PORTAL IMPULSADO POR LAS EMPRESAS RESPONSABLES:

- Advertisement -
ColumnistasLa crisis para dummies

La crisis para dummies

En un texto que ha circulado por todo Latinoamérica se explica de una manera ‘light’ la crisis financiera global.

Distrito Federal (14/10/2008).- A continuación te presentamos un texto que ha circulado por correo electrónico. Grupo Reforma consultó con expertos sobre su veracidad y claridad, mismos que coinciden en que es un texto que te puede dar un panorama básico de qué es lo que estamos viviendo en estos momentos.

Una explicación al problema financiero internacional. ¿Qué ha ocurrido en los bancos de EU?

Antecedentes

2001. Explosión de la burbuja de internet.

2005-2007 La Reserva Federal baja el precio del dinero del 6.5 por ciento al uno por ciento.

Con una tasa de interés para hipotecas tan baja, despega el «boom» inmobiliario. En 10 años, el precio real de las viviendas se multiplica por dos en Estados Unidos.

Empieza el problema

Lo que para un pequeño inversionista americano es una bendición, es decir el poder comprar una segunda o tercera vivienda a una tasa de interés realmente baja, para un banquero se vuelve un dilema de rentabilidad, pues aunque coloque muchos créditos, sus ingresos promedio por el cobro de intereses, baja.

Ante esta particular paradoja, a más de algún banquero en Estados Unidos se le ocurrió lo siguiente:

A. Dar préstamos más arriesgados (por los que cobrarían más intereses), y

B. Compensar el bajo margen aumentando el número de operaciones (1000
x poco es más que 100 x poco)

En cuanto a lo primero, es decir, dar créditos más arriesgados, decidieron:

1. Ofrecer hipotecas a un nuevo tipo de clientes llamados los «ninja» (que en el argot bancario americano significa no income, no job, no assets). O sea personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo y sin garantías reales.

2. Cobrarle al «ninja» más intereses, aunque obvio, habría más riesgo

3. Aprovecharse del boom inmobiliario.

4. Además, llenos de entusiasmo, decidieron conceder créditos hipotecarios por un valor superior al valor de la casa que compraba el «ninja». De acuerdo a las tendencias del mercado, esa casa, en pocos meses, valdría más que la cantidad dada en préstamo. Además, como la economía americana iba muy bien, el deudor hoy insolvente podría encontrar trabajo y pagar la deuda sin problemas.

5. A este tipo de hipotecas, les llamaron «hipotecas subprime» Nota: Se llaman «hipotecas prime» las que tienen poco riesgo de impago. Se llaman «hipotecas subprime» las que tienen más riesgo de impago.

Todo este planteamiento funcionó bien durante algunos años. En todo este tiempo, los «ninja» iban pagando los plazos de la hipoteca y además, como les habían dado más dinero del que valía su nueva
propiedad, se habían comprado carro nuevo, habían hecho remodelaciones en la casa y se habían ido de vacaciones con la familia. Todo ello seguramente pagando a plazos y con el dinero de más que habían recibido del banco.

En cuanto a lo segundo, es decir, aumentar el número de operaciones:

Como los bancos se vieron de repente dando muchos préstamos hipotecarios a la vez, notaron que se les acababa el dinero. La solución fue muy fácil: acudir a bancos extranjeros para que les
prestaran dinero.

Con ello, el dinero que ahora en la mañana depositó un simple taxista inglés en su Caja de Ahorros en Londres (llamémosle Peter) puede estar esa misma tarde en Illinois, porque allí hay un Banco al que su Caja de Ahorros le ha prestado su dinero para que se lo preste a un «ninja».

