Según la magnitud del daño y con la manera en que la empresa maneje el evento es la reacción del mercado bursátil…

El cuidado del medio ambiente se ha convertido en un tema relevante en la sociedad, debido a esto se han implementado cientos de medidas para disminuir la temperatura, la contaminación y el daño hacia nuestros ecosistemas.

Sin embargo, todavía hay algunas que no respetan los acuerdos y además de fallar, han provocado un daño mayor.

Una de las peores catástrofes ambientales de la historia ha sido la que sucedió en 2010 cuando se incendió la plataforma Deepwater Horizon, de la empresa de gas y petróleo BP, antes British Petroleum. Un hecho que generó el derrame de 4.9 millones de barriles de crudo en el Golfo de México y causó la muerte de 10 trabajadores.

Tras este incendio, la empresa recibió multas que ascendieron a más de 65 mil millones de dólares y la caída del 3% en sus acciones en la Bolsa de Londres, dos jornadas posteriores al evento.

Un caso más reciente es el de Grupo México, empresa que derramó 3 mil litros de ácido sulfúrico en el mar de Cortés.

Este descuido le ha valido la clausura temporal de las instalaciones en donde sucedió el derrame, ya que no presentó la documentación de la autorización de impacto ambiental.

Después de este incidente, la SEMARNAT está investigando otros accidentes ambientales atribuidos a Grupo México, quien afirma ya suman más de 22.

El derrame tuvo otras consecuencias, sufrió el castigo de los inversionistas ya que sus acciones cayeron 15% en ocho jornadas, una cifra que representa una pérdida de 63 mil 136 millones de pesos en capitalización bursátil.

“El mercado al final premia o castiga prácticas que benefician al ambiente”, explicó Roberto Ballinez, director ejecutivo senior de Finanzas Públicas e Infraestructura de la calificadora HR Ratings al Economista.

¿Cómo se ve reflejado el cobro de los daños ambientales en las empresas?

Roberto Ballinez, dice que de acuerdo con la magnitud del daño y la manera en que la empresa maneje el evento, se reflejará la reacción en el mercado.

Si el impacto se minimiza o se sobredimensiona con declaraciones por parte de las autoridades ambientales, repercutirá en la reacción del mercado.

Un estudio del 2015 de la Universidad de Adelaida en Australia dice que los accionistas en promedio sufren una pérdida aproximada de 1.3% en los siguientes dos días del desastre ambiental del que fueron responsables.

Sucede en los primeros días porque son en los que el desastre está presente, y todos pueden visualizar la gravedad del asunto. Sin embargo, los inversionistas pueden reconocer la gravedad del accidente un poco más tarde.

Cuando fue el incidente de BP sus acciones se profundizaron e incluso cinco semanas después, éstas se fueron desplomando en un 13%, borrando 12 mil millones de dólares en valor de mercado, luego de que los inversionistas percibieran que el costo del accidente petrolero sería mayor al previsto.

Según el estudio «Corporate litigation and Changes in the reputation of the CEO: guidance of the US Federal Court trials», las pérdidas en el mercado de valores son más graves para las empresas con malos registros ambientales y de seguridad.

Eduardo Piquero, director general de la Plataforma Mexicana de Carbono que impulsa las finanzas verdes, explicó que los inversionistas están más atentos en “cómo las empresas previenen o minimizan los accidentes que impactan al medio ambiente, sobre todo en una industria como la minería que por sí misma es contaminante y vulnerable a cometer accidentes”.

Dijo que hay bonos asociados a el remedio de accidentes. El objetivo es que un emisor manifieste deuda con el fin de remediar un impacto medioambiental negativo.

“El mercado de bonos verdes también financia proyectos para remediar accidentes que dañan al ambiente”, añadió Piquero.

Bonos verdes

Un bono verde es un instrumento mediante el cual se obtienen recursos económicos para financiar parcial o totalmente proyectos de energía renovable: agua, construcción sustentable, eficiencia energética, transporte limpio, manejo de residuos o agricultura sustentable. Éstos contribuyen a un mejor uso de los recursos y a la reducción de emisiones de CO2 y gases de efecto invernadero.

Según el director ejecutivo en HR Ratings, si se habla de una empresa que tiene un porcentaje de sus acciones en el mercado, hay evidencia de que el mercado premia.

«Estudios demuestran que una acción tiene más rendimiento en empresas con una vocación verde, aunque no existen estudios de México porque el mercado no es tan profundo”.

Además, agregó que en el mercado de deuda también hay evidencia estadística de que las empresas que colocan bonos verdes pueden tener mejores condiciones de financiamiento y mostrar una destacada reputación.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.