8 alternativas para reemplazar el plástico

El plástico se ha convertido en uno de los materiales más omnipresentes y problemáticos de nuestro tiempo. Desde empaques hasta utensilios de un solo uso, su producción masiva ha generado un impacto ambiental significativo, contribuyendo a la contaminación de océanos y ecosistemas terrestres. Ante esta realidad, surge la necesidad de explorar soluciones sostenibles que permitan reducir la dependencia de este material.

Las alternativas para reemplazar el plástico no solo representan una oportunidad para mitigar daños ambientales, sino también para fomentar innovación en la industria, responsabilidad social corporativa y hábitos de consumo más conscientes. Cada vez más empresas y consumidores buscan materiales biodegradables o reciclables que ofrezcan funcionalidad sin comprometer la salud del planeta.

¿Por qué es urgente sustituir el plástico?

La producción global de plástico ha crecido de manera exponencial desde mediados del siglo XX y se estima que, para 2050, podría alcanzar los 1 200 millones de toneladas anuales, más del triple de lo que se produce actualmente. Este incremento masivo no solo genera enormes cantidades de residuos, sino que también contribuye de manera significativa a la contaminación de océanos, ríos y suelos, afectando ecosistemas y la biodiversidad en todo el planeta. Cada pieza de plástico que no se gestiona adecuadamente puede tardar siglos en degradarse, liberando microplásticos que ingresan a la cadena alimentaria.

El impacto del plástico no se limita al medio ambiente. Su producción está asociada con altas emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación del aire y del agua, y riesgos químicos que afectan la salud humana. Desde sustancias como los ftalatos y bisfenoles hasta la liberación de microfibras, la exposición continua puede generar efectos adversos en sistemas endocrinos, reproductivos y neurológicos. Por ello, la urgencia de actuar trasciende el reciclaje: no basta con procesar los residuos, es necesario repensar su uso desde la raíz.

Reemplazar el plástico y detener su producción en la medida de lo posible se vuelve imperativo para enfrentar estos desafíos. Si bien el reciclaje ayuda a mitigar algunos daños, la evidencia muestra que gran parte del plástico nunca se recicla y termina acumulándose en vertederos o ecosistemas naturales. Solo mediante la adopción de materiales alternativos, innovadores y sostenibles será posible reducir la contaminación, proteger la salud pública y avanzar hacia un modelo de consumo más responsable y alineado con los objetivos de desarrollo sostenible.

alternativas para reemplazar el plástico

Las 8 alternativas para reemplazar el plástico

1. Bioplásticos a base de plantas

Los bioplásticos derivados de almidón de maíz, caña de azúcar o patata se presentan como una opción prometedora para reducir la dependencia de los plásticos convencionales. Son materiales biodegradables que, en condiciones industriales de compostaje, se descomponen en elementos naturales, evitando la contaminación de suelos y cuerpos de agua. Su producción evita el uso de combustibles fósiles y reduce la huella de carbono, alineándose con estrategias de sostenibilidad corporativa.

Sin embargo, estos bioplásticos requieren infraestructura adecuada para compostaje y no todos los productos disponibles en el mercado cumplen con estándares de degradabilidad. La investigación busca mejorar su resistencia y durabilidad, permitiendo que sean funcionales en aplicaciones más exigentes, desde empaques flexibles hasta utensilios de un solo uso, sin comprometer su impacto ambiental positivo.

2. Vidrio reutilizable

El vidrio es una alternativa clásica y efectiva para reemplazar envases plásticos. Es completamente reciclable y no libera químicos dañinos al medio ambiente, lo que lo convierte en una opción segura para almacenar alimentos y bebidas. Cada frasco o botella puede reciclarse indefinidamente sin perder calidad, lo que lo hace altamente sostenible frente a los plásticos de un solo uso.

Empresas y consumidores cada vez más apuestan por vidrio retornable o reciclado, reduciendo la generación de residuos plásticos. Además, su resistencia al calor y compatibilidad con productos alimenticios lo convierten en un sustituto duradero, capaz de adaptarse tanto a la vida cotidiana como a aplicaciones industriales sin comprometer la funcionalidad ni la seguridad.

3. Acero inoxidable

El acero inoxidable se ha consolidado como material ideal para botellas, termos y utensilios reutilizables. Su durabilidad permite reemplazar productos plásticos de un solo uso durante años, disminuyendo significativamente la generación de residuos. Además, no libera microplásticos ni sustancias tóxicas al medio ambiente, asegurando un impacto mínimo en ecosistemas sensibles.

Combinando sostenibilidad con funcionalidad, el acero inoxidable es completamente reciclable y conserva su resistencia y estética incluso tras múltiples ciclos de uso. Por ello, muchas marcas lo están incorporando en sus líneas de productos responsables, incentivando un consumo más consciente y fomentando la adopción de hábitos sostenibles entre consumidores y empresas.

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4. Bambú

El bambú es un recurso renovable de rápido crecimiento, utilizado en utensilios de cocina, cepillos de dientes y empaques biodegradables. Su ligereza, resistencia y estética natural lo convierten en un sustituto atractivo y funcional frente al plástico, sin comprometer la durabilidad de los productos. Además, el bambú es altamente sostenible: crece sin pesticidas y captura carbono durante su ciclo de vida, contribuyendo a la mitigación del cambio climático.

A diferencia de algunos bioplásticos, el bambú se degrada fácilmente en el medio ambiente sin requerir instalaciones industriales especiales. Su utilización fomenta prácticas agrícolas responsables y la economía local en las regiones donde se cultiva, promoviendo un modelo de producción que combina eficiencia, sostenibilidad y beneficios sociales, alineado con los objetivos de responsabilidad corporativa.

5. Papel y cartón reciclado

El papel y el cartón reciclado son soluciones ampliamente utilizadas para empaques, bolsas y envases de alimentos. Son biodegradables y, si se gestionan adecuadamente, pueden reincorporarse al ciclo productivo varias veces, reduciendo la presión sobre los recursos naturales. Además, su producción puede integrarse con fibras recuperadas, disminuyendo la tala de árboles y la generación de residuos industriales.

Para mejorar su resistencia frente a líquidos y grasas, muchas empresas aplican tratamientos ecológicos que no comprometen la reciclabilidad. Esta estrategia permite mantener la funcionalidad de los envases, ofreciendo una alternativa real al plástico sin sacrificar durabilidad ni seguridad para alimentos y productos de consumo diario.

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6. Algas y materiales marinos

Los biopolímeros derivados de algas representan una innovación prometedora en la sustitución del plástico. Estos materiales son completamente biodegradables y se descomponen en semanas bajo condiciones naturales, sin dejar residuos tóxicos. Además, su producción puede contribuir a la captura de carbono y a la regeneración de ecosistemas marinos, generando beneficios ambientales adicionales.

Empresas pioneras desarrollan envases comestibles y films protectores basados en algas, ideales para alimentos y empaques flexibles. Su implementación demuestra cómo la innovación puede combinar sostenibilidad, funcionalidad y responsabilidad social, ofreciendo soluciones que responden a la urgencia de reducir la contaminación plástica de manera tangible.

7. Silicón de grado alimenticio

El silicón reutilizable se ha convertido en un sustituto confiable del plástico en utensilios de cocina, bolsas y tapas flexibles. Resiste altas temperaturas, es duradero y no libera compuestos químicos al contacto con alimentos, lo que garantiza seguridad y longevidad frente a productos desechables.

