La industria de los plásticos está sintiendo económicamente hablando la prohibición de su uso en diversos estados del país.

El cambio climático cada vez es más evidente, es perceptible en los niveles de contaminación más altos que otros años, y en temporada de primavera cuando hay lluvias o frío.

Se trata de una situación que no sólo afecta a las personas que residen en la ciudad, sino también a la gente del campo y a los sembradíos; una consecuencia que impacta a la economía de las comunidades y del país.

Sin embargo, para poder salvar al planeta es necesario eliminar los contaminantes y generar menos basura. Muchos países han optado por evitar ciertos desechos y cambiar hábitos para mejorar el rumbo de la Tierra: aunque ya contaminamos bastante, queremos ayudar.

Por esta razón, hoy en día es más frecuente encontrar iniciativas que apoyan al medio ambiente y que fomentan la adecuada separación de basura, sin olvidar la recolección de envases de plástico y otro tipo de desechos en sitios de donde se obtiene oxígeno, tales como parques y áreas verdes.

Adiós a popotes y bolsas plásticas en Baja California Sur

Entre las prohibiciones, en México ya hay varios estados en los que se está limitando el uso de plásticos desechables y popotes, la finalidad es disminuir el uso de este material que tarda cientos de años en degradarse.

A pesar de que esto significa un beneficio social, también está el otro lado de la moneda, puesto que las empresas que fabrican estos materiales están en la cuerda floja.

La materia prima de estas industrias actualmente no es tan consumible. Ahora el 60% de los fabricantes ya no existen y algunos cambiaron de giro.

Dentro del foro de Plastigem 2019, Aldimir Torres, presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), y El Financiero, sostuvieron que todos los estados están enfrentando propuestas de ley relacionadas con el uso de popotes y otros productos plásticos como bolsas y platos:

Hay más de 80 iniciativas de ley contra del uso de plástico. Estamos trabajando de cerca con todos los legisladores para que comprendan que el problema no está en su aplicación, sino en la falta de un esquema de reutilización de estos materiales

Asimismo, dijo que en el caso de las bolsas de plástico, las empresas están trabajando entre el 30 y 70% de su capacidad por la baja demanda, lo que puede provocar que desaparezcan.

Debido a esta situación, casi el 8.5% del personal que está contratado por la industria ya no tiene trabajo.

Esto también se combina con el problema de la inseguridad -algunas empresas tienen que pagar derecho de suelo a la delincuencia organizada-, así como un aumento acelerado en el costo de los energéticos, dijo Aldimir Torres.

Sobre este tema, Heberto Moreno, director de plásticos de la compañía BASF en México, mencionó que para ser más competitivos ante los importadores, ellos trabajan en sistemas personalizados conforme a la demanda del país.

A nivel empresarial, las firmas que se dedican al plástico están tomando serias medidas para absorber el impacto. Pero todo apunta a que esta industria desaparecerá debido a la constante negativa de usar estos productos.

Es importante no sólo resaltar el daño que los plásticos generan, sino que se deben proponer planes, medidas de reciclaje y reutilización, iniciativas que desafortunadamente, hasta el momento, han fallado en México.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.