Con 382 votos a favor, 249 en contra y 13 abstenciones, el Parlamento Europeo ha dado este martes luz verde a la mayor desregulación de la historia comunitaria en materia de reporting de sostenibilidad y diligencia debida. El ponente y conservador sueco Jörgen Warborn, ha celebrado el resultado como “un gran día para las empresas europeas y los empleos bien pagados”.
What are the main changes to CSDDD in the Parliament’s position on Omnibus I? Look below 👇 pic.twitter.com/RuuE9fPDIP
Estas son las 10 frases clave que dejó el ponente en la rueda de prensa posterior:
“Este es probablemente el acto legislativo que más costes ha recortado en toda la historia de la Unión Europea”, afirmó Warborn, que elevó la cifra de ahorro anual por encima de los 4.700 millones propuestos inicialmente por la Comisión hasta “en torno a los 5.000 millones”.
“Europa tiene un enorme problema de crecimiento. Nos estamos quedando atrás frente a prácticamente todas las grandes economías del mundo”, contextualizó el ponente.
“Hay cinco grandes cosas que tenemos que hacer: mercado interior, energía, comercio internacional, mercado de capitales y, por supuesto, simplificación”, enumeró como receta para la competitividad.
“Hemos sido demasiado burocráticos y tenemos que reconocerlo y reducir costes a las empresas para volver al crecimiento”, insistió.
“Si resolvemos el problema climático y de sostenibilidad, tenemos que ver a las empresas como nuestros amigos. Tenemos que trabajar más con zanahoria que con palo”, defendió ante las críticas por la suavización de sanciones.
“Si las empujamos demasiado y las asustamos, dirán: ‘Europa ya no parece el lugar para invertir, nos vamos a otro sitio’. Y entonces perdemos empleos, salarios dignos y recaudación fiscal”, advirtió.
“Las empresas me dicen: ‘Ese dinero que gastamos en planes de transición climática preferimos invertirlo en I+D para desarrollar productos que realmente reduzcan emisiones’”, citó Warborn tras justificar la supresión del octavo plan de transición climática obligatorio.
“Vamos a trabajar 24 horas al día, 7 días a la semana, para cerrar el expediente antes de fin de año”, prometió sobre los trílogos que arrancan el próximo martes.
“Tenemos que dar a las empresas la predictibilidad que necesitan urgentemente”, subrayó la importancia de no retrasar más la entrada en vigor.
“En la Unión Europea tomamos nuestras propias decisiones basadas en nuestros valores democráticos”, respondió a quienes relacionaron el voto con presiones externas de grandes productores de petróleo y gas.
El mandato salido del Pleno aumenta el umbral de aplicación de la CSRD a 1.750 empleados (frente a los 1.000 del Consejo), elimina el octavo plan de transición climática obligatorio, flexibiliza las sanciones (ya no habrá un 5% fijo de la facturación mundial) y mantiene la responsabilidad civil pero sin armonización europea completa.
Los eurodiputados ponen el foco en las grandes empresas y apuestan por procedimientos más sencillos.
El 13 de noviembre, el Parlamento apoyó la reducción de las obligaciones de información en materia de sostenibilidad, y los requisitos de diligencia debida para las empresas. pic.twitter.com/IDFva5ImR4
Aunque el texto se aprobó gracias al apoyo de buena parte del PPE, sectores de Renew, algunos socialistas y votos decisivos de ECR, Patriots y ESN, Warborn insistió en que “no hubo negociación con la derecha” y que se limitó a presentar “enmiendas 100% PPE”. El ponente no cerró la puerta a futuras mayorías con el centro, pero dejó claro que “cuando no se encuentra mayoría hay que encontrarla”.
Con este mandato fuerte, las negociaciones interinstitucionales comienzan la próxima semana con el objetivo de cerrar el paquete antes de que finalice 2025 y evitar que se active el mecanismo “stop the clock”.
MENSAJE OBTENIDO DEL anuncio y rueda de prensa de Jörgen Warborn tras la votación en el Parlamento Europeo sobre la simplificación de las normas de información de sostenibilidad y diligencia debida (paquete “omnibus” CSRD + CSDDD) del 18 de noviembre de 2025.
Las empresas globales están presenciando los efectos de un clima extremo cada vez más frecuente, pero muchas están perdiendo oportunidades para protegerse completamente contra él, según un nuevo informe de la aseguradora de propiedad comercial, FM.
El informe, titulado ‘Listos para la Tormenta: Cerrando la Brecha de Resiliencia ante el Clima Extremo’, encontró que casi tres de cada cuatro responsables de la toma de decisiones de riesgo corporativo subestiman los riesgos del clima extremo en los países donde operan.
Además, muchas empresas no están adoptando plenamente oportunidades rentables para cerrar las brechas de seguro. Y si bien el 95% de los responsables de la toma de decisiones de riesgo en las corporaciones creen que sus operaciones comerciales están total o mayormente conscientes de la exposición de su negocio al clima extremo, solo el 67% de los brokers creen que sus clientes están mayor o totalmente conscientes de su exposición.
La investigación muestra que esta tendencia, junto con la presión de inversionistas, reguladores y empleados, ha puesto el clima extremo en las agendas de las juntas directivas: 41% de quienes toman decisiones de riesgo informan que su junta discute el clima extremo con regularidad. Cabe destacar que el 13 % de los responsables de la toma de decisiones sobre riesgos encuestados tienen su sede en México.
A pesar de esta atención, persiste una brecha de conocimiento. 95% de quienes toman decisiones de riesgo creen que conocen la exposición de sus operaciones al clima extremo. Sin embargo, 74% subestiman el grado de la exposición a peligros naturales en sus países de operación, comparado con el Índice de Resiliencia de FM.
