Corporativo Kosmos acompaña el proceso de recuperación de niñas víctimas de trata

En México, cerca del 34% de las víctimas de trata son niñas, niños y adolescentes, un delito que consiste en reclutar, transportar, alojar y recibir personas captadas mediante engaños, soborno o cualquier otra forma de intimidación, a menudo con fines de explotación, otro delito que vulnera los derechos humanos de los infantes y que puede tomar diferentes formas, desde la explotación sexual, hasta la mendicidad, trabajo forzado o extracción de órganos.

Según información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), 2 mil 770 menores de edad fueron víctimas de estos delitos de enero de 2015 a noviembre de 2024, de los cuales el 74% son mujeres. Más allá de los números, conviene recordar que esta problemática no es sobre dígitos, sino sobre personas, miles de personas forzadas a repetir, una y otra vez, actos que atentan contra su integridad y que, lamentablemente, han marcado la vida de muchos menores mexicanos.

Ante estas amenazas para la infancia es necesario que todos los sectores de la sociedad emprendan acciones para evitar que más menores sean víctimas de estos delitos y para ayudar a los sobrevivientes a recuperar sus vidas, tal como lo ha hecho Corporativo Kosmos, quien, por medio de su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas, se ha unido a la labor de Fundación Camino a Casa, una organización que está ayudando a cientos de infantes a reconstruir sus historias.

Corporativo Kosmos impulsa la recuperación de víctimas de trata y explotación infantil

Ayudar a niñas, niños y adolescentes que han sobrevivido a la trata no sólo implica brindarles un lugar seguro. Implica reconstruir sus vidas, devolverles su dignidad y acompañarlos en un proceso que va mucho más allá de cubrir sus necesidades básicas. Se trata de ofrecer un modelo que los impulse a tomar el control de su historia, a sanar y a soñar de nuevo.

Eso es lo que hace Fundación Camino a Casa, una organización que ofrece atención integral, multidisciplinaria y personalizada a menores sobrevivientes de explotación sexual, trabajo forzado y mendicidad mediante un modelo que se adapta a sus necesidades específicas, desde apoyo psicológico, educativo y legal, hasta la creación de entornos donde puedan volver a sentirse en familia.

En este esfuerzo, el acompañamiento de Corporativo Kosmos, líder nacional en servicios de alimentos, ha sido clave, ya que, a través de su brazo solidario, la Fundación Pablo Landsmanas, la empresa realiza donaciones constantes de alimentos que permiten cubrir una de las necesidades más urgentes de estas niñas: la nutrición, que es un pilar fundamental para impulsar su desarrollo óptimo. De acuerdo con Patricia Prado, cofundadora de la Fundación Camino a Casa, muchas de ellas llegan a su refugio en condiciones de desnutrición severa o con trastornos alimenticios derivados de años de explotación, por lo que contar con una alimentación equilibrada es el primer paso para reconstruir sus vidas:

“Nos dimos cuenta de que había que recuperar años de vida que estas niñas habían perdido. La alimentación era fundamental. Algunas llegaban con mucha hambre, otras con bulimia o desnutrición severa. Lograr que empezaran a disfrutar el alimento ayudó muchísimo a su recuperación física, pero también el estado emocional está muy conectado con una buena alimentación y vimos como esa buena alimentación estaba haciendo una gran diferencia con las niñas en su proceso de desarrollo natural de un adolescente”.

Cicatrices invisibles: lo que viven las sobrevivientes de trata

Las niñas y adolescentes que llegan a Fundación Camino a Casa no sólo enfrentan heridas físicas, sino también profundas cicatrices emocionales. Muchas han sido víctimas de múltiples delitos: violencia sexual, abandono, maltrato físico y psicológico. En palabras de Mayra Hernández Figueroa, secretaria de la junta directiva de la fundación:

“Cuando entramos a asociaciones como esta, tenemos que entender que no es sólo violencia sexual o maltrato infantil, muchas veces son muchos delitos en conjunto, entonces, cuando nosotras estamos con las niñas tenemos que entender que debemos ser empáticas, es importante el entender cada actitud, cada mensaje que ellas den porque todo tiene un detrás de lo que ellas han pasado”.

El proceso de recuperación de víctimas de trata requiere una enorme empatía. Las profesionales que las atienden reconocen que, aunque jamás podrán ponerse en sus zapatos, deben leer cada actitud, cada silencio, como una historia por descifrar, pues la salud mental, como señala Mayra, “es la raíz para poder ir sanando a las niñas”.

En ese camino, el modelo integral de la fundación ofrece servicios psiquiátricos, psicológicos, educativos y sociales. Pero nada de esto sería posible si no existiera primero la base: garantizar que haya alimento en la mesa. “Muchas asociaciones no saben si van a tener comida al día siguiente. Para nosotros es una bendición saber que gracias a Corporativo Kosmos tenemos ese apoyo asegurado”, expresó Mayra.

Además, contar con una nutrición adecuada no sólo mejora la salud de las menores, sino que permite que los recursos de la fundación se destinen a otras áreas fundamentales como la educación. Patricia lo resume así: 

“Si no hubiera sido por el Corporativo Kosmos, en algunos momentos hubiéramos pensado en cerrar la fundación. Nos resolvieron un problema fundamental”.

El valor de una alianza: Corporativo Kosmos brinda tranquilidad y alimentos diarios

El respaldo de Corporativo Kosmos a la Fundación Camino a Casa no ha sido sólo una donación periódica, sino un acompañamiento sensible y humano. Desde el inicio de esta colaboración, la empresa se mostró abierta a escuchar las necesidades reales de la fundación y adaptó sus entregas alimentarias a los requerimientos específicos de las adolescentes. Comparte Patricia Prado, cofundadora de Fundación Camino a Casa:

“Nos preguntaban qué necesitábamos, qué alimentos preferíamos, qué no estaba funcionando. Esa flexibilidad no la encuentras en ningún otro lado. Su ayuda ha sido una de nuestras grandes bendiciones”.

Esa escucha activa por parte de la compañía y su voluntad de ayudar han permitido que el apoyo se mantenga constante y eficiente, con menús diseñados en conjunto con una nutrióloga, para garantizar el equilibrio nutricional de las beneficiarias.

Este acompañamiento no sólo permite sostener el día a día de las niñas, también ha sido una pieza clave en su desarrollo. Gracias a ello, muchas han podido enfocarse en estudiar e, incluso, en llegar a la universidad:

“Cuando ves a una de nuestras chicas graduarse, elegante, feliz, te das cuenta de que eso es el trabajo de muchas personas… y el alimento ha sido parte integral de ese proceso”.

En palabras de Mayra, esta alianza demuestra lo importante que es sumar esfuerzos entre organizaciones:

“Gracias a ustedes, Fundación Camino a Casa ha permanecido durante tantos años. Aquí está un ejemplo de una gran ayuda que ha cambiado vidas. La recuperación de víctimas de trata es posible cuando hay apoyo real, constante y comprometido”.

Corporativo Kosmos, solidaridad que alimenta la esperanza

Apoyar a niñas, niños y jóvenes sobrevivientes de trata requiere mucho más que buenas intenciones. Implica compromiso a largo plazo, empatía profunda y acciones concretas que permitan cubrir necesidades fundamentales. Corporativo Kosmos ha entendido esto y, a través de su alianza con Fundación Camino a Casa, ha hecho posible que muchas menores inicien y concluyan su proceso de sanación.