Aunque no es biodegradable, su prolongada vida útil y la posibilidad de reciclaje en ciertos programas especializados lo convierten en una opción más sostenible que los plásticos de un solo uso. El uso de silicón fomenta la reducción diaria de residuos plásticos, al tiempo que proporciona comodidad y funcionalidad en hogares y comercios.

8. Cera de abeja y envoltorios naturales

Los envoltorios de cera de abeja y otros materiales vegetales ofrecen una alternativa natural al film plástico para conservar alimentos. Son reutilizables, compostables y mantienen la frescura de los productos de manera eficiente, sin generar contaminación ni microplásticos.

Este tipo de envoltorios promueve la economía circular y un consumo más consciente, donde los residuos orgánicos se reincorporan al medio ambiente de forma segura. Su creciente adopción demuestra que soluciones simples, accesibles y sostenibles pueden sustituir al plástico, combinando tradición y innovación con responsabilidad ecológica.

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Más allá de las alternativas: educación y conciencia

Reemplazar el plástico no solo requiere cambios en los materiales, sino también en hábitos de consumo y cultura empresarial. La educación ambiental y la transparencia en la cadena de suministro son clave para impulsar la adopción de estas alternativas.

Las empresas que integran prácticas sostenibles y productos responsables no solo reducen su impacto ambiental, sino que fortalecen su reputación y fidelizan a consumidores conscientes. Además, la colaboración intersectorial puede acelerar la innovación en soluciones biodegradables y reciclables.

El papel de la regulación y la innovación

El marco regulatorio y las políticas públicas juegan un papel crucial en incentivar el uso de alternativas para reemplazar el plástico. Impuestos, prohibiciones y estímulos económicos para materiales sostenibles pueden acelerar la transición.

La investigación y desarrollo en nuevos biopolímeros y materiales reciclables continúa siendo esencial. Las alianzas entre universidades, startups y corporaciones permiten probar prototipos y escalar soluciones de manera eficiente, asegurando que la transición hacia una economía menos dependiente del plástico sea viable y sostenible.

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Un futuro con menos plástico

Adoptar alternativas para reemplazar el plástico es un paso necesario para reducir la contaminación y avanzar hacia una economía circular. Cada opción, desde bioplásticos hasta envoltorios de cera de abeja, contribuye a la disminución de residuos y a la preservación de ecosistemas.

La transición requiere la colaboración de empresas, gobiernos y consumidores, así como inversión en innovación y educación ambiental. Solo así se logrará un cambio real y duradero, donde la sostenibilidad se convierta en un estándar y no en una excepción.

¿Por qué las empresas fósiles deberían pagar por limpiar el aire? Estudio

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Un estudio reciente de Climate Analytics advierte que las 66 empresas de combustibles fósiles más contaminantes son responsables de entre 40.500 y 77.600 millones de dólares necesarios para financiar la tecnología de captura y eliminación de carbono (DACCS) hasta 2070. Esto representa una porción significativa del total estimado a nivel mundial, de alrededor de 250.000 millones de dólares. La investigación sugiere que quienes más han contribuido a la crisis climática deberían asumir la carga económica de limpiar la atmósfera que han dañado.

La autora principal del informe, Dalia Kellou, asegura que:

“Basándonos en los principios de justicia climática, las empresas que más contribuyeron a la crisis climática también deberían ser responsables de invertir en soluciones. Esto incluye financiar las inversiones iniciales necesarias para que las tecnologías de eliminación de carbono sean viables”. 

La propuesta coloca la responsabilidad directamente sobre los grandes emisores, impulsando un debate sobre equidad y sostenibilidad empresarial.

eliminación de carbono

Inversión necesaria y principales responsables

Según el estudio, los diez principales emisores asumirían más de la mitad de los costos iniciales de inversión en DACCS. ExxonMobil tendría que aportar 2.800 millones de dólares; Shell, 2.500 millones; y BP, 2.200 millones. Estas cifras reflejan que un grupo reducido de empresas concentra la mayor parte de la responsabilidad histórica en emisiones de CO2.

DACCS, aunque prometedora, sigue siendo costosa y no está lista para implementarse a gran escala. Se estima que se requieren 32.000 millones de dólares para superar la fase inicial de desarrollo, con un coste de escalamiento de aproximadamente 100 dólares por tonelada de CO2 eliminada. La inversión necesaria resalta la importancia de que los grandes emisores contribuyan financieramente a la transición hacia tecnologías limpias.

Además, los autores del estudio señalan que esta inversión debe complementarse con recortes rápidos de emisiones dentro de las mismas compañías. Sin acciones internas de descarbonización, los costos de la eliminación de carbono podrían duplicarse, aumentando significativamente la presión sobre los gobiernos y la sociedad.

El informe concluye que la eliminación de carbono no puede considerarse opcional: es un componente crítico para alcanzar la meta de cero emisiones netas y evitar impactos climáticos irreversibles.

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La escala de la eliminación de carbono

Actualmente, la eliminación de carbono genera alrededor de dos gigatoneladas de CO2 al año, principalmente mediante soluciones naturales como forestación, reforestación y secuestro de carbono del suelo. Sin embargo, las emisiones globales alcanzan aproximadamente 40 gigatoneladas anuales. Para lograr cero emisiones netas, la implementación de tecnologías como DACCS se vuelve inevitable.

El informe de Allied Offsets estima que alcanzar la eliminación de carbono a escala global podría requerir entre 1,3 y 6 billones de dólares en inversiones. Para 2050, se espera que las eliminaciones globales lleguen a entre 5 y 22 gigatoneladas de CO2 por año, dependiendo de la estrategia adoptada. La magnitud de la inversión refleja la urgencia de asignar responsabilidades a quienes históricamente han contaminado más.

La investigación subraya que la eliminación de carbono no es un reemplazo de la reducción de emisiones, sino un complemento indispensable. Sin esta combinación de mitigación y captura, las metas climáticas del Acuerdo de París son inalcanzables.

Expertos en política climática coinciden en que responsabilizar económicamente a las empresas fósiles por la eliminación de carbono podría acelerar la innovación tecnológica y fomentar una transición más justa hacia energías limpias.

Responsabilidad empresarial y justicia climática

El estudio propone un enfoque de justicia climática: quienes más han contribuido a la crisis deben asumir costos proporcionales a su responsabilidad. Este principio va más allá de la ética corporativa, entrando en el terreno de la política pública y la regulación ambiental.

El caso de los principales emisores muestra que la mayoría de los costos recaen en pocas empresas. Esto plantea un argumento sólido para que los gobiernos implementen impuestos climáticos, créditos fiscales vinculados a la DACCS o esquemas de responsabilidad extendida. De lo contrario, la sociedad en su conjunto asumiría la factura.

Además, la responsabilidad empresarial no se limita al financiamiento. Las empresas deben combinar inversión en tecnologías de eliminación de carbono con recortes internos de emisiones, transparencia en sus reportes y compromiso con la transición energética.

Kellou advierte que “no es suficiente con reducir emisiones gradualmente; las soluciones de eliminación de carbono deben recibir inversión inmediata para que sean viables y efectivas”. Este enfoque podría redefinir la manera en que las empresas fósiles contribuyen a la sostenibilidad global.

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Beneficios a largo plazo de la DACCS

La implementación de la DACCS ofrece ventajas económicas y sociales además de ambientales. Al invertir en eliminación de carbono, las empresas pueden generar empleo en sectores de tecnología limpia y reforzar su reputación en responsabilidad social corporativa.