El costo del seguro representa una barrera para una cobertura completa. Quienes toman decisiones de riesgo estiman que su seguro cubre menos de la mitad de las pérdidas potenciales por clima extremo. 44% informan que el costo del seguro impide una cobertura completa.
El informe identifica oportunidades para una resiliencia mejor. Solo 28% de quienes toman decisiones de riesgo incorporan la ingeniería de riesgo en el diseño y construcción de nuevos sitios, a pesar de que los corredores la clasifican como una medida efectiva. De igual forma, solo 23% implementan la selección de equipos basada en la resiliencia al clima extremo.
Las empresas están tomando medidas estratégicas. 72% de quienes toman decisiones de riesgo reconsideran sus estrategias de abastecimiento global. 52% revisan la exposición de sus proveedores al clima extremo. 50% tienen planes de contingencia para la interrupción de la infraestructura global.
Expertos de FM subrayan la importancia de entender los patrones climáticos cambiantes. La Dra. Angelika Werner, directora de área de investigación de Riesgo Climático y Resiliencia en FM, afirma que los modelos de riesgo precisos requieren entender qué impulsa el clima extremo. El Dr. Louis Gritzo, director científico de FM, señala que los clientes se enfocan cada vez más en los riesgos climáticos y riesgos naturales.
“En FM, estamos comprometidos a asociarnos con nuestros clientes para comprender estos riesgos en evolución”, afirma Mónica Yasutomi, Vicepresidenta Senior de Operaciones y Gerente de Operaciones para América Latina de FM en México. “Esta visión es clave para construir una resiliencia duradera, especialmente en un país como México, que es particularmente vulnerable a riesgos naturales”.
El informe concluye con recomendaciones para las empresas. Estas incluyen actualizar las evaluaciones de riesgo, considerar toda la cadena de valor, adoptar una visión de resiliencia a largo plazo y buscar alianzas con expertos en riesgo. FM ayuda a sus clientes con ciencia climática de vanguardia, asesoramiento de ingeniería y productos probados para construir resiliencia.
HEINEKEN México fue reconocida en la octava edición de Los Bóscares, iniciativa de Reforestamos México que distingue a proyectos que generan un impacto positivo en Los Bosques, cuencas y ecosistemas del país. La compañía recibió este reconocimiento por su proyecto “Cuencas Saludables – Balanceo”, enfocado en restaurar el equilibrio hídrico mediante soluciones basadas en la naturaleza y el trabajo con comunidades locales.
El evento contó con la participación de instituciones aliadas como la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), la Iniciativa Finanzas para la Biodiversidad del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (BIOFIN-PNUD) y la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac, que forman parte del comité evaluador.
“Agradecemos a Reforestamos México por este reconocimiento, que nos impulsa a seguir generando alianzas que fortalezcan la gestión responsable del agua y la conservación de los ecosistemas”, expresó Sarai Rodríguez, Líder de Medio Ambiente y Circularidad de HEINEKEN México. “En HEINEKEN creemos que una empresa sólo puede crecer si lo hace junto con su entorno; por eso, protegemos el agua desde nuestras plantas y más allá de ellas, impulsando proyectos que beneficien tanto a la naturaleza como a las comunidades.”
El proyecto “Cuencas Saludables – Balanceo” tiene como objetivo equilibrar el volumen de agua contenida en sus productos, en zonas de estrés hídrico donde tiene presencia la compañía mediante acciones de reforestación, conservación de suelos y restauración ecológica. Actualmente, se implementa en cuatro cuencas prioritarias del país: Colorado, Lerma-Chapala, San Juan y Conchos, con el fin de regenerar ecosistemas y fortalecer la disponibilidad de agua en zonas con estrés hídrico.
Este Día Mundial del Agua, es un recordatorio de que el agua no se detiene, y nosotros tomamos acción. 💧Descubre cómo estamos cuidando del agua, y haciendo un uso más eficiente para así, Brindar Un Mundo Mejor. 🌍#DíadelAgua… pic.twitter.com/afY3ULUnV2
Gracias a estos esfuerzos, al cierre de 2024 HEINEKEN México logró reabastecer el 77% del agua utilizada en dichas regiones, un avance significativo hacia su meta de alcanzar el balance total en 2030, alineado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 de la ONU: Agua limpia y saneamiento.
Un hito relevante dentro de esta iniciativa fue el logro de la cervecería de Tecate, Baja California, la cual se convirtió en la primera planta de HEINEKEN México y de la región Américas en alcanzar el balance hídrico, reflejando la eficiencia y responsabilidad con la que la compañía gestiona su recurso más valioso: el agua.
“Este reconocimiento representa una motivación para seguir avanzando en nuestra visión de Brindar un Mundo Mejor, donde cada acción ambiental se traduzca en bienestar para las personas, los ecosistemas y el país”, agregó Rodríguez.
Con 135 años de historia en México, HEINEKEN continúa integrando la sostenibilidad como parte esencial de su operación. A través de su estrategia global “Brindar un Mundo Mejor”, la compañía impulsa proyectos enfocados en protección del agua, economía circular, consumo inteligente y bienestar social, reafirmando su propósito de brindar momentos de alegría para inspirar un mundo mejor.
Como parte de la iniciativa internacional Ilumina el Mundo, lasMáquinas de Donación regresan a México para ofrecer a miles de personas la oportunidad de compartir luz y esperanza con quienes más lo necesitan durante la época navideña.
Estas máquinas expendedoras de caridad permiten donar artículos esenciales como ropa, aparatos auditivos, medicinas, suministros de higiene, prótesis, útiles escolares, uniformes, capacitación para el empleo, alimentos, entre muchos otros, los cuales son entregados directamente a quienes los requieren y que no cuentan con los recursos para obtenerlos.