La recuperación de víctimas de trata no sucede de la noche a la mañana. Es un camino largo, lleno de obstáculos y decisiones difíciles, pero también lleno de posibilidades. Cada alimento donado, cada menú equilibrado, ha sido una herramienta para reconstruir autoestima, salud y esperanza en estas jóvenes.

Gracias al apoyo de esta compañía, cientos de niñas que llegaron marcadas por el dolor hoy pueden ver hacia el futuro con dignidad, y en ese futuro, la solidaridad de Corporativo Kosmos estará siempre presente como un impulso silencioso, pero vital, en sus nuevas historias de vida.

Cambio climático podría detonar nuevos brotes de Zika, Ébola y SARS: Estudio

La crisis climática ya no es un fenómeno futuro: está aquí y comienza a reconfigurar nuestra salud global. Más allá de sequías, inundaciones y olas de calor, sus efectos están despertando viejos fantasmas: virus como el Zika, el Ébola y el SARS podrían volver a surgir con fuerza, esta vez potenciados por un planeta alterado.

Un nuevo estudio publicado en Science Advances lo confirma: al menos el 9% de la superficie terrestre —donde viven más de 130 millones de personas— enfrenta un riesgo alto o muy alto de brotes de enfermedades por crisis climática. Esta advertencia no solo cambia el mapa epidemiológico del mundo, sino que interpela a gobiernos, empresas y ciudadanía sobre su papel en la prevención.

El regreso de virus olvidados: alerta por brotes de enfermedades por crisis climática

Zika, Ébola y SARS no son solo recuerdos de epidemias pasadas. Según los autores del estudio, los cambios en el clima —como el aumento de la temperatura, las lluvias intensas o la escasez moderada de agua— están reconfigurando las condiciones ideales para que estas enfermedades zoonóticas resurjan.

El análisis incluyó datos satelitales y registros históricos de brotes entre 1975 y 2020. A través de modelos de aprendizaje automático, se identificaron nueve factores de riesgo que hacen más probable la aparición de estos virus en nuevas regiones del planeta.

brotes de enfermedades por crisis climática

Este hallazgo cobra especial relevancia en zonas tropicales de América Latina y Oceanía, donde la biodiversidad, el cambio de uso de suelo y la alta densidad poblacional se combinan con condiciones climáticas cada vez más extremas.

Las enfermedades zoonóticas: un espejo de la relación humano-naturaleza

Las zoonosis no son nuevas. De hecho, más de 200 enfermedades de este tipo han sido registradas, incluyendo la rabia, la fiebre del Valle del Rift y la gripe aviar. Todas tienen algo en común: surgen del contacto entre humanos y animales silvestres o domésticos.

Lo que es nuevo es la velocidad con la que se están propagando y el papel del clima en ese proceso. Con cada hectárea de bosque perdida, con cada especie desplazada, se incrementan las probabilidades de transmisión.

La Organización Mundial de la Salud ya incluye varias de estas enfermedades en su lista de prioridades para investigación, reconociendo su capacidad de generar emergencias de salud pública. Pero sin una acción coordinada frente a los brotes de enfermedades por crisis climática, los esfuerzos científicos podrían no ser suficientes.

brotes de enfermedades por crisis climática

Un mapa de riesgos con colores alarmantes

Uno de los aportes clave del estudio fue el desarrollo de un mapa predictivo global. A través de datos satelitales y algoritmos, los autores lograron visualizar las zonas con mayor probabilidad de enfrentar un brote zoonótico con potencial epidémico o pandémico.

Los resultados son preocupantes: regiones enteras del hemisferio sur muestran colores oscuros, indicadores de alto riesgo, mientras que Europa y Norteamérica parecen momentáneamente a salvo. Pero esto no es motivo de complacencia: el virus no reconoce fronteras, y la vigilancia debe ser global.

El mapa también sirvió para evaluar la capacidad de respuesta sanitaria de cada país. En este índice, lugares como Papúa Nueva Guinea y la República del Congo emergen como los más vulnerables, tanto por exposición al riesgo como por debilidad institucional.

brote zoonótico

Clima extremo, agua escasa y virus en movimiento

Uno de los hallazgos más interesantes del estudio es la relación entre el clima extremo y la propagación de enfermedades. Por ejemplo, las temperaturas altas y las lluvias intensas permiten que los hospedadores (como mosquitos o murciélagos) prosperen y expandan su territorio.

Por otro lado, la escasez moderada de agua, en lugar de reducir el riesgo, puede aumentarlo: obliga a animales y humanos a compartir fuentes de agua, facilitando el contagio. En cambio, la sequía extrema puede limitar la propagación, al reducir la supervivencia del patógeno o de su huésped.

Estos factores, analizados en conjunto, confirman que los brotes de enfermedades por crisis climática no son azarosos: responden a patrones cada vez más claros, que deben integrarse en los sistemas de alerta temprana y las políticas públicas.

brote zoonótico

Más allá del medio ambiente: una alerta social y económica

Las críticas al estudio no se hicieron esperar. Algunos expertos advierten que se corre el riesgo de atribuir exclusivamente al medio ambiente fenómenos que también tienen causas estructurales, como la pobreza y la falta de servicios de salud.

Otros señalan que los modelos predictivos pueden tener sesgos: por ejemplo, hay más registros de brotes en países con mejor vigilancia epidemiológica, lo que podría distorsionar las estimaciones globales.

Sin embargo, la mayoría coincide en que este enfoque integrado —que une clima, biodiversidad, salud y desarrollo— es fundamental para prevenir la próxima pandemia. La responsabilidad social empresarial también debe entrar en esta ecuación: desde el financiamiento de programas de vigilancia hasta la educación comunitaria.

Cambio de uso de suelo: la puerta de entrada a nuevas epidemias

Uno de los factores más determinantes en el análisis fue el cambio en el uso del suelo. La deforestación, la expansión urbana y la agricultura intensiva han acortado la distancia entre las personas y los ecosistemas silvestres.

Esto no solo representa una amenaza para la biodiversidad, sino que también incrementa el riesgo de contagio con patógenos que antes estaban aislados. La alteración de hábitats crea escenarios ideales para la transmisión de virus desconocidos.

De ahí la urgencia de adoptar modelos de desarrollo sostenible. Proteger los bosques, reducir la ganadería extensiva y regular el uso del suelo son medidas que también previenen brotes de enfermedades por crisis climática.

Brotes y desigualdad: la injusticia sanitaria del cambio climático

El estudio también deja entrever un patrón de desigualdad: las regiones con mayor riesgo de brotes suelen ser aquellas con menor capacidad de respuesta. La falta de infraestructura sanitaria, de laboratorios y de personal capacitado agrava el problema.

Países con altos índices de pobreza y con vastas zonas rurales sin acceso a servicios básicos están particularmente expuestos. Y si bien el virus puede originarse en estos territorios, su propagación es global.

Por eso, los investigadores llaman a reforzar los mecanismos multilaterales, incluyendo los programas de adaptación y cooperación regional, para anticipar los brotes y responder con rapidez. La prevención, una vez más, es más rentable que la reacción.

brotes de enfermedades por crisis climática

Nuevas responsabilidades en un mundo interconectado

Las enfermedades zoonóticas ya no pueden tratarse como un asunto aislado del sector salud. Son el síntoma de un modelo que está forzando los límites de la naturaleza y poniendo en peligro a la humanidad.

