Conoce el plan de conservación, que quiere salvar a los osos polares de la extinción.

El cambio climático está terminando con el hielo del Ártico, y al parecer esta situación y la reciente grieta de más de 40 km que se abrió en la Antártida, no son suficientes para que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se una a la lucha contra la crisis ambiental.

Estos territorios que solían estar cubiertos casi en su totalidad por hielo, son el hogar de miles de especies pero principalmente del oso polar.

Lamentablemente con el derretimiento de los polos y la irresponsabilidad de los seres humanos, este tierno oso podría dejar de existir.

Por fortuna en mundo donde Trump y sus seguidores rechazan la idea de la inestabilidad ambiental, existen personas que están uniendo esfuerzos para crear iniciativas, que ayuden a salvar a las especies y a los ecosistemas amenazados.

Se calcula que alrededor del mundo quedan de 22.000 a 31.000 osos polares pero con el aumento del calentamiento global, este porcentaje podría reducirse en cuestión de meses.

Conscientes de esta situación, la agencia encargada de proteger la vida silvestre en Estados Unidos, compartió un plan para evitar la extinción de estas especies.

No es exagerado afirmar que la acción individual más importante para la recuperación de los osos polares es reducir significativamente los niveles actuales de emisiones de gases de efecto invernadero globales, que son la principal fuente de calentamiento en el Ártico, las autoridades federales, escribieron en el largo informe.

Entre las clausulas del Plan de Conservación del Oso Polar se encuentra reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la quema de combustibles fósiles a nivel global.

Pero no se equivoquen, sin una acción decisiva para abordar el calentamiento del Ártico, el destino a largo plazo de esta especie es incierto, subrayó el informe.

Investigadores señalaron que contaminantes utilizados en la agricultura y en diferentes industrias, perturban el sistema y alteran la cadena alimenticia tanto de peces como de los osos polares, pingüinos y focas.

El plan también solicita proteger su hábitat, minimizar el riesgo de contaminación por derrames de petróleo o alguna otra sustancia, además de exigirle a los líderes mundiales prohibir la caza y “la cosecha de subsistencia” legalizada para algunos pueblos indígenas que les permite matar menos del cuatro por ciento de los osos por año.

El oso polar fue catalogado desde el 2008 como una especie en peligro de extinción pero no se le tomó  importancia hasta el 2017.

Aunque plan se centrará principalmente en dos subpoblaciones ubicadas en la costa de Alaska, buscan expandirlo hasta Rusia, Canadá, Noruega, Groenlandia, entre otros territorios donde se ubique la especie y el objetivo será el mismo, conversar y proteger a los osos polares.

Quizá esta iniciativa de conservación sea nuestra única posibilidad de salvar a los osos polares y a las diversas especies que habitan en este territorio.

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.