En México, las máquinas estarán disponibles del 29 de noviembre al 29 de diciembre de 2025 en ubicaciones estratégicas de Guadalajara, Torreón, San Luis Potosí, Querétaro, Gómez Palacio, Atlixco y Ciudad de México.
Cada artículo representa una acción concreta de ayuda para niños, mujeres y personas en situación vulnerable, incluyendo pacientes de cáncer, familias sin hogar, personas con discapacidad motriz, pacientes con problemas auditivos, o familias que padecen inseguridad alimentaria, entre muchos otros.
“Nos entusiasma colaborar nuevamente con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en una iniciativa que inspira a la acción y promueve una cultura de ayuda. Gracias a estas máquinas expendedoras, más personas podrán sumarse a impulsar el bienestar de 23 mil niñas y niños en México, construyendo juntos un mejor comienzo para la primera infancia”, dijo Priscilla De Anda, directora general de Un Kilo de Ayuda.
“Gracias a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y a su inspiradora iniciativa de las Máquinas de Donación, muchas personas volverán a escuchar la voz de sus seres queridos y recuperar la alegría de escuchar. Formar parte de este grupo de organizaciones beneficiadas por la generosidad y el corazón solidario de tantas personas nos llena de orgullo y esperanza. Este apoyo nos impulsa a seguir trabajando con más pasión, compromiso y amor por la inclusión de quienes viven con discapacidad auditiva”, señaló Ingrid Alejandra González, directora operativa de Fundación MVS Radio A.C.
Las Máquinas de Donación forman parte de la campaña Ilumina el Mundo, una iniciativa global patrocinada por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días para celebrar el nacimiento de Jesucristo. Durante la última década, esta campaña ha invitado a todos a experimentar la luz de Cristo al servir a los demás. En las ciudades donde no habrá una Máquina de Donación, las personas pueden sumarse al Día Nacional de Servicio, auspiciado por La Iglesia, el sábado 6 de diciembre.
Durante 2024, más de 850,000 personas participaron en esta experiencia en 107 ciudades de 13 países, logrando donar más de 490,000 artículos -equivalentes a más de 16 millones de dólares- la cifra más grande desde su creación.
Hace doce días Europa hizo algo que pocos esperaban con tanta claridad: simplificar su marco de sostenibilidad. No matarlo, no suavizarlo… simplificarlo.
El Parlamento Europeo aprobó el paquete Omnibus I que redefine quién debe reportar, qué debe reportar y hasta dónde llega la exigencia regulatoria en temas ambientales, sociales y de debida diligencia.
No es un detalle técnico. Es un cambio de etapa.
La decisión es contundente: el reporting CSRD pasa de aplicarse a empresas con más de 250 empleados a solo las que superan los 1.750 empleados y los 450 millones de euros de facturación. La directiva de diligencia debida CSDDD se reserva para corporaciones muy grandes, con más de 5.000 empleados y 1.500 millones de euros de facturación global. Los estándares sectoriales dejan de ser obligatorios, se eliminan los planes de transición climática alineados con París y se prohíbe exigir datos excesivos a las pymes.
“Europe has a huge growth problem… we have been too bureaucratic.You cannot scare companies into compliance.”
Cualquier persona que haya liderado un área de sostenibilidad sabe exactamente de qué está hablando.
Europa reconoce que pedir siete veces el mismo plan climático no reduce emisiones. Que obligar a miles de empresas a reportar miles de datos sin conexión estratégica no genera competitividad. Que el aparato regulatorio que debía acelerar la transición estaba empezando a frenarla.
La conferencia de prensa posterior al voto lo dejó clarísimo. Jörgen Warborn abrió con una idea que veía todos los días al entrar a su oficina:
“Cut bureaucracy, create more jobs.”
Luego añadió la frase que resume todo:
“We didn’t think it was necessary to have an eighth climate transition plan.”
El punto no era la ambición climática. Era la duplicación. Hacer el mismo plan ocho veces no reduce más emisiones; solo multiplica horas, costos y desgaste.
Lo mismo ocurría con los datos: miles de KPIs repetidos entre directivas con poco valor estratégico.
Europa no retrocede. Europa ajusta.
Y lo hace justo cuando otro diagnóstico llega a conclusiones muy similares.
Su análisis es claro: en la última década, las menciones públicas de ESG se multiplicaron por 54 y la inversión en negocios dedicados a medir sostenibilidad —desde herramientas de datos y trazabilidad hasta plataformas especializadas y proveedores de métricas— creció 37 veces.
Ese impulso creó un ecosistema entero de medición, que llevó a que una gran empresa promedio monitoree hoy cerca de 100 KPIs ESG, un 30 % más que en 2018.
Beyond ESG – McKinsey
McKinsey & Company lo llama inflación: inflación de indicadores, inflación de expectativas, inflación de equipos internos intentando cumplir un catálogo que nadie domina.
Y su frase clave es una que el sector necesitaba escuchar desde hace tiempo:
lo más transformador que hace una empresa no sucede en su reporte ESG, sino en su negocio
Según el estudio, de cada dólar de ingresos de una gran empresa, 83 centavos ya van a stakeholders: salarios, proveedores, consumidores, impuestos. La contribución principal ya está ahí. El reto nunca fue hacer más informes, sino hacer más con lo que ya hacemos.
Beyond ESG – McKinsey
El informe identifica 18 desafíos globales donde las empresas pueden generar impacto real. Pero no todas en todo. Cuando cruzan industrias y problemas, encuentran que cada empresa tiene potencial real en solo 1 a 3 temas, donde se cruzan los riesgos materiales que no puede ignorar, las capacidades reales con las que ya opera y las oportunidades de negocio que pueden acelerar soluciones.
Beyond ESG – McKinsey
Esto no convierte la sostenibilidad en un menú opcional ni en un acto de voluntad. Es exactamente lo contrario: es una disciplina estratégica, basada en riesgo, capacidades y modelo de negocio.