Gobiernos, empresas, ONGs y ciudadanía deben integrar esta nueva realidad en sus agendas. El enfoque de “Una sola salud” —que vincula la salud ambiental, animal y humana— es más necesario que nunca.

En un mundo donde los brotes de enfermedades por crisis climática podrían convertirse en parte de la normalidad, la prevención debe ser una responsabilidad compartida, informada y urgente.

Prevenir la próxima pandemia empieza hoy

El estudio publicado en Science Advances no pretende ser una profecía, sino una advertencia respaldada por datos. Nos invita a actuar antes de que la próxima crisis de salud pública nos tome por sorpresa, como lo hizo la COVID-19.

El vínculo entre crisis climática y enfermedades zoonóticas es real. Está sustentado en evidencia, y su impacto será tanto más devastador cuanto más lo ignoremos.

Integrar esta perspectiva en las estrategias de responsabilidad social, en la inversión pública y en la cooperación internacional es una tarea inaplazable. Porque prevenir los brotes de enfermedades por crisis climática no es solo una cuestión de salud: es una decisión de futuro.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, pierden más que reputación

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En tiempos de incertidumbre, nuestras decisiones más importantes no se toman desde la comodidad, sino desde la convicción. Hoy, muchas organizaciones enfrentan una encrucijada: ceder ante el miedo o reafirmar su compromiso con principios que han probado su valor. DEI y ESG no son etiquetas políticas, sino estrategias que definen liderazgo con visión de futuro.

De acuerdo con Fortune, el entorno polarizado actual ha puesto a prueba a las empresas. Sin embargo, el verdadero legado corporativo se construye cuando se lidera con intención, aún cuando el contexto exige cautela. Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, no solo comprometen su reputación: también ponen en riesgo su rendimiento, su resiliencia y su legitimidad.

Más allá del miedo: lo que la evidencia nos dice

El miedo puede desviar el rumbo, pero la evidencia es clara. DEI y ESG no son posturas ideológicas: son prácticas sustentadas por datos que mejoran el rendimiento, fortalecen la reputación y disminuyen el riesgo. Integrar estos criterios permite tomar decisiones más informadas y estratégicas.

Organizaciones como Adasina Social Capital y American Pride Rises Network han sostenido este compromiso incluso cuando el ruido político se intensificó. ¿Por qué? Porque entienden que cuando las empresas abandonan DEI y ESG, se alejan de lo que funciona. Liderar con intención exige permanecer fiel a los principios que han probado ser efectivos.

empresas abandonan DEI y ESG

En lugar de responder con pánico, los líderes responsables preguntan: ¿qué tipo de organización queremos ser? Y, más importante aún: ¿qué mundo queremos ayudar a construir?

La rentabilidad de la diversidad

Los datos no mienten. Las empresas que priorizan la diversidad superan a sus pares menos diversos en un 36 % de rentabilidad. La innovación también florece: un 19 % más de ingresos provienen de equipos diversos. Además, la toma de decisiones mejora hasta un 87 %.

DEI no es solo una cuestión de justicia social; es un motor claro de crecimiento y eficiencia. Ignorarla es ignorar una ventaja competitiva documentada. Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, están renunciando voluntariamente a resultados probados y medibles.

Para los inversores, estos indicadores son señales. Señales de que una compañía entiende el presente y está lista para construir el futuro.

El costo real de la retirada

Target es el caso más reciente de lo que puede suceder cuando se da marcha atrás en DEI. En tan solo unos meses, perdió 5 millones de visitas. Su CEO lo confirmó: fue consecuencia directa de sus decisiones en torno a DEI. Mientras tanto, Costco creció al reforzar su compromiso.

empresas abandonan DEI y ESG

Pero no solo se trata de ventas. Dos de cada tres líderes empresariales en EE.UU. han observado impactos negativos tras recortar programas de DEI: desde menor moral interna hasta la fuga de talento clave. El 62 % de los candidatos afirma que evitaría empresas que no promuevan la diversidad.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, no solo pierden reputación. Pierden conexión con sus audiencias, su talento y su futuro.

ESG: gestionar riesgos con inteligencia

En 2024, los desastres naturales generaron pérdidas aseguradas de 140 000 millones de dólares. No considerar estos riesgos es una negligencia financiera. ESG proporciona la brújula necesaria para navegar un mundo de incertidumbres climáticas, sociales y de gobernanza.

Más del 75 % de las empresas del S&P 500 ya vinculan el desempeño ESG con la compensación de sus directivos. Las razones son claras: fortalece la resiliencia bursátil, mejora la capacidad de adaptación y aporta estabilidad en tiempos de crisis.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, están eligiendo operar a ciegas en un entorno que exige claridad, datos y responsabilidad.

empresas abandonan DEI y ESG

El respaldo de los accionistas es contundente

En 2025, el 97-100 % de las propuestas contrarias a la DEI presentadas en 32 grandes empresas fueron rechazadas. No por capricho, sino porque los accionistas entienden que estas iniciativas son esenciales, no accesorias.

Empresas como Apple, Netflix y Goldman Sachs no solo han mantenido sus políticas DEI: también han contado con el respaldo de sus inversionistas y su alta dirección. Esto demuestra que el mercado distingue entre ruido político y valor estratégico.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, van en contra de una corriente cada vez más clara: la que sigue el dinero inteligente.

Regresar al camino correcto: una decisión de negocio

A pesar del retroceso inicial, muchas empresas ya están restableciendo sus programas de DEI. Un tercio de los líderes reconocen que hacerlo es una decisión impulsada por resultados, no por ideología. El 75 % admite que la continuidad de estas iniciativas se vincula directamente con el impacto financiero.

Esto no se trata de ceder ante la presión, sino de reconocer que hay demasiado en juego. La innovación, el compromiso interno, la atracción de talento y la gestión del riesgo están estrechamente conectados con estos marcos.

empresas abandonan DEI y ESG

Apostar por DEI y ESG no es una posición política, es una postura estratégica.

El legado que decidimos escribir

Los momentos difíciles nos revelan. Hoy, frente a la polarización y el miedo, las empresas tienen la oportunidad de demostrar quiénes son en realidad. No hay liderazgo sin convicción ni legado sin coherencia.

Cuando las empresas abandonan DEI y ESG, no solo arriesgan su reputación. Arriesgan su legitimidad, su conexión con la sociedad y su capacidad de generar valor a largo plazo. En cambio, aquellas que deciden mantener el rumbo están construyendo el camino hacia un mercado más justo, rentable y resiliente.

La historia recordará que el dinero inteligente no se dejó llevar por el miedo. Invirtió con visión, coraje y propósito.

La electromovilidad no es sinónimo de ecología

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Durante años, la electromovilidad ha sido presentada como la solución definitiva para reducir la huella ambiental del transporte. La imagen de vehículos eléctricos deslizándose silenciosamente por las calles, sin emitir humo ni ruido, ha seducido tanto a consumidores como a gobiernos. Pero más allá del escaparate verde, la realidad es mucho más compleja.

Detrás de cada automóvil eléctrico hay una cadena de suministro pesada, opaca y contaminante. Si bien estos vehículos evitan emisiones durante su uso, las emisiones asociadas a su fabricación—particularmente en la producción de acero y aluminio—son considerables. La electromovilidad, por sí sola, no basta. Hace falta transformar toda la industria desde sus cimientos.

