Antes que la tecnología o las nuevas formas de trabajo, hay un aspecto que continúa marcando la diferencia entre las empresas que logran atraer talento y aquellas que enfrentan dificultades para hacerlo: la confianza. En ese escenario, la transparencia salarial en México se ha convertido en uno de los grandes retos para las organizaciones, especialmente cuando los colaboradores demandan procesos de compensación más claros, equitativos y objetivos.
El estudio Tendencias de Capital Humano 2026, elaborado por AON, revela que apenas el 13% de las empresas considera que sus prácticas de transparencia salarial son lo suficientemente maduras, mientras que una de cada tres ni siquiera ha evaluado la competitividad de sus esquemas de compensación frente al mercado. Los hallazgos muestran que la apertura en materia salarial ya no es sólo una cuestión de cumplimiento, sino un elemento estratégico para fortalecer la propuesta de valor al empleado y responder a un entorno laboral cada vez más competitivo.
Transparencia salarial en México: un desafío que impacta la atracción de talento
La transparencia salarial en México aún está lejos de consolidarse como una práctica habitual. Aunque a nivel global el 81% de los trabajadores considera importante o extremadamente importante que las empresas sean transparentes y justas respecto a las compensaciones que ofrecen, la mayoría de las organizaciones mexicanas continúa manejando esta información de forma reservada.
El diagnóstico de AON evidencia que el problema no radica únicamente en comunicar los salarios, sino en construir sistemas sólidos que permitan justificar las decisiones de compensación mediante criterios objetivos, evaluaciones constantes y comparativos con el mercado. De hecho, el estudio revela que 33% de las compañías no ha evaluado ni comparado sus salarios, productos, servicios y procesos frente a referentes del mercado, lo que limita su capacidad para ofrecer remuneraciones competitivas y fortalecer la confianza entre sus colaboradores.

Para las empresas comprometidas con la responsabilidad social, este escenario representa un reto importante. La transparencia salarial contribuye a disminuir percepciones de inequidad, fortalece la cultura organizacional y favorece la igualdad de oportunidades, especialmente en un contexto donde la equidad salarial continúa siendo una prioridad para inversionistas, colaboradores y consumidores.
Como señala Omar Viveros, head de Capital Humano para México, Centroamérica y Caribe en AON:
“Construir esquemas de transparencia salarial, desarrollar propuestas de valor más sólidas para los colaboradores y reforzar el bienestar financiero contribuirá a atraer y fidelizar el talento que demandan los nuevos modelos de trabajo”.
Actualmente, además, la discusión legislativa sobre este tema permanece abierta. Aunque a principios de 2026 la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados aprobó un dictamen relacionado con la transparencia salarial, la iniciativa continúa pendiente de discusión en el Pleno, por lo que, hasta ahora, la implementación de estas prácticas depende de la voluntad de cada organización.
Más allá del salario: los datos también son clave para una mejor estrategia de personas
El estudio de AON identifica que la gestión basada en datos es otro de los grandes desafíos para Recursos Humanos. Las empresas necesitan información confiable para diseñar políticas de compensación, beneficios y desarrollo que realmente respondan a las necesidades de sus colaboradores.
En este sentido, 39% de las organizaciones considera que Recursos Humanos requiere un nivel elevado de madurez en el uso de datos para fortalecer la estrategia de personas y respaldar la toma de decisiones. Sin embargo, pocas compañías cuentan actualmente con esa capacidad analítica.
La situación también se refleja en la propuesta de valor al empleado. Apenas 21% de las empresas afirma contar con una propuesta de valor claramente definida y comprendida por sus colaboradores, una cifra que evidencia la necesidad de integrar de forma más estratégica aspectos como el bienestar financiero, el crecimiento profesional, la flexibilidad laboral y, por supuesto, la transparencia salarial en México.
Desde la perspectiva de la responsabilidad social empresarial, estas cifras muestran que fortalecer la experiencia del colaborador requiere mucho más que ofrecer prestaciones competitivas. Implica comprender las expectativas del talento, medir continuamente su percepción y construir relaciones laborales sustentadas en la confianza y la rendición de cuentas.

Inteligencia artificial y desarrollo del talento: el siguiente gran reto organizacional
Además de la compensación, AON identifica que la adopción de inteligencia artificial está redefiniendo la gestión del talento. Actualmente, 32% de las empresas en México ya implementó soluciones de IA, mientras que 28% se encuentra en fase piloto y 30% en etapa de preimplementación, lo que demuestra la velocidad con la que esta tecnología se incorpora a los procesos organizacionales.
No obstante, el avance tecnológico contrasta con la preparación del capital humano. Apenas 21% de las organizaciones considera que tiene la capacidad de atraer y retener talento con habilidades en inteligencia artificial, una brecha que podría limitar el aprovechamiento de estas herramientas en los próximos años.
Las compañías han enfocado sus esfuerzos en acelerar la transformación digital de Recursos Humanos, incrementar la productividad y fortalecer los programas de capacitación. Sin embargo, para que estas iniciativas generen resultados sostenibles será necesario invertir en el desarrollo continuo de competencias y en estrategias de aprendizaje que acompañen la evolución tecnológica. En palabras de Omar Viveros:
“La inteligencia artificial está transformando la manera en que las organizaciones operan, pero el verdadero reto es preparar a las personas para aprovechar su potencial… La transformación digital sólo será sostenible si avanza al mismo ritmo que el desarrollo del talento”.

La transparencia como ventaja competitiva
La evidencia presentada por AON confirma que la transparencia salarial en México todavía enfrenta importantes desafíos, pero también representa una oportunidad para que las organizaciones fortalezcan su reputación, impulsen la equidad y consoliden relaciones laborales basadas en la confianza. En un mercado donde el talento valora cada vez más la justicia y la claridad en las compensaciones, mantener esquemas opacos puede convertirse en una desventaja competitiva.
Al mismo tiempo, los hallazgos muestran que la transparencia debe formar parte de una estrategia más amplia que incluya el uso inteligente de datos, el fortalecimiento de la propuesta de valor al empleado y el desarrollo de capacidades frente a la inteligencia artificial. Las empresas que logren integrar estos elementos estarán mejor preparadas para responder a las nuevas expectativas del talento y construir entornos laborales más sostenibles, inclusivos y competitivos.