Dos mundos, un mismo diagnóstico
Europa y McKinsey no están coordinados, pero llegan al mismo sitio.
Europa simplifica porque el sistema se estaba volviendo ingobernable. McKinsey advierte que “cuando todo importa por igual, nada importa lo suficiente”.
Ambos revelan una verdad incómoda: la sostenibilidad no se frenaba por falta de compromiso, sino por exceso de complejidad.
Cuando la sostenibilidad no vive en el negocio, se convierte en burocracia
En estos años vimos un patrón repetirse: ante la presión del ESG, muchas compañías resolvieron “contratar a alguien que lo atienda”, y ese alguien —normalmente capaz y comprometido— terminó atrapado en un rol ambiguo: con responsabilidad amplia, autoridad limitada y expectativas infinitas. Era la persona encargada de enlazar finanzas, operaciones, talento y comunicación, pero sin pertenecer del todo a ninguna de esas conversaciones donde realmente se decide.
El resultado fue predecible: más tareas que estrategia, más formularios que prioridades, más desgaste que impacto. La sostenibilidad empezó a vivirse como un ejercicio de cumplimiento, no de negocio.
La simplificación europea acelera el fin de ese modelo. Europa está diciendo, sin rodeos, que la sostenibilidad no puede seguir aislada en un rol periférico: debe integrarse en las capacidades del negocio, que es donde realmente cambian las cosas.
¿Y ahora qué…?
Viene una etapa distinta. Más sensata, más madura, menos espectacular… pero mucho más útil.
La sostenibilidad deja de ser un catálogo infinito y vuelve a ser una disciplina de decisiones claras. Cada empresa tendrá que identificar dónde su modelo genera derrame positivo, dónde están sus riesgos innegociables y dónde puede ser verdaderamente transformadora.
Europa abrió la puerta: menos burocracia, más estrategia. McKinsey ofrece el mapa: capacidades + riesgos + prioridades.
Y las empresas tienen la oportunidad de avanzar sin el peso muerto del “cumplir todo”.
Y mientras Europa hace este ajuste, en México entramos en una etapa distinta: 2025 es el primer año en que las nuevas Normas de Información de Sostenibilidad comienzan a incorporarse al marco contable nacional.
Es un buen momento para preguntarnos si queremos repetir el camino europeo de los últimos años —con su inflación de indicadores y su fatiga— o si aprendemos la lección a tiempo y entramos directamente en la etapa del foco estratégico y el impacto real.
Ajustes se vienen. Y la sostenibilidad seguirá su cauce natural: ser un camino de decisiones, no de plantillas; de capacidades, no de formularios; de impacto real, no de acumulación documental.
Y pues si. El ESG entra, por fin, en la etapa donde nunca debió dejar de estar: la de hacer lo que importa.
Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.
Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.
El papel de las fundaciones empresariales en la lucha contra la pobreza se ha vuelto innegable, pues a través de acciones y programas enfocados en áreas clave como la educación, el impulso al autoempleo, la seguridad alimentaria y el acceso a servicios básicos, estas organizaciones están contribuyendo a reducir la desigualdad estructural, y a brindar a las personas herramientas que les permitan empoderarse y generar sus propias oportunidades de crecimiento.
En este ámbito, Fundación Gigante, el brazo social de Grupo Gigante y Grupo Presidente, destaca como un ejemplo sólido de cómo la colaboración entre el sector empresarial y la sociedad puede ayudar a cerrar las brechas de desigualdad. Con un enfoque basado en la autosuficiencia, la capacitación y la mejora de las condiciones de vida, la fundación impulsa proyectos que generan progreso, promueven la equidad y fortalecen el desarrollo económico en las comunidades más necesitadas de México.
Fundación Gigante y su compromiso con los ODS
Como una de las fundaciones empresariales en la lucha contra la pobreza, Fundación Gigante trabaja con un enfoque alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) establecidos por la Agenda 2030 de la ONU. Su labor se centra promueve el logro de metas clave como el Hambre Cero (ODS 2) y la Reducción de las Desigualdades (ODS 10), convencida de que solo mediante acciones coordinadas en estos frentes es posible generar un cambio profundo y duradero en la sociedad.
Por ello, la Fundación desarrolla programas que promueven el bienestar desde distintos ángulos y buscan atacar las causas estructurales de la pobreza, generando oportunidades reales de crecimiento y resiliencia en comunidades que históricamente han enfrentado condiciones de vulnerabilidad. A continuación, presentamos algunos de los programas más representativos con los que Fundación Gigante está contribuyendo a cerrar la brecha de pobreza en México:
Impulso a proyectos de autoempleo
Con el propósito de fortalecer las economías locales y fomentar la autonomía financiera, Fundación Gigante impulsa 19 proyectos productivos en la región Chontal de Oaxaca en colaboración con la Fundación Obras Educativas. Estas iniciativas abarcan desde criaderos de animales —como ovinos, pollos y truchas— hasta huertos, tiendas, lavanderías y una planta purificadora de agua. Cada proyecto está diseñado para que las familias aprendan a gestionar sus propios negocios y adquieran habilidades en administración, producción y ventas. Gracias a esta estrategia, 356 personas pertenecientes a 89 familias han mejorado sus ingresos y fortalecido su capacidad de resiliencia económica. El programa demuestra cómo las fundaciones empresariales en la lucha contra la pobreza pueden generar un impacto duradero al brindar herramientas que promueven la autosuficiencia y el desarrollo sostenible.
