativos, donde cada experiencia aporta aprendizaje y permite corregir el rumbo, mitigando la paradoja del voluntariado corporativo.

Participación auténtica vs. cumplimiento obligatorio

Otro factor crítico es la motivación de los empleados. Cuando la participación se percibe como obligatoria o es impulsada solo por beneficios corporativos, el compromiso real disminuye. La experiencia se vuelve rutinaria y el impacto social limitado.

La paradoja del voluntariado corporativo también se refleja aquí: un programa con alta participación puede no generar transformación si el engagement es superficial. Por eso, fomentar la autenticidad y el voluntariado basado en motivaciones genuinas es clave.

Crear espacios donde los empleados elijan proyectos alineados con sus intereses y talentos aumenta la satisfacción, la eficacia y la percepción positiva tanto dentro como fuera de la empresa.

Colaboración con organizaciones expertas

Trabajar junto a ONGs o entidades con experiencia en el terreno potencia el efecto de los programas. Estas organizaciones aportan conocimiento, estructura y redes de contacto, asegurando que las acciones corporativas sean relevantes y sostenibles.

El voluntariado corporativo que se desarrolla sin alianzas corre el riesgo de ser desarticulado o duplicar esfuerzos existentes. La colaboración estratégica permite a las empresas actuar con precisión, aprovechar recursos y generar resultados medibles.

Además, estas alianzas fortalecen la reputación corporativa y la percepción de autenticidad, demostrando un compromiso serio con la responsabilidad social más allá del voluntariado simbólico.

Innovación y flexibilidad en los programas

El voluntariado corporativo efectivo no se limita a actividades tradicionales; requiere innovación y adaptación a contextos cambiantes. Programas híbridos, iniciativas virtuales y proyectos centrados en habilidades específicas de los empleados están mostrando resultados prometedores.

La flexibilidad permite que los programas respondan a necesidades emergentes de la sociedad y a la disponibilidad de los colaboradores, maximizando el impacto sin comprometer la productividad empresarial.

De esta manera, la paradoja del voluntariado corporativo se supera al integrar creatividad, adaptación y aprendizaje continuo en el diseño de las iniciativas.

Transformando la paradoja en oportunidad

La paradoja del voluntariado corporativo nos enseña que la intención no es suficiente; la estrategia, la medición, la motivación y las alianzas son determinantes. Las empresas que logran combinar estos elementos generan impactos duraderos y fortalecen su cultura interna.

Superar esta paradoja implica reconocer que cada acción debe tener un propósito claro y resultados medibles. Solo así el voluntariado corporativo se convierte en una herramienta poderosa de transformación social y en un motor de reputación y compromiso para la empresa.

Al final, la clave está en la coherencia: programas bien diseñados no solo benefician a las comunidades, sino que también refuerzan la identidad, valores y liderazgo responsable de la organización.

Trump defiende a petroleras: busca tumbar ley de Vermont sobre daños climáticos

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La crisis climática no es solo una realidad científica: es también un campo de batalla político y económico. Lo ocurrido en Vermont lo demuestra. Este estado, afectado por desastres naturales cuyo costo se cuenta en miles de millones de dólares, decidió aprobar en 2024 la Ley del Superfondo Climático, una norma pionera que exige a los grandes contaminadores pagar por los daños ocasionados por sus emisiones de carbono.

Pero el esfuerzo local se enfrenta ahora a la maquinaria federal. La administración de Donald Trump, a través del Departamento de Justicia, ha pedido a un juez federal que declare la ley “inconstitucional e inaplicable”. La narrativa se ha instalado con fuerza: Trump defiende a petroleras y busca revertir políticas que responsabilicen a los principales actores de la crisis climática.

Un frente legal contra la rendición de cuentas

De acuerdo con The Guardian, la moción presentada por el Departamento de Justicia califica la ley de Vermont como un “experimento ilegal”. En ella se solicita al tribunal detener cualquier intento de aplicar la medida, bajo el argumento de que excede la autoridad estatal. La estrategia legal no es nueva: ya en abril, Trump emitió una orden ejecutiva para frenar este tipo de iniciativas.

Para Vermont, sin embargo, la ley representa una herramienta indispensable de justicia climática. Tras sufrir inundaciones devastadoras con daños superiores a los 1,000 millones de dólares, el estado considera legítimo exigir compensaciones a quienes más han contribuido al calentamiento global.

Trump defiende a petroleras

Este choque revela un dilema central: ¿puede un estado adelantarse a la inacción federal? En la práctica, Vermont y Nueva York se han convertido en laboratorios de políticas climáticas, mientras la Casa Blanca impulsa la narrativa de que Trump defiende a petroleras como parte de su plataforma política.

Vermont, un laboratorio de justicia climática

El impulso de Vermont no surgió de la nada. Detrás de la ley hay décadas de activismo local, liderado por organizaciones como el Grupo de Investigación de Interés Público de Vermont. Para sus defensores, esta medida es una extensión lógica del derecho del estado a proteger a sus ciudadanos.

Paul Burns, uno de los promotores clave, lo resumió con claridad: la ley no busca cambiar la política federal, sino asegurar que las familias, granjas y comunidades no sigan pagando solas las consecuencias de los desastres climáticos. El enfoque, por tanto, es de reparación, no de castigo.

La innovación de Vermont consiste en trasladar la responsabilidad financiera del ciudadano común a los gigantes del petróleo y gas. Este modelo es observado con interés por legisladores de al menos una docena de estados que ya planean presentar proyectos similares en 2026.

Trump defiende a petroleras: un patrón de decisiones

Esta no es una acción aislada. Desde su regreso al poder, Trump ha emprendido una ofensiva sistemática contra regulaciones ambientales. En julio, por ejemplo, su gobierno propuso revertir la “declaración de peligro” de 2009, que reconocía el riesgo de las emisiones para la salud pública bajo la Ley de Aire Limpio.

