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Cuando una campaña social se sale de control: caso #BlackDotCampaign

La causa que apoya Black Dot Campaign es muy loable, pero su ejecución dejó mucho qué desear

Imagen via Jane Hunton

Imagen via Jane Hunton

¿Cuál es la mejor forma de apoyar a las víctimas de violencia doméstica? Una de las manifestaciones de este tipo de abuso es que las personas que lo sufren son aisladas de su familia, amigos y comunidad, lo que hace muy difícil que pidan ayuda o encuentren recursos para salir de su situación. Con esto en mente se creó la Black Dot Campaign, una iniciativa digital con muy buenas intenciones que también recibió muchas críticas.

No se sabe muy bien en qué momento comenzó la campaña en redes sociales, pero según la línea de tiempo presentada en el sitio web Jezebel, la primera mención disponible es una publicación del 13 de septiembre en la página de Facebook de Jane Hunton, quien afirma:

El punto negro en la mano permite que los profesionales sepan que eres un sobreviviente de violencia doméstica en una situación vulnerable y que necesitas ayuda pero no puedes pedirla porque tu agresor está monitoreando todos tus movimientos. En solo 24 horas esta campaña ha alcanzado a 6 mil personas en todo el mundo y ya ha ayudado a 6 mujeres. Por favor propaga esta campaña y publica una foto con el punto negro en tu mano para mostrar tu apoyo a todos los sobrevivientes de violencia doméstica.»

Miles de personas, incluyendo a Dr. Drew, una personalidad de la televisión estadounidense, compartieron su apoyo en redes sociales (la publicación de Hunton fue compartida más de 83 mil veces) y fue ahí cuando comenzaron a surgir algunas dudas: ¿si los agresores ven la campaña, no tomarán represalias contra quienes tengan el punto en la mano?, ¿qué se puede hacer al ver a alguien en la calle con ese punto?, ¿realmente todos los profesionales de la salud mental y física reconocen el símbolo y saben qué hacer cuando lo ven?

La página oficial de Facebook de la campaña, la cual ya fue dado de baja, publicó entonces una aclaración (según las capturas de pantalla del sitio web Snopes) en la que afirma varias cosas: que la idea surgió de una persona que sufrió de violencia doméstica, que los cuerpos profesionales no recibieron información o entrenamiento sobre la campaña y su significado, pero que si alguien pide ayuda a través de la página, sus administradores contactan a la persona con quienes «puedan en verdad ayudar» y que esta solución no ayudará a todos pero sí creará conciencia sobre el problema. Finalmente, el mensaje recuerda que la seguridad siempre viene primero, finalizando con: «la intervención y el apoyo deben llevarse a cabo solamente por profesionales.»

Como respuesta a la campaña, varias organizaciones y personas especializadas en el tema, como Project Santuary, declararon que no apoyan la iniciativa, ya que tiene el potencial de generar aún más violencia.

La fundadora de la Black Dot Campaign, una mujer británica que permanece anónima, le dijo a la BBC que «cuando las cosas se hacen virales, pierdes un poco el control», pero que confía en que si una víctima considera que usar el punto negro es un riesgo, no lo dibujará en su mano.

La campaña demuestra, entonces, que de las redes sociales pueden surgir movimientos ciudadanos muy interesantes, pero la misma naturaleza de estas también permite que el objetivo original se diluya o que personas sin la preparación profesional necesaria generen una iniciativa que no tenga suficientes bases.

Acerca del autor

María José Evia H

Comunicadora especializada en medios digitales, literatura y equidad de género. Coordina, escribe y edita contenidos de ExpokNews y la Síntesis diaria, además de colaborar en medios como Letroactivos, Letras Libres, Lee + y Equilibrio. Aquí sus redes sociales.

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