A nivel global, esta inversión reduce riesgos climáticos y mitiga daños futuros, lo que se traduce en menores costos de adaptación y resiliencia para los países más vulnerables. Además, promueve la innovación tecnológica en energías limpias y captura de CO2, potenciando cadenas de valor más sostenibles.

Para las empresas, asumir la carga de la eliminación de carbono también representa una oportunidad de liderazgo en sostenibilidad. Las compañías pioneras podrían establecer estándares industriales y obtener ventajas competitivas al alinearse con la transición hacia cero emisiones netas.

Finalmente, la DACCS contribuye a cumplir los objetivos del Acuerdo de París y a mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 °C. Su inversión no es solo una obligación ética, sino un paso estratégico hacia un futuro más seguro y estable para todos.

De la responsabilidad histórica a la acción concreta

El estudio de Climate Analytics deja claro que las empresas fósiles deben asumir un rol activo en la financiación de la eliminación de carbono. La responsabilidad histórica no puede seguir ignorándose, y estas compañías tienen la capacidad económica de liderar la transición hacia un planeta más limpio.

El camino hacia cero emisiones netas depende tanto de la reducción de emisiones como de la inversión en tecnologías de captura y eliminación de CO2. La eliminación de carbono se presenta no solo como un imperativo ambiental, sino como un deber ético y social de quienes han contribuido más a la crisis climática global.

Corporativo Kosmos y DAR: una alianza que brinda nutrición a niños que luchan por su salud

Para las niñas y niños que viven con enfermedades crónicas, la batalla por su salud se libra en más de un frente, pues, además de los tratamientos médicos, existen factores decisivos que pueden marcar la diferencia entre una respuesta positiva o negativa, por ejemplo, la salud emocional y la alimentación saludable, ya que ambas influyen directamente en su calidad de vida y en su capacidad de recuperación.

Emociones como la alegría pueden ayudar a fortalecer el sistema inmune, generar bienestar físico y emocional, brindar calma e, incluso, inhibir el dolor físico y psicoemocional. Del mismo modo, la importancia de la nutrición en enfermedades crónicas es notable, ya que puede ayudar a reducir los síntomas y mejorar la salud general de los pacientes, convirtiéndo en un aliado fundamental durante el tratamiento médico.

Esto es algo que tanto Corporativo Kosmos —líder nacional en servicios de alimentación— y su brazo social, la Fundación Pablo Landsmanas, como DAR— organización que cumple sueños y regala momentos de alegría a menores que enfrentan enfermedades graves— han entendido muy bien y es por ello que se han unido una vez más para brindar a decenas de niñas y niños un día inolvidable en compañía de sus familias, además de apoyo alimentario que fortalece su salud y alivia la carga económica de sus hogares.

Nutrición en enfermedades crónicas: más allá del tratamiento

Como parte de su alianza —misma que ya ha regalado momentos de esperanza y bienestar para cientos de menores en ocasiones anteriores—, Corporativo Kosmos y DAR organizaron un evento pensado para alimentar tanto el cuerpo como el espíritu. La cita fue en Chuck E. Cheese’s Santa Fe, donde los infantes que enfrentan diagnósticos de diversos tipos de cáncer, enfermedades renales y otros padecimientos complejos, pudieron asistir disfrazados de sus personajes favoritos.

Todo estaba planeado para ofrecerles un día sin preocupaciones. DAR se encargó de contratar transporte para que las familias pudieran asistir sin gastos ni problemas logísticos debido a las sillas de ruedas o aparatos que algunos de los menores necesitan. Al llegar al lugar los pequeños y sus familias disfrutaron de los juegos del establecimiento de forma ilimitada y totalmente gratuita. Entre pizza, concursos de baile y mucha diversión, las familias pudieron olvidarse de las clínicas y las restricciones, tal como compartió Celia Chávez, mamá de Santiago, un niño de siete años diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda:

“Estas actividades benefician a nuestros pequeños porque hacen que no piensen en los hospitales, que sean como niños que no tienen ninguna enfermedad y que puedan jugar con otros niños, ya que en el hospital están muy aislados y de hecho no van a la escuela porque no es posible por sus diagnósticos”.

Así, este tipo de momentos se convierten en una especie de remanso para las familias y los menores, ya que no solo ayudan a fortalecer el ánimo de los pequeños, sino que también fomentan la cohesión familiar e, incluso, pueden incidir de manera positiva en la respuesta a los tratamientos.

Para Rosuca Palacio, codirectora general de DAR, este tipo de actividades son mucho más que una fiesta:

“Este es un evento con el que los podemos sacar del hospital y que de veras se olviden un ratito de la enfermedad, es un día para ser niños, disfrazarte de lo que quieran, disfrutar comer lo que quieran y es gracias al apoyo económico que recibimos de organizaciones como la Fundación Pablo Landsmanas que podemos hacer este tipo de acciones y soñar en grande con los pequeños”.

nutrición en enfermedades crónicas

Un apoyo integral para el cuerpo y el alma

Además de la diversión y la convivencia familiar, el evento fue también una oportunidad para brindar acompañamiento a las familias que enfrentan estas difíciles circunstancias, pues a través de la Fundación Pablo Landsmanas fue posible entregar 150 despensas con alimentos nutritivos para las familias asistentes, garantizando que los menores cuenten con los recursos necesarios para mantener una dieta balanceada durante su tratamiento. De esta forma, la alianza logra brindar una atención más completa, explica Rosuca Palacio:

“Este apoyo de despensas por parte de la Fundación Pablo Landsmanas es muy importante para nuestros beneficiarios porque se vuelve una ayuda integral, ya que nosotros ayudamos en la parte emocional y la FPL ayuda en la parte económica, de manera que por un rato ya no se tienen que preocupar por qué van a comer, es como juntar dos voluntades y crear esperanza para estas familias”.

Para los padres de los menores, la importancia del apoyo de la FPL es notable, como lo hizo saber Elizabeth Romero, mamá de Gabriel, un pequeño con cáncer en los riñones:

La despensa que nos da la Fundación Pablo Landsmanas es un apoyo económico para nuestra mesa porque pasamos semanas o hasta meses en el hospital y son muchos gastos, además la alimentación es súper importante para que nuestros niños se mantengan fuertes durante el tratamiento”.

nutrición en enfermedades crónicas

Celia Chávez coincide en el valor que tiene esta ayuda para su familia:

“Esta despensa de la Fundación Pablo Landsmanas nos va a ayudar muchísimo porque somos de Tamaulipas, entonces para nosotros el gasto económico es muy fuerte; aquí en la Ciudad de México tenemos que pagar renta, alimentación, algunos de los medicamentos que los hospitales no tienen y pues la despensa es algo muy importante porque Santiago necesita comer cosas nutritivas a diario y este apoyo nos da tranquilidad y contribuye a que su salud no decaiga”.

Sin duda, la nutrición en enfermedades crónicas es clave para complementar los tratamientos médicos, pues una dieta equilibrada, rica en proteínas, frutas y verduras, puede mejorar la salud general, fortalecer el sistema inmune y convertirse en una oportunidad para seguir luchando.

