El calentamiento global no solo afecta a las tierras de cultivo, también puede provocar trastornos psicológicos, ¡entérate!

Como si no fuese suficiente que la variación del sistema climático afecte a los ecosistemas y el aire que respiramos, ahora está perjudicando a la salud mental.

Cuando el calor incrementa es más difícil conciliar el sueño, el estado de ánimo se modifica y la consecuencia es el cansancio y/o ansiedad. Estos cambios son cada vez más frecuentes, y aunque en muchas ocasiones los consideramos normales, no es así.

La temperatura del planeta está incrementando considerablemente, y si no se lleva a cabo alguna medida drástica, la situación continuará.

De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, en los próximos años el cambio climático tendrá graves consecuencias en la salud mental de millones de personas.

«A medida que la temperatura ambiente aumenta, la salud mental se ve deteriorada», mencionó Felipe González, profesor de la Universidad Católica de Chile que ha liderado un estudio publicado la revista Nature Climate Change.

En el estudio se especifica que cuando hay meses calurosos se originan más suicidios, y las personas tuitean sentimientos depresivos.

De acuerdo con González, existen razones para pensar que el cambio climático afecta directamente a la salud mental: la forma en que trabajan los neurotransmisores como la serotonina (reguladora de la emoción y la temperatura corporal), parece estar detrás del fenómeno.

«Nuestros procesos fisiológicos están regulados por la naturaleza, y el cambio climático genera perturbaciones: rompe nuestro equilibrio con el entorno y se convierte en una importante fuente de estrés».

«Todo ello incide especialmente en poblaciones más vulnerables como las personas mayores, dependientes o quienes tienen algún problema mental», destaca.

Las sequías, inundaciones y otro tipo de desastres naturales tienen un papel clave en la salud mental. Las consecuencias se traducen en traumas debido a las pérdidas de seres queridos o bienes personales.

Entre los síntomas que se presentan está la solastalgia, neologismo que se caracteriza por un sentido de desolación y pérdida, similar a lo que experimentan las personas obligadas a migrar de su entorno familiar.

Este fenómeno extremo no solo afecta a los ecosistemas, también desorganiza la producción de alimentos, el suministro de agua, e incluso daña las infraestructuras humanas; las consecuencias son daños en la salud mental y en el bienestar del ser humano.

Datos de un informe llamado «El concepto de refugiado climático», publicado por la Unión Europea, dice que cerca de 26 millones de personas son afectadas cada año por inundaciones, sequías o tormentas en todo el mundo.

«En general, el cambio climático puede considerarse una fuente adicional de estrés para nuestras preocupaciones cotidianas», insiste el estudio «Salud mental y nuestro clima cambiante: impactos, implicaciones y orientación», publicado en la revista International Journal of Mental Health Systems, y elaborado por la Asociación Psicológica Americana y Ecoamérica.

«Aunque no lo parezca, es un sentimiento de tristeza que aparece y nos inquieta», añade el psicólogo Juan Cruz, quien habla del concepto de «ecoansiedad o ansiedad climática», al que define como «miedo crónico a la destrucción medioambiental».

«Se necesitan compromisos globales, como el Acuerdo de París, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Marco de Sendai, para ayudar a avanzar en la salud mental global y la acción climática», concluye el estudio anterior.

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.