Por supuesto, el «ninja» de Illinois no sabe que el dinero le llega desde Londres y mucho menos Peter sabe que su dinero, depositado en una entidad seria como es su Caja de Ahorros, empieza a estar en un cierto riesgo. Tampoco lo sabe el Presidente de la Caja de Ahorros donde Peter deposita sus dineritos. Es más, el presidente piensa que el «Bank of Illinois» es una institución seria con la que da gusto trabajar. Probablemente tampoco lo sabe el gerente de la sucursal de la Cajade Ahorros de donde Peter es cliente. A lo sumo, sabrá que el banco que él representa tiene invertida una parte del dinero de sus ahorrantes en un Banco importante de Estados Unidos.

Primer comentario

Hasta aquí, todo está muy claro y también está claro que cualquier persona con sentido común, aunque no sea un especialista financiero, puede pensar que si algo falla, el golpe puede ser mportante.

Segundo Comentario

La globalización tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes y sus peligros. La gente de la Caja de Ahorros en Londres no sabe que está corriendo un riesgo en Estados Unidos y cuando empieza a leer que allí se dan hipotecas subprime, piensa: «Qué locuras hacen».

Además, resulta que existen las «Normas de Basilea», que exigen a los Bancos de todo el mundo que tengan un Capital mínimo en relación con sus Activos.

Las Normas de Basilea exigen que el Capital de ese Banco no sea inferior a un determinado porcentaje del Activo. Entonces, si el Banco está pidiendo dinero a otros Bancos y dando muchos créditos, el
porcentaje de Capital sobre el Activo de ese Banco baja y no cumple con las citadas Normas de Basilea.

Empieza el problema

Algún avispado recordó las ventajas de la Titulización: el Banco de Illinois «empaqueta» las hipotecas -prime y subprime- en paquetes que se llaman MBS (Mortgage Backed Securities, o sea, Obligaciones
Garantizadas por Hipotecas). Así, donde antes tenia mil hipotecas «sueltas», dentro de la Cuenta «Créditos concedidos», ahora tiene 10 paquetes de 100 hipotecas cada uno, en los que hay, como en la Viña del Señor, de todo, bueno (prime) y malo (subprime). El Banco de Illinois busca compradores para esos 10 paquetes:

¿A dónde va el dinero que obtiene por esos paquetes?

Va al Activo, a la Cuenta de «Dinero en Caja», que aumenta, disminuyendo por el mismo importe la Cuenta «créditos concedidos», con lo cual la proporción Capital/Créditos concedidos mejora y el Balance del Banco cumple con las Normas de Basilea. Hasta aquí todo bien.

¿Quién compra esos paquetes para que el Banco de Illinois «mejore» su Balance de forma inmediata?

El Banco de Illinois crea unas entidades filiales, los «Conduits» que no son Sociedades, sino Trusts o Fondos, y que por ello no tienen obligación de consolidar sus Balances con los del Banco matriz.

Tercer comentario

Si cualquier persona que trabaja en la Caja de Ahorros en Londres, desde el presidente al gerente de la sucursal de Peter, supieran algo de esto, se hubieran afligido.

Pero como no sabían, todos hablan en las juntas semanales y mensuales de sus inversiones internacionales, de las que no tienen la más mínima idea.

¿Cómo se financian los Conduits? En otras palabras, ¿de dónde sacan dinero para comprar al Banco de Illinois los paquetes de hipotecas?

Respuesta, de varios sitios:

1. Mediante créditos de otros Bancos.

2. Contratando los servicios de Bancos de Inversión que pueden vender esos MBS a Fondos de Inversión, Sociedades de Capital Riesgo, Aseguradoras, Financieras, Sociedades patrimoniales de una familia, etc.

Cuarto Comentario

La bola sigue haciéndose más grande.

Quinto Comentario

Nótese como el riesgo se va acercando a las familias de a pie, porque igual que Peter y animado por los promotores comerciales de la caja de Ahorros de Londres, cualquiera va y mete su dinero en un Fondo de Inversión americano.

Continuamos con la historia

Nunca nadie debe dudar de la honorabilidad de los banqueros, profesionales sabios que saben como cuidar nuestros ahorros. Es más, para ser «financieramente correctos», los Conduits o MBS tenían que
ser bien calificados por las Agencias de Rating.