Como señala Rosuca, “el poder tener algo nutritivo en su mesa siempre ayuda a la recuperación. A veces una sopa caliente o un caldito de pollo hacen la diferencia y gracias a Corporativo Kosmos y la Fundación Pablo Landsmanas, podemos ofrecerles eso: alivio, salud y esperanza.”

nutrición en enfermedades crónicas

Una alianza que nutre la esperanza

La unión entre Corporativo Kosmos y DAR es un ejemplo inspirador de cómo la empatía y la colaboración pueden transformar realidades. Al brindar apoyo emocional y garantizar una alimentación adecuada, ambas organizaciones fortalecen la salud física y la voluntad de vivir de las niñas y niños que luchan contra enfermedades crónicas.

Más allá del evento, esta alianza reafirma el compromiso sostenido de Corporativo Kosmos y su brazo social con el bienestar integral de las infancias y el acceso a una alimentación saludable para los grupos más vulnerables y nos recuerdan que es necesario nutrir no sólo el cuerpo, sino también el alma.

Grupak redefine la circularidad: de discurso ambiental a modelo rentable

En el Climate Economy Forum 2025 CDMX, organizado por Latam Green y Latam Mobility, Grupak irrumpió con una declaración que marcó diferencia. Mientras muchas compañías aún asocian la circularidad con discursos de sustentabilidad o responsabilidad corporativa, Isaac Rivera, Gerente de Investigación, Desarrollo y Diseño, lo dejó claro:

“Para mí la palabra circularidad es rentabilidad”.

Con esa frase, Grupak rompió la narrativa tradicional y puso sobre la mesa un enfoque que combina ciencia, innovación y negocio. Su participación en el panel “Diseñando el Futuro Circular: Innovación y Design Thinking para la Economía del Mañana” evidenció que el liderazgo en sostenibilidad no se mide por declaraciones, sino por resultados tangibles.

Durante su intervención, Rivera explicó cómo la empresa desarrolló más de 1,600 prototipos y 40 nuevas formulaciones de papel con base en materia prima 100% reciclada, tras un proceso de investigación que integró empatía, ideación y experimentación desde la metodología de Design Thinking.

“La innovación implica conflicto; escuchar los miedos, enfrentarlos y transformarlos es lo que permite evolucionar”.

Esa evolución se tradujo en mayor rentabilidad, impacto ambiental positivo y fortalecimiento del valor social, especialmente en la educación técnica y profesional dentro de Grupak.

Al cierre del foro, el mensaje de Rivera reafirmó el rumbo competitivo del grupo:

“La sustentabilidad no es el futuro, es el camino para llegar al futuro. Lo que sigue es una colaboración radical: cambiar la mente para transformar la manufactura”.

La presencia de Grupak en este foro —junto a empresas como Chep-Brambles, Someone Somewhere y CONAJOMX— no solo lo consolida como referente en economía circular, sino como un jugador que impulsa la rentabilidad desde la ciencia y la empatía. En un sector donde la mayoría apenas comienza a adaptarse, Grupak ya está modelando el estándar de la industria papelera del mañana.

La descarbonización un trabajo colaborativo

La transición hacia una economía baja en carbono es uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo. México al firmar el acuerdo de París en 2016 se comprometió a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y una de sus estrategias claves es la descarbonización industrial, lo cual involucra de manera significativa al sector privado.

En este contexto, HEINEKEN México ha colocado también la descarbonización como un eje de su estrategia ambiental, estableciendo objetivos claros, cero emisiones netas en Alcances 1 y 2 para 2030 y en toda la cadena de valor para 2040. La compañía ha mapeado todas las etapas del proceso de elaboración de su cerveza, desde la agricultura y la producción, hasta el envasado, transporte y refrigeración para identificar dónde reducir emisiones (conocida como: Del campo al bar).

En agricultura, por ejemplo, de 2021 a la fecha, se ha impulsado el fortalecimiento de las capacidades de los agricultores, promoviendo la adopción de buenas prácticas ambientales, sociales, económicas y de gestión. Actualmente 90 de sus productores cuenta con la certificación Farm Sustainability Assessment por la SAI (Sustainable Agriculture Initiative) lo que se ha traducido en la implementación de fertilizantes de alta tecnología, que se traducen en una menor huella de carbono en más 30 mil hectáreas.

HEINEKEN Green Challenge

Conscientes de que la descarbonización es un trabajo colaborativo, la compañía también decidió enfocar la edición 2024 de su programa HEINEKEN Green Challenge en este eje. El programa nació con el objetivo de identificar, acelerar y acompañar startups mexicanas con proyectos que buscan resolver desafíos ambientales. Desde 2018, y en alianza con incMTY, se han recibido más de 4,000 proyectos y han acelerado a más de 120 startups, fomentando un ecosistema de innovación con impacto social y ambiental tangible.

Esta edición marcó un hito con la incorporación del esquema venture client, que permite probar las soluciones directamente en las operaciones de la compañía. La startup seleccionada, Bioram, ha desarrollado procesos biotecnológicos que transforman subproductos orgánicos en soluciones capaces de reducir emisiones, regenerar suelos y fomentar la economía circular en la agroindustria. La prueba piloto está siendo albergada en HEINEKEN México lo que abre nuevas oportunidades para validar tecnologías, generar datos de impacto real y acelerar la colaboración entre industria y emprendimiento.

“Impulsar un mundo mejor significa asumir nuestra responsabilidad y actuar en consecuencia. Cada decisión que tomamos refleja nuestro interés por el bienestar de las comunidades y el planeta”, señaló Inti Pérez, directora de Sustentabilidad y Responsabilidad Social Corporativa de HEINEKEN México.

La colaboración entre empresas, startups y gobiernos se vuelve cada vez más crucial. La implementación de tecnologías limpias y esquemas colaborativos no solo reduce emisiones, sino que también genera aprendizajes, eficiencia operativa y nuevas oportunidades de negocio para todos los actores involucrados en pro de crear un futuro más consciente.

Para información más detallada sobre los resultados e iniciativas de descarbonización visitar www.heinekenmexico.com/sustentabilidad

Coppel alza la voz por la sostenibilidad en tiempos de cautela empresarial

En un entorno donde muchas compañías reducen su exposición pública en temas ESG, Grupo Coppel presentó su Informe de Sostenibilidad 2024 y reafirmó su compromiso con la inclusión, la energía limpia y la integridad corporativa.

Mientras buena parte del sector empresarial modera su discurso sobre sostenibilidad o limita sus compromisos al corto plazo, Grupo Coppel decidió hacer lo contrario: levantar el perfil, compartir datos verificables y abrir la conversación sobre lo que significa operar con propósito en un contexto incierto.

El grupo presentó su Informe de Sostenibilidad 2024, un documento que reúne avances en inclusión financiera, transición energética, desarrollo del talento y gobernanza.

Durante la sesión participaron Carolina Garayzar, Chief of Staff to the Chairman y Head of ESG Financial Services en BanCoppel; Christian Morfín Ortiz, gerente nacional de Sostenibilidad de Grupo Coppel; Rocío Abud, directora de Fundación Coppel y Responsabilidad Social Corporativa; y Francisco Rodríguez Daniel, director de Comunicación Corporativa.

En conjunto, transmitieron un mensaje claro: la sostenibilidad no es una tendencia, sino una forma de hacer mejor las cosas todos los días.

Inclusión financiera y educación: pilares de desarrollo

Uno de los mensajes más relevantes vino de la mano de Carolina Garayzar, quien explicó que la verdadera inclusión no se limita a ofrecer crédito, sino a educar y acompañar financieramente a las personas.

En 2024, 690 mil personas accedieron por primera vez a un producto o servicio financiero formal, y la meta del grupo para los próximos cinco años es sumar tres millones de nuevos usuarios al sistema financiero.

