La contaminación está dañando drásticamente a las playas; Tulum está cubierta con sargazo y basura, ¡entérate!

La contaminación de las playas está alcanzando niveles exorbitantes. Lo que hace unos años era un paraíso natural con aguas color turquesa, ahora es playa cubierta con sargazo y basura.

Esto no es un fenómeno completamente nuevo en el mundo, pero sí lo es en Tulum. Tulum, ubicado en la costa caribeña de la Península de Yucatán, en el Estado de Quintana Roo, es conocido por sus ruinas mayas y por sus mágicas playas con agua color turquesa, declaradas por la organización World Travel como las más bellas de México y Centro América. Además, es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

También, Tulum se ha convertido en un destino turístico altamente atractivo alrededor del mundo, siendo uno de los lugares preferidos para los extranjeros y la casa de muchos hoteles y restaurantes maravillosos.

Desafortunadamente, la contaminación está llegando a este destino natural y, como ha sucedido con otras playas, el deterioro en Tulum es cada vez más evidente. Las aguas cristalinas color turquesa se han ido tornando cada vez más oscuras y llenas de sargazo.

Tulum pasó de ser paraíso a desastre ecológico

Para trabajar por su cuidado y por su preservación, algunas organizaciones han puesto campañas y estrategias en marcha. Y el hotel Azulik, junto con Wine&Food Festival y el reconocido chef neoyorquino, James Kent, decidieron unirse a este movimiento por el cuidado de los océanos.

Azulik es un hotel exclusivo en Tulum, cuyo objetivo es la reconexión de uno mismo con el entorno. Retomando tradiciones mayas, la arquitectura efímera del hotel se desenvuelve en la costa caribeña y entre la selva, dando al huésped un entorno lo más natural posible. Cuenta con diversos restaurantes, entre ellos Kin Toh, en donde se dio el encuentro con Kent, y una galería de arte, Ik Lab, que para esta ocasión incorporó una instalación artística para reflexionar en torno a las toneladas de plástico inmersas en los océanos.

La fusión entre el arte, la alta gastronomía y el contacto directo con la naturaleza permitieron a los invitados, el pasado 22 de junio en el solsticio de verano maya, reflexionar sobre el daño irreversible que le estamos ocasionando al medio ambiente y sobre la importancia de cuidar los océanos en el planeta, ya sea por cuestiones de entretenimiento, como fuente de trabajo, o sobre todo, como fuente de vida.

Tulum pasó de ser paraíso a desastre ecológico

Es una gran labor la que están haciendo figuras públicas como James Kent para invitar a la gente a reflexionar sobre problemas ambientales tan grandes como éste. Pero no solamente debe ser un movimiento promovido por organizaciones o figuras públicas. Debe ser algo que abordemos todos los seres humanos como una obligación diaria. Como una responsabilidad que tenemos con el mundo que estamos destruyendo.

Fuente: HuggingtonPost 

Acerca del autor

Janneth Del Real

Licenciada en Periodismo por la Escuela de Periodismo Carlos Septién. Ha trabajado en el periódico Mas por Más, revista SuperMujer, Pulso Pyme, Linio y en el Periódico AM de Querétaro. Actualmente desarrolla contenidos para Expoknews.

Mujer positiva que siempre busca el para qué de las cosas.