Programa para mejorar el acceso al agua
En comunidades donde el acceso al agua potable es limitado, Fundación Gigante ha implementado un modelo integral que combina infraestructura sustentable con capacitación comunitaria. A través del Modelo de Uso Sustentable del Agua (MUSA), se ha beneficiado a 65 familias de la región Chontal mediante la instalación de sistemas de captación pluvial, pozos, baños secos y biofiltros para el tratamiento de aguas grises. Además, 150 personas han recibido formación técnica para mantener estos sistemas y aprovechar el recurso de manera responsable. Este programa no solo garantiza un acceso digno al agua, sino que fortalece la salud, la higiene y la productividad agrícola, demostrando que la gestión sostenible del agua es una herramienta clave para erradicar la pobreza y mejorar la calidad de vida.
Huertos de traspatio
Los huertos de traspatio representan una iniciativa fundamental dentro de la estrategia de seguridad alimentaria de Fundación Gigante. A través de la creación de 30 huertos familiares en comunidades rurales, la fundación impulsa la producción local de alimentos frescos y nutritivos. Cada huerto se convierte en un espacio de aprendizaje donde las familias desarrollan conocimientos en cultivo orgánico, compostaje y aprovechamiento eficiente del agua. Esta acción no solo fortalece la autosuficiencia alimentaria, sino que también fomenta una cultura ambiental responsable y la generación de ingresos adicionales mediante la venta de excedentes. De esta manera, la fundación contribuye a los ODS Hambre Cero y Reducción de las Desigualdades, reforzando su papel como una de las fundaciones empresariales en la lucha contra la pobreza más comprometidas del país.
Comedores para niñas, niños y adolescentes
Fundación Gigante apoya una iniciativa que garantiza una nutrición adecuada para la infancia mexicana en contextos de vulnerabilidad. Se trata de cinco comedores comunitarios gestionados porComer y Crecer, donde gracias al apoyo del brazo solidario de Grupo Gigante se han entregado 296,460 comidas y despensas a 645 familias, mismas que beneficiaron directamente a 1,647 niñas y niños y adolescentes.
Además de asegurar el acceso a alimentos balanceados, el programa promueve hábitos alimenticios saludables y genera espacios seguros donde los menores conviven, aprenden y se desarrollan. Este esfuerzo combate la desnutrición infantil y fortalece el bienestar integral de la niñez, demostrando que una buena alimentación es la base del progreso y que las fundaciones empresarialespueden transformar el futuro desde la primera infancia.
Ayuda a afectados por desastres naturales
Ante los estragos del huracán Otis, Fundación Gigante respondió con una estrategia solidaria enfocada en el acompañamiento y apoyo a las familias afectadas. La organización brindó ayuda a 187 colaboradores de Grupo Gigante mediante la entrega de 800 muebles, 2,100 láminas para techos, 34 tinacos, material de reconstrucción y la reconstrucción total de cinco viviendas en alianza con TECHO. Además, distribuyó 3,490 despensas para cubrir necesidades básicas durante la emergencia.
Estas acciones no solo ayudaron a restituir hogares, sino a restaurar la esperanza de cientos de personas, fortaleciendo la cohesión comunitaria y demostrando que la solidaridad empresarial puede marcar la diferencia en momentos de crisis. Con programas como este, Fundación Gigante reafirma su compromiso con la reconstrucción social y la reducción de las desigualdades.
El impacto de un compromiso sostenido
Cada uno de los proyectos de esta organización demuestra que el progreso social se logra mediante acciones que promueven la autonomía de las personas, fortalecen la economía local y fomentan la inclusión social, pues esto no solo mejora las condiciones de vida de los beneficiarios, sino que también crea un círculo virtuoso donde la solidaridad empresarial se traduce en oportunidades reales para que ayudan a otros a salir adelante.
Así, Fundación Gigante reafirma que el impacto de las fundaciones empresariales en la lucha contra la pobrezase multiplica cuando existe compromiso, constancia y colaboración. Su modelo nos enseña que el cambio social comienza cuando las empresas asumen un papel activo en el bienestar común y ponen su capacidad organizacional al servicio de quienes más lo necesitan. Con una mirada hacia el futuro, la fundación continúa trazando un camino de esperanza, equidad y desarrollo sostenible para México.
En México, la violencia de género sigue siendo una herida abierta que atraviesa generaciones, territorios y realidades cotidianas. Sin embargo, el verdadero desafío no solo es su prevalencia, sino la brecha de comprensión que aún persiste: aunque 7 de cada 10 mujeres han vivido algún tipo de agresión, gran parte de la sociedad aún no logra nombrarla, reconocerla o actuar ante ella. Esta desconexión entre lo vivido y lo comprendido tiene profundas implicaciones sociales.
De acuerdo con Forbes, el reciente Índice de Concientización sobre Violencia de Género, elaborado por Fundación Instituto Natura y Avon, expone una verdad incómoda: únicamente el 15% de la población mexicana sabe cómo identificar la violencia de género, entender sus manifestaciones o responder adecuadamente. Los datos del estudio no solo nos invitan a una reflexión urgente, sino a repensar cómo construimos sociedades emocionalmente conscientes y capaces de proteger a quienes más lo necesitan.
Una sociedad que aún no logra identificar la violencia de género
Aunque diariamente se escuchan relatos de mujeres que enfrentan agresiones físicas, psicológicas, sexuales o económicas, el estudio reveló que solo un pequeño segmento de la población tiene claridad sobre su significado.
Apenas un 15% alcanzó niveles altos de concientización, mientras que un 41% mostró niveles medios o bajos y un 43% reportó una comprensión muy baja o prácticamente nula.
Esta realidad confirma una preocupación que especialistas expresan desde hace años: la violencia no solo se ejerce, también se normaliza. Como advirtió Silvia Ojeda, directora de Fundación Instituto Natura, “si no nombramos la violencia, la perpetuamos”. En un país donde la desconfianza en las instituciones es constante, comprender la violencia es el primer paso para visibilizarla y desarticularla.
