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La “Piratería”, ilícito que aniquiló a Videoclubes

En la colonia Las Plazas, que se ubica en Querétaro, Querétaro, opera uno de los últimos Videocentro que vivió el auge de la renta del video hace más de 20 años, pero que hoy agoniza debido al impacto de varios factores, pero sobre todo, de la piratería.

Javier Gómez Lamadrid es el propietario de este pequeño establecimiento que opera desde 1987, y que vivió la transición entre las rentas de los formatos Beta y VHS a los DVD.

A este pequeño emprendedor le tocó vivir el esplendor de la dos empresas que dominaron el mercado de la renta de video: Videovisión y Videocentro.

Hoy en día, el negocio que se ubica en el número 44 de la Plaza Santa Cecilia apenas sobrevive, atrás quedaron los años de bonanza.

“Los que quedamos somos aquellos que no teníamos realmente una necesidad de la empresa Videocentro, porque nos supimos adaptar a las circunstancias. Los que no pudieron hacerlo vendieron su tienda o la cerraron simplemente”, comenta en entrevista.

De acuerdo con información de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (Canacine), entre el año 2007 y 2006 el número de videoclubes en México cayó 32%. Y entre 2008 y 2007 el sub sector reportó nuevamente una caída de 11%.

En lo referente a las ventas de todas las pequeñas empresas que operaban en dicho mercado, la Canacine informó que entre los años 2006 y 2007 la facturación se redujo 18%, mientras que entre 2008 y 2007 la variación fue otra negativa al caer 15%.

Maximiliano García, director general de Canacine, consideró que el fenómeno de la piratería aniquiló a este sub sector de la economía, el cual llegó a generar empleos formales e ingresos para las arcas de la Federación.

“Nosotros tenemos hoy por hoy un solo socio que es BlockBuster, básicamente es el único sobreviviente”, comenta el directivo de Canacine.

García comenta que el asunto de la piratería es un fenómeno lamentable, que no sólo afectó a los videoclubes, sino también a distribuidores y exhibidores de películas.

“Pero en particular, el segmento del video, sí ha afectado muchísimo a los distribuidores como a empresas que ponen ofertas de títulos en DVD, Blue Ray, en tiendas de autoservicio, y por supuesto a los videoclubes porque prácticamente todos estos negocios familiares desaparecieron en México”, dijo el directivo.

En contraparte el negocio de la piratería de películas apócrifas comenzó a crecer de forma exponencial con el paso de los años, quizá desde 2005, dice Gómez Lamadrid.

Justifican actividad ilícita

En noviembre de 2009 la Cámara Americana de Comercio (AmCham, por sus siglas en inglés) efectúo un estudio de mercado sobre los impactos de la piratería en diversos rubros.

El organismo determinó que una de las categorías con mayor incidencia de compra es la de música, películas y series, la cual es comprada casi por la totalidad de los entrevistados.

Según la Tercera Encuesta de Hábitos de Consumo de Productos Pirata y Falsificados en México, en este país los niveles socioeconómicos B, C+ consumen 95% de piratería relacionada con música, series y películas, lo cual es un porcentaje mayor de consumo al de los niveles C-, D+, que consumen 92%.

“Vemos que la categoría con mayor incidencia de compra es la de música, películas y series, la cual es comprada casi por la totalidad de los entrevistados. En segundo lugar se ubica ropa y en tercero calzado, categorías que son adquiridas principalmente por los niveles socioeconómicos más bajos”, indica el documento de la AmCham.

Los niveles altos presentan una diferencia cuando se trata de la categoría de accesorios celulares, accesorios de cómputo y reproductores de MP3/MP4 en comparación al resto de los niveles socioeconómicos, según la AmCham.

Respecto a los efectos de la piratería, los entrevistados en la encuesta estuvieron, en su mayoría, de acuerdo en que este ilícito debilita las industrias locales, genera pérdida de impuestos y fomenta la delincuencia.

El estudio realizado por la AmCham resaltó el hecho de que 66% de los entrevistados en la encuesta considera que la piratería fomenta la pérdida de impuestos. En la exploración cualitativa encontramos que la principal justificación de los compradores de productos apócrifos es el bajo poder adquisitivo que tienen al no tener trabajos o al considerar que son mal remunerados.

“Ellos son conscientes de que al adquirir piratería están fomentando la pérdida de empleos, creando un círculo vicioso, que no están dispuestos a romper”, indica el documento.

Este año la AmCham difundirá una actualización sobre los hábitos de consumo de piratería en el país.

Mike Margáin, vocero del comité de Propiedad Intelectual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en México AmCham, explicó que se ha puesto en marcha una nueva campaña por parte del sector privado para exhortar a la población a no comprar piratería.

“Hemos pasado de “Di no a lo pirata” a “Compra original”, dice el directivo. Las empresas pierden, el estado pierde, porque la venta de esos productos no genera los impuestos que el comercio establecido, dice Margáin.

De acuerdo con Jorge Dávila Flores, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), al final del primer trimestre del año en curso los ingresos de la piratería superaron los ingresos que obtuvo México por los rubros de Inversión Extranjera Directa (IED) y de Turismo.

Se estima que de enero a marzo del año en curso la piratería facturó 18 mil 750 millones de dólares, cifra superior a los 5 mil millones de dólares que llegaron a México vía Inversión Extranjera Directa, mientras el sector turismo alcanzó 6 mil millones de dólares.

Incluso las remesas que envían los mexicanos que radican en Estados Unidos se ubicaron en 5 mil 98 millones de dólares en el periodo de referencia, asegura Dávila Flores.

Fuente: Eluniversal.com.mx
Por: Ramiro Alonso
Publicada: 11 de octubre de 2011.

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