Las reglas para competir en la economía global están cambiando. Mientras México busca consolidarse como un destino estratégico para la inversión extranjera, los principales mercados internacionales elevan cada vez más las exigencias en materia de derechos laborales, trazabilidad, acción climática, economía circular y transparencia en las cadenas de suministro.
Presentada por B Lab a nivel global, esta actualización representa la evolución más importante en la historia de la certificación de Empresas B™. Los nuevos estándares elevan el nivel esperado para demostrar impacto social, ambiental y económico mediante requisitos específicos en siete temas de impacto, fortaleciendo la transparencia, la gestión integral y la mejora continua.
Además, incorporan metodologías y criterios de marcos reconocidos internacionalmente, como GRI para reportes de sostenibilidad, SBTi para objetivos climáticos basados en ciencia y Fair Trade para comercio justo, facilitando que las empresas alineen sus estrategias de sostenibilidad con referentes ampliamente utilizados a nivel global.
Los requerimientos responden a la evolución de las expectativas sociales, regulatorias y de mercado sobre lo que significa una empresa líder en impacto, pero se ajustan según el tamaño, sector y nivel de riesgo de cada empresa, permitiendo una aplicación sumamente efectiva.
“Los nuevos estándares representan una nueva etapa para las Empresas B y reflejan la evolución de las expectativas sobre lo que significa liderar con impacto. La actualización de la Certificación B™ fortalece los requisitos en siete temas estratégicos e incorpora mecanismos de mejora continua que impulsarán a las empresas a seguir avanzando en su desempeño social y ambiental a lo largo del tiempo.
Más que sustituir un modelo por otro, los nuevos estándares ofrecen una referencia más clara, rigurosa y verificable para gestionar y demostrar el impacto empresarial”, señaló Javier Herrero, director general de Sistema B México.
¿Qué cambia en la Certificación B para México y el resto del mundo?
| Antes | Ahora |
| 5 áreas de evaluación: | 7 temas de impacto obligatorios: |
| Gobernanza | Gobernanza y propósito |
| Trabajadores | Trabajo justo |
| Comunidad | Derechos humanos |
| Medio Ambiente | Acción climática |
| Clientes | JEDI (Justicia, Equidad, Diversidad, e Inclusión) |
| Asuntos gubernamentales y acción colectiva | |
| Circularidad y gestión ambiental | |
| Sistema de puntos (80/200) | Cumplimiento obligatorio de requisitos |
| Se podía compensar un área débil con una fuerte | Todas las áreas aplicables deben cumplirse |
La conversación ya no es si las empresas deben transformarse, sino qué tan preparadas están para actuar frente a los desafíos que enfrentan las personas y el planeta. Los nuevos estándares ofrecen una guía clara para gestionar el impacto de manera más integral y fortalecer el papel de las empresas como agentes de cambio”, puntualizó Herrero.
Bajo este enfoque, añadió, las empresas certificadas deberán demostrar avances a lo largo del tiempo, reafirmando que el compromiso con el impacto positivo no es un punto de llegada, sino un proceso continuo de transformación.

La actualización llega en un momento de expansión para el Movimiento B, que reúne a más de 10,000 Empresas B certificadas en más de 104 países. En México, más de 150 Empresas B Certificadas demuestran que es posible integrar el impacto positivo en múltiples sectores de la economía.
Además de fortalecer los requisitos para la certificación, los nuevos estándares buscan servir como referencia para cualquier empresa interesada en mejorar su desempeño social y ambiental. El objetivo es impulsar una economía más inclusiva, equitativa y resiliente, donde la creación de valor considere tanto los resultados financieros como el impacto generado en las personas y el entorno.
Entre los nuevos requisitos se incluyen acciones relacionadas con la medición y gestión de emisiones, planes climáticos con objetivos basados en la ciencia, procesos de debida diligencia en derechos humanos, fortalecimiento de la gobernanza corporativa y una mayor supervisión de las cadenas de suministro.
“Las empresas que integren estos criterios en su estrategia estarán mejor preparadas para responder a las nuevas expectativas del entorno y, al mismo tiempo, liderar la transición hacia una economía más inclusiva, equitativa y regenerativa. En el contexto mexicano, los nuevos estándares representan una oportunidad para fortalecer la contribución del sector privado frente a desafíos sociales y ambientales cada vez más urgentes, generando valor para las personas, las comunidades y el planeta”, advirtió Herrero.