El compromiso con la educación también se refleja internamente: 20 mil becas académicas beneficiaron a colaboradores y familiares, cubriendo el 50% de las colegiaturas desde nivel preescolar hasta posgrado.

Además, más de mil colaboradores concluyeron estudios en la Universidad Corporativa Coppel, y el grupo impartió 2.5 millones de horas de capacitación, equivalente a un promedio de 20 horas por persona.

Transición energética y eficiencia operativa

En materia ambiental, Coppel fortaleció su estrategia de energía limpia:

  • 710 inmuebles —el 40% de sus tiendas y centros de distribución— ya cuentan con paneles solares, un crecimiento del 16% respecto al año anterior.
  • Su flota de vehículos eléctricos e híbridos aumentó 35%, alcanzando 530 unidades.
  • El 99% de las tiendas opera con iluminación LED, y una de cada tres utiliza sistemas Inverter, que reducen hasta 40% el consumo energético.
  • Estas acciones permitieron evitar la emisión de más de 51 mil toneladas de CO₂e, equivalentes a cinco veces el arbolado del Bosque de Chapultepec.
Coppel Informe anual SG RSE

El grupo también recuperó 21,800 toneladas de residuos reciclables, lo que representa el 80% del material aprovechable generado en su operación, y anunció su meta de que para 2030 casi el 30% de su consumo energético provenga de fuentes limpias.

Coppel Informe anual ESG

Fundación Coppel: movilidad social y alianzas con impacto

A través de Fundación Coppel, el grupo benefició a más de cinco millones de personas en 2024, en alianza con 232 organizaciones.

La inversión social, que superó los 550 millones de pesos, se enfocó en cuatro ejes: educación y liderazgo, cultura y espacio público, desarrollo económico y social, y atención a emergencias.

Abud destacó que este enfoque responde a una visión de largo plazo: “Queremos ser un buen vecino. Y ser un buen vecino significa contemplar todo: las personas, el entorno y las oportunidades que generamos cada día.”

Entre los programas ambientales más emblemáticos, mencionó la estrategia territorial en el Golfo de California, que impulsa comunidades costeras para conservar ecosistemas marinos y proteger especies como el cóndor de California.

Gobernanza e integridad corporativa

Aunque es una empresa privada, Coppel opera con estructuras de gobernanza comparables a las de una empresa pública. En 2024, más de 4,900 proveedores fueron evaluados bajo criterios de sostenibilidad, derechos humanos y ética.

El grupo fortaleció además sus mecanismos internos de cumplimiento, transparencia e inclusión.

Estos esfuerzos se reflejaron en su reconocimiento como la empresa con mayor integridad corporativa en México, al obtener el primer lugar en el ranking IC500, además de figurar entre las empresas más éticas del país (Ranking E+E 2024).

Finanzas sostenibles: crédito sindicado con propósito

Uno de los anuncios más destacados fue la renovación del crédito sindicado sostenible por 51 mil millones de pesos, uno de los mayores en América Latina.

Christian Morfín Ortiz explicó que este instrumento vincula incentivos financieros con metas ambientales, como el uso de energía renovable en la operación y la ampliación de la flotilla eléctrica e híbrida.

Si el grupo cumple con sus compromisos, obtiene una reducción en la tasa de interés, un modelo que refuerza la tendencia global de alinear el financiamiento con resultados ESG verificables.

Transparencia y diálogo: un nuevo tono institucional

Durante el encuentro, Francisco Rodríguez Daniel, director de Comunicación Corporativa, subrayó que esta presentación responde a una convicción genuina de transparencia y apertura hacia la sociedad.

Explicó que el grupo busca abrir un espacio de diálogo que trascienda el informe anual y contribuya a fortalecer la conversación sobre sostenibilidad empresarial en México.

El mensaje marcó el cierre de un evento que no solo compartió cifras, sino un cambio de tono: el de una empresa mexicana que decide abrir su conversación de sostenibilidad cuando muchos prefieren mantenerla en silencio.

Un informe tangible en tiempos digitales

Como dato curioso, el Informe de Sostenibilidad 2024 se entregó en formato físico a los asistentes. Una práctica poco común en estos tiempos, pero útil para aprovechar la amplitud de información, gráficas y referencias que integra el documento.

Una invitación, también, a leer con calma y profundidad los avances de una empresa que busca conjugar propósito, impacto y rentabilidad.

El fin de DEI… ¡no tan pronto!

Por Luis Maram

¿Estamos ante el fin de una era? ¿La búsqueda de diversidad, equidad e inclusión (DEI) puede haber sido tan intensa que provocó su propio agotamiento? Lo ocurrido con American Eagle y su campaña con Sydney Sweeney, podría ser un signo de el fin de DEI… pero no tan pronto, vamos a hablarlo porque es un caso que merece una mirada más allá del chisme de las redes sociales.

La campaña de American Eagle y Sidney Sweeney

Cuando la controvertida campaña de la sensual actriz invadió todos los canales publicitarios, generó una polémica enorme, despertando fuertes debates en redes sociales.

No obstante el vendaval, Jay Schottenstein, CEO de American Eagle Outfitters, no reculó. Su mensaje al personal fue claro: manténganse firmes.

A los ejecutivos les pidió mantener la calma y ordenó a los empleados no hacer comentarios sobre los anuncios. Puso a un pequeño equipo a monitorear redes sociales y contrató una empresa para encuestar clientes.

La compañía no retiró ningún anuncio. Times Square siguió exhibiendo los enormes anuncios en sus gigantescas pantallas, las vallas en todas las ciudades siguieron derrochando atractivo y los canales digitales continuaron con su pauta inicial.

fin de DEI

El fin de DEI

¿Y cómo no hacerlo, si Schottenstein había aprobado personalmente la campaña? Los anuncios mostraban a Sweeney vestida sugerentemente con prendas de mezclilla.

«Los genes se transmiten de padres a hijos, determinando rasgos como el color del cabello o de ojos», decía Sweeney. «Mis jeans son azules». La frase jugaba con el doble sentido ya que «jeans» (pantalones) y «genes» (genes), son pronunciados idénticamente en inglés.

Muchos calificaron el mensaje de racista. Otros, de sexista. Hasta el presidente Trump salió a opinar señalando: «Sydney Sweeney tiene el anuncio ‘MÁS CALIENTE’ que existe».

La emisión era riesgosa, especialmente por el momento social que se vive en Norteamérica.

Expertos en marketing predijeron que el alboroto dañaría las ventas y la reputación de American Eagle, como había ocurrido con otras marcas que habían incurrido en campañas similares.

Sin embargo, el resultado fue contrario: las ventas mejoraron tras la campaña. El crecimiento se tornó positivo en agosto y los anuncios atrajeron casi un millón de clientes nuevos entre julio y septiembre.

¿Se está agotando el discurso DEI?

¿Es este el fin de DEI? ¿Fue demasiado intenso el esfuerzo por crear empresas y sociedades más equilibradas? ¿Era inevitable este backlash?

No tan rápido. Si bien el backlash es extremadamente fuerte La narrativa DEI ha sido, durante la última década, uno de los pilares del branding con propósito. Las marcas que la abrazaron encontraron no solo relevancia social, sino también preferencia de mercado. El propósito se volvió diferencial.

