La ley del matrimonio gay es una de las promesas electorales de Hollande

El debate sobre el matrimonio gay se calienta e Francia tras las declaraciones de Philippe Barbarin. El arzobispo de Lyon ha advertido este fin de semana, durante una entrevista con la cadena televisiva TLM, de los peligros que encierra el proyecto de ley de matrimonio y reglas de adopción para parejas del mismo sexo que prepara el gobierno socialista de François Hollande.

«Es una ruptura de la sociedad y puede traer consecuencias imprevisibles. Luego querrán hacer parejas de tres o cuatro personas y acaso después se legalizará el incesto», explicó su eminencia tras tener un encuentro con el Ministro del Interior Manuel Valls.

«El matrimonio está hecho para proteger a las madres que van a tener hijos», recalcó. «De ahí que no podamos estar de acuerdo con la decisión gubernamental». Monseñor Barbarin ya se distinguió hace unos meses al declarar a ‘Le Figaro’ que «el parlamento no es Dios padre».

Interrogado sobre las opiniones del Primado de las Galias, el titular de Interior se limitó a señalar este domingo que el ejecutivo «está determinado a presentar esta ley», que debería llegar al Consejo de Ministros el próximo 24 de octubre. Y añadió también que la misma «es una evolución importante para la sociedad y un compromiso del Presidente de la República que no debería ofender las convicciones de nadie».

«Pienso que las ideas del arzobispo han podido ser sacadas de contexto», ha sugerido por su parte la Ministra de Igualdad Najat Vallaud-Belkacem. «Me sorprende mucho tratándose de un hombre dialogante como es él. Abrir el matrimonio hoy en día es una cuestión de igualdad de derechos, no de desestructurar la institución de la familia».

Por su parte, el Partido Radical de Izquierda, aliado electoral y parlamentario del PS, se ha referido a los argumentos de su eminencia como «extravíos» y ha sostenido en un comunicado que «la Iglesia debe admitir definitivamente el laicismo de la ley como una evolución irreversible de nuestra sociedad».

En cuanto al Partido Democristiano, su presidenta Christine Bouti ha adoptado la defensa de Monseñor arguyendo que «el cardenal no está desencamino al plantear que el matrimonio gay puede conducir a la poligamia en Francia y hay mucha más gente que piensa igual».

‘Lobby gay’

Esta radicalización del debate sobre el proyecto de ley llega una semana después de que el temible Institut Civitas lanzara su campaña contra el matrimonio homosexual.

Dicho movimiento católico integrista hizo bastante ruido en 2011 con sus manifestaciones de diciembre contra dos montajes teatrales tenidos por blasfemos (el Golgota Picnic de Rodrigo García y Sobre el concepto del rostro del hijo de Dios de Romeo Castellucci) y su campaña de marzo contra la exhibición del Inmersions (Piss Christ) de Andrés Serrano en el museo de Yvon Lambert en Aviñón que provocó que un fanático destruyera a martillazos la obra.

Ahora Civitas quiere reagrupar a muchos sectores tradicionalistas, cristianos y conservadores del Hexágono en torno a esta nueva lucha común con una intención electoral innegable, puesto que la asociación ya prepara listas de candidatos para los comicios municipales de 2014. «Debemos unirnos contra el lobby gay, que tiene muchos aliados en los medios de comunicación y la política», ha dicho su líder Alain Escada.

Para difundir su postura contraria, el Instituto ha publicado una «Guía de la problemática homosexual» y ha creado una web a través de la cual piensa recoger apoyos y hacer una petición al gobierno y a la Asamblea Nacional, que deberá votar la ley seguramente a comienzos de 2013.

¿Y la Unión por un Movimiento Popular del ex presidente Sarkozy qué dice? Pues para su actual secretario general y candidato a suceder a Sarko al frente de la UMP, Jean-François Copé, «hay que respetar todas las tendencias» aunque él, «a título personal», no es partidario ni del matrimonio gay ni de la adopción por parte de parejas del mismo sexo.

Con otro enfoque, su rival en los comicios internos del partido, la ex ministra-portavoz Nathalie Kosciusko-Morizet, se muestra «favorable a todo lo que pueda legitimar el amor homosexual», al tiempo que transmite a sus correligionarios: «¡Que no nos tomen por unos carcas, no cedamos la modernidad a los socialistas!» En cuanto a la siempre batalladora senadora Chantal Jouanno, opina sencillamente que el proyecto de ley es «una cortina de humo para tapar la subida anunciada de 20.000 millones de euros impuestos».

Como se recordará, la ley de matrimonio y reglas de adopción para parejas del mismo sexo fue una de las promesas electorales de François Hollande durante la pasada campaña presidencial y figura entre los puntos urgentes que el nuevo jefe de estado había anunciado en su hoja de ruta para el primer año de mandato.

Según adelantó la Ministra de Justicia Christiane Taubira en una entrevista concedida al periódico cristiano La Croix hace unas semanas, el gabinete contempla igualar el matrimonio gay al hetero en todos los aspectos legales, incluida la adopción, con la salvedad de la presunción de paternidad.

Por otro lado todavía existen reticencias dentro del ejecutivo y del partido, sobre la procreación médica asistida para parejas de lesbianas, que es un caballo de batalla de sus aliados ecologistas.

Fuente: elmundo.es
Por: Juan Manuel Bellver
Publicada: 17 de Septiembre de 2012

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