El patrón es claro: cada medida busca reducir la presión sobre las grandes empresas energéticas, incluso a costa de la salud y seguridad de la población. Para los especialistas en responsabilidad social, esta postura abre un debate sobre la ética de gobernar en función de los intereses de ciertos sectores económicos.

La narrativa de que Trump defiende a petroleras ha dejado de ser una percepción para convertirse en un eje central de su política. Con ello, el mensaje a la ciudadanía es directo: la rentabilidad de los combustibles fósiles está por encima de la justicia climática.

El choque de narrativas: comunidades vs. corporaciones

Mientras la administración federal califica la ley como “ilegal en sí misma”, las comunidades de Vermont la defienden como un derecho legítimo a la protección. Kate Sinding Daly, de la Conservation Law Foundation, lo subrayó: se trata de evitar que las familias y negocios locales carguen con costos que deberían asumir los contaminadores.

Este choque de narrativas refleja una tensión mayor entre comunidades vulnerables y corporaciones multimillonarias. No se trata solo de interpretaciones legales, sino de quién paga la factura del cambio climático.

En este terreno, la defensa de Trump a las petroleras refuerza la percepción de que el poder político federal está alineado con los intereses de la industria fósil, en lugar de con los de la ciudadanía más afectada.

Apoyo ciudadano a la rendición de cuentas climática

A pesar de la ofensiva legal, las encuestas muestran que el 74% de los votantes estadounidenses —incluyendo a la mayoría de republicanos— apoyan que las petroleras paguen por los daños climáticos. Esto explica por qué, a nivel estatal, la popularidad de leyes como la de Vermont sigue creciendo.

Jamie Henn, de Fossil Free Media, sostiene que estas políticas son “sensatas y necesarias” para que ciudades y familias puedan enfrentar los costos del clima extremo. La presión social se ha convertido en un contrapeso frente al lobby corporativo.

Aquí radica una paradoja: mientras la ciudadanía reclama justicia climática, la administración federal insiste en blindar a las petroleras. La brecha entre gobierno y sociedad se profundiza, y la frase Trump defiende a petroleras resume con crudeza esa distancia.

¿Qué está en juego para el futuro?

Más allá del caso legal, lo que está en juego es un modelo de gobernanza climática. Si Vermont gana, abrirá la puerta a un precedente que otros estados podrán replicar. Si pierde, se consolidará la idea de que las corporaciones pueden operar sin asumir costos proporcionales a sus impactos.

En este escenario, la responsabilidad social empresarial no es un concepto abstracto, sino una línea de defensa. Obligar a los contaminadores a pagar no solo es un acto de justicia económica, sino una estrategia de resiliencia social.

Para las empresas que buscan legitimidad en un mundo cada vez más consciente del clima, oponerse a este tipo de leyes es una apuesta de alto riesgo. El costo reputacional puede ser tan elevado como el financiero.

Una batalla que define un modelo de país

La disputa en Vermont es mucho más que un caso judicial: es un reflejo de la tensión entre dos visiones de futuro. Una, en la que las comunidades exigen justicia y protección frente a los impactos climáticos. Otra, en la que Trump defiende a petroleras y prioriza la rentabilidad de los combustibles fósiles.

El desenlace marcará un precedente clave para la política climática en Estados Unidos. Sea cual sea el fallo, lo que está claro es que la conversación sobre la rendición de cuentas climática ya no puede ser ignorada.

Vermont ha encendido una chispa: la pregunta es si el país está dispuesto a dejarla arder o sofocarla bajo la presión de los intereses petroleros.

Estudio revela: la acción climática salvaría 725 mil vidas anuales

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Un reciente informe global advierte que la acción climática podría salvar más de 725.000 vidas cada año y reducir 70.000 millones de dólares en costos médicos. La investigación, respaldada por 29 ciudades, empresas de salud y destacados centros académicos, revela que medidas de adaptación relativamente simples tienen un impacto directo y medible en la salud urbana.

La magnitud del desafío es clara: sin intervención, las ciudades enfrentarán un aumento drástico en la mortalidad por calor y contaminación, sobrecargando sistemas de salud ya frágiles. Ante este panorama, la implementación de estrategias de bajo costo se perfila no solo como una necesidad ambiental, sino como una urgente responsabilidad social.

Ciudades, epicentros de resiliencia climática

De acuerdo con edie, el informe destaca que cuatro paquetes de acciones lideradas por las ciudades podrían salvar cientos de miles de vidas. Mejorar la infraestructura de refrigeración, garantizar el saneamiento, invertir en barrios resilientes y promover estilos de vida saludables son medidas concretas y replicables.

Aplicadas a gran escala, estas intervenciones no solo salvan vidas, sino que también reducen 15,6 megatoneladas de emisiones de carbono, equivalente a la producción anual de ciudades como Praga o Accra. La evidencia muestra que las decisiones urbanas tienen un efecto directo en la salud pública y en la mitigación del cambio climático.

El rol de las ciudades se convierte así en un eje estratégico para el impacto de la acción climática: líderes locales y responsables de planificación urbana tienen la capacidad de generar cambios tangibles que trascienden fronteras.

 impacto de la acción climática

Riesgos urgentes y la presión sobre los sistemas de salud

Si no se actúa, la mortalidad urbana por calor aumentará un 45 % para 2030 y las muertes por contaminación un 18 %. Estas cifras duplican la mortalidad causada por accidentes de transporte, evidenciando la magnitud del riesgo.

Los sistemas de salud, especialmente en ciudades densamente pobladas, podrían verse al borde del colapso. Enfermedades relacionadas con el calor y la contaminación representarían una carga insostenible, aumentando la presión económica y social.

En este contexto, la prevención a través del impacto de la acción climática se vuelve más que un objetivo ambiental: es una estrategia de protección social y económica indispensable.

Medidas prácticas que salvan vidas

El informe señala que intervenciones relativamente simples podrían generar resultados extraordinarios. Zonas verdes urbanas, techos frescos y fomento del transporte activo reducirían las muertes relacionadas con el calor y la contaminación en un 15 %.