Electromovilidad: el espejismo del auto limpio

La electromovilidad ha logrado avances importantes en la reducción de las emisiones operativas del transporte, que representa aproximadamente el 12% de las emisiones globales. Sin embargo, al cambiar el tipo de propulsión, el epicentro del impacto ambiental se ha desplazado: ya no es el tubo de escape, sino la cadena de producción.

Para 2040, se estima que hasta el 85% de las emisiones de un vehículo provendrán de la obtención de materias primas necesarias para su fabricación. Esto incluye minerales para baterías, pero también materiales tradicionales como el acero y el aluminio. Así, la electromovilidad enfrenta una disyuntiva: reducir su huella sin comprometer su promesa.

La industria no puede limitarse a reemplazar motores de combustión por baterías eléctricas. Necesita repensar sus procesos, sus insumos y su modelo de negocio completo, si de verdad quiere convertirse en una alternativa ecológica integral.

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El peso oculto del acero y el aluminio

En el camino hacia la electrificación, los materiales pesados se convierten en protagonistas silenciosos del problema ambiental. Para vehículos de combustión interna, el acero y el aluminio representan entre el 45% y el 65% de las emisiones de producción. En los eléctricos, la cifra también es significativa: entre el 25% y el 40%.

Curiosamente, los fabricantes de vehículos eléctricos generan mayores emisiones por estos materiales que sus contrapartes tradicionales. Esto se debe, en parte, a la necesidad de aligerar estructuras para compensar el peso de baterías. Se utilizan más aleaciones, pero no siempre más sostenibles.

Aunque algunos fabricantes están explorando nuevas combinaciones y fuentes recicladas, la mayoría de estos esfuerzos aún se encuentra en fase experimental. Sin una estrategia clara y una cadena de suministro aliada, el potencial de mejora queda limitado.

Transparencia: el gran pendiente de la electromovilidad

Evaluar el verdadero impacto ambiental de un vehículo requiere mirar más allá del producto final. En este sentido, las acciones de los fabricantes aún son insuficientes. De las 51 empresas automotrices más importantes en China, solo el 25% ha establecido objetivos claros para reducir emisiones de alcance 3, es decir, las que se generan en su cadena de suministro.

Además, menos de la mitad de los fabricantes de vehículos eléctricos publican información detallada sobre las emisiones derivadas de su proceso productivo. Esta falta de transparencia impide a reguladores, inversionistas y consumidores evaluar el verdadero progreso en sostenibilidad.

La electromovilidad no puede construirse sobre cifras opacas ni promesas vacías. Requiere trazabilidad, auditoría y un compromiso auténtico por parte de toda la industria para integrar la sostenibilidad desde el origen.

Las barreras técnicas y económicas de la descarbonización

Uno de los principales retos para descarbonizar la cadena de valor es la dificultad de obtener datos precisos de los proveedores. Los factores de emisión son inconsistentes y muchas empresas carecen del conocimiento técnico para reducir su impacto, especialmente en la producción de acero y aluminio.

A esto se suma un problema de costos: las alternativas con bajas emisiones, como el aluminio reciclado o el acero verde, son significativamente más caras. Además, aún no existe una definición estandarizada sobre qué materiales pueden considerarse verdaderamente sostenibles.

Estas barreras internas se ven reforzadas por una débil presión externa. Muchos sistemas de evaluación ESG no contemplan a fondo la cadena de suministro, y los consumidores rara vez exigen productos con menor huella de carbono. La motivación para cambiar sigue siendo baja.

Políticas públicas y oportunidades emergentes

Pese a los desafíos, hay señales de cambio. En China, el gobierno ha comenzado a implementar políticas que incentivan la reducción de emisiones en toda la cadena de valor automotriz. Se han expandido los mercados de carbono y se promueve la certificación de productos ecológicos.

Por ejemplo, los fabricantes de acero y aluminio han sido incluidos en el mercado nacional de carbono, lo que les obliga a internalizar sus emisiones. También se están desarrollando estándares de contabilidad y plataformas de divulgación para mejorar la trazabilidad de la huella de carbono.

Estas iniciativas representan una oportunidad para que los fabricantes de vehículos eléctricos adopten un enfoque más integral. Ya no se trata solo de “vender autos verdes”, sino de construir ecosistemas de producción con bajo impacto ambiental.

electromovilidad

El rol de los consumidores y la reputación verde

En un mundo donde la percepción importa, las marcas de automóviles han capitalizado el discurso ambiental para posicionarse como líderes en sostenibilidad. Sin embargo, sin acciones medibles y verificables, corren el riesgo de ser acusadas de greenwashing.

Los consumidores, por su parte, juegan un rol clave. A medida que aumenta la conciencia sobre las emisiones durante el ciclo de vida del producto, también crece la presión para ofrecer información clara, confiable y completa. La demanda por autos verdaderamente sostenibles podría transformar el mercado.

En este sentido, la electromovilidad necesita evolucionar de una narrativa aspiracional a una estrategia de impacto real. Invertir en cadenas de suministro limpias ya no es opcional: es el único camino viable hacia una movilidad verdaderamente ecológica.

Del motor verde a la cadena verde

La electromovilidad es una promesa poderosa, pero incompleta. Mientras sigamos ignorando la huella ambiental de sus procesos de producción, estaremos cambiando un problema por otro. Para que los vehículos eléctricos sean realmente sostenibles, deben ir acompañados de una revolución en la cadena de suministro.

Esto implica invertir en materiales reciclados, exigir transparencia a los proveedores, adoptar estándares claros y trabajar con gobiernos para establecer incentivos efectivos. También exige un cambio cultural: pensar en sostenibilidad no como un accesorio, sino como el motor mismo del negocio.

Solo así podremos decir, con certeza, que la electromovilidad es sinónimo de ecología. Pero para eso, todavía nos falta camino por recorrer.

¿Qué es un cazador de gigacornios y cómo puede aportar a la crisis climática?

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En 2018, durante una conferencia del Instituto Milken, una conversación inesperada abrió camino a una nueva visión sobre inversión climática. Una familia interesada en destinar su capital a causas sostenibles preguntó algo que, en ese momento, parecía una simple ocurrencia: “¿Estás buscando unicornios climáticos?”. La respuesta, aunque no inmediata, terminaría por acuñar un concepto con potencial transformador: el gigacornio.

De acuerdo con Sustainable Brands, el término cazador de gigacornios no surge de la ciencia ficción ni de Silicon Valley, sino de la necesidad urgente de alinear inversión, innovación y acción climática. Representa a quienes buscan startups capaces de evitar o eliminar al menos mil millones de toneladas de carbono (una gigatonelada) y, al mismo tiempo, lograr valoraciones superiores a los mil millones de dólares. ¿La meta? Un equilibrio entre retorno financiero y descarbonización masiva.

Gigacornios: más que startups millonarias

Un gigacornio es mucho más que una empresa valorada en mil millones de dólares. Es una firma con impacto climático medible, diseñada para cambiar la economía desde sus cimientos. La lógica es simple: si una startup puede reducir mil millones de toneladas de carbono, su valor trasciende lo económico.

A diferencia de los unicornios tradicionales, cuya atención gira en torno al crecimiento acelerado y la disrupción del mercado, los gigacornios priorizan el impacto ambiental a gran escala. Se convierten en catalizadores de transformación estructural, desde la movilidad hasta la agricultura, pasando por la industria pesada.