El 13% desconoce los tipos de violencia: una deuda informativa
Entre los hallazgos más alarmantes destaca que el 13% de la población no sabe distinguir los tipos de violencia existentes. Esta falta de claridad limita la capacidad de identificar la violencia de género en entornos cotidianos —desde las dinámicas familiares hasta los espacios laborales— y obstaculiza la prevención temprana.
A ello se suma otro dato crítico: el 30% de las y los mexicanos no conoce ninguna ley de protección hacia mujeres y niñas. Para activistas como Olimpia Coral Melo, este nivel de desconocimiento es una señal de riesgo porque “no se puede defender lo que no se conoce”.
La ausencia de información convierte a las víctimas en personas aún más vulnerables.
Identificación = reconocimiento: el punto de quiebre
Si bien la falta de conocimiento generalizado es preocupante, el estudio también ofrece una luz de esperanza. Cuando una mujer logra reconocer que está viviendo violencia, la comprensión del problema aumenta del 54% al 86%. Este salto evidencia que el acompañamiento emocional y la información son determinantes para romper ciclos de abuso.
La muestra representativa del estudio —2,212 personas encuestadas con un 95% de confianza— confirma que la concientización no es un acto espontáneo, sino un proceso que requiere diálogo, educación y herramientas claras. En este sentido, impulsar entornos donde mujeres y hombres puedan identificar la violencia de género es un compromiso ético y social.
La violencia más allá de las cifras: una experiencia transversal
Los datos del Inegi subrayan que más del 70% de las mexicanas mayores de 15 años han vivido al menos un tipo de violencia, siendo la psicológica (52%), sexual (48%) y física (35%) las más frecuentes. Estas cifras, lejos de ser solo estadísticas, representan historias de vida marcadas por silencios, miedos y resistencias.
El comunicado del índice señala que este diagnóstico “no es un cierre”, sino el inicio de una conversación colectiva que debe trascender noviembre. Construir una cultura donde podamos identificar la violencia de género implica participación social, políticas públicas efectivas y una narrativa que coloque la dignidad y la seguridad de las mujeres al centro.
La violencia de género no es únicamente un problema estructural; es también un desafío de percepción y entendimiento. Cuando la mayoría de la población no logra reconocerla, se generan vacíos que impiden la denuncia, la protección y la construcción de comunidades seguras. Por ello, la educación y la concientización deben convertirse en pilares de cualquier estrategia de transformación social.
Hoy, más que nunca, México necesita fortalecer la alfabetización emocional, jurídica y social sobre este tema. Abrir la conversación, visibilizar el problema y fomentar la capacidad de reacción no solo empodera a las mujeres, sino que redefine la responsabilidad colectiva. Reconocer, nombrar y actuar puede ser la diferencia entre perpetuar la violencia o construir un país donde la igualdad sea una realidad tangible.
El cambio climático es uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo, y comunicar su complejidad a los líderes políticos es una tarea crítica para garantizar decisiones efectivas. La “Guía global de los parlamentarios sobre el cambio climático y las soluciones climáticas” surge como una herramienta clave, diseñada por expertos académicos, líderes climáticos y representantes de la ONU, para traducir la ciencia en políticas accionables. Esta guía destaca que la acción depende directamente de las decisiones de quienes ocupan cargos públicos y legislativos, subrayando la responsabilidad de los políticos en la construcción de un futuro sostenible.
Con más de 200 000 personas alcanzadas, incluyendo referencias en el Parlamento británico, esta guía global expande los esfuerzos previos del Reino Unido, adaptando el conocimiento científico a diferentes contextos y realidades locales. Para profesionales de la responsabilidad social, líderes políticos y público general, comprender cómo comunicar el cambio climático se convierte en un imperativo no solo ético, sino estratégico, capaz de catalizar la transición hacia economías bajas en carbono y sociedades resilientes frente a los riesgos climáticos.
La base científica para comunicar el cambio climático
La guía enfatiza la importancia de presentar datos científicos claros y precisos sobre el cambio climático, desde la pérdida de biodiversidad hasta el derretimiento de regiones polares. Stuart Brocklehurst, de la Universidad de Exeter, destaca que los legisladores deben comprender la gravedad de los riesgos para impulsar acciones efectivas antes de que los impactos se vuelvan irreversibles.
Incorporar evidencia tangible en las discusiones políticas permite que los parlamentarios visualicen los efectos locales y globales del calentamiento, conectando la ciencia con la vida cotidiana de sus electores. La claridad en la comunicación científica genera confianza y motiva decisiones alineadas con la mitigación y adaptación climática.
Estrategias efectivas para líderes políticos
Para lograr que los responsables políticos actúen, la guía sugiere simplificar conceptos complejos mediante ejemplos prácticos y comparaciones relevantes. Amanda Ellis, ex embajadora ante la ONU, asegura que la interacción entre ciencia y política es clave: “Tenemos la ciencia. Tenemos las soluciones. Los parlamentarios son fundamentales para transformar ambas en acciones locales con resultados globales”.
Utilizar narrativas que conecten los riesgos climáticos con la seguridad alimentaria, la economía y los mercados de carbono facilita la comprensión y el compromiso. Además, presentar las oportunidades de una transición hacia energías limpias resalta beneficios tangibles, no solo desafíos, fomentando políticas proactivas en lugar de reactivas.
Finanzas y economía: comunicar la urgencia
Los líderes deben entender que el cambio climático tiene implicaciones económicas directas. La guía subraya que los planes nacionales actuales solo cubren la mitad de las reducciones de emisiones necesarias para 2030. Comunicar el cambio climático desde una perspectiva económica permite que los legisladores perciban los costos de la inacción y los beneficios de inversiones sostenibles.