Mejoras en agua, saneamiento e higiene podrían prevenir 166.000 muertes al año de aquí a 2030. Asimismo, la promoción de estilos de vida saludables mediante diseño urbano y prescripción social evitaría 131.000 fallecimientos anuales.

Incluso las herramientas de resiliencia comunitaria, como sistemas de alerta temprana y campañas de concientización, podrían disminuir la mortalidad hasta un 13 % en ciertas ciudades, demostrando que la prevención es altamente efectiva y accesible.

Coalición global y compromiso corporativo

El informe fue posible gracias a la colaboración de ciudades como Ciudad de México, Gran Manchester y Lagos, empresas de salud como Reckitt y Bupa, y centros académicos de renombre como Yale y Sanofi.

Esta coalición trabaja en un plan de salud resiliente al clima, incluyendo guías de equidad sanitaria y herramientas de evaluación para priorizar intervenciones locales. La participación corporativa y académica refuerza la idea de que la acción climática requiere responsabilidad compartida.

El impacto de la acción climática, cuando se aborda de manera colectiva, no solo salva vidas, sino que también genera un efecto multiplicador en la sostenibilidad social y ambiental de las ciudades.

Lecciones del calor extremo en Europa

El verano europeo reciente provocó 24.400 muertes en 854 ciudades, de las cuales 16.500 fueron directamente atribuibles al cambio climático. Estas cifras muestran que los fenómenos extremos ya no son eventos aislados, sino señales de un riesgo creciente.

Investigadores del Imperial College y de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres advierten que los cuerpos humanos no toleran estos extremos por períodos prolongados. La combinación de altas temperaturas y sequías prolongadas amenaza no solo la salud, sino también la producción de alimentos y la estabilidad social.

Esta evidencia subraya que el impacto de la acción climática no es solo teórico: cada intervención práctica representa vidas salvadas y comunidades más resilientes frente a desastres crecientes.

Ciencia de atribución y responsabilidad corporativa

Nuevos modelos de atribución climática vinculan emisiones de empresas de combustibles fósiles con pérdidas económicas y muertes por calor extremo. Solo 111 compañías son responsables de daños por 28 billones de dólares desde los años 90, destacando la urgencia de responsabilizar a actores clave.

Estudios sugieren que la reducción de emisiones corporativas podría prevenir decenas de miles de muertes futuras, reforzando la relación directa entre decisiones empresariales y salud pública. Las empresas no solo enfrentan riesgos financieros, sino también una responsabilidad ética frente a la sociedad.

Integrar el impacto de la acción climática en la estrategia corporativa y urbana ya no es opcional; es un requisito para proteger vidas, reducir costos y cumplir con los objetivos de sostenibilidad global.

El estudio revela un mensaje claro: cada acción cuenta. La implementación de medidas de bajo costo y alto impacto puede salvar más de 725.000 vidas anuales y reducir pérdidas millonarias en atención médica.

Para profesionales en responsabilidad social, este informe confirma que la acción climática efectiva combina planificación urbana, intervención corporativa y participación comunitaria. La salud pública y la sostenibilidad ambiental están inexorablemente conectadas.

Invertir en resiliencia y adaptación urbana no solo protege vidas: redefine el papel de las ciudades, empresas y comunidades en la construcción de un futuro más seguro y equitativo.

10 derechos humanos más vulnerados en las cadenas de suministro

Las cadenas de suministro globales, aunque motor esencial del comercio y la producción, esconden complejidades que a menudo repercuten negativamente en los derechos humanos. Desde la extracción de materias primas hasta la entrega final, las condiciones laborales, sociales y ambientales son vulnerables a abusos que requieren vigilancia constante. Reconocer estos desafíos es clave para que las empresas puedan implementar políticas efectivas de responsabilidad social.

En este contexto, los derechos humanos más vulnerados se convierten en indicadores críticos de riesgo y áreas de intervención para corporaciones y auditores. Comprender dónde y cómo ocurren estos abusos permite diseñar estrategias más responsables, éticas y sostenibles, además de fortalecer la reputación y confianza empresarial. A continuación, analizamos los diez derechos humanos más vulnerados en las cadenas de suministro y sus implicaciones.

1. Derecho a condiciones laborales justas y equitativas

La explotación laboral sigue siendo uno de los problemas más comunes en cadenas de suministro complejas. Jornadas extensas, salarios insuficientes y la falta de beneficios mínimos son prácticas que afectan la dignidad de los trabajadores y perpetúan ciclos de pobreza.

Las empresas tienen la responsabilidad de garantizar auditorías periódicas y controles de cumplimiento, asegurando que los proveedores respeten estándares internacionales. Esto no solo protege a los empleados, sino que fortalece la sostenibilidad de la cadena de valor y la reputación corporativa.

2. Derecho a la no discriminación

La discriminación por género, origen étnico o religión sigue presente en muchas etapas de producción. Desde el acceso a empleos hasta las oportunidades de promoción, la desigualdad limita el desarrollo personal y profesional de los trabajadores.

Adoptar políticas de diversidad e inclusión en toda la cadena de suministro es crucial. La formación, los sistemas de denuncia y los criterios de selección transparentes son herramientas que las empresas pueden utilizar para garantizar el respeto a este derecho humano fundamental.

derechos humanos más vulnerados

3. Derecho a la salud y seguridad en el trabajo

Accidentes laborales, exposición a químicos peligrosos y la falta de equipo de protección son situaciones frecuentes en industrias manufactureras y extractivas. Estas condiciones ponen en riesgo la vida y bienestar de millones de trabajadores.

Las organizaciones deben implementar protocolos de seguridad robustos y monitorear constantemente su cumplimiento. Los programas de capacitación en prevención de riesgos, junto con auditorías externas, son esenciales para garantizar que este derecho humano no sea vulnerado.