Así, el rol del cazador de gigacornios toma forma: no solo identifica oportunidades de inversión climáticamente positivas, sino que apuesta por soluciones que transformen sistemas completos. Su radar no apunta a lo más popular, sino a lo más urgente.

El cazador de gigacornios: optimismo con estrategia

El cazador de gigacornios no es un inversionista común. Su brújula combina ética climática, visión tecnológica y agilidad financiera. Sabe que resolver la crisis climática requiere repensar todo: cómo nos movemos, cómo producimos alimentos, cómo construimos ciudades.

Este perfil profesional nace del optimismo climático. A diferencia del enfoque fatalista, el cazador de gigacornios cree que es posible diseñar un mundo descarbonizado, y que hacerlo es rentable. Su objetivo no es solo mitigar daños, sino escalar soluciones con beneficios económicos, sociales y ambientales.

La clave está en reconocer que cada crisis ambiental trae consigo oportunidades de negocio responsable. Gigacornios exitosos no solo generan valor comercial, sino también comunitario y ecológico. Invertir en ellos es apostar por una economía regenerativa.

cazador de gigacornios

Reimaginar el mundo, una inversión a la vez

La descarbonización total no es un ideal lejano, sino un camino con múltiples entradas. Desde edificios hasta fábricas, pasando por camiones y granjas, todo debe rediseñarse. Para lograrlo, se necesitan empresas con tecnologías escalables y modelos de negocio ambiciosos.

Es ahí donde el cazador de gigacornios desempeña un papel esencial. Su trabajo consiste en detectar esas semillas de cambio antes de que florezcan. Analiza, evalúa, arriesga y financia ideas que, de consolidarse, podrían cambiar las reglas del juego global.

Como lo señala el fondo ClimateIC, menos del 1 % de las más de 500 empresas que evalúan al año reciben inversión. Pero cuando una de ellas logra escalar, su impacto se mide en gigatoneladas de CO₂ evitadas o eliminadas. Eso es pensar en grande.

Invertir con propósito: rentabilidad y regeneración

Una de las críticas comunes a la inversión de impacto es la supuesta baja rentabilidad. Sin embargo, los datos de fondos como ClimateIC desmienten esa narrativa. Con una tasa interna de retorno del 25% y un retorno esperado de 2.5 veces sobre el efectivo invertido, los gigacornios demuestran que el rendimiento climático puede ser tan alto como el financiero.

Esto es fundamental para atraer capital convencional hacia soluciones verdes. Si el cazador de gigacornios logra demostrar que invertir en descarbonización genera utilidades, abrirá las compuertas del capital privado hacia la transformación estructural del planeta.

cazador de gigacornios

La sostenibilidad, entonces, deja de ser filantropía para convertirse en estrategia. Y esa es la narrativa más poderosa que podemos construir: una donde el bien común también sea buen negocio.

El desafío del financiamiento: muchas ideas, poco capital

Hoy existen más de mil fondos dedicados o vinculados a la inversión climática. Aun así, no es suficiente. La mayoría de los gigacornios potenciales aún espera por financiamiento. La brecha entre lo que se necesita y lo que se invierte sigue siendo alarmante.

Aquí también se necesita una nueva generación de cazadores de gigacornios. Personas capaces de movilizar recursos, conectar actores y escalar soluciones. No basta con identificar empresas prometedoras; hay que crear un ecosistema que las impulse.

La urgencia climática exige velocidad, pero también dirección. No se trata solo de hacer algo, sino de hacer lo correcto a gran escala. Los gigacornios, por definición, nacen para cumplir esa doble función: impacto climático y escalabilidad.

Más allá del gigacornio: ¿y si pensamos en decacornios?

Aunque el término gigacornio es ya ambicioso, existen iniciativas que van más allá. Algunos actores comienzan a hablar de megacornios (empresas que podrían evitar millones de toneladas de CO₂) o incluso decacornios (con potencial de 10 mil millones de toneladas).

Este tipo de pensamiento exponencial no solo es deseable, sino necesario. La magnitud de la crisis climática exige soluciones que actúen a escala global. Si bien estas empresas aún son pocas, su potencial es inigualable.

El cazador de gigacornios, entonces, debe mantenerse en constante evolución. No basta con detectar al siguiente unicornio verde; se trata de imaginar lo que aún no existe y preparar el terreno para que florezca. Su mirada está en el horizonte, pero sus decisiones cambian el presente.

cazador de gigacornios

Una economía que respira

Convertirse en cazador de gigacornios es asumir un compromiso con el futuro. No se trata solo de invertir capital, sino de construir una nueva narrativa: una en la que la descarbonización no es un costo, sino una oportunidad de valor compartido.

La transición a una economía baja en carbono requiere innovación, audacia y cooperación. Y, sobre todo, necesita personas decididas a apostar por lo improbable. Porque si los unicornios alguna vez fueron mitos, hoy los gigacornios pueden ser realidad.

En esta nueva era, cazar gigacornios no es un lujo. Es una urgencia que puede redefinir cómo entendemos el éxito, la inversión y la responsabilidad ante el planeta.

5 razones para apostar por las energías renovables

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A lo largo de la historia, la humanidad ha redefinido su relación con la energía para avanzar. Hoy, estamos ante una nueva oportunidad que no solo puede cambiar la forma en que producimos electricidad, sino también reconfigurar el rumbo económico, ambiental y social del mundo: apostar por las energías renovables. Esta transición ya está en marcha, respaldada por datos sólidos y resultados tangibles.

De acuerdo con Eco-Bussines, los últimos informes de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) y de la ONU dejan claro que no se trata de una utopía futurista. En 2024, la energía renovable superó en rentabilidad a los combustibles fósiles y demostró ser una herramienta poderosa para el ahorro económico, la reducción de emisiones y la creación de empleo. Pero aún hay desafíos que requieren decisiones urgentes. Te compartimos 5 razones por las que apostar por las energías renovables es, sin duda, la jugada maestra de nuestro tiempo.

5 razones para apostar por las energías renovables

1. Energía limpia que compite en costo

La caída sostenida de los precios en las tecnologías solares y eólicas ha cambiado las reglas del juego. Hoy, el 96 % de las nuevas plantas solares y eólicas cuestan menos que cualquier nueva planta de carbón o gas. En 2024, el costo por kilovatio-hora de la energía solar fue de 0,043 dólares, y el de la energía eólica terrestre, de apenas 0,034 dólares.

Este descenso de precios no solo implica beneficios para los consumidores y empresas, sino también un empuje decisivo para cerrar la brecha entre países desarrollados y en desarrollo. Las energías renovables, además de ser más accesibles, se convierten en una opción viable incluso en contextos económicos frágiles.

apostar por las energías renovables

A medida que las cadenas de suministro maduran y la innovación tecnológica avanza, se espera que los costos sigan disminuyendo.

Apostar por las energías renovables hoy representa una inversión inteligente con beneficios a corto, mediano y largo plazo.

2. Ahorros millonarios y competitividad global

Solo en 2024, el uso de energías renovables ayudó a evitar el consumo de combustibles fósiles valorado en 467 mil millones de dólares. Esta cifra no solo es impresionante: es un mensaje claro. Apostar por las energías renovables significa elegir estabilidad económica y protección frente a la volatilidad de los mercados internacionales.