Éstas dan calificaciones en función de la solvencia, liquidez, etc. Estas calificaciones dicen: «a esta empresa, a este Estado, a esta organización, se le puede prestar dinero sin riesgo», o simplemente
«tengan cuidado con estos otros porque se arriesga usted a que no le paguen».

Nota: Se incluye aquí lo que significa la palabra «Rating»:
Calificación crediticia de una Compańía o una Institución, hecha por una agencia especializada.

En terminos generales los niveles son: AAA (el máximo), AA, A, BBB, BB, C y D (son muy malos).

En términos generales un Banco grande suele tener un rating de AA; un banco mediano, un rating de A.

Las Agencias de rating calificaban a los Conduits (Fondos de Inversión, Trust Funds, etc) y a las emisiones de MBS (Mortgage Backed Securities) con estas calificaciones o les daban otros nombres, más sofisticados y sexys, pero que, al final, dicen lo mismo. Les llamaban:

Investment grade a los MBS que representaban hipotecas prime, o sea, las de menos riesgo (serían las AAA, AA y A).

Mezzanine, a las intermedias (suponemos que las BBB y quizá las BB)

Equity, a las de alto riesgo de impago, es decir, a las malas, o sea, a las subprime, que, en todo este relajo son las grandes protagonistas.

Y sigue la historia

Los Bancos de Inversión colocaban fácilmente las mejores MBS (investment grade) a inversores conservadores, obviamente a intereses bajos.

Otros administradores de Fondos, Sociedades de Capital Riesgo, etc, más agresivos preferían a toda costa rentabilidades más altas, es decir, más riesgosas. Entre otras razones porque los «traders», los
gerentes y los directores cobran sus bonos anuales en función de la rentabilidad obtenida.

Nos quedan los MBS muy malos. ¿Cómo venderlos sin que se note el riesgo tan alto que tienen en sí mismos?

Sexto Comentario

La cosa se complica y, por supuesto, los de la Caja de Ahorros en Londres siguen haciendo declaraciones felices y contentos, hablando de la buena marcha de la economía y hasta de las obras de beneficencia que hacen en la comunidad.

Seguimos

Algunos Bancos de Inversión lograron obtener de las Agencias de Rating una recalificación (un «re-rating», palabra que no existe pero que nos servirá para ir entendiendo el asunto)

El «re-rating» es un invento para subir el rating de los MBS malos, que consiste en:

Estructurarlos en tramos, a los que les llaman «Tranches» ordenando, de mayor a menor, la probabilidad de un impago, y con el compromiso de priorizar el pago a los menos malos.

Es decir:

Yo compro un paquete de MBS, en el que me dicen que los tres primeros MBS son relativamente buenos, los tres segundos, muy regulares y los tres terceros, francamente malos.

Esto quiere decir que he estructurado el paquete de MBS en tres «tranches»: el relativamente bueno, el muy regular y el muy malo.

Me comprometo a que si no paga nadie del tranche muy malo (o como dicen estos señores, si en el tramo malo incurre en «default»), pero cobro algo del tranche muy regular y bastante del relativamente bueno, todo irá a pagar las hipotecas del tranche relativamente bueno, con lo
que, automáticamente, este tranche podrá ser calificado de AAA.

Séptimo Comentario

Algunos especialistas empiezan a llamar a estas operaciones «magia financiera».

Para acabar de complicar las cosas para los depositantes como Peter, estos MBS ordenados en tranches fueron rebautizados como CDO (Collateralized Debt Obligations, Obligaciones de Deuda
Colateralizada) . Igual se les podía haber dado cualquier otro nombre mas exótico.

No contentos con lo anterior, los magos financieros crearon otro producto importante: los CDS (Credit Default Swaps) En este caso, el adquirente, el que compraba los CDO, asumía un riesgo de impago por
los CDO que compraba, cobrando más intereses. O sea, compraba el CDO y decía: «si falla, pierdo el dinero. Si no falla, cobro más intereses.»