4. Derecho a la libertad de asociación y negociación colectiva

En muchas cadenas de suministro, los trabajadores enfrentan obstáculos para formar sindicatos o negociar colectivamente sus condiciones. La ausencia de este derecho debilita su capacidad de defender salarios justos y condiciones laborales dignas.

Fomentar un entorno donde la negociación colectiva sea posible fortalece la equidad laboral y reduce conflictos. Las empresas responsables deben promover diálogos abiertos y garantizar que ningún proveedor limite estos derechos fundamentales.

5. Derecho a un salario digno

Recibir un salario insuficiente para cubrir necesidades básicas es una de las violaciones más frecuentes. La remuneración por debajo del mínimo vital impacta directamente la calidad de vida de los empleados y sus familias.

La transparencia salarial y la implementación de estándares de pago justo en toda la cadena de suministro son estrategias clave. Las empresas que priorizan este derecho humano fortalecen tanto la lealtad del trabajador como la sostenibilidad social de su modelo de negocio.

6. Derecho a la protección de la infancia

El trabajo infantil sigue siendo un desafío crítico en sectores como la agricultura, la minería y la manufactura textil. Niños y adolescentes son expuestos a tareas peligrosas que limitan su educación y desarrollo integral.

Combatir este problema requiere un compromiso corporativo firme, auditorías regulares y programas educativos alternativos. Erradicar la explotación infantil protege no solo a los menores, sino también la reputación y credibilidad de la empresa.

7. Derecho a un medio ambiente seguro y saludable

Los impactos ambientales de la extracción y producción pueden vulnerar derechos humanos al afectar la salud de comunidades cercanas. Contaminación del agua, del aire y destrucción de ecosistemas son ejemplos de daños indirectos pero significativos.

Integrar criterios de sostenibilidad ambiental y responsabilidad social corporativa ayuda a mitigar estos riesgos. Evaluar los efectos ambientales de los proveedores y adoptar prácticas de economía circular son pasos fundamentales para proteger este derecho.

8. Derecho a la privacidad y protección de datos

En la era digital, la información personal de empleados y comunidades puede ser mal gestionada o expuesta. La vulneración de este derecho genera riesgos legales y reputacionales significativos.

Establecer políticas claras de protección de datos y asegurar la confidencialidad en todos los niveles de la cadena de suministro es imprescindible. La tecnología y la capacitación en ciberseguridad son aliados estratégicos para garantizar el respeto a este derecho humano.

9. Derecho a la educación

La falta de acceso a la educación limita la movilidad social y las oportunidades de empleo digno. En ciertas cadenas de suministro, los trabajadores y sus familias no cuentan con programas que les permitan continuar su formación.

Invertir en capacitación, becas y programas educativos contribuye al desarrollo integral de los colaboradores. Las empresas responsables reconocen que la educación es un pilar esencial para la sostenibilidad social de sus operaciones.

10. Derecho a la participación y consulta comunitaria

Las comunidades impactadas por operaciones industriales y extractivas a menudo no son consultadas ni participan en decisiones que afectan su territorio. Esto puede generar conflictos y vulneraciones de derechos fundamentales.

Implementar mecanismos de consulta y diálogo con comunidades fortalece relaciones y evita impactos negativos. La participación activa permite a las empresas anticipar riesgos y construir cadenas de suministro más justas y responsables.

Identificar y abordar los derechos humanos más vulnerados en las cadenas de suministro no es solo un imperativo ético, sino también estratégico. Cada empresa que adopta políticas responsables fortalece su reputación, reduce riesgos y contribuye a un desarrollo más justo y sostenible.

La vigilancia constante, la colaboración con proveedores y la implementación de programas de prevención son fundamentales. Reconocer estos diez derechos vulnerados y actuar de manera proactiva establece un estándar de excelencia en responsabilidad social que va más allá del cumplimiento normativo: transforma la cadena de suministro en un motor de impacto positivo.

Jerry de Ben & Jerry’s rompe con la empresa: acusa a Unilever de silenciar su activismo

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La icónica marca de helados Ben & Jerry’s enfrenta un momento crítico. Jerry Greenfield, cofundador y rostro del activismo social de la empresa, anunció su salida tras 47 años de trayectoria. La razón: la pérdida de independencia frente a la empresa matriz Unilever y el silenciamiento de sus acciones comprometidas con la justicia social

De acuerdo con Forbes, Greenfield afirma que los valores que dieron origen a la marca ya no pueden expresarse dentro de la estructura corporativa actual. La decisión refleja un conflicto profundo entre los ideales fundacionales de la compañía y las exigencias de una multinacional que busca controlar el discurso empresarial.

La ruptura que sacude a la industria

Jerry Greenfield comunicó su salida con un mensaje directo y emocional. Señaló que Unilever, al comprar Ben & Jerry’s, había prometido mantener la independencia de la marca, pero que esta promesa se había incumplido. Según él, la empresa fue “silenciada” y marginada por temor a molestar a quienes ostentan el poder político.

Ben Cohen, cofundador, apoyó el anuncio en X, enfatizando que el legado de la empresa debe permanecer fiel a sus valores y no ser “silenciado” por intereses corporativos. Con el hashtag #FreeBenAndJerrys, se buscó visibilizar la lucha por mantener la identidad ética y social de la marca.

Esta ruptura ejemplifica cómo los valores fundacionales de una empresa pueden entrar en conflicto con la estrategia corporativa de un conglomerado, poniendo en riesgo la reputación y la credibilidad social de la marca.

Activismo social vs. control corporativo

El corazón del conflicto reside en el activismo social que siempre ha definido a Ben & Jerry’s. Greenfield criticó a la administración del presidente Donald Trump por su ataque a derechos civiles y sociales. Subrayó que la defensa de la justicia y la equidad nunca ha sido tan necesaria.

Sin embargo, los esfuerzos de la empresa para mantener una postura ética se vieron limitados por Unilever, que, según Greenfield, prioriza evitar conflictos políticos y comerciales. Este choque evidencia cómo las decisiones corporativas pueden afectar la capacidad de una empresa para actuar según sus principios.