El ejemplo de Asia es revelador: gracias a las inversiones hechas entre 2000 y 2023, la región ahorró más de 200 mil millones de dólares en costos energéticos. Esto incluye a China, cuya acelerada adopción de energías limpias ya está impactando positivamente sus emisiones.

En contraste, los países que siguen apostando por los combustibles fósiles no están salvaguardando su economía: la están saboteando, como bien advirtió Guterres. El mundo no puede darse el lujo de mantener modelos energéticos obsoletos.

3. Impulso económico y empleos verdes

La energía limpia no solo ilumina hogares: también dinamiza economías. En 2024, las inversiones en energía renovable superaron los 2 billones de dólares, lo que representa un incremento del 70 % en tan solo una década. Esta inversión no solo supera con creces a la de los combustibles fósiles, también genera empleos más sostenibles.

El año pasado, 34,8 millones de personas trabajaban en el sector de la energía limpia, de las cuales 16,2 millones lo hacían en energías renovables. Este crecimiento está aportando hasta el 10 % del PIB mundial y en algunos países —como China o la Unión Europea— representa hasta un tercio del crecimiento económico total.

apostar por las energías renovables

Si queremos construir economías resilientes, diversificadas e inclusivas, apostar por las energías renovables no es una opción: es una estrategia indispensable.

4. Reducción de emisiones y justicia climática

Las renovables están impactando de forma directa la reducción de emisiones. Entre 2015 y 2024, las energías limpias aumentaron un 81 % su generación global, mientras que los combustibles fósiles apenas crecieron un 13 %. Esto representa un alivio tangible para un planeta al límite.

Además, el despliegue de tecnologías renovables está ayudando a evitar emisiones equivalentes a las de toda la Unión Europea en un año. Sin embargo, la transición aún es desigual: África, con un potencial enorme, representa solo el 1.5 % de la capacidad instalada mundial.

apostar por las energías renovables

Es urgente apostar por las energías renovables como vía para garantizar justicia climática, cerrar brechas sociales y asegurar que el desarrollo no sea un privilegio geográfico, sino un derecho humano.

5. Seguridad energética en un mundo incierto

La invasión rusa a Ucrania en 2022 dejó una lección clara: los países que dependen de la importación de combustibles fósiles están en riesgo permanente. Las energías renovables, en cambio, ofrecen independencia energética, estabilidad y resiliencia.

La ONU advierte que el 74 % de la población mundial vive en países importadores netos de combustibles fósiles. Cuando suben los precios del gas o el petróleo, la factura energética puede dispararse —como ocurrió en Corea del Sur en 2022, con un gasto adicional de 17 mil millones de dólares en gas.

Frente a este panorama, apostar por las energías renovables es también una decisión estratégica de soberanía energética y protección frente a la incertidumbre global.

Oportunidad global: transición más rápida y justa

La COP28 marcó un parteaguas: se fijaron metas ambiciosas como triplicar la capacidad renovable para 2030. Pero los informes señalan que, aunque hay avances, el ritmo aún no es suficiente. La transición debe ser más rápida y, sobre todo, más justa.

Esto implica multiplicar la inversión en los países en desarrollo, garantizar marcos de políticas estables y fortalecer la cooperación internacional. La transición no puede depender solo de mercados avanzados; necesita una visión verdaderamente global.

apostar por las energías renovables

Estamos en un momento decisivo. Como dijo Guterres: “La era de los combustibles fósiles está tambaleándose”. El futuro ya empezó. Y cada decisión que tomamos hoy determina si ese futuro será habitable y equitativo.

En un mundo que exige decisiones valientes, apostar por las energías renovables no es solo una medida técnica, económica o ambiental: es una declaración de principios. Es elegir el progreso sobre la complacencia, la colaboración sobre el individualismo y la vida sobre la rentabilidad a corto plazo.

Las cifras no mienten: las renovables ya están transformando economías, estabilizando sistemas energéticos y reduciendo las emisiones. Pero el reloj climático no se detiene. Quienes trabajamos en responsabilidad social sabemos que el verdadero liderazgo se ejerce cuando se apuesta por lo correcto, incluso antes de que sea la norma. Y hoy, lo correcto es claro: apostar por las energías renovables.

Llega a México la nueva generación de Post-it® Super Sticky Notes hechas con papel reciclado

En un mundo donde cada decisión cuenta para el futuro del planeta, Post-it® presenta en México sus primeras Notas Súper Adhesivas rayadas hechas con papel 100% reciclado. Este nuevo formato está diseñado para quienes buscan organizarse sin perder de vista su impacto ambiental, ofreciendo una alternativa práctica alineada con un estilo de vida más consciente.

Con más de 42 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos generados al año en México, según datos de la SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales), elegir productos hechos con materiales reciclados no es sólo una tendencia: es una transformación necesaria en los hábitos de consumo.

Las nuevas Post-it® Super Sticky Notes incorporan además características que las hacen aún más funcionales y responsables:

  • Las Post-it® Super Sticky Notes están fabricadas con papel 100% reciclado y tienen el doble de poder adhesivo.
  • El Super Adhesivo es de base vegetal y agua.
  • Recubrimiento sin solventes, más seguro para el usuario.
  • Las notas y el empaque son totalmente reciclables, para cerrar el ciclo desde el uso hasta la eliminación.
Post-it® Super Sticky

El lanzamiento coincide con una temporada clave de reorganización personal, en la que muchas personas empiezan a prepararse para nuevos ciclos en casa, la oficina o el regreso a clases. Las Post-it® Super Sticky Notes ya están disponibles en tiendas físicas y plataformas digitales del país, y se suman al portafolio de Post-it® como una propuesta que combina diseño, funcionalidad y compromiso con el planeta.

Para más información, visite www.post-it.com.mx/3M/es_MX/post-it-la/

¿Tienes un proyecto para mejorar la seguridad vial? ¡Súmate a la convocatoria de Fundación Aleatica!

Cada día en nuestro país 43 personas pierden la vida en hechos de tránsito, una cifra alarmante que coloca a México en el noveno lugar a nivel mundial en mortalidad vial y el segundo en América Latina. Lo más preocupante es que el 70% de estas fatalidades corresponden a los usuarios más vulnerables: peatones, ciclistas y motociclistas por lo que resulta urgente promover soluciones innovadoras que prioricen la vida en las calles y fortalezcan la cultura de la prevención.

Conscientes de este reto, Fundación Aleatica lanza por tercera vez la convocatoria del Premio Somos Seguridad Vial, una iniciativa de innovación abierta que busca identificar, impulsar y fortalecer propuestas que puedan reducir la incidencia de accidentes y salvar vidas. Este esfuerzo se enmarca en el compromiso de la fundación por transformar la movilidad en las comunidades donde opera, alineándose con los objetivos globales de seguridad vial.

Premio Somos Seguridad Vial: una apuesta para impulsar la movilidad segura

El Premio Somos Seguridad Vial nace como una iniciativa de Fundación Aleatica para impulsar soluciones concretas frente a los desafíos más urgentes de la seguridad vial en México, así como combatir las principales conductas de riesgo, tales como el exceso de velocidad, el uso del celular al conducir, el consumo de alcohol, el no uso del cinturón y los rebases inseguros mediante propuestas sostenibles y escalables diseñadas para implementarse en las zonas aledañas a las concesiones de Aleatica en México.