Al mostrar cómo los incentivos financieros y los mercados de carbono pueden impulsar la economía baja en carbono, los responsables políticos ven más claramente la conexión entre sostenibilidad y competitividad. Esta perspectiva convierte la acción climática en una estrategia integral para proteger recursos y garantizar crecimiento a largo plazo.
El rol de la COP30 y la acción legislativa
La COP30, celebrada en Belém, Brasil, subraya la urgencia de la acción global. Con proyecciones que advierten un aumento de hasta 3,1 °C para 2100, los líderes presentes enfrentan decisiones críticas que determinarán la estabilidad de ecosistemas clave. La guía refuerza que los parlamentarios tienen la capacidad de traducir estos escenarios en políticas nacionales concretas.
Participar activamente en procesos como la COP permite a los legisladores alinearse con compromisos internacionales y fortalecer la cooperación global. Comunicar el cambio climático en estos espacios requiere claridad, datos precisos y enfoque en soluciones, fomentando un diálogo basado en hechos y resultados tangibles.
Comunicar el cambio climático a líderes políticos no es solo una cuestión de transmitir información, sino de generar comprensión, urgencia y compromiso. La guía global para parlamentarios se presenta como un modelo de cómo la ciencia y las políticas pueden converger para impulsar acciones concretas.
Para profesionales de responsabilidad social y público interesado, esta guía ofrece lecciones valiosas sobre cómo estructurar mensajes claros, basados en evidencia y orientados a soluciones. La comunicación efectiva es, en última instancia, una herramienta estratégica para transformar el conocimiento científico en políticas que protejan nuestro planeta y aseguren un futuro habitable.
El mundo está en una encrucijada climática: el calentamiento global avanza a pasos alarmantes y los combustibles fósiles, responsables de la mayor parte de las emisiones de dióxido de carbono, siguen dominando nuestras economías. La transición energética hacia fuentes renovables es ya más que una aspiración; es una necesidad para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5 °C y asegurar un planeta habitable para las futuras generaciones. Sin embargo, abandonar décadas de dependencia del carbón, el petróleo y el gas no es tarea sencilla.
La COP30, que se celebra en Brasil, se presenta como una oportunidad crucial para que la comunidad internacional avance hacia una hoja de ruta clara para la transición energética. A pesar de la resistencia histórica de los países petroleros y la complejidad de los debates multilaterales, hay un creciente consenso entre las naciones vulnerables y los Estados miembros de la UE de que es hora de actuar. El desafío es grande: lograr que más de 190 países acuerden dar pasos concretos hacia el adiós a los combustibles fósiles.
La transición energética: una urgencia histórica
De acuerdo con un artículo de The Guardian, abandonar los combustibles fósiles significa replantear el desarrollo económico global. Durante más de 200 años, el carbón, el petróleo y el gas han sostenido el crecimiento industrial, pero su combustión ha elevado la temperatura del planeta a niveles peligrosos. Hoy, gracias a los avances en energías renovables y movilidad eléctrica, es posible imaginar sociedades menos dependientes de los hidrocarburos y más sostenibles.
No obstante, esta transición enfrenta obstáculos políticos y económicos. Los países productores de petróleo y gas han usado su influencia en la CMNUCC para limitar el debate sobre los combustibles fósiles, priorizando metas menos conflictivas como la reducción de emisiones generales. Superar estas barreras será clave para que la COP30 marque un verdadero avance hacia un modelo energético limpio.
De la COP28 a la COP30: los desafíos persistentes
El acuerdo histórico de la COP28, celebrado en Dubái en 2023, fue un primer paso hacia la transición hacia energías renovables. Sin embargo, la implementación inmediata fue limitada: algunos países, especialmente Arabia Saudí, intentaron desmantelar las decisiones adoptadas, dejando claro que la voluntad política aún no coincide con las declaraciones públicas.
Esta resistencia evidencia que el camino hacia el adiós a los combustibles fósiles requiere no solo compromisos, sino también mecanismos de seguimiento y cooperación internacional. La COP30 será una oportunidad para retomar el impulso, consolidando lo aprobado en Dubái y explorando estrategias prácticas para avanzar en la eliminación gradual de los hidrocarburos.
¿Por qué la COP30 podría cambiar el juego?
Aunque la agenda oficial de la COP30 no incluya explícitamente la transición energética, los debates paralelos y la “agenda de acción” permitirán que los países discutan propuestas concretas. Iniciativas como la declaración de Colombia o la adhesión al Tratado sobre la No Proliferación de los Combustibles Fósiles muestran que hay un bloque creciente dispuesto a impulsar el cambio.
Estas discusiones informales pueden sentar las bases de un foro permanente donde los países productores y consumidores de combustibles fósiles dialoguen de manera abierta y no vinculante. Un espacio así facilitaría consensos progresivos y permitiría avanzar hacia un calendario de eliminación gradual sin las tensiones que caracterizan las negociaciones formales.
Actores y alianzas: quiénes empujan la transición
El apoyo internacional para el adiós a los combustibles fósiles está creciendo: la UE, Reino Unido, Australia, varios Estados insulares y países en desarrollo como Colombia y Kenia han mostrado su interés en avanzar hacia energías limpias. Incluso países dependientes del petróleo, como Nigeria, exploran alternativas sostenibles.
Este bloque de apoyo es crucial, porque el progreso dependerá de la capacidad de estos países para influir en la agenda y formar coaliciones efectivas. Si suficientes naciones se comprometen, la COP30 podría convertirse en el punto de partida para un proceso de eliminación gradual que continúe en futuras conferencias, como la COP31 y la COP32.
Mirando hacia el futuro: un adiós gradual pero necesario
La COP30 no resolverá todos los desafíos asociados a los combustibles fósiles, pero sí puede marcar un cambio de paradigma. Iniciar un proceso de transición claro y consensuado, aunque no vinculante, establecería las bases para un futuro donde la dependencia de hidrocarburos disminuya progresivamente, mitigando los efectos del cambio climático.
