Ahora la RSE se ha convertido en una inversión en lugar de un gasto.

Antes de la llegada de Internet, un cliente descontento tenía la opción de hacer una llamada telefónica o escribir una carta de correo postal a una compañía. Ahora un solo cliente puede informar a millones acerca de su experiencia con un negocio en menos de un minuto.

La reputación está en juego

Crear un mundo social y medioambientalmente sostenible es, en estos momentos, el gran proyecto de la humanidad. Las empresas son parte indispensable en este proyecto, en colaboración con la sociedad civil y los gobiernos. Efectivamente, algunas empresas están viendo la necesidad de repensar la manera tradicional de desarrollar sus actividades. Para ello, intentan ser más permeables respecto a lo que sucede a su alrededor y más conscientes de su impacto sobre las comunidades en las que actúan y sobre las generaciones futuras. Sin embargo, en tiempos de crisis social y medioambiental, la confianza en las empresas es baja y las relaciones entre sectores continúan siendo difíciles.

Las empresas arriesgan su reputación y enfrentan un juicio cada vez mayor; aunque hay muchos casos de compañías que han aplicado prácticas no tan responsables. Todos recordamos el derrame de petróleo de Chevron-Texaco en la selva amazónica ecuatoriana, o los conflictos entre Pluspetrol y los pueblos indígenas peruanos.

Por otro lado, también hay otras empresas que han demostrado su evolución en el compromiso con el medio ambiente, el desarrollo social o la asistencia a las comunidades indígenas, ya sea como resultado de la presión social o de una verdadera convicción. La mayoría de ellos son empresas europeas, como la noruega Statoil, que ha dado los primeros pasos hacia la adopción de políticas sociales y de sostenibilidad. En el contexto energético latinoamericano, este es el caso de empresas como Iberdrola o Repsol.


Se necesitan muchas buenas obras para construir una buena reputación, y solo una mala para perderla dijo Benjamin Franklin. La RSE te puede ayudar.

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Según Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de Esade, en general, las empresas, especialmente las grandes, han logrado incorporar la RSE de forma transversal, integrándola en los departamentos clave y estratégicos. Más de 8,000 empresas han adoptado una serie de compromisos que abogan por un modelo de gestión responsable.

Carreras dijo que existen empresas que realmente han avanzado en la gestión de riesgos, han mejorado la cadena de suministro, prestado más atención a la hora de elegir proveedores y analizado la posibilidad de derrames y han logrado un progreso significativo en la eficiencia, en todos los asuntos relacionados con la sostenibilidad, el agua, la energía, los residuos.

La reputación en la industria petrolera

La industria del petróleo y el gas es una de las industrias con mayores efectos sobre el cambio climático y el agotamiento de los recursos. Es por eso que juegan un papel clave al adoptar políticas de responsabilidad, aunque no siempre ha sido así. Repsol es una de las multinacionales con mejor trayectoria en el sector petrolero en los últimos años. Comenzó con una imagen muy negativa que dio lugar a varios conflictos, y luego implementó una serie de medidas para mitigar los riesgos laborales en las áreas de explotación petrolera donde operaba.

El caso de las empresas estatales como Ecopetrol, Pdvsa, YPFB y Petrobras también es importante ya que se rigen por políticas gubernamentales y comerciales. Según Berraondo, Petrobras es una de las empresas de la región que últimamente está trabajando más para adaptar sus políticas de responsabilidad en Brasil.

Shell después del derrame de petróleo en la zona del delta del Níger y su posterior proceso legal y multa millonaria, admitió su responsabilidad en cuanto a los daños al ecosistema y la comunidad rural de Bodo.

Ahora, Shell integra una serie de medidas para evitar daños en el medio ambiente. La compañía petrolera también es miembro fundador del proyecto Subsea Well Response, dedicado a la gestión de pozos costa afuera y a tomar medidas en casos de emergencia, un factor central en los yacimientos offshore como los operados en el Golfo de México y Brasil.

Otro ejemplo positivo de una compañía internacional que ha desarrollado mejores prácticas en América Latina es Pacific Rubiales de Canadá, honrado con la certificación EO100 Standard de sitios Rubiales y Quifa por Equitable Origin en Colombia, basada en sus prácticas de responsabilidad social y ambiental en sus campos de extracciones.

Desafíos cuando la reputación está en juego

Pero todavía hay mucho por hacer. Tal vez el mayor desafío no son solo las grandes empresas, sino también las pequeñas, que se unen al desafío de incluir las prácticas de RSE en sí mismas. Según los expertos, las deberían mejorar el diálogo con las comunidades locales y garantizar el cumplimiento de las normas internacionales.

Los riesgos no abordados adecuadamente dejan una huella más grande, y tal es el caso del derrame de petróleo de BP en el Golfo de México, según Ignasi Carreras.

¿Cuál es tu opinión cuando se trata de la reputación? ¿Estás de acuerdo que la responsabilidad social es imprescindible? ¿O crees que no es tan importante? Te leemos en los comentarios.

Acerca del autor

Daniela Lazovska