Ciudadanía en Construcción

La inducción del voluntario a la institución

Con afecto a

Olga Ramírez Campusano

 

Por Emilio Guerra Díaz

Los viajes, por carretera, siempre son una oportunidad para intercambiar puntos de vista con los amigos respecto a los temas comunes, dice Carlos se crea “un universo cerrado” porque ni modo de que no “le entres al toro” porque tu única alternativa es pedir que se detenga el auto y bajarte y ver cómo llegarías a tu destino final si no discutes. Otra ventaja del “universo cerrado” es que si no intercambias puntos de vista corres el riesgo de que el conductor se aburra, se duerma, lo cual podría tener fatal desenlace.

Este artículo nace del trayecto entre las ciudades de Mérida y Cancún a propósito de una discusión entre Alejandro, Carlos y quién escribe sobre algunos aspectos que son fundamentales para el buen desempeño del personal de una organización que recién ingresó, o bien, de las personas que sea afilian a una organización y que en búsqueda de un provecho personal realizan actos que no están regulados y molestan a la membresía.

Ejemplo de lo anterior es cuando un novel participa en el trabajo en redes o un asociación de miembros que promueva la profesionalización del sector. Desde esa perspectiva aplica para el nuevo miembro de la organización que “lo que no está prohibido, está permitido” y si es consultor por ejemplo, querrá aprovechar cualquier oportunidad para vender sus servicios.

Este tipo de problemas son más comunes de lo que uno cree y cómo no se ventilan o se hacen públicos, fracturas entre amistades se dan o se generan resentimientos. Pero ¿Qué origina este conflicto?

En lo personal ubico la responsabilidad que este tipo de casos suceden por la falta de habilidad para cuidar el proceso de inducción de nuevos miembros. Es en algún lugar de la incorporación de nuevos voluntarios, consejeros, personal o afiliados donde la institución tiene la posibilidad de preparar una sesión de inducción donde se traten por lo menos los siguientes temas sugeridos: Cómo nació la asociación, cuál es su misión, visión, principios y valores; objetivos, programas y servicios. Cuál es el mito fundacional, es decir, la historia que dio origen a la institución, cuál ha sido el mayor logro o éxito, cuál su mejor práctica. También, es importante presentar cuáles son su principales fuentes de financiamiento, cuáles obligaciones fiscales, legales y públicas tiene la institución.

Pero la parte fundamental de esta inducción es la que compete a las normas, observancias, políticas, deberes y obligaciones del personal para con la institución, con los donantes, sus compañeros y con la población beneficiaria. Aquí se señalan, con distintas herramientas, como reglamento de trabajo o código de ética, qué se puede hacer y lo qué no está permitido.

Las organizaciones más avanzadas van más allá e incluso hacen explícitas los motivos por los cuales una persona podría ser despedida o separada de la organización. Estas son destrezas que equivalen a la tarea que realiza el área de capital humano o recursos humanos de cualquier empresa. Es tiempo de avanzar en realizar el trabajo que se requiere para que la institución tenga control sobre este tipo de procesos. Las personas son importantísimas pero es necesario construir los lineamientos que eviten los conflictos de interés.

Ciudadanos trabajando

Falleció Don Pedro Ramírez Vázquez

Además de un enorme legado por su obra arquitectónica y urbanista, Don Pedro Ramírez Vázquez también será recordado como un gran filántropo. Cuando fue proclamado el 2001 Año Internacional de los Voluntarios, las instituciones organizadoras de la celebración para nuestro país idearon una serie de actividades para conmemorarlo, entre ellas, un concurso para estudiantes de diseño para contar con un cartel alusivo a esa festividad.

Don Pedro Ramírez Vázquez fungió como presidente del jurado de ese certamen. Dentro de la vertiente de otra pasión que tuvo, la escultura, diseñó, creó y esculpió el trofeo con el que la Fundación Merced distingue a los ganadores con el Premio Razón de Ser.

El arquitecto fue fabricante de íconos, además un guía y orientó a muchos jóvenes arquitectos de México y del mundo, creando sin duda una escuela. El “Creador de Colosos” como fue conocido, ideó una de las obras de mayor beneficio a la comunidad y que está consagrada en el modelo de los mercados públicos como los que existen en distintas colonias de la ciudad de México. Fue responsable del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de la Ciudad de México y con el talento de su equipo logró que esa justa deportiva fuese memorable. Varias generaciones le estaremos agradecidos por inducir la composición musical de las “Fanfarrias Olímpicas” que encargó a Carlos Jiménez Mabarak, que ojalá sean rescatadas y digitalizadas para disfrute de melómanos (tanto en su versión sencilla como la orquestada) y que fue interpretada durante las ceremonias protocolarias de premiación de los atletas ganadores de medallas. Un abrazo a su familia y en especial a nuestra amiga Olga.


Emilio Guerra Díaz

Emilio Guerra cuenta con amplia experiencia en la Gestión de la RSC, destacando su trabajo en el área de vinculación con la comunidad que potenciar la inversión social empresarial. Ha gerenciado fundaciones empresariales.

Acerca del autor

ExpokNews

1 comentario

  • Aunque era de esperarse el viaje del Arq. Ramírez Vázquez al cielo, no deja de doler; nos deja muchos tesoros en México! Lo recordaremos siempre!!!

    Mmi solidaridad y afecto a Olga, por esta penosa pérdida, por su gran vínculo con su papá, por el hueco que le deja…

Dejar un comentario


By submitting this form, you are consenting to receive marketing emails from: Expok, Encantada Nº 46, CDMX, 04100, http://www.expok.com.mx. You can revoke your consent to receive emails at any time by using the SafeUnsubscribe® link, found at the bottom of every email. Emails are serviced by Constant Contact

[index]
[index]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]
[523.251,1046.50]