Este caso es un ejemplo paradigmático: incluso marcas con fuerte compromiso social pueden ver sus valores fundacionales comprometidos cuando se integran a estructuras corporativas más grandes.

El peso de la independencia perdida

La independencia prometida por Unilever fue central en la decisión de los fundadores de unirse a la multinacional. Greenfield asegura que esa libertad ya no existe, y que la empresa ha sido silenciada al intentar expresar sus posiciones sobre justicia social.

La pérdida de autonomía también se refleja en la Junta Independiente de Ben & Jerry’s, que el año pasado demandó a Unilever por limitar sus iniciativas de apoyo a causas como los refugiados palestinos. La demanda incluyó acusaciones de amenazas directas a los miembros de la junta si promovían mensajes críticos sobre situaciones internacionales.

Este escenario plantea una reflexión sobre cómo las empresas pueden preservar su misión fundacional dentro de estructuras corporativas más amplias, sin comprometer sus valores ni su credibilidad ante los consumidores.

La postura de Unilever

Unilever, a través de Magnum Ice Cream Company, ha respondido defendiendo su visión corporativa. Aseguran que han buscado dialogar con los cofundadores para fortalecer la posición basada en valores de Ben & Jerry’s, pero que no comparten la perspectiva de Greenfield y Cohen sobre la independencia de la marca.

La multinacional también está en proceso de escindir su negocio de helados, lo que incluye a Ben & Jerry’s y otras marcas reconocidas. Para Unilever, esta reorganización forma parte de su estrategia de negocio, aunque los fundadores consideran que afecta directamente la esencia ética de la compañía.

Este enfrentamiento evidencia cómo los conflictos entre ética corporativa y estrategia financiera pueden generar tensiones críticas, sobre todo cuando una marca tiene un fuerte compromiso social reconocido públicamente.

Valores fundacionales frente a intereses corporativos

Greenfield ha insistido en que los valores de amor, equidad y justicia forman la base de la identidad de Ben & Jerry’s. Desde sus inicios, los fundadores priorizaron la misión social por encima de la mera rentabilidad.

El cofundador afirmó que si la empresa no podía transmitir esos valores internamente, él los defendería externamente, manteniendo su activismo con convicción y amor. Esta postura resalta la importancia de la coherencia ética como factor clave en la reputación corporativa y en la percepción de los consumidores.

Especialistas en responsabilidad social consideran este caso un recordatorio de que los valores fundacionales no deben ser sacrificados por conveniencias corporativas o presiones externas, ya que comprometen la credibilidad y la conexión emocional con los públicos.

El legado de Ben & Jerry’s en juego

La salida de Greenfield marca un antes y un después en la historia de la compañía. La coherencia ética, un pilar de su reputación, ahora enfrenta un desafío crucial: mantenerse o adaptarse a las decisiones de Unilever.

La presión sobre la marca muestra cómo la responsabilidad social puede convertirse en un terreno de confrontación dentro de corporativos globales, donde las decisiones financieras a veces entran en conflicto con los valores históricos.

Para los profesionales de RSE, este caso es un ejemplo de la necesidad de diseñar estructuras que protejan la independencia de la misión social de la empresa, incluso bajo propiedad corporativa, asegurando que la voz ética de la marca no se pierda.

La salida de Jerry Greenfield refleja un conflicto profundo entre la ética fundacional y la estrategia corporativa de Unilever. La historia de Ben & Jerry’s nos recuerda que la responsabilidad social no es solo un adorno corporativo, sino un compromiso que define la identidad y el legado de una marca.

Este caso plantea un debate clave: ¿cómo pueden las empresas mantener su integridad social cuando forman parte de conglomerados globales? La respuesta podría redefinir el futuro de marcas con activismo histórico y la manera en que se construye la confianza con sus consumidores.

México por el clima

Por Aldo Farrugia

Del 8 al 10 de octubre, la Ciudad de México será anfitriona de la Semana de Acción Climática México (CAWMX), el encuentro regional más importante para acelerar soluciones frente al cambio climático.

El evento reunirá a miles de participantes, entre ellos líderes empresariales, autoridades de gobierno, académicos, organizaciones sociales, comunidades y jóvenes activistas. El objetivo: generar alianzas y acciones concretas para transformar la región hacia un modelo más sostenible.

Los escenarios principales serán el Bosque de Chapultepec, la Casa del Lago y el Papalote Museo del Niño, con actividades paralelas en otros países de América Latina.

CAWMX está inspirada en la Climate Week de Nueva York y cuenta con el respaldo de la SEMARNAT, el Gobierno de la Ciudad de México, organismos internacionales y el sector privado con el objetivo de:

·         Tejer la Red México por el clima.

·         Consolidar el liderazgo regional de México en sostenibilidad.

·         Movilizar inversión hacia proyectos de innovación climática.

Esta es una oportunidad única para sumar esfuerzos y construir un futuro más resiliente para México y la región.

Nos enorgullece anunciar que Comunal es un aliado del evento para impulsar la comunicación y participación de todos los sectores. Además, nuestro director, Aldo Farrugia, tendrá el honor de ser maestro de ceremonias en una de las jornadas del evento, llevando el mensaje de transformación y colaboración a los asistentes.

México por el Clima 2025 no es solo un evento, es el inicio de un movimiento para tranformar la región.

Si quieres asistir te puedes registrar aquí


El valor del altruismo, por Aldo Farrugia

Aldo Farrugia es un mexicano comprometido con el altruismo y la RS. Fundador y Director de Comunal, una agencia que promueve el impacto social mediante consultoría, marketing con causa y conferencias. También preside la Fundación Comunal, dedicada al fortalecimiento de organizaciones sin fines de lucro.

Con una formación en Mercadotecnia y certificaciones en Estrategia Comercial y Sostenibilidad, ha colaborado con más de 50 ONGs, enfocándose en ayudar a diversos grupos vulnerables, desde personas con discapacidad hasta pacientes con cáncer.