El éxito de esta conferencia dependerá de la voluntad de los países y de su capacidad para mantener un diálogo constructivo. Decir adiós a los combustibles fósiles no es solo un objetivo ambiental; es una inversión en la estabilidad social, económica y climática global, y la COP30 podría ser el primer paso decisivo en esa dirección.
En un contexto global donde la seguridad hídrica está en riesgo y las empresas enfrentan una presión creciente para adoptar modelos más sostenibles, Amazon ha decidido redoblar sus esfuerzos. A través de proyectos de restauración basados en la naturaleza, la compañía busca demostrar cómo la innovación ambiental puede integrarse en operaciones globales de gran escala. Su iniciativa más reciente se encuentra en la cuenca del río Támesis, convirtiéndose en un ejemplo relevante para especialistas en responsabilidad social y para cualquier persona interesada en soluciones hídricas de largo plazo.
Según información de un artículo de edie, este nuevo proyecto, desarrollado en el río Pang, pretende convertir una zona degradada en un espacio de biodiversidad y resiliencia hídrica, al tiempo que aporta beneficios medibles en reabastecimiento de agua. La iniciativa no solo se alinea con la ambición global de Amazon de convertirse en una empresa con balance hídrico positivo para 2030, sino que fortalece la narrativa empresarial en torno a la acción climática, la protección de ecosistemas y el compromiso con las comunidades.
Amazon busca reponer agua: una restauración con visión de futuro
El proyecto en el río Pang tiene como meta reponer 200 millones de litros de agua al año, reconectando el cauce con su llanura aluvial natural. Para lograrlo, Amazon y The Rivers Trust se han enfocado en eliminar barreras, mejorar el almacenamiento de agua de inundación y elevar la calidad del agua, todo ello utilizando soluciones basadas en la naturaleza. Este enfoque permite recuperar procesos ecológicos esenciales que benefician tanto a la biodiversidad como a las comunidades cercanas.
Además de la reposición hídrica, el plan contempla la creación de un santuario para especies en peligro de extinción.
La regeneración de hábitats naturales ofrece refugio para la fauna silvestre, fortalece los suelos y reduce el riesgo de inundaciones. Es un proyecto que muestra cómo Amazon busca reponer agua al tiempo que aporta valor ambiental integral.
Resultados previos: experiencia que da confianza
Esta no es la primera colaboración entre Amazon, The Rivers Trust y Action for the River Kennet. En Wiltshire, la empresa apoyó la construcción de dos humedales capaces de recargar más de 220 millones de litros de agua subterránea por año. Estos humedales también sirven como filtros naturales, mejorando la calidad del agua y promoviendo la salud del suelo mediante la plantación de 11,000 plantas autóctonas.
Los resultados obtenidos incluyen la desaceleración del flujo del agua para prevenir inundaciones y la creación de hábitats para fauna diversa. Este aprendizaje previo ha sido fundamental para diseñar el proyecto del río Pang con una perspectiva más amplia y con metas que integran resiliencia hídrica, conservación y beneficios comunitarios.
Amazon busca reponer agua a escala global: tres proyectos adicionales
Más allá del Reino Unido, Amazon está impulsando otros tres proyectos que, en conjunto, restaurarán más de dos mil millones de litros de agua al año. Estas iniciativas forman parte de una cartera global de 22 proyectos basados en la naturaleza que ya han mejorado o repuesto más de 11 mil millones de litros de agua a nivel mundial. Es una apuesta clara por la acción climática y por la responsabilidad hídrica corporativa.
Entre ellos destaca un proyecto en Guadalajara, México, que restaurará 150 millones de litros de agua al año en 259 hectáreas de tierras de cultivo mediante soluciones naturales. Asimismo, otro en Nuevo México fortalecerá los flujos críticos del río Grande y dos humedales urbanos para reponer más de 120 millones de litros. En Carolina del Norte, la colaboración con National Fish and Wildlife Foundation permitirá recuperar 20,000 acres de bosques de pino de hoja larga.
Colaboración y confianza: voces desde el terreno
Will Hewes, responsable global de gestión del agua en Amazon, asegura que restaurar los procesos naturales puede mejorar la calidad del agua, reducir el riesgo de inundaciones y crear hábitats vitales. Para él, este proyecto refleja el compromiso de la compañía con soluciones que generan un verdadero impacto en los ecosistemas y las comunidades.
Por su parte, Seren Patterson, gerente de gestión del agua en The Rivers Trust, resalta que la alianza con Amazon ya ha mostrado resultados contundentes en proyectos previos. Señala que la restauración de la llanura aluvial del Pang tendrá un impacto duradero en la biodiversidad y en la resiliencia hídrica local, demostrando que una buena gestión del agua puede transformar positivamente los ríos y la vida de las personas que dependen de ellos.
La estrategia hídrica de Amazon refleja un cambio profundo en la forma en que las corporaciones abordan su impacto ambiental. Las soluciones basadas en la naturaleza, como las implementadas en el río Pang, consolidan una visión que prioriza la recuperación de ecosistemas, el uso responsable del agua y la participación comunitaria. Para quienes trabajamos en responsabilidad social, estas iniciativas abren debates sobre la escalabilidad de los modelos, la medición de impacto y la corresponsabilidad empresarial.
Mientras Amazon busca reponer agua y avanzar hacia un balance hídrico positivo en 2030 —y 2027 en el caso de India—, también establece un precedente relevante para el sector privado. El futuro de la gestión del agua dependerá de alianzas estratégicas, proyectos medibles y un compromiso auténtico con la regeneración ambiental. Y este proyecto es, sin duda, un paso importante en esa dirección.