Siguiendo con los inventos, se creó otro instrumento, el Synthetic CDO, el cual muchos aún no descifran, pero que daban una rentabilidad sorprendentemente más elevada.

Más aún, los que compraban los Synthetic CDO podían comprarlos mediante créditos bancarios muy baratos. El diferencial entre estos intereses muy baratos y los altos rendimientos del Synthetic hacía
extraordinariamente rentable la operación.

Se me olvidaba, la gran mayoría de estos instrumentos de inversión, tan riesgosos pero tan rentables a la vez, fueron asegurados por empresas de reconocido prestigio y trayectoria. Esto con el fin de
«proteger al inversionista» Bienvenida a la fiesta AIG».

Al llegar aquí vale la pena recordar una cosa que es posible que se nos haya olvidado a estas alturas: el hecho de que toda la complejidad de las operaciones descritas está basada en que los «ninjas» pagarán sus hipotecas y que el mercado inmobiliario norteamericano seguirá subiendo.

Pero

A principios de 2007, los precios de las viviendas norteamericanas empezaron a bajar.

Muchos de los «ninjas» se dieron cuenta de que estaban pagando por su segunda o tercera casa más de lo que ahora valía y decidieron o no pudieron seguir pagando sus hipotecas.

Automáticamente, nadie quiso comprar MBS, CDO, CDS o Synthetic CDO y los que ya los tenían no pudieron venderlos.

Todo el montaje se fue hundiendo y un día, el gerente de la caja de Ahorros en Londres llamó a Peter para decirle que bueno, que su dinero se había esfumado, o en el mejor de los casos, había perdido un 60 por ciento de su valor.

Octavo comentario

Todos a tratar de explicarle a Peter lo de los «ninjas», lo de su dinero en el Bank de Illinois y la Chicago TrustCorporation, lo de los MBS, CDO, CDS, y Synthetic CDO.

Sin embargo hay algo que nadie sabe todavía: ¿Donde está todo ese dinero?

Hay una razón muy importante por la cual esta pregunta no tiene respuesta: nadie sabe dónde está ese dinero. Y al decir nadie, es NADIE.

Pero las cosas van más allá. Porque nadie sabe la porquería de instrumentos financieros que tienen los Bancos (Bancos de Inversion incluidos) en los paquetes de hipotecas que compraron, y como nadie lo
sabe, los Bancos empiezan a no fiarse unos de otros.

Como no se fían, cuando necesitan dinero y van al Mercado Interbancario, que es donde los Bancos se prestan dinero unos a otros, o no se lo prestan o se lo prestan caro.

El interés a que se prestan dinero los Bancos en el Interbancario es el Euribor (Europe Interbank Offered Rate, o sea, Tasa de Interés ofrecida en el mercado interbancario en Europa).

Por tanto, muchos bancos emproblemados se ven de repente con problemas de liquidez.

Consecuencias:

1. No dan créditos

2. No dan hipotecas.

3. Muchos millones de inversionistas que han comprado acciones de todos estos bancos empiezan a ver cómo el valor de sus acciones se van en picada.

Para terminar de complicar todo, el Banco Central Europeo empieza a subir sus tasas de interés. El Euribor a 12 meses, que es el índice de referencia de las hipotecas, empieza a elevarse.

Como los Bancos no tienen dinero:

1. Venden sus participaciones en empresas

2. Venden sus edificios

3. Hacen campañas para que más inversionistas como Peter inviertan más y a mejores condiciones. En Europa ya hay bancos ofreciendo a sus clientes depósitos a plazo al 4.75 por ciento.

Ahora resulta, que también las familias en Europa empiezan a sentirse apretadas por el pago de la hipoteca. La diferencia es que es de la hipoteca de su única casa. Al subir la tasa de interés, la cuota sube.