Busca transformar el individualismo en activismo, fomentando la empatía y la participación social entre los mexicanos. En 2023, desafió sus propios límites al correr el maratón de la CDMX a ciegas para apoyar a niños con retinoblastoma, logrando recaudar más de $500,000 mxn y obteniendo un Récord Guinness.

Corporativo Kosmos fomenta el consumo de agua y termos reutilizables en este regreso a clases

El consumo de bebidas azucaradas en México es un problema de salud pública que afecta tanto a adultos como a menores. De acuerdo con cifras oficiales, los mexicanos ingieren en promedio 166 litros de refresco al año, lo que convierte al país en uno de los principales consumidores de estas bebidas en el mundo. 

En el caso de la niñez, el panorama es aún más preocupante, pues se estima que 7 de cada 10 menores consumen refrescos diariamente, incluso en el desayuno, un hábito que no solo afecta la salud física, sino también el rendimiento escolar y el bienestar general de los infantes, pues está íntimamente relacionado con el desarrollo de padecimientos como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, daño renal e, incluso, baja autoestima y conductas como el aislamiento social.

Frente a este escenario, resulta indispensable promover medidas que incentiven hábitos saludables, como la educación nutricional y la creación de entornos escolares que prioricen la alimentación sana y la hidratación adecuada y es por eso que Corporativo Kosmos, a través de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas (FPL), puso manos a la obra para impulsar una iniciativa con el objetivo de fomentar el consumo de agua y el cuidado del planeta mediante el uso de envases reutilizables entre niñas y niños de primaria.

Corporativo Kosmos ayuda a fomentar el consumo de agua desde la infancia

Corporativo Kosmos y la Fundación Pablo Landsmanas han demostrado un interés constante en impulsar la educación, la salud y el bienestar de la infancia en México. Por ello, en esta ocasión decidieron aliarse con la institución A Favor del Niño, una organización que desde hace más de 80 años ofrece educación, salud, nutrición y oportunidades de desarrollo a niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

La colaboración se enfocó en proporcionar a los menores conocimientos sobre la importancia de beber agua natural en lugar de refrescos o jugos azucarados. Además, se buscó concientizar a los estudiantes sobre la necesidad de proteger el medio ambiente al utilizar envases reutilizables y así fortalecer su salud mientras cuidan el planeta.

Con esta alianza, la FPL y A Favor del Niño lograron reforzar un mensaje crucial: el agua es esencial para el crecimiento y el desarrollo de los menores, y su consumo debe ser parte de los hábitos cotidianos desde temprana edad. De esta manera, se contribuye no sólo a prevenir la obesidad infantil, sino también a sembrar valores de responsabilidad ambiental.

¡Una iniciativa que combinó salud y sostenibilidad!

Para llevar a cabo esta iniciativa, la FPL y algunos de los colaboradores de Corporativo Kosmos que decidieron acudir como voluntarios, visitaron las instalaciones de A Favor del Niño, donde niñas y niños de nivel primaria participaron en dinámicas interactivas diseñadas para enseñarles sobre la importancia de beber agua. Una de las dinámicas más destacadas fue el juego de la “papa caliente”, que permitió a los niños compartir lo que sabían sobre los efectos negativos de las bebidas azucaradas y los beneficios de mantenerse hidratados con agua natural.

Asimismo, como parte de la iniciativa, la Fundación Pablo Landsmanas entregó termos metálicos a los estudiantes, con el objetivo de ayudar a fomentar el consumo de agua durante sus actividades escolares. Los menores recibieron un recipiente útil, que además de ser práctico, les enseñó la importancia de evitar el uso de plásticos de un solo uso. También tuvieron la oportunidad de personalizarlo con stickers, lo que hizo la experiencia aún más atractiva para ellos, motivándolos así a llevar consigo su termo todos los días.

Brenda Juárez, voluntaria y colaboradora de Corporativo Kosmos, destacó la relevancia de estas acciones:

“El día de hoy la Fundación Pablo Landsmanas ayudó a fomentar el consumo de agua entre las niñas y niños, pero también les recordó que deben evitar el consumo de jugos, refrescos y otras bebidas endulzadas y se encargó de hacerles ver que les hacen daño, además de mencionarles los beneficios que tiene tomar agua, ya que les da más energía, una hidratación más completa y es importante para su día a día”.

fomentar el consumo de agua

La actividad logró tener un doble alcance en los infantes, pues al reflexionar sobre cómo las bebidas azucaradas dañan su salud, mientras que el agua les ayuda a estar bien hidratados sin causarles daño y sobre cómo el uso de envases reutilizables reduce el uso de botellas de plástico, los menores entendieron que sus acciones pueden generar un cambio positivo tanto en su salud, como en el entorno.

Gracias a estas dinámicas, se reforzó la necesidad de incorporar el agua como la bebida principal en la vida diaria de cada niña y niño ahí presente. Así, un gesto sencillo como regalar un termo se convirtió en un símbolo del compromiso de la FPL con el bienestar integral de la niñez y con la construcción de un futuro más saludable y sustentable.

Sembrando hábitos saludables, transformando vidas

Daniela Jiménez, directora general de A Favor del Niño, subrayó el valor de esta colaboración con la fundación de la compañía líder en servicios de alimentación en México:

“Creemos que es determinante que los infantes consuman agua desde pequeños y que tengan este hábito porque al final de la historia todos los hábitos que se desarrollan desde la niñez se llevan consigo a lo largo de su vida. Al tener este tipo de actividades reforzamos el hábito en los niños, así como un mejor desarrollo físico y mental. Gracias a Fundación Pablo Landsmanas por hacer juntos esta colaboración y por demostrar a los menores la importancia del consumo de agua”.

fomentar el consumo de agua

Por su parte, la voluntaria Brenda Juárez resaltó el impacto trascendental que iniciativas como esta pueden aportar a la vida de los pequeños:

“Este tipo de iniciativas hacen la diferencia en la vida de la niñez, porque no solo les damos información importante, sino también herramientas prácticas como los termos, que los motivan a cuidar su salud y a reducir el consumo de plásticos”.

