¿Tomarías café hecho en México por niños? Al parecer este país sí…

El café es esencial para muchas personas pero, ¿seguirías tomando café hecho en México por niños? Al parecer los habitantes de Suiza sí.

Café hecho en México por niños

Chiapas es uno de los estados más importantes para la industria mexicana del café, ya que aquí se concentra el 40% de la producción del café. No obstante, parte de las tareas que se requieren para cosechar el grano del café, son realizadas por menores de edad

“Las labores agrícolas relacionadas con el café tienen lugar todo el año. Pero la cosecha, durante el último trimestre del año, es una tarea realizada preponderantemente por jornaleros agrícolas guatemaltecos que viajan desde la Sierra de los Cuchumatanes y San Marcos hasta Chiapas. Entre 3 y 4% de esta mano de obra estaría conformada aún por menores de edad”, denuncia Juan de Dios García Davish, periodista y activista mexicano que trabaja desde hace más de dos décadas en la erradicación de este problema.

De acuerdo con García Davich, los que realizan estas actividades son menores entre 5 y 17 años, que son explotados por los dueños de las fincas quienes argumentan que aceptan que los menores laboren para no romper el vínculo familiar de sus trabajadores.

Esto quiere decir que los niños ayudan a los padres desde las 5 am hasta las 2 o 3 pm y carecen de sitios para beber agua, de sombreros y de lugares para resguardarse del sol: “En la noche, “pernoctan en ‘galleras’, es decir, galerones de madera o cemento en donde conviven hombres, mujeres y niños sin privacidad, y se alimentan exclusivamente a base de frijol, maíz y arroz” señaló.

Parte de la producción del café hecho en México por niños llega a otros países que son grandes consumidores del café.

¿Cómo saber qué país o marca lo está adquiriendo?

Norma Barreiro, investigadora independiente especializada en políticas públicas -y asesora de la OIT en el tema del trabajo infantil en Chiapas afirma que lograr una trazabilidad certera es difícil en Latinoamérica.

No obstante, uno de los países que más consume café es Suiza, en donde marcas como, Krafy o Tchibo forman parte de las principales multinacionales beneficiarias del comercio internacional del café.

De acuerdo con Peggy Diby, portavoz del grupo alimentario Nestlé, a pesar de que por razones comerciales, la marca no puede publicar abiertamente a que fincas les compran el café, sí cuidan que estén libres de trabajo infantil.

“Estamos muy preocupados por la denuncia de las condiciones laborales deficientes y de trabajo infantil en la producción del café en México que menciona (swissinfo.ch). Pero con el Plan Nescafé, disponemos de un conjunto integral de actividades que respaldan el cultivo, la producción, el suministro y el consumo responsable y sostenible del café”, dijo.

Diby compartió la estrategia de Nescafé Plan, una política integral de producción, oferta y consumo responsable de café que busca un impacto positivo en la vida de los campesinos y de sus comunidades. Dicho plan prohíbe el trabajo infantil; por lo que a través de esta iniciativa resopnsable, Nestlé ha puesto el ejemplo en la industria.

La responsabilidad de los consumidores

La Organización Internacional del Café (ICO) señala que los suizos son grandes amantes del café, ocupando la séptima plaza a nivel mundial. Este respeto hacia el café los ha motivado a tomar precauciones y a fijarse más detalladamente en si la empresa es socialmente responsable o no lo es.

Urs Furrer, portavoz de Procafe, asociación promotora del consumo de café en Suiza, compartió que las etiquetas son de gran utilidad porque confirman al consumidor que detrás de ese café existe una producción responsable.

También señaló que el consumidor juega un papel sumamente importante: “Las decisiones que toman los consumidores impactan la demanda del café. Ellos tienen un gran poder en la tarea de garantizar una cadena de valor transparente y en la erradicación definitiva del trabajo infantil”.

Acerca del autor

Kenya Giovanini

Comunicóloga en formación por la UTEL. Melómana, cinéfila y amante de la cultura pop. Ha desarrollado contenido para Revista Kuadro y actualmente trabaja como Asistente Editorial en Expokews, donde se encarga de curar el contenido más relevante sobre responsabilidad social, diseñar la síntesis diaria y crear contenido entretenido acerca de estos temas.