Pero como todo discurso dominante, el DEI también corre el riesgo del desgaste. No porque sea menos necesario, sino porque muchas marcas lo han reducido a una etiqueta, y cuando el propósito se convierte en adorno, el público lo detecta.

fin de DEI

Marketing LGBT

En ese sentido, sería incorrecto decir que la campaña de American Eagle es un signo inequívoco de el fin del DEI; sin embargo es una señal clara de que estamos entrando en una nueva fase, donde la autenticidad será más valiosa que la corrección.

DEI no se trata de decir compañere… no se trata de poner a un actor de color en un rol cuya descripción literaria fuera esencialmente distinta. Estas acciones ocasionalmente podrían funcionar pero no son la esencia de DEI, que implica crear entornos más incluyentes, diversos y equitativos.

DEI está en los menús braile de Starbucks, en el anuncio de Dove alabando el cabello de las niñas afroamericanas, en las campañas contra el acoso de L’Oréal y en las empresas que se comprometen con los derechos humanos más allá de las campañas de colores.

De modo que más autenticidad y menos apariencia… más conexión y menos corrección.


Luis Maram, Marketing y sostenibilidad
Marketer, Speaker, Experto en Marketing y Reputación

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Creo en el impacto transformador de las marcas en nuestra sociedad y nuestro mundo. Como estratega digital con alta experiencia en contenidos y RSE, me dedico a guiar y empoderar a las marcas para desarrollar acciones y contenidos que inspiren, conecten y generen resultados.

Soy Director de Marketing y Media en Expok, desde donde gestiono la estrategia digital de la empresa.
Edito uno de los blogs de estrategia de contenido y marketing digital más reconocido de México: LuisMaram.com, y he disfrutado enormidades al impartir más de un centenar de conferencias en México y más allá de sus fronteras.

12 errores que cometemos al hablar de cambio climático

El cambio climático es uno de los desafíos más complejos y urgentes de nuestro tiempo, y hablar de él requiere claridad, precisión y responsabilidad. Sin embargo, incluso entre expertos y comunicadores, existen fallas recurrentes que dificultan que el público comprenda la magnitud del problema o se comprometa a actuar.

Más allá de cifras y datos técnicos, la manera en que presentamos la crisis climática influye directamente en las decisiones de empresas, gobiernos y ciudadanos. Reconocer los errores que cometemos al hablar de cambio climático es el primer paso para mejorar la comunicación y generar impacto real. Al abordar de forma estratégica y consciente estos errores, podemos crear un discurso más efectivo que motive cambios concretos y promueva la sostenibilidad, por ello, te presentamos, a continuación, algunos de los fallos más comunes que se comenten al hablar del cambio climático.

Los 12 errores que cometemos al hablar de cambio climático

1. Creer que solo los científicos pueden hablar del tema

Muchas personas asumen que solo los expertos en climatología pueden comunicar sobre el cambio climático, lo que limita la diversidad de voces y reduce el alcance del mensaje. Esta percepción genera una barrera para líderes empresariales, educadores y comunicadores que podrían traducir la información técnica a un lenguaje más cercano al público general.

Sin embargo, involucrar distintos actores es fundamental para aumentar la conciencia y la acción. Los errores que cometemos al hablar de cambio climático incluyen subestimar la capacidad de otros sectores para influir en la opinión pública y motivar decisiones sostenibles en la vida cotidiana.

errores que cometemos al hablar de cambio climático

2. Usar datos complejos sin contexto

Presentar cifras y estadísticas sin explicarlas o contextualizarlas puede confundir, desmotivar o incluso generar escepticismo. Decir que “la temperatura global aumentará 2°C” carece de impacto si no se vincula con efectos concretos en la salud, la economía o la seguridad alimentaria.

Uno de los errores que cometemos al hablar de cambio climático es asumir que los datos por sí solos motivan acción. La comunicación efectiva requiere traducir la información científica en ejemplos tangibles que conecten con la vida diaria y permitan comprender la urgencia de actuar.

3. Enfocarse solo en el desastre

Si bien los efectos del cambio climático son graves, centrar el discurso exclusivamente en catástrofes provoca miedo, ansiedad y sensación de impotencia. Esto puede generar parálisis en la acción, haciendo que el público se sienta incapaz de contribuir a soluciones.

El equilibrio entre riesgos y soluciones es clave. Mostrar casos de éxito, iniciativas locales o avances en mitigación y adaptación permite que la audiencia vea que la acción es posible, reduciendo la sensación de desesperanza y fortaleciendo la motivación para comprometerse.

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4. Ignorar la conexión con la economía y la sociedad

Presentar el cambio climático como un fenómeno aislado desvinculado de la vida cotidiana es otro error frecuente. La crisis climática impacta directamente en empleo, producción de alimentos, migración y estabilidad económica, por lo que no reconocer estas conexiones limita la comprensión del problema.

Explicar cómo los efectos climáticos afectan decisiones financieras, políticas o empresariales permite que más personas comprendan la relevancia de sus acciones. Este descuido es uno de los errores que cometemos al hablar de cambio climático, ya que invisibiliza la interdependencia entre medio ambiente y sociedad.

5. Subestimar la urgencia

Decir que “todavía tenemos tiempo para actuar” puede transmitir falsa seguridad y reducir la presión para implementar políticas efectivas. La ciencia indica que los próximos años son críticos para limitar el calentamiento global y evitar impactos irreversibles.

Este error ralentiza la toma de decisiones y la movilización de recursos. Comunicar con claridad la urgencia, sin recurrir al alarmismo, permite que tanto individuos como organizaciones prioricen acciones inmediatas alineadas con estrategias de largo plazo.

6. No diferenciar entre adaptación y mitigación

Confundir adaptación y mitigación es un error frecuente en la comunicación climática. La mitigación busca reducir las emisiones futuras, mientras que la adaptación implica gestionar los impactos inevitables del cambio climático en comunidades y ecosistemas.

No explicar esta diferencia limita la comprensión de las estrategias necesarias y puede generar frustración si las acciones no producen resultados inmediatos. Reconocer esta distinción es esencial para que los mensajes sean claros y efectivos, y para que los públicos comprendan que ambas acciones son complementarias y necesarias.

errores que cometemos al hablar de cambio climático

7. Ignorar la diversidad de impactos

El cambio climático no afecta a todas las regiones o poblaciones por igual. Ignorar las diferencias en vulnerabilidad puede dar la impresión de que es un problema distante o abstracto, desconectado de la vida de muchas personas.

Destacar cómo ciertas comunidades enfrentan riesgos mayores, como sequías, inundaciones o pérdida de recursos naturales, permite diseñar soluciones más justas y equitativas. Este descuido es otro de los errores que cometemos al hablar de cambio climático, ya que invisibiliza la dimensión de justicia climática.

8. Sobreoptimismo tecnológico

Creer que la tecnología resolverá todos los problemas climáticos sin cambios de comportamiento, políticas efectivas o ajustes estructurales es un error recurrente. Esta visión puede inducir a la inacción y generar falsas expectativas sobre soluciones milagrosas.

Si bien la innovación es crucial, debe combinarse con regulaciones, educación y hábitos sostenibles. No considerar esta interacción es uno de los errores que cometemos al hablar de cambio climático, ya que minimiza la responsabilidad compartida y el esfuerzo integral que requiere la crisis climática.

9. No hablar de compromisos individuales

Focalizar la comunicación únicamente en gobiernos o grandes empresas desvía la atención de las acciones que cada persona puede tomar en su vida cotidiana. Cambios en transporte, alimentación o consumo energético son esenciales para lograr objetivos globales.

