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Shell apelará fallo responsable que la obliga a establecer metas climáticas

Shell apelará fallo responsable que la obliga a establecer metas climáticas
Escrito por Corinna Acosta

Shell apelará fallo responsable que le ordena establecer objetivos más estrictos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Shell apelará fallo responsable y la sentencia fue anunciada a finales de mayo tras una demanda ante el Tribunal de Distrito de La Haya, presentada por grupos de activistas como Amigos de la Tierra y Greenpeace, que habían recabado colectivamente el apoyo de más de 1,700 miembros del público en general.

De acuerdo con edie, el tribunal dictaminó que la actual ambición de Shell de reducir la intensidad de carbono de sus productos en un 20% para 2030 no está en consonancia con el objetivo de cero emisiones del Reino Unido o de la UE para 2050, ya que técnicamente podría suponer un impulso al crecimiento de Shell.

Se ordenó a Shell que estableciera un objetivo de reducción de sus emisiones absolutas en un 45% para 2030, con respecto a una referencia de 2019. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha recomendado que las emisiones globales se reduzcan a la mitad para 2030 y se lleven a cero en 2050, para dar a la humanidad la mejor oportunidad de cumplir con la trayectoria de 1.5C del Acuerdo de París.

Shell apelará fallo responsable que la obliga a establecer metas climáticas

La compañía energética ha mantenido que su intención es alcanzar el nivel cero en 2050

Ahora, el director ejecutivo de Shell, Ben van Beurden, ha confirmado que la empresa recurrirá la sentencia judicial. En una declaración enviada a los medios de comunicación, van Beurden afirma:

Estamos de acuerdo en que se necesitan acciones urgentes y aceleraremos nuestra transición a cero neto, pero apelaremos porque una sentencia judicial contra una sola empresa no es eficaz. Lo que se necesita son políticas claras y ambiciosas que impulsen un cambio fundamental en todo el sistema energético.

Ben van Beurden, director ejecutivo de Shell.

El comunicado añade que el Tribunal no tuvo en cuenta los detalles incluidos en la estrategia “Powering Progress” de la empresa, publicada en abril de 2021. Dicha estrategia describe los planes para conseguir una reducción de las emisiones procedentes del uso final de los productos energéticos por parte de los clientes para mediados de siglo, con la creación de bosques y la compra de créditos de carbono para compensar las emisiones restantes.

La reducción de la producción de petróleo y gas constituye una faceta clave del plan; la empresa pretende reducir la producción de lo que denomina “combustibles tradicionales” en un 55% de aquí a 2030, a la vez que amplía las operaciones comerciales en materia de electricidad renovable, biocombustibles, carga de vehículos eléctricos, hidrógeno y captura y almacenamiento de carbono (CCS).

Powering Progress” recibió el apoyo del 99.74% de los accionistas en la Junta General Anual de Shell de 2021. Una resolución separada en la AGM del grupo de campaña “Follow This”, que habría exigido a Shell que demostrara la reducción absoluta de emisiones en los próximos años y explicara la alineación con el Acuerdo de París, no fue aprobada.

La noticia de la sentencia del Tribunal se produce en una semana de gran actividad para Shell en torno a sus actividades con bajas emisiones de carbono. En colaboración con ScottishPower, la empresa presentó una oferta conjunta para desarrollar sistemas de parques eólicos marinos flotantes a gran escala en el noreste de Escocia, y se espera que la decisión se tome el próximo año.

Por otra parte, Shell anunció que ha comenzado a comercializar la energía de la mayor batería de Europa, un sistema de 100 MW en Minety, Wiltshire.

Pero también se produce en medio de nuevas advertencias de que el mundo sigue estando muy lejos de cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Un importante informe publicado esta mañana por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha revelado que es probable que las emisiones mundiales superen el récord anterior, establecido en 2019, y alcancen un nuevo máximo en 2023, y que sigan aumentando a partir de entonces.

Esto se debe, en gran medida, a que los gobiernos y las grandes empresas no están alineando su gasto de recuperación de Covid-19 con la transición a cero.

Acerca del autor

Corinna Acosta

Comunicóloga, Mercadóloga y Especialista en Marcas Humanas. Colabora en este espacio desde 2012.

Generadora de estrategias y contenidos digitales. Defensora de la comunicación corporativa con enfoque humano. @coryacr en Twitter.

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