Fundación Aleatica promueve un enfoque basado en evidencia y en el Sistema Seguro, que considera que los errores humanos no deben costar vidas. Por ello, a través de este premio, la organización reafirma su compromiso con una movilidad segura, justa y centrada en las personas. Además, al enfocar los proyectos en las zonas cercanas a sus concesiones viales, garantiza una implementación directa con alto impacto comunitario.

¿Quiénes pueden participar? ¡Este año, las startups también!

La convocatoria está abierta a Organizaciones de la Sociedad Civil con experiencia en temas de seguridad vial y, por primera vez, también a startups con proyectos en etapa de implementación. Esta ampliación busca enriquecer los enfoques, fomentar la colaboración entre sectores y potenciar el desarrollo de ideas disruptivas que transformen los hábitos de movilidad.

La convocatoria estará vigente del 23 de julio al 26 de agosto. Todos los proyectos deberán alinearse a uno de los tres retos clave: 

  • Seguridad sobre dos ruedas, para impulsar el motociclismo seguro
  • Transformación de puntos de riesgo para una infraestructura que priorice la seguridad de los usuarios
  • Fortalecimiento de la cultura vial mediante la promoción de hábitos responsables en la pirámide de movilidad.

Además, este año la apertura de la convocatoria al hacia el ecosistema emprendedor reconoce el valor de la innovación como motor para el cambio social y brinda una oportunidad única para que tanto las OSC como las startups puedan llevar su propuesta al siguiente nivel y contribuir de forma directa a salvar vidas.

El Premio Somos Seguridad Vial otorgará tres premios económicos de $400,000, $350,000 y $300,000 pesos (IVA incluido) a los proyectos mejor evaluados, una inversión directa que busca fortalecer la ejecución y sostenibilidad de las iniciativas ganadoras y potenciar su capacidad de transformar los entornos donde se implementen.

¿Por qué participar? Capacitación, visibilidad y financiamiento para escalar tu impacto

Participar en el Premio Somos Seguridad Vial representa mucho más que competir por un estímulo económico. Es una oportunidad real de incidir en una problemática urgente en México: la movilidad insegura que cobra miles de vidas cada año. Ya seas una Organización de la Sociedad Civil o una startup, esta convocatoria te conecta con una red de expertos, aliados estratégicos y una causa con impacto social profundo.

Además, el premio ofrece beneficios no sólo para los ganadores, sino para todos los proyectos seleccionados, ya que cada uno de ellos tendrá la oportunidad de recibir acompañamiento técnico de primer nivel y una capacitación internacional impartida por la Global Alliance of NGOs for Road Safety, así como visibilidad nacional e internacional. Esta formación no solo permitirá a los contendientes mejorar la propuesta presentada, sino que los ayudará a fortalecer sus capacidades institucionales a largo plazo, además de posicionarlos en un ecosistema de innovación social.

Por si fuera poco, sumarte al Premio Somos Seguridad Vial significa alinear una propuesta con estándares globales de seguridad vial, establecer alianzas clave y formar parte de una comunidad que trabaja activamente por reducir los siniestros viales y salvar vidas y generar un cambio real. Cada propuesta cuenta, y la experiencia adquirida es valiosa incluso más allá del certamen.

Premio Somos Seguridad Vial

Fases clave de la convocatoria

La convocatoria se desarrolla en distintas etapas. Luego del cierre de postulaciones el 26 de agosto, los participantes recibirán capacitaciones estratégicas los días 2, 5, 9 y 12 de septiembre. Posteriormente, el 24 de octubre se anunciarán los finalistas.

Estos equipos seleccionados continuarán su preparación con sesiones de capacitación para perfeccionar su pitch los días 3 y 10 de noviembre. Finalmente, el 26 de noviembre se celebrará el esperado Pitch Day, donde se presentarán los proyectos finalistas y se anunciarán los ganadores del Premio Somos Seguridad Vial.

Todas las fechas y requisitos están disponibles en la página de la fundación, donde también se puede registrar el proyecto en la plataforma oficial.

Premio Somos Seguridad Vial

¡Súmate a la transformación por una movilidad segura en México!

El Premio Somos Seguridad Vial no solo representa un incentivo económico, sino una oportunidad de aprendizaje, visibilidad y conexión con una red internacional de expertos en movilidad segura y es una plataforma para que las propuestas de quienes creen que otra forma de transitar y convivir en el espacio público es posible se puedan materializar.

Fundación Aleatica demuestra con esta iniciativa su compromiso sostenido con la seguridad vial, alineándose con el Segundo Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021–2030 que promueve Naciones Unidas, cuyo objetivo esreducir a la mitad las muertes y lesiones por siniestros viales para el final de la década.

Si tienes un proyecto que puede salvar vidas, esta es tu oportunidad. Súmate a la convocatoria, presenta tu propuesta y forma parte de una comunidad de cambio que está mejorando la movilidad en México. ¡Participa y haz la diferencia!

Suman esfuerzos SESIPINNA Jalisco y Fundación Dibujando un Mañana por la protección de la niñez y adolescencia

Con el objetivo de fortalecer las acciones en favor de la niñez y adolescencia en situación de vulnerabilidad, la Secretaría Ejecutiva del Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (SESIPINNA) Jalisco, firmó un convenio de colaboración con la Fundación Dibujando un Mañana.

La alianza estratégica impulsará proyectos conjuntos orientados a garantizar el respeto, la protección y la promoción de los derechos de niñas, niños y adolescentes en la entidad. Como parte del arranque de los trabajos colaborativos se llevó a cabo una reunión virtual con las Secretarías Ejecutivas de los Sistemas Municipales de Protección, en la que se expusieron los alcances del convenio y se presentaron los ejes de acción prioritarios de la fundación. 

Durante el encuentro se destacó el trabajo, de la Fundación Dibujando un Mañana, en la consolidación de proyectos sociales enfocados en la atención a la infancia y adolescencia, así como su contribución en el fortalecimiento institucional de organizaciones de la sociedad civil, dedicadas a la promoción de derechos humanos, la participación infantil y la prevención de violencias. 

SESIPINNA Jalisco

También se subrayó la relevancia de las Secretarías Ejecutivas Municipales como enlaces clave entre el Gobierno de Jalisco y las organizaciones que operan en el territorio. 

Su función permite detectar necesidades locales, articular esfuerzos y canalizar apoyos mediante redes de colaboración interinstitucional. 

Con esta alianza SESIPINNA Jalisco y la Fundación Dibujando un Mañana, refrendan su compromiso para construir mecanismos de cooperación que contribuyan al diseño e implementación de políticas públicas más eficaces, orientadas a garantizar el pleno ejercicio de los derechos de niñas, niños y adolescentes en el estado.

Los CEOs sí hablan de ESG… pero, ¿de verdad lo lideran?

Por Edgar López

Hablar de ESG se ha vuelto el terreno cómodo del liderazgo empresarial en México. Es el discurso que los CEOs sí están dispuestos a tener: suena bien, se asocia con propósito, y difícilmente incomoda. Pero esa comodidad tiene un costo: se dice mucho… y se compromete poco.

El nuevo estudio CEO Monitor México 2025 de LLYC lo confirma: los CEOs ya hablan de sostenibilidad, pero la mayoría lo hace en piloto automático.