Ambas voces reflejan el impacto que pueden tener las acciones conjuntas entre fundaciones y empresas cuando se enfocan en favorecer el bienestar de la niñez mexicana, ya que este tipo de esfuerzos contribuyen a sembrar hábitos que acompañarán a los niños a lo largo de su vida.

Corporativo Kosmos: educando en nutrición y sostenibilidad desde la infancia

El impulso de iniciativas como esta demuestra que es posible transformar hábitos desde la infancia, generando impactos positivos en la salud y en el medio ambiente. Fomentar el consumo de agua en las escuelas no solo previene enfermedades como la obesidad y la diabetes, también refuerza valores de autocuidado y responsabilidad ecológica.

Corporativo Kosmos y la Fundación Pablo Landsmanas han dejado claro que el compromiso con la niñez va más allá de la asistencia inmediata. Al crear programas que combinan educación nutricional y sostenibilidad, contribuyen a formar generaciones más sanas, responsables y conscientes del entorno en el que viven. El agua, más que un recurso, se convierte así en un motor de bienestar y de futuro.

Caribe mexicano avanza hacia la sostenibilidad hotelera con energías limpias

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Grupo Lomas, en alianza con Kiin Energy y Energía Real, presentaron un proyecto energético en el que se invierten 230 millones de pesos orientado a impulsar la sostenibilidad hotelera y la preservación del medio ambiente en el Caribe Mexicano.

El corporativo turístico y referente de la industria hotelera de alta gama con 43 años de exitosa operación en el país, anunció oficialmente esta alianza estratégica que marca un parteaguas en la adopción de tecnologías limpias y la generación de energía solar dentro del sector turístico en México.

Este ambicioso proyecto permitirá al grupo abastecer de electricidad a 1,900 habitaciones de sus diferentes desarrollos hoteleros en la Riviera Maya y a sus oficinas corporativas en Cancún, logrando un ahorro aproximado de un 14 % de su consumo eléctrico, lo que evitará la emisión de más de 1000 toneladas de Dióxido de Carbono (CO₂) a la atmósfera al año, equivalente a dejar de consumir 2,347 barriles de petróleo o bien, 437,265 litros de gasolina.

“En Energía Real celebramos la colocación de esta inversión junto a Grupo Lomas. Gracias a nuestro modelo de cero inversión, la compañía podrá destinar su capital al corazón de su negocio mientras obtiene ahorros energéticos del 11%. Este proyecto, desarrollado bajo nuestros tres pilares -integración total, innovación disruptiva y compromiso a largo plazo- incorpora 1.5 MW de generación distribuida y un sistema de almacenamiento BESS de 15.4 MWh. Con ello, el sistema fotovoltaico generará más de 2.3 GWh de energía limpia al año, evitando la emisión de más de 1,000 toneladas de CO₂”, dijo Óscar García, Head of Growth & Customer Success de Energía Real.

“Como resultado de esta alianza, el impacto ambiental y energético del proyecto será positivo no sólo al representar un ahorro significativo en el consumo de electricidad, sino que también refuerza nuestro compromiso con la protección del medio ambiente y la transición hacia fuentes renovables de energía, en línea con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU”, comentó Dolores López Lira, Presidente del Consejo de Grupo Lomas al recibir la placa que acredita a la empresa como una destacada promotora en la generación y uso de energías limpias.

Caribe mexicano

La CEO de Lomas Hospitality y Vicepresidente del Consejo, Samantha Frachey precisó que este esfuerzo de sostenibilidad hotelera incluye la instalación de 2,479 paneles solares y 45 baterías que generarán un total de 190,143 kilovatios hora de energía limpia al mes. “Con esta clase de proyectos, Grupo Lomas fortalece su competitividad energética y asume su responsabilidad de conservar los recursos naturales y respetar su entorno”, puntualizó.

Jeroen Hanlo, líder del proyecto por parte de Grupo Lomas, resaltó los alcances de esta transición energética que ya tiene un avance significativo en algunos de los complejos hoteleros del grupo a los que se les instalaron sistemas fotovoltaicos de última generación y baterías BESS (Battery Energy Storage Systems).

El directivo refirió que esta iniciativa se logró con el apoyo de un fideicomiso que promueve la transición hacia energías limpias por lo que el grupo turístico no tuvo que desembolsar ningún recurso y al finalizar el acuerdo, firmado por un plazo de 15 años, podrán conservar los equipos y fotoceldas instaladas en sus propiedades. En el proyecto, añadió, Kiin Energy aporta la ingeniería y experiencia técnica, mientras que Energía Real asegura la inversión y la seguridad jurídica.

Rocío Moreno, Directora Corporativa de Sostenibilidad de Grupo Lomas, enfatizó que este proyecto energético se alinea con su modelo de sostenibilidad, Evolución Responsable, presentado en junio de este año con programas que impulsan prácticas con propósito, innovación y conciencia y “es un paso firme en el compromiso de impactar positivamente al entorno natural y las comunidades donde operan nuestros hoteles”.

Un laboratorio vivo para atender desafíos urbanos: apertura del Centro para el Futuro de las Ciudades en Guadalajara

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El nuevo centro se especializará en áreas clave como urbanismo social y ambiental, y ciencia de ciudades, y operará con herramientas tecnológicas como sensores, simuladores, imágenes satelitales y modelos computacionales que ayudarán a diagnosticar territorios, prever escenarios de crecimiento o degradación urbana, medir captura de carbono en suelos, detectar zonas verdes y diseñar propuestas de transporte para la Zona Metropolitana de Guadalajara (AMG).

“El Centro será un punto de encuentro entre academia, gobierno, sector privado y comunidades, para construir soluciones colectivas a los retos de nuestras ciudades”, explicó José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey.

Durante la apertura, Jorge Rocha, director general del Tec Campus Guadalajara, destacó que este centro refuerza el compromiso con Jalisco y su capacidad de generar impacto real.

