Los científicos dicen que estudiantes universitarios blancos que escucharon a alguien realizar comentarios racistas en un estudio no se encararon con esa persona, y esto podría formar parte de lo que perpetua el racismo.
“Las personas no piensan sobre sí mismas que tienen prejuicios, y consideran que se ofenderían mucho por un acto racista y que actuarían (en tal situación)”, dice Kerry Kawakami, un profesor de psicología de la Universidad York en Toronto, Canadá, cuyo estudio aparece en la revista Science .
“Sin embargo, descubrimos que sus respuestas son mucho más débiles de lo que esperaban cuando en realidad presenciaban un comentario abiertamente racista”, dice Kawakami. Para el estudio, los investigadores evaluaron a 120 estudiantes blancos en Canadá que fueron expuestos a actos de racismo mientras esperaban que comenzara lo que creían que sería el verdadero experimento.