Resaltar la importancia de la acción individual refuerza la corresponsabilidad. Ignorar este aspecto limita la movilización ciudadana y es uno de los errores que cometemos al hablar de cambio climático, porque reduce la percepción de influencia personal sobre los resultados.

errores que cometemos al hablar de cambio climático

10. Frases vagas o ambiguas

Mensajes genéricos como “debemos cuidar el planeta” son inspiradores pero carecen de especificidad. No indican qué medidas concretas se requieren ni cómo se puede medir el progreso en sostenibilidad.

El uso de un lenguaje claro y con objetivos medibles aumenta la credibilidad del mensaje y permite que empresas, gobiernos y ciudadanos comprendan cómo sus acciones impactan directamente en la mitigación de la crisis climática.

11. No vincularlo a beneficios concretos

Hablar solo de riesgos climáticos omite mencionar los beneficios tangibles que surgen de la acción sostenible, como eficiencia energética, ahorro económico, innovación empresarial y bienestar social.

Incluir estos aspectos motiva más que el miedo o la culpa. Este error reduce la capacidad de persuasión de los mensajes, y es otro de los errores que cometemos al hablar de cambio climático, ya que no conecta las soluciones con ventajas concretas para la sociedad y la economía.

12. Ignorar la necesidad de educación continua

El cambio climático es un tema complejo y en constante evolución. No actualizar la información, simplificarla excesivamente o transmitir conceptos incorrectos puede generar confusión y desinformación.

Promover educación continua y fuentes confiables fortalece la comprensión del público y evita que se reproduzcan los errores que cometemos al hablar de cambio climático, garantizando que la comunicación sea precisa, relevante y capaz de motivar acción sostenida.

errores que cometemos al hablar de cambio climático

Más allá de los errores: la importancia de un discurso efectivo

La comunicación sobre cambio climático influye en la adopción de políticas públicas, estrategias empresariales y decisiones individuales. Comprender los errores comunes permite diseñar campañas más eficaces y mensajes que conecten con distintas audiencias.

Además, la comunicación clara y contextualizada ayuda a superar la fatiga informativa, generando compromiso real en lugar de desinterés. Los expertos coinciden en que un buen discurso puede transformar percepciones y movilizar recursos hacia soluciones sostenibles.

Educación y acción: cerrando la brecha entre conocimiento y práctica

La información científica debe traducirse en educación accesible y decisiones prácticas. Esto implica enseñar cómo reducir emisiones, proteger ecosistemas y apoyar la innovación sostenible desde distintos niveles, desde hogares hasta corporaciones.

Al cerrar la brecha entre conocimiento y acción, los comunicadores fortalecen la resiliencia de sociedades y empresas frente a la crisis climática. La educación continua es la herramienta más efectiva para evitar repetir los errores que cometemos al hablar de cambio climático y para fomentar un cambio real y duradero.

Aprender de los errores para comunicar mejor

Reconocer y analizar los errores que cometemos al hablar de cambio climático permite mejorar la comunicación y aumentar el impacto de nuestras acciones. Desde la claridad en los datos hasta la integración de soluciones concretas, cada ajuste en el discurso fortalece la conciencia y la responsabilidad.

Un enfoque estratégico y consciente, que combine información precisa, soluciones prácticas y educación continua, garantiza que la comunicación sobre cambio climático no solo informe, sino que movilice. Aprender de estos errores es esencial para construir un futuro más sostenible y responsable.

Así logran los líderes sostenibles equilibrar la acción inmediata con una visión de futuro

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En el entorno empresarial actual, caracterizado por la incertidumbre económica y el escrutinio creciente de los inversores, los líderes en sostenibilidad enfrentan la tensión de obtener resultados inmediatos sin comprometer los compromisos climáticos y sociales a largo plazo. Esta paradoja exige habilidades de planificación estratégica y visión holística, donde cada decisión de corto plazo se alinee con los objetivos futuros.

En este contexto, ejecutivos como Suzanne Fallender, vicepresidenta de Impacto Global y Sostenibilidad de Prologis, han demuestrado que los líderes sostenibles pueden integrar la sostenibilidad en el ADN empresarial, construir alianzas internas inesperadas y establecer prioridades que permitan avanzar con consistencia y resiliencia. Te presentamos algunas de las prácticas que, según Fallender, son indispensables para lograr esta integración de manera efectiva.

La presión del corto plazo frente a la visión de futuro

Para los líderes sostenibles, la presión por resultados inmediatos no es nueva, pero la intensidad y la incertidumbre actuales son inéditas. Los informes de rendimiento, las exigencias de inversores y la volatilidad económica pueden desviar la atención de los objetivos de largo plazo, generando riesgos si se priorizan soluciones rápidas.

Fallender advierte que recortar esfuerzos sostenibles a corto plazo puede derivar en mayores costos futuros. Por ello, recomienda evaluar siempre el riesgo de no actuar ahora, integrando la sostenibilidad como parte de la toma de decisiones estratégicas y no como un añadido opcional.

líderes sostenibles

Esta visión demuestra que los compromisos de sostenibilidad deben ser resistentes a los ajustes presupuestarios o cambios en la dirección corporativa. Los líderes sostenibles logran equilibrar ambos horizontes manteniendo un enfoque que protege los objetivos de largo plazo sin descuidar la urgencia presente.

En un contexto donde la presión inmediata es constante, la clave está en planificar riesgos, medir impactos y alinear incentivos internos con resultados sostenibles, de modo que cada acción contribuye a la visión futura.

Integrar la sostenibilidad en el ADN empresarial

La integración de la sostenibilidad en los sistemas centrales de la empresa es fundamental para que los compromisos climáticos y sociales se mantengan incluso ante presiones externas. En Prologis, los objetivos de cero emisiones netas se incorporan en los memorandos de inversión y en la remuneración ejecutiva, lo que garantiza que estas metas no puedan ser ignoradas.

Para los líderes sostenibles, esto significa dejar de tratar la sostenibilidad como un extra y convertirla en un criterio igual de relevante que marketing, operaciones o finanzas. Al estar integrada, se protege frente a cambios de prioridades y se asegura que cada decisión de corto plazo esté alineada con la estrategia global.

Además, la integración permite generar indicadores claros y medibles, facilitando la comunicación con inversores y partes interesadas sobre el progreso en sostenibilidad. La consistencia en la implementación fortalece la credibilidad de la organización y fomenta un compromiso genuino de todos los equipos.

Este enfoque demuestra que la sostenibilidad efectiva requiere sistematización y planificación, no improvisación; los líderes sostenibles son quienes logran que la acción inmediata refuerce la visión de largo plazo.

líderes sostenibles

Construir aliados estratégicos

Un hallazgo clave de la experiencia de Fallender es que los defensores de la sostenibilidad a menudo provienen de áreas inesperadas, como finanzas o TI. Al demostrar el valor de las iniciativas sostenibles para distintos departamentos, los líderes logran fortalecer su posición y movilizar recursos críticos.

Involucrar a todas las funciones permite que la sostenibilidad se convierta en un objetivo transversal, donde cada decisión cotidiana respalde los compromisos globales de la empresa. Esto también fomenta innovación y colaboración, esenciales para mantener la acción a corto plazo sin sacrificar la visión futura.

Además, la combinación de voces internas y externas —inversores, clientes y socios estratégicos— refuerza la importancia de las metas sostenibles y genera legitimidad ante la presión de resultados inmediatos.