Centro para el Futuro de las Ciudades en Guadalajara

Por su parte, Roberto Ponce, profesor investigador del centro, subrayó que se buscará “traducir diagnósticos y simulaciones en políticas públicas y planes urbanos más eficientes”.

Esta nueva sede funcionará como un laboratorio vivo, probando soluciones que podrán replicarse en otras ciudades con la meta de ampliar el acceso equitativo a oportunidades y mejorar la calidad de vida urbana.

Conoce más del Centro para el Futuro de las Ciudades en: https://tec.rs/CFCenGDL

Obesidad ya supera desnutrición: UNICEF llama a frenar los ultraprocesados

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La obesidad en el mundo ha alcanzado niveles históricos y, por primera vez, supera el número de casos de bajo peso en la infancia y adolescencia. Según el informe Feeding Profit de UNICEF, el 9.4 % de las personas de entre 5 y 19 años vive con obesidad, mientras que el bajo peso se ubica en 9.2 %. Esta transición marca un cambio profundo en la naturaleza de la malnutrición global.

Este fenómeno no distingue fronteras: desde países de ingresos altos hasta regiones de ingresos bajos y medios, los alimentos ultraprocesados han desplazado dietas tradicionales, generando un problema de salud pública que compromete el futuro de millones de niños. UNICEF advierte que el reto ya no es solo combatir el hambre, sino también frenar el consumo de productos que enferman desde edades tempranas.

La malnutrición en la actualidad: del hambre al exceso

Los datos recopilados por UNICEF entre 2000 y 2022 muestran que aproximadamente 188 millones de escolares tienen obesidad. Este cambio es particularmente evidente en países como Niue, Islas Cook y Nauru, donde cerca del 40 % de los menores de 19 años vive con esta condición. Incluso en países como Chile, Estados Unidos o Emiratos Árabes Unidos, la prevalencia supera el 20 %.

El problema no se limita a países desarrollados. Regiones de ingresos medios también experimentan una transición alimentaria, en la que comidas nutritivas y locales ceden paso a productos altos en azúcar, sodio y grasas. La obesidad en el mundo es ya una crisis que impacta la salud y la economía global.

obesidad en el mundo

El informe de UNICEF advierte que el bajo peso sigue siendo un desafío en África subsahariana y el sur de Asia, pero incluso ahí comienza a crecer la obesidad. Esto revela que la malnutrición hoy es una doble carga: exceso y carencia coexisten en la misma comunidad.

Este panorama es un llamado urgente a la acción: es necesario diseñar soluciones que aborden simultáneamente la inseguridad alimentaria y el consumo desmedido de ultraprocesados.

Enfermedades de adultos en cuerpos de niños

La obesidad infantil no es un problema estético, sino una alerta de salud pública. Niños con obesidad tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer a edades tempranas. Estos problemas comprometen su calidad de vida y su esperanza de vida futura.

UNICEF advierte que el costo económico global de la obesidad podría alcanzar los 4 billones de dólares anuales en pocos años. Los sistemas de salud se verán presionados para atender enfermedades crónicas prevenibles que se originan en la infancia.

obesidad en el mundo

Además, el impacto social es enorme. La discriminación y el estigma hacia niños con obesidad pueden afectar su desarrollo emocional y rendimiento escolar, perpetuando un círculo de desigualdad.

Combatir la obesidad en el mundo requiere políticas integrales que protejan a la infancia y promuevan entornos saludables, en lugar de responsabilizar únicamente a las familias por sus decisiones alimentarias.

Empresas en la mira: de parte del problema a parte de la solución

Las compañías que producen y venden alimentos ultraprocesados tienen un rol fundamental en la solución a este problema de salud pública. UNICEF llama a estas empresas a reformular sus productos para reducir azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio, así como a promover opciones más nutritivas a precios accesibles.

Además, el marketing dirigido a menores debe ser regulado con responsabilidad empresarial. Promociones que incentiven el consumo excesivo de productos poco saludables no son compatibles con los compromisos de sostenibilidad y salud pública.

Las empresas pueden contribuir desarrollando programas de educación nutricional y apoyando campañas que fomenten hábitos de alimentación equilibrada. Esto no solo beneficia a la sociedad, sino que también fortalece su reputación corporativa. El sector privado tiene la oportunidad de liderar la transición hacia sistemas alimentarios más saludables y de demostrar que la rentabilidad puede coexistir con el bienestar social.

obesidad en el mundo

Gobiernos y consumidores: piezas clave del cambio

UNICEF propone medidas urgentes que los gobiernos deben implementar para frenar el avance de la obesidad infantil. Estas incluyen el etiquetado frontal de advertencia, la prohibición de venta de ultraprocesados en escuelas y regulaciones estrictas sobre su publicidad dirigida a niños.

La creación de políticas fiscales que graven productos poco saludables y subsidien opciones nutritivas es otra estrategia para nivelar el acceso a alimentos de calidad. Países que han implementado impuestos al azúcar han registrado descensos en el consumo de bebidas azucaradas.

Los consumidores también tienen un papel clave: elegir productos frescos, leer etiquetas y reducir la compra de ultraprocesados son pasos que pueden transformar la demanda del mercado.

La conciencia colectiva sobre la obesidad en el mundo es necesaria para generar un cambio cultural que priorice la salud de la infancia por encima de la conveniencia o el marketing agresivo.

Un llamado urgente para frenar la crisis

La advertencia de UNICEF es clara: estamos ante un nuevo rostro de la malnutrición. Ya no se trata únicamente de combatir el hambre, sino de proteger a los niños de entornos alimentarios que los predisponen a enfermedades crónicas desde pequeños.

Gobiernos, empresas y consumidores deben actuar de manera conjunta para revertir la tendencia. Solo a través de regulación efectiva, innovación responsable y educación nutricional será posible garantizar que la obesidad en el mundo deje de ser una amenaza para las próximas generaciones.