91% de los informes de RSE especifica grupos de interés; sólo 25% señala cómo se han identificado

Informe vía Shutterstock

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La práctica de comunicar el desempeño no financiero ha crecido de manera evidente en México desde las primeras publicaciones de salud, seguridad y medioambiente (EHS, por sus siglas en inglés) y de actividades comunitarias. En 2005 vio la luz el primer informe de sustentabilidad que integraba las dimensiones ambientales, sociales y económicas del desempeño, así como la gobernanza corporativa, y seguía el estándar de referencia internacional desarrollado por Global Reporting Initiative (GRI)1. En 2011 la cifra de informes de sustentabilidad (o responsabilidad social) e integrados alcanzó la cifra de 60 publicaciones.

Para los informes correspondientes al desempeño 2012 y 2013 (anuales y plurianuales), EY México publicó recientemente un análisis en profundidad de la práctica en el país. Como resultado fueron identificados 97 informes de sustentabilidad e integrados para 2012 y 104 en el caso de 2013. Si bien se trata de cifras significativas, existe un enorme potencial de crecimiento dadas las dimensiones del sector empresarial mexicano. Si hay un estándar predominante es sin duda el desarrollado por GRI, aplicado en el 75% de los casos para el promedio del bienio2, al englobar las diferentes versiones disponibles durante el mismo: G3 y G3.1, a las que suma G4 para los informes del desempeño
2013.

En el caso de México, cabe destacar también el rol que juegan las Comunicaciones de Progreso (COP, por sus siglas en inglés), que refleja el avance de las compañías en la implementación de los 10 principios que promueve la iniciativa del Pacto Global de Naciones Unidas. De acuerdo con el análisis, ello obedece a que México es el país con más adherentes a ella en la región de América Latina y el Caribe, con cerca de 600 adherentes en 2013. Considerando el conjunto de informes y COP, en México se presenta para el desempeño 2012 un escenario de 157 publicaciones, que aumenta un 33% para el caso 2013, al alcanzar las 209 publicaciones. Cabe destacar que los informes GRI pueden ser utilizados como COP si cumplen una serie de criterios, conforme lo establece el Pacto Global.

La comunicación de la información no financiera es transversal a todos los tamaños de la organización y sectores de actividad, aunque existe un predominio de las grandes empresas privadas, que superan en más del doble las Pymes (considerando informes y COP).

Para los informes de sustentabilidad e integrados, que suponen el 77% de las comunicaciones en las grandes empresas (frente a las COP), cabe señalar que son emitidos por el 38% de las compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y por el 74% en el caso de aquellas incluidas en el IPC3.

Estudio EY

Durante el bienio se producen dos hitos destacados; el primero fue el lanzamiento de la versión G4 del estándar GRI en mayo de 2013, que ya aplicaron el 23% de los informes GRI correspondientes al desempeño de ese año, lo que demuestra una rápida adopción por parte de las organizaciones en México. El segundo hito fue el lanzamiento a finales de 2013 de la versión definitiva del Marco para la elaboración de informes integrados, desarrollado por el International Integrated Reporting Council (IIRC). En este caso su uso en el país es todavía reducido, no existe ningún ejemplo para 2013 y tan solo uno para 2014 (año de desempeño). Sin embargo, la trayectoria de reportes integrados en México es estable, con un 15% de los informes de naturaleza integrada para el promedio del bienio.

Además de los estándares, es importante considerar la forma en que las publicaciones son acercadas a sus destinatarios. La totalidad de los informes consultados para el estudio se encontraban en versión digital y se observa un incremento en el desarrollo de versiones navegables durante el bienio, que suponen el 24% para los casos 2013. Si bien esto pone de manifiesto que la interactividad gana peso, también señala la necesidad de realizar todavía un importante esfuerzo en buscar e implementar alternativas para que los informes sean más accesibles a los grupos de interés que tienen por público objetivo.

Al profundizar en el uso de GRI en México para el bienio 2012-2013, destaca el nivel de aplicación B como el más implementado para las versiones G3 y G3.1 y la opción de conformidad esencial para aquellos desarrollados según G4, así como una tendencia al alza en la utilización de los suplementos sectoriales, que suponen el 57% de los informes 2013 (respecto de aquellas compañías que reportan y entran en uno de los 10 sectores de actividad con suplemento disponible). No obstante, queda un importante margen de mejora, y se espera exista avance gracias a la mayor relevancia que GRI G4 entrega a los suplementos.

La credibilidad de la información entregada ante los grupos de interés es un aspecto clave de los informes. En este sentido, la verificación de la misma por parte de terceros especialistas se da en más de la mitad de los casos para el promedio del bienio (respecto a los informes GRI G3 o G3.1.). Para la credibilidad de los informes también destaca la aplicación de estándares internacionales en su elaboración, especialmente GRI como ya se ha señalado, y más concretamente la implementación de los 10 principios que establece a modo de directrices obligatorias y que se involucran tanto en de qué forma definir los contenidos como en las variables a considerar para la calidad del informe resultante.

Estudio EY1

El más destacado de los Principios GRI es el de materialidad, ya presente en las versiones G3 y G3.1., y para el que entrega mayor énfasis la versión G4. Para los informes GRI 2012 en México, la mitad señalaban realizar un proceso para determinar los aspectos materiales, esto es, aquellos que son especialmente significativos para la compañía desde su perspectiva y la de los grupos de interés. La tendencia es creciente, al alcanzar el 63% de los informes GRI en 2013, y continuará en aumento con la extensión de la aplicación de GRI G4. El desafío en este sentido es indicar las actividades desarrolladas para determinar la materialidad, y si bien se produce un salto notable durante el bienio, todavía el 47% de los informes GRI que indican haber realizado materialidad, no especifican cómo.

En el estudio publicado por EY, se analiza además el estado en la aplicación del resto de los Principios GRI para la Definición de Contenidos y los tres Principios de Calidad que mejor pueden evaluarse desde el exterior: Equilibrio, Comparabilidad y Precisión, con resultados desiguales.

En este bienio de interesantes cambios en el contexto de los estándares de la comunicación no financiera, de proliferación del concepto de creación de valor asociado al Marco para la elaboración de informes integrados, y de empoderamiento de los grupos de interés en cuanto a los requerimientos de información a las organizaciones, es interesante conocer el escenario de la práctica en México, sus fortalezas y desafíos.

Si deseas conocer el informe completo publicado por EY, puedes descargarlo en este enlace.

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