Los líderes sostenibles entienden que las alianzas internas y externas son herramientas esenciales para mantener el equilibrio entre urgencia y estrategia, asegurando que los compromisos no se diluyan frente a la presión diaria.

líderes sostenibles

Ritmo sostenible y resiliencia organizacional

El enfoque de Fallender destaca la importancia de mantener un ritmo sostenible. La paciencia y la persistencia son fundamentales: un cambio duradero requiere tiempo, ajustes periódicos y espacios de reflexión para evaluar estrategias plurianuales.

Los líderes que priorizan el ritmo sostenible crean entornos donde los equipos pueden enfocarse, detenerse para recalibrar y mantenerse alineados con los objetivos de largo plazo. Esto evita la sobrecarga y protege la calidad de las decisiones estratégicas.

La resiliencia del equipo y la propia del líder se convierten en factores determinantes. Equipos preparados y líderes con claridad de propósito pueden navegar la incertidumbre sin comprometer las metas de sostenibilidad.

De esta manera, los líderes sostenibles combinan acción inmediata con visión futura, asegurando que cada paso contribuye a objetivos estratégicos, al tiempo que se mantiene la integridad de las metas climáticas y sociales.

Acción inmediata con visión de largo plazo

El liderazgo en sostenibilidad no consiste en elegir entre resultados inmediatos o compromisos a largo plazo, sino en armonizarlos. Integración, alianzas estratégicas y ritmo sostenible son elementos esenciales para que los líderes sostenibles mantengan el equilibrio entre urgencia y visión futura.

En un contexto empresarial cada vez más complejo, los ejecutivos exitosos logran que la sostenibilidad forme parte del ADN corporativo, protegiendo los objetivos de largo plazo mientras responden a las demandas actuales. Aprender de estas prácticas permite que las organizaciones generen impacto real, construyan confianza y desarrollen resiliencia frente a los desafíos de hoy y del mañana.

¿Qué es lo primero, asequibilidad o sostenibilidad?

Nuevos análisis de consumo del Consejo de Administración Marina (MSC) destacan un dilema crucial para los consumidores: si bien la sostenibilidad es importante, la asequibilidad sigue siendo la principal preocupación al comprar alimentos. Según este estudio, en Estados Unidos, solo uno de cada cinco adultos considera con frecuencia el impacto ambiental de sus elecciones alimentarias, mientras que un tercio lo hace ocasionalmente, lo que refleja una brecha entre intención y práctica.

Un artículo publicado en Sustainable Brands expone que factores como el aumento del coste de la vida, la inflación y la presión sobre los presupuestos familiares han convertido el precio en un factor decisivo. Sin embargo, la encuesta realizada por MSC muestra que los consumidores, especialmente los menores de 54 años, continúan buscando opciones sostenibles cuando es posible. Este escenario evidencia que asequibilidad y sostenibilidad no siempre se excluyen mutuamente, sino que pueden integrarse en decisiones informadas y responsables.

El dilema entre precio y responsabilidad ambiental

La tensión entre asequibilidad y sostenibilidad es evidente en la elección de alimentos. Muchos consumidores priorizan productos más baratos, pero al mismo tiempo, buscan opciones respetuosas con el planeta, especialmente proteínas como pescado y pollo, percibidas como más sostenibles.

La encuesta del MSC revela que solo un 8 % de los encuestados cree que las empresas deberían centrarse únicamente en el precio, ignorando la sostenibilidad. Esto sugiere que la responsabilidad ambiental sigue siendo un valor importante, incluso en contextos de presión económica.

Sin embargo, la falta de información sobre qué alimentos son realmente sostenibles dificulta la toma de decisiones. Una parte significativa de los consumidores no sabe identificar proteínas sostenibles, lo que limita su capacidad de equilibrar costo y impacto ambiental.

En este sentido, asequibilidad y sostenibilidad deben considerarse de manera conjunta: no basta con ofrecer productos baratos o sostenibles por separado, sino soluciones que integren ambos criterios de manera transparente y educativa.

asequibilidad y sostenibilidad
Gráfico elaborado por MSC

Productos del mar como ejemplo de sostenibilidad asequible

Los productos del mar sostenibles constituyen un caso paradigmático de cómo la sostenibilidad puede ser asequible. La pesca silvestre, especialmente la certificada por MSC, tiene una baja huella de carbono y utiliza menos recursos en comparación con la producción de proteínas animales terrestres.

Opciones como mariscos enlatados, congelados o en bolsa son económicas y accesibles en una amplia gama de tiendas, lo que permite que los consumidores tomen decisiones responsables sin comprometer su presupuesto.

El desarrollo de ecoetiquetas y certificaciones verificadas por terceros facilita la identificación de productos sostenibles, ayudando a los compradores a equilibrar sus prioridades entre precio y impacto ambiental.

Así, los mariscos sostenibles demuestran que asequibilidad y sostenibilidad no son objetivos opuestos, sino que pueden coexistir cuando existe información clara y producción responsable.

La percepción del consumidor y el papel de las marcas

A pesar del aumento de los costos de alimentos, los consumidores continúan valorando la sostenibilidad, pero necesitan orientación para identificar productos confiables. Esto representa una oportunidad para que las marcas integren estrategias de precio y comunicación sobre sostenibilidad.

El público exige transparencia, disponibilidad de opciones asequibles y educación sobre prácticas responsables. Marcas que logren combinar estas dimensiones no solo satisfacen necesidades de presupuesto, sino que generan confianza y lealtad.

La encuesta del MSC destaca que los compradores necesitan ayuda para reconocer qué productos son sostenibles y, al mismo tiempo, accesibles, reforzando la necesidad de estrategias de mercadeo y etiquetado claras.

En este contexto, asequibilidad y sostenibilidad son factores complementarios para construir un sistema alimentario más responsable y alineado con los valores del consumidor moderno.

Hacia un modelo de sostenibilidad alcanzable

La idea de que la sostenibilidad debe ser costosa es un mito que limita la adopción de prácticas responsables. Opciones como mariscos sostenibles, proteínas vegetales y productos certificados demuestran que es posible ofrecer alternativas respetuosas con el medio ambiente a precios accesibles.

El desafío reside en educar a los consumidores y diseñar estrategias de precio que reduzcan la brecha entre aspiración y acción. Esto no solo beneficia al planeta, sino que permite a los hogares tomar decisiones viables económicamente.

Al hacer que la sostenibilidad sea tangible y accesible, se fomenta un consumo consciente y se fortalece la relación entre marcas y compradores. La integración de asequibilidad y sostenibilidad en el diseño de productos y comunicación corporativa es clave para lograr impacto real.

Finalmente, el equilibrio entre precio y responsabilidad ambiental es un imperativo para la innovación en la industria alimentaria y para la promoción de hábitos de consumo responsables.

asequibilidad y sostenibilidad

El equilibrio necesario entre costo y sostenibilidad

La encuesta del MSC evidencia que la sostenibilidad por sí sola no garantiza la adopción por parte de los consumidores si no se combina con opciones asequibles. Marcas y minoristas tienen la oportunidad de cerrar esta brecha ofreciendo productos responsables que también se ajusten al presupuesto familiar.

Integrar asequibilidad y sostenibilidad requiere información clara, certificaciones confiables y estrategias de precio efectivas. Solo así se puede garantizar que los consumidores tomen decisiones que beneficien al planeta sin comprometer su economía, construyendo un sistema alimentario más justo y consciente.