No les queda más remedio que apretarse el cinturón y procurar llegar sanos y salvos a fin de mes. En España ya muchas familias sufren por esta causa.

Con la baja en el consumo, los comerciantes compran menos a los fabricantes (digamos calcetines). El fabricante de calcetines nota que, como vende menos calcetines, le empieza a sobrar personal y
despide a unos cuantos. Y esto se refleja en el índice de desempleo, básicamente en la ciudad donde se encuentra ubicada la fábrica de calcetines. En este sitio la gente empieza a comprar menos en las
tiendas.

¿Hasta cuándo va a durar esto?

Es muy difícil de contestar, por varias razones:

1. Porque se sigue sin conocer la dimensión del problema: las cifras varían de 500 mil a un millón de millones de dólares.

2. Porque no se sabe quiénes son los afectados. No se sabe si los cientos de bancos como el de Peter, bancos de toda la vida, serios y con tradición, tienen mucha porquería en su Activo.
Lo malo es que estos bancos tampoco lo saben.

3. Cuando, en los Estados Unidos las hipotecas no pagadas por los «ninjas» se vayan ejecutando, o sea, cuando los bancos puedan vender las casas hipotecadas (al precio que sea) será el momento de saber entonces cuanto valen MBS, CDO, CDS y hasta los Synthetic. Mientras tanto, nadie se fía de nadie.

Noveno Comentario

Alguien ha calificado este asunto como «la gran estafa». Otros han dicho que el Crack del 29, comparado con esto, es un juego de niños.

Bastantes, quizá demasiados traders se han enriquecido con los bonos anuales que han ido cobrando todos estos años.

Las autoridades financieras tienen una gran responsabilidad sobre lo que ha ocurrido. Las Normas de Basilea, teóricamente diseñadas para controlar el sistema, han estimulado el abuso de sanos instrumentos financieros como la titularización de deuda, hasta extremos capaces de oscurecer y complicar enormemente los mercados a los que se pretendía proteger.

La banca de inversión en los Estados Unidos no está bajo la regulación de la Reserva Federal.

Las Juntas Directivas de las entidades financieras involucradas en este gran problema tienen una gran responsabilidad, porque no se han dado cuenta del riesgo abismal en el que se movían.

Entre estos debemos incluir al gerente y al presidente de la Caja de Ahorros de Londres, institución a la cual Peter confió sus modestos ahorros de taxista. Algunas agencias de rating han sido incompetentes o no independientes respecto a sus clientes, lo cual es muy serio.

Fin de la historia

Los principales Bancos Centrales (el Banco Central Europeo, la Reserva Federal norteamericana) han ido inyectando liquidez monetaria para que los Bancos tradicionales puedan tener dinero.

La Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de los EU le han pedido al Congreso 700 mil millones de dólares para comprar hipotecas, títulos y demás instrumentos basura.

La idea es limpiar de la mala cartera los balances de los bancos, hipotecarias y aseguradoras emproblemadas. Lo que han hecho es nacionalizar las pérdidas y privatizar las ganacias.

Además, aunque no nos lo han planteado así, debemos recordar que desde hace algunos días AIG ya es la mayor aseguradora pública del mundo.

Para ir terminando, un amigo mío pregunta: ¿De dónde sacan el dinero los Bancos Centrales?

Para no complicar la explicación de la crisis, quedémonos en lo siguiente: todos estamos pagando las imprudencias y mala fe de muchos banqueros, supervisores y de todos los políticos que no quisieron o no pudieron ponerle un paro a la avaricia de algunos.

Paradoja: Henry «Hank» Paulson y Ben Bernake le pidieron al Congreso poderes adicionales para administrar la crisis.

Finalmente, insisto con mi pregunta: ¿Dónde esta el dinero de Peter?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

PLATIQUEMOS EN REDES SOCIALES

Lo más reciente

DEBES LEER

TE PUEDE INTERESAR