Conoce la fórmula de esta empresa para transformar las horas de voluntariado en dinero

¿Eres de los que disfrutan donar su tiempo y participar en actividades de voluntariado? ¿Cuántas horas llevas acumuladas a lo largo de tu vida? De acuerdo con la Encuesta Nacional de Solidaridad y Acción Voluntaria se estima que en México se realizaron 192 millones 500 mil acciones de este tipo en 2012. Imagina que las horas invertidas en estas acciones pudieran monetizarse, ¡seguramente se contaría con una mayor participación!

¡Ok, ok! sabemos que precisamente la idea del voluntariado es realizar una labor sin remuneración económica, de lo contrario dejaría de serlo y se convertiría en un trabajo cualquiera, sin embargo, esta empresa encontró una forma de monetizar el voluntariado y no es precisamente como lo imaginas.

A través de su programa de voluntariado, Monsanto Together, Monsanto busca generar un impacto positivo y mejorar la calidad de vida de las comunidades donde tiene operaciones y/o viven sus empleados. Esto como parte de su estrategia de responsabilidad social corporativa.

Además de promover en sus colaboradores un espíritu altruista y de comunidad, la empresa los incentiva a participar a través de un sistema de recaudación de fondos, es decir, les ofrece la oportunidad de intercambiar las horas de asistencia acumuladas por donaciones monetarias.

¿Cómo funciona?

A lo largo del año, Monsanto invita a sus colaboradores a realizar diversas actividades de voluntariado que giren en torno a tres temáticas principales:

• Nutrición.
• Seguridad alimentaria.
• Necesidades básicas (acceso a agua potable, drenaje e infraestructura).

Por cada 20 horas de voluntariado que realicen los colaboradores, la compañía da 250 dólares a la organización en donde se realizan dichas actividades. Si los voluntarios logran acumular el doble, es decir un total de 40 horas, se pueden solicitar dos donaciones para la misma organización, o bien, distribuirlas en dos asociaciones distintas.

Con el dinero acumulado se puede apoyar a todas aquellas instituciones sin fines de lucro que se encuentren legalmente constituidas, tales como fundaciones, asociaciones civiles, instituciones de asistencia privada y de beneficencia.

En Monsanto Together pueden participar todos los empleados contratados directamente por Monsanto; los subcontratados, amigos y familiares también pueden asistir, sin embargo sus horas no participan en la recaudación de fondos, a excepción del programa Corre con Causa.

Apoyando la seguridad alimentaria

Una de las más recientes actividades de voluntariado de Monsanto en México fue la visita al Banco de Alimentos del Estado de México, en Toluca, donde se hizo entrega de un cheque a dicha institución, resultado del trabajo e interés de los voluntarios con el Banco.

Diariamente alrededor de un tercio de los alimentos producidos en el mundo para el consumo humano, aproximadamente 1,300 millones de toneladas anuales, se tira o se desperdicia, esto según información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

La labor de un banco de alimentos es precisamente trabajar para que gran parte de esa comida que iba a ser tirada o desperdiciada pueda rescatarse y llegar a manos de personas que realmente lo necesitan; para lograr eso trabajan de la mano de muchos aliados estratégicos como en este caso Monsanto, que además de hacer donativos económicos y en especie, realizan voluntariado para apoyar con diversas actividades.

Específicamente el Banco de Alimentos del Estado de México, que fue el beneficiado con el donativo y voluntariado de Monsanto Together, atiende a 115 mil personas del Estado y les lleva despensas para garantizar la seguridad alimentaria en las zonas más vulnerables.

Dentro de las actividades de voluntariado con el banco de alimentos se ayudó con la separación y elección de alimentos, armado de despensas, limpieza de cajones, construcción de un huerto de traspatio y un taller dinámico para capacitar a personas de la comunidad sobre la plantación de alimentos y semillas para su autoabastecimiento.

En el taller de alimentos se les enseñó a mujeres cómo podían aprovechar al máximo un espacio por más pequeño que este sea, para sembrar semillas y alimentos que les sean útiles en sus hogares. Las mujeres a su vez mostraron su interés e inquietudes respecto al tema y mencionaron que iban a compartir el conocimiento con otros miembros de la comunidad.

Emmanuel Ángeles fue uno de los voluntarios de Monsanto que asistió a esta última jornada de voluntariado en el Banco de Alimentos, con esa ya es la cuarta vez que participa apoyando a la institución y describe su experiencia como muy enriquecedora, ya que ha podido hacer diferentes actividades y sabe que su trabajo “es un granito de arena en beneficio de la sociedad”.

Así como él, muchos otros voluntarios de la empresa han tenido la oportunidad en diferentes ocasiones de participar en actividades con el Banco de Alimentos del Estado de México, donde además de lograr sensibilizarse e integrarse de una forma distinta con sus compañeros de trabajo, se llevan la satisfacción de saber que su trabajo vale el doble, pues sirve en ese momento y además se monetiza, transformándose en apoyo económico para la misma institución.

Acerca del autor

Expok

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1 comentario

  • Interesante articulo, sin embargo, (así nos ha acostumbrado la corrupción que vive este País), me gustaría validarlo con MONSANTO.