El estudio se basó en un análisis de más de 184 mil menciones digitales durante 28 meses, revela un fenómeno preocupante: hay discurso, pero falta profundidad. Lo que se dice suena bien. Lo que no se dice, preocupa más.

Un ESG desequilibrado

Un 34% de la conversación sobre CEOs toca temas ESG. Pero al mirar dentro, la mirada es desequilibrada: el 68.5% se enfoca en lo ambiental —reciclaje, agua, reforestación—, mientras que lo social representa apenas el 21.9% y la gobernanza un tímido 9.6%.

CEO Monitor México 2025 - LLYC
CEO Monitor México 2025 – LLYC
CEO Monitor México 2025 - LLYC

La inclusión femenina alcanza el 3.3%, y la inclusión LGBTQ+ el 5.3%. Son cifras que caben en un pie de página, pero no en una agenda de liderazgo. La equidad, la diversidad y la justicia social están lejos de consolidarse como ejes del discurso empresarial.

¿Quiénes sí hablan de ESG?

Sectores como comercio mayorista y comercio departamental concentran más del 42% de su conversación en pilares ESG, proyectando institucionalidad y gobierno corporativo. En agroindustria, consumo masivo y autoservicio, el foco está en sostenibilidad ambiental, aunque a menudo sin diferenciación. En contraste, industrias como logística y siderurgia priorizan resultados de negocio, y el sector textil, casi invisible, recibe menciones negativas por falta de regulación y malas prácticas ambientales.

CEO Monitor México 2025 - LLYC
CEO Monitor México 2025 – LLYC

Tecnología e innovación: el gran ausente

Tampoco la innovación logra protagonismo. La tecnología y la inteligencia artificial —que deberían ser aliadas de una sostenibilidad moderna— apenas aparecen en el 1% de las menciones a CEOs. Esto, en plena era digital.

Premios por encima del propósito

Mientras tanto, los reconocimientos siguen encabezando la conversación. Premios, rankings y sellos ocupan más espacio que cualquier iniciativa de impacto. Especialmente en sectores como consumo masivo, agroindustria o retail, donde la sostenibilidad se ha convertido en un commodity reputacional: muchas publicaciones, poco diferencial.

Y cuando los propios CEOs toman la palabra en sus perfiles personales, también hay contrastes. LinkedIn es el espacio donde el tono es más favorable (70.5% positivo), pero también donde menos se publica. Cuando lo hacen, tienden a hablar de futuro, de sostenibilidad y de impacto social. Sin embargo, lo hacen poco, sin frecuencia y con mensajes similares a los institucionales. Su voz corre el riesgo de diluirse en el ruido corporativo.

Más propósito que resultados: los tipos de discurso en el liderazgo

El estudio identifica cuatro arquetipos de liderazgo empresarial predominantes entre los CEOs en México, definidos por el enfoque con el que comunican su gestión:

  • Transformacional (60%) Líderes que combinan resultados económicos con inspiración y visión. Hablan de innovación, generación de empleo y transformación organizacional.
  • Colaborativo (27%) Enfocados en alianzas con gobiernos, comunidades e inversión local. Su discurso se basa en la cooperación y el trabajo conjunto.
  • Motivador (12%) Promueven el talento y el desarrollo personal del equipo. Buscan inspirar con historias de superación, valentía y perseverancia.
  • Transaccional (4%) Centrados en resultados, eficiencia operativa y desempeño financiero.

Estos arquetipos se expresan mediante seis tipos de discurso narrativo que configuran los estilos más comunes en la conversación pública:

  • Transformacional: el más frecuente. Enfocado en visión de futuro, cambio y propósito, pero muchas veces sostenido desde lo institucional, no desde la voz personal del CEO.
  • Colaborativo: resalta la suma de esfuerzos con actores sociales, gubernamentales o comunitarios.
  • Motivador: habla desde lo humano y emocional. Es escaso, pero poderoso cuando aparece.
  • Transaccional: enfocado en métricas, desempeño financiero y eficiencia operativa. Hoy es marginal.
  • Institucional: muy presente. Aporta estructura, reputación y cumplimiento, pero puede restar autenticidad.
  • Carismático: cercano, inspirador, humano. Sigue sin consolidarse como discurso dominante.
CEO Monitor México 2025 - LLYC
CEO Monitor México 2025 – LLYC

La mayoría de los CEOs en México construyen su discurso desde una combinación transformacional-institucional: proyectan visión y propósito, pero sin involucrarse del todo. Lo emocional y lo estratégico apenas aparecen, y hablar solo de resultados ya no basta.

¿Y sus líderes?

Y es que, si pensamos en eventos como el de la semana pasada —cuando Expansión presentó su nuevo Ranking ESG 2025 y reconoció a empresas como Fibra Uno (FUNO), Nestlé México , Novo Nordisk México, Aeromexico , L’Oréal , Genomma Lab entre otras—, no puedo evitar preguntarme:

¿Sus CEOs también traen y dominan ese discurso? ¿Son ellos quienes lo impulsan, lo representan, lo hacen creíble?

Porque muchas veces premiamos a las empresas… pero dejamos fuera del foco a quienes las encarnan. La coherencia entre la reputación institucional y el liderazgo visible sigue siendo, en muchos casos, una conversación pendiente.

No se trata de juzgar ni de señalar, sino de observar. Y sobre todo, de cuidar. Porque detrás de cada empresa reconocida hay un rostro, una voz y una responsabilidad: la de alinear lo que se dice con lo que se lidera.

Entonces pues: sostenibilidad ya está en escena, pero aún no termina de protagonizar. Está presente en el lenguaje, pero todavía no se integra del todo en la estrategia. Se comunica lo evidente, pero a menudo se elude lo verdaderamente relevante.

Los CEOs en México han encontrado en la sostenibilidad una narrativa que los proyecta bien sin asumir demasiados riesgos. Mientras en otros contextos internacionales el discurso ESG puede ser políticamente tenso o incluso penalizado, aquí parece más una zona de confort que una apuesta de liderazgo.

Si de verdad quieren liderar con influencia, no basta con aparecer. Necesitan conectar. Necesitan diversificar su narrativa, comunicar con constancia y tomar riesgos discursivos. La sostenibilidad no puede seguir siendo el discurso más fácil: debe ser el relato más urgente y congruente.

CEO Monitor México 2025 - LLYC
CEO Monitor México 2025 – LLYC

La gráfica lo confirma: los CEOs hablan de sostenibilidad más que de cualquier otro tema ESG. Pero ‘sostenibilidad’ puede significar muchas cosas. Sin resultados claros, sin avances medibles, esa palabra corre el riesgo de ser solo eso: una palabra más. Lo que falta es voluntad para liderar más allá del guion corporativo.

Porque decir ‘sostenibilidad’ sin demostrarla… es como subir fotos del gimnasio sin ir. Suena bien, se ve mejor, pero al final no sirve de nada.


Edgar López Pimentel, es actualmente Director en Expok, ejerciendo su liderazgo día a día con pasión por la responsabilidad social y el desarrollo sustentable. Su labor ha contribuido significativamente al posicionamiento de empresas líderes en materia de responsabilidad social.

Su formación académica, enriquecida por programas de Alta Dirección de Empresas en el IPADE e IE Business School, así como una maestría en Responsabilidad Social Empresarial en la Universidad Anáhuac Norte